Fiestas ultracapitalistas
Según estas jeremiadas progresistas, somos imbéciles, y por tanto será bueno que vengan los poderosos y recorten nuestros derechos y libertades.
Según estas jeremiadas progresistas, somos imbéciles, y por tanto será bueno que vengan los poderosos y recorten nuestros derechos y libertades.
Menos viviendas y menos valiosas, sin que correlativamente la tenencia de otros activos se haya incrementado, implica menor patrimonio neto.
Es urgente que España fortalezca el tejido empresarial, no saquearlo, si queremos mejores salarios, productividad y estado de bienestar.
La demonización de la propiedad privada, del patrimonio, del lucro son el pan nuestro de cada día.
En vez de prohibir o sobrerregular el turismo se podía llegar a acuerdos en forma de contratos, precios y otras herramientas ligadas al libre mercado.
La esencia de la enseñanza concertada debe repugnar a la izquierda, porque está asociada a la empresa privada.
Es muy difícil, sino imposible, aprender lecciones de aquello que sucede arbitrariamente, únicamente guiado por los deseos de los políticos.
Se argumentará que una empresa española ha desaparecido y una empresa extranjera ha salido fortalecida.
Poner zancadillas al empleo, el ahorro y el crecimiento nunca ha sido una política social.
La economía española es muy cíclica y se ha orientado de manera adecuada al exterior.