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Etiqueta: Innovaciones y nuevas tecnologías

Realidades en redes sociales

La puesta en escena de la conferencia fue espectacular, más de 12 horas de evento: con feria para empresas relacionadas con Facebook, conferencias de diverso tipo, música en directo, etc. En esta conferencia pude ver todas las empresas que se están creando a la sombra de Facebook y de las redes sociales, Facebook parece la cadena de montaje y las demás empresas crecen alrededor de ella como la industria auxiliar automovilística. En la conferencia se mostraron varias novedades, como el lanzamiento de su nuevo diseño de la plataforma o el denominado Facebook Connect, que permite incluir en Facebook contenido publicado por el usuario fuera de la red social, contenido que se publica en blogs o páginas de valoración, como Citysearch por ejemplo.

De todas las novedades que se presentaron en la conferencia, la que más me interesó, fue la de como Facebook quiere cambiar el modo en la que el usuario concibe el valor de las aplicaciones en su red social. Tras un año del lanzamiento de las aplicaciones en su plataforma, había más luces que sombras, cada día lo usuarios de Facebook recibimos multitud de invitaciones para instalar todo tipo de aplicaciones, que la mayoría son inútiles o simplemente son puro spam. Eso ha empezado a cambiar desde hace unos meses, cuando con acierto, desde Facebook se promocionan aplicaciones que de verdad son útiles para los usuarios, como son iLike o Causes, y además han lanzado un programa para "certificar" las aplicaciones que cumplen con los estándares de su plataforma. Esto ha hecho que cada vez recibamos menos invitaciones para instalar aplicaciones que no tienen ninguna utilidad, y ha hecho que nazcan cada vez más aplicaciones que tiene sentido para el usuario.

Facebook fué muy hábil en lanzar aplicaciones en su red social hace un año, por que sabía que ellas sostendrían el interés de los usuarios a lo largo del tiempo, y también ha sido inteligente ahora, para corregir el rumbo de unas aplicaciones que podrían haber llegado a ser la ruina de la red social si no tomaban medidas. Demuestra en la dirección de Facebook un gran conocimiento de la red social que han creado, mayor del demostrado por su competencia, y una gran flexibilidad para cambiar en muy poco tiempo la estrategia que habían diseñado hace menos de un año. El fundador de Facebook estuvo en nuestro país hace muy pocos días y nos dejó varios titulares, entre ellos que ya cuentan con más de 100.000 anunciantes o que pueden utilizar la inversión que Microsoft hizo en Facebook haces meses para capear la crisis. Son sólo unos ejemplos para poder ver que las redes sociales no son una quimera y que en el caso de Facebook están contando con buenos gestores que aseguran su futuro.

2009 y el sector internet

Los dos son referentes en lo que se refiere a marketing en España, y más cuando hablamos de marketing online. Rodríguez Zapatero lleva menos de un año en el cargo, pero tiene gran experiencia en el sector internet; antes de Google estuvo en Yahoo! como Director General en España y como Vicepresidente en Europa. Por su parte Martí trabaja en Vueling desde su fundación y es uno de los cuatro máximos directivos que tiene esta joven compañía aérea. En su día, Rodríguez Zapatero trató de convencer a clientes para que inviertan en internet y Martí demostró cómo invertir en internet es rentable si se hace con racionalidad y rodeándose de un buen equipo.

Durante su ponencia, Rodríguez Zapatero habló de los aspectos que para Google son más importantes para el desarrollo de internet y que tanto para los usuarios como para las empresas la experiencia de uso de internet sea la mejor posible. Donde puso realmente el foco es en la oportunidad que tiene el sector internet el próximo año: 2009 va a ser un año de crisis y, según Rodríguez Zapatero, una parte importante de las inversiones de televisión, radio o periódicos pueden pasarse a internet, y algunos anunciantes pueden comprobar que internet es un medio rentable y eficaz, aunque lo descubran por la crisis. Puso un ejemplo representativo de ello, cuando se refirió a la venta de coches, ya que desde hace meses ha descendido entre el 20% y 30% a nivel general en España y eso ha hecho que los concesionarios desciendan su ventas, pero no todos: algunos que operan por internet han aumentado hasta un 40% sus ventas respecto a 2007.

