Sobre algunas escuelas de pensamiento económico
Las sesiones impartidas por el profesor Carlos Rodríguez Braun dejaron en mí una huella imborrable.
Las sesiones impartidas por el profesor Carlos Rodríguez Braun dejaron en mí una huella imborrable.
Pablo Iglesias y Jordi Évole han cambiado los papeles. Y lo han hecho tan bien, que no se sabe quién es el político y quién el showman.
El liberalismo es humildad porque admite que cada uno de nosotros no somos nadie para entrometernos en los planes de vida ajenos, mucho menos para planificarlos y dirigirlos.
Al analizar el trasfondo de la película, nos vemos ante el enésimo intento de reivindicar el papel del Estado como garante de las buenas prácticas en el mercado.
Se hace necesario, para revertir la charlatanería colectivista, que quienes no comparten su programa salgan del armario ideológico en que les han encerrado.
Por muy poderosas que sean las ideas, los seres humanos necesitamos ver y tocar para de verdad creernos algo.
¿Qué opción nos queda si entrar en partidos políticos no funciona? Trabajar de forma individual o mediante organizaciones para tratar de influir en la opinión pública.
El tremendo espectáculo que nos ofrecen nuestros políticos solamente se puede comparar al horror de Gran Hermano VIP.
Nos encontramos con una manifestación más de cómo una tecnología ofrece soluciones que mejoran la seguridad de la propiedad y el desempeño económico.
El elemento político es sin duda la mayor preocupación del entorno nacional, cayendo la inversión extranjera directa en España y los indicadores de confianza.