Neoliberalismo salvaje
Cien millones de trabajadores fueron asesinados en el último siglo en nombre del socialismo, en países socialistas y con políticas socialistas.
Cien millones de trabajadores fueron asesinados en el último siglo en nombre del socialismo, en países socialistas y con políticas socialistas.
No se engañen, los populistas saben que las empresas y “rentas altas” pagan muchos impuestos.
Todo va encaminado a avivar los odios calmados con la Transición, y a deslegitimar para el ejercicio del poder a media España.
España, como cualquier país, necesita un Gobierno con una línea de actuación coherente.
Las sicavs no evitan que las rentas del capital soporten una onerosísima fiscalidad.
Lo que está haciendo el Gobierno es cambiar las leyes para anular política e institucionalmente a un órgano controlado por la oposición.
Lo que es real es la miseria que las políticas bolivarianas anticapitalistas de Maduro han impuesto a los trabajadores venezolanos.
Cuando el objetivo no es construir y fortalecer la recuperación, sino destruir y crear clientes rehenes del asistencialismo, la lógica no impera.
Todas estas aventuras judiciales se reducen a lo de siempre: política.
La izquierda no busca realmente establecer impuestos pigouvianos, sino impuestos camuflados de medioambientales.