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Etiqueta: Innovaciones y nuevas tecnologías

Y a los progres no les gustan los toros

A los socialistas les parece fatal que los ciudadanos utilicen las nuevas tecnologías en la forma que estimen oportuna, así que, como España no tiene actualmente ningún problema destacable, van a centrar sus esfuerzos en imponer con carácter obligatorio el sometimiento de todos los internautas a la extorsión de la SGAE y, eventualmente, en que las niñas puedan abortar sin el conocimiento de sus padres. Lo del pleno empleo lo dejan para otra década, porque lo primero es garantizar un bien pasar a los artistas de la ceja y sus representantes, especialmente en tiempos de crisis.

El contenido de las conversaciones entre los operadores de ADSL y el Ministerio permanece en secreto, como las charlas cinegéticas entre Bermejo y el Súper, pero todo indica que el objetivo es imponer en España la tiranía estatal hacia los usuarios de internet que ya se practica en otros países.

Se trata de impedir que podamos intercambiar archivos entre particulares (algo absolutamente legal, como lo demuestran varias decenas de sentencias judiciales) con un método, persuasivo donde los haya, que consiste en lo que se ha dado en llamar "los tres avisos", expresión tan taurina como apropiada para este caso. Las dos primeras veces que los espías de Teddy sospechen que usted ha descargado un archivo le llegará un aviso (no sabemos si será un mensaje electrónico o un pez muerto a la puerta de su vivienda), y a la tercera, su proveedor de ADSL "entrará a matar" y directamente le cortará la conexión.

Sorprende que los empresarios del sector acudan al Ministerio a escuchar educadamente a quienes están dispuestos a hundirles el negocio, porque de implantarse esa medida la pérdida de clientes sería brutal. A los ciudadanos, en cambio, nos vendría bien que ocurriera todo esto, porque la inventiva del ser humano para sortear dificultades es tan portentosa que inmediatamente surgirían empresas de todo tipo capaces de garantizar el servicio completo de banda ancha, aunque tuvieran que radicar su sede en algún diminuto país asiático, lejos del alcance de Teddy y Ramoncín.

Si los operadores actuales quieren sacrificar la parte mollar de su negocio a cambio de otras prebendas gubernamentales están en su derecho. Exactamente igual que los usuarios actuales a prescindir de sus caros, lentos y tercermundistas servicios. La coacción institucional no sólo no funciona, sino que agrava el problema que pretende solucionar. A cambio, en los estados de necesidad surgen individuos con ideas brillantes que mejoran todo lo que había hasta la fecha. Así pues, en estos momentos debe haber varios miles de jóvenes informáticos elaborando sistemas capaces de devolver a internet la libertad que los socialistas quieren erradicar. ¡Ánimo chicos! Os estamos esperando.

Las risas de Zapatero

Uno a uno, todos los portavoces parlamentarios han reprochado a Zapatero que no haya gastado el suficiente dinero en dar cobertura a los parados, en inyectar más liquidez en el mercado, en subvenciones a los sectores en crisis o en crear más infraestructuras públicas. El propio presidente del Gobierno se ha desmelenado y ha prometido incrementar la cobertura a todos los parados "sea cual sea su número".

Resulta increíble que casi nadie se escandalice ante este tipo de promesas que son más propias de un fanfarrón tabernero que de un supuesto estadista. El Estado no crea riqueza, sólo la redistribuye; dicho de otra manera, todo el dinero que obtiene procede de las rentas que previamente han generado los agentes privados de la economía.

¿Y qué sucedería si un número muy significativo de los agentes económicos se quedara desempleado o quebrara? Pues simplemente que los ingresos del Estado se desmoronarían. ¿Acaso el Gobierno podría, en este contexto, seguir sufragando los subsidios de una población crecientemente desempleada? Obviamente no, de donde no hay no se puede sacar; por mucho que se empeñen, por mucho que quieran hacernos creer que el Estado tiene capacidad para generar riqueza de la nada.

¿Por qué entonces los políticos se empeñan en prometer aquello que no pueden cumplir? ¿Por qué exigen más y más gasto durante las crisis si la capacidad financiera del Estado se resiente precisamente durante estos períodos? Aunque en parte simplemente están recurriendo a la propaganda más descarnada, hay otra parte de la explicación que resulta aun más preocupante: nuestros gobernantes se creen –es decir, no son conscientes– que el Estado tiene capacidad para gastar de manera ilimitada.

