Democracia y liberalismo
La democracia es un mecanismo para que unos pocos, mediante el engaño generalizado a las masas de votantes, puedan asaltar los cielos del poder.
La democracia es un mecanismo para que unos pocos, mediante el engaño generalizado a las masas de votantes, puedan asaltar los cielos del poder.
Ciertos colectivos con ansias de poder, nacidos con el lenguaje de lo políticamente correcto, lo han convertido en una herramienta para mostrar e imponer su particular punto de vista.
Es, de nuevo, la derecha o la izquierda. Es, de nuevo, los que te quitan por aquí o por allá, suavecito o a lo bruto, a la europea o a la boliviana.
El debate de las armas está ahí, y hay cierta sensación de que los atentados con armas son cada vez más en EEUU. Un reciente informe arroja luz al respecto.
Tus argumentos para violar mi derecho a elegir por mí mismo son falaces o meras excusas para imponer tu voluntad.
Para la elección del país en que expandirse internacionalmente es conveniente la evaluación de tres factores: beneficios, riesgos y costes.
H. L. Mencken afirmaba que “cada elección es una suerte de subasta anticipada de bienes robados”.
A pesar de todo, parece que esta vez es la buena y que la oposición ganará a un chavismo que ya amenaza con violencia en las calles.
La trampa se esconde en que con Estados cada vez más grandes y con más poder no es necesario que el ciudadano sepa qué leyes va a provocar su voto.
Marx no estaba dispuesto a apoyar la libertad de movimientos de los trabajadores, pues desarmaba su estrategia de lucha obrera. Eso le tocaba las meninges.