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A vueltas con el positivismo jurídico (VII): contra la separación de poderes

Ya al comienzo de esta serie, iniciada en mayo de este año, recordábamos que la corriente iuspositivista era la que más beneficiaba a los políticos de toda laya, ya que les “legitimaba” para hacer lo que quisiesen siempre que tuviesen los votos suficientes en el parlamento. Sin ningún freno o cortapisa que limitase sus deseos desmedidos de poder.

En este artículo no vamos a centrarnos tanto en las ideas de justicia, de lo justo o de lo injusto. Tampoco en el principio de jerarquía normativa positivista, que es en lo que suele fijarse la gente y ya hemos comentado en otras entregas. Vamos a ir un paso más allá para analizar cómo concibe Kelsen, uno de los máximos exponentes de esta corriente, la estructura del Estado. Qué es para él la separación de poderes, y cómo debe materializarse.

Con ello pretendemos hacer ver que el problema del positivismo jurídico no es sólo una cuestión normativa o de concepción de la justicia. Se trata de todo un planteamiento que obvia la realidad, que aparenta cierto sentido sobre el papel, pero que en el fondo es profundamente superficial e ingenuo. Y, sobre todo, aboca a regímenes totalitarios, ya que no hace sino desarmar a los ciudadanos y dejarlos indefensos contra el Estado. Y, más concretamente, contra aquellos que han conseguido encaramarse al mismo y dominarnos desde él.

O democracia, o separación de poderes

En efecto, en nuestro artículo de noviembre ya hablábamos, refiriéndonos a la actualmente en tramitación Ley de Amnistía, de los riesgos de que se concentrasen los tres poderes -ejecutivo, legislativo y judicial- en las mismas manos, la necesidad de que existiesen contrapesos y la indefensión que dicha concentración supondría para el ciudadano.

Pues bien, en su Teoría general del Derecho y del Estado (obra de la que están sacadas todas las citadas que hagamos, salvo que se diga lo contrario), Kelsen no disimula su planteamiento y manifiesta, sin rubor, que “el principio de separación de poderes, literalmente entendido o interpretado como un principio de división de podres, no es esencialmente democrático”.

Y es que, para nuestro autor,

lo que corresponde a la idea de democracia es la noción de que todo poder debe concentrarse en el pueblo. Y de que, allí donde no es posible la democracia directa, sino sólo indirecta, todo poder tiene que ser ejercitado por un órgano colegiado cuyos miembros han sido elector por el pueblo y son jurídicamente responsables ante éste.

Hans Kelsen. Teoría general del Derecho y del Estado

Las inclinaciones e intereses de los representantes

El planteamiento de Kelsen puede engañar a los más confiados (“todo el poder debe concentrarse en el pueblo”, genial). Pero es peligrosísimo, además de superficial e ingenuo. Es evidente que, en las sociedades actuales, el poder no puede ser ejercitado directamente por los ciudadanos, como él mismo reconoce, lo que obliga a que dicho poder sea “delegado” en una serie de representantes, quienes colegiadamente toman las decisiones.

El problema es que dichos seres en quienes se delega no son almas puras. No son espíritus beatíficos, sino hombres de carne y hueso con un afán muchas veces desmedido de poder, algo que a Kelsen parece no importarle. De ahí que, desde Montesquieu, y aún desde antes, se abogase por un sistema de contrapesos entre distintos poderes, que estuviesen en manos de distintos cuerpos de “magistrados”, a poder ser, con procedimientos de elección distintos e independientes.

La preeminencia del poder legislativo

Para Kelsen no debe ser así. De hecho, el mismo autor señala que

Si este órgano solamente tiene funciones legislativas, los otros, llamados a ejecutar las normas expedidas por el primero, tienen que ser responsables ante el órgano legislativo, aun cuando sean también electos por el pueblo.

Hans Kelsen. Teoría general del Derecho y del Estado

Es decir, el pueblo podrá elegir a los miembros de los distintos poderes, pero quienes se hagan con el poder legislativo pasan a ser semidioses, si no dioses, ante quienes deben responder todos los demás. Y sigue nuestro autor:

El control de los órganos que realizan funciones ejecutivas y judiciales por los órganos que cumplen la función legislativa, corresponde a la relación natural que entre tales funciones existe. Por eso la democracia requiere que el órgano legislativo tenga control sobre los órganos administrativos y judicial.

Hans Kelsen. Teoría general del Derecho y del Estado

Un poder sin límite

Tanta ingenuidad no puede ser casual. Kelsen escribió su Teoría General en 1945, casi treinta años después de la revolución bolchevique. Montesquieu llevaba muerto casi doscientos años. Y el mundo llevaba milenios soportando a déspotas de una y otra condición. Es imposible que Kelsen no fuese consciente de los riesgos de su planteamiento. Que realmente creyese que darle todo el poder a un puñado de políticos -por mucho que hubiesen sido legítimamente elegidos en unas elecciones transparentes- no fuese a generar ningún problema.

