Ir al contenido principal

Etiqueta: Janos Kornai

La incómoda coexistencia de las restricciones presupuestarias duras y blandas en el capitalismo

La idea de una dicotomía entre las restricciones presupuestarias blandas (RPB) y las restricciones presupuestarias duras (RPD) RPB en socialismo y las RPD en capitalismo fue una de las principales aportaciones teóricas del economista Janos Kornai. Su objetivo con esta dicotomía era comprender la diferencia entre socialismo y capitalismo (Kornai 2014a).

RPB y RPD fue construido como parte de una cadena de mecanismos causales que condicionan la acción microeconómica en el socialismo y en el capitalismo. La propiedad estatal, la economía planificada, y la coordinación burocrática del sistema socialista generan las RPB para las empresas estatales en el marco de una economía cerrada (Kornai 2014a). Las RPB, a su vez, generan una economía de escasez crónica sin innovación debido a que las empresas estatales pueden funcionar confortablemente sin tener en cuenta los deseos de los consumidores. Por otra parte, la escasez crónica, también presente en el mercado laboral, genera una demanda constante de empleados, lo que garantiza la seguridad del empleo a los trabajadores.

Restricciones presupuestarias duras

En contraposición, los derechos de propiedad privada y la competición generan las RPD para las empresas privadas en el capitalismo. A su vez, las RPD fomentan la innovación empresarial, y una abundancia de bienes y servicios, debido a que las empresas tratan de satisfacer los deseos de los consumidores. Por otra parte, las RPD también generan la destrucción creativa, lo que produce un cierto nivel de desempleo e inseguridad junto con el fenómeno del desajuste de poder entre los patrones y trabajadores (Kornai, 2000).

Janos Kornai trató el capitalismo y el socialismo como modelos integrados. Cada uno tiene sus propias ventajas o desventajas, o propiedades beneficiosas o perjudiciales (Kornai, 2019).  Aunque, en nivel analítico, el análisis de sus cadenas causales internas y sus consecuencias son objeto de investigación imparcial, Kornai dejó claro que el socialismo no cumplió las expectativas de sus defensores. La razón es la incapacidad del socialismo para producir bienes deseados por los ciudadanos e introducir innovaciones, a excepción de aquellos productos en los que el planificador central respalda la innovación y la producción.

En una entrevista, también hizo hincapié en que la escasez produce una sensación de miseria entre la población (Kornai, 2007). Esta miseria era tan evidente, que, en la penúltima página de la Gran Transformación, Polanyi afirmó que los mercados son instituciones fundamentales para garantizar la libertad humana, tras tener en cuenta las realidades de la Unión Soviética estalinista (Tóth 2023). Por esta razón, Kornai lamentó que los pensadores socialistas ignoraron por completo las virtudes altamente evidentes del capitalismo (Kornai 2014b, p.3).

Restricciones presupuestarias blandas

Una de las principales preocupaciones de Janos Kornai pasó a ser la presencia de las RPB en el sistema capitalista tras el colapso del socialismo. Kornai argumentó que las economías capitalistas modernas están afectadas por el síndrome de restricciones presupuestarias blandas (SRPB). El SRPB genera un entorno en el que los agentes microeconómicos tienen la expectativa de ser rescatados y, en consecuencia, persiguen una expansión irresponsable. El SRPB fomenta el gasto desenfrenado y las inversiones irresponsables y reduce la sensibilidad de los costes. Y el SRPB es un fenómeno más amplio que las RPB de las empresas estatales en el socialismo porque afecta a una gran variedad de organizaciones.

El ámbito de posibles rescatadores también es más amplio que en un Estado, e incluye a los bancos, los organismos internacionales, entre otros. El rescate también es más amplio que el mero suministro de un salvavidas financiero. La amplia variedad de medidas puede incluir la condonación total o parcial de la deuda, modificaciones en la legislación fiscal con el fin de aliviar la carga impositiva, reprogramación de la deuda, exención total o parcial de impuestos, concesión de préstamos, o cambios en la fijación de precios para beneficio de las empresas con dificultades.

Existen varios motivos por parte del rescatador para decidir un rescate: argumentos morales, evitar tensiones sociales, conseguir clientelismo o incrementar el prestigio. La SRPB también establece una desigual relación de poder y genera subordinación a los poderosos. Kornai concluyó que SRPB es un síndrome, una enfermedad inherente y genéticamente codificada del capitalismo y, lo cual no puede ser curado. En el capitalismo existen grados de restricciones presupuestarias blandas y duros, y hay sectores amplios e influyentes que están muy expuestos a las RPD, mientras que, en otras, especialmente en los sectores gestionados por el Estado, existen las RPB.

