Día del Trabajador: no en mi nombre
Quienes dicen defendernos tienen las manos manchadas de fango.
Quienes dicen defendernos tienen las manos manchadas de fango.
Una cosa es utilizar las grietas del poder para obtener información y otra servir a los intereses del poder.
Algunos bancos prestan muy por encima de sus posibilidades reales porque se da la patada hacia delante por imposición política.
Cabe terminar como Albert Boadella: “¡Viva Tabarnia!, que es lo mismo que decir: ¡Viva España!”.
Los llamamientos políticos a equipararnos fiscalmente con Europa son, en realidad, llamamientos a sablear tributariamente a todos los contribuyentes.
Ada Colau y Manuela Carmena tienen la potestad de emitir licencias y decidir qué puede usted hacer con su casa.
Si un fenómeno puede lastrar la economía española es el altísimo nivel de endeudamiento de la Administración.
El problema de esta vieja Europa parece ser que no se otorga ningún valor especial a la vida humana.
El liberalismo está para recordar que todo poder tiene un límite en el reconocimiento de los derechos del individuo.
El Petroyuan nace herido de muerte porque intenta copiar al petrodólar pero con enormes costes y restricciones políticas.