Sólo así se explica tanto la verborrea despilfarradora que estamos padeciendo como los onerosos planes de dispendio público que ya han sido aprobados. Y también así se explica que Zapatero se ría de que el diferencial de la deuda española con respecto a la alemana se haya incrementado.

El mercado no comparte el diagnóstico de nuestros políticos. Los agentes económicos son conscientes de que los Estados no son invulnerables y de que pueden quebrar, de ahí que exijan una mayor rentabilidad a las Administraciones menos solventes.

Zapatero se ríe, pero son los ciudadanos quienes padecen las consecuencias de su incompetencia y de su ignorancia. Ya que el Estado es omnipotente, parece que el gasto público puede incrementarse tanto como deseen los políticos. No, y no conviene que pensemos así, porque lo que necesitamos es justamente lo contrario: un adelgazamiento del sector público en todos los frentes, esto es, menos gasto público y menos impuestos.

La tontería del carné

Que con la misma propuesta salga un alto cargo del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO) sí resulta preocupante, por mucho que la excusa sea otra diferente.

El responsable de Proyectos en el Centro de Respuesta a Incidentes de Seguridad en Tecnologías de la Información de INTECO, Francisco Lago, se debió quedar a gusto cuando dijo "que si para conducir hace falta un carné, para acceder a internet debería exigirse un requisito similar que garantizara la seguridad". Le faltó ponerse unas gafas de sol oscuras y decir con marcado acento estadounidense: "Recuerda mi canción: si bebes, no navegues". Lo que no dejaría de ser una mera tontería de alguien que da la impresión de tener un cierto complejo de superioridad (al menos el suficiente como para pretender saber cómo proteger de sí mismos a millones de seres humanos a los que él parece no considerar lo suficientemente inteligentes), cobra gravedad por ser él quien es.

Lago es un alto cargo en una empresa pública a la que el Gobierno le ha encomendado, entre otras, la misión "de sentar las bases de coordinación de distintas iniciativas públicas entorno a la seguridad informática". A pesar de que después de haber sido objeto de numerosas críticas ha matizado diciendo que lo del "carné de conducir" era un símil para "ejemplarizar la necesidad de unos conocimientos mínimos", la verdad es que habló de "exigirse un requisito similar". De hecho, en su matización parece que no ha negado que considere necesario dicho requisito.

Con independencia de que la excusa para pretender implantar un permiso de navegación por internet (puesto que no se trata de otra cosa) sea sincera, las consecuencias de que un gobernante se pudiera tomar en serio la propuesta serían nefastas. En el momento en el que el Estado se otorgara a sí mismo la capacidad de autorizar o no a alguien para conectarse a la red, el abuso estaría servido. Es más que dudoso que se conformara con comprobar que el futuro internauta supiera protegerse de los virus informáticos o de los intentos de estafa on line, por ejemplo. Trataría de adoctrinar sobre qué comportamientos son buenos y cuáles malos en la red, o incluso qué contenidos deben visitarse y cuáles no.

Y una vez que abres la puerta a este tipo de permisos, la evolución lógica sería ampliar las actividades para las cuales se requerirían licencias específicas. Y no nos engañemos, antes o después exigirían una para poder publicar en internet o incluso para poder comprar un ordenador (al fin y al cabo, y según la lógica que parece aplicar Lago, si no hay equipo informático, no hay problemas de seguridad).

La propuesta de Francisco Lago no es sólo una soberana tontería. Denota además un ansia de control sobre los ciudadanos. Puesto que INTECO está adscrito al Ministerio de Industria, Miguel Sebastián o Francisco Ros (puesto que dicha empresa pública depende de la secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información) deberían dejar claro que no comparten la visión de tan peculiar experto en seguridad informática.

Berlusconi y el mundo de ayer

Estaba trasteando por la sección de tecnología del New York Times y me encontré con el último post del blog The Medium, escrito por Virginia Herffernan, que trata sobre las conferencias TED. Virginia se declara una adicta de los vídeos de estas charlas y aunque ella no lo supiera al escribir su post, me estaba dado la piedra de toque para escribir mi artículo.

TED es una conferencia anual que tiene como misión "difundir las ideas que merecen la pena" (ideas worth spreading). El acrónimo de TED se refiere a las palabras: Technology, Entertainment and Design. En la conferencia se tocan los temas más diversos, como la ciencia, las artes, el diseño, la política, la cultura, los negocios, la tecnología o el entretenimiento. Y han intervenido ponentes como Bill Clinton, James D. Watson, Al Gore, Jimmy Wales, Sergey Brin o Larry Page.

