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Etiqueta: Innovaciones y nuevas tecnologías

La CIA contra la SGAE

Pero reconozcámoslo, tiene razón. El presidente ejecutivo de la SGAE acierta cuando dice que quienes nos oponemos a la compensación por copia privada estamos "pagados y dirigidos por las empresas". De hecho, yo estoy escribiendo este artículo en la terraza de la maravillosa casa de 10.000 metros cuadrados y en primera línea de playa que me he comprado en la zona más exclusiva de Miami gracias al dinero que me entregan las malvadas corporaciones cada vez que le llevo la contraria (a 600.000 euros el artículo).

Pero no sólo nos pagan a periodistas y miembros de organizaciones como la Asociación de Internautas. También lo hacen con los diputados y senadores (medio millón de euros por proposición no de Ley presentada y el doble si es de Ley, así como 100.000 euros a cada uno que vota contra las posturas de las entidades de gestión). Lo incomprensible es lo de los miembros del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, que se han opuesto a que las cuentas de la SGAE dejen de ser opacas; a honrados no les gana nadie. En definitiva, que las malvadas empresas se gastan una millonada en que algunos nos opongamos a ese canon con el que Bautista y los suyos se dedican a hacer obras de caridad.

De lo que no se ha dado cuenta el presidente ejecutivo de la SGAE es que esas empresas en realidad son unas meras intermediarias. Ni tan siquiera a ellas les sale rentable el increíble gasto que supone hacernos millonarios a periodistas, políticos y miembros de asociaciones para que critiquemos el canon. Quien financia este inmenso complot es la CIA, con el apoyo del Mossad, la banca Rothschild y la masonería. Nota a todas estas organizaciones: una persona tiene orden de sacar a la luz más información comprometedora para ellos (guardada en una caja fuerte secreta) en el caso de que nos pase algo a mí o mi familia después de que se publique este artículo.

El motivo de que tan poderosas fuerzas estén coaligadas contra unas personas generosas y altruistas como "Teddy" Bautista, Ramoncín y Pau Donés es simple: les molestan. Dado que su única fuente de ingresos es el canon, quieren quitárselo para arruinarles y evitar así que nos sigan iluminando con su creación artística. Escuchar una obra de cualquiera de ellos abre los ojos de los ciudadanos que viven engañados y manipulados por la propaganda que surge desde todos esos centro de poder. Tampoco les perdonan que algunos de ellos, como Bautista, Donés y Borau (pero no, por ejemplo, un Alejandro Sanz que siempre se ha mostrado contrario al generoso barbudo) sean amigos incondicionales de un Fidel Castro que ha llevado a los cubanos a un nivel de prosperidad y felicidad tan maravilloso que cientos de norteamericanos famélicos y sin libertad se juegan la vida intentando cruzar el estrecho de Florida a bordo de frágiles balsas.

Y tras estas terribles confesiones, voy a subirme a bordo una nave espacial conducida por Carlos Jesús. En este transporte viajaré camino al exilio en Raticulín, donde el complot anti-canon no me alcance.

Yang y el olvido de Yahoo!

Al volver de Silicon Valley a la ciudad, justo después de visitar esa tarde una de las oficinas de Facebook, vi a una lado de la carretera las oficinas de Yahoo!. Tuve una sensación extraña, en los días anteriores ni se me había pasado por la cabeza pensar en visitar las oficinas de esta compañía, pues inconscientemente ya había decidido que no tenía mucho interés en ella. Pero lo que más me extrañó fue que no habría sentido esa indiferencia hace unos años: Yahoo! habría sido una de la visitas obligadas para cualquiera que hubiera visitado Silicon Valley allá por el 2004.

La empresa que nació el 2 de Marzo de 1995 y cuya misión fundacional es "ser el servicio global de internet más esencial para consumidores y negocios" ha perdido la pujanza que atesoró años atrás, parece que toda la experiencia acumulada en más de una década de trayectoría no ha sido capaz de competir con el omnipresente Google y con el adinerado Microsoft. Uno de sus fundadores, Jerry Yang, volvió a la dirección de la empresa hace unos años para devolverle su brillo inicial, pero se ha quedado en el camino y la ha abocado o bien a una venta por un precio mucho menor que el ofertado por Microsoft hace mes o a fusiones mediocres con empresas como AOL.