Vicenç Martí expuso el valor de una marca como Vueling, donde su equipo de marketing online está preparado e implicado para afrontar un gran reto: vender todas las plazas de vuelos que tienen disponibles cada día. Ese es el reto de Vueling: vender y vender, no pueden hacer muchas concesiones al branding y para eso el marketing online es perfecto. Cerca del 80% de las ventas de Vueling son a través de su página web, por eso la compañía aérea centra sus esfuerzos en tratar de convertir en venta la mayoría de las inversiones que hace en internet. En Vueling creen en el equipo interno, por eso no dependen de ninguna agencia, y los campos de marketing en buscadores y afiliación son los que más trabajan.

Desde diferentes perspectivas, tanto Javier Rodríguez Zapatero y Vicenç Martí son dos claros ejemplos de cómo el sector internet puede salir reforzado de la crisis del próximo año pero, como bien han remarcado ellos, esto no estará exento de trabajo y de gran inteligencia para exprimir cada céntimo de euro que se invierta en la Red.

Bye, bye, dólar

Y todo ello con comentarios entre el odio y el desprecio por nuestra sociedad racista, compuesta por viejas que leen el rosario, aficionados a los toros y a la tortilla de patatas, familias arrancadas apenas hace una o dos décadas del agro, con sus atávicos reclamos tradicionalistas. Inadaptados a la vida moderna o a la cultura refinada.

Candidatos, a lo sumo, a despertar las sonrisas de los lectores del National Geographic. ¿No sería absolutamente risible? Si tuviésemos la oportunidad de hablar con el periodista ruritano, nos moveríamos entre la necesidad de explicarle un par de cosas y la constatación de que, sea lo que fuere lo que le digamos, está tan imbuído en la ignorancia, tan carcomido por el odio, tan cegado por los prejuicios que no lograremos más que disgustos. La del periodista ruritano es una caricatura.

Pero, en vez de cruel, resulta benévola cuando la comparamos muchas personas que nos cruzamos en la vida personal o en los medios de comunicación, y que son una legión de ignorantes que hablan, ellos sí, con un arsenal de odio y desde un abismo de ignorancia, sobre los Estados Unidos. Cualquiera que se haya tomado un mínimo de interés por conocerlo, que no lo mire abrasado por los peores sentimientos y que no le tenga alergia a los libros de historia, sólo puede reírse de buena gana, si es que sabe vencer la indignación, de todos estos.

Antiamericanismo es el nombre que algunos han puesto a esa combinación única entre el desprecio por desconocimiento, el odio por ideología, todo bien envuelto en toneladas de pereza mental que se encuentra en cada esquina, en cuanto alguien pronuncia el nombre de los Estados Unidos. Su atrevimiento se desmoronaría con un mínimo de interés por conocer aquél país. O con un tenue recuerdo de lo que es el rubor, que sería suficiente para enrojecerles de vergüenza si fueran conscientes de su situación. ¿Es que no hay razones para criticar ciertos aspectos de ese país, de su historia, de su política? Las hay, son incontables y crecen día a día. Yo no hablo de los Estados Unidos. Hablo de cientos de miles de españoles, quizá millones, que han hecho del odio a aquél país parte de su esquema mental. Para mí, este fenómeno sigue siendo un misterio.

Obama en un videojuego

Se trata de una manera brillante de llegar a una cantidad muy alta de potenciales electores, puesto que son muchos los hombres de entre 18 y 35 años que pasan más tiempo jugando que frente al televisor o leyendo el periódico.

La utilización de las llamadas nuevas tecnologías como instrumento de campaña electoral ya es común en casi todo el mundo, pero en Estados Unidos está más desarrollada y demuestra mayor frescura que en otros países. Eso es especialmente evidente si se compara, por ejemplo, con España. En nuestro país todavía es muy cutre.

La utilización de las nuevas tecnologías se limita al envío de mensajes a móviles, páginas web de partidos políticos que no destacan por su calidad, redes de blog (como La blogosfera progresista del PSOE o I Love IU) caracterizadas por la disciplina de partido, las bitácoras de algunos destacados miembros de cada formación política (que en más de un caso ni tan siquiera escriben ellos), videos con tan mala calidad como mal gusto (especialidad de Juventudes Socialistas) y canales en YouTube como el del PP. En un alarde de supuesta originalidad, eso sí, todos entraron en SecondLife, e incluso Llamazares dio en ese mundo virtual un mitin tan raquítico como sobredimensionado mediáticamente.