La conferencia se creó en 1984, pero fue en 2002 cuando su difusión aumentó gracias a que Chris Anderson se convirtió en su organizador y su principal impulsor. En poco más de tres años, Anderson ha conseguido difundir los contenidos de la conferencia más allá de a sus asistentes. Y es que su exclusividad era uno de los problemas que tenía TED, pues sólo se podía acudir a ella con previa invitación o desembolsando aproximadamente 6.000 dólares.

Ante estas barreras, Anderson decidió hacer accesibles todas las conferencias de TED a través de su propio canal de vídeo en internet y fomentó su distribución en otras plataformas como YouTube.

Como bien dice Virginia en su post, las conferencias de TED son adictivas, tratan de las áreas del conocimiento más diversas y cada ponente es diferente al anterior tanto en el fondo como en la forma. Más allá de que esté de acuerdo con unas charlas o con otras, lo importante es que se fomente la distribución y discusión de las ideas. Chris Anderson entendió perfectamente que encerrar el conocimiento no tenía sentido ya que la misión principal de las conferencias era que lo que allí se transmitían cambiara el mundo; y para ello debe ser conocido y discutido por la mayor cantidad de personas posible.

Llo apollo la qultura

No sólo por el hecho de que sea una campaña destinada, una vez más, a defender los intereses económicos de unos sectores privados muy determinados con el dinero del resto de los ciudadanos (no muy distinto, en realidad, al hecho de que el ministro César Antonio Molina utilice una emisora pública, Radio Nacional de España, para promocionar su último libro). Tampoco es suficiente con que se trate de una campaña llena de medias verdades, lo que siempre implica algo de mentira.

No, también quedan en ridículo y se empecinan en el error. No les basta con premiar un testimonio (si bien en el sitio web denominan a este apartado "testimoniales", palabra que significa otra cosa) falso plagado con faltas de ortografía (¡Biba la qultura!) con el que unos internautas se estaban riendo de ellos. Es que se empecinan en el error y días después de que la metedura de pata se haya publicado en gran cantidad de sitios, no han retirado el testimonial de marras. Tras dar muchas vueltas al asunto, tan sólo se me ha ocurrido una explicación un poco racional: ¡es bastante probable que muchas de las otras aportaciones de los internautas sean igual de falsas, pero producidas por ellos mismos!

Una cosa es tener a un pobre hombre picando mensajes inventados y otra darle un premio. Para una "autentica" que se encuentran, tenían que premiarla. Esta teoría me ha surgido tras leer unas pocas decenas de testimoniales. El estilo de la redacción es, con algunas excepciones, sorprendentemente monótono y los infinitos ataques a las más elementales normas ortográficas son muy similares en casi todos los mensajes. Hay uno que llama especialmente la atención. En él, el autor dice que le encanta leer. Sin embargo, no debe fijarse mucho. En tan sólo cinco líneas contiene seis faltas de ortografía.

Si mi teoría resulta falsa, el panorama debería ser todavía más desolador para Zesar Hantonio Molyna y su equipo; al igual que para Heduardo Vautista y el resto de jefazos de las entidades de gestión. Eso significaría que aquellos que se tragan los mensajes victimistas del autodenominado "mundo de la cultura" son por lo general personas con poca cultura, puesto que apenas saben escribir en su propio idioma. Y eso es todavía peor que uno o dos empleados que se inventan mensajes y los escriben mal.

Si así se quedan contentos lo escribo: "Llo apollo la qultura y la pirateria es mu mála y ase muchó dañó". Ahora quiten esa campaña, por favor.

El asalto a la World Wide Web

Miremos donde miremos en las estadísticas que tanto gustan a historiadores y economistas, los indicadores son de éxito espectacular: número de servidores conectados, número de usuarios, servicios disponibles, dinero invertido, bienes intercambiados… todos ellos revelan crecimientos sin parangón posible con otros sectores económicos.

En este mercado libre y anárquico, lo único que cuenta para hacer dinero es el servicio al cliente. Son ellos los que ponen y quitan reyes sin cortapisa en el mundo de la WWW. Y lo hacen de un día para otro. Google sabe que el día que se relaje, será sobrepasado tan fácilmente por sus rivales, como en su momento él hizo con Yahoo y otros buscadores. E-bay, Amazon o Facebook, por nombrar algunos iconos, están sujetos a una similar presión por la competencia, lo que les lleva a una continua búsqueda de la mejora en el servicio a sus clientes.