Yahoo! perdió su rumbo hace tiempo, siempre a medio camino entre ser buscador, portal, generador de contenidos o muchas otras cosas según el país o el mercado, que paulatinamente lo han ido desquiziando y le han hecho perder una identificación de empresa, tanto para clientes, empleados y usuarios. Los ejemplos son diversos y muchos de ellos sangrantes, como el de la compra de Overture, una compañía que tenía una tecnología para mostrar anuncios segmentados cuando se realizaban búsquedas en diferentes motores y que fue adquirida por Yahoo! al ver como Google se hacía millonario con su programa de anuncios denominado Google Adwords. Desde entonces, la empresa californiana no ha conseguido integrar está tecnología de una manera eficiente como para ser un verdadera competencia del programa de anuncios de Google.

Para los que llevamos ya varios años en internet es una pena ver como la luz de Yahoo! se apaga, pero es ley de vida y paralelamente otras luces crecen cada día, como Facebook, que va camino de ser tan omnipresente como Google.

Postdata, dos apuntes que nos deja la semana:

  • La Unión Europea lanza Europeana, que además de no funcionar hace que Europa siga sin preguntarse dónde está el Google y el Facebook europeo. ¿Por qué en Europa no nacen estas empresas y se recurre al sector público?
  • Se ha celebrado Ficod, el foro de contenidos digitales, con ponentes de la talla de Chris Anderson, ¿por qué tiene que pagar Red.es (es decir, todos con nuestros impuestos) este foro por muy interesante que sea?

La accidentada Europeana

En sus largas caminatas descubre un manantial, así como algunos arbustos de moras diseminados de forma aislada en distintos puntos de la isla. Durante los primeros días, Crusoe dedica todo su tiempo y esfuerzo a recolectar dichos frutos y a recoger agua para asegurarse la alimentación. Sin embargo, tras varias semanas, se percata de que es capaz de recolectar más moras de las estrictamente necesarias para su supervivencia diaria. Necesita 20 moras cada día pero, de media, consigue recolectar 25 unidades por jornada.

Además, la isla también cuenta con cocoteros que se concentran en abundante número en una de las playas descubiertas por Crusoe en sus largos paseos de exploración. El náufrago se percata entonces de que si contara con algunas dianas y una vara podría alcanzar los ansiados cocos, con el consiguiente ahorro de tiempo y trabajo en la búsqueda de agua y moras diseminadas por el extenso territorio.

Sin embargo, obtener ambas herramientas le llevará su tiempo. Así, calcula que necesitará, como mínimo, 10 días para lograr trenzar algunas dianas y buscar la rama adecuada de donde sacar una vara lo suficientemente firme y larga para alcanzar los cocos. Durante este tiempo tendrá que interrumpir su recolección de moras y agua. De este modo, el náufrago, impulsado por su expectativa de ver mejoradas sus condiciones de vida en el medio plazo, decide dedicarse el mes y medio siguiente a acumular el excedente de moras (5 unidades diarias) y la cantidad de agua necesarias para desarrollar posteriormente su plan.

Tras este período de duro esfuerzo, Crusoe cuenta ya con el capital suficiente (ahorro de moras y agua para 10 días) para dedicarse a la elaboración de sus utensilios (medios de producción). Por fin, obtiene su recompensa. El esfuerzo ha valido la pena, ya que con la vara y algunas cuerdas puede disfrutar de cocos en abundancia para su supervivencia.

De hecho, gracias a su plan, dispone ahora de toda la tarde libre para dedicarse a otras tareas, como la construcción de una pequeña cabaña y otra serie de utensilios básicos, tales como la recogida de leña y la fricción de maderas para obtener fuego, que facilitarán la vida del náufrago en un ambiente hostil. El ahorro ha salvado a nuestro náufrago de sufrir una estancia repleta de dificultades y carencias.

Sus necesidades básicas están cubiertas, ya que ahora dispone, incluso, de un pequeño almacén donde acumular los cocos y algunos otros frutos. Sin embargo, por desgracia, la suerte no acompaña por mucho tiempo a nuestro aventurero. El jefe tribal de un archipiélago vecino, llamado Alan Greenspan, decide colonizar la isla de Crusoe, escapando del hambre, la pobreza y los disturbios que azotan su antiguo reino.

