El retrato de Dorian Rajoy
A la dolencia típica de la Moncloa, el síndrome del que muchos hablan desde tiempo inmemorial, se ha sumado esta vez la crisis terminal del régimen del 78.
A la dolencia típica de la Moncloa, el síndrome del que muchos hablan desde tiempo inmemorial, se ha sumado esta vez la crisis terminal del régimen del 78.
Volvemos a comprobar la fragilidad de esa delgada línea roja que separa la democracia y la libertad, en situaciones difíciles y en sociedades complejas como la de Turquía.
El socialismo, parafraseando a François de La Rochefoucauld, es el homenaje que el vicio rinde a la virtud.
Todo propietario es presuntamente culpable y, por ello, le sobrevolará y espiará indiscriminadamente un dron de Hacienda.
Si está contra la Iglesia es anticlerical, si odia la monarquía es antimonárquico, si quiere un mundo con fronteras, es antiglobalización. ¿Por qué hay problema en decir que quienes matan en Europa son musulmanes?
Riyad (que el pasado viernes atacó un tren con un hacha) ha pasado de querer vivir en Alemania a perpetrar su crimen. Eso es lo que nos espera.
El camino hacia una emancipación del Estado sigue, sin embargo, siendo complejo e incierto a pesar de la irrupción de la era digital.
En Noruega tienen la mayor parte del territorio sujeto a limitaciones contrarias a la eficiencia del mercado.
Si de entrada nos inclinamos a respaldar la coacción, ningún liberalismo se tendrá en pie.
Hay frases de Trump que pudieran repetir Marine Le Pen o Vladimir Putin.