Se echa de menos la frescura y la originalidad. Todo discurre por los esquemas que dominan la política tradicional española: falta de innovación, estructuras piramidales y disciplina de partido. Es la formación política la que dice lo que se debe hacer, sin dejar lugar alguno a la iniciativa de simpatizantes y afiliados. Por si fuera poco, dado que los partidos están dirigidos por personas formadas en la política tradicional, se siguen esquemas más propios de la era pre-Internet y no se aprovechan las posibilidades que ofrecen la red y tecnologías cercanas.

No sólo es difícil imaginar que Rajoy o Zapatero incluyan un anuncio en un videojuego, también resulta casi inconcebible que los partidos toleraran sin desmarcarse de sus promotores iniciativas como los exitosos vídeos sexys protagonizados por la Obama Girl y otras seguidoras de políticos norteamericanos. En el caso de que algo parecido surgiera en España en próximos comicios, sería sin duda dirigido desde Génova, Ferraz o la sede de cualquier otro partido. Eso significaría más consigna, falta de originalidad y poca frescura. Algo, esto último, de lo que está muy necesitada la política española.

El SIMO que ya no volverá

La crisis, la palabra de moda, se asociado inmediatamente como motivo principal de la cancelación de la feria y creo que es justo al revés, la actual crisis económica lo que ha puesto es la puntilla a la feria tecnológica más importante de España y que aspiraba a ser uno de los referentes de Europa.

SIMO vivió sus tiempos gloriosos en la década de los 90, cuando en nuestro país el ordenador personal era accesible para el usuario y para las pequeñas y medianas empresas. También la irrupción de Internet hizo que SIMO albergara a las primeras empresas relacionadas con Internet que nacían en nuestro país. Muchos recordamos los espectaculares stands que tenían empresas como Terra en la feria y como durante varios años había un pabellón entero dedicado al denominado e-Business. En esos años había razones para asistir a la feria, sobre todo por que se podían ver cosas que no podías ver en otro lugar, auténticas novedades tecnológicas que hacian que miles de personas visitaran la feria. Y se acudía a la feria en esos años aunque ya tuviera muchos inconvenientes, como que en los días dedicados a profesionales estuvieran desde jubilados hasta estudiantes o la saturación publicitaria a la que estaba expuesto el visitante, desde la misma salida de la estación de metro.

SIMO no ha sabido en un principio centrar sus focos de atención. Una feria que tiene desde pabellones dedicados a la repografía o a Internet hace que el visitante acabe perdido entre tanta oferta que no ha solicitado y, en lugar de ser una gran feria tecnológica, acabe naufragando entre el ocio digital y los profesionales de la industria tecnológica. Esa falta de foco ha hecho que muchos otros sectores hayan decidido apostar por ferias muchos más segmentadas y prácticas, en el caso de Internet encontramos eventos como Online Marketing España o Search Marketing Expo en Madrid, o en el caso de la telefonía móvil el Mobile World Congress de Barcelona. Lo segundo, es que SIMO no ha sabido ver la transformación que han vivido las ferias y congresos en todo el mundo. Internet ha hecho que tengamos acceso a todas las novedades que nos ofrece la industria tecnológica y las ferias se han reconvertido en espacios dedicados a profundizar en temáticas específicas y al networking.

Por lo tanto, que no nos vengan hablando de la crisis, por lo menos económica. Lo que existe desde hace varios años en la organización de SIMO es una crisis de ideas, que ha coincidido con que en este año muchas empresas, al ver lo poco que les aportaba la feria, hayan decidido retirar su inversión. Los organizadores se han puesto ya en manos de una consultora para hacer que la edición de 2009 cuente con una feria totalmente renovada, cuentan con mi apoyo y mi deseo de que SIMO sea por fin un referente en España y en Europa.

Google no es culpable

No se conforman con denunciar a este último por el hecho de que les dé visitas (ellos no lo reconocen pero es la realidad), además viajan por el mundo quejándose de eso mismo. La secretaria general de la entidad de gestión de derechos de los editores de prensa diaria Copiepresse, Margaret Boribon, ha viajado a Madrid con tal fin.

Madame Boribon se ha lamentado en la capital de España de que los buscadores rompen con la tradicional relación entre el lector y el periódico. Según la jefaza de la SGAE de los periódicos belgas, los jóvenes toman como fuente de información el buscador a través del cual llegan a las páginas digitales del diario, no a este último. Eso puede ser cierto, pero la culpa no es de Google o en Yahoo. La responsabilidad es sobre todo de la propia prensa. Si un lector es incapaz de distinguir una cabecera de otra es que éstas han hecho mal su trabajo, al menos en lo que se refiere a Internet.

