La pobreza y la culpa
La desigualdad es inherente al ser humano. Pero nuestra sociedad digital y posmoderna diferencia entre aquella desigualdad lícita (con origen en aspectos naturales) y la ilícita: “solucionable”.
La desigualdad es inherente al ser humano. Pero nuestra sociedad digital y posmoderna diferencia entre aquella desigualdad lícita (con origen en aspectos naturales) y la ilícita: “solucionable”.
El estadio en que estamos en la evolución de las ideas liberales nos obliga a aunar esfuerzos entre todos, porque somos una red creciente de ramificaciones ya impredecibles.
La población danesa sigue siendo reacia a los extranjeros y, en consecuencia, sus políticas de inmigración son unas de las más estrictas de la Unión Europea.
David Friedman se aventura en esta obra a especular sobre los rumbos del desarrollo tecnológico en las próximas décadas y sus implicaciones sociales y políticas.
La característica del cuarto poder es que es un contrapeso del poder político externo al Estado y a su organización. O no.
Pitar un himno o gritar a los cuatro vientos lo que cada uno le venga en gana forma parte de la libertad de expresión y debe ser respetado.
Mil años después, Córdoba nos parece un oasis de convivencia si la comparamos con el sanguinario estado islámico, pese a la carga de impuestos y marginación social que recaía sobre judíos y cristianos.
La final de la Copa del Rey, una fiesta del fútbol, se ha convertido en un falso debate sobre los límites de la libertad de expresión, que en última instancia tiende a privilegiar la algarada frente al respeto y la tolerancia.
Coinciden tanto la experiencia como la teoría en señalar que una regulación de precios máximos por debajo de costes produce desabastecimiento del mercado.
Los países más socialistas del mundo son también los más corruptos. Hablo de Corea del Norte, de Cuba, de Venezuela, de China, de Ecuador. La esencia del socialismo es el poder absoluto del Estado.