Tan exigente es el proceso selectivo que los agentes triunfadores (siempre temporalmente) ponen contra las cuerdas a sectores económicos tradicionales que hasta hace poco parecían consolidados: que se lo digan a la prensa escrita, a las televisiones, las agencias de viaje o los bancos. La revolución de la libertad de internet no tiene diques y alcanza más allá de su mundo virtual.

Pero contra este mundo, libre y anárquico (esto es, ajeno al poder público, no confundir con desordenado), se alzan los enemigos de la libertad, los Estados. Desde hace tiempo, están buscando cómo asaltar este reducto, esta aldea gala en el medio de su imperio.

Crecen las excusas y justificaciones para intervenir: el spamming o el phishing, la seguridad de las redes, la protección de "derechos" intelectuales, el P2P, la neutralidad de redes, la fiabilidad de la información, las conductas anticompetitivas, la protección de menores… El asalto se trata de consumar, no sólo desde los clásicos enemigos de la libertad, sino también desde gobiernos e instituciones democráticas, como Estados Unidos, Francia, la Unión Europea o España. Y este año 2009 podría ser decisivo, según las intenciones declaradas de algunos de estos agentes.

No hay duda de que los Estados van a seguir acumulando excusas y buscando oportunidades. Son maestros en asaltar nuestros reductos de libertad y hacerse con su control. Fueron capaces incluso de hacerlo con la banca y ya notamos en nuestras espaldas sus efectos con las crisis económicas.

Si consiguen su propósito en internet, cegarán esta fuente de riqueza y libertad y habrán puesto fin al último Eldorado. Pero tienen un talón de Aquiles: necesitan nuestra complicidad, pasiva o activa. El Estado solo puede incrementar su poder si la opinión pública lo consiente, nos enseña Hans-Herman Hoppe.

Seamos pues conscientes desde este momento de la amenaza y no caigamos en la tentación de jalear los intentos del Estados en alguna de sus iniciativas sobre internet, por mucho que nos digan que es por nuestro bien.

¿Un virus para Mac?

Lo primero que hay que aclarar es que tendemos a definir como virus al llamado malware, que comprende tanto virus como troyanos y gusanos. Todos ellos son programas creados para expandirse sin permiso y hacer cosas malas, de ahí lo de malware. Sin embargo, la forma de propagarse es bien distinta. Los primeros en darse a conocer fueron los virus y recibieron ese nombre por su parecido con sus homólogos biológicos. Estos programas se adhieren a aplicaciones que tenemos en nuestro ordenador o en disquetes y CDs y se ejecutan cuando el usuario arranca el programa en el que se han infiltrado, momento que suelen aprovechar para infectar otros ficheros.

Los gusanos, en cambio, no necesitan modificar ningún fichero para funcionar, porque se alojan en la memoria del ordenador. Generalmente se propagan sin necesidad de que el usuario haga nada. Los virus, en cambio, requieren que se ejecute el fichero infectado. Eso permite que los primeros se propaguen mucho más rápidamente, de modo que la mayoría de las infecciones que afectan a millones de equipos, como el Blaster, suelen ser gusanos.

Los troyanos, por otro lado, son programas que engañan al usuario haciéndole creer que son algo útil o interesante para que así lo ejecute. Emplean eso que se ha definido de forma tan cursi como "ingeniería social". A no ser que sean muy convincentes, y que al ejecutarse funcionen como un gusano –que es lo que sucedió con el famoso ILoveYou– es difícil que se propaguen mucho. Sin embargo, al contrario de lo que pasa con los anteriores tipos de malware, en los que cuenta mucho el diseño del sistema operativo para frenar su expansión, no hay manera informática de impedir que funcionen. Depende de la educación del usuario.

Mac OS X es una variante de Unix y, como tal, está mucho mejor preparada que Windows para enfrentarse a virus y gusanos. Además, aunque creciente, su base de usuarios sigue siendo menor que la del sistema operativo de Microsoft, de modo que es un objetivo menos deseable para los creadores de malware. Pero ningún sistema operativo está a salvo de troyanos y, por tanto, de vez en cuando aparecerá alguno para Mac. En este caso, estaba escondido dentro de una copia pirata de iWork y a los pocos días ha aparecido una variante en otra copia descargable por internet de Photoshop CS4.

Los usuarios de Mac deberían empezar a plantearse el uso de algún sistema antivirus. Por suerte, es de esperar que nunca sean tan grandes ni coman tantos recursos como sus homólogos en Windows. No les debería hacer falta.

