Después de la crisis italiana, ¿está Europa contra las cuerdas?
¿Puede ser Italia el golpe definitivo que ponga en cuestión la Unión Europea tal y como la conocemos?
¿Puede ser Italia el golpe definitivo que ponga en cuestión la Unión Europea tal y como la conocemos?
Han sido Renzi y Gentiloni en Italia o Rajoy en España los que durante años se han negado a desactivar la bomba financiera de la deuda pública.
El camino que debe buscar la izquierda en España es el de recuperar la tradición intelectual republicana.
Rajoy sabe todo esto, claro, y su carta es confiar en que Rivera no pueda salirse con la suya.
Gobierne quien gobierne, la palabra “acuerdo” no puede ser sinónimo de fomentar la irresponsabilidad.
La humanidad no ha hecho más que prosperar mientras los agoreros proclamaban su inminente fin.
La izquierda española no goza de buena salud.
Los políticos tratan de rehuir cualquier enfrentamiento con una burocracia educativa que probablemente se oponga a la implantación de contenidos financieros.
Suele decirse aquello de “que hablen de nosotros, aunque sea mal”. Lo han conseguido, muy a su pesar.
La derecha es difícil de describir. Es un conjunto de ideas heterogéneo, abigarrado.