Greenspan, acompañado de sus 100 vasallos más fieles, decide de inmediato organizar la vida económica en su nuevo dominio. El capital con el que cuenta son algunas barcas y redes. De inmediato, y con el fin de contentar a sus hambrientos seguidores, decide destinar 50 hombres a las tareas de pesca, 25 a la recolección de cocos y otros 25 al mantenimiento de la varas, las cuerdas, las redes y las barcas.

Durante las primeras semanas, el éxtasis se apodera de la isla y del propio Crusoe, al observar cómo la dieta de cada isleño (renta per cápita) se dispara gracias a la abundancia de pesca y frutos. Cada habitante cuenta de media con 3 peces y 2 cocos diarios, con el que colman sobradamente sus necesidades. Greenspan, desde su trono, se muestra orgulloso de su capacidad de liderazgo y planificación para organizar de forma ordenada la vida en la isla.

Dada la supuesta abundancia existente, el líder considera que ha llegado el momento de desviar un mayor número de recursos a mejorar las comodidades de sus vasallos. Puesto que en ningún caso desea ver reducida la dieta de los isleños, decide destinar 15 personas que estaban dedicadas al mantenimiento del capital (las varas, las cuerdas…) a la construcción de las cabañas. El problema es que, poco a poco, las barcas, las redes y la varas se van deteriorando por el uso, de modo que el número de peces y de cocos comienza a decrecer. Ahora, cada isleño, recibe de media 2 peces y 1 coco diario. El desánimo comienza a aumentar entre la población.

El ahorro brilla por su ausencia. Todos los esfuerzos de Greenspan se centran en lograr incrementar el consumo de peces y de cocos, así como las comodidades más alejadas de las necesidades inmediatas, tales como la construcción de chozas, descuidando, pues, los bienes intermedios. Ante tales dificultades, el jefe de la organización trata de impulsar nuevamente el consumo disponible, sin percatarse en ningún caso de las deficiencias existentes en el mantenimiento del capital. Por ello, acuerda destinar otros cinco hombres de este sector a las actividades de pesca.

Si bien, en un primer momento, consigue aumentar el número de peces a distribuir, el mal estado de las barcas, las redes y las varas reduce todavía más la renta disponible, hasta el punto de que el deterioro de estos bienes impide ocupar a toda la mano de obra dedicada a estos sectores (aparece el paro). La dieta decrece todavía más, mientras que los cinco hombres dedicados al mantenimiento de los utensilios se encuentran desbordados de trabajo.

La planificación económica ha fallado, el descontento estalla y Greenspan se ve obligado a abandonar la isla. El consumo del capital (carencia de ahorro) se ha materializado en recesión (menos renta per cápita), desempleo, y sobreinversión artificial en determinados sectores (construcción y consumo), que precisarán de un profundo reajuste.

La huida de Greenspan y, por lo tanto, la inexistencia de planificación central, permitirá ahora a los isleños organizarse de forma espontánea (libre mercado) en el desarrollo de las actividades económicas, al igual que le sucedió a Crusoe tras su llegada a la isla. La falta de ahorro y el consumo de capital son claves para comprender correctamente la actual crisis económica.

Simancas contra internet

Pero, por desgracia, su actividad no llega a ser nula. Es el autor –o al menos quien presentó– de una proposición no de Ley publicada (página 4) en el Boletín Oficial de las Cortes General el pasado mes de octubre y cuya redacción hace temer lo peor a quienes se preocupan por la libertad en internet. El texto en cuestión dice (la cursiva es nuestra):

El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a liderar, en el marco de la Comisión Intersectorial contra la Piratería, una estrategia consensuada y eficaz que permita ordenar la circulación de contenidos en internet, para hacer frente a la piratería cultural, garantizando los derechos de los ciudadanos, favoreciendo el desarrollo de la industrial (sic) cultural en este ámbito y asegurando la debida protección de la propiedad intelectual.

Al margen del poco respeto a los ciudadanos que demuestra el hecho de que una proposición no de Ley contenga erratas –máxime cuando tiene que ver supuestamente con la cultura– el texto es preocupante. Parece anunciar una nueva oleada de iniciativas del partido en el Gobierno para favorecer a sus amigos de las entidades de gestión. No sería la primera. Cuando se presentó el proyecto de Ley de Medidas de Impulso a la Sociedad de la Información (LISI), el Ejecutivo pretendía incluir a la SGAE y compañía entre las autoridades no judiciales con capacidad de ordenar el cierre de páginas web.

