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Encomio de Jesús Huerta de Soto a Javier Milei

Hoy nos toca rendir homenaje a un hombre que no tiene miedo, que no duda en inmolarse en su sed por cambiar el mundo. A un hombre cuyo corazón vibra con fuerza, al solo sonido de la palabra “Libertad”. Porque Javier Milei lucha y persigue la libertad, que es su gran sueño, sin descanso, sin concesiones, con una energía y pasión que en la historia, solo puede encontrarse entre los grandes héroes de la libertad.

Porque Javier Milei se ha convertido en todo un modelo. Primero para los que cultivan la Ciencia Económica. Porque él, como economista consumado que domina su materia, ha sido capaz de darse cuenta con humildad, de que solo se puede entender el mundo que nos rodea, siguiendo el enfoque dinámico, empresarial y creativo, de la Escuela Austriaca de Economía (que, por cierto, debería llamarse Escuela Española pues tiene su origen en nuestros escolásticos del Siglo de Oro).

La trampa neoclásica

Utilizando sus propios términos, Javier Milei ha sido capaz de ver la “trampa neoclásica” del mainstream, por el irrealismo de sus supuestos, por su reduccionismo formal y metodológico y, sobre todo, por basarse en unos fantasmagóricos modelos de equilibrio que, en el peor de los casos alientan la ingeniería social y el estatismo; y, en el mejor de los casos, han inducido el grave error de defender el mercado por razones equivocadas, por ejemplo, por ser “perfecto”, cuando el mercado libre nunca está en equilibrio ni mucho menos es “perfecto”, sino que, como nos enseña la Escuela Austriaca, el mercado es un proceso humano de cooperación voluntaria, espontáneo y maravilloso, que impulsa la creatividad y la coordinación; proceso que no se puede mejorar ni mucho menos sustituir por un estatismo cuya imposibilidad científica también la Escuela Austriaca ha demostrado.

Pero Javier Milei se ha convertido, además, en un modelo para los políticos de hoy. Y es que Javier Milei, solo porque conoce perfectamente el fundamento científico de lo que dice, es capaz de defender la libertad con el convencimiento y honestidad intelectual con que lo hace. Y, de la misma manera que ningún médico debe ejercer su profesión sin dominar la medicina, ningún líder político, parlamentario, embajador o alto funcionario de ningún ministerio, tendría que estar autorizado a realizar su labor, sin conocer previamente la teoría básica de la economía, la libertad y la ética que enseña la Escuela Austriaca.

Un modelo para todos

 Pero además, frente a la actual deriva de la democracia, que se ha convertido en un sistema perverso que se basa en la mentira y en la compra de votos con dinero robado mediante impuestos, Javier Milei ha demostrado que es posible decir siempre la verdad y explicar la dura realidad a los ciudadanos y, aún así, que estos te voten y apoyen masivamente las ideas de la libertad; con la garantía, además, de que su líder, al margen de los sinuosos e inevitables condicionamientos de la pequeña política de cada día, nunca perderá el norte ni cejará en su empeño por impulsar cada vez más la libertad. Por tanto, todos aquellos que busquen convertirse en el tan ansiado Milei de cada país, ya saben cuál es la hoja de ruta y lo que tienen que hacer: seguir al pie de la letra el modelo de Milei.

Pero además, Javier Milei se ha convertido, en un modelo para todos y en especial, para los más jóvenes. Porque frente al virus más letal del estatismo que infecta el alma humana, Javier Milei tiene el mérito extraordinario de haber popularizado como nadie las ideas de la libertad, literalmente enseñando teoría económica a miles y miles de personas en calles y plazas y a través de los medios, demoliendo intelectual y moralmente las ideas estatistas que hasta ahora atenazaban, como él dice, a las “personas de bien”.

Zurderío de izquierdas y de derechas

Y especialmente, Javier Milei es un modelo para los más jóvenes, que aún no se han contaminado del todo ni enganchado a esa droga que es el estatismo. Jóvenes que, a poco que estudien y sigan las ideas de la Escuela Austriaca, enseguida se convierten en los más ardientes defensores de la libertad y en los más acérrimos enemigos de la violencia y coacción sistemáticas que encarna el estado.

En la lucha secular entre el bien, representado por la libertad, la vida y la propiedad, y el mal, encarnado en la violencia y coacción del estado, hoy podemos decir que el estatismo está herido de muerte, intelectual, moral e históricamente, y que es nuestra misión en este siglo darle la puntilla definitiva.

Y gracias a Javier Milei, y a los que, sin duda alguna, vendrán detrás de él, el futuro es nuestro, es decir, de los que amamos y creemos en la libertad. Y no es extraño que hoy estén en un verdadero estado de shock, aterrorizados y a la defensiva los políticos y estatistas de todo pelaje o, como diría Javier Milei, el “zurderío” mundial, aunque yo añadiría, parafraseando a Hayek, el “zurderío de todos los partidos”, sean de izquierdas o de derechas.

Finalmente, y en cuarto lugar, Javier Milei es un modelo de generosidad. Y no solo de generosidad con sus antiguos adversarios, provengan de donde provengan, si es que con franqueza y lealtad, al final tienen el coraje moral y la honestidad intelectual para dar el paso de reconocer sus errores, convertirse y abrazar el ideal de la libertad. Por ejemplo, cuantísimos son, y cada vez más, los que se dicen “yo no lo sabía, pero escuchando a Milei ahora me doy cuenta, de que lo que yo siempre he sido, o he querido ser, es anarcocapitalista”.

Un retrato

Pero generosidad sobre todo intelectual, porque Javier Milei nunca se ha endiosado ni deja de citar, en cualquier oportunidad que tiene, a sus grandes mentores, incluyendo a aquellos que, como yo, no merecemos que se nos ponga al lado de gigantes como Mises, Hayek, Rothbard, Kirzner o Hoppe.

Por ello, y por la inmensa felicidad personal que me ha proporcionado Javier Milei en esta época de mi vida, sobre todo desde el día en que su hermana Karina nos comunicó, aquí mismo en este Casino de Madrid, hace exactamente un año, que habían decidido lanzarse a la carrera electoral, y cuando todavía ninguno podíamos siquiera imaginar el alcance y popularidad que, gracias a Javier Milei, iban a adquirir a nivel mundial las ideas de la Escuela Austriaca y de la libertad; tengo, por tanto, la obligación moral ineludible de agradecer a este hombre su generosidad intelectual y la felicidad que me ha dado.

Y aquí, afortunadamente, ha venido en mi ayuda el artista cubano Richard Somonte, que llegó a Madrid huyendo del socialismo y que se ha especializado en retratos ciclópeos de grandes personajes, especialmente toreros como Juan Belmonte, del que por cierto mi abuelo fue banderillero; y Somonte enseguida me sugirió la idea de culminar un gran retrato de este verdadero matador de toros, o torero de la política del siglo XXI, que es Javier Milei (y en este caso, obviamente el toro a lidiar y matar es sin duda alguna el estado); retrato que tenemos hoy aquí para regalárselo en este acto y con la dedicatoria que todos podrán leer cuando termine dentro de un minuto y que dice así: “Al Titán de la libertad, el presidente Javier Milei, de su profesor Jesús Huerta de Soto, en el día de hoy”.

Un sueño

Y termino, en este caso parafraseando a Martin Luther King, con un “I have a dream”: Yo tengo un sueño.

Porque sueño con el día en que el estado haya sido por fin desmantelado, y solo sea recordado como una oscura y tenebrosa reliquia histórica.

Sueño con un mundo, en el que la lógica y razón de estado, junto con los conflictos sociales y violencias sin fin que generan, hayan desaparecido por completo y para siempre.

Sueño con un mundo sin estados que quieran acumular el máximo de territorios y seres humanos a los que explotar y expoliar fiscalmente.

Sueño con un mundo, en el que los burócratas no laven el cerebro de nuestros hijos ni los consideren propiedad del estado.

Sueño con un mundo, en que esa gran mentira que es el “estado del bienestar” haya sido sustituido por el verdadero Bienestar sin estado, especialmente para los más necesitados y vulnerables; y en el que la coactiva y prostituida “justicia social”, haya sido sustituida por la prosperidad sin límite del libre mercado y por la solidaridad humana voluntaria basada en el amor, que solo es verdadero si es libre pero no si se impone con la coacción o la violencia.

Sueño, por tanto, con un mundo voluntario, autorregulado y anarcocapitalista sí, y en el que todos los servicios públicos que hoy coactiva, inmoral y malamente proporciona el estado, incluyendo los de la Justicia, con mayúsculas y sin apellidos, el orden público y la prevención, represión y sanción del delito, sean proporcionados, como explica la Escuela Austriaca, de forma plenamente moral, eficiente y privada.

Sueño, en suma, con un mundo en el que el ser humano se libre por fin de las cadenas del estatismo y pueda optar por Dios, si así lo desea, con total libertad.

Y viva la libertad

Con Javier Milei, y gracias a las fuerzas del cielo que siempre nos acompañan, Hoy la Historia del Futuro ha comenzado y mi sueño empieza a hacerse realidad.

            Y termino con cuatro vítores:

            ¡Viva la Escuela Austriaca de Economía!

            ¡Viva la Gran Nación Argentina!

            ¡Viva su Presidente Javier Milei!

            Y, como no, ¡Viva la Libertad Carajo!

Jesús Huerta de Soto

Madrid, 21 de junio de 2024

Elecciones presidenciales en Venezuela. ¿Qué se puede esperar?

El 28 de julio de este año se esperan nuevas elecciones presidenciales en Venezuela. A pesar de su importancia, este evento político está ampliamente asociado a la decepción, la rabia, la frustración y la reconsideración de la migración. Este fenómeno solemos llamarlo desesperanza aprendida, sin embargo, en el fondo hay siempre un poco de esperanza, por eso dolería mucho la reconfirmación de que no habrá un cambio.

En los últimos meses la candidata inhabilitada María Corina Machado y su partido han hecho un esfuerzo admirable por incentivar la participación activa, es decir, que los ciudadanos voten y cuiden el voto para evitar fraudes. Además, ha hecho campaña política alrededor del país logrando movilizar al electorado, sin embargo, es evidente que la población espera, por experiencias previas o por preservación psíquica, que el chavismo[1] ejecute cualquier maniobra de último momento para mantener su poder.

¿Los venezolanos estamos sesgados al pesimismo?

En estos casos es muy difícil saber si estamos haciendo un análisis político relativamente “objetivo” o si estamos “leyendo entre líneas” como el tío Vasili [2]. La oposición cumple su trabajo de transmitir optimismo a sus votantes, pero esa conducta no nos da información clara porque todos los candidatos y partidos del mundo lo hacen antes de una elección. Nadie va a hacer una carrera política para transmitir a su electorado que no tienen oportunidad de ganar.

Recientemente, “Solo Fonseca” subió un análisis bien elaborado sobre la situación en la que se encuentra Maduro y por qué es muy probable que esté interesado en abandonar el poder. Los venezolanos que vemos su video sentimos un optimismo que nos resulta muy ajeno, lo que nos lleva a pensar: ¿será que somos nosotros quienes estamos muy sesgados hacia el escenario negativo?

En su análisis, Fonseca no toma en cuenta la posición y motivaciones de otros actores relevantes dentro del chavismo. Es posible que Maduro y Cilia estén más dispuestos a dejar el poder que Jorge Rodríguez o Diosdado Cabello. Jorge y Delcy Rodríguez son hijos de un guerrillero urbano con aspiraciones políticas que se atribuyó la dirección del secuestro de un empleado importante de una empresa norteamericana, por lo que luego fue capturado y torturado hasta la muerte por los servicios de inteligencia venezolanos. Sus hijos, actualmente altos cargos dentro del chavismo, parecieran tener como meta de vida evitar que quienes asesinaron a su padre (la “derecha venezolana”) vuelvan a gobernar.

¿En qué posición se encuentra Maduro?

La tesis central de Fonseca es que Maduro no tiene apoyo interno ni externo, su mala gestión le ha generado deudas y ha reducido su presupuesto. Esto lo pone en una situación muy vulnerable en la que resulta más conveniente salirse cuando aún tiene capacidad de negociación y puede escribir su propio final. En el caso contrario, Maduro estaría apostando a que la situación no le estalle, pierda el control y el poder, de forma que quede completamente vulnerable ante enemigos externos, internos de su partido o actores delictivos.

Es cierto que Maduro se encuentra en una posición ideal para abandonar el poder, su situación de vulnerabilidad debería permitirle ver que se avecinan más problemas con los que no ha podido dar con una solución, pero su vulnerabilidad actual no es tan alta aún como para que no pueda negociar su propia salida. El caso está en que él sopese hasta qué punto se sigue arriesgando.

Maduro, a diferencia de Chávez

Chávez fue un político extremadamente carismático, popular y adinerado que monopolizaba el poder y marcaba la dirección del país. En contraste, Maduro es un político impopular que ha enfrentado importantes crisis económicas y no monopoliza el poder dentro del chavismo.

A diferencia de Chávez, Maduro ha intentado solucionar los problemas del país, aunque de manera socialista y equivocada, pero ha buscado políticas alternativas para obtener otros resultados. Para entender esta afirmación controversial, hay que considerar que Chávez disponía de muchos más recursos, lo que le permitió robar, permitir el robo, derrochar y regalar mucho dinero, al tiempo que proponía las políticas públicas más descabelladas. Estas políticas, tan erróneas, no durarían ni un mes en países donde el gobierno depende de la recaudación fiscal y, por ende, de la ciudadanía y el mercado para sostenerse.

En resumen, con Chávez se vivieron mejores tiempos bajo peores políticas. Por esta razón, Maduro no ha podido mantener el mismo ritmo de errores y ha tenido que buscar algunas alternativas. Aunque los intentos de Maduro han sido mediocres, limitados e igualmente equivocados, se puede asumir que él considera que ha intentado solucionar los problemas, aunque sin obtener resultados significativamente mejores.

Con cada intento de salir del gobierno se quema una tanda nueva de políticos de oposición

La oposición venezolana es uno de los menores problemas para el gobierno, una realidad dura porque siempre han podido y podrán ponerle fin cuando lo deseen. Aunque se proclamó, el gobierno no necesitaba la controversial ley antifascismo para silenciar a la oposición. El gobierno ha reducido su margen de acción al mínimo: la oposición no puede participar en la asamblea, debatir con el gobierno, ni expresarse en los medios nacionales de comunicación. Sin embargo, Maduro no la ha eliminado por completo, en buena medida porque no le hace falta. Mantenerla debilitada le ofrece cierta legitimidad y, lo más importante, puede usarla cuando la necesite.

En Venezuela, la oposición ha perdido todas sus batallas anteriores. Los actores políticos de hoy no son los mismos que hace unos años; figuras como Henrique Capriles, Leopoldo López o Juan Guaido ya no tienen relevancia en la política venezolana. A diferencia de, por ejemplo, Pedro Sánchez, el gobierno venezolano no ha eliminado a los actores políticos de manera diplomática y estratégica, sino que ha recurrido a la intimidación, amenazas directas y encarcelamiento. El resultado ha sido el mismo: los errores de los actores de la oposición, sumados a casos de corrupción, falso oposicionismo y la falta de resultados políticos reales, han hecho que quienes alcanzaron cierta influencia y popularidad eventualmente la perdieran y fueran asociados con la cobardía, el desinterés y el oportunismo.

