El Gran Entierro
Vendrá la desbandada final. Empezará en el velorio cuando alguien, en voz baja, pregunte qué hacemos, y alguien, en el mismo tono, responda: hay que enterrar el sistema. No funciona.
Vendrá la desbandada final. Empezará en el velorio cuando alguien, en voz baja, pregunte qué hacemos, y alguien, en el mismo tono, responda: hay que enterrar el sistema. No funciona.
Sin la intervención de empresarios o ingenieros sociales con ideas geniales ni políticos que las lleven a la práctica, el tiempo de ocio no ha dejado de ampliarse en las economías de base capitalista.
El plan de Clinton se cifra en gastar 275.000 millones de dólares (un cuarto del PIB español) en obras públicas. Trump lo considera insuficiente.
El anarcocapitalismo es una teoría política (o antipolítica) extrema, muy minoritaria, y con un alto porcentaje de fanáticos e ingenuos entre sus seguidores.
Es el sector privado y no el Estado quien más recursos ha invertido en energías renovables, tanto en EEUU como a nivel mundial.
Echenique parece entender que los impuestos son excesivamente altos, y que en algunos casos hacen que no sea posible hacer frente a los costes salariales del trabajador.
Quedan las terceras elecciones. ¿Por qué no? ¿No hablamos de la fiesta de la democracia? Pues instaurémosla como unos nuevos sanfermines.
No es Hillary Clinton la primera mujer que aspira a la presidencia de EEUU, sino que hace nada menos que más un siglo hubo otra candidata: Victoria Woodhull.
En Venezuela pasan hambre. Es la revolución. No importa que sea el país potencialmente más rico del mundo.
España no es un país de camareros: esta rúbrica (que además no comprende sólo a camareros) apenas ocupa al 5% de la población activa, y no es la más importante modalmente ni la que más ha crecido desde que arrancara la crisis.