A esto hay que sumar la pretensión de Simancas de que el objetivo de la ley sea "ordenar la circulación de los contenidos en internet". Y que se haga, además, de tal manera que favorezca a la industria cultural y a quienes viven de la propiedad intelectual (esa ficción que, no nos cansaremos de repetir, atenta contra la libertad y la propiedad de los demás).

"Ordenar los contenidos que circulan por internet" no significa otra cosa que controlarlos y, por lo tanto, recortar la libertad en la Red. Implica pretender acabar con el orden social espontáneo que caracteriza el ciberespacio con la intención de proteger los intereses privados de un sector muy concreto. Sector cuyos miembros son, oh casualidad, en su mayor parte muy próximos al partido en el poder.

A esto cabe añadir que esa pretensión resulta totalmente pueblerina. ¿Pretende Simancas que una ley española controle todo lo que circula por internet? ¿Acaso cree que el Gobierno español tiene autoridad para actuar en Nueva York, Berlín y Buenos Aires? El único modo de que ese control –pues no se trata de otra cosa– fuese efectivo sería imitar a las dictaduras y obligar a que todo el tráfico de la Red con origen o destino en España pasara por un servidor controlado por el Estado. Ni tan siquiera al varias veces derrotado por Esperanza Aguirre puede pasársele eso por la cabeza. Posiblemente no sea más que una muestra de paletismo o arrogancia.

Errores liberales en la red

 Fue la época de la segunda legislatura de Aznar y los primeros años de Rodríguez Zapatero en La Moncloa. Era, sin duda, una reacción al claro predominio socialista en los medios de comunicación tradicionales. Y la cosa funcionó. En aquel tiempo surgió Libertad Digital, que durante el mandato del actual presidente de FAES no hacía seguimiento del Ejecutivo. Le apoyaba o criticaba con dureza según sus acciones se acercaran o alejaran del ideario de este periódico.

Pero también fue el tiempo de las primeras y originales iniciativas de coordinar, pero nunca dirigir, la acción on line de ciudadanos españoles que se inscribían en las diferentes corrientes del liberalismo. Iniciativas como la creación de Liberalismo.org y los intentos de crear puntos de referencia para liberales de habla española que les permitiera acceder a gran cantidad de recursos con un solo "click". De ahí surgió, tras el fracaso de Los Liberales (que nació como un directorio con bitácora propia pero enseguida esta se sustituyó con un agregador de bitácoras), Red Liberal. Este fue la primera web española con cierto éxito desde la que se podía acceder a blogs seguidores de una corriente de pensamiento político.

Las respuestas desde la izquierda no se hicieron esperar, pero carecían de la frescura e independencia de Red Liberal. No fueron otras que la Red Progresista y Red de Blog Socialistas. Ambas se caracterizaban por una disciplina de partido o ideológica tan férrea que llevaron incluso a las salida de algunas de sus figuras más valiosas debido a su "desviacionismo" de la corriente oficial. En la derecha aparecieron también respuestas no liberales, como la Red AntiZP o la Red de Blogs pro Rajoy (cerrada "por lo evidente", en palabras de sus promotores). Aunque arrancaron con cierta energía propia, también terminaron transformándose en correas de transmisión de doctrinas y mensajes emanados de Génova.

Incluso algunos blogs de Red Liberal se han apartado de la independencia original o hasta del liberalismo (hay quien ha llegado a defender la necesidad de quitar la nacionalidad a los fieles de una determinada religión). Algunos, tras ser admitidos en este "club", se convierten en meros repetidores de consignas provenientes de ciertas corrientes internas del PP o de pensamiento ultraconservador (hasta el punto que se ha expulsado a alguno por esto último). Otras iniciativas que hubieran podido ser constructivas, como Siracusa 2.0, no han servido para enriquecer el debate debido sobre todo a que han surgido casi exclusivamente con la pretensión de competir y atacar, y no complementar, por no mencionar las malas formas de alguno de sus promotores o que algunos de sus agregados tampoco son liberales.

Si la izquierda todavía no ha sacado ventaja de esta situación es debido a que continúa anquilosada, pero algunos empiezan a reaccionar. Si el liberalismo no quiere ir diluyéndose en una informe derecha en la que todo cabe, desde el anarco-capitalismo a la defensa de un Estado confesional, y dejar de contar en el debate público (en internet y fuera de la red) debe volver a tomar la iniciativa. Sus defensores deben marcar distancia con quienes pretenden identificar liberalismo con mero "anti-izquierdismo". En definitiva, volver a ser aquello en lo que pensó Daniel Rodríguez Herrera al crear, de forma casi heroica y dejándose algún trozo de piel en el camino, Red Liberal.