Este ciclo de popularidad, esperanza, derrota y desprecio de los políticos de oposición en Venezuela nos lleva a pensar que, si María Corina no logra la salida del chavismo en las próximas elecciones, el gobierno logrará sacarla del escenario político para siempre. Todo esto a pesar de que María Corina podría ser la mejor candidata que hemos tenido.

Inhabilitación de María Corina: Si vas a robar la victoria ¿por qué te importa contra quien compites?

  1. Pretendes ganar limpiamente: Por eso has buscado dividir a la oposición y hacer indistinguible a la oposición falsa de la real. Este escenario es improbable porque se estima que Maduro cuenta con solo el 20% de los votos y es muy osado asumir que el electorado “ni-ni” no apoyará estratégicamente al candidato con más probabilidades de sacar al chavismo.
  2. Quieres robar la victoria a un candidato menos atractivo: No deseas que haya demasiado optimismo en las calles ni que la gente tenga un candidato por el cual estén dispuestos a protestar.
  3. No es tan fácil robarte la victoria: Prefieres tener un candidato menos oposicionista con quien puedas negociar en caso de perder.
  4. Estás dispuesto a perder en una elección libre: Quieres tener como contraparte de la negociación una oposición suavizada o fragmentada.
  5. Estás forzando un escenario de gobierno de transición: Quieres un gobierno de transición que no te sea tan desfavorable.

Pudiendo ser todas o ninguna de estas razones, el chavismo decidió limitar a María Corina. Ya no es la candidata oficial y, aunque la oposición ganara, ella continuaría teniendo que enfrentarse a la mayoría socialdemócrata que compone la oposición durante el mandato de Edmundo González y en futuras elecciones.

¿Cuán liberal es María Corina?

En muchos aspectos, María Corina parece genuinamente liberal. Su discurso enfatiza dejar atrás el socialismo para siempre, defendiendo la libre competencia empresarial, la libertad de elección del centro educativo a través de la política de vales escolares, la elección libre por parte del trabajador del fondo de pensiones por capitalización privada, el seguro privado como principal mecanismo para cubrir la demanda sanitaria y la privatización de empresas públicas, incluyendo aquellas en sectores tradicionalmente intocables como combustible y energía.

Al igual que Milei, María Corina se ha ido haciendo liberal a medida que los liberales en Venezuela y el mundo han influido en sus ideas. Ambos tienen tintes conservadores y no abordan temas como la liberalización de las drogas. Y ambos sufren por la escases de liberales en la política, por lo que son más liberales que la mayoría de sus aliados. Milei es más firme en materia monetaria y bancaria, donde es experto; en cambio, María Corina se deja asesorar en estos asuntos por economistas defensores del sistema fallido de Banca Central independiente que actúa como prestamista de última instancia y garante de la estabilidad monetaria con objetivos de inflación en rangos limitados.

La libertad educativa

Producto de la heterogeneidad entre sus asesores, en materia educativa, el programa de María Corina, ‘’Venezuela Tierra de Gracia’’, presenta contradicciones. Apuesta simultáneamente por la educación privada y libre, a elección de los padres con apoyo de un programa de vales educativos, y por la educación pública, con instalaciones financiadas por el Estado y un marco curricular nacional.

Recientemente, el chavismo ha buscado infundir el miedo a la privatización de la educación. Esto no implica necesariamente que exista un temor generalizado en la población hacia la privatización, pero sí ha revelado los desacuerdos y el miedo y escepticismo entre los asesores y miembros del partido sobre las consecuencias de la libertad de elección. Pero ¿cómo puede una sociedad aprender a elegir si no se le permite hacerlo?

Por mucho que las escuelas privadas de bajo costo en Venezuela sean un éxito académico y un emprendimiento atractivo para las mujeres del país, entre los políticos, académicos y asesores persiste la resistencia hacia un modelo educativo de abajo hacia arriba. Sin embargo, en el largo plazo, una mayor liberalización de la educación fortalecerá este modelo, facilitando la superación de la educación estatal y centralizada, que, por el simple hecho de existir, mantiene en funcionamiento la principal vía de adoctrinamiento político. De implementarse, el programa de María Corina sería un paso enorme hacia el liberalismo, insuficiente pero alentador.

¿Cuán liberal puede ser el primer gobierno post-chavismo?

A pesar de estar inhabilitada, el énfasis en María Corina en este artículo se debe a su rol en la dirección y promoción del movimiento político actual, respaldando la candidatura de Edmundo González, un político de bajo perfil cuya fortaleza reside en el establecimiento de redes sociales y cuyos objetivos giran alrededor de la conciliación.

Edmundo no es un ideólogo, se considera “centrista” y ha expresado varias veces su apoyo a la educación pública. Los políticos de larga data en Venezuela son en su mayoría socialcristianos o socialdemócratas, por lo que, si sus ideas son las que se imponen, no debemos esperar grandes avances en materia de libertades, pero sí una mejor gestión gubernamental.

De ganar la oposición, no se espera que los grandes cambios ocurran en los próximos 3 o 6 años. La expectativa es que Edmundo González gobierne en la transición hasta conseguir unas elecciones libres, donde seguramente María Corina enfrentará candidatos tanto de la actual oposición como del nuevo chavismo.

Notas

[1] Por chavismo no me refiero a un cuerpo político más o menos amplio y abstracto. Por chavismo y gobierno me refiero lo que se conoce como “El Régimen”, 4 agentes específicos que son los únicos que pueden impactar sobre el devenir político de Venezuela: Maduro y Cilia Flores (presidente y primera dama), Diosdado Cabello (vicepresidente del PSUV), los hermanos Rodríguez (cabezas de la asamblea nacional y las negociaciones) y Vladimir Padrino López (ministro de defensa).

[2] Personaje de la novela ´´Los que vivimos´´ de Ayn Rand. Al inicio de la novela, el tío de la protagonista cuenta que no pierde la esperanza de que los países de Europa intervengan para poner fin a la Rusia Soviética, por lo que afirma que si uno “lee entre líneas” en las noticias de los periódicos verá señales claras de una posible intervención que restaurará el orden y le permitirá recuperar su antiguo negocio expropiado.

Ver también

Venezuela: ¿hasta dónde se puede retroceder? (Venezolano anónimo).

Venezuela: Diosdado, el terror bolivariano. (Venezolano anónimo).

Venezuela: fascismo del siglo XXI. (Venezolano anónimo).

El presidente de la República de Argentina, Javier Milei, recibe el premio Juan de Mariana 2024

El presidente de la República de Argentina, Javier Milei, fue galardonado con el premio Juan de Mariana 2024 “a una defensa ejemplar de las ideas de la libertad” durante la tradicional Cena de la Libertad del Instituto Juan de Mariana, el centro de pensamiento liberal de referencia en España.

El Casino de Madrid fue testigo de una velada en la que el primer mandatario destacó la importancia de la moral y el trasfondo teórico que se encuentra detrás del diseño de su política económica. En su caso el liberalismo. Y aprovechó la recepción del premio Juan de Mariana 2024 para contar su experiencia propia sobre la desastrosa situación con la que se encontró tras llegar al Gobierno de la Argentina, y la dificultad de sacar adelante medidas que sabía que iban a ser duras para los argentinos, pero que estaba convencido que había que sacar adelante. Los datos, poco a poco, le están dando la razón. Pues, tal y como proclamó él mismo, “la única forma de que Argentina vuelva a ser grande nuevamente es que Argentina vuelva a ser libre”.

Como destacó el catedrático de Economía Política de la Universidad Rey Juan Carlos y ex premiado del IJM, Jesús Huerta de Soto, el presidente ha demostrado que se puede ser coherente y decir la verdad a la gente y aún así ser votado de forma masiva.

Entre las personas que intervinieron para felicitar al presidente y reconocer su labor en la difusión de las ideas de la Libertad estuvieron dos argentinos muy destacados, el abogado y ex magistrado Ricardo Rojas y el economista y mentor del presidente, Alberto Benegas Lynch hijo. El segundo, que no pudo asistir al evento, quiso mandarle un saludo por vídeo.

Por parte del Instituto tomó la palabra el Director Ejecutivo del Instituto y ex viceconsejero de Economía de la Comunidad de Madrid, Manuel Llamas, que reconoció y agradeció la labor incansable de todo el equipo del Instituto tanto en la organización de la cena como en la batalla por las ideas de la Libertad.

Por último, el presidente del Instituto Juan de Mariana aprovechó la velada para recordar la historia del padre Juan de Mariana, el brillante escolástico que nombra al Instituto, que fue apresado y ajusticiado por señalar que los políticos (en su momento el Rey) no sólo no tienen derecho a aumentar la masa monetaria, generando inflación, sino que ello supone un ataque intolerable a la propiedad privada, y le deseó que las enseñanzas de Mariana guíen el camino que le queda al gobierno de Milei para doblegar definitivamente la gran lacra que supone la inflación en Argentina.

El presidente Milei estuvo acompañado por la Secretaria General de la Presidencia de la Nación Argentina, Karina Milei, y el embajador de Argentina en España, Roberto Bosch.

Javier Milei ha sido el 17º galardonado con el premio Juan de Mariana de una lista de importantes académicos, activistas o emprendedores defensores de la libertad. El Premio Juan de Mariana ha recaído en ediciones pasadas en Luis Reig Albiol (2007), Manuel Ayau Cordón (2008), Anthony de Jasay (2009), Carlos Alberto Montaner (2010), Giancarlo Ibargüen (2011), Mario Vargas Llosa (2012), Carlos Rodríguez Braun (2013), Pedro Schwartz (2014), Robert Higgs (2015), Jesús Huerta de Soto (2016), Alberto Benegas Lynch (h) (2017), Alejandro Chafuen (2018), Antonio Escohotado (2019), Federico Jiménez Losantos (2020), Dalmacio Negro Pavón (2022) y Miguel Anxo Bastos (2023).

Al acto asistieron más de 350 personas entre las que se encontraban dirigentes políticos españoles de primera línea, directivos de empresas españolas y extranjeras, representantes de organizaciones empresariales y de importantes centros de pensamiento nacionales e internacionales, académicos, periodistas y profesores universitarios influyentes.

Vietnam: de ser la economía más pobre del mundo a ser un próspero exportador

Por Jon Miltimore. El artículo Vietnam: de ser la economía más pobre del mundo a ser un próspero exportador se publicó originalmente en FEE.

Phung Xuan Vu tenía sólo ocho años cuando acompañó a su hermano al centro de distribución de alimentos. Le dolía la barriga de hambre, y estaba ansioso, lleno de preocupación por perder su vale de comida o ser castigado por los funcionarios que distribuían los alimentos. “Los funcionarios no eran amables. Eran mandones y tenían poder”, recordaba Vu décadas después. “Sentíamos que teníamos que mendigar por la comida que nos correspondía por derecho”.

La familia de Vu era pobre, pero no para los estándares locales. Poseían una bicicleta, algo que no todas las familias de Vietnam podían decir. Aun así, esperar durante horas para conseguir comida era difícil. En el libro The Bridge Generation of Viet Nam: Spanning Wartime to Boomtime, Vu recordaba cómo los escolares, débiles y sedientos, esperaban horas y horas bajo el calor para recibir raciones de comida, sólo para ser engañados por los funcionarios, que mezclaban piedras con el arroz para engañar a la balanza. “Eso nos enfadaba, pero no podíamos luchar ni discutir con los funcionarios”, dijo Vu a las autoras Nancy Napier y Dau Thuy Ha. “¿Qué podíamos hacer, siendo niños?”.

Cómo Vietnam se convirtió en el país más pobre del mundo

Vietnam es un país que la mayoría de la gente conoce, pero para muchos el conocimiento de su historia se detiene en 1975: el año en que cayó Saigón, dos años después de la retirada de las tropas estadounidenses.

Aunque el Presidente Ho Chi Minh había prometido en 1969 que la derrota de los estadounidenses permitiría a los socialistas “reconstruir nuestra tierra diez veces más hermosa”, la posguerra estuvo marcada por el declive económico. Vietnam era principalmente una economía agrícola, y la colectivización de la agricultura había logrado resultados que apenas diferían de los intentos de colectivización anteriores de gente como Stalin y Mao.

En su Segundo Plan Quinquenal (1976-1980), Vietnam se había fijado objetivos agresivos en las tasas de crecimiento anual de la agricultura (del 8% al 10%). En lugar de ello, la producción agrícola sólo aumentó un 2% anual, en gran parte porque los comunistas habían colectivizado casi el 25% de las granjas de lo que había sido Vietnam del Sur.

Los resultados fueron catastróficos. Rainer Zitelmann, autor de How Nations Escape Poverty (Cómo las naciones escapan de la pobreza), señala que en 1980, Vietnam, antaño exportador de arroz, sólo producía 14 millones de toneladas anuales, a pesar de que necesitaba 16 millones para alimentar a su propia población.

EEUU no pudo destruir Hanoi, pero el control de alquileres sí

Los planificadores también instituyeron políticas agresivas para nacionalizar industrias en Vietnam. Aunque en un principio estos planes sólo pretendían nacionalizar las empresas de propiedad extranjera, con el tiempo se ampliaron para abarcar a todas las empresas de Vietnam. Los controles de precios -en particular las políticas de control de alquileres, notoriamente destructivas- también desempeñaron un papel clave en el declive económico de Vietnam.

“Los estadounidenses no pudieron destruir Hanoi”, declaró a la prensa el ministro de Asuntos Exteriores de Vietnam, Nguyen Co Thach, a finales de la década de 1980, “pero nosotros hemos destruido nuestra ciudad con alquileres muy bajos”.

Estas políticas perjudicaron enormemente a la economía vietnamita. En 1980, Vietnam era el país más pobre del mundo – más pobre que Somalia, Etiopía y Madagascar – distinción que mantendría durante toda una década. A lo largo de la década de 1980 e incluso en la de 1990, el hambre fue omnipresente para muchos vietnamitas. En 1993, el 80% de la población vivía en la pobreza.

Pero, a diferencia de muchos otros países, Vietnam no siguió siendo pobre. Hoy, en una de las historias más notables de la historia moderna, la pobreza en Vietnam se sitúa en torno al 4%, según el Banco Asiático de Desarrollo.

Cómo no vencer a la pobreza

Antes de explorar cómo Vietnam pudo escapar de la pobreza, es importante entender cómo las naciones no escapan de la pobreza. La historia de Vietnam fue una excepción. Aunque otros países han avanzado mucho en la reducción de la pobreza en las últimas décadas, la mayoría no lo ha hecho.

De hecho, muchos de los países más pobres en 2024 -Burundi, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Madagascar, Somalia y otros- se encontraban entre las naciones más pobres del mundo hace un cuarto de siglo. Estos países también suelen recibir la mayor parte de la ayuda exterior (sin duda porque son muy pobres).

