¿El fin de la guerra de divisas?
Me parece importante y saludable que el debate sobre los excesos de los bancos centrales se eleve al Gobierno de la primera potencia del mundo.
Me parece importante y saludable que el debate sobre los excesos de los bancos centrales se eleve al Gobierno de la primera potencia del mundo.
Pretender que el machismo es la causa en todos y cada uno de los casos es una barbaridad y, lo que es peor, mentira.
La solución no pasa por las propuestas planteadas por el Ayuntamiento de Madrid, sino por la liberalización de los procesos de transformación y gestión urbana.
Las empresas buscan de un joven que trabaje duramente, que quiera aprender y que se adapte a la empresa donde ha entrado.
Edward Glaeser en su libro ‘Triumph of the City’ demuestran que gracias a las ciudades somos más ricos, inteligentes, ecológicos, sanos y felices.
En ausencia de Estado un pueblo acéfalo puede establecer el suficiente grado de acción colectiva como para defenderse con éxito.
La lección de Bastiat era intentar ver el conjunto de la realidad económica, no solo una parte y no solo el tiempo presente.
No creo que Raúl Castro haga nada. No ignora que la revolución fracasó, pero no tiene fuerzas ni ganas de enmendar el inmenso error cometido en 1959.
Putin, amigo de ciertas extravagancias propagandísticas puede parecer que está loco, pero lo cierto es que no lo está.
No se puede activar un protocolo y desactivarlo en función de que la aguja del medidor marque por encima de un valor o por debajo.