Inmigración (XXXVI): parte de nuestra inteligencia colectiva
La migración internacional no es un juego de suma cero por mucho que nos digan lo contrario. Pese a sus costes, enriquece a todos.
La migración internacional no es un juego de suma cero por mucho que nos digan lo contrario. Pese a sus costes, enriquece a todos.
Las recesiones no dan lugar sólo a innovaciones como Uber, sino a ideas que se plasman en los Podemos de turno. Ese es el temor de Peter Thiel y de muchos que desearíamos albergar el optimismo de Cordeiro.
Una casa de 100m² podría costar lo mismo que un coche de baja gama: 10.000€, 3-5 años de ahorro de un español medio. Por qué no tenemos estos precios: sencillo, está prohibido.
Lógicamente, la explotación siempre es algo privado. Lo público nunca es malo, y nunca explota.
Los disidentes están animados. Creen que el viaje de Obama es un punto de inflexión.
Rajoy y Montoro nos transmitieron a todos los españoles una información que sabían falsa para pavimentar su camino hacia las elecciones.
La inmigración no es la causa del terrorismo islámico, al menos de este terrorismo islámico.
Cuando sufríamos el terrorismo etarra, no se levantaron fronteras internas impidiendo la migración entre provincias a millones de inocentes.
Cinco razones por las que la inmigración de trabajadores menos cualificados es también buena para la economía.
El lema de Hugo Grocio, “Ruit hora” (“¡apura bien el tiempo!”), es algo que sin duda Giancarlo siguió al pie de la letra.