Cargos y corrupción
En ningún caso se plantea reducir ni el tamaño del Estado ni su capacidad para usurpar bienes y derechos de los ciudadanos, y para repartir arbitrariamente dineros y beneficios.
En ningún caso se plantea reducir ni el tamaño del Estado ni su capacidad para usurpar bienes y derechos de los ciudadanos, y para repartir arbitrariamente dineros y beneficios.
La industria venezolana, que mal que bien atendía al mercado interno, ha desparecido víctima de las expropiaciones y de la desastrosa gestión estatal que las siguió.
Es necesario limitar la influencia mancomunada que desempeñan los gremios profesionales para obtener subvenciones o, en este caso, verse protegidos frente a la competencia.
La doctora Susana de la Sierra igual podría reflexionar sobre el retorno perdido para los ciudadanos de los euros que el poder les arrebata para subvencionar películas que no quieren ver.
El mercado laboral español adolece ahora mismo de tres grandes debilidades: su elevada temporalidad, su alta dependencia del turismo y el creciente peso de la contratación estatal.
Si uno quiere de verdad contribuir a apuntar fallos con buena fe, debe intentar que sus críticas tengan una cierta base y que no sean un cúmulo de bilis desinformada.
El coste de despedir a un trabajador indefinido que lleve muchos años en la empresa es enormemente superior en España que en Dinamarca, lo cual explica la dualidad de nuestro mercado de trabajo.
El intervencionismo en las relaciones laborales no tuvo nada que ver con la democracia, puesto que se generalizó en todo el mundo, democrático o no.
Decía Ayn Rand que cuando es necesaria la autorización del que no produce nada para producir algo esa sociedad está condenada.
La FATCA declaró la obligación de las instituciones financieras del mundo a identificar a dueños de productos financieros en el extranjero e informaran de su saldo y movimientos anuales a la Hacienda americana.