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Todos moros o todos cristianos

Tras su primer mes en el cargo, la presidencia de Javier Milei ha entrado en la batalla política por la consecución de las reformas que Argentina necesita como el comer, nunca mejor dicho. Superada la luna de miel, podría decirse, que supone la investidura y los primeros días en el cargo, el gobierno de coalición entre La Libertad Avanza y Juntos por el Cambio ha tenido que remangarse y empezar, de verdad, a poner sobre la mesa el cambio en la estructura productiva que necesita el país. Para ello, el gobierno de Milei presentó el pasado 20 de diciembre un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) por el cual acometía la primera parte reformista, tienen que venir más, del Estado. Entre otras medidas, se contempla la privatización de empresas estatales, como YPF y Aerolíneas Argentinas, así como el cierre de organismos tales como el Observatorio de Precios y Disponibilidad de Insumos, Bienes y Servicios y la eliminación de impuestos como el de Góndolas.

Echar sal en la herida de los intereses creados

Las reacciones no se hicieron esperar lo más mínimo. No había terminado Milei su discurso ante la nación anunciando las medidas cuando ya se convocaron manifestaciones por parte de la oposición y los sindicatos. De hecho, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ha suspendido cautelarmente la aplicación del decreto al no apreciar las dos condiciones que la legislación nacional impone: necesidad y urgencia. Pues bien, mientras esta situación se resuelve, hemos sabido que Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa han dejado el país con la nada desdeñable cifra de un 211,4% de inflación interanual, un 25,5% sólo en el mes de diciembre.

La justicia argentina, por tanto, no considera que la peor situación económica del país en un siglo sea suficiente motivo para emprender acciones legislativas directas. En su lugar, puede que Milei se vea abocado a un interminable trámite parlamentario, algo desesperante en un país como Argentina, lleno de gente a la que apenas le gusta enzarzarse en enfrentamientos dialécticos.

Revertir la situación y mover la ventana de Overton

Entre los liberales de este lado del Atlántico ha causado bastante debate sobre si es lícito que Milei emprenda una reforma legislativa de tanto calado por la puerta de atrás, sin llevar a cabo los trámites parlamentarios ordinariamente necesarios para ello. Pues bien, cabe recordar que esta misma herramienta fue impuesta por los gobiernos peronistas para, entre otras cosas, estatalizar YPF (luego le ha costado al Estado argentino una condena de 16.000 millones, cuando dijeron que iba a costar 5.000), imponer un arresto domiciliario (mientras CFK se iba de vacaciones en el avión oficial habiendo prohibido los viajes) o la creación de impuestos u organismos absolutamente inútiles.

Por tanto, a Milei no le debemos únicamente la cuestión de desregular la economía, sino la forma en la que lo está haciendo. Milei nos ha enseñado a equilibrar el tablero, a traer la ventana de Overton de nuevo a una posición más equitativa. Si los peronistas utilizaron el DNU para hacer crecer el Estado, es totalmente legítima, inclusive moralmente necesario, utilizar el mismo sistema para revertir la situación. No hay que tener miedo a jugar en el campo que ellos ensancharon.

Pedro Sánchez, campeón

En España, por nuestra parte, existe un mecanismo parecido: el real decreto ley. En casos de “extrema y urgente necesidad”, el ejecutivo puede tomar las funciones del legislativo y regular ciertas situaciones excepcionales. Ahora bien, el problema es que el Tribunal Constitucional, posiblemente el organismo más politizado ahora mismo de todo el Estado, ha ido permitiendo paulatinamente que por “extrema y urgente necesidad” se haya ido colando todo. La última ha sido un real decreto de medidas urgentes de 187 páginas y con algunas medias que no entran en vigor hasta centro de cinco meses.

El gobierno de Sánchez ostenta el récord absoluto: en su primera legislatura, de apenas unos meses, se fue a veinticinco. Pero eso no ha sido nada con la legislatura pasada que acabamos de superar: ciento veinticinco, récord absoluto. De esta forma, el ejecutivo usurpa las legítimas funciones del legislativo, manda a tomar viento fresco la separación de poderes y, lo que es peor, se convierte en una herramienta de chantaje político.

Por ello, si algo hay que pedirles a futuros gobiernos españoles es que no les tiemble la mano para utilizar la misma herramienta para devolver a la ciudadanía el poder que, a través de los reales decretos, se nos ha ido quitando. Ya lo dice el viejo proverbio castellano: todos moros o todos cristianos.

Ver también

Javier Milei: la persuasión y la negociación median con el éxito. (George Youkhadar).

Los cien días de Milei (Cristóbal Matarán).

Las corridas de toros y el futuro de Argentina. (Santiago Dussan).

Las ideas importan, y mucho. (Mateo Rosales).

La hora de la verdad de Javier Milei. (Mateo Rosales).

Victoria de Milei: lo que puede aprender España. (Benjamín Santamaría).

Maradona, el asado y la libertad. (Alfredo Reguera).

Javier Milei, un libertario camino de ser presidente de Argentina. (Santiago Dussan).

Javier Milei y la bandera de libertad. (Mateo Rosales).

¿Es Milei el milagro económico que necesita Argentina? (Fernando Vicente).

Milei, la opción liberal. (Mateo Rosales).

Las guerras no son religiosas

Las guerras religiosas en el fondo son políticas y la política en el fondo es religiosa.

El Estado a menudo se compara con una banda criminal tanto en su definición como en su conducta. Los grupos criminales establecen relaciones mutuas por conveniencia y en el caso de los Estados, la legitimidad es un factor crucial. Un Estado adquiere su estatus principalmente porque otros Estados lo reconocen y validan. Esta legitimidad internacional casi automáticamente se traduce en legitimidad ante la población que está bajo su control.

La clase gobernante es consciente de que su narrativa de legitimidad se sustenta en su red de colaboración entre Estados. Los gobernantes se ven a sí mismos como iguales y se temen mutuamente. Las verdaderas amenazas para un gobierno provienen de grupos armados bien organizados o de otros gobiernos, que en esencia son otros tipos de organizaciones armadas. Esto se refleja en el derecho internacional, que es único en su flexibilidad y disposición para la negociación. Mientras que ciertas acciones están prohibidas para los ciudadanos dentro de un territorio, si un gobierno las lleva a cabo en otro territorio, la aceptabilidad por parte de la comunidad internacional de esas acciones depende de su posición geopolítica.

Los Estados se atacan a los pies

A nivel internacional los políticos se apoyan mutuamente, es cierto que se espían, se critican, se traicionan, pero también se perdonan, se dan asilo, se venden armas (para la defensa interna y externa), se reconcilian y se reconocen mutuamente. Cuando las mafias se enfrentan y su objetivo no es acabar por completa la una con la otra, no suelen atacarse a la cabeza porque eso escalaría el conflicto muy rápidamente. Así como cuando las bandas criminales se enfrentan y dejan 100 muertos, entre los que no se ubica ningún cabecilla de la organización, así se enfrentan los Estados, matando civiles de lado y lado y evitando orientar sus recursos o estrategias a atacar a los líderes principales con drones u otro tipo de artefactos.

Es bien sabido que los sistemas centralizados no se dominan hasta que no se tenga dominio de su líder o su centro de comando, pero la gran mayoría de las guerras, los líderes, ni siquiera se intenta atacar directamente. La guerra suele ser un campo de negociación, no un duelo a muerte entre político. Solo en situaciones donde el objetivo es la conquista, y no la presión política, se ven ataques directos entre líderes. Sin embargo, en la mayoría de los casos, incluso mientras sus tropas están en combate, los líderes de facciones enemigas suelen mantener relaciones diplomáticas y encuentros formales.

A nivel estatal los motivos no son religiosos

La clase política, si se enfrenta entre sí, por diversas razones tienen luchas de poder, pero no lo hacen por motivos religiosos. Esto lo creo por las siguientes razones:

  • Las victorias religiosas no son necesariamente victorias políticas, y viceversa. El político busca mantener su control y su poder, y aunque comete errores y puede poner en riesgo su poder por malas acciones, dudo mucho que tiendan a anteponer la religión por encima de sus intereses. Una buena estrategia puede ser compatibilizar sus intereses políticos con los intereses religiosos, ya sea para captar votos o justificar sus acciones, pero eso no quiere decir que sus motivos o justificación final sea religiosa.
  • Alianzas cambiantes: Los políticos buscan establecer lazos con Estados que les pueden beneficiar comercialmente o con quienes tienen una afinidad estratégico-política, de manera que, tiene mayor confianza relativa. Esto es, de hecho, una de las razones que hace que Israel sea el favorito entre los Estados, incluso algunos Estados musulmanes. El Estado de Israel es un agente más fiable y con el cual es más viable la cooperación que con Hamás en Gaza. Y esto se antepone a las presiones religiosas que reciben políticos.
  • Políticamente, las religiones más similares a la tuya pueden representar una amenaza mucho mayor que las religiones más diferentes. A nivel político la religión es una vía para generar un endogrupo. Es un instrumento identitario, un medio para establecer una categoría dentro de la población general o el electorado. Por lo tanto, las religiones más similares a la propia son más peligrosas identitariamente que las más diferentes. Esta situación se ve también con frecuencia en las ideologías políticas. Allí, el electorado de un partido de izquierda puede ser fácilmente captado por otro partido de izquierda muy similar.
  • Convivencia pacífica a lo largo de la historia: En muchas ocasiones las religiones han convivido pacíficamente, incluso dentro del mismo Estado. La multiculturalidad o multireligiosidad no es inherentemente conflictiva. Los juegos de suma cero como los que genera el Estado de Bienestar suelen hacer que los grupos entre en conflicto. Los grupos distintos que cohabitan un territorio y no compiten directamente tienden a desarrollar instituciones de cooperación, complementación y lazos identitarios.