Aunque muchas personas -y organizaciones como las Naciones Unidas- sostienen que la ayuda exterior es clave para aliviar la pobreza, otros no están de acuerdo. En su libro de 2006, The White Man’s Burden: Why the West’s Efforts to Aid the Rest Have Done So Much Ill and So Little Good, el economista de la Universidad de Nueva York William Easterly sostenía que décadas de iniciativas de ayuda internacional han servido mucho más para alimentar burocracias que para aliviar la pobreza.

Un ejemplo que Easterly citó fue Tanzania, que recibió miles de millones de dólares para mejorar su sistema de carreteras durante muchos años. Dos décadas después, las carreteras de Tanzania seguían siendo un desastre, pero su burocracia había crecido. “Tanzania producía más de 2.400 informes al año para sus donantes de ayuda, que enviaban al asediado país receptor 1.000 misiones de funcionarios donantes al año”, escribió Easterly.

Cuando la ayuda es el problema

Este es el problema de intentar aliviar la pobreza con soluciones de arriba abajo. Los planificadores creen tener conocimientos suficientes para resolver problemas económicos complejos, pero las pruebas (y la teoría económica) demuestran que no es así.

Zitelmann comparte una pintoresca anécdota del escritor alemán Frank Bremer, que pasó medio siglo en más de 30 países luchando contra la pobreza como cooperante para el desarrollo. En la conversación, un aldeano intenta convencer a un experto de que su pueblo necesita desesperadamente una presa. Pero el experto sigue diciéndole que no necesita una presa, sino un pozo. Unido a mejores herramientas de análisis. Y más formación para los trabajadores. Y una mano de obra más integradora.

Es un intercambio cómico, pero se basa en las décadas de experiencia de Bremer en el campo de la ayuda internacional, que intenta, año tras año, aplicar soluciones de arriba abajo para aliviar la pobreza. En su libro Cuando la ayuda es el problema, la economista de origen zambiano Dambisa Moyo argumenta que el billón de dólares en ayuda que los países africanos han recibido de los países ricos durante el último medio siglo no sólo no ha aliviado la pobreza en África, sino que la ha exacerbado:

La idea de que la ayuda puede aliviar la pobreza sistémica, y lo ha hecho, es un mito. Millones de africanos son hoy más pobres gracias a la ayuda; la miseria y la pobreza no han acabado, sino que han aumentado.

Dambisa Moyo. Cuando la ayuda es el problema.

Cómo Vietnam venció a la pobreza

La experiencia de Vietnam fue en múltiples aspectos opuesta a la africana. Para empezar, la ayuda a Vietnam se estaba agotando en los años ochenta y principios de los noventa. Debido a que la Unión Soviética estaba sufriendo su propio colapso económico, no se enviaron miles de millones de dólares en ayuda que habrían ido a Vietnam. Mientras tanto, las políticas colectivistas seguían destruyendo la productividad. Uno de los muchos errores que cometieron los planificadores vietnamitas fue ignorar los incentivos económicos, mucho más acordes con las necesidades económicas en una economía de mercado.

Napier y Ha entrevistaron a Bach Ngoc Chien, quien recordó que su madre, como todos los agricultores que trabajaban en cooperativas, recibía una compensación basada en el número de días trabajados. La calidad del trabajo o la cantidad de alimentos producidos no importaban. “Esto animaba a los miembros a holgazanear, ser descuidados o llegar tarde a sus trabajos”, explicaba Claudia Pfeifer en su libro Confucio y Marx en el río Rojo. Estas políticas perjudicaron enormemente a la economía vietnamita. Pero, mientras su economía se tambaleaba y luego se hundía, algo asombroso empezó a suceder en Vietnam a finales de los años setenta y principios de los ochenta: empezó a surgir una economía totalmente nueva.

Sufriendo bajo un sistema parecido al “comunismo de guerra” de Lenin, los vietnamitas empezaron espontáneamente a crear su propia economía de mercado para sobrevivir. Los funcionarios del Estado hacían cada vez más la vista gorda ante las violaciones del control de precios y los contratos no autorizados (khoan chui) entre familias y colectivos. Esta práctica, conocida como “fence-breaking” (pha rao) es sólo un ejemplo de la economía de mercado (a veces negra, a veces gris) que surgía bajo la pesada mano del socialismo en Vietnam.

VI Congreso del Partido Comunista

En respuesta a esta economía floreciente, los líderes socialistas hicieron otra cosa bastante extraordinaria: abrazaron la economía de mercado y admitieron sus propios “errores”.

El VI Congreso del Partido de 1986 se considera un punto de inflexión en la historia de Vietnam por dos razones. En primer lugar, los líderes del partido anunciaron su política de Đổi Mới (“renovación”), una serie de reformas de libre mercado diseñadas para abrazar la gris economía de mercado. En segundo lugar, los líderes del partido emprendieron lo que Zitelmann describió como un proceso de “autocrítica radical”, admitiendo el fracaso de los planes quinquenales anteriores, que apenas lograron resultados económicos.

El Secretario General entrante, Nguyen Van Linh, prometió corregir los errores económicos que se habían traducido -según el propio informe del partido- en una elevada inflación, el hundimiento de la productividad laboral, el declive de la industria manufacturera, el desempleo masivo y la corrupción generalizada. “No intentaron culpar a otros factores externos”, me dijo Zitelmann en una entrevista reciente. “Habría sido muy fácil hacerlo”.

Es importante señalar que, tras la decisiva reunión de 1986, los líderes políticos siguieron impulsando reformas de libre mercado. En 1987, se aprobó una nueva ley de inversiones que demostraba que Vietnam estaba abierto a los negocios. La ley prometía que el Estado no expropiaría ni nacionalizaría propiedades o capitales extranjeros.

Un programa de liberalización

En 1988, se aprobaron una serie de medidas para reducir o eliminar las barreras gubernamentales a la actividad económica. Entre ellas se incluían las siguientes

  • Eliminación de los controles de precios y las subvenciones
  • Supresión de los controles aduaneros nacionales
  • Permitir a las empresas privadas contratar hasta 10 trabajadores (tope que se aumentó posteriormente)
  • Reducir drásticamente la regulación de las empresas privadas
  • Desregulación del sistema bancario
  • Devolver a los propietarios privados las empresas confiscadas durante la nacionalización.
  • A principios de la década de 1990 se promulgaron leyes que introdujeron un marco jurídico para las sociedades de responsabilidad limitada (SRL) y la introducción del artículo 21 en la Constitución de 1992, que reconocía ciertos derechos de propiedad privada (y otras libertades, como la libertad religiosa).

Aunque en diciembre de 1991 Vietnam perdió a su principal benefactor y socio comercial, la Unión Soviética, respondió ampliando el comercio con países capitalistas, como Australia, Taiwán, Corea del Sur y Japón. En 2001 se firmó un acuerdo comercial con Estados Unidos y en 2007 Vietnam ingresó en la Organización Mundial del Comercio.

En la actualidad, Vietnam es uno de los diez principales socios comerciales de Estados Unidos. Las principales exportaciones del país, que antes eran café y cocos, son ahora ordenadores, teléfonos móviles y otros productos electrónicos.

Fue una de las transformaciones económicas más milagrosas de la historia, y logró resultados asombrosos. De 1990 a 2022, el PIB per cápita de Vietnam se multiplicó por más de cinco, pasando de 2.100 a 11.400 dólares (en dólares de 2017).

‘Paz, impuestos fáciles y una administración de justicia tolerable’

El éxito de Vietnam no se produjo de la noche a la mañana, por supuesto. Tampoco es el único país que ha salido de la pobreza en las últimas décadas. China, India y Polonia tienen historias similares. Lo que todas estas historias tienen en común es que estas naciones salieron de la pobreza adoptando una fórmula común: más libertad económica y libre comercio. Y al igual que estas otras naciones, el éxito de Vietnam no fue el resultado de la ayuda internacional ni de la planificación central.

Al igual que China, cuya transformación económica se vio impulsada por la privatización masiva, el éxito de Vietnam se debió a la admisión de que los planificadores centrales no podían dirigir una economía. Así que dejaron de intentarlo y se quitaron de en medio. Los primeros pasos de Đổi Mới se limitaron a reconocer la legitimidad de la economía sumergida que ya había surgido.

Nada de esto quiere decir que Vietnam (o China) sea una utopía capitalista. Al contrario, Vietnam ocupa el puesto 59 del mundo en libertad económica, según el Índice de Libertad Económica 2024 de la Fundación Heritage, ligeramente por encima de Francia pero por debajo de Bélgica. Vietnam tampoco es el país más rico del mundo. Con un PIB per cápita de 15.470 dólares, se sitúa aproximadamente en el medio, ligeramente por encima de Ucrania (15.464 dólares) y ligeramente por debajo de Paraguay (16.291 dólares), según la revista Global Finance.

Es importante saber que Vietnam fue el país más pobre del mundo en la década de 1980, pero se transformó abandonando el socialismo y adoptando un enfoque más favorable al libre mercado. Al hacerlo, sacó de la pobreza a decenas de millones de personas.

Adam Smith tenía razón. Bono, también

Este milagro económico no se logró mediante la ayuda internacional u otras soluciones de arriba abajo, sino simplemente dejando que actuara la mano invisible. El término, famosa metáfora de Adam Smith para referirse al orden espontáneo que se da en las economías de mercado, trae a la memoria otra cosa que escribió el economista escocés.

“Poco más se necesita para llevar a un Estado al más alto grado de opulencia desde la más baja barbarie, salvo paz, impuestos fáciles y una administración de justicia tolerable”, escribió el autor de La riqueza de las naciones, “todo lo demás se produce por el curso natural de las cosas”. Vietnam es la prueba de que Smith acertó con la fórmula. Los mercados libres, no la ayuda internacional, son la clave para derrotar a la pobreza. Y no hace falta ser economista para verlo. “El comercio -el capitalismo empresarial- saca a más gente de la pobreza que la ayuda”, señaló hace más de una década Bono, líder de U2 y ganador de un Grammy. Bono tiene razón.

Y si los seres humanos se toman en serio evitar que cientos de millones más pasen por lo mismo que Phung Xuan Vu -esperar horas y horas por una sola cucharada de arroz- deberían reconocer el poder de los mercados libres, y reconocer que la ayuda internacional no puede lograr nada parecido a lo que la libertad económica puede conseguir. Esto es algo que Easterly reconoció hace casi dos décadas.

“Recuerden que la ayuda no puede acabar con la pobreza”, escribió en White Man’s Burden. “Sólo el desarrollo propio basado en el dinamismo de individuos y empresas en mercados libres puede hacerlo”. Décadas de pruebas demuestran que tiene razón.

Ver también

Cómo se humanizó la economía vietnamita. (Francisco Moreno).

Discurso de recepción del Premio Juan de Mariana de Javier Milei

Buenas noches. En primer lugar, quiero dar las gracias al Instituto Juan de Mariana por esta enorme distinción. Hace un año, por estos temas de las campañas y demás, con mi hermana nos tocó venir a Madrid. En esas casualidades, o las fuerzas del cielo, o el orden espontáneo, me llevaron a ponerme en contacto con Manuel Llamas, y por responsabilidad de él, tuve el honor de venir a la cena en la cual se premiaba al doctor Anxo Bastos, a quien tanto admiro, como tantos otros a quienes ya voy a mencionar.

También tuve la suerte de que ese día me tocara la mesa Murray Rothbard. Hoy creo que fue más que una casualidad, porque, de hecho, gracias a leer el artículo de Murray Rothbard, Monopolio y Competencia, yo me convertí a la escuela austriaca, en una edición publicada por Libertas, que había sido traducida por el papá de nuestro prócer de la libertad y, claramente, uno de mis mentores, el doctor Alberto Venegas Lynch (hijo), a quien tanto le debo y con quien tengo tanta gratitud por todo lo que ha enseñado y por su generosidad para conmigo. También, en un contexto bastante hostil en el cual fui desarrollando mi presencia en el liberalismo y en la política.

Agradecimientos a Jesús Huerta de Soto, Gabriel Calzada y Ricardo Rojas

Y en ese contexto, también quiero dar las gracias por las palabras del profesor Huerta de Soto. Ha sido tan importante inspirándonos a todos, donde sus clases en YouTube son una verdadera revolución. También quiero dar las gracias por las palabras del profesor Ricardo Manuel Rojas, que en algunas partes, ahora cuando hablo, lo voy a mencionar. Siempre ha sido tan generoso conmigo y en varias ocasiones me ha ayudado mucho.

También quiero darle las gracias a Gabriel Calzada. Tuve la oportunidad de conocerlo en la Universidad Francisco Marroquín, cuando fui a presentar un libro que se llama Desenmascarando la mentira keynesiana. Todavía mi profundidad en la escuela austríaca no era la que tuve en el futuro, pero ya había claros indicios de que, por lo menos, sabía por dónde andaba la cosa, al menos.

Y en esta charla, para hoy, yo tenía preparada una suerte de síntesis de mi reciente libro, que se llama Capitalismo, Socialismo y la Trampa Neoclásica. Básicamente, dice de la teoría económica a la acción política. Es un libro donde básicamente exploro los problemas de diseño de la teoría neoclásica y cómo ello conduce al socialismo. Son cinco bloques y me pareció que, a la luz de los discursos y a la luz de las interacciones que fui teniendo, puede que pueda aportar algo de valor contándoles mi experiencia, sobre todo en lo que tiene que ver con la política.

“Nosotros interpretamos la economía desde una cuestión moral”

Entonces, la charla la voy a particionar. Voy a hablar un poco de lo que tiene que ver con las cosas que estamos haciendo en el gobierno y, por otra parte, después voy a entrar en el tema de la discusión que quería dar, pero de manera mucho más sintética y mucho más concentrada.

Una de las cosas que mencionó el profesor Huerta de Soto, extremadamente valiosas, es cuando él señala el rol del conocimiento de la teoría económica. Les puedo asegurar que eso es fundamental. Hay un dicho que a mí me gusta repetir recurrentemente, que dice: “El que no sabe lo que busca no entiende lo que encuentra”, y esto tiene un rol fundamental cuando uno diseña la política económica y cómo uno se aferra a ese rumbo. Desde el primer momento supimos hacia dónde queremos ir, es decir, el norte está claro. Nosotros queremos ir ahí, y eso viene dado por todo lo que uno hace, su background, la forma en la cual se ve la economía.

Pero no es solamente la cuestión de la economía. Nosotros interpretamos la economía desde una cuestión moral. El diseño de la política económica tiene que ver con una cuestión fundamentalmente moral, es decir, cuáles son los valores que están detrás de eso. Y claramente, frente a eso, nada puede contra el liberalismo.

El liberalismo

Por eso, recurrentemente, en nuestros actos de campaña cerrábamos con la definición de liberalismo de Alberto Benegas Lynch (hijo), con algunas mutaciones que yo le hice: el liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión y en la defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad.