Un programa de investigación

Kornai sostuvo que el efecto perjudicial del SRPB sobre la eficiencia debe ser la principal razón para prestar atención a la reducción del impacto de este síndrome. Kornai opinaba que la política del gobierno central es el factor clave en la creación del SRPB. El gobierno central ocupa posiciones esenciales en la economía. Posee el poder regulador y está presente en segmentos clave de la economía, donde el síndrome de RPB tiene un marcado efecto. Janos Kornai advirtió que los efectos perjudiciales de los rescates frecuentes sólo aparecen después de un largo retraso. Mientras, los efectos del rescate se presentan inmediatamente. Debido a esto, la mayoría de los rescates son políticamente populares. SRPB es un riesgo moral, que podría ser explotado fácilmente por políticos populistas. Kornai argumentó que el SPRB es uno de los puntos más importantes del programa de futuras investigaciones. (Kornai 2014a).

Bibliografía

Kornai, J. (2000) ‘What the Change of the System from Socialism to Capitalism Does and Does Not Mean.’, Journal of Economic Perspectives, 14(1), pp. 24–72.

Kornai, J. (2007) ‘Friderikusz most: interjú Kornai János közgazdász professzorral’.

Kornai, J. (2014a) ‘The soft budget constraint’, Acta Oeconomica, 64(Supplement-1), pp. 25–79.

Kornai, J. (2014b) Dynamism, rivalry, and the surplus economy: two essays on the nature of capitalism. Oxford: Oxford University Press.

Tóth, A. (2023) ‘La gran contradicción en La gran transformación de Karl Polanyi’, Procesos de Mercado, 20(2), pp. 127–164.

Ver también

Descentralización y libertad (II). (Santiago Calvo).

Obituario del prominente economista Janos Kornai. (Andras Toth).

Privatización silenciosa. (Miguél Solís).

Obituario del prominente economista húngaro Janos Kornai

János Kornai nació en 1928, en un siglo de cambios y sangrientas revueltas trágicas. Su tierra natal, Hungría, fue un lugar especialmente peligroso durante el siglo XX; entre otras cosas, cayó bajo los dos regímenes totalitarios del momento: nazismo y comunismo.

La vida personal de Kornai también fue moldeada por este siglo. Su padre fue víctima del Holocausto y él mismo fue asignado a un cuerpo de trabajo especial del ejército húngaro, para el que los judíos eran reclutados como fuerzas suplementarias destinadas prácticamente a perecer por el trabajo de riesgo que tenían que asumir y el vejatorio tratamiento que recibían.

Kornai, sin embargo, tuvo la suerte de sobrevivir a la guerra. Para él, la llegada de las tropas soviéticas significó literalmente la liberación. No es de extrañar que el joven Kornai, cuyo destino era la muerte prácticamente segura, se convirtiera en comunista, una conversión fuertemente influenciada por la lectura de Das Kapital en 1947.

Como periodista, llegó a trabajar para el periódico del Partido Comunista Húngaro. Sin embargo, uno de los juicios del espectáculo de la era estalinista le abrió los ojos y provocó un cambió en su trayectoria de vida. Kornai, el antiguo y devoto periodista comunista, se distanció cada vez más del régimen. Se convirtió en partidario de las reformas y optó por la carrera académica de economista en 1955. Participó en la revuelta de 1956 y, tras la sangrienta reimposición del comunismo por parte de las tropas rusas, abandonó sus creencias marxistas. No obstante, el reinstalado régimen dirigido por János Kádár, se había distanciado cada vez más de las prácticas abiertamente represivas del período estalinista. Así, en esta nueva era, Kornai pudo continuar con su trabajo académico. 

Al comienzo de su carrera como investigador, criticó la excesiva centralización de la planificación estatal y abogó por una economía socialista más descentralizada que imitara al mercado. En la era de reformas del régimen de Kádár, desde finales de los años cincuenta hasta principios de los sesenta y en adelante, su trabajo académico también contribuyó a las cautelosas, limitadas y selectivas reformas de mercado y a la liberalización del régimen. El llamado socialismo gulash llevó prosperidad a la nación en comparación con el período estalinista. Pero Kornai era muy consciente de las contradicciones internas y de los problemas profundamente arraigados de la economía socialista en los llamados “cuarteles más felices del campo soviético”, nombre con el que se designaba a Hungría en los años setenta.