La importancia de separar el motivo religioso

Al analizar conflictos bélicos, tanto nacionales como internacionales, atribuirles causas religiosas puede llevarnos a una comprensión limitada de su naturaleza. A pesar de esto, es común que muchas personas vean la religión como la causa principal de estos conflictos. Por ejemplo, algunos ateos argumentan que las guerras tienen motivos religiosos y eso evidencia que un mundo sin religión sería más pacífico. Por otro lado, hay creyentes que sostienen que el carácter religioso de las guerras demuestra la relevancia y permanencia de las religiones en el mundo contemporáneo.

Adicionalmente, puede resultar políticamente conveniente para los gobernantes que los ciudadanos perciban las guerras como conflictos religiosos. Esta percepción puede justificar la guerra a los ojos de la población, bajo la premisa de que la defensa de la religión es justa y noble. Ello gracias a que, si Dios existe, todo está permitido (aunque la afirmación contraria también puede considerarse verdadera). En este contexto, la guerra es vista como un conflicto inevitable, trascendental y de alta prioridad.

Conclusión

La religión y la guerra comparten el hecho de estar sometidas al interés político. La población civil suele entender las guerras como un conflicto religioso, étnicos o culturales, y a sus políticos como oportunistas de dichos conflictos.

Por ejemplo, varios colegas musulmanes me han expresado su descontento con algunos políticos. El motivo es que les ven como traidores por distanciarse del pueblo palestino y establecer relaciones con Israel. Sin embargo, sostengo que esta percepción de traición no es del todo certera. El conflicto en cuestión no se basa en diferencias religiosas, sino en fines políticos incompatibles.

Además, tengo la convicción de que un mundo más ateo o más creyente no determina necesariamente un mayor o menor grado de beligerancia. Tanto ateos como creyentes pueden ser profundamente leales a la religión del Estado, venerando a la nación a través de sus mapas, símbolos y representantes. Esta lealtad puede llevar a ver la defensa o la expansión de la nación. La secesión y la intervención extranjera se convierten en los mayores pecados o traiciones.

Ver también

Guerras y grupos. (Francisco Capella).

Petro y sus opositores: dos versiones de la misma hipocresía

¡Sí qué gasta la izquierda en Colombia! Es y seguirá siendo ésta una de las más mentadas críticas de la oposición -al menos de lo que por ello pasa- en ese país contra el gobierno de Gustavo Petro hasta que termine su mandato en el 2026.

El presupuesto de la izquierda

La crítica no está fuera de lugar. Con un gobierno abierta y francamente socialista, que viene cumpliendo la promesa de que el Estado colombiano se encargue de cada vez más cosas en la vida de los individuos, claramente esperamos que aumente su tamaño y, por ende, su gasto. Así, reflejando esa intención, y al contar con ingresos mayores, hechos posibles en gran medida por la última reforma tributaria, el presupuesto aprobado para el 2024 promete un Estado más grande y de un espectro de acción más amplio.

El presupuesto presentado por el Ministerio de Hacienda, por un total de 502 billones de devaluadísimos pesos, unos ca. 127 millones de dólares, refleja las prioridades del gobierno nacional para el 2024. Se destaca un aumento general en todos los sectores, impulsado en parte por el gasto inflexible, como salarios de empleados públicos. La única reducción (-15,9%) se dio en la cartera de Inclusión Social y Reparación, siendo compensada por una adición de 10,8 billones de pesos para el nuevo sector de Igualdad Social, liderado por la vicepresidente. Agricultura y Minas y Energía experimentaron aumentos significativos, alineados con las reformas propuestas por el gobierno en la reforma rural y la transición energética.

Medidas “contra cíclicas”

Los sectores de salud y educación tienen los mayores presupuestos, pero la atención del gobierno para el 2024 se refleja mejor en el presupuesto de inversión en cada cartera. Obviamente, con una recesión que se anuncia desde hace varios meses, el gobierno de Petro recurrirá a medidas “contras cíclicas,” estimulando demanda agregada en un frenesí keynesiano exuberante. Lo que el gobierno llama inversión, es, en realidad, traslado del consumo de la mano de los individuos que han creado riqueza a las de los burócratas, para que el consumo, disparado, sirva como ilusión de prosperidad -a costa, clara está, de la creación de capital en el futuro.

El presupuesto de “inversión” del gobierno Petro muestra un aumento significativo del 32%. Este incremento es casi el doble de lo presupuestado por la administración anterior de Iván Duque, alfil de Álvaro Uribe, en 2023 (18,3%). La asignación de recursos en el presupuesto de inversión refleja las prioridades del gobierno para gastar adicionalmente en distintas áreas.

Los esfuerzos notables en el presupuesto se centran en la nueva cartera de Igualdad y Educación, que experimenta un aumento de dos billones de pesos, casi un 34%. Sin embargo, la cartera de salud experimenta una pequeña disminución de 200 mil millones de pesos. Se prevé una reducción a la mitad de los ingresos del Ministerio de Hacienda, asignando recursos directamente a las entidades. Se destaca el crecimiento de la inversión en las reformas sociales clave del gobierno, con un aumento del 21% en la inversión en trabajo y más de 2 billones de pesos (34%) en educación.

Un arriendo algo caro

El mayor incremento porcentual del presupuesto se observa en la cartera de agricultura, que casi triplica su presupuesto, pasando de 3,1 a 8,4 billones de pesos, en línea con la propuesta de compra de tierras de la reforma agraria. Además, las carteras de Vivienda (1,3 billones), Defensa (2 billones) y TIC (1,5 billones) también experimentan crecimientos por encima del promedio en comparación con el año pasado.

Las muestras de gasto excesivo no paran ahí, en aquellos gastos que se pueden esperar, no solo de cualquier gobierno, sino de un gobierno impunemente socialista. En el caso del mismo país, en Colombia ha habido gastos que se han considerado un tanto más “ofensivos” por decirlo de alguna manera. Es el caso de una casa que alquiló el Gobierno de Petro en Davos, en el marco del encuentro del Foro Económico Mundial.

Se trata de la Casa Colombia, un supuesto lugar de encuentro entre el país y diversos actores como inversionistas, empresarios y fondos privados. Su -supuesto- objetivo es informar sobre las oportunidades de inversión en áreas clave como turismo, transición energética y biodiversidad. Se busca posicionar a Colombia como “el país de la belleza” en el contexto de estas oportunidades económicas. Tales oportunidades económicas, ha dicho el gobierno, se espera que superen el costo del alquiler de la casa, que ronda el millón doscientos dólares.

La primera dama recomienda comer pastel…

Para aumentar incluso más el grado de escandaloso de los gastos del Estado colombiano bajo la presenta administración, no está demás mencionar que la esposa del presidente Petro ha sido sorprendida haciendo un uso particularmente alegre de la chequera estatal, estimulando la demanda de un agregado de maquilladores, fotógrafos y acompañantes de -bastantes- viajes internacionales en una intensidad de 250 mil dólares.

Los escándalos en gastos han sorprendidos a varios -incautos. La promesa con la que llegó al poder Petro implicaba, entre otras cosas, no gastar dinero del Estado sino en cosas “necesarias,” las cuales, según él y su séquito de considerable tamaño, serían cosas como erradicar la pobreza, aumentar la educación y demás, haciendo uso del Estado y los monopolios que vienen con él para ese fin.

Los gastos de los que gobernaron antes

Yo creo que las críticas de la oposición colombiana -sea lo que sea eso en el momento, que desafía en verdad cualquier identificación y definición- vienen a lugar. El gasto público, a pesar de esperar que aumentara significativamente con Petro, está disparado y nunca es mal momento para gritarlo desde cualquier terraza. Ello supone lógicamente más impuestos por parte el Estado en el futuro; mayor grado de distorsiones en el mercado, en la medida de que el grado de intervención estatal aumenta, gravitando la asignación de recursos hacia cursos de acción que no se habrían emprendido en libertad.

También contribuye a la dañina noción de que la pobreza se supera, no con la producción fundamentada en intercambios voluntarios entre agentes del mercado, sino reclamando violentamente, por medio del Estado, el privilegio de utilizar la riqueza por otros – por solo mencionar algunos efectos directos e indirectos sobre la utilidad que supone un Estado cada vez más grande. Ahora bien, si se trata acaso de denunciar a un gobierno por socialista, debido a los nefastos efectos que el socialismo genera en una -y cualquier- sociedad, por parte de quienes pretende hacer oposición en el momento, lo que sí hay que decir es que la hipocresía y confusión de la oposición no es menos que hilarante.

Aquellos que esperan contrastar el gasto excesivo del gobierno actual no pueden dejar de lado que el gasto del gobierno anterior de Iván Duque no es que fuera precisamente el equivalente a dos bolsas de cacahuates.

Los pecados del gobierno anterior

Durante el gobierno anterior, el gasto público se repartió en varias funciones arrebatadas al proceso del mercado, incluyendo seguridad, asuntos económicos, protección del medio ambiente, vivienda y servicios conexos, salud, actividades recreativas, cultura, deporte y otros servicios sociales, educación y protección social. Además, se tuvo una importante categoría adicional para el servicio de la deuda pública. En 2021, el gasto total del Gobierno General fue de $404.8 billones, unos ca. 100 millones de dólares, con un crecimiento del 10,3% respecto al 2020.