La tradicional relación entre lector y periódico, que también se da entre algunos diarios digitales o versiones on line de los tradicionales, se debe a que el primero encuentra en el segundo algo que le distinga de su competencia. Si una persona es incapaz de distinguir lo que lee en un sitio u otro, es que ambos se parecen demasiado y así no se puede producir una fidelidad hacia cualquiera de ellos. Cuando los productos se diferencian entre sí, se produce la fidelidad a unos y el rechazo a otros y las personas los distinguen de forma clara. ¿O acaso alguien piensa que alguien confundirá Libertad Digital con Público.es? Los lectores de uno no se fiarán del otro y viceversa.

Servicios como Google News o Yahoo Noticias, que es a lo que se refieren los señores de Copiepresse cuando hablan de "buscadores", suponen una gran oportunidad para los periódicos en Internet. Les redirigen una gran cantidad de tráfico y por tanto les generan un aumento de los ingresos por publicidad. Si no saben convertir esas visitas esporádicas en lectores permanentes el problema es suyo, no de unos servicios que resultan muy útiles a los internautas. Por tanto, es cada diario on line el que tiene que buscar una solución, mejorando su calidad o dando a los usuarios algo que no vayan a encontrar en la competencia.

Denuncias como las que presentaron contra Google o lamentos como el que han llevado a Madrid tan sólo demuestran que los editores belgas de periódicos no quieren evolucionar. Ellos, que deben estar pegados a la actualidad, no se enteran de cómo es ésta. Pretenden que el mundo se adapte a ello, en vez de adaptarse ellos al mundo. Hacen mal su trabajo y pretenden culpar a otros. Lo mismo que ocurre con tantos otros que viven del negocio de los derechos de autor.

¿Pondrá Vodafone las puertas al campo?

Evidentemente, el punto más atractivo era el precio, pero no, desde mi punto de vista, el más sorprendente. Vodafone ofrece dicha tarifa plana, siempre y cuando no se utilice la capacidad de datos para hablar por teléfono con tecnología de Voz sobre IP.

Dejando de lado las dificultades técnicas que tal control pueda suponer para el operador, lo que hace Vodafone es impedir que el cliente utilice un determinado servicio mediante su acceso a internet. Sería como si, digamos, un operador de ADSL vendiera un acceso a internet que no permitiera conectarse a los bancos o a Google.

Las razones del límite que pone Vodafone son evidentes desde el punto de vista comercial: si no los establece, la gente podrá llamar por teléfono desde su móvil con esta tarifa plana de datos y no utilizar la forma convencional. Vodafone no podría cobrar por estas llamadas y su tráfico de voz pasaría a cursarse mediante la tarifa plana de internet, que se constituiría así en una tarifa plana de voz. Esto afectaría a sus ingresos minoristas, pero muy especialmente a los mayoristas (terminación en su red).

La acción de Vodafone únicamente debería presentar dudas desde el punto de vista de la demanda: ¿habrá gente a la que interese el producto en estas condiciones? ¿Cómo hará para evitar el fraude que seguro se va a producir? Estas son las incógnitas a las que se enfrenta todo empresario cuando saca un producto al mercado. Si le va bien, se forra; si le va mal, vuelta a empezar.

Sin embargo, el mercado de las telecomunicaciones dista de ser un mercado libre y la incertidumbre parece venir más del lado regulatorio. ¿Cómo responderán los distintos entes supervisores ante esta oferta? ¿Tendrán algo que decir al respecto la Comisión Europea, nuestro Gobierno o el regulador independiente?

Porque lo que se discute en el fondo es si los operadores pueden o no hacer lo que quieran con las redes de su propiedad. El término técnico es "neutralidad de red", los derechos de los bits a los que se hacía referencia en esta misma columna hace unas semanas. Y seguro que los reguladores algo van a querer decir.

Si dejan a Vodafone progresar con su oferta, significará que se aceptan la libertad de los operadores para configurar sus ofertas de la forma que consideren oportuna, sólo respondiendo ante sus clientes, de modo que enterrarán el debate sobre la neutralidad de red. Si Vodafone desea ofrecer una tarifa plana de 1 Euro para llamadas nacionales e internacionales, sólo válida cuando el cliente esté debajo de un ciprés, podrá hacerlo, serán los clientes quienes le juzguen.