Internet por la libertad

Si hace algo más de medio año la Asociación de Solidaridad España-Israel (ASEI) sorprendía a los internautas españoles con su campaña País de mierda, ahora son la Asociación Española Cuba en Transición y la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad quienes han puesto en marcha la no tan impactante pero sí muy buena iniciativa web Cuba. Medio siglo sin libertad.

Se trata de una web de una apariencia muy limpia y, al mismo tiempo, ingeniosa. Se ha puesto en marcha para generar un efecto viral que movilice a internautas de cara a la concentración que se celebrará en el próximo 1 de febrero con el objetivo de reclamar la libertad para Cuba. El mecanismo de preguntas-respuestas, que ofrece un contenido diferente según la contestación seleccionada, resulta ingenioso y eficaz como método tanto de movilización como de divulgación de la realidad cubana. Y es de agradecer que el código para insertar el banner de la campaña en la bitácora de cada uno sea tan fácil de localizar.

Además de su calidad, debe destacarse también su objetivo: animar a participar en una concentración contra una dictadura que se prolonga ya durante medio siglo y que somete a millones de seres humanos a todo tipo de sufrimientos. Merece la pena asistir por muchos motivos. Las que dan los responsables de la campaña son suficientes, pero hay más. En ese país, lejano en lo geográfico pero cercano en lo emocional y lo cultural, los ciudadanos no pueden ser llamados tales (puesto que no gozan de derechos y libertades frente al todopoderoso Estado) y viven en una situación difícil de imaginar desde España.

En Cuba, cualquiera puede sumarse a los miles de encarcelados –incluidos más de doscientos presos políticos– por molestar al Gobierno. Y hacer esto último no es nada complicado: basta con expresar tu opinión en voz alta (incluso dentro de tu propia casa), ser católico practicante, homosexual, activista pro derechos humanos, sindicalista, masón o cantante de punk, entre muchas otras cosas. Basta con leer libros que no sean del gusto del régimen, escuchar emisoras extranjeras con una radio de onda corta (prohibidas), ver cadenas de televisión foráneas o simplemente conectarse a internet sin permiso del Gobierno.

La falta de libertad y la locura dirigista del régimen ha condenado al exilio a dos millones de cubanos y sometido a la miseria a muchos millones más (incluidos todos aquellos que quieren irse pero a los que el castrismo prohíbe salir de la Isla). El paraíso socialista caribeño no es más que el infierno en la tierra.

Por todo ello, merece la pena participar en la difusión de la campaña Cuba. Medio siglo sin libertad y, por supuesto, acudir el mediodía del próximo 1 de febrero a la Puerta del Sol de Madrid.

El tonto del Facebook

Y es que este nuevo PP búlgaro, tan irremediablemente atraído hacia internet merced al interés indudable que tuvo siempre González Pons en la red de redes, parece sentirse incómodo en este nuevo medio que no conoce. En caso contrario sería inexplicable que ahora les haya dado por tomar como una "poderosa ventaja" que Feijóo tenga más amigos en Facebook que Touriño.

Con los avances tecnológicos, sean los que sean, siempre llegan los fanáticos que creen que nada de lo que se ha inventado antes merece la pena ante el nuevo (rellene la línea de puntos) y que es imposible vivir sin el nuevo (escriba aquí su novedad preferida). Así, como no podía ser de otra manera, han surgido toda una serie de tontos del Facebook, que parecen considerar que sin estar en la red social no eres nadie y que nada excepto Facebook tiene ninguna utilidad.

Hay que poner todo en su justa medida. Tomemos como ejemplo la blogosfera y su éxito más reciente, el caso Víctor Gago. Fueron bloggers como Elentir, Prevost o Alejandro Campoy quienes se hicieron eco en primer lugar de la denuncia de Carmen Martínez Castro y los que llevaron a algunos medios convencionales a hacerse eco y pronunciarse, aunque en algunos casos fuera para hacer el ridículo. Pero la blogosfera, de por sí, no puede lograr que una información dé el salto y aparezca en las televisiones o se discuta en las radios. Y quién sabe si la situación cambiará alguna vez, pero ahora mismo seguimos viviendo una realidad en la que aquello que no sale en la tele no existe. Resulta natural, por tanto, que Rajoy no se sienta excesivamente obligado a exigirle a su jefa de prensa que retire la denuncia contra Gago.