Además de esto, no se pueden dejar de mencionar de corrupción en los cuales el gasto público se fue a honrar contratos irregulares. Durante ese tiempo se identificaron 12,245 contratos irregulares durante la administración de Duque, sumando un total de 3.8 billones de pesos. Estas acciones habrían supuesto gasto estatal de unos 380 en corrupción, influencia impropia sobre agentes estatales.

Finalmente, y no muy lejos de los gustos de la esposa de Petro, en 2020 se utilizó uno de los dos -¡dos!- aviones de la presidencia de Colombia para llevar a niños con sus respectivas madres a una fiesta infantil de la hija de Iván Duque al otro lado de la cordillera central, en un parque llamado Panaca, diseñado para fantasear de manera segura con las durezas de la vida agropecuaria.

Socialistas de todos los partidos

Dos cosas se me vienen a la mente con todo esto. La primera sería, si para Iron Maiden es suficiente un solo avión, manejado por su vocalista, ¿cómo es que el presidente de una república bananera tiene no uno, sino dos, y el imberbe del presidente no es capaz de manejarlo?

Lo segundo que se me viene a la mente es: ¡socialistas de todos los partidos! Si la crítica al gobierno actual proviene de un grupo de personas, cuyo único argumento para oponerse es en realidad “ustedes no deberían gobernar viviendo de los demás y acabando con todo, sino nosotros,” ambos grupos, gobernantes y aquella fracción de gobernados, son dos versiones de la misma hipocresía.

El problema de fondo con esta discusión es que se quiere llegar a gobernar por medio de un Estado democrático. Dentro de este contexto, cualquier ciudadano gobernado puede llegar a gobernar. Cualquiera que lo quiera, logrará gobernar prometiendo, con el uso de la legislación, una mayor redistribución de riqueza, no solo que sus antecesores, sino también que sus competidores para gobernar. Mientras el que gobierna, como Petro, promete gastar no en B sino en A, la oposición, promete hacerlo en A -y en mayor cuantía de lo que lo habría hecho Petro en B.

La condición humana

Siendo la condición humana lo que todos sabemos que es, aumentando el gasto público, mayor el número de beneficiarios de transferencias gratuitas de riqueza y, por ende, mayor el número de personas que quieren participar de esa agencia de expolio sistemático y a gran escala que es el Estado colombiano. Por otro lado, aquel que está de cabeza de ese Estado, el presidente de la república, sabe muy bien que su tiempo al frente de tal agencia criminal es finito.

En el caso de Colombia, lo que no gaste el presidente Petro dentro de ese periodo, lo dejará para gastar al próximo presidente. Ello se traduce en que los beneficios de cualquiera medida de austeridad no se percibirán por el presidente actual sino por los que vienen. La propensión marginal de gasto público es altísima en un Estado democrático. Esa propensión no es otra cosa que el consumo en manos del estado, que ha sido arrebatado de las manos de los consumidores que son pagadores netos de impuestos. Ni la izquierda ni la derecha -como las conocemos hoy en día- tendrá incentivos suficientes para restringir el gasto público. No lo ha hecho en el pasado y no se puede esperar que el próximo gobierno colombiano, que muy seguramente será de otra variedad de socialismo -como el de derecha, sea menos alegre con el gasto público que el actual.

La revelación de los juegos que no fueron

De las muestras más patentes del acuerdo en lo fundamental que guardan tanto Petro con sus de que son, de nuevo, versiones diferentes de la misma hipocresía; de que tanto unos como los otros son, si bien en grados marginalmente distintos, tan solo amigos de la propiedad cuando de su socialización se trata, ha sido la controversia que se ha desatado por el hecho de que, al parecer por incompetencia del gobierno, no se financiarán los Juegos Panamericanos en el 2027.

Barranquilla no será la sede de los Juegos Panamericanos 2027. Estos juegos tenían un costo estimado de 569 millones de dólares en 2023 y planteaban recibir a unos 9,000 atletas en sus dos modalidades, así como construir una Villa Panamericana y varios recintos, incluida una pista de ciclomontañismo.

Conocida la noticia, un importante sector de la que pasa por ser oposición ha sido ¡qué se perdió la oportunidad de hacer los juegos y, con ella, la de gastar ca. 500 millones de dólares! Lo que podría haber sido un alivio, pudiendo haber sido presentado por aquella oposición como la posibilidad de no tener que gastar tanto dinero el Estado colombiano. Y, por ende, de poder preservar algo de riqueza en manos de sus propietarios legítimos en el futuro.

Ello fue un grito herido que consistió en afirmar que, de haber estado ellos en el poder ¡sin duda y reparo alguno se habrían gasto ese dinero -y más aún! Así, conociendo sus descontentos actuales con el gobierno, se conoce que, de volver a gobernar ellos la diferencia sería, no menos, sino más Estado. Más expropiación, más intromisión del Estado en la vida de un número cada vez mayor de individuos, en un número cada vez mayor de asuntos que antes.

De no ser libertario, no hay futuro…

Me temo que, siendo realistas, Colombia permanece un país sin futuro, donde las creencias que se encuentran arraigadas solo apuntan hacia un escenario en el que nadie aspira envejecer. Nada diferente a una verdadera propuesta de estrategia libertaria, consistente en denunciar al Estado por lo que es, una casta de parásitos sin alma, y que proponga drásticamente disminuirlo, cercenando varias y muchas de sus agencias, podrá devolvernos la imagen positiva del futuro que tuvimos alguna vez.

Me temo que, si el futuro no es libertario, en Colombia no hay futuro.

Ver también

Revisionismo estratégico libertario. (Santiago Dussan).

Gustavo Petro busca el voto de los incautos atacando a Nicolás Maduro. (Antonio José Chinchetru).

Caos en Colombia. (Edgar Beltrán).

El agotamiento de la nueva ola populista. (Mateo Rosales).

Ponerse la soga al cuello. (Santos Mercado).

El Camino hacia el Anarcocapitalismo: Posibilidades, Realidades y Ejemplos Históricos

Introducción

El anarcocapitalismo, una filosofía política que propugna la abolición del estado en favor de mercados libres y propiedades privadas, ha sido un tema de debate y análisis en diversos círculos. Este post explora la viabilidad del anarcocapitalismo, analiza en qué regiones podría funcionar pacíficamente sin un estado y revisa ejemplos históricos de enclaves que se han acercado a este modelo.

Viabilidad del Anarcocapitalismo

Para entender dónde y cómo podría implementarse el anarcocapitalismo, primero debemos examinar sus principios fundamentales. En un sistema anarcocapitalista, las funciones típicas del gobierno, como la defensa, la justicia y la seguridad, serían proporcionadas por empresas privadas o acuerdos voluntarios entre individuos. La clave está en la creencia de que el mercado libre, guiado por la oferta y la demanda, regularía estas funciones de manera más eficiente y justa que un gobierno central.

Regiones Propicias para el Anarcocapitalismo

El anarcocapitalismo podría ser más factible en regiones con una fuerte cultura de autonomía personal, escepticismo hacia la autoridad central y un mercado ya activo y competitivo. Estas regiones podrían incluir áreas rurales con baja densidad de población o comunidades con un fuerte sentido de identidad y autosuficiencia. Además, las regiones con una historia de descentralización política y económica podrían ser más receptivas a este modelo.

Análisis Histórico de Enclaves Anarcocapitalistas

Aunque no existen ejemplos puros de sociedades anarcocapitalistas en la historia, hay casos que se han acercado a algunos de sus principios. Estos incluyen:

  1. La Islandia Medieval (930-1262): Durante este período, Islandia funcionó con un sistema de asambleas locales (thing) y un parlamento nacional (Althing), sin un rey o un estado central. La ley y el orden se mantenían a través de sistemas legales privados y el arbitraje.
  2. La Frontera Americana en el Siglo XIX: En sus primeras etapas, la frontera americana operó con un mínimo de intervención gubernamental. Las comunidades establecían sus propias normas y resolvían disputas a través de sistemas de justicia ad hoc.
  3. Zomia en el Sudeste Asiático: Zomia, una región que abarca varios países del Sudeste Asiático, ha sido históricamente un área de evasión estatal, donde sus habitantes han vivido durante siglos con sistemas de gobernanza no estatales y autónomos.

Desafíos y Consideraciones Prácticas

El principal desafío para el anarcocapitalismo es la transición de un sistema estatal a uno sin estado. Esto requeriría cambios significativos en la mentalidad social, estructuras económicas y sistemas legales. Además, existe el desafío de mantener la paz y el orden sin una autoridad central, especialmente en situaciones de conflicto o crisis.

El Rol de la Tecnología y la Innovación

La tecnología moderna, como blockchain y contratos inteligentes, podría facilitar la transición hacia un anarcocapitalismo funcional. Estas tecnologías ofrecen nuevas formas de organización y ejecución de acuerdos sin la necesidad de un ente centralizado, lo que podría ser fundamental en un sistema anarcocapitalista.

Conclusión

El camino hacia el anarcocapitalismo está lleno de complejidades teóricas y prácticas. Si bien existen ejemplos históricos que se acercan a algunos de sus principios, la implementación plena en la sociedad moderna presenta desafíos únicos. Las regiones con una fuerte cultura de independencia y autosuficiencia podrían ser más propicias para este modelo, y la tecnología moderna podría desempeñar un papel clave en su posible realización. Sin embargo, queda mucho por explorar y debatir sobre la viabilidad y las implicaciones de un mundo sin estado.

Don Miguel Anxo Bastos: Un Pilar del Anarcocapitalismo Contemporáneo

Introducción

En el ámbito del anarcocapitalismo, una filosofía política que aboga por la eliminación total del estado en favor de un mercado completamente libre, Don Miguel Anxo Bastos se destaca como una figura central. Este post se dedica a explorar su considerable contribución a esta corriente de pensamiento, destacando su influencia y aportaciones clave.

