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Sobre el concepto de economía

Hay una alternativa al mainstream a la hora de estudiar economía: por eso mismo, he decidido compartir lo que me han enseñado en el máster en Economía UFM-OMMA.

Julio de 2015, España: diálogo informal esperando por el menú del día.

– O sea, que acabas de terminar un máster en economía…

– Si, este mes. De hecho, estuve en Madrid hace dos semanas en el acto de graduación y voy a intentar asistir al de la Marro en noviembre.

– ¿La Marro?

– La Universidad Francisco Marroquín de Guatemala: bueno, en realidad es mucho más que una universidad. Es una especie de refugio académico del liberalismo.

– Creo que uno de los gerentes de nuestro equipo aquí en Barcelona hizo algo parecido, pero ahora se lo preguntamos: va a venir a comer con nosotros.

Cuando se une a nuestra mesa, nos cuenta su experiencia en una universidad de Estados Unidos.

– No lo terminé.

– ¿Y eso?

– Mucha econometría, demasiadas fórmulas. Me di cuenta de que me iba a especializar en un área muy concreta y no quería limitar mi futuro profesional a ese nicho. Me convalidaron algunas asignaturas y pude hacer un MBA en Inglaterra.

Esta conversación me hizo pensar en el concepto de economía y recordé la magistral introducción que nos hizo el profesor Rallo a los alumnos de la primera edición del Master en Economía UFM-OMMA, repasando brevemente el camino recorrido desde los moralistas españoles de la Escuela de Salamanca hasta la revolución marginalista de Carl Menger para definir qué es la economía.

Y por supuesto, recordé también las siguientes sesiones con el profesor Landoni, que sobrevive a los centuriones neoclásicos que rodean la aldea irreductible de Rosario en Argentina como si fuera un Asterix de Boca Juniors dedicado a derrotar gladiadores intervencionistas mediante la defensa del mercado y las instituciones.

Fue de él de quien aprendí la línea argumental que se puede trazar, sin dogmatismos, desde Adam Smith hasta Friedrich A. Hayek, pasando por Lionel Robbins o, por supuesto, Ludwig Von Mises.

Así, aprendí que la economía puede entenderse como el estudio de la asignación de recursos escasos entre usos alternativos para satisfacer las ilimitadas necesidades humanas. Es cierto que tenemos que tomar decisiones para decidir qué medios vamos a utilizar si queremos conseguir lo que nos hemos propuesto, siempre que entendamos que el origen está en los fines particulares de cada individuo, es decir, si añadimos una componente subjetivista (asociada con el sujeto) que matice el objetivismo impuesto por las restricciones del mundo exterior (asociadas a los factores materiales).

Pero también aprendí que la especialización derivada de la división del trabajo incrementa la productividad y nos permite utilizar el excedente para satisfacer las necesidades de otros individuos, cooperación de la que todos se benefician mutuamente: la economía, por tanto, también consiste en estudiar cómo la información necesaria para dicha asignación de recursos, no disponible para todo el mundo siempre, se transmite a través de sus precios, coordinando las decisiones de los agentes que actúan en el mercado.

Y comprendí que la praxeología, definida como el estudio de las consecuencias lógicas de la acción humana intencional, permite deducir ambos conceptos: el ser humano tiene que ser capaz de relacionar los medios con los que cuenta para alcanzar los fines que se propone, mediante un proceso que cambia continuamente, pero que no es caótico, sino que tiende eternamente a un equilibrio que no alcanza jamás.

Sin embargo, no recordé ninguna fórmula: lo más parecido (PQ=MV), es más una expresión tautológica que una fórmula, algo así como ingresos igual a gastos o cobros igual a pagos. De acuerdo, la definición de elasticidad y poco más, puesto que Excel nos ayuda bastante con la matemática estadística.

Es decir, al menos hay una alternativa al mainstream a la hora de estudiar economía: por eso mismo, he decidido compartir lo que me han enseñado en el máster. Inevitablemente, tendré que mencionar a los profesores, pero lo que aquí escriba será mi opinión o lo que yo entendí después de atender a sus clases, estudiar las lecturas recomendadas o investigar algún tema concreto. Soy consciente de poder cometer errores, pero siempre serán atribuibles a mí, no a ellos.

Espero que sirva, tanto a mí como a otros, para seguir aprendiendo sobre economía, preferiblemente sin demasiadas fórmulas.

Pensamiento liberal

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