Máxime cuando ese mismo puñado de personas podrían, con sólo su mayoría, hacer y deshacer leyes a su antojo. Y podrían controlar a los poderes judicial y ejecutivo -si no los ostentaban también ellos y habían sido “asignado” a otros. Así pueden, en consecuencia, utilizar todos los resortes del Estado -todos, desde el Boletín Oficial en el que se publican las normas, hasta los recursos económicos, la policía o el ejército- para perpetuarse en el poder y subyugar a los ciudadanos hasta convertirlos en esclavos.

Del Derecho al cambio social

El gran problema es que el edificio iuspositivista es un todo en el que cada pieza no puede entenderse sin las otras. Ello hace que tampoco pueda ser casual que una corriente de pensamiento tan infantil e ingenua haya tenido tanta trascendencia en nuestra sociedad y la siga teniendo aún hoy. No puede ser casual que los autores se refieran, al hablar de Kelsen, principalmente a las cuestiones normativas (a la jerarquía, al papel de la Constitución, etc…) y olviden la concepción que tiene del Estado.

Algunos, optimistas, han tratado de fundir ese formalismo positivista con cierta teoría de valores, fines y principios del derecho que tengan cierta conexión con una realidad de la que Kelsen abjura por motivos supuestamente filosóficos. No se dan cuenta, repito, de que su planteamiento es un todo coherente, en el que cada pieza está perfectamente ensamblada para llevar a cabo una idea: que quienes ostentan el poder, estando formalmente legitimados, puedan “legítimamente” hacer con la sociedad aquello que consideren. Manejarla a su antojo y poder crear, por fin, un “hombre nuevo”, que no sabemos cómo será, pero que pretenden que sea, al menos, distinto.

Pío Nono

El problema es que la realidad es muy tozuda, y por mucho que nos empeñemos, darle la vuelta como a un calcetín sólo genera dolor y sufrimiento. Desarticular una sociedad, con la idea de hacer otra nueva y mejor, es abrir la Caja de Pandora para que salgan huracanes que destrocen todo. Y que los unos se enfrenten a los otros, supuestamente para sacar la cabeza de debajo del agua y poder respirar, pero a costa de los que se quedan en el fondo. Decía el Papa Pío IX en 1849, casi cien años de la Teoría General de Kelsen, que

No es a los hombres a quienes compete establecer nuevas sociedades y comunidades opuestas a la condición de la naturaleza de las cosas humanas. Y, por eso, si semejantes conspiraciones se extendieran por Italia, no conseguirían otra cosa que convulsionar el presente. Y completamente destruido el estado de las cosas, por las mutuas luchas de ciudadanos contra ciudadanos, por las depredaciones y muertes, llegarían a enriquecerse y encumbrarse en el poder unos pocos, a costa del despojo y la ruina total de la mayoría.

Pío IX. Magisterio 214.

Kelsen legitima a esos pocos, partiendo de una idea de democracia totalmente manipulada, tal y como vimos que hizo con la idea de libertad. Y mientras, el resto, aguantando y aplaudiendo mientras no nos quiten el partido de fútbol y la pizza del domingo.

Serie ‘A vueltas con el positivismo jurídico

(I) Las inconsistencias del iuspositivismo

(II) La idea clásica de la justicia, y su relación con el Derecho

(III) Sus antecedentes filosóficos en Kant

(IV) Los antecedentes en Comte y Kelsen

(V) Similitudes con algunas posturas liberales

(VI) Cómo convertir el liberticidio en libertad

El principio del fin de la Policía Nacional

En España, la opinión pública tiene tres posiciones diferentes respecto a la institución de la policía: la ama, la odia o la acepta como un monopolio de la violencia más o menos neutral. Las dos primeras se basan en argumentos bastantes simplistas: el típico la policía nos protege frente a son los perros del sistema. Pero mantienen su popularidad por servir como señalización de pertenencia al grupo. A la derecha le gusta dorarle la píldora a la policía (parches y camisetas incluidos), mientras que en la izquierda siempre ha funcionado desconfiar o ser abiertamente hostil a esta institución.

Luego tenemos a los propios miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FCS), alrededor de 200.000 en activo en España, que son un grupo heterogéneo de personas, que en su conjunto pueden tender ideológicamente a la derecha y los que, por la naturaleza de su profesión, muestran un corporativismo bastante elevado.

Policía y Guardia Civil

En España tenemos dos grandes cuerpos estatales de policía: la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía (CNP). El primero tiene casi dos siglos de historia y sus funciones son principalmente de policía rural, mientras que el segundo es mucho más reciente (1986), pero desciende de otros cuerpos policiales nacionales cuya función siempre ha sido la seguridad en los núcleos urbanos.

Precisamente por encargarse de las ciudades, los diferentes cuerpos de policía nacional se han ido desgastando progresivamente y han tenido que cambiar de nombre muy a menudo. El CNP presume actualmente de tener 200 años de historia. En realidad, han sido dos siglos de ir cambiando el nombre y disgregando y fusionando cuerpos policiales para ir dejando atrás el lastre social que habían ido acarreando.