Sus instituciones son la propiedad privada, los mercados libres de intervención estatal, la libre competencia (pero en el sentido austríaco, no en el sentido neoclásico), la división del trabajo, la cooperación social, y donde solamente se puede ser exitoso sirviendo al prójimo con bienes de mejor calidad y de mejor precio. En ese sentido, eso es un marco rector, y nosotros como objetivo tenemos que hacer que Argentina vuelva a ser grande nuevamente. La única forma de lograr eso es que Argentina vuelva a ser libre nuevamente. Y eso es lo que marca el norte.

Poderes constituídos y liberales egipcios

La verdad es que cuando ustedes plantean el objetivo, les aviso que no es un movimiento rectilíneo uniforme. Es decir, uno no va zigzagueando porque es un imbécil ineficiente, sino que en el medio puede ser que haya pozos; que haya un montón de cosas, y las tiene que ir esquivando. Y no solamente eso, sino que también se encuentra con otros problemas, donde los oponentes políticos también disparan. Entonces, ustedes están esquivando los pozos en el camino, y mientras están esquivando, los opositores están disparando. Y no solo que están los opositores están disparando, sino que, además, como si todo eso fuera poco, como nosotros decidimos cortar la publicidad oficial, los medios de comunicación se dedican todo el tiempo a estar hablando pestes de nosotros.

Como si esto fuera poco, mientras defendemos las ideas de la libertad, también aparecen los liberales egipcios, que por un lado hablan de libertad y por el otro le venden la patente de corso al mejor postor. Hasta hablan de la eficiencia del gasto público. Y no solo eso, uno tiene que seguir avanzando y peleando por las ideas, y lo peor de todo es que hasta tiene que lidiar con las mentiras y demás.

En ese sentido, les voy a contar mi versión de dónde nos encontramos, de lo que estamos haciendo y a dónde estamos yendo, para empezar a discutir algo del trasfondo teórico que, desde mi punto de vista, es importante.

Déficit fiscales

Cuando nosotros llegamos al poder, los déficits gemelos de Argentina ascendían a 17 puntos del PBI. Básicamente, ustedes saben, aquellos que hayan estudiado toda la literatura de indicadores tempranos de crisis, que los déficits gemelos por cuatro puntos del PBI es una luz amarilla; ocho puntos del PBI es alerta de cataclismo.

Imagínense recibir 17 puntos del PBI de déficits gemelos. Eso es lo que nosotros recibimos. Estructuralmente, de esos 17 puntos, 15 estaban en el sector público nacional, donde cinco puntos correspondían al déficit del Tesoro y 10 puntos del PBI en el Banco Central, es decir, el déficit cuasi fiscal.

Para tener una idea de los desmadres monetarios que hizo el Gobierno anterior, a lo largo de 4 años habían emitido para financiar el fisco 28 puntos del PBI. De esos 28, 13 fueron emitidos durante el último año de gobierno, en la aventura electoral en la cual se lanzaron tratando de ganar como fuera. De hecho, entre otras cosas, siendo la campaña sucia más grande de la historia de la humanidad, donde, por ejemplo, un determinado gobierno al gobierno oficialista le dio 1000 millones de dólares para gastar en ensuciar al que fuera a correr esa elección.

Por eso, en algún momento, ustedes entraban en YouTube en cualquier parte del mundo, querían chequear o ver un video mío, y les aparece algo diciendo que yo estaba diciendo alguna atrocidad. Si estas cosas eran levantadas por personas que aún sabiendo que eran mentiras. Es más, en una de esas mentiras que hizo alguien ligado al liberalismo, por poco mata a nuestro candidato a ministro de educación, que le dio problemas cardíacos y casi lo terminan demandando por algo que supuestamente filtró uno de los nuestros.

Campaña con una motosierra

En ese sentido, lo que quiero señalar es que nosotros a la campaña le hicimos con una motosierra, que tenía que ver con el recorte del gasto público con 1 dólar, que era la forma popular que la gente entendió la competencia de monedas y eliminar el Banco Central. Pero nos dijeron que era imposible. De hecho, hoy los sommeliers del ajuste y que hablan y que el ajuste y que es más, tijerita y licuadora. Yo no sabía que si el 90% del ajuste es ajuste de motosierra, a eso lo llaman tijerita. Es un problema de orden de magnitudes, es decir, el 10% del ajuste es licuadora. Pero bueno, así son de honestos intelectualmente algunos economistas.

Lo lamentable, que esas cosas también lo repiten los liberales, que más grave aún, pero algunos están vendidos y cobran para repetir este tipo de aberraciones. En este sentido, una de las cosas más formidables que nos pasó es que cuando tuvimos la primera reunión de gabinete, cuando empecé a decir lo que queríamos hacer, algunas partes dijeron que lo que yo quería hacer era imposible.

Por lo tanto, dije que aquellos que creían que era imposible que se fueran, porque sí iba. Era un día de 40 grados, o sea, si yo iba le preguntaba al heladero de la esquina vendiendo helados, también decía que era imposible. Así que a mí no me importaba si me decían que era imposible, a mí me tenían que traer cómo se hacía lo que yo quería hacer. Y así empezamos e hicimos el ajuste fiscal. De hecho, hicimos el ajuste fiscal más grande en la historia de la humanidad, no solo el de la Argentina.

Hacia la hiperinflación

En el inicio, básicamente con el desastre con lo que nos encontrábamos, habíamos visto que teníamos que frenar la emisión monetaria. En la primera semana de diciembre, los precios subían al 1% diario, es decir, al 3700% anual. Y en los primeros 15 días de diciembre, se había acelerado a un ritmo del 7500% anual.

No solo eso, sino que cuando ustedes toman la inflación mayorista, que es un indicador anticipado de la inflación, de hecho la inflación de diciembre fue del 54%. Eso anualizado da 17.000%. Entiendo, que la inflación del 35% del último mes es un número espantosamente alto y que, anualizándolo, es al 50% anual. Pero la verdad es que pasar de 17.000 a 50% anual sin tener la hiperinflación en el medio que licue los salarios reales, sin tener controles de precio, sin fijar el tipo de cambio y sin tener expropiaciones, vaya que es una aventura increíble.

Pero es más, la dificultad monetaria no solo era por todo lo que había emitido el gobierno anterior, no era solo el problema de la financiación del fisco, sino que también era el problema de los pasivos remunerados que nos generaban 10 puntos de déficit fiscal. En ese sentido, también tuvimos que tomar estrategias bastante difíciles donde los pifiadores seriales que hoy siguen criticando, la erraron, pero ninguno reconoce que la erró. Porque nosotros, en lugar de buscar ir a una tasa de interés real positiva, lo que nosotros buscamos es arbitrar con la moneda extranjera, con el dólar contra el que los argentinos sustituyen. Entonces, eso implicaba una alta tasa en dólares, pero en términos reales negativos.

Los pasivos remunerados

Y si la esterilización funcionaba, nos iba a permitir además bajar fuertemente los pasivos remunerados y al mismo tiempo la tasa de interés, que estaba arriba del 250%. Hoy está en el 40% y el déficit cuasifiscal de 10 puntos del PBI va a terminar siendo de un punto, por lo que ya corrió, no por lo que viene para adelante.

Y esto también es importante, porque el gobierno anterior, donde esa deuda con el Banco Central estaba 30, 60, 90, 120, 180, 270 y 360 días, no sé si ingenuamente, pero la pasaron toda a un día. Esto no lo hicieron por casualidad, no lo hicieron inocentemente. Argentina tenía una brecha cambiaria del 200%, la relación del tipo de cambio entre el paralelo y el oficial era de 3 a 1. Además, tenía deuda con importadores por el equivalente a 50.000 millones de dólares, por lo cual parte del sistema productivo estaba parado, porque ya nadie podía importar.

Además, Argentina tenía el crédito, el acuerdo con el fondo caído, teníamos 25.000 millones de dólares de deuda que vencían externamente, donde la gran mayoría eran con organismos multilaterales. Y estábamos con ese problema. Teníamos cerca de 15.000 millones de dólares de dividendos retenidos, teníamos vencimientos de deuda en pesos por el equivalente a 90,000 millones de dólares. Entonces, básicamente, los pasivos remunerados serán prácticamente cuatro veces la base monetaria.

Una bomba de relojería hacia la hiperinflación

Por lo tanto, ¿cuál era la gran apuesta del gobierno anterior? Era que nosotros no fuéramos liberales libertarios, sino que fuéramos liberales libertarados. En esa situación, ellos creían que nosotros íbamos a ignorar las relaciones entre stock y flujos y que un stock en esas características se podía convertir en un flujo instantáneamente. Y de esa manera, en un día, se iba a multiplicar entre 4 y 5 veces la cantidad de dinero. Y vamos a tener todo el estrangulamiento de las divisas que querían salir. En ese contexto, hubiéramos generado una hiperinflación y después la maquinaria peronista de los saqueos y demás hubiera hecho todo el trabajo durante el mes de diciembre, lo que quedaba de diciembre para ellos volver en el mes de enero.

Reaccionamos frente a esa situación, siendo muy críticos por los liberales, en especial por los liberales egipcios. En ese sentido, sobre lo que nosotros decidimos, sí hubo un uso intensivo de la teoría económica. Nosotros estábamos en el Hotel Libertador y los colores del hotel son violeta, es decir, más orden espontáneo imposible. Entonces, estábamos con Luis “Toto” Caputo, este brillante hombre que tengo como ministro de economía, quien hoy es presidente del Banco Central. Santiago Bausili también estaba en esa reunión, más Fede Furiasey Martín Voltaire. Y había que decidir dónde poner el tipo de cambio. Sabíamos que si abríamos, generábamos un desastre. Sabíamos que íbamos a ser castigados por los liberales libertarios o aquellos que omiten el problema de los stocks. Les valdría bien el otro apodo.

La cuestión del tipo de cambio

Y una de las cosas: el consenso de mercado tan fatalmente arrogante, decía que había que poner el tipo de cambio en 600 pesos. Y que en función de eso, dado ese 600, había una hipótesis de mejor dinámica de la tasa de inflación. Dicho sea de paso, nosotros pusimos el tipo de cambio en 800 porque corregido por Impuesto País se iba e igualaba el tipo de cambio de mercado. Entonces, decían que iba a ser un desastre inflacionario mucho peor. Y sucede que ahora, con un tipo de cambio más alto, hay menos inflación. Y son los mismos que hablan del tipo de cambio atrasado. Tienen un problema de inconsistencia de modelos graves.

Digo, porque después dicen: “No, porque este opiné, este opiné”, opinaron todos los pifiadores seriales. No pegaron una, aviso. Son muy poquitos los que acertaron. Recién tuve la posibilidad de saludar a una persona que se presentó y que me dijo que era amiga de Pablo Arriazu, el hijo de Arriazu. Es uno de los pocos que sí la ven.

Y en ese sentido, ¿por qué elegimos el tipo de cambio ahí? Y esto es teoría económica pura. Porque si yo iba un número más parecido al tipo de cambio de mercado, aún cuando no era perfectamente mercado. Que era lo interesante, que yo achicaba el exceso de demanda de divisas. Y al achicar el exceso de demanda de divisas, achicaba el exceso de oferta del resto de la economía.

Una cadena de efectos

Entonces, achicando el exceso de bonos, subía el precio de bonos. Y, por ende, la tasa de interés y el riesgo país caían. Por lo tanto, el nivel de actividad económica también se achicaba, y lo hacía a diferencia entre ahorro e inversión. Y, por lo tanto, se achicaba el exceso de oferta de bienes y, por ende, la actividad caía menos. No solo eso, sino que además, el exceso de oferta en el mercado de trabajo también se hacía menor y, por ende, el salario real caía menos.

Y esto es interesante porque cualquier persona que lo hubiera dicho, que íbamos a hacer un ajuste fiscal de 15 puntos del PBI, nos hubiera dicho que íbamos a volar por los aires. De hecho, nosotros teníamos un desequilibrio monetario peor que el de la crisis del Rodrigazo del 75. La situación del balance del Banco Central era peor que la que tenía el Banco Central en el año 89, previo a la hiperinflación de Alfonsín, y los indicadores sociales eran peores que al final de la convertibilidad en el 2001.

La tormenta perfecta

Por lo tanto, no solo que teníamos todas las condiciones para que fuera la crisis más importante de la historia argentina, porque combinaba los tres elementos de las tres peores crisis de la Argentina, sino que además teníamos estructuralmente cierta debilidad en materia de estructura legislativa y estructura de poder. Y eso también es muy interesante, y ahora voy a hacer una reflexión sobre eso. En ese contexto, fíjense que nosotros, haciendo un ajuste de estas características, el PBI en el primer trimestre cayó 7%. Claro, uno dice, no es tremendo. Ahora, cuando ustedes toman la crisis de la convertibilidad durante el 2002, el PBI cayó 10,9%, casi 11%, pero en el segundo trimestre, donde tomó todos los ajustes, el PBI cayó 16%.

Es decir, que el uso de la teoría económica no solo evitó, sino que por lo menos 10 puntos más de caída del PBI. Eso, en términos sociales, no es menor porque también nosotros hicimos toda una revolución en lo que tiene que ver con la cuestión social. Nosotros sabíamos que el ajuste iba a ser muy duro, sabíamos que iba a ser recesivo porque cuando uno hace un ajuste, aumenta el ahorro y eso tiene una contrapartida de inversión, la actividad va a caer y eso se iba a sentir en términos de empleo y en términos de salarios reales. Y ya veníamos con un nivel de pobres e indigentes muy alto.

La política social de Javier Milei

Por lo tanto, hubo una duplicación de la asignación universal por hijo, del plan alimentar para que no le falte el alimento a los chicos, o un plan que se llama Mil Días, que es darle asistencia a las mujeres embarazadas. Además, se les dio contención a los alumnos para que puedan tener útiles. Y no solo eso, sino que además, para evitar el trauma que implica tener que cambiar de colegio para un chico y la situación que eso genera también en la familia, dimos asistencia para que pudieran cubrir las cuotas de los colegios privados de bajos recursos.

A pesar de toda esa contención, obviamente el ajuste fiscal en los primeros meses llegó a siete puntos del PBI. Como necesitábamos cinco, ya un punto lo dejamos correr. Entonces, con los seis del tesoro, más los nueve del Banco Central, estamos en 15. Es más, ahora con todo esto el país hubiera estallado y, sin embargo, no estalló. Y sin embargo, critican la política social del gobierno.

Los intermediarios de la pobreza

Bueno, porque hay algo que hizo el Gobierno que fue interesante y es terminar con los intermediarios de la pobreza, es decir, gente que levanta la noble causa de dar contención a los más necesitados. Aunque sabemos que de fondo, como dice el profesor Huerta de Soto, los planes contra la pobreza generan más pobreza, pero aún teniendo eso en la cabeza nosotros cambiamos la dinámica de la asistencia. Históricamente, en Argentina, la asistencia era darle el pescado a la gente. Ya los revolucionarios, en nuestro caso, fue el nombre que tiene el Ministerio, se llama Ministerio de Capital Humano. Nuestro objetivo no es darle pescado a la gente. Nuestro objetivo es enseñarles a pescar, enseñarles a ser un empresario. Y si pueden, que tengan su propia empresa de pesca.

