La Revolución de la muerte y la descivilización
La Revolución de Octubre no fue una buena idea que salió mal, sino que fue una idea criminal desde el principio.
La Revolución de Octubre no fue una buena idea que salió mal, sino que fue una idea criminal desde el principio.
Además de un asesino múltiple confeso, en su posterior paso por la política cubana, el Che destrozó el país.
La cuestión no es lo que se recibe a cambio, sino la servidumbre que implica.
Curiosa gratuidad que le va a costar a los contribuyentes madrileños 40 o 50 millones de euros.
Alberto Benegas Lynch (h), Premio Juan de Mariana 2017 a toda una trayectoria en defensa de la libertad.
Los dos candidatos más abiertamente liberticidas, la ultranacionalista Marine Le Pen y el ultraizquierdista Jean-Luc Mélenchon, obtuvieron más del 40% de los votos.
El régimen populista de Maduro ya solo se sostiene a tiros, aplicando la violencia más descarnada sobre la población.
Hayek entendió que la sociedad libre se organiza de manera espontánea a partir de las decisiones particulares y empresariales que adoptan los individuos.
Lo que llaman servicio público tan solo es el privilegio que el Estado concede a unos a costa del dinero arrebatado a los contribuyentes.
Si una sociedad no se revuelve ante lo más básico no puede sorprendernos luego la aquiescencia generalizada ante los atropellos menores llevados a cabo por el Leviatán.