La esperanza de Windows 7

El secreto en que había mantenido hasta entonces el desarrollo de su nuevo sistema operativo impedía saber hasta qué punto era una buena decisión extender la vida útil de XP hasta que el nuevo sistema estuviese listo. Ahora que la versión "pre-beta" ha sido filtrada y ha llegado a los más populares servicios de intercambio de archivos, se puede empezar a ofrecer conclusiones.

Windows Vista nació sin estar completamente terminado. Internamente cambió mucho, creando incompatibilidades con muchas aplicaciones y careciendo de controladores para muchos dispositivos. Se podían instalar los de Windows XP, pero reducían mucho el rendimiento, ya de por sí escaso, del sistema operativo. Además, la nueva arquitectura de seguridad se traducía para el usuario en una constante aparición de ventanas en que se les pedía permiso para hacer esta cosa o aquella. El resultado es que, pese al atractivo entorno gráfico, trabajar todo el día con Vista resultaba una tortura que ya quisieran los chinos haber inventado ellos.

Desde entonces, Vista ha mejorado. El Service Pack 1 arreglaba parte del desaguisado, los fabricantes han ido creando controladores nuevos y las aplicaciones han sacado nuevas versiones para ser perfectamente compatibles. Pero la imagen del sistema operativo ya estaba manchada y muchos no quieren ni oír hablar de él. De modo que el sucesor que ha planeado Microsoft no tendrá muchos cambios internos. De hecho, pese a su nombre, en realidad es la versión 6.1 de Windows, del mismo modo que XP fue la 5.1. Sin embargo, aunque fundamentalmente no cambie, se optimizará para que no sea tan lento y pesado y, sobre todo, se remozará de arriba abajo el interfaz de usuario.

Es ahí donde tiene sentido haber nombrado vicepresidente responsable de Windows al creador del interfaz de Office 2007, Steven Sinofsky. La cinta o "ribbon" que tantos quebraderos de cabeza ha provocado en su adaptación, resulta una considerable mejora sobre el viejo interfaz de menús más barras de herramientas. Por tanto, es de esperar que perfeccione lo suficiente el interfaz de Vista como para atraer a quienes hemos decidido pasar de esa versión de Windows. Y por lo que se ha visto en la versión "pre-beta" distribuida a los desarrolladores en octubre, parece que Sinofsky va por el buen camino.

Como cabía esperar, Sinofsky ha empezado añadiendo el "ribbon" en algunas aplicaciones incluidas por defecto, como Paint o Wordpad. Pero el cambio que más va a notarse está en la barra de tareas, que ha permanecido fundamentalmente inalterada desde Windows 95. Al igual que el Dock de Mac OS X, aunque sin el espectacular efecto de aumento de los iconos cuando se posa sobre ellos el ratón, al menos por ahora, convivirán tanto las aplicaciones que se están ejecutando como las que deseamos fijar ahí porque las usamos a menudo.

Pese a ser una versión tan preliminar, arranca más rápido que Vista y parece moverse mejor que el Windows más odiado de la historia. Y el molesto UAC (User Access Control) aparece mucho menos a menudo. En resumen, todo apunta a que Microsoft ha encontrado el camino de congraciarse con sus usuarios. Esperemos que lo recorra completo.

El reto del marketing de resultados

Tan imperativo parecía este el salvamento que ni siquiera se preocuparon por distinguir entre buenas y malas políticas: había que hacer algo y había que hacerlo ya. Sin embargo, la rapidez de actuación no debería estar reñida con el análisis riguroso de la situación. Actuar sin conocimientos no supone adelantarse a los hechos, sino precipitarse.

La crisis actual es fruto de un proceso generalizado de malas inversiones que han llevado a cabo los bancos y las empresas como consecuencia de las políticas de bajos tipos de interés de los distintos bancos centrales. El "crédito barato" ha provocado que proyectos que no resultaban rentables se emprendieran gracias a unos tipos artificialmente bajos y, por el contrario, que otros que sí lo eran (pero que no estuvieron afectados por la burbuja de precios) quedaran marginados.