Y en ese contexto también hubo algo muy interesante, aviso porque si ustedes miran por los diarios o se informan con los medios de comunicación o con analistas tendenciosos, han criticado a la ministra de Capital Humano enormemente. Se creen que, además, la ministra de Capital Humano tiene un defecto: es amiga mía, entonces tiene que ser honesta. Entonces creen que yo tendría problemas en echar a alguien de mi gabinete porque es amigo. Bueno, el jefe de gabinete que fue eyectado hacía 18 años que era amigo mío no cumplió los objetivos y se fue. Pista: acá es cumplir los objetivos, el que los cumple los cumple y el que no los cumple, por más que lo conozca hace 20 años, 30 afuera.

Recuperación en abril

Y ahí también, si ustedes se fijan, estamos tomando la inflación. Cuando ustedes empiezan a mirar los indicadores de actividad, si miran los del primer trimestre, claramente son malos. Pero cuando ustedes empiezan a mirar los indicadores de abril y algunos indicadores que ya aparecen de mayo, van a ver claramente un rebote, que la economía está rebotando, que la economía está recuperándose. Los veo tan interesados que me parece que no voy a hablar de teoría económica y solamente voy a hablar de lo que estamos haciendo, es decir, liberalismo aplicado one one, dicho por el que lo está haciendo. (Deja sus papeles en otro sitio). Se acabó la tentación, y ahora voy a hablar de lo que estoy haciendo.

Enriqueciéndose con las ayudas a los pobres

En ese sentido, hubo algo también muy interesante: una de las cosas que descubrió la ministra de Capital Humano es que cuando se daban los planes sociales, se les daba una tarjeta. Cuando se les daba esa tarjeta, uno creía que el beneficiario lo cobraba entero. Bueno, les aviso que no.

¿Cómo funcionaba? Cuando ustedes recibían ese programa, ustedes después tenían que certificar que habían trabajado, y cuando iban a buscar esa certificación, ahí se quedaba la mitad. Entonces, sabiendo que el primer trimestre iba a ser muy duro, una de las cosas que hicimos, una gran acción de la ministra de Capital Humano, fue justamente quitarle la obligación de la prestación. Bueno, esa situación fue bastante complicada. No para la gente, que ahora iba a recibir el doble de dinero, y es por eso que, instantáneamente cuando nosotros hicimos esto, los gerentes de la pobreza anunciaron una marcha masiva.

En esa marcha masiva, nosotros teníamos la información: ellos estaban planeando juntarse 100.000 personas, decían que iban a ir 50.000 para después mostrar como un gran logro que iban 100.000. Entonces, se imaginarán, cuando la ministra de Capital Humano hizo esto, la cantidad de cosas que salieron a decirle al final: “Este es un gobierno liberal que termina siendo populismo, populismo de derecha”. Y en realidad, era cortarle el curro a los ladrones de los gerentes de la pobreza.

Una marcha en defensa de sus privilegios

En ese contexto salen a hacer una marcha, y ahí también con nuestra brillante ministra de Seguridad, la doctora Bullrich, que además tuvo la grandeza (aunque su opción de cambio fue derrotada en las elecciones), no solo nos apoyó en el proceso electoral sino que además aceptó ser nuestra ministra de Seguridad. Junto al ministro de Infraestructura de ese momento, ¿qué es lo que hicimos? Creamos un número para que la gente denunciara las extorsiones. Dijimos que el que corta no cobra.

Y eso, el ministro de Infraestructura, lo que hacía, utilizaba la red de transporte, la que más usaba, para decir cosas aberrantes de mí, para decirles que si no iban a pasar a las marchas no pasaba nada, que ellos iban a seguir cobrando sus planes. Y al mismo tiempo, la doctora Bullrich me presentó un protocolo de seguridad en el cual no dudé ni medio segundo en apoyar incondicionalmente. El día de la marcha, nosotros terminamos poniendo, el gobierno nacional 12.000 efectivos para recuperar una de las demandas de la población, que era recuperar la calle que estaba tomada por los vándalos y que toda la población era extorsionada por este conjunto de delincuentes.

Bueno, de las 100.000 personas que esperaban llevar, llevaron 3.000. Había más efectivos que personas en la marcha, y eso implicó un fuerte golpe sobre esas organizaciones. No solo empezamos a poner en caja la inflación, sino que estamos recuperando la economía. También pusimos en caja a la calle. Hoy en la Argentina, no es de los violentos, sino de quien quiere trabajar. Y el que corta no cobra, y el que hace disturbios va preso.

Si no saben ajustarse ni al tiempo otorgado

Pero no solo es una cuestión de lo que nosotros estamos planteando en términos de la estrategia de estabilización y lo que tiene que ver con la estrategia de poner el control en las calles. Nosotros también dijimos que íbamos a apuntar a recuperar el crecimiento económico y que, obviamente, eso implicaba hacer una reforma del Estado. Bueno, lo primero que hicimos fue bajar la cantidad de ministerios a la mitad, que, muy a mi pesar porque me hubiera gustado que otro fuera mi video más popular, es afuera.

Ese es el video más popular de los que tengo y que todo el mundo se volvió, al igual que el que no hay plata. Y esto es muy interesante con el que no hay plata, los distintos políticos de distintos pelajes o están perdidos totalmente porque son socialistas de los más rancios, o son socialistas puros, keynesianos, dos tipos que ignoran la restricción de presupuestos.

Miren, les voy a contar algo. Había algo que, cuando era diputado, me producía una cosa tremenda, me ponía de tremendo mal humor. Y es que nos asignaban tiempos para hablar, cada cual en función del tamaño del bloque que tenía. Tenía una determinada cantidad de tiempos. Entonces, si ustedes querían entender por qué en 123 años, 113 habíamos tenido déficit fiscal, si de las 22 crisis que tuvimos desde el año 1901 hasta ahora, de las 22, 20 tenían origen fiscal, ahí lo tenían. Todo en la cámara donde se vota el presupuesto. Ninguno respetaba la restricción de presupuesto. Si les daban 5 minutos, hablaban 10. Y si les daban 10, hablaban 20. Son unos violadores sistemáticos del presupuesto. ¿Cómo no iban a ser el desastre que hicieron?

El endeudamiento es inmoral

Entonces, ahí también dimos algunas batallas importantes que fueron clave para lo que estamos haciendo, porque una de las cosas que ustedes pueden notar en todos mis discursos es que siempre dije: yo no voy a votar presupuestos con déficit fiscal. Y explicaba que, por ejemplo, si ustedes tienen déficit fiscal, y por eso es tan importante el tema de los valores, si ustedes lo votan con endeudamiento, eso es profundamente inmoral. Porque, en realidad, lo que están diciendo es que la fiesta de hoy se paga con impuestos futuros; es decir, que ustedes están de fiesta hoy y le están pasando la cuenta a sus hijos, a sus nietos. Y en lugares donde está vigente la agenda asesina del aborto, hasta gente que ni siquiera ha nacido podría llegar a ser el extremo.

Entonces, en el endeudamiento es inmoral. Es el primer punto. El segundo, es de hecho, Argentina abusó tanto de eso que es el máximo defaulteador de la historia moderna. Dicho sea de paso, nosotros recibimos el país con 2900 puntos de riesgo país. Llegamos a bajarlo a cerca de 1150, hasta hace unas pocas semanas, donde la política que no solo no ayuda, sino que además trata de destruir, nos hizo saltar el riesgo país a 1600. Ahora, de vuelta está bajando porque bajo ningún punto de vista voy a entregar el equilibrio fiscal. Me van a tener que matar, me van a tener que sacar de la Casa Rosada para hacer un déficit fiscal, porque no se los voy a entregar.

Argentina: hiperinflaciones sin guerra

La otra cosa que pueden hacer es financiarlo con emisión monetaria. No por nada Argentina le sacó 13 ceros a la moneda. Tuvo dos hiperinflaciones sin guerra. Podríamos sacarle tres ceros más. También es inmoral, como dice el brillante libro del profesor Ricardo Rojas, la inflación es un delito, el verdadero delito. Y eso lo plantea muy bien el profesor Rojas: es la emisión monetaria, el señoriaje.

Porque esos economistas, no ustedes, pueden emitir hasta lo que crece la demanda del dinero y si fuera lineal con el PBI. Entonces, en cuanto crece el PBI, eso es una farsa también, eso es un delito, también es una estafa, porque que la inflación sea cero no significa que no haya estafa. Porque si no hubieran emitido, hubiera habido deflación. Y eso le hubiera devuelto el dinero a la gente y esa sí que es una política bien pro- pobres. Sin embargo, a los seudo-progresistas les gusta emitir dinero a lo loco.

Entonces, en ese punto nosotros en el saneamiento que hicimos del Banco Central, hoy, prácticamente ya les digo que el cuasi fiscal es cero. De acá para adelante, cero. Quedaban cerca de 18.000. Teníamos una base monetaria de 15 billones de pesos y teníamos pasivos remunerados por 18 billones. De esos, 12 estaban en bancos públicos, 7 en el Banco Nación, donde gran parte de esas tenencias del otro lado son del Tesoro Nacional.

Una segunda etapa de la reforma monetaria

Lo que tiene que ver con la provincia de Buenos Aires, que son 3 billones, tiene tanto déficit fiscal el soviético de la provincia de Buenos Aires que usa el Banco Provincia y por lo tanto, esa no lo puede tocar. Y el resto está mayoritariamente con el gobierno de la ciudad, con quien tenemos una excelente relación. Entonces, solamente nos queda un problema de 6 billones. La última colocación de letras para hacer la mutación desde el Central al Tesoro ascendió a casi 6 billones de pesos. Están casi contra las cuerdas; los tenemos nocauts.

El único problema que nos queda en el Banco Central en este momento es un instrumento contingente, unas puts. El gobierno anterior, como no conseguía el financiamiento para el Tesoro, desde el Tesoro y con el aval del Fondo Monetario Internacional, utilizó instrumentos contingentes. ¿Y cuál es el problema con eso? Que en el balance con el Banco Central, ese pasivo queda registrado por el valor del contingente. OUn sea, con una fracción muy pequeña del pasivo que ustedes tienen abierto. Entonces, ustedes no lo ven prácticamente adentro del Banco Central y, sin embargo, hay un potencial de emisión por cuatro puntos del PBI. Por lo tanto, el día que terminemos con eso, ahí va a empezar la segunda etapa de la reforma monetaria.

El tiempo es de Dios

(Pregunda desde el público: “¿Cuándo comenzará?” Respuesta del presidente Milei: “El tiempo es de Dios”).

En ese contexto, necesito cerrar el acuerdo con los puts y en eso me tengo que poner de acuerdo con los bancos. Nosotros, además, estamos trabajando en una reforma del sistema financiero para separar la banca de inversión con la reserva de valor, de modo que el sistema se convierta en antecorridas. O sea, el almacén de valor es un encaje al 100%, y en la banca de inversión ustedes van a tener títulos y se va a ir acomodando en función de cómo fluctúen los precios. Por lo tanto, se terminaron las corridas.

Entonces, cerrado el grifo fiscal, cerrado el grifo financiero, cerrado el grifo externo, porque el tipo de cambio va a ser libre, vamos a ir no solo a un sistema de libre competencia de monedas, sino que, vamos a declarar la emisión monetaria un delito de lesa humanidad. Y, en ese caso, si llegara a haber emisión monetaria, va a ir preso el presidente de la nación. Yo creo que me lo pueden aprobar porque tienen tantas ganas de meterme preso.

Va a ir preso el ministro de economía, el presidente del Banco Central, el directorio del Banco Central y los diputados y senadores que acompañen una medida de esas características. Dicho esto, lo que va a suceder, ustedes me pueden decir: “No, bueno, pero Argentina violó sistemáticamente las leyes.” Es cierto, pero al ser caratulado delito de lesa humanidad, es imprescriptible. Entonces puede venir un gobierno y cambiarlo, pero atrás puede venir otro liberal y meter preso a todos los delincuentes.

Y cerrar el Banco Central

Por lo tanto, al quedar fija la cantidad de pesos, y en la medida en que los individuos necesiten monetizar, van a traer sus propias monedas y van a hacer las transacciones en las monedas que deseen. Y si ustedes se fijan, eso va a hacer que cada vez el peso tenga muchísimo menos rol o importancia dentro de la cantidad de transacciones que se hacen, y va a llegar un momento en que va a ser tan chico que vamos a cerrar el Banco Central.

Finalmente, voy a hablar sobre el programa de crecimiento económico, voy a hablar sobre la transición, y voy a hablar sobre las reformas. Una nota de color: porque hay muchos “libertarados”, libertarios egipcios, que dicen que nosotros estamos aumentando la presión fiscal. “Milei no es liberal en eso porque subió los impuestos.” Bueno, vamos contra esos mentirosos. Si yo tenía 15 puntos de emisión monetaria, 15 puntos de señoriaje, que es robo directo sobre los argentinos, y solo me llevé un punto y medio del impuesto país y les devolvía a los argentinos 13 puntos y medio, ¿aumentó la presión fiscal o bajó en el neto? Aprendan a hacer las cuentas, burros.

Es más, te lo subrayo: el gasto público en términos reales cayó un 30%. La verdadera presión fiscal que enfrenta un país, ¿saben qué es? Es el gasto público, y cayó un 30%. Por lo tanto, estamos corriendo al Estado del medio. ¿Y por qué es importante eso? Porque ahora hay 15 puntos del PBI que se los comía el Estado y ahora, ¿en qué se convierte? En el ahorro que vuelve a la inversión.

Vuelve el crédito a largo plazo

Por lo tanto, ahora la inversión va a ser financiada por ese ahorro. Piensen que cuando nosotros llegamos al poder se hablaba de hiperinflación. El 85% de los argentinos creía que iba a haber una hiperinflación; hoy, menos del 20% cree que puede haber una hiperinflación. De ser el problema más acuciante de la Argentina, la inflación ahora pasó a estar en tercer lugar. Que me vengan a decir que no se puede, porque sí se puede.

Y no solo eso, sino que además volvió el crédito a 30 años. ¡Vaya que lo estamos haciendo! Entonces, no solo eso será un elemento que va a potenciar el ahorro y, por ende, la inversión, Argentina es una economía que viene de 20 años de populismo salvaje y está profundamente descapitalizada. Por lo tanto, eso hace que el valor del producto marginal del capital, si ustedes quieren el retorno del flujo del fondo de la firma, si lo quieren poner en términos de finanzas, eso hace que sean enormes y que estén muy por encima del WACC, o sea, del costo de oportunidad. Y eso también potencia la inversión.

Pero como si todo eso fuera poco, en la medida que Argentina recupere la economía y se vuelva a expandir, nosotros no vamos a aumentar el gasto público, lo vamos a mantener fijo. Por lo tanto, en la medida que uno pueda ir creciendo y se generen nuevos recursos, nosotros vamos a ir bajando impuestos. Y de hecho, el impuesto país que hoy está en 17,5%, de acuerdo a la perfección de la salida de la ley bases y de la ley fiscal que está enviada por necesidad de los gobernadores, no por nosotros, porque tenemos equilibrio, en ese contexto vamos a bajar ese impuesto del 17 y medio al 7 y medio.

