Ir al contenido principal

Lun, Ago 27

Historia de un centavo

Fue una época de impuestos y gastos públicos a la baja y desregulación… y una enorme inflación crediticia espoleada por la Reserva Federal. La Bolsa subía como la espuma y con ella la fortuna de Matt. Pero la crisis de 1929 le arruinó por completo.

Un día caminaba por las calles de Nueva York con su ropa y un centavo por toda posesión. Estaba dispuesto a deshacerse de todo su dinero por entrar en un urinario público, pero coincidió que salía otro ciudadano de allí y se ahorró tener que introducir su moneda para poder entrar.

Ese día vio un tumulto de niños en torno a un humilde puesto. Había un vendedor que, por un centavo, entregaba unos muñecos recortados sobre un papel. Le dio su moneda y se llevó el recortable. Matt cambió de barrio y lo vendió por dos centavos. Volvió entonces al puesto y compró dos. Y repitió la jugada hasta que pudo comprarse tijeras y papel. Fue un renacer humilde, pero llegó a crear su propia empresa en un garaje, junto con su socio Elliot Handler. Juntaron sus apellidos para llamar a la compañía Mattel, cuyo primer logo recordaba aquél recortable que le salvó la vida. Matson jamás volvería a vivir en la lipidia.

Esta historia muestra dos cosas. La primera es que el sueño americano es una realidad. Las oportunidades están en la calle, esperando a que alguien tenga la visión necesaria como para percibirlas y aprovecharlas. Pero para ello son necesarias una moneda que no se degrade y la libertad de emprender.

La segunda es que Matson, acaso por su experiencia en el mundo de la economía, sabía apreciar cuándo un bien es escaso y tiene un precio anormalmente bajo. Fue su empresarialidad, su familiaridad con los precios y el mercado lo que le hizo darse cuenta de que allí, en ese humilde puesto, había una oportunidad de beneficio. No la dejó escapar.

José Carlos

Autor de la investigación

Documento de la investigación

Historia de un centavo

Más trabajos de investigación

    José Carlos
    Author: José Carlos