La recuperación económica —como todas las recuperaciones económicas— se basa en que las malas inversiones se liquiden para que puedan emerger las nuevas; esto es, que las industrias hipertrofiadas durante el anterior auge artificial sean sustituidas por las industrias atrofiadas. En la situación actual tenemos un ejemplo bastante visual: durante años, la construcción se desarrollo a costa de, por ejemplo, la inversión en materias primas, de modo que ahora padecemos un stock invendible de viviendas y un "cuello de botella" de materias primas.

Pero para que esta reconversión productiva sea posible han de darse tres fenómenos: un ajuste de los precios relativos de las distintas industrias (para que aparezcan los negocios verdaderamente rentables), un incremento del ahorro (para financiar esos negocios) y una recolocación de los factores productivos (para implementar esos negocios).

Las quiebras son un mecanismo que el mercado proporciona para que estos tres fenómenos tengan lugar de una manera acelerada: los bienes de capital de las industrias insolventes se venden a precio de saldo, dejan de ser inmediatamente receptoras de inversiones y despiden a todos los trabajadores. Sin embargo, las quiebras tienen un problema serio: el pesimismo de los agentes de mercado durante las crisis puede llevarse por delante a negocios que son realmente rentables.

Pero en estos casos suelen aparecer los reflotadores profesionales de empresas: grandes capitalistas con ahorros que adquieren las líneas de negocio rentables y los mantienen en funcionamiento gracias a sus enormes reservas de ahorro. Un ejemplo claro y reciente ha sido la entrada de Warren Buffett en el capital de Goldman Sachs.

En cierta medida, los Gobiernos, con sus planes de rescate, están tratando de emular a los reflotadores privados: captan ahorro privado emitiendo deuda pública, refinancian la deuda a corto plazo de estos proyectos y, al cabo de los años, esperan amortizar esta emisión de deuda pública con la revalorización de los activos. Sin duda, hay ciertos obstáculos de información e incentivos para que consigan semejante tarea, pero, si éste fuera su único cometido, no habría motivo para grandes objeciones.

Sin embargo, existen dos serias objeciones a los planes de rescate públicos que pocos analistas parecen haberse planteado. El primero son los problemas de incentivos y de información a los que se enfrenta toda intervención pública y que tienden a provocar su fracaso.1 El segundo, en este caso más serio, es que, muy probablemente, la mayoría de planes de rescate no vayan destinados a refinanciar proyectos que serán rentables a largo plazo, sino a recapitalizar a los bancos adquiriéndoles unos activos sobrevalorados que nunca recuperarán sus antiguos precios inflados. En este caso, la inyección de capital dificultaría la recomposición de la economía, ya que impediría el ajuste de precios relativos (al pagar precios artificialmente altos, retrasaría la caída de precios), disminuiría el ahorro disponible para proyectos alternativos e impediría que los factores productivos se recolocaran hacia empresas que, por la falta de ahorro, ni llegarían a surgir.

En este supuesto, los bancos se salvarían a costa de sumir al resto de la economía en un estancamiento de décadas. Es por ello que la precipitación de los planes de rescate terminará siendo muy probablemente un lastre para la recuperación y no una política pública imprescindible sobre la que, según políticos y economistas, no había discusión posible.

Este artículo fue publicado originalmente en ElCato.org el 12 de noviembre de 2008

Referencias:

1. http://mises.org/story/2401.

Aguántate tú, Teddy Bautista

Tampoco se contenta con insultar a quienes les critican a él o a la SGAE cada cierto tiempo, ni tan siquiera se siente satisfecho con que el Gobierno adoctrine a los escolares en sus tesis e ideología. Ahora pretende ordenar silencio sobre la mal llamada "compensación por copia privada" de modo que "al que no le guste que se aguante". Durante el foro en que se hicieron esas declaraciones alguien le debería haber respondido que quien debería aguantarse es él y que sepa que va a tener que soportar críticas durante mucho tiempo. Se lo ha ganado a pulso.

Bautista vuelve con su estilo inconfundible: mezcla de formas barriobajeras y prepotencia de nuevo rico, todo ello aderezado con la chulería de quien se sabe protegido desde el poder y con unas gotas de victimismo (¡se queja de que la SGAE sólo recaudó 378 millones de euros por derechos de autor!). Pretende este cantante cuya voz desconocen varias generaciones de españoles que el canon digital "es agua pasada", que se "paga y ya está". Qué más quisiera él. Por mucho que se empeñe, no se va a imponer la ley del silencio sobre esta cuestión. Ese sobreprecio a numerosos soportes y aparatos electrónicos es una apropiación ilegítima del dinero ajeno, por mucho que esté avalado por ley.