Pero, ¿y si no sucede así?, esto es, ¿y si le fuerzan a permitir la voz sobre IP en esa tarifa? Pues resultará que Vodafone posiblemente retire su oferta, por las razones de negocio expuestas más atrás y habrá un montón de clientes que no podrán acceder a esa tarifa plana de datos a un precio atractivo, gracias al regulador. Y además, muchísimos más nos quedaremos sin conocer otros posibles lanzamientos que tal vez nos hubieran interesado a los consumidores, ya sean de Vodafone o del resto de operadores. Todo ello, por cortesía del regulador.

Lo que parece claro es que alguien va a poner "puertas al campo". Esperemos que sea Vodafone.

Vista ha muerto, larga vida a XP

Los probadores dispondrán de una versión alpha (es decir, preliminar, pero que muy preliminar) del nuevo sistema operativo durante este mes de octubre. La fecha prevista para el lanzamiento no está muy clara, pero parece situarse entre finales de 2009 y comienzos de 2010.

Aún así, podría pensarse que eso nos obligará a usar Vista durante un año o dos. Pues no. Microsoft ha decidido extender la licencia de Windows Vista que permite a los fabricantes de ordenadores instalar XP otros seis meses más, hasta julio del año que viene. No sería de extrañar que siguiera ampliando el periodo de expiración de ese tipo de licencia hasta que tenga disponible una alternativa aceptable para sus clientes.

Y es que no parece que la gente esté muy contenta con Vista. En mi caso, es el segundo Windows que tras probarlo termino decidiendo no trabajar con él. El otro fue el infame Windows Me, un sistema que todos aquellos que lo instalaron recuerdan con escalofríos. Pero lo que opine yo, claro está, tampoco debería preocupar en Redmond. Pero sí que, en una encuesta realizada este verano, el 60% de los administradores de sistemas hayan declarado no tener planes de instalar Vista en las redes de las empresas para las que trabajan. Puedo asegurarles de que aquí, en Libertad Digital, tenemos auténtico pánico ante esa perspectiva. Pero hay más. Un 42% de ese grupo mayoritario de administradores que no quieren Vista considerarían migrar a Mac o a Linux antes de tener que actualizarse al último sistema operativo de Microsoft.

Pese a que el Service Pack 1 ha resuelto una parte de los problemas de Vista, no parece que haya sido capaz de cambiar la percepción de los usuarios. Y aunque Microsoft se dedique a hacer anuncios con Seinfeld y Gates de protagonistas, no parece que esa realidad vaya a cambiar mucho. Las razones de ese rechazo son muchas, pero quizá la más importante es que el nuevo Windows da demasiados dolores de cabeza y exige unas máquinas demasiado potentes para lo poco que ofrece a cambio.

En cualquier caso, lo que también ha dejado clara esta debacle, es que ni siquiera una empresa como Microsoft puede hacer lo que quiera y esperar que sus usuarios se lo traguen sin pestañear. El mal llamado "poder de mercado" tiene muchos límites, tantos que resulta más bien ridículo llamarlo "poder". Son nuestras preferencias como consumidores las que al final terminan por imponer las estrategias empresariales de las empresas, por muy grandes que sean. Los responsables de Microsoft estarán cruzando los dedos y rezando todo lo que saben para que Windows 7 sea tan bueno como debería haberlo sido Vista. Su "monopolio" está en juego.

Búsqueda local y móvil

Pero como pasa casi siempre, una cosa es lo que ocurre al otro lado del Atlántico y lo que ocurre en nuestro país. Los hábitos de consumo de los usuarios son distintos y sobre todo el volumen de mercado, que marca la diferencia.

La búsqueda local trata de trasladar las tradicionales páginas amarillas a Internet para que la información pueda ser encontrada fácilmente, además de añadir otras características que la completan, como situar esa información en un mapa, lo que se denomina geo-localización. Parece muy útil ¿no?, ¿quién no cree que es más fácil buscar a través del móvil o del ordenador que en un papel ordenado alfabéticamente? Pues en nuestro país todavía muchas personas esto no lo ven muy útil (por lo menos de momento) sólo tenemos que ver las actuales estadísticas de conexión a Internet, ya sea por ordenador o por móvil.