Inicios y Trayectoria Académica

Miguel Anxo Bastos es un académico español cuya carrera ha estado profundamente arraigada en el estudio de la política y la economía. Con un enfoque particular en la teoría anarcocapitalista, ha enseñado en varias instituciones prestigiosas, inspirando a innumerables estudiantes con sus ideas innovadoras y su enfoque crítico del papel del estado en la sociedad.

El Anarcocapitalismo: Una Visión de Libertad

Bastos ha contribuido significativamente a la promoción del anarcocapitalismo. Sus trabajos y conferencias han sido fundamentales para explicar cómo una sociedad sin estado podría funcionar, basándose en principios de libre mercado y propiedades privadas. Argumenta que en un entorno sin intervención estatal, las interacciones voluntarias y los contratos entre individuos serían la base de la organización social y económica.

Críticas al Estado y Defensa de la Libertad Individual

Una parte esencial del trabajo de Bastos es su crítica al estado y su defensa de la libertad individual. Argumenta que el estado, en todas sus formas, es inherentemente coercitivo y limita la libertad personal. Su visión es que la eliminación del estado conduciría a una mayor libertad, innovación y prosperidad, permitiendo a los individuos vivir en una sociedad regida por el libre acuerdo y la cooperación voluntaria.

La Teoría del Orden Espontáneo

Bastos es un firme defensor de la teoría del orden espontáneo, que sostiene que el orden en la sociedad puede surgir naturalmente sin la necesidad de una autoridad central. En sus escritos y conferencias, ha explicado cómo los sistemas de libre mercado pueden autorregularse y proporcionar soluciones más eficientes y justas que las impuestas por un gobierno central.

Impacto y Legado en el Pensamiento Anarcocapitalista

El impacto de Bastos en el pensamiento anarcocapitalista es considerable. Ha sido una voz influyente en el debate sobre el papel del estado, la economía y la sociedad. Su capacidad para combinar la teoría económica con la filosofía política ha hecho que sus ideas sean accesibles a un público amplio, extendiendo el alcance del anarcocapitalismo más allá de los círculos académicos.

El Futuro del Anarcocapitalismo

Mirando hacia el futuro, Bastos continúa siendo una figura clave en la evolución del anarcocapitalismo. Su trabajo no solo se centra en la crítica al estado, sino también en la exploración de alternativas viables y prácticas para sistemas sociales y económicos basados en principios anarcocapitalistas. Su enfoque en el análisis práctico y teórico sigue siendo esencial para el desarrollo de esta corriente de pensamiento.

Conclusión

Don Miguel Anxo Bastos ha jugado un papel crucial en la promoción y el desarrollo del anarcocapitalismo. Su enfoque en la crítica al estado y la defensa de la libertad individual, junto con su apoyo a la teoría del orden espontáneo y su impacto en la educación y el debate público, lo establecen como una figura imprescindible en este campo. Su legado y su trabajo continúan inspirando a aquellos que buscan entender y promover una sociedad basada en la libertad y la cooperación voluntaria.

Don Jesús Huerta de Soto: Un Faro de Libertad en el Pensamiento Económico

Introducción

En el mundo de la economía y el pensamiento liberal, pocas figuras brillan con tanta intensidad como Don Jesús Huerta de Soto. Este post se dedica a explorar su vasta contribución a las ideas de la libertad, destacando su pensamiento innovador y su influencia en la teoría económica y política.

Una Vida Dedicada a la Libertad Económica

Don Jesús Huerta de Soto es más que un economista; es un filósofo de la libertad. Su trayectoria académica y profesional está impregnada de un compromiso inquebrantable con las ideas del liberalismo clásico. Graduado de la Universidad Complutense de Madrid y Doctor por la Universidad Rey Juan Carlos, Huerta de Soto ha combinado la teoría con la práctica, llevando sus ideas más allá de las aulas universitarias.

El Austriacismo y la Escuela Austriaca de Economía

Una de las principales contribuciones de Huerta de Soto ha sido su firme defensa y expansión de la Escuela Austriaca de Economía. Abogando por una economía de mercado libre y una mínima intervención gubernamental, ha enriquecido el debate económico con obras fundamentales como “Socialismo, Cálculo Económico y Función Empresarial”. Su enfoque en la importancia del empresario y la función empresarial en el mercado es un pilar en su pensamiento.

Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos

En su obra “Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos”, Huerta de Soto ofrece un análisis profundo de cómo las políticas monetarias y bancarias influyen en los ciclos económicos. Critica la expansión del crédito bancario no respaldado por ahorro real y cómo esto conduce a ciclos de auge y caída. Su análisis no solo es teórico; también ofrece soluciones prácticas para estabilizar la economía y promover un crecimiento sostenible.

Educación y Promoción de la Libertad

Además de su trabajo académico, Huerta de Soto se ha dedicado a la educación y promoción de la libertad económica. Como profesor, ha inspirado a generaciones de estudiantes a explorar y defender los principios del liberalismo. Su influencia trasciende las fronteras, siendo un conferenciante solicitado internacionalmente y un mentor para muchos jóvenes economistas.

La Libertad Más Allá de la Economía

El interés de Huerta de Soto no se limita a la economía. Ve la libertad como un principio que debe permear todos los aspectos de la sociedad. Desde la política hasta la cultura, aboga por un enfoque basado en la libertad individual, la propiedad privada, y la autonomía personal. Su visión de una sociedad libre es integral y abarca mucho más que la economía.

El Futuro de la Libertad Económica

En un mundo cada vez más globalizado y enfrentado a desafíos económicos complejos, las ideas de Huerta de Soto sobre la libertad y la economía son más relevantes que nunca. Su enfoque en la importancia de una política monetaria sólida, la necesidad de reformas bancarias y la promoción de un mercado libre son fundamentales para enfrentar los retos actuales.

Conclusión

Don Jesús Huerta de Soto es un verdadero campeón de la libertad. Su pasión por el liberalismo clásico, su defensa de la Escuela Austriaca de Economía, y su análisis profundo de la relación entre dinero, crédito y ciclos económicos lo convierten en una figura esencial en el pensamiento económico contemporáneo. Más allá de su legado académico, su compromiso con la enseñanza y la promoción de las ideas de libertad lo establece como un faro de inspiración para futuras generaciones. Su trabajo y su vida son un claro ejemplo del poder transformador de las ideas en la búsqueda de una sociedad más libre y próspera.

Javier Milei: Un baluarte de la libertad

Introducción

En el panorama contemporáneo de los defensores de la libertad, Javier Milei se erige como una figura destacada. Este post pretende explorar las contribuciones de Milei en la promoción y defensa de las ideas de libertad, destacando su pensamiento y acciones en este ámbito.

Trayectoria y Compromiso con la Libertad

Javier Milei no es solo un pensador, sino un activista cuya vida ha estado dedicada a la causa de la libertad. Desde sus primeros días como estudiante, mostró un interés profundo en la filosofía de la libertad, estudiando y difundiendo las ideas de autores clásicos como John Stuart Mill y Friedrich Hayek. Su compromiso no se limitó al ámbito académico; se involucró activamente en movimientos sociales y políticos que promovían la libertad individual y el libre mercado.

Innovación y Libertad

Una de las contribuciones más significativas de Milei ha sido su enfoque en la relación entre innovación y libertad. Argumenta que la libertad es un catalizador esencial para la innovación y el progreso. En su obra “Innovar para la Libertad”, Milei explica cómo un entorno de libertad permite a los individuos explorar y desarrollar nuevas ideas, lo que a su vez conduce a avances tecnológicos y sociales.

Educación y Libertad

Otro aspecto clave en el pensamiento de Milei es el papel de la educación en la promoción de la libertad. Aboga por un sistema educativo que no solo transmita conocimientos, sino que también inculque un espíritu crítico y un aprecio por la libertad individual. Su trabajo en este campo ha incluido tanto la teoría como la práctica, colaborando con instituciones educativas para desarrollar programas que fomenten el pensamiento independiente.

Libertad y Responsabilidad Social

Milei también ha enfocado su atención en la intersección entre la libertad y la responsabilidad social. Contrario a la idea de que la libertad conduce al egoísmo, Milei sostiene que una verdadera comprensión de la libertad implica un compromiso con el bienestar de los demás. En su libro “Libertad y Comunidad”, explora cómo los individuos pueden ejercer su libertad de manera responsable, contribuyendo al bienestar colectivo.

Desafíos Contemporáneos para la Libertad

En el mundo actual, Milei identifica varios desafíos que enfrenta la libertad. Desde el autoritarismo hasta el exceso de regulaciones, argumenta que la libertad está siendo erosionada en múltiples frentes. Su labor consiste en señalar estos problemas y proponer soluciones basadas en los principios de la libertad individual y el respeto a los derechos.

Conclusión

Javier Milei se destaca como un defensor incansable de la libertad. Su enfoque holístico, que abarca desde la educación hasta la innovación, y su compromiso con la responsabilidad social, lo convierten en una voz esencial en el discurso sobre la libertad en nuestros tiempos. Su trabajo y su vida son un testimonio del poder y la importancia de la libertad en la sociedad contemporánea.

Argentina es un ejemplo de por qué el control de los alquileres es una mala idea

Por Ryan Bourne. Este artículo fue publicado originalmente en CapX.

En su ascenso a la presidencia de Argentina, Javier Milei se distinguió no sólo por su ideología libertaria, sino también por su enfoque pedagógico de la economía. En la campaña electoral, solía enunciar los principios básicos de la economía de mercado.

