La nueva Constitución de Cuba es sólo un maquillaje para perpetuar la dictadura
El castro-comunismo ejerce la vigilancia para eternizar la ausencia de libertad en Cuba.
El castro-comunismo ejerce la vigilancia para eternizar la ausencia de libertad en Cuba.
Si gana Pablo es porque Sáenz de Santamaría es el marianismo.
El sistema eléctrico español no necesita más politiqueo, lo que necesita es más lógica y competencia real.
En este entorno tecnológico tan dinámico, cambiante y complejo, acaba de irrumpir la Comisión Europea como un elefante en una cacharrería.
Hay problemas y amenazas muy reales. El totalitarismo comunista sigue muy vivo en Cuba.
Hubo un tiempo en que se parecía estar claro que las emociones ni prueban ni refutan hechos.
Estamos una nueva prueba de que el zarandeo de la memoria por parte de la izquierda jamás anhela la paz y el perdón.
Una vez roto el dique a los abusos del poder por la grieta de la Fundación Francisco Franco, caerá sobre nosotros un torrente de censuras, prohibiciones y penas.
No hay nadie más especulador que el que pone en peligro el país fingiendo que defiende lo público mientras lo hace insostenible.
En contra del manido discurso de los agoreros catastrofistas, el mundo no va a peor.