En la década de los ochenta, se convirtió en uno de los críticos modernos más importantes del socialismo en ese momento. Su obra pionera, La economía de la escasez, argumentaba que existen razones internas profundamente arraigadas que causan problemas inevitables e irresolubles en el sistema socialista. Sus análisis de las disfunciones sistémicas del socialismo son un elemento básico para aquellos que realmente quieren saber por qué la utopía socialista de Marx es inoperante y antihumana. Los constructos teóricos que desarrolló para el análisis y la comparación de los sistemas ideales del socialismo y el capitalismo, tales como la economía de la escasez y superávit y la restricción presupuestaria blanda y dura, proporcionaron un importante punto de partida y un marco teórico para futuras investigaciones. 

A lo largo de su dilatada carrera académica, Kornai llegó a tener una visión muy cercana a la posición que desarrolló la Escuela Austriaca de Economía sobre el socialismo. Al mismo tiempo, se convirtió en uno de los más grandes pensadores a favor del mercado de nuestro tiempo. A pesar de tener un punto de vista muy parecido, Kornai nunca se consideró a sí mismo miembro de la Escuela Austria, aunque admitió su deuda intelectual con Mises, Hayek, Kirzner y especialmente con Schumpeter.

El principal punto de concomitancia entre Kornai y la escuela austriaca estaba en que figuras clave, como Eugen von Böhm-Bawerk y Ludwig von Mises habían asumido el desafío de criticar el marxismo y la utopía marxista del socialismo en el cambio de siglo y a principios de los años veinte. Demostraron que el trabajo científico de Marx tenía contradicciones insuperables y que el socialismo estaba destinado a conducir al fracaso. Además, los miembros de la Escuela Austriaca contrastaron los beneficios de una economía de mercado con los problemas inherentes a la visión utópica marxista del socialismo. Argumentaron con más fuerza entre las escuelas económicas que el capitalismo es un sistema económico dinámico, y este dinamismo es la clave del progreso humano. Además, los austriacos fueron los economistas que más fuertemente argumentaron que la causa del dinamismo del capitalismo es la propiedad privada, el espíritu empresarial y la competencia. De hecho, uno de los últimos libros importantes de Kornai se titula Dinamismo, rivalidad y economía de excedentes, cuyo tema principal es la comparación del socialismo (economía estatal planificada) y el capitalismo (economía de mercado), es decir, la economía de la escasez y el superávit.

El socialismo produce escasez, el capitalismo produce superavit. La razón básica de esta diferencia, según Kornai, es que no hay oportunidad ni espacio para la innovación en el socialismo a menos que el estado de planificación centralizada lo considere importante para algún propósito político. Por tanto, no hay lugar para emprendedores, cuya función es aplicar las invenciones de forma innovadora. En contraste, la característica más importante del capitalismo es que le da al empresario la libertad de realizar inventos y satisfacer la demanda de los consumidores.

El argumento de Kornai es, en general, el mismo que la posición de la Escuela Austriaca de Economía. Una de las principales diferencias es el método de investigación entre los austriacos y Kornai. Menger, el padre fundador de la escuela austriaca, estableció por primera vez que el objetivo de la teoría económica es descubrir los vínculos de causa y efecto en la vida económica. Kornai, usando el lenguaje contemporáneo del pensamiento económico positivista, llegó a la misma posición que Menger y Mises, quienes usaron un lenguaje teórico, que ahora se considera anticuado por la literatura dominante. Kornai primero descubre los hechos económicos, luego los analiza y finalmente, busca identificar las relaciones causales. Al final, llega básicamente a las mismas posiciones que Menger: la vida económica es dinámica, el motor del dinamismo es la invención humana y el espíritu empresarial y existen vínculos de causa y efecto que dan forma al comportamiento humano.

Kornai habría merecido el Premio Nobel de Economía. Qué lástima que, con su muerte, el Comité del Premio Nobel perdiera la oportunidad de reconocer su enorme contribución al desarrollo teórico de la economía.

Es aún más doloroso que con su muerte se haya visto privado de la oportunidad de educar a las nuevas generaciones de economistas, a lectores laicos interesados e incluso a los políticos. Como Kornai dice en el libro citado, es una pena porque el ciudadano, los académicos y los políticos de nuestro tiempo no reconocen los beneficios del capitalismo, sino que apoyan las políticas económicas que promueven el intervencionismo estatal. Tal y como aprendió Kornai a través de su propia experiencia personal, un sistema económico capitalista no solo mejora drásticamente la calidad de vida de los ciudadanos, sino que además es una condición necesaria para el sustento de la democracia.