Una reforma como ninguna otra

Así que, para aquellos que hablan de la suba de impuestos, no solo mienten y no toman el agregado burros que no entienden de equilibrio general, sino que además también empezamos con la reducción de impuestos.

Por otra parte, hay gente que dice que no tenemos un programa a largo plazo. Es increíble, porque la reforma más grande que se hizo en la Argentina fue la que hizo Menem, y esa reforma del Estado tenía 100 artículos, eran 100 reformas. Y dicen, “no, la desguazada ley bases”.

Bueno, la desguazada ley bases es cinco veces más grande que la reforma de Menem. No solo eso, si le sumamos el decreto de necesidad y urgencia, que la evidencia ha probado que tengo razón, la reforma es ocho veces más grande. O sea, estamos haciendo la reforma estructural más grande de la historia Argentina, que es ocho veces más grande que la que le sigue.

¿Por qué es importante esto? Porque aquellos países que son más libres, son 12 veces más libres que los que son reprimidos, crecen más del doble, tienen un 25% menos de pobreza en el formato estándar, y un 50% menos de pobreza en el formato extremo. ¿Y por qué esto es tan importante? Esto es muy importante, porque estas reformas lo que van a hacer es que Argentina en el índice de libertad económica escale 90 puestos. Es decir, que Argentina entraría en un sendero de crecimiento que podría ser que en un determinado periodo de tiempo, llamémosle 35 o 40 años, nos podríamos convertir en un país como Alemania.

Ni Alemania ni Irlanda. Más allá

Sin embargo, tengo algunas noticias extras para decirles. A mi parecer, parecerme a la libertad económica de Alemania, no me gusta. Es más, el país que más libertad económica tenía era Irlanda, y eso en 35 años hizo de ser el país más miserable de Europa a tener un PBI per cápita 50% más alto que el de Estados Unidos. La verdad sabe que nosotros tenemos pendiente 3.200 reformas estructurales más, y no solo vamos a ser libres como Irlanda, vamos a hacer el país más libre del mundo y vamos a hacer el país más próspero del mundo.

Y para finalizar, y esto sí ya es lo último y tiene que ver con algunas de las cosas que estamos haciendo, a mí hay algunos textos que me marcaron mucho. La idea combinada que hace Kirchner cuando demuestra la superioridad en términos morales del capitalismo, porque es interesante cómo arranca ese libro. Kirchner dice: “Sí, sí, la superioridad productiva del capitalismo es innegable. Si está construida sobre bases injustas, no vale la pena defenderlo. No importa que sea más productivo, está construido sobre algo injusto y no vale la pena defenderlo.” Entonces, él avanza que es el único sistema justo, y para eso se vale del principio de apropiación de Locke y se vale de la idea de Hayek como proceso de descubrimiento en el mercado.

El fenómeno de la convergencia

Eso es muy interesante porque cuando ustedes estudian la literatura del crecimiento económico, mi especialización con o sin dinero. Se supone que entiendo cómo se hace para crecer una economía y cómo bajar la inflación, y parece que esta última está funcionando y la otra, créanme, que también. Pero es muy interesante el planteo de Hayek. Si ustedes lo ponen y lo contrastan con la teoría del crecimiento económico, una de las cosas que hace es buscar y tratar de describir cómo llega a un estado estacionario con o sin crecimiento.

Pero lo interesante es que según como ustedes modelen la función de producción, aparece un fenómeno que se llama convergencia. Eso es interesante porque los países que suelen estar rezagados crecen más rápido que los que están adelante. Se hacen las reformas del mercado y entonces, en un tiempo, alcanzan a los países desarrollados, si ustedes quieren llamarlos de alguna manera.

Y esto es muy interesante porque si ustedes van mirando la historia de la humanidad, la cantidad de años que se necesita para duplicar el PBI es menor. El primero que lo logró fue Inglaterra, que tardó 58 años, luego Estados Unidos, y así sucesivamente hasta el caso de Corea, que tardó 10 años, o el caso de China, que tardó 7 años. Es más, es tan interesante el caso de China que no solo duplicó el PBI per cápita en 7 años, sino que los 7 años que le siguieron, también, obviamente haciendo reformas pro-mercado, es decir, que en 14 años multiplicó por cuatro el PBI per cápita.

El odio a la máquina

Entonces, lo que ustedes ven es un proceso de aceleración. Y ¿por qué pasa esto? Porque en realidad esas oportunidades del mercado en los países que están desarrollados ya fueron descubiertas. Entonces, ustedes lo que tienen que hacer es tener buenas instituciones. Instituciones que defiendan la vida, la libertad y la propiedad, y el principio de no agresión, las ideas de la libertad. Y cuando ustedes hacen eso, van a crear un ambiente para que las empresas se puedan desarrollar, para que los emprendedores puedan descubrir y apropiarse desde su descubrimiento. Y eso hace que ustedes puedan converger, y cuanto más libres sean, más rápido lo van a hacer. Cuanto más los ayude la tecnología, más lo van a poder hacer.

Por eso, mi última gira por Estados Unidos tuvo que ver con ir a ver a los empresarios más importantes del mundo tecnológico. Porque, ¿qué es la inteligencia artificial? No es ni más ni menos que una nueva suerte de Revolución Industrial, una situación donde se da un aumento de la productividad nunca visto. Y el único riesgo que tiene eso, todos habrán leído Hayek cuando dice el “odio a la máquina”. Bueno, ustedes habrán visto a los políticos, pareciera que tuvieran el odio a la máquina, la falacia erudita.

Murray N. Rothbard

Y es interesante porque están basados en un montón de mitos, que son todas mentiras que la Escuela Austríaca sabe que son todas mentiras. Y con eso, lo que hacen es regular. Pero ¿qué es lo que pasa? Cuando ustedes regulan, esto en economía es el problema de las no convexidades son esos problemas que nos inventamos en la cabeza, los economistas, para determinadas propiedades normativas, llámese óptimo de Pareto en nuestro modelo de equilibrio general, y que en realidad no tienen nada que ver con la vida real.

Por eso, para mí fue muy revelador el artículo de Murray Newton Rodman sobre monopolio y competencia. Me di cuenta que después de dar 25 años de clases de microeconomía, todo lo que había enseñado sobre estructura de mercado estaba mal. O sea, fue más productivo leer esas 140 hojas en tres horas que todo lo que había estudiado antes. Pero no por nada, uno de mis hijitos de cuatro patas se llama Murray.

Y en ese sentido, los monopolios ya cuando lo había tomado a Adán Smith de la definición de Lord Coke. Monopolio era cuando el monarca o el señor feudal exigía en una determinada un determinado lugar se vendió un solo producto de una sola empresa. Y si eso no era cumplido se lo sancionaba con la ley, se les cortaba la cabeza o los mataban. Ahora si yo tengo 10 empresas de celulares y aparece una que a su mejor celular o mejor precio y más barato, y sí las otras 9 van a quebrar. ¿O acaso están llorando por los fabricantes de velas? Gracias, Edison.

El paradigma neoclásico

Entonces, fíjense en esto, siguiendo el paradigma neoclásico, intentan regular esas empresas como si fueran competitivas en el sentido neoclásico. Eso quiere decir que les quitan la cuasi renta, es decir, los beneficios extraordinarios. Si ustedes les quitan las cuasi rentas, el resultado es que quedan como una empresa de rendimiento constante a escala. Es decir, les matan el potencial de crecimiento económico. Es decir, que con las regulaciones, con las cuales Europa es uno de los lugares que más sufre en el mundo esas regulaciones, por ende, el lugar que menos crece en el mundo. Justamente, el Estado y sus regulaciones están matando el crecimiento económico.

Entonces, ¿qué es lo que nosotros les ofrecemos? Desregular, apertura, libertad para que puedan invertir. Por lo tanto, abrazando las ideas de la libertad, no castigando a la población con la aberración del aborto. Porque la población permite mayor división del trabajo y, por ende, permite mayor crecimiento económico y mayores rendimientos económicos crecientes a escala. La famosa fábrica de alfileres de Adam Smith, limitada por el tamaño del mercado, es un canto a defender la vida, no la muerte.

Una anécdota con Elon Musk

Ahora les voy a contar una anécdota divertida de Elon Musk, esto les va a gustar… Estábamos en la primera reunión con Elon Musk y él me plantea el problema demográfico. Entonces nos ponemos a discutir el tema demográfico. Y a él le preocupa que la población está creciendo cada vez menos y que hay un problema con la tasa de natalidad. Entonces, se nos frena el motor de la innovación. Y él propone revertir el lavado de cerebro que se hizo en la población con todo lo que fue el Club de Roma, cuyos archivos se desclasificaron los archivos de Nixon.

Donde proponían una cuestión científica sobre los elevados del aborto, pero los que no saben es que es una agenda antigua. Si ustedes miran el libro de Éxodo de la Torá o Sashemó o sea el Pentateuco del Antiguo Testamento, ya se aplicaba esto desde hace tiempo. O sea, que no tienen nada de moderno hacerse los cancheros Pro Choice. Pro choice es una manga de retardatarios de hace 4000 años. Y en un momento me dice: “Bueno, no. Entonces hay que trabajar para limpiar ese lavado de cerebro. El liberalismo tiene los fundamentos para hacerlo, con el respeto del derecho a la vida. Probablemente no hay mejor ejemplo que el de Walter Block del avión, con ese no pueden nunca.

“Hay que traer hijos al mundo”

Pero hay algunos imbéciles que dicen: “no, no es conservador, está en contra del aborto”. No, Milei es liberal de verdad, no es un asesino que está a favor del asesino en el vientre de la madre. Lo peor de todo es que estas cosas me las diga alguien que no es liberal y que un imbécil que se dice liberal, un liberal egipcio, se lo avale. Pero, al margen de eso, me dice Musk: “Bueno, hay que empezar a traer hijos al mundo”. Bueno, está bien, me parece bárbaro. Y entonces por casa, ¿cómo andamos? Entonces le digo: “Bueno, mire, yo tengo hijos, tengo cinco.” “Sí, pero los de cuatro patas no cuentan.”

Así que además, Elon Musk me dice en un tramo de la charla, miren qué fabuloso. Y eso explica por qué es exitoso y eso es festejable, ponderable. Dice: Yo me levanto todas las mañanas pensando en qué problema le puedo arreglar a la humanidad. Listo, es el benefactor social del que nosotros hablamos, el empresario exitoso es ese. Por lo tanto, lo que quiero decir es lo siguiente: abrazando las ideas de la libertad y utilizando la tecnología, ¿saben qué? Podemos recrear el paraíso en la tierra. Pero ese paraíso en la tierra solo va a ser posible abrazando las ideas de la libertad.

Muchas gracias y…
¡Viva la libertad, carajo!

Discursos de Javier Milei

Javier Milei ante el Cato Institute

Milei ante el Instituto Milken: “Argentina puede ser la nueva meca de Occidente”

Diez políticas de Estado

El fracaso del modelo neoclásico

Davos: «Occidente está en peligro»

Primer discurso del presidente Javier Milei: «Hoy comienza una nueva era en Argentina»

La economía a través del tiempo (XVI): Del oikos a la polis griega

Tal y como se ha tratado anteriormente, el oikos griego fue entendido como núcleo de convivencia básico que necesitaba una administración (nemos). No obstante, la forma en la que se traslada esto al ámbito público, es decir, a un conjunto de oikos interrelacionados, es tema de debate. Así, una de las líneas principales es defender que el oikos tendía a relacionarse con la administración doméstica de forma exclusiva. Otros, defienden que el concepto se amplió con el tiempo hasta el punto de acercarse al significado de polis.

Sobre esto, se pueden encontrar varios ejemplos que muestran el debate. Por un lado, Duque (2018) defiende que “la oikonomía influyo significativamente en la koinonía, pero esta última no fue determinante para la primera, puesto que se limitaba al campo de las acciones públicas” (p. 26). Es decir, la koinonía, que sería como el campo de estudio primitivo de lo que posteriormente se le ha llamado catalaxia o, incluso, macroeconomía (puesto que sumaba la administración pública con las interacciones privadas), tendría su base en la oikonomía, siendo una especie de consecuencia de su existencia.

Oikos

Por otro lado, Pérez (2004, 71) considera que la oikonomía no se puede reducir a la economía doméstica, sino que el propio término evolucionó para tratar de representar a un conjunto de oikos:

Esto se ha considerado una contradicción, pero no lo es tal si observamos que los mismos autores antiguos tenían en cuenta la división de espacios internos y externos en el oikos, y que la fuente de riqueza de éste no era tan sólo agraria, sino también industrial, artesana, minera, etc. Incluso la polis griega funcionaba como un gran oikos común, en el que la subsistencia era un ideal imposible. De ahí que la palabra oikonomia fuese empleada a veces para el gobierno de la ciudad, entendiendo éste no sólo en términos económicos, sino también políticos, sociales y éticos, todos ellos factores inseparables en la ciudad griega (p. 71).

Pérez insiste en que “la ciudad, la polis, según la definición de Aristóteles, es un conjunto de oikoi, unidos para el bienestar de las personas” (p. 71) y considera que las líneas entre el concepto polis y oikos no están muy bien definidas en la antigüedad, pudiendo a veces solaparse. Esto, visto con los ojos modernos, puede interpretarse como una idea cercana a las posiciones económicas de muchos macroeconomistas. Es decir, desde este punto de vista, las unidades administrativas podrían acoplarse para crear un sistema que se comporta de manera similar a una sola unidad. Sin embargo, se puede entender desde otra perspectiva más holística. De hecho, existen concepciones parecidas en tiempos más modernos a la idea de que la suma del oikos forma un nuevo oikos, pero sin caer en la simplificación mecanicista que estudia lo agregado como una simple suma de variables.

Familia de familias

Por ejemplo, la concepción de patria de la filosofía clásica cristiana no es más que familia de familias, algo que no debe confundirse con una idea estatista o nacionalista, sino con una concepción dinámica de la sociedad en la que los límites no están fijados. Así lo explica D’Ors (1961):

Así, pues, la patria es como una gran familia, una gran comunidad de engendramiento que se goza de su fecundidad, lo que no tiene por qué corresponder a la nación estatal, ni al ámbito político del reino; que es elástica y variable, pues depende de un sentimiento. Patria no es un concepto jurídico-político, y por eso no podemos hablar de ella sin cierto lirismo. Es objeto de amor y de fecundidad.

La nación, en cambio, es instrumento de poder, de poder y de lucha. Las patrias jamás pueden entrar en conflicto, no pueden ser beligerantes; cuando es atacada, resulta al que la ama muy dulce morir por ella, defendiéndola, pero en ningún caso la patria es agresiva y polémica. En efecto, resultaría incongruente el querer absorber dentro de la propia patria, que es lazo de amor, al que se reconoce extraño a ella, que no participa en aquella comunidad de tradición familiar. Las naciones, en cambio, siempre han tendido, por su propia naturaleza, a comerse las unas a las otras, y siempre existe entre ellas una potencial polemicidad. (pp. 331-332).