Ahora, en el Gobierno, la “terapia de choque” del ardiente libertario está convirtiendo esas lecciones en importantes estudios de casos. En el marco del Decreto 70/2023, “Bases para la Reconstrucción de la Economía Argentina”, Milei utilizó su motosierra con el control de alquileres y otras normativas sobre arrendamientos. El resultado ha confirmado la teoría económica: la oferta de viviendas de alquiler está aumentando y los alquileres se han desplomado.

Control de alquileres

En 2020 se introdujo en Argentina una forma de control de los alquileres, y a muchos progresistas británicos y estadounidenses les gustaría hacer lo mismo. La duración mínima de los contratos de alquiler era de tres años y los aumentos anuales permitidos se limitaban a una media ponderada de la inflación y el crecimiento salarial. Ambas medidas pretendían proporcionar a los inquilinos una mayor “seguridad” económica. Los propietarios seguían teniendo libertad para ajustar las tarifas entre contratos, pero era básicamente imposible poner fin a los arrendamientos antes de tiempo. Las fianzas se limitaron y los alquileres se pagaron en pesos.

La teoría económica nos permite hacer predicciones sobre estas normativas. El control de los alquileres y la duración de los contratos aumentan el riesgo de que los propietarios obtengan alquileres inferiores a los del mercado y de que se queden atrapados durante tres años con inquilinos problemáticos. Al margen, esto hace que sea más lucrativo vender propiedades para que las ocupe el propietario, incluirlas en sitios web de alquiler a corto plazo excluidos, como AirBnB, o incluso simplemente dejarlas vacías. Al reducir la oferta de viviendas de alquiler tradicionales, aumenta el nivel medio de los alquileres, incluso si su crecimiento está limitado por contratos de arrendamiento de duración mínima.

El papel de la inflación

Un entorno de inflación elevada agrava estos riesgos para los propietarios. Con el aumento de los precios, tiene sentido cambiar los niveles de alquiler con más regularidad. Esto permite a inquilinos y propietarios encontrar disposiciones contractuales que garanticen que los alquileres reflejan tanto la realidad del mercado como la capacidad de pago de los inquilinos (ya que el crecimiento salarial suele ir por detrás de la inflación). Sin embargo, esta normativa sólo permitía ajustar los alquileres una vez al año (o dos a partir de octubre de 2023). Así pues, una inflación elevada y volátil interactúa con esta normativa para aumentar el riesgo de alquiler y el riesgo de desocupación (dados los bruscos saltos en los alquileres). Por ello, los propietarios podrían protegerse contra la inflación cobrando en otra moneda, como el dólar. Pero esto también estaba prohibido.

Los resultados de todo esto eran previsibles. En torno a la introducción de la política, se estima que el 45% de los propietarios dejaron de alquilar para vender sus propiedades, entre otras cosas porque la mayoría de las ventas de viviendas se hacían en dólares. Muchos propietarios también cambiaron a alquileres a corto plazo en AirBnB. En 2019, Buenos Aires tenía 10.000 propiedades listadas en AirBnB; ahora son más de 29.500. Por lo tanto, no han cesado las historias sobre una crisis de vivienda de alquiler, con inquilinos incapaces de encontrar alojamiento de alquiler, a pesar de que el Financial Times informara a finales del año pasado que el uso de energía implica que “uno de cada siete hogares” en Buenos Aires, la capital, estaba vacío.

Control, escasez, precio

Esta escasez de oferta provocó un aumento de los alquileres. Bloomberg informó que los alquileres subieron bruscamente después de que se anunciaran los controles de los alquileres de arrendamiento, ya que los propietarios optaron por salir del mercado o anticiparon los aumentos de los alquileres para protegerse contra la inflación. Después de haber estado cayendo en términos reales durante 2018 y 2019, y siguiendo la inflación durante la mayor parte de la década anterior, los alquileres en Buenos Aires crecieron a 1,7 veces el ritmo de la inflación en 2020. Siguieron ampliamente la inflación en 2021 y 2022, y luego se aceleraron mucho más rápido que la inflación de nuevo en 2023. La tasa a la que los alquileres podrían aumentar dentro de los contratos de arrendamiento se ajustó aún más al menor de los crecimientos salariales o la inflación.

Como resultado, el alquiler promedio de un departamento de dos dormitorios en Buenos Aires se ha disparado de 18.000 pesos por mes a fines de 2019 a 334.000 pesos en la actualidad, muy por encima de los 210.000 pesos si los precios simplemente hubieran seguido la inflación general, como ocurría anteriormente. Esta suba de precios relativos obviamente perjudica más a los pobres, porque no pueden pagar fácilmente depósitos para comprar viviendas, o alquileres más caros en dólares a corto plazo.

Situaciones contradictorias

Los controles sobre los alquileres dentro de los arrendamientos también agriaron las relaciones entre propietarios e inquilinos, incentivando a los propietarios a renunciar a un mantenimiento costoso (permitiendo así que el valor de la propiedad cayera hacia su precio regulado o animando a los inquilinos a marcharse). La mala distribución de las propiedades era moneda corriente. Los informes de Buenos Aires describían a amigos que tenían que compartir pisos más alejados del centro de la ciudad, lo que implicaba condiciones de hacinamiento y desplazamientos más largos.

Con estos controles, las personas que disfrutan de alquileres inferiores a los del mercado se ven incentivadas a permanecer en propiedades inadecuadas para ellas, mientras que otras deben abandonar prematuramente propiedades que pueden permitirse cuando los alquileres se ajustan bruscamente antes de que aumenten sus salarios.

Desregulación

Uno de los primeros actos de Milei en su decreto suprimió estas normas perjudiciales para todos los nuevos contratos. A partir de ahora, los alquileres se decidirán en la negociación libre del contrato, lo que significa que se acabaron los índices del banco central que limitan los aumentos de los alquileres. También ha eliminado la duración mínima de tres años de los contratos y ha legalizado el pago de los alquileres en divisas (es decir, dólares), lo que ofrece a los propietarios una protección contra la inflación.

La reducción de los riesgos para los arrendadores ya está provocando un repunte de la oferta de alquiler. La correduría Soledad Balayan ha registrado un aumento del 50% en los anuncios de alquileres tradicionales desde la entrada en vigor del decreto. Otras fuentes, como la Cámara Inmobiliaria Argentina, han confirmado grandes saltos en la oferta. Como era de esperar, los informes muestran una caída de los precios de los alquileres nuevos de entre el 20 y el 30% hasta la fecha.

Los economistas han advertido con frecuencia contra los controles de alquiler tradicionales que aplican topes a los alquileres dentro y entre arrendamientos. Pero en los últimos años ha surgido una nueva corriente que aboga por ofrecer más seguridad a los inquilinos, controlando los alquileres dentro de contratos más largos y seguros. La experiencia de Argentina es un ejemplo de cómo esta política puede resultar contraproducente, y una fuente más de información para Milei.

Ver también

La aberración del control de alquileres. (Ignacio Moncada).

Control de alquileres, una nefasta idea. (Ignacio Moncada).

Los perversos efectos del control de alquileres en San Francisco. (Juan Ramón Rallo).

Una declaración honesta sobre la diversidad

Por James Hankins. Este artículo fue publicado originalmente en Law & Liberty.

Desde hace varios años, varias mujeres agradables y jóvenes (o personas que se identifican como mujeres, o con nombres que suenan a mujer) se han puesto en contacto conmigo desde la oficina de diversidad de la universidad, invitándome a asistir a sesiones para hablar de nuestras políticas de DEI. Harvard tiene que ser diferente, así que utilizamos el acrónimo EDIB, por Equity, Diversity, Inclusion, and Belonging (Equidad, Diversidad, Inclusión y Pertenencia). Nuestra anterior presidenta, Drew Faust, como contribución a la sabiduría colectiva, añadió el “Belonging”.

Estas sesiones nunca se describen como obligatorias, pero las agradables jóvenes no aceptan un “no” por respuesta. En otros tiempos, podía evitar estas sesiones alegando que tenía un compromiso posterior. Durante la pandemia, sin embargo, no había escapatoria. No había forma obvia de eludir una sesión de “formación” de Zoom EDIB a la que uno podía asistir cuando quisiera. Así que tomé la “formación”. Temía que los vídeos interactivos exigieran que estuviera de acuerdo con las políticas, en cuyo caso no podría marcar las casillas correspondientes; no sabía qué tediosas consecuencias que consumirían mi tiempo podrían tener. Pero, afortunadamente, eso no ocurrió. Los profesores, pues, seguían estando exentos de prestar juramento de lealtad.

El activismo de los estudiantes

Recientemente, sin embargo, se ha desatado una actividad volcánica más abajo en el Olimpo, al parecer surgida de los estudiantes graduados, que quieren aumentar la presión sobre nosotros. Se preguntan por qué, si ellos tienen que redactar declaraciones de diversidad, nosotros, los profesores superiores, no deberíamos estar sujetos a los mismos requisitos. (¡Hagamos salir a esos supremacistas blancos!) En tiempos pasados habría confiado en que el Olimpo podría resistir fácilmente el ataque de todos y cada uno de los cultos inferiores. Ahora no estoy tan seguro. Pensé que tal vez debería preparar una declaración, por si acaso.

