El miedo al futuro
Los sistemas educativos producen demasiada gente que “sabe” y poca que no sabe que no sabe lo que hay que saber.
Los sistemas educativos producen demasiada gente que “sabe” y poca que no sabe que no sabe lo que hay que saber.
Los agentes económicos están empezando a pensar de qué manera un sistema descentralizado y distribuido como blockchain puede mejorar sus vidas.
Las tecnologías disruptivas siempre van a generar unos menores ingresos fiscales a corto plazo pero mejores recursos fiscales a medio plazo.
Las necesidades insatisfechas están ahí, y también está, aunque incipiente, la tecnología para satisfacerla.
La ocasión de quebrar el dominio estatal en el conocimiento formal y la cultura está una vez más en nuestras manos.
La Transformación Digital permite a las organizaciones ser más eficientes y explorar nuevas fuentes de ingresos.
El futuro depende de información que todavía no se ha creado, por lo que sigue habiendo una incertidumbre inextinguible.
No debemos estar atemorizados ante la cuarta revolución industrial que tenemos ante nosotros.
Los robots no destruyen empleo. Los gobiernos intervencionistas, sí.
Ada Colau se pliega ante la industria hotelera, que ve como nuevos negocios tienen éxito en su sector.