Nos dice el presidente ejecutivo de la SGAE que la propiedad intelectual es tan legítima como la propiedad privada –o incluso más– y se queda tan tranquilo. Entendemos que tiene que decir esto, puesto que de eso depende su negocio, pero entérese de que no es así. La propiedad intelectual no es más que una ficción jurídica que atenta contra lo que legítimamente pertenece a otros. Y que se trata de una ficción no es algo que nos hayamos inventado unos "pendejos electrónicos" (por utilizar la expresión con la que Bautista insultó a quienes se oponen al canon) para llevarle la contraria: ya se expresaron de esta manera hace unos cuantos siglos los miembros de la Escuela de Salamanca.

También es comprensible que Bautista ponga en duda la legitimidad de la propiedad privada (aunque suponemos que no de la suya). Al fin y al cabo, tanto él como la SGAE son buenos amigos de la dictadura comunista de Fidel Castro. De hecho, este señor fue en su día condecorado por el régimen de Fidel Castro en reconocimiento de sus buenos servicios y el actual presidente de la entidad ha recibido homenajes en la mayor de las Antillas. Sobre esto mismo harían bien estos señores en aclarar una cuestión. El Gobierno de La Habana reclama a las entidades de gestión que les pague la recaudación correspondiente a los "derechos" generados por los artistas exiliados. Algunas, como DAMA, se han negado a pasar por ese aro. No sobraría conocer la respuesta que la SGAE le dio al castrismo.

Dadas sus amistades y complicidades (la SGAE llegó a montar junto con el Gobierno de Castro una tienda on line de música cubana) con una dictadura tan larga, no resulta extraño que Bautista no soporte la crítica. Que se aguante él y que se entere de una vez de que son muchos los que no se conforman con un "se paga y ya está". Puesto que se quedan con nuestro dinero, que no pretendan quitarnos también la libertad de expresión.

La fibra óptica en su laberinto

Con la llegada de internet y la digitalización de servicios, el par de cobre parece que se queda pequeño y hay que poner un tubo más grande por el puedan caber todos los servicios que se nos ocurran.

El problema es que, lógicamente, la inversión es cuantiosa, por lo que los inversores se tientan bien las ropas antes de enterrar (nunca mejor dicho) su dinero. A las dudas sobre la demanda (¿habrá gente dispuesta a pagar por los nuevos servicios? ¿cuánto?), se unen ahora las que arroja la situación económica, que dificulta enormemente el acceso al capital necesario.

Pero estas son las dudas que se espera que el inversor conviva y resuelva. Son propias del mercado. La incertidumbre que resulta inaceptable es, en cambio, la que crean otros individuos, los reguladores, en su afán por no se sabe qué.

Pues resulta que la incertidumbre regulatoria sobre el despliegue de fibra óptica es quizá la mayor en la historia de las telecomunicaciones. No creo que, en estos momentos, haya algún inversor en Europa, no digamos ya en España, que sepa a qué atenerse. Veamos la evolución en nuestro país, procurando no perder el hilo, para conocer un poco las paredes del laberinto.

En febrero, el regulador (la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones) publicó unas directrices, se supone que con la idea de dar claridad al asunto. Dichas directrices no pasaban de ser un mero inventario de las posibles ideas para regular que se le habían ocurrido hasta ese momento. Básicamente, venía a decir: "te puedo obligar a esto, o no; en unos sitios o en otros o en todos; ahora, después o siempre".

En mayo, sacó unas medidas provisionales, de aplicación mientras analizaba el mercado en cuestión para ver cuáles serían las obligaciones regulatorias adecuadas. Lo que cabe preguntarse es por qué no analizó el mercado primero y así hubiera dado algo de luz al tema, en vez de sacar algo necesariamente provisional y sobre lo que ningún inversor en su sano juicio tomaría una decisión.

La cosa mejora. En julio, ellos mismos decidieron cambiar las medidas provisionales, puesto que habían impuesto algunas de imposible cumplimiento. Increíble, pero cierto.