Consulté a la inteligencia artificial, pidiéndole que redactara una declaración de 500 palabras que, siguiendo el formato habitual, explicara “mi forma de pensar sobre la diversidad, la equidad y la inclusión; los esfuerzos que he realizado para promover estos valores; y los pasos que espero dar en el futuro para difundirlos”. En la primera rúbrica, AI ofreció lo siguiente:

En el panorama en constante evolución de la educación, creo firmemente que las piedras angulares de la excelencia son la diversidad, la equidad y la inclusión. Estos principios no son meros conceptos teóricos, sino ingredientes esenciales en la creación de un entorno de aprendizaje vibrante y eficaz. Como educador en [Su facultad], me comprometo a fomentar estos valores en mi docencia, investigación y servicio.

Bueno, eso fue fácil (tardé menos de 30 segundos en generar las 500 palabras requeridas), pero el lenguaje sugerido tenía algunos inconvenientes. Sería vergonzoso poner mi nombre a semejante tontería, pero lo más importante es que no me creía ni una palabra, al menos si se atribuían los significados habituales a los términos de culto “diversidad, equidad e inclusión”. Tendría que escribir mi propia declaración.

Así que aquí va.

Carta a los burócratas sin rostro de Harvard

Estimados miembros de la burocracia sin rostro de Harvard:

Me piden que explique mi forma de pensar sobre la DEI. El hecho es que no pienso en ello (¿o en ellos?) en absoluto si puedo evitarlo. Sherlock Holmes le dijo una vez a Watson que no se molestaba en conocer la teoría del heliocentrismo de Copérnico porque ocupaba un valioso espacio en su cerebro que necesitaba para su trabajo como detective. “¡Pero el Sistema Solar!” protesté. -“¿Y a mí qué me importa?”, interrumpió impaciente. “Dices que giramos alrededor del Sol. Si diéramos la vuelta a la Luna, no habría ninguna diferencia ni para mí ni para mi trabajo”. Soy un historiador en activo y no quiero malgastar el espacio de mi cerebro en cosas sin importancia.

Sin embargo, ya que me exigen, como condición para seguir trabajando, que declare mi actitud hacia estos “valores” que la universidad dice compartir (aunque no recuerdo que una votación de la facultad los haya respaldado), permítanme decir que, en general, la declaración de creencias de la EDIB que se ofrece en su sitio web es demasiado insípida como para ofrecer ninguna compra para un análisis ético serio.

La universidad, según usted, defiende un compromiso absoluto con un conjunto de palabras que parece generar sentimientos positivos en su oficina, y quizás entre los administradores en general. Pero no es mi práctica hacer juicios basados en sentimientos. De hecho, mi formación como historiador me lleva a desconfiar de tales sentimientos como obstáculo potencial para un pensamiento claro. No creo que sea útil describir los sentimientos que experimento cuando se invocan determinadas palabras y eslóganes y cómo afectan a mis motivaciones profesionales. Podría ser útil en el diván de un psicoanalista o en un culto religioso, pero no en una universidad.

La ignorancia diversidad es nuestra fuerza

Permítanme tomar como ejemplo el popular eslogan de la DEI “La diversidad es nuestra fuerza”. Esto afirma como verdad absoluta una creencia que, en el mejor de los casos, sólo puede ser condicional. Cuando George Washington decidió no exigir, como parte del juramento militar del Ejército Continental, la negación de la transubstanciación (como había sido práctica anterior), pudo reclutar soldados católicos de Maryland para luchar contra los británicos. La diversidad era nuestra fuerza. En cambio, cuando las fuerzas combinadas del Islam, bajo el mando de Maslama ibn Abd al-Malik, asediaron Constantinopla en 717, la diversidad no era su punto fuerte. En la crisis del asedio, los marineros cristianos que remaban en la armada musulmana se sublevaron y el asalto anfibio se vino abajo.

Dado que la mayoría de las sociedades han estado normalmente en guerra o bajo amenaza de guerra durante la mayor parte de la historia, el sentimiento público ha preferido ordinariamente la unidad a la diversidad. Los gobiernos prudentes y humanos han tolerado normalmente cierto grado de pluralismo para reducir la discordia social, pero el pluralismo como tal no se ha celebrado como una característica positiva de la sociedad hasta hace bien poco. De hecho, la diversidad es un bien de lujo que sólo puede disfrutarse en sociedades seguras y pacíficas. Incluso en tales sociedades, tiene que sopesarse con otros bienes (como la meritocracia) que tendrán que sacrificarse si se persigue como un bien absoluto. Un compromiso indiscriminado con la “diversidad”, desprovisto de cualquier lealtad a los principios unificadores, es la marca de una sociedad débil o en colapso.

Unidad y diversidad en la historia

No sólo los gobiernos y los ejércitos prefieren la unidad a la diversidad. La mayoría de las religiones del último milenio han hecho hincapié en preservar la visión original de sus fundadores. Han tenido que resistir las presiones para socavar (o diversificar) esa visión y ajustarse a los valores del mundo que las rodea. Han tenido que luchar contra empresarios espirituales, a los que desobligadamente etiquetan de herejes, que se han mostrado ansiosos por diversificar sus doctrinas. Para esas religiones, entre las que se incluyen el cristianismo ortodoxo, el islam y el budismo, la diversidad no sólo no ha sido una fortaleza, sino que ha sido peligrosa, incluso condenable. Cuando las religiones dejan de preocuparse por sus creencias unificadoras, dejan de existir.

Por otro lado, cuando uno de los generales de Alejandro Magno, el rey Ptolomeo I, se hizo con el control de Egipto en el siglo III a.C., decidió no repetir el error que habían cometido los persas al saquear los templos tradicionales egipcios, alienando a los lugareños. En su lugar, Ptolomeo promovió profusamente una nueva deidad sincrética, Serapis, que podía ser adorada tanto por la élite griega de la conquista como por sus súbditos egipcios. La diversidad era su punto fuerte.

Una nueva equidad

Todo esto debería ser cegadoramente obvio para cualquiera con un conocimiento superficial del pasado. Quizá sea menos obvio por qué la equidad no es un valor que todos puedan abrazar de buen grado. La palabra tiene un significado legítimo en el Derecho romano, referido a la necesidad de corregir la justicia estricta a la luz de un sentido más amplio de la equidad. Summum ius, summa iniuria. La ley no puede aplicarse estrictamente en los casos en que pueda resultar un perjuicio mayor.

Sin embargo, esta no es la forma en que a su oficina le gusta entender el término Equidad. En lenguaje EDIB, significa “igualdad de resultados”. Cualquier política que produzca resultados desiguales -por ejemplo, una política de admisiones que produzca un alumnado que no refleje las proporciones exactas de algunas (no todas) las minorías del país- carece de Equidad.

Veritas

En este sentido, un compromiso absoluto con la equidad no puede sino socavar el compromiso de la universidad con su objetivo primordial, que es la búsqueda de la verdad. En latín, eso es veritas, el lema del escudo de Harvard que adorna su pared. Estar a la altura de ese lema no es tarea fácil. No estamos hablando de decir la verdad o ser sincero. En una universidad de investigación, nos dedicamos a descubrir nuevas verdades. Eso puede ser cualquier cosa, desde descubrir nuevas galaxias hasta desenterrar los restos de civilizaciones hasta ahora desconocidas.

El número de personas en el mundo realmente capaces de ampliar el corpus de verdades conocidas es bastante reducido. He formado parte de muchos comités de búsqueda en Harvard en los últimos 38 años y puedo dar fe de lo reducido que es el número de candidatos verdaderamente excepcionales. Si una universidad de investigación realmente quiere lo mejor, si realmente quiere descubrir nuevas verdades, no puede permitir que administradores no expertos pasen por encima de los comités de búsqueda y descarten candidatos sólo porque no ayudan a la oficina EDIB a alcanzar sus objetivos de diversidad.

Inclusión y pertenencia

La inclusión y la pertenencia (no tengo clara la diferencia) son ideales que puedo apoyar siempre que se apliquen a todo el mundo, incluso a las personas con las que no estamos de acuerdo. Muchas personas que han venido a este país en los últimos cuatrocientos años lo hicieron precisamente porque en Estados Unidos podían escapar de los prejuicios racistas o de clase y ser tratados como iguales. Podría llevar un tiempo, pero ellos o sus hijos acabarían encajando. Mientras tanto, podían abrir un negocio, practicar su religión y educar a sus hijos sin que nadie les exigiera tener unas creencias políticas determinadas.

Creo que nuestra universidad debería imitar las mejores tradiciones de Estados Unidos en este sentido y hacer también que todo el mundo sea bienvenido. Pero fracasamos cuando imponemos a nuestros estudiantes pequeñas ortodoxias malolientes. Por ejemplo, con la forma de unas declaraciones sobre la diversidad que exigen un determinado tipo de respuesta.

Me doy cuenta de que no le estoy dando el tipo de declaración que deseaba obtener de mí. Y que ni siquiera he respondido a todas sus preguntas sobre cómo espero poner en práctica los valores de EDIB en mi futura docencia e investigación. Pero creo que me pueden leer entre líneas.

Ver también

La filosofía subyacente a la DEI. (Allen Porter).

Cómo las leyes DEI atentan contra la libertad académica. (Madeleine Armstrong).

Discurso de Javier Milei en Davos: “Occidente está en peligro”

Buenas tardes, muchas gracias. Hoy estoy acá para decirles que Occidente está en peligro. Está en peligro porque aquellos que supuestamente deben defender los valores de Occidente, se encuentran cooptados por una visión del mundo, que inexorablemente conduce al socialismo, y en consecuencia, a la pobreza.

Lamentablemente, en las últimas décadas, motivados por algunos deseos bienpensantes de querer ayudar al prójimo y otros por el deseo de querer pertenecer a una casta privilegiada, los principales líderes del mundo occidental han abandonado el modelo de la libertad por distintas versiones de lo que llamamos colectivismo.