Tampoco es que Facebook o los blogs carezcan de utilidad, pero no es cuestión de exagerar su importancia. Pocas cosas me parecen más ridículas que esa carrera por ser el que más amigos tiene en esta red social, o el que más followers tiene en Twitter. Si ya encima se usa como argumento político ni te cuento. Reclutar amigos en Facebook puede tener utilidad si se quiere emplear esos contactos para algo como, no sé, hacer campaña política en su entorno más cercano. Si no, su único uso práctico es que se burlen de ti por tomarlo como si fuera una encuesta del CIS. Con toda la razón.

2009, un año importante para internet

Han sido meses apasionantes para internet y todo lo que la rodea y ha sido un placer contarlo en estas páginas. El 2008 ha quedado atrás y ahora que nos encontramos a principios de 2009 toca jugar a predecir qué acontecerá en este nuevo año, aquí van mis predicciones:

  1. Un año importante para la publicidad online: La publicidad en internet durante 2008 no ha llegado a representar el porcentaje que se había marcado a principios del ejercicio (y el último trimestre de 2008 ha tenido mucho que ver en eso). 2009 deberá ser el año en que la inversión en la red, además de crecer, deba hacerlo a costa de los demás medios. A finales de 2008, hemos escuchado muchos cantos de sirena sobre que internet le quitaría publicidad a la televisión, pero eso todavía no se ha producido. La red sólo le "robará" inversión a otros canales si demuestra que es más eficiente.
  2. Las redes y medios sociales ante la dependencia publicitaria: Las redes y medios sociales tienen un dependencia total de la inversión publicitaria y en años de bonanza económica eso les ha valido para tener un crecimiento espectacular en muy poco tiempo. Facebook y YouTube son buenos ejemplos de liderazgo en sus respectivos ámbitos, pero incluso ellos se enfrentarán a un año duro al tener que atraerse a unos anunciantes que les siguen viendo como medios marginales y que en este año querrán ser conservadores en cuanto a inversión. No será raro que redes y medios sociales traten de monetizar sus audiencias más allá de la publicidad en 2009: Facebook ya ha anunciado iniciativas en cuanto a la compra de música en su red y sitios como YouTube coquetearán tarde o temprano con la compra y/o suscripción de vídeos premium.
  3. El año de consolidación del monopolio de las búsquedas: En 2008, ningún buscador ha sabido o ha podido hacer competencia a Google. La fusión de Microsoft y Yahoo! ha quedado en nada y se ha perdido un tiempo muy valioso para hacer competencia al gigante de Mountain View. Por eso, el 2009 no presenta a la vista ningún competidor para Google, que seguirá innovando y sorprendiéndonos con nuevas propuestas, pero en solitario. Como simpáticamente dice David Berkowitz en Advertising Age, a empresas como Yahoo! sólo le queda sobrevivir ya que algunos le seguimos teniendo cariño y sabemos que su tiempo ha pasado.
  4. Transformación en la prensa, ¿será este el año?: Mucho se ha hablado sobre la transformación de la prensa de papel a los medios digitales; el blog 233 grados está haciendo una fantástica crónica de este cambio. Está claro que la transformación viene de atrás, pero quizás este año se materialice en hechos importantes. Por ejemplo, en los Estados Unidos uno de los periódicos relevantes, el Christian Science Monitor, se publicará solamente en la red a partir de mediados de 2009. ¿Veremos más casos? ¿Alguno en España?
  5. El móvil y el reparto de los ingresos: En el sector de la telefonía móvil la "tarta" de ingresos se sigue repartiendo entre fabricantes y operadoras. En 2009 hemos visto como el sistema operativo empieza a cobrar protagonismo, de modo que Apple y Google jugarán una gran batalla durante este año y los siguientes. En cuanto a ingresos que no deriven de la fabricación, la comunicación o el sistema operativo, la luz al final de túnel se ve más en la venta de aplicaciones para los teléfonos que en la inversión publicitaria. Apple ha demostrado en 2008 que existe un gran mercado en la comercialización de aplicaciones.
  6. Compras de startups: Hay toda una lista de empresas que iban a ser adquiridas por las grandes del sector en 2008. Al final, compañías como Digg o Twitter no han sido compradas, pero todo apunta a que 2009 será el año en que muchas startups sean tomadas por empresas grandes y a un precio más barato gracias a la bendita crisis.

Estos son sólo unos apuntes, pero espero que seamos participes de más y mejoras noticias durante el 2009, y lo más importante, que lo veamos juntos.