En septiembre, tras un recurso de uno de los interesados, la Audiencia Nacional paralizó cauteladísimamente la modificación realizada por el regulador en julio. Dejando, se supone, activa la regulación de mayo.

Unos días después de esta suspensión, la Audiencia Nacional decide que no era necesaria, que podía seguir vigente las medidas provisionales modificadas en julio. Y mientras, el citado tribunal se pensará si hay que aceptar las medidas cautelares solicitadas por el operador denunciante.

Recapitulando: estamos a la espera de ver si la Audiencia Nacional paraliza cautelarmente las medicas provisionales modificadas por el regulador, después de haber levantado las medidas cauteladísimas. Y el desenladrillador que lo desenladrillare…

Y no se vayan todavía, que aún hay más. Hace un par de semanas, el regulador ha sacado una consulta sobre la regulación para la fibra óptica, como parte del procedimiento formal que tiene que seguir para imponerla. Dicho procedimiento es complejo, e involucra a la Comisión Europea, a la Comisión Nacional de Competencia y a los agentes. Pues bien, el trámite procedimental con el que lo ha iniciado resulta no ser el mismo que ha utilizado en ocasiones similares. Por tanto, a las incertidumbres de fondo y a las jurídicas, se unen ahora las de procedimiento. ¿Hay quién dé más?

Sí, lo hay: la Comisión Europea, que ha sacado en paralelo su propia consulta pública sobre el tema. Así que a ver quién es el Teseo que se mete en el laberinto de la fibra óptica, donde tras cada esquina te espera un regulador con cuernos, rabo y tridente (me refiero al Minotauro, no me malinterpreten).

20 años del Gusano Morris

Su invento infectó 6.000 máquinas, un hito que puede no parecer gran cosa hoy, pero que entonces suponía el 10% de todos los ordenadores conectados a la red de redes.

Se llaman gusanos a las aplicaciones capaces de residir en la memoria de una computadora y replicarse a sí mismas. Se diferencian de los virus en que no necesitan modificar ningún programa del ordenador para funcionar. La irrupción del Gusano Morris, el primero de todos, provocó la aparición de la seguridad informática como disciplina respetable y necesaria, aunque lo cierto es que la comunidad internauta no volvió a preocuparse demasiado por el asunto hasta que la red se abrió al gran público a mediados de los 90. Pero al menos, para entonces ya había gente preparada para enfrentarse a las amenazas de la red.

Si cuando el Gusano Morris los usuarios de internet asumían estar en una comunidad pequeña, peluda y suave, donde nadie hacía daño a nadie, el ataque les hizo comprender que ya no podrían contar con caminar seguros por la red sin tomar precauciones. Fue uno de esos momentos que suponen un cambio. Y también fue la primera vez que muchos norteamericanos leyeron el nombre de internet, pues el suceso fue cubierto por varios diarios, como el New York Times o el Washington Post.

Durante década y media estuvimos sufriendo todo tipo de ataques de virus y gusanos. No es que ahora nos hayamos librado, pero la amenaza ha cambiado de naturaleza. Antes, los creadores de virus buscaban principalmente probarse a sí mismos de lo que eran capaces, pero actualmente la infección de ordenadores se ha convertido en una profesión. Por eso hace años que no tiene lugar un contagio masivo de uno de estos gusanos, como ILoveYou (2000) o Blaster (2003). Actualmente los gusanos procuran pasar desapercibidos, para poder estar instalados en el mayor número posible de ordenadores. Una vez en ellos pueden hacer varias cosas, desde recopilar datos, como los correos electrónicos de nuestros contactos, hasta secuestrar nuestro ordenador para enviar spam. Estos gusanos virus adoptan la forma de caballos de Troya; se introducen en el ordenador y le dan a su creador el mismo control que el propietario de la computadora; a las máquinas así controladas se les llama zombies y suelen formar parte de botnets, redes de computadoras empleadas para enviar correos basura o phishing.

Sí, su propio ordenador puede estar secuestrado sin que usted lo sepa. Las medidas para evitarlo son las de siempre: tener un antivirus actualizado y un cortafuegos o firewall activado, asegurarse de que nuestro sistema operativo y nuestras aplicaciones son la versión más reciente y no dedicarse a abrir ficheros adjuntos a los correos con demasiada alegría. Que ya no ocupen los titulares no significa que los herederos del Gusano Morris hayan dejado de existir.