Patria, familia de familias, y oiko de oikos

Visto así, existe gran diferencia entre el concepto holístico de patria, familia de familias, oiko de oikos, y la idea moderna de nación, cuyo significado confunde con asiduidad al estudioso actual. Es decir, la idea de que la oikonomía se expande y se adapta para el estudio de la administración o de los intercambios, siendo o no verdad, no puede confundirse con las disciplinas econométricas o macroeconómicas actuales, sobre todo teniendo en cuenta que las relaciones entre las personas eran mucho más orgánicas y no estaban tan basadas en elementos político-burocráticos y mecánicos.

Debe tenerse en cuenta, también, que la diferencia no es de grado, es decir, que la concepción económica antigua no se diferencia de la actual sólo por ser más primitiva, sino que parte de una visión más dinámica, en términos generales, de la sociedad, algo que en la actualidad es usual sólo en determinadas escuelas de pensamiento.

Bibliografía

D’Ors, A. (1961) Papeles del Oficio Universitario. Rialp

Duque, E. A. T. (2018). Cuatro elementos que implican transformación filosófica desde la perspectiva del oikos-nomos. Revista Perseitas, 5(1), 23-40

Pérez, M. D. M. (2004). Oikos y oikonomia: El análisis de las unidades domésticas de producción y reproducción en el estudio de la Economía antigua. gerión, 22(1), 61-79

Serie La economía a través del tiempo

Seis meses de gobierno de Javier Milei

De la ruina kirchnerista al cambio de rumbo de Argentina

El 21 de junio, el presidente de la República de Argentina, Javier Milei, viajará a Madrid para recibir el Premio Juan de Mariana 2024. Con motivo de su visita a España, el IJM y UFM Reform Watch han publicado un estudio que lleva la firma de Daniel Fernández y evalúa de forma detallada la catastrófica situación económica que heredó del peronismo kirchnerista la Administración Milei, explicando asimismo las reformas que ha puesto en marcha el nuevo gobierno para darle la vuelta a la situación. El documento arroja las siguientes conclusiones generales:

  • Javier Milei llegó a la presidencia de Argentina con el país sumido en una clara tendencia hiperinflacionaria. De enero de 2020 a marzo de 2024, la base monetaria nominal del país creció un 629,4%, pero la base monetaria real cayó un 60,5%.
  • En dólares, el proceso de huida y repudio de la moneda nacional que heredó el nuevo mandatario hizo que el país pasase a registrar apenas 3 céntimos de oferta monetaria por cada 1 dólar de PIB per cápita. Por comparación, este ratio es de 76/1 en Estados Unidos. Como en todo proceso hiperinflacionario, la cantidad real de moneda se volvió escasa, por mucho que la cantidad nominal fuese gigantesca.
  • A lo largo de los treinta últimos años, Argentina solamente ha registrado seis ejercicios con superávit presupuestario, el último de ellos en 2008. En 2023, el desequilibrio fiscal alcanzó el 4,2% del PIB. Las obligaciones del Tesoro se han disparado a raíz de un manejo imprudente del presupuesto público, hasta el punto de que la deuda pública bruta saltó del 84,7% del PIB en 2022 al 154,5% alcanzado en 2023. Se trata de la cifra más alta de toda Hispanoamérica.
  • Para financiar un descuadre fiscal tan pronunciado, los sucesivos gobiernos peronistas y kirchneristas no acudieron masivamente a los mercados de deuda, conscientes del escaso crédito del país del Cono Sur, y tampoco subieron los impuestos tanto como hubiese requerido el agujero fiscal, temerosos de que esto aumentase su impopularidad entre los votantes. La huida hacia delante elegida por la izquierda consistió en monetizar el déficit público, hasta el punto de que el aumento del activo del Banco Central fue casi idéntico al repunte del volumen de deuda pública atesorado por dicho organismo.
  • Tras asumir el poder, Javier Milei ha puesto en marcha un plan de ajuste del gasto que ha aflorado un superávit fiscal equivalente al 0,2% del PIB durante el primer cuatrimestre de 2024. En paralelo, la política monetaria ha cambiado de rumbo. Para empezar, Argentina ha acumulado 12.000 millones de dólares de reservas netas para acabar con una situación insostenible como la que presentaba el país a finales de 2023, cuando la cifra neta de reservas internacionales era negativa. El proceso de saneamiento del banco central está, pues, en marcha. Esto ha permitido una caída del “riesgo país”, que en el primer semestre de 2024 experimentó el mayor descenso de toda Hispanoamérica.
  • La tasa mensual del IPC se ha reducido del 25% al 4% en la primera mitad de 2024. Además, las expectativas de inflación futuro se han reducido aceleradamente. El tipo de cambio de mercado del peso argentino con el dólar ha frenado una acusada depreciación y se ha estabilizado. Asimismo, la brecha entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio real oscila ahora entre el 20% y el 40%, frente a la horquilla del 60%-200% observada en 2022 y 2023.
  • Aunque aún no se ha producido una liberalización completa de los precios, sí se han dado avances prometedores en el ámbito del mercado de la vivienda, donde la derogación de la Ley de Alquiler ha ayudado a aumentar un 184% la oferta de pisos y casas en la Ciudad de Buenos Aires, contribuyendo a reducir un 20% el precio de los alquileres.
  • Nada es gratis y un programa de ajuste como el que ha aprobado el nuevo gobierno argentino lleva asociada una brusca caída inicial de la actividad. En el indicador general de actividad económica (EMAE), el descenso de la producción se sitúa en torno al 8%. El Fondo Monetario Internacional espera que el dato final sea una contracción del 3%, alcanzándose una inflación del 150%. En cambio, la misma institución espera una subida del PIB del 5% en 2025, con una reducción del 70% en los indicadores de inflación. Así pues, el crecimiento volvería a ser una realidad en apenas un año, pero esta vez bajo fundamentos sostenibles..
  • Javier Milei ha planteado más de 300 medidas de desregulación y flexibilidad orientadas a facilitar un mayor dinamismo en los mercados. Cuando el liberal llegó al poder, el país figuraba en el puesto 145 del Índice de Libertad Económica. Estos cambios, pues, son fundamentales para revertir la deriva del país.

Descargar el informe completo.

Historia de Aragón (V): Sancho Ramírez

En 1064 Aragón ya estaba consolidado. La titularidad del reino se concedió a Sancho Ramírez, hijo de Ramiro I. Sancho Ramírez se casó con Isabel de Urgel. Pero morirá de manera prematura, por lo que se casaría de nuevo con Felicia de Roucy. Fue una mujer muy cultivada perteneciente a un rico condado cerca de París, por lo que será un matrimonio clave para configurar las relaciones internacionales.

En 1068, Sancho Ramírez viajó a Roma, donde el Papa le concedió el título de Rey de Aragón. Aragón pasó a ser vasallo de la Santa Sede, a cambio de 500 mancusos de oro al año, recaudados a través de las parias y tributos que pagaban los musulmanes al rey. Es posible que en este momento Aragón hiciera suya la bandera de las barras amarillas y rojas. Eran los mismos colores que tenía la Santa Sede.

En 1071 Sancho decidió que en todo su reino las iglesias y monasterios cambiaran el ritual del culto mozárabe o visigótico por el romano. Todos los oficios de culto fueron sustituidos por el rito tradicional. Fue el momento en el que también cambiaron los gustos estéticos y las modas, introduciéndose el arte románico. También se le concedió el fuero a la ciudad de Jaca, gracias a ese fuero comienzan a instalarse gentes para comerciar en torno al Camino de Santiago, como los zapateros. El Camino de Santiago, que ya en el S. XI comenzó a desarrollarse de manera considerable, generó nuevas infraestructuras económicas que anteriormente eran inexistentes.

La expansión del territorio

Sancho tenía varias preocupaciones, en primer lugar, Aragón seguía siendo un territorio pequeño, por lo que una de las obsesiones del rey será ampliar el territorio. En el año 1076 fallece el rey Sancho de Pamplona. Su territorio se dividirá entre el Reino de León y el Reino de Aragón. A partir de ese año Sancho Ramírez se convierte en rey de Pamplona. Esta división tendrá como consecuencia que cuando Navarra consiga su independencia en 1134 quede colapsada por ambos reinos y no se pueda expandir hacia el sur, trasladando el eje de su política internacional hacia sus vecinos franceses.

Otra de las prioridades de Sancho era conformar un pilar político y otro religioso. Lo primero, lo consiguió estableciendo la capital en Jaca, una ciudad con fuero propio y poblada por hombres libres. La condición jurídica de Jaca le concedía unas características peculiares, configurándose como un centro urbano de referencia. El segundo pilar era establecer un lugar donde conmemorar la memoria histórica del reino, un lugar de referencia espiritual. Ese lugar será San Juan de la Peña, un lugar muy característico a nivel geográfico. Además de monasterio, servirá como archivo, ya que se guardarán todos los documentos relevantes del reino. También servía como mausoleo de los monarcas del reino de Aragón.

El reinado de Sancho Ramírez terminaría con el asedio a las murallas de Huesca en 1094. El rey moriría de un flechazo en la batalla, dejando el reino a su heredero, Pedro I.

Serie ‘Historia de Aragón’

(I) Los pilares del Reino de Aragón

(II) Los orígenes del Reino de Aragón

(III) El pasado musulmán y la marca histórica

(IV) La conformación del Reino de Aragón

La revolución conservadora de Margaret Thatcher

Por Robert Colvile. La revolución conservadora de Margaret Thatcher fue publicado originalmente en CapX, y es la introducción al libro Conservative Revolution: The Centre for Policy Studies at 50.

“El Centro de Estudios Políticos fue donde comenzó nuestra revolución conservadora”. Esta frase, que da título a este libro, es la primera línea de las notas de Margaret Thatcher en su discurso ante la asamblea general del think tank en 1991, menos de un año después de verse obligada a abandonar Downing Street.

Siguió enumerando los principios básicos sobre los que ella y su amigo Keith Joseph habían fundado el CPS, y que seguían siendo el núcleo de su misión: promover “la ortodoxia financiera y la libre empresa”, “controlar el gasto público y el endeudamiento”, “reducir los impuestos, la regulación y la burocracia”, “una defensa fuerte”, “luchar por el libre comercio”, “respetar la nacionalidad”, etcétera.

A lo largo de los años, Lady Thatcher dijo muchas más cosas sobre el SPC. Incluso antes de convertirse en Primera Ministra, le atribuyó el mérito de haberla ayudado a lograr “el renacimiento de la filosofía y los principios de una sociedad libre”, añadiendo que “la historia concederá un gran lugar a Keith Joseph” por su papel en ello.

Después de la muerte de Joseph, ella argumentaría que “fue mediante la aplicación de las políticas elaboradas por Keith Joseph y el Centro que gradualmente restauramos la confianza y la reputación de nuestro país una vez más” – un logro construido sobre “la liberación del genio de la gente y la limitación de los poderes y el papel del gobierno”.

50 años del Centre for Policy Studies

Este año, el Centro de Estudios Políticos celebra su 50 aniversario, medio siglo desde que Joseph, Thatcher, Alfred Sherman, Nigel Vinson y sus aliados iniciaran su extraordinaria cruzada para transformar el Partido Conservador y la sociedad británica.

En muchos sentidos, puede resultar difícil apreciar todo el alcance de su éxito en la construcción de la democracia de propietarios con la que soñaban, precisamente porque tuvieron tanto éxito. Ahora nos parece un lugar común que las empresas sean dirigidas por sus ejecutivos y accionistas en lugar de por los sindicatos. Que la inflación se gestione a través de la política monetaria en lugar de la fiscal. Que el Estado no debe poseer ni explotar empresas de transporte, agencias de viajes o líneas telefónicas. Y que el dinero pueda entrar y salir libremente del país. O que uno puede llevarse su pensión cuando deja el trabajo. Pero todos esos hechos han tenido que argumentarse y por los que ha habido que luchar.

El trabajo del SPC es algo más que esos primeros años, mucho más. Si no fuera así, no habría sobrevivido durante las décadas siguientes, y mucho menos seguiría siendo uno de los grupos de reflexión más influyentes de Westminster.

Como dice Charles Moore en nuestra conversación más adelante en este libro, una de las tareas cruciales del CPS es renovarse para cada generación. Y muchos de los ensayos aquí recogidos exponen cómo lo ha hecho, bajo una sucesión de Directores y Presidentes que han hecho honor a la memoria de Lady Thatcher y Keith Joseph, desarrollando políticas que han hecho mucho bien a la nación.

¿Fue una revolución?

Pero es justo decir, como su Director, que el legado de aquellos primeros años es a la vez una inspiración y un reto bastante aterrador. Incluso mientras escribo estas palabras, no tengo más que girarme en mi silla para ver a Margaret Thatcher mirándome severamente desde el retrato que cuelga detrás de mi escritorio.

Sin embargo, estoy seguro de que Lady Thatcher no habría querido que un libro como éste fuera sólo una colección de lugares comunes y exequias. Y por eso hemos elegido esa frase, “revolución conservadora”, como título de esta colección. Porque habla de una tensión que muchos de los autores exploran aquí.

¿Fueron los logros de Margaret Thatcher y la ideología del Centro de Estudios Políticos revolucionarios tanto en espíritu como en efecto? ¿No es una “revolución conservadora” una contradicción en sí misma? Si es así, la propia Thatcher era consciente de esta contradicción. En 1996, cuando pronunció la conferencia inaugural en memoria de Keith Joseph, que reproducimos aquí, insistió en lo siguiente:

Cuando Keith y yo luchábamos por sacar a Gran Bretaña del Estado socialista, también actuábamos como conservadores, con “c” minúscula. Tratábamos de restablecer la comprensión de las verdades fundamentales que habían hecho de la vida occidental, de la vida británica y de la vida de los pueblos de habla inglesa lo que eran. Esta fue la base de nuestra revolución conservadora. Sigue siendo la base de cualquier programa de gobierno conservador de éxito.

Volver al camino abandonado

Margaret Thatcher veía su revolución, en otras palabras, como un giro de la rueda: la restauración de una sociedad liberal clásica en la que los individuos son libres de florecer, lo que a su vez permite a la nación florecer con ellos. Dominic Sandbrook, en su ensayo sobre el thatcherismo, demuestra que, al menos en sus primeros años, Thatcher estaba tan dispuesta a presentarse como tradicionalista como radical, y que sus creencias eran producto tanto de su biografía como de su ideología.

Del mismo modo, Tim Congdon describe cómo el monetarismo, visto por muchos como una innovación peligrosa, fue concebido por sus defensores como una vuelta a la tradición liberal clásica, frente a un establishment económico que había caído en el engaño.

Y, por supuesto, cuando hizo su famosa afirmación de que “la sociedad no existe”, Thatcher no pretendía afirmar una visión radical y atomizada de la vida humana, sino señalar que, en última instancia, la sociedad está formada por individuos y familias, y que éstos no deben mirar constantemente al gobierno para resolver sus propios problemas.

