Derecho a decidir, ¿qué?, y ¿de quién?
La política prostituye también el lenguaje; lo retuerce y cambia su sentido, su sintaxis incluso, al servicio de sus intereses.
La política prostituye también el lenguaje; lo retuerce y cambia su sentido, su sintaxis incluso, al servicio de sus intereses.
Después de años de problemas en el sector bancario europeo, con un 2012 de infarto para el sector, el crédito vuelve a fluir con tasas positivas tanto a empresas como a particulares.
En los sistemas imperiales, donde coexisten sistemas religiosos o legales diferentes, no hay ningún problema, pero en los Estados nacionales supone una crisis.
Según esta línea de argumentación falaz y tramposa, a los liberales no nos preocupa la libertad del trabajador, sólo la del capitalista.
La diferencia salarial no es debido a la discriminación tanto como a una diferencia en la toma de elecciones vitales antes, durante y después de entrar en el mercado laboral.
El mero hecho de no poder formar gobierno no es necesariamente una tragedia. Bélgica, por ejemplo, estuvo año y medio con un gobierno en funciones.
Juan Carlos Cachanosky me hizo ver que el empresario no defiende habitualmente la libertad, sino la propiedad privada para proteger lo suyo del otro depredador.
Ahorre, ahorre, ahorre e invierta, invierta, invierta. Si no sabe hacer lo segundo, ahorre, fórmese e invierta.
El deseo inicial del ex cabo Adolf, nativista acérrimo, era deshacerse de los judíos y sellar su país de la influencia perniciosa de inmigrantes no deseados.
Humor irónico y dedicación al trabajo eran dos de sus características salientes.