Como no me gusta ser pesimista quiero mostrar en las siguientes líneas las iniciativas que se están desarrollando en nuestro país en lo referente a la búsqueda local, que deben ser las que lideren este mercado. En primer lugar nos encontramos con sitios que intentan ir un paso más allá de las páginas amarillas, tratando de incorporar elementos que completan la información. Hablamos de sitios como: Google Maps, donde se pueden encontrar información local y ubicarla en una mapa; 11870, un sitio donde los usuarios son los que incorporan el contenido de los sitios que ven interesantes y pueden añadir una serie de etiquetas que sirven para identificarlo; Salir.com, un sitio donde el usuario se encuentra con una guía de ocio por ciudad y donde el contenido es aportado por sus editores. Otro tipo de información, como es el de los eventos, que también tiene un fuerte componente local, se recoge en sitios como Kedin o Nvivo,que están teniendo un tráfico muy relevante y además, en el caso de Kedin, están teniendo bastante éxito en su versión móvil.

Menos Google Maps, todas estas iniciativas han nacido en nuestro país y como podemos ver en Google Trends, su tráfico es exponencial, por lo que podemos tener esperanzas en que la búsqueda local y móvil en España acabe incentivando, con el tiempo, a muchas más personas a conectarse a Internet.

El canon y las tiendas de informática

En el número de octubre de PC Actual, la gerente en España de Alternate, una conocida tienda de ordenadores y componentes que está presente en varios países de Europa y que en España tiene su sede en la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes, explica cómo ha afectado el canon a sus ventas: "Hasta el pasado mes de julio se venía facturando una media de 250.000 euros netos mensuales por la venta de discos duros. Pero esta cantidad ha bajado un 28% desde la entrada en vigor del canon digital y apenas llegamos ahora a los 180.000 euros mensuales".

Gila Feriduni protesta porque se haga pagar a los consumidores un impuesto más ahora que sufrimos un "periodo de dificultades objetivas", que diría Zapatero. Especialmente porque se pagan cantidades en muchos casos excesivas. Por ejemplo, 13,92 euros por un disco duro, tenga el tamaño que tenga. "Algo desproporcionado si pensamos que un disco duro de 80 Gbytes tiene un precio, por ejemplo, de 29 euros, IVA incluido. En este caso se grava el precio un 48%". Pese a que afecte negativamente a su negocio, a la gerente de Alternate no le extraña que los españoles se busquen alternativas, como comprar por internet en tiendas andorranas o en otras donde directamente se incumpla la ley o se etiqueten los discos duros como "maestro" para evitar el pago del canon, por más que esa distinción sea absurda en términos tecnológicos.

El problema, claro, es que las tiendas que cumplen con la legalidad vigente se están viendo en muchos casos en un periodo de dificultades objetivas cuyo fin no se vislumbra a simple vista. Es probable que en parte sea debida a que los españoles nos estemos retrayendo del consumo. Pero si las diferencias entre los productos gravados y los que no lo están son notables, no cabe duda de que una parte considerable de los problemas de las tiendas de informática son debidos al canon, ese impuesto con que el Estado sufraga a una industria ineficiente que ha sido incapaz de adaptarse a los tiempos castigando a las compañías que venden productos de alta tecnología (claves para incrementar la productividad de las empresas). Sin duda, una medida que nos ayudará mucho durante esta crisis. Perdón, sí, lo he dicho. Me refería a las dificultades transitorias, ya saben ustedes.

Habrá muchas tiendas, seguramente la mayoría, que con mayores o menores problemas logrará sobrevivir. Pero entre las que tengan que echar el cierre, habría un número –incalculable– que sin canon habría podido pasar el mal trago.

Así las cosas, espero que me entiendan si no rompo a llorar cuando me entero de que los jueces han declarado legales los sitios web con enlaces a ficheros compartidos en redes P2P, a pesar de las mediáticas redadas de los policías de Rubalcaba. O que han elevado a los tribunales europeos una consulta para saber si es acorde con la legislación comunitaria el cobro del canon a empresas y administraciones públicas, lo que podría secar durante un par de años el dinero que recaudan las entidades de gestión de esas fuentes.

El canon no se ha impuesto porque se haya considerado justo, sino por la influencia y la capacidad de lobby que han demostrado las entidades de gestión de derechos de autor. En España, desgraciadamente, no sólo no podemos tumbar un plan de rescate de 700.000 millones de dólares, como han hecho los electores estadounidenses presionando a sus congresistas para que votaran en contra, sino que ni siquiera hemos sido capaces de frenar este atropello pese a que los ciudadanos se declaran mayoritariamente en contra del canon. Quizá nos merezcamos lo que nos pase.