Un enfoque gramsciano sobre el libertarismo
Si tu enemigo se te acerca con un hacha, no creo que le puedas ganar con un cuchillo y un tenedor.
Si tu enemigo se te acerca con un hacha, no creo que le puedas ganar con un cuchillo y un tenedor.
En 2016 hemos debatido —especialmente entre nosotros— sobre populismo, feminismo, trumpismo, inmigración, Brexit, derechos de los animales…
En la argumentación participan el pensamiento, los sentimientos y el lenguaje: los fallos vienen por no pensar bien, no expresarse correctamente o no percibir la influencia de las emociones.
La comunicación efectiva de la libertad puede mejorar si se conoce qué es el lenguaje, sus límites y problemas.
Tres de nuestros actos más queridos y populares se concentran durante estos días con la esperanza de que muchos miembros del Instituto se animen a acercarse a Madrid para acompañarnos durante estas jornadas.
El lema de Hugo Grocio, “Ruit hora” (“¡apura bien el tiempo!”), es algo que sin duda Giancarlo siguió al pie de la letra.
Pablo Iglesias y Jordi Évole han cambiado los papeles. Y lo han hecho tan bien, que no se sabe quién es el político y quién el showman.
Por muy poderosas que sean las ideas, los seres humanos necesitamos ver y tocar para de verdad creernos algo.
Ahorre, ahorre, ahorre e invierta, invierta, invierta. Si no sabe hacer lo segundo, ahorre, fórmese e invierta.
Una nota de moderado optimismo tras las elecciones generales: aunque minoritarios, los liberales españoles hemos crecido apreciablemente durante la última década y somos varios miles.