Nosotros estamos acá para decirles que los experimentos colectivistas nunca son la solución a los problemas que aquejan a los ciudadanos del mundo, sino que, por el contrario, son su causa. Créanme, nadie mejor que nosotros los argentinos para dar testimonios de estas dos cuestiones.

Argentina liberal

Cuando adoptamos el modelo de la libertad, allá por el año 1860, en 35 años nos convertimos en la primera potencia mundial, mientras que cuando abrazamos el colectivismo, a lo largo de los últimos 100 años, vimos como nuestros ciudadanos comenzaron a empobrecerse sistemáticamente hasta caer en el puesto número 140 del mundo. Pero antes de poder dar esta discusión, sería importante que primero viéramos los datos que sustentan por qué no solo el capitalismo de libre empresa no solo es un sistema posible para terminar con la pobreza del mundo, sino que es el único sistema moralmente deseable para lograrlo.

Si consideramos la historia del progreso económico, podemos ver cómo desde el año cero hasta el año 1800, aproximadamente, el PBI per cápita del mundo prácticamente se mantuvo constante durante todo el período de referencia. Si uno mira un gráfico de la evolución del crecimiento económico a lo largo de la historia de la humanidad, uno estaría viendo un gráfico con la forma de un palo de hockey, una función exponencial, que se mantuvo constante durante el 90 por ciento del tiempo y se dispara exponencialmente a partir del siglo XIX. La única excepción a esta historia de estancamiento se dio a finales del siglo XV, con el descubrimiento de América. Pero salvando esta excepción, a lo largo de todo el período, entre el año cero y el año 1800, el PBI per cápita, a nivel global, se mantuvo estancado.

Ahora bien, no solo que el capitalismo generó una explosión de riqueza desde el momento que se adoptó como sistema económico, sino que, si uno analiza los datos, lo que se observa es que el crecimiento se viene acelerando a lo largo de todo el período.

La eclosión del capitalismo

Durante todo el período comprendido entre el año cero y el 1800, la tasa de crecimiento del PBI per cápita se mantuvo estable en torno al 0,02 por ciento anual. Es decir, prácticamente sin crecimiento. A partir del siglo XIX, con la Revolución Industrial, la tasa de crecimiento pasa al 0,66 por ciento. A ese ritmo para duplicar el PBI per cápita se necesitaría crecer durante 107 años.

Ahora bien, si observamos el período entre 1900 y 1950, la tasa de crecimiento se acelera al 1,66 por ciento anual. Ya no necesitamos 107 años para duplicar el PBI per cápita, sino 66. Y si tomamos el período comprendido entre 1950 y el año 2000, vemos que la tasa de crecimiento fue de 2,1 por ciento anual, lo que derivaría en que en solo 33 años podríamos duplicar el PBI per cápita del mundo. Esta tendencia, lejos de detenerse, se mantiene viva aún hoy. Si tomamos el período entre el año 2000 y el 2023, la tasa de crecimiento volvió a acelerar el 3 por ciento anual, lo que implica que podríamos duplicar nuestro PBI per cápita en el mundo en tan solo 23 años.

Ahora bien, cuando se estudia el PBI per cápita, desde el año 1800 al día de hoy, lo que se observa es que, luego de la Revolución Industrial, el PBI per cápita mundial se multiplicó por más de 15 veces, generando una explosión de riqueza que sacó de la pobreza al 90 por ciento de la población mundial.

No debemos olvidar nunca que para el año 1800, cerca del 95 por ciento de la población mundial vivía en la pobreza más extrema; mientras que ese número cayó al 5 por ciento para el año 2020, previo a la pandemia.

El capitalismo acaba con la pobreza

La conclusión es obvia: lejos de ser la causa de nuestros problemas, el capitalismo de libre empresa, como sistema económico, es la única herramienta que tenemos para terminar con el hambre, la pobreza y la indigencia a lo largo y a lo ancho de todo el planeta. La evidencia empírica es incuestionable.

Por eso, como no cabe duda de que el capitalismo de libre mercado es superior en términos productivos, la doxa de izquierda ha atacado al capitalismo por sus cuestiones de moralidad, por ser, según ellos, dicen sus detractores, que es injusto.

Dicen que el capitalismo es malo porque es individualista y que el colectivismo es bueno porque es altruista, con la ajena. En consecuencia, bregan por la justicia social. Pero este concepto, que desde el Primer Mundo se ha puesto de moda en la última época, en mi país es una constante del discurso político desde hace más de 80 años. El problema es que la justicia social no es justa, sino que tampoco aporta al bienestar general. Muy por el contrario, es una idea intrínsecamente injusta porque es violenta. Es injusta porque el Estado se financia a través de impuestos y los impuestos se cobran de manera coactiva. ¿Acaso alguno de nosotros puede decir que pagan los impuestos de manera voluntaria? Lo cual significa que el Estado se financia a través de la coacción y a mayor carga impositiva, mayor es la coacción, menor es la libertad.

Israel Kirzner

Quienes promueven la justicia social parten de la idea de que el conjunto de la economía es una torta que se puede repartir de una manera distinta, pero esa torta no está dada, es riqueza que se va generando, en lo que por ejemplo Israel Kirzner llama un proceso de descubrimiento de mercado. Si el bien o servicio que ofrece una empresa no es deseado, esa empresa quiebra a menos que se adecúe a lo que el mercado le está demandando. Si genera un producto de buena calidad a un buen precio, atractivo, le va a ir bien y va a producir más.

De modo que el mercado es un proceso de descubrimiento, en el cual el capitalista encuentra sobre la marcha el rumbo correcto. Pero si el Estado castiga al capitalista por tener éxito y lo bloquea en este proceso de descubrimiento, destruye sus incentivos, y las consecuencias de eso es que va a producir menos y la torta será más chica, generando perjuicio para el conjunto de la sociedad.

El colectivismo, al inhibir estos procesos de descubrimiento y al dificultar la apropiación de lo descubierto. ata al emprendedor de las manos y le imposibilita producir mejores bienes y ofrecer mejores servicios a un mejor precio. ¿Cómo puede ser, entonces, que desde la academia, los organismos internacionales, la política y la teoría económica se demonice un sistema económico que no solo ha sacado de la pobreza más extrema al 90 por ciento de la población mundial y lo hace cada vez más rápido, sino que además es justo y moralmente superior.

Mejor que nunca

Gracias al capitalismo de libre empresa, hoy, el mundo se encuentra en su mejor momento. No hubo nunca, en toda la historia de la humanidad, un momento de mayor prosperidad que el que vivimos hoy. El mundo de hoy es más libre, más rico, más pacífico y más próspero que cualquier otro momento de nuestra historia. Esto es cierto para todos, pero en particular para aquellos países que son libres, donde respetan la libertad económica y los derechos de propiedad de los individuos.

Porque aquellos países que son libres son 12 veces más ricos que los reprimidos. El decil más bajo de la distribución de los países libres vive mejor que el 90 por ciento de la población de los países reprimidos, tiene 25 veces menos cantidad de pobres en el formato estándar y 50 veces menos en el formato extremo. Y por si eso fuera poco, los ciudadanos de los países libres viven un 25 por ciento más que los ciudadanos de los países reprimidos.

Qué es el liberalismo

Ahora bien, para entender qué venimos a defender es importante definir de qué hablamos nosotros cuando hablamos de libertarismo. Para definirlo retomo las palabras del máximo prócer de las ideas de la libertad de Argentina, el profesor Alberto Benegas Lynch (hijo) que dice: “el libertarismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión, en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad, cuyas instituciones fundamentales son la propiedad privada, los mercados libres de intervención estatal, la libre competencia, la división del trabajo y la cooperación social”, donde solo se puede ser exitoso sirviendo al prójimo con bienes de mejor calidad a un mejor precio.

Dicho de otro modo, el capitalista, el empresario exitoso es un benefactor social que, lejos de apropiarse de la riqueza ajena, contribuye al bienestar general. En definitiva, un empresario exitoso es un héroe.

Este es el modelo que nosotros estamos proponiendo para la Argentina del futuro. Un modelo basado en los principios fundamentales del libertarismo: la defensa de la vida, de la libertad y de la propiedad.

Ahora bien, si el capitalismo de libre empresa y la libertad económica han sido herramientas extraordinarias para terminar con la pobreza en el mundo, y nos encontramos hoy en el mejor momento de la historia de la humanidad, vale la pena preguntarse: ¿por qué digo entonces que Occidente está en peligro?

Occidente en peligro

Digo que occidente está en peligro justamente porque en aquellos países que debiéramos defender los valores del libre mercado, la propiedad privada y las demás instituciones del libertarismo, sectores del establishment político y económico, algunos por errores en su marco teórico y otros por ambición de poder, están socavando los fundamentos del libertarismo, abriéndole las puertas al socialismo y condenándonos potencialmente a la pobreza, a la miseria y al estancamiento.

Porque nunca debe olvidarse que el socialismo es siempre y en todo lugar un fenómeno empobrecedor que fracasó en todos los países que se intentó. Fue un fracaso en lo económico. Fue un fracaso en lo social. Y fue un fracaso en lo cultural. Y además asesinó a más de 100 millones de seres humanos.

El problema esencial de Occidente hoy es que no solo debemos enfrentarnos a quienes, aun luego de la caída del Muro y la evidencia empírica abrumadora, siguen bregando por el socialismo empobrecedor, sino también a nuestros propios líderes, pensadores y académicos que, amparados en un marco teórico equivocado, socavan los fundamentos del sistema que nos ha dado la mayor expansión de riqueza y prosperidad de nuestra historia.

