La ‘paradoja de la igualdad de sexos’: ser más libres nos hace más diferentes
La libertad no nos lleva a elegir la vida que los ingenieros sociales quieren para nosotros mismos.
La libertad no nos lleva a elegir la vida que los ingenieros sociales quieren para nosotros mismos.
Y de esto va la feria: de un engaño constante para que pensemos que van a ser otros los saqueados por los progresistas.
No existe sector público sin un sector privado sólido. Y ellos quieren dinamitar al contribuyente.
En Turquía, lo que se necesita es menos laxitud crediticia, no más.
Algunos, al menos, somos coherentes y no queremos ni neutralidad de la red ni intervención de los grandes de internet.
Es la vuelta a la barbarie moral, revestida de progresismo.
En los ataques a Casado he comprobado que la izquierda se conduce con imprudencia.
El jubilado, como ahorrador y propietario, va a ser -con las clases medias- el pagafantas de las subidas de impuestos.
La inmigración no ha constituido hasta la fecha una carga fiscal para los españoles.
Si tienes la suerte de tener un pedigrí de izquierdas y puedes reclamar tu estatus de oprimido, seguirás en tu puesto.