Pero los ensayos aquí recogidos también lidian con la tensión entre ser conservador y revolucionario. En nuestra conversación, Lord Moore -el biógrafo autorizado de la Dama de Hierro- subraya hasta qué punto lo que la hizo notable no fue sólo su ideología, sino su capacidad para trasladar esa ideología al terreno de la política práctica, con todos los compromisos necesarios que ello conllevaba.

El ensayo de Charlotte Howell sobre Alfred Sherman, la extraordinaria figura que ocupó el cargo de primer Director del CPS, muestra la tensión que esto creó entre los insurgentes y la clase dirigente, una historia que se ha repetido con frecuencia dentro del Partido Conservador. Una vez más, los fundadores del CPS eran muy conscientes de esta tensión.

Un enfoque centrado en los resultados

El Centro se puso en marcha con una serie de extraordinarios discursos de Keith Joseph, en los que expuso de forma detallada y convincente en qué se habían equivocado tanto los conservadores como los laboristas en los años de posguerra. Acompañó su discurso con un sinfín de conferencias, sobre todo en universidades, para evangelizar su causa. (David Willetts describe en su ensayo la emoción de asistir a un acto de este tipo).

Sin embargo, lo que diferenciaba al CPS de los think tanks existentes era que su objetivo no era la ideología, sino los resultados. En su prospecto fundacional, hay un severo mandato de que “el propósito del Centro será factible. No se intentará proponer políticas como la desnacionalización que no sean políticamente viables”.

Este es un principio al que hemos intentado adherirnos durante mi mandato como Director: la forma en que a menudo lo expreso es que la función del SPI no es simplemente hablar a la gente de las delicias que les esperan en la Tierra Prometida, sino dibujarles un mapa para llegar allí.

Este es, por supuesto, el espíritu que animó el famoso documento “Stepping Stones” elaborado por John Hoskyns y Norman Strauss, y mencionado por múltiples colaboradores de esta colección. El documento es emblemático no sólo porque examinaba las causas de la disfunción económica de Gran Bretaña -concluyendo acertadamente que no había forma de arreglar la situación sin enfrentarse a los sindicatos-, sino porque también exponía la necesidad de convencer al público de ese argumento, con el fin de introducir realmente los cambios que el país necesitaba tan desesperadamente.

Esta colección de ensayos, por tanto, no es un asunto retrospectivo. De hecho, muchos de sus autores establecen paralelismos entre 1974 y 2024, argumentando (implícita o explícitamente) que hoy necesitamos una revolución conservadora similar.

Contra la “solución popular”

En estas páginas encontrarán a Anthony Seldon escribiendo sobre los primeros días del CPS; y a Ryan Bourne sobre si las reformas económicas de Thatcher fueron – haciéndose eco de Alfred Sherman – sólo un “interludio” entre periodos de estancamiento del Estado hinchado. Graham Brady nos recuerda que el CPS se creó para defender la libertad, no sólo la prosperidad. David Willetts, Stephen Parkinson y Tim Knox analizan la historia del CPS después de los años de Margaret Thatcher, y su propio tiempo allí.

Alys Denby conmemora el décimo aniversario de CapX, el brazo mediático del CPS, creado para continuar la labor de comunicación y evangelización iniciada por Joseph. Niall Ferguson, Paul Goodman, Rachel Wolf y Maurice Saatchi abordan, de maneras muy diferentes, las conexiones entre el pasado y el presente, y las tareas que esperan al CPS, y al movimiento conservador en general, en el futuro.

Estoy enormemente agradecido a todos los que han contribuido a esta colección de ensayos, y a todos los que han trabajado, escrito, apoyado y defendido al SPC a lo largo de los años. Estoy especialmente agradecido a mi colega Karl Williams, que ha trabajado conmigo para dar forma y editar este libro.

En sus notas para aquel discurso de 1991, Margaret Thatcher concluía advirtiendo a sus amigos del CPS que la gran tentación de la política era “perder de vista las verdades eternas y elegir la solución popular y rápida”. Es una tentación que el CPS lleva 50 años intentando evitar. Espero que nuestros sucesores puedan decir lo mismo dentro de 50 años.

Ver también

Cambio y libertad: el legado de Margaret Thatcher. (Alfredo Crespo).

Solventando la deuda con Margaret Thatcher. (Alfredo Crespo).

Grachas, Thatcher. (Daniel Lacalle).

Lo que necesitamos es una Thatcher. (Manuel Llamas).

El refugio de los despreciables. (José Carlos Rodríguez).

El invierno del descontento. (Cristóbal Matarán).

Losa héroes del capitalismo: Margaret Thatcher. (Ramón Audet).

Lecciones del intervencionismo en Europa: entrevista con Gabriel Calzada

Por Daphne Posadas. El artículo Lecciones del intervencionismo en Europa: Entrevista con Gabriel Calzada fue publicado originalmente en FEE.

Las recientes elecciones al Parlamento Europeo revelaron una ciudadanía agotada por el estancamiento económico y la planificación centralizada. Más de 350 millones de europeos votaron para cambiar el equilibrio de poder del centro a la derecha, con la victoria del conservador Partido Popular Europeo, que obtuvo 189 escaños de 720 frente a los 135 del Partido Socialdemócrata.

Para entender el contexto de la política europea y sus efectos, entrevistamos a Gabriel Calzada, doctor en Economía por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, fundador del Instituto Juan de Mariana en España, y presidente de la Universidad de las Hespérides y de la Sociedad Mont Pelerin. Gabriel fue también rector de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala y ha sido invitado por el Congreso y el Senado de Estados Unidos para testificar sobre asuntos de política energética y medioambiental.

El reto del nacionalismo y cambios en la Agenda 2030

Pregunta: Dada la diversidad de perspectivas políticas dentro de la UE, ¿cómo cree que el nuevo Parlamento afrontará los retos de crear consenso y avanzar en una agenda coherente?

Respuesta: Este cambio significativo en la composición del Parlamento Europeo aportará nuevas formas de abordar los retos a los que se enfrenta la Unión Europea. Entre los cambios clave se incluirá, por un lado, un enfoque más restrictivo de la inmigración. Por otro lado, esta composición cuestionará los grandes planes europeos destinados a diseñar el futuro de la UE desde Bruselas o Estrasburgo; la Agenda 2030 sufrirá cambios significativos, y muchos de sus requisitos se verán modificados.

Probablemente habrá una mayor apertura en cuanto a los tipos de energía permitidos en la UE, cambios en las restricciones del sector agrícola y, potencialmente, un retraso, si no eliminación, de las restricciones relacionadas con el uso de vehículos con motor de combustión. Creo que los nuevos partidos querrán que estos planes sean uniformes en todos los países de la UE.

Además, asistiremos a un aumento de los debates sobre migración. El Parlamento Europeo se enfrentará a fuertes sentimientos nacionalistas procedentes de todos los rincones de la UE, lo que inevitablemente restará importancia a las políticas paneuropeas. Ello plantea un problema. Sin embargo, desde un punto de vista pragmático, el auge del nacionalismo podría descentralizar las políticas dentro de la UE. ¿Superarán los efectos negativos a los positivos? Este será un interesante punto de análisis en los próximos años.

La cuestión central: soberanía nacional o soberanía de Bruselas

Pregunta: ¿Podría explicar, especialmente a nuestros lectores estadounidenses que quizá no estén al tanto, qué está ocurriendo en relación con el auge de los partidos nacionalistas en los Estados miembros de la UE? ¿Cuáles cree que son los factores clave que impulsan esta tendencia y cómo podría configurar el panorama político de la UE?

Respuesta: Los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo no son sorprendentes, pero sí marcan un cambio significativo en su composición. Dos puntos importantes a tener en cuenta son el crecimiento de los partidos de ‘nueva derecha’ y el declive de los partidos verdes, que perdieron entre un cuarto y un tercio de su representación en el Parlamento.

El auge de los partidos de ‘derecha alternativa’ es significativo y está relacionado con un cierto tipo de nacionalismo. Podemos entender el voto europeo y el posicionamiento de los partidos en torno a la idea de soberanía: si conciben una Europa más soberana o pretenden conservar la autodeterminación nacional.

Este ha sido un tema central de campaña durante muchos años. La posición que representa una Europa más soberana, fue encarnada por el gobierno francés de Emmanuel Macron y el gobierno alemán de la coalición socialdemócrata de Los Verdes. Estos son los grandes perdedores de las elecciones. Los grandes ganadores son los que defienden una mayor soberanía nacional.

Europa: estancamiento e inmigración

Pregunta: ¿Cuáles son los factores que están detrás de esto?

Respuesta: Creo que hay dos factores fundamentales. El primero, menos discutido, es el estancamiento europeo. Europa lleva relativamente estancada desde principios de siglo, lo que es clave para entender nuestra evolución política.

El segundo factor es la inmigración, sobre todo en el contexto de este estancamiento. Una parte importante de la población europea teme la inmigración, y este sentimiento no es exclusivo de la nueva derecha. Por ejemplo, el Partido Verde alemán, situado a la izquierda, ha hecho declaraciones sobre acelerar las deportaciones y hacer más restrictiva la inmigración.

Los partidos que abogan no sólo por conservar la soberanía nacional, sino también por oponerse al planteamiento del pacto verde, han ganado un apoyo considerable. Para ilustrar el crecimiento de estos nuevos partidos de derecha, el Partido Popular Europeo, la fuerza más votada, cuenta con unos 189 escaños, seguido del bloque socialdemócrata, con 135 escaños. Si sumamos los escaños de estos nuevos partidos de derecha, serían la segunda fuerza política en el Parlamento Europeo tras el Partido Popular Europeo, que representa a una derecha más tradicional.

Es destacable que en Alemania se han convertido en la segunda fuerza más votada; en Francia, en la primera, lo que ha llevado a Macron a disolver la Asamblea Nacional y convocar elecciones para finales de mes; en Holanda, en la segunda; en Bélgica, posiblemente en la primera; en Austria, en la primera; en Italia, en la primera; y en España, en la tercera.

Vemos un grupo heterogéneo de partidos de derechas posicionados entre los más votados en varios países que tienen un peso significativo en el Parlamento Europeo y en la política europea en general.

Euroesclerosis: falta de crecimiento e innovación

Pregunta: En su opinión, ¿cuáles son los problemas más urgentes a los que se enfrenta la UE en la actualidad y cómo podría abordar estos retos el nuevo Parlamento?

Respuesta: Europa se enfrenta a numerosos problemas. Yo destacaría tres: la encrucijada energética en la que se encuentra la UE; la cultura de creer que el crecimiento puede lograrse mediante subvenciones; y la falta de crecimiento e innovación en la UE.

Empezando por esto último, la falta de innovación y crecimiento es evidente desde hace mucho tiempo. En 2000, la Agenda de Lisboa pretendía convertir a Europa en la región más innovadora y competitiva del mundo en un plazo de diez años, lo que obviamente no ocurrió. Una década después, Europa se quedaba aún más rezagada en comparación con Estados Unidos y gran parte de Asia. Así que la UE creó un nuevo plan con políticas descendentes para lograr una mayor competitividad.

Esto no ha sucedido y no sucederá mientras se mantenga la mentalidad de que el crecimiento proviene de directivas y decretos centralizados. Esta mentalidad debe cambiar para resolver este gran problema, que es motivo de muchos votos de protesta contra el statu quo.

¿Crecer a base de subvenciones?

Otro punto es la cultura de vivir y creer en el crecimiento a través de subvenciones. La próxima generación de la UE envía una cantidad masiva de subvenciones de la UE a los distintos países para que se recuperen de la crisis provocada por la pandemia. Esto representa uno de los experimentos estatistas más significativos de las últimas décadas. La creencia de la UE de que los fondos públicos dirigidos a sectores específicos a través del Pacto Verde Europeo, dirigido por NextGenerationEU, es un gran error y un punto de división entre muchos partidos que han obtenido el poder en estas elecciones. Mucha gente está harta ya que la financiación pública no está solucionando nada y está creando una percepción de dos clases en Europa: una que lucha por mantener una vida digna en los países desarrollados y otra que vive bien de las subvenciones. Ello fomenta el resentimiento.

Por último, la encrucijada energética, donde años de dictado de las fuentes de producción de energía han llevado a gran parte de la industria europea a buscar más seguridad energética en otros lugares. Simultáneamente, se habla cada vez más de pobreza energética, ya que muchas familias de la UE gastan una parte importante de sus ingresos en energía, a veces más del 10%.

¿Puede la nueva composición del Parlamento Europeo cambiar la política respecto a estos temas candentes? Es muy posible que veamos una moderación en estas políticas. Es posible que se suavice la fuerza del Green Deal y se reduzca la financiación. Sin embargo, predecir cambios en las políticas de crecimiento económico es mucho más difícil.

Política exterior de la Unión Europea

Pregunta: ¿Podría explicar el actual debate sobre cuál debe ser el papel de la UE en los asuntos mundiales? ¿Y cómo cree que los resultados de las elecciones determinarán las prioridades de la política exterior de la UE?

Respuesta: La política exterior europea ha estado influida por la política interior europea, caracterizada por el dogmatismo fiscal, energético y redistributivo. Esto se ha traducido en un intento de exportar estas políticas al resto del mundo, especialmente a África y América Latina. Los resultados de las elecciones europeas podrían ser una oportunidad para cambiar esta política exterior, virando hacia la apertura comercial y la descentralización.

El fracaso de la Agenda 2030, que ha dejado a los europeos más pobres y menos competitivos, debe reflejarse ahora en la política exterior europea. En otras palabras, el desafío que plantean estos resultados electorales al statu quo puede verse como un desafío a la política global europea.

Creo que estamos ante una gran oportunidad. El giro a la derecha en las elecciones europeas, no por el mero hecho de moverse a la derecha, sino como un desafío a las políticas de armonización y a las directivas de arriba abajo que dictan lo que cada país, y especialmente cada región europea, debe hacer, presenta una oportunidad significativa para una Europa más descentralizada, liberal y abierta.

Conclusión

Como nos explicó Gabriel, Europa podría enfrentarse a años de cambios que podrían reducir el papel de organismos centralizados como el Parlamento Europeo en la configuración de las políticas económicas de todo el continente. Aunque este cambio promete innovación y competencia en los mercados energéticos, también suscita varias preocupaciones, sobre todo en relación con las propuestas de la nueva derecha en ámbitos como la política migratoria, que han reavivado sentimientos nacionalistas que podrían poner en peligro las libertades políticas y los derechos individuales.

La Unión Europea y sus órganos políticos se concibieron inicialmente para ofrecer coordinación entre países vecinos, facilitar el comercio y mantener la paz, pero con los años evolucionó hasta convertirse en una máquina burocrática que obstaculiza la innovación y la competencia y dirige de forma arrogante y centralizada la vida de millones de individuos. El verdadero progreso no surge de organismos supranacionales como la UE, sino de las iniciativas ascendentes de individuos libres.

Ver también

Gabriel Calzada: “Europa está en declive”