El papel de la economía neoclásica

El marco teórico al que me refiero es el de la teoría económica neoclásica, que diseña un instrumental que, sin quererlo, termina siendo funcional a la intromisión del Estado, el socialismo, y la degradación de la sociedad. El problema de los neoclásicos es que como el modelo del que se enamoraron no mapea contra la realidad, atribuyen el error a supuestos fallos del mercado en vez de revisar las premisas de su modelo.

So pretexto de un supuesto fallo de mercado, se introducen regulaciones que lo único que generan es distorsiones en el sistema de precios, que impiden el cálculo económico, y en consecuencia el ahorro, la inversión y el crecimiento.

Este problema radica esencialmente en que ni siquiera los economistas supuestamente libertarios comprenden qué es el mercado, ya que si se comprendiera, se vería rápidamente que es imposible que exista algo así como un fallo del mercado.

El mercado no es una mera descripción gráfica de una curva de oferta y otra de demanda en un gráfico. El mercado es un mecanismo de cooperación social donde se intercambian voluntariamente derechos de propiedad. Por lo tanto, dada esa definición, hablar de fallo del mercado es un oxímoron. No existe fallo de mercado.

¿Fallos del mercado?

Si las transacciones son voluntarias, el único contexto en el que puede haber un fallo de mercado es si hay coacción. Y el único con la capacidad de coaccionar de manera generalizada es el Estado, que tiene el monopolio de la violencia. En consecuencia, si alguien considera que hay un fallo de mercado, les recomendaría que revisen si hay intervención estatal en el medio. Y si encuentran que no hay intervención estatal en el medio, les sugiero que hagan de nuevo el análisis porque definitivamente está mal. Los fallos de mercado no existen.

Un ejemplo de los supuestos fallos del mercado que describen los neoclásicos son las estructuras concentradas de la economía. Sin embargo, sin funciones que presenten rendimiento creciente a escala, cuya contrapartida son las estructuras concentradas de la economía, no podríamos explicar el crecimiento económico desde el año 1800 hasta hoy.

Fíjense que interesante. Desde el año 1800 en adelante, con la población multiplicándose más de 8 o 9 veces, el producto per cápita creció más de 15 veces. Existen rendimientos crecientes, eso llevó la pobreza extrema del 95% al 5%. Sin embargo, esa presencia de rendimientos crecientes implican estructuras concentradas, lo que se llamaría un monopolio.

¿Cómo puede ser que algo que haya generado tanto bienestar para la teórica neoclásica es un fallo de mercado? Economistas neoclásicos, salgan de la caja. Cuando el modelo falla, no hay que enojarse con la realidad, hay que enojarse con el modelo y cambiarlo.

Abrir las puertas al intervencionismo y al socialismo

El dilema que enfrenta el modelo neoclásico es que dicen querer perfeccionar el funcionamiento del mercado atacando lo que ellos consideran fallos, pero al hacerlo no sólo le abren las puertas al socialismo, sino que atentan contra el crecimiento económico. Ejemplo, regular monopolios, destruirle las ganancias, y destrozar los rendimientos crecientes automáticamente destruiría el crecimiento económico.

Dicho de otro modo, cada vez que ustedes quieran hacer una corrección de un supuesto fallo de mercado, inexorablemente, por desconocer lo que es el mercado o por haberse enamorado de un modelo fallido, le están abriendo las puertas al socialismo y están condenando a la gente a la pobreza.

Sin embargo, frente a la demostración teórica de que la intervención del Estado es perjudicial, y la evidencia empírica de que fracasó – porque no podía ser de otra manera- la solución que propondrán los colectivistas no es mayor libertad sino que es mayor regulación, generando una espiral descendiente de regulaciones hasta que todos seamos más pobres, y la vida de todos nosotros dependa de un burócrata sentado en una oficina de lujo.

Dado el estrepitoso fracaso de los modelos colectivistas y los innegables avances del mundo libre, los socialistas se vieron forzados a cambiar su agenda. Dejaron atrás la lucha de clases basada en el sistema económico para reemplazarla por otros supuestos conflictos sociales igual de nocivos para la vida en comunidad y para el crecimiento económico.

Guerra entre los sexos

La primera de estas nuevas batallas fue la pelea ridícula y antinatural entre el hombre y la mujer.

El libertarismo ya establece la igualdad entre los sexos. La piedra fundacional de nuestro credo dice que todos los hombres somos creados iguales, que todos tenemos los mismos derechos inalienables otorgados por el creador, entre los que se encuentran la vida, la libertad y la propiedad.

En lo único que devino esta agenda del feminismo radical es en mayor intervención del Estado para entorpecer el proceso económico, darle trabajo a burócratas que no le aportan nada a la sociedad, sea en formato de ministerios de la mujer u organismos internacionales dedicados a promover esta agenda.

Otro de los conflictos que los socialistas plantean es el del hombre contra la naturaleza. Sostienen que los seres humanos dañamos el planeta y que debe ser protegido a toda costa, incluso llegando a abogar por mecanismos de control poblacional o en la agenda sangrienta del aborto.

Lamentablemente, estas ideas nocivas han impregnado fuertemente en nuestra sociedad. Los neomarxistas han sabido cooptar el sentido común de occidente. Lograron esto gracias a la apropiación de los medios de comunicación, de la cultura, de las universidades, y sí, también de los organismos internacionales. Este último caso es el más grave, talvez, porque se trata de instituciones que tienen enorme influencia en las decisiones políticas y económicas de los países que integran esos organismos multilaterales.

El triunfo del colectivismo

Por suerte, somos cada vez más los que nos atrevemos a levantar la voz. Porque vemos que, si no combatimos frontalmente estas ideas, el único destino posible es que cada vez vamos a tener más Estado, más regulación, más socialismo, más pobreza, menos libertad, y, en consecuencia, peor nivel de vida.

Occidente, lamentablemente, ya comenzó a transitar este camino. Sé que a muchos les puede sonar ridículo plantear que Occidente se ha volcado al socialismo. Pero sólo es ridículo en la medida que uno se restringe a la definición económica tradicional del socialismo, que establece que es un sistema económico donde el Estado es el dueño de los medios de producción.

Esta definición debería ser, para nosotros, actualizada a las circunstancias presentes. Hoy los Estados no necesitan controlar directamente los medios de producción para controlar cada aspecto de la vida de los individuos.

Con herramientas como la emisión monetaria, el endeudamiento, los subsidios, el control de la tasa de interés, los controles de precios y las regulaciones para corregir los supuestos “fallos de mercado”, pueden controlar los destinos de millones de seres humanos.

Todos sois colectivistas

Así es como llegamos al punto en el que, con distintos nombres o formas, buena parte de las ofertas políticas generalmente aceptadas en la mayoría de los países de Occidente son variantes colectivistas. Ya sea que se declaren abiertamente comunistas, fascistas, nazis, socialistas, socialdemócratas, nacional, socialistas, demócratas, cristianos, keynesianos, neo keynesianos, progresistas, populistas, nacionalistas o globalistas.

En el fondo no hay diferencias sustantivas: todas sostienen que el Estado debe dirigir todos los aspectos de la vida de los individuos. Todas defienden un modelo contrario al que llevó a la humanidad al progreso más espectacular de su historia.

Nosotros venimos hoy aquí a invitar a los demás países de Occidente a que retomemos el camino de la prosperidad. La libertad económica, el gobierno limitado y el respeto irrestricto de la propiedad privada son elementos esenciales para el crecimiento económico.

Este fenómeno de empobrecimiento que produce el colectivismo no es una fantasía. Ni tampoco fatalismo. Es una realidad que los argentinos conocemos muy bien de hace por lo menos 100 años.

El ejemplo de Argentina

Porque ya lo vivimos. Ya pasamos por esto. Porque como dije antes, desde que decidimos abandonar el modelo de la libertad que nos había hecho ricos, estamos atrapados en una espiral descendiente en donde cada día somos más pobres.

Eso es: ya lo vivimos nosotros. Y estamos acá para alertarlos acerca de lo que puede pasar si los países de Occidente, que se hicieron ricos con el modelo de la libertad, continúan por este camino de servidumbre.

El caso argentino es la demostración empírica de que no importa cuán rico seas, cuantos recursos naturales tengas, no importa cuán capacitada esté la población, ni cuan educada sea, ni cuantos lingotes de oro haya en las arcas del banco central.

Si se adoptan medidas que entorpecen el libre funcionamiento de los mercados, la libre competencia, los sistemas de precios libres, si se entorpece el comercio, si se atenta contra la propiedad privada, el único destino posible es la pobreza.

Los empresarios son los héroes de nuestro tiempo

Para finalizar, quiero dejarle un mensaje a todos los empresarios aquí presentes y a los que nos están mirando desde todos los rincones del planeta.

No se dejen amedrentar ni por la casta política ni por los parásitos que viven del Estado. No se entreguen a una clase política que lo único que quiere es perpetuarse en el poder y mantener sus privilegios.

Ustedes son benefactores sociales. Ustedes son héroes. Son los creadores del periodo de prosperidad más extraordinario que jamás hayamos vivido. Que nadie les diga que su ambición es inmoral. Si ustedes ganan dinero es porque ofrecen un mejor producto a un mejor precio, contribuyendo de esa manera al bienestar general.

No cedan al avance del Estado. El Estado no es la solución. El Estado es el problema mismo.

Ustedes son los verdaderos protagonistas de esta historia, y sepan que a partir de hoy, cuentan con Argentina como un aliado incondicional.

Muchísimas gracias y Viva la libertad, carajo!

Discurso pronunciado por Javier Milei en Davos, durante el World Economic Forum, el 19 de enero de 2024.

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