No es una crítica a la institución, es una simple realidad. Tenemos la historia que tenemos como país, y a los diferentes cuerpos policiales les ha tocado jugar su parte. Pero sería bueno no hacer cherry picking y aceptar que, si se quiere presumir de antigüedad, hay que apechugar con la herencia, y eso no se quiso hacer en su día.

Información sobre la policía

Aclarado esto, podemos definir al CNP como un cuerpo policial moderno, ligado al régimen del 78 y rediseñado en buena medida por el PSOE de las mayorías absolutas de Felipe González. Pese a ello, nunca ha gustado mucho en la parte zurda del espectro político. La calle siempre ha sido terreno de la izquierda. Así que es más que lógico que el CNP no fuera a ser su institución más querida, al ser su antagonista. El resto lo ha completado la estúpida fascinación por el lumpen del progresismo, más un par de bandas terroristas de extrema izquierda operando en democracia. Esta realidad ha confundido a mucha gente en la derecha. Con las consecuencias que vamos a ver más adelante.

Pero el conjunto de la población tampoco puede tener una visión muy objetiva del CNP. La información de esta institución llega por cuatro vías:

  • Su gabinete de información al que recurren todos los medios. Aquí se informa de lo que le interesa y de la forma que interesa (pseudodocumentales incluidos) a la institución. Pero es la preferida precisamente por eso.
  • Filtraciones de agentes anónimos a periodistas que cubren a las FCS. Se hace muy puntualmente y normalmente solo dan información que pueda hacer quedar mal a políticos y altos cargos del CNP. El corporativismo se encarga de que estas informaciones siempre vengan con las matizaciones necesarias que dejen claro en el CNP, y sus miembros, debe quedar libre de sospecha o crítica.
  • Conversaciones con amigos y familiares del CNP. Como en todas partes, quien de verdad sabe cómo funciona algo son sus insiders. Así que es la única forma de conocer las tripas de una institución. El alcance de esta vía de información es muy limitado.
  • Interactuar directamente con el CNP por tener un oficio dado (abogado, fiscal, etc.) o que tu actividad o círculo social te hagan estar en su punto de mira profesional.

Vivir con el monopolio de la violencia

Por lo tanto, la impresión que la población tiene sobre el CNP es limitada siempre y cuando no interactúen en su vida diaria con sus miembros. Y hasta 2020, eso pasaba cada diez años cuando nos tocaba ir a renovar el DNI. Pero ese año todo cambió. Con la pandemia pasamos de tener un CNP centrado en combatir el delito, a centrarse en controlar una serie de normas administrativas (y arbitrarias) que se aplicaban a toda la población. Y lo peor es que se mantuvo ese control durante demasiado tiempo.

Como explicamos hace poco, el monopolio de la violencia de un pequeño grupo es algo antinatural para el ser humano. Algo que ayuda a aceptarlo es tener unos límites claros y objetivos que una vez cumplidos te hacen invisible al radar policial, lo que implica que no vas a tener que pasar por el trago de ver tus acciones supervisadas o controladas por un agente armado. O, lo que es peor, verte bajo su custodia. De hecho, según nuestras sociedades han incrementado el control administrativo sobre la población, se han ido dotando de agentes no armados para hacerlas cumplir (agentes de movilidad, forestales, inspectores laborales, etc.), dejando al señor con pistola al cinto para aquellas situaciones que sí lo requieren.

Experimento con la pandemia

Pero el COVID fue algo repentino y se utilizó lo que había. Y lo que había eran las FCS. Así que el monopolio de la violencia se hizo mucho más presente para todos, y las consecuencias las estamos viviendo ahora mismo. Muchas personas no olvidan las cien veces que tuvieron que enseñar un salvoconducto para ir a trabajar, cuando le miraron el maletero por si llevaba sus pertenencias de una casa a otra, o cuando le llamaban la atención por llevar bajada la dichosa mascarilla. A esto hay que sumar el desastroso trabajo de los departamentos de comunicación de las FCS, publicitando intervenciones surrealistas con helicópteros para sancionar a un solitario bañista, o las persecuciones a runners por entrar, redoble de tambores, en un parque.

En este experimento social participaron todas las policías de occidente, y el CNP no tuvo un papel especialmente peor que el resto (o peor que la sociedad en su conjunto). Pero eso no lo va a librar de sus consecuencias. Uno de los síntomas de la infantilización de la sociedad actual es pensar que una vez superado una situación su huella desaparece. No hay nada más lejos de la realidad. Es el yo soy yo y mi circunstancia de Ortega. Y cualquier análisis de la sociedad actual que no tenga en cuenta lo ocurrido en la pandemia es incompleto.

Concentraciones en Ferraz

Así llegamos al pasado 6 de noviembre. Fecha que no se va a olvidar fácilmente en los próximos años. El día que a alguien de la Unidad de Intervención Policial (UIP) del CNP se le ocurrió usar gases lacrimógenos para disolver una concentración de protesta contra la sede del PSOE en Ferraz, donde la inmensa mayoría de asistentes no eran violentos.

Mucha gente, ya sea por ignorancia o por conveniencia política, no ha entendido bien este suceso. En España no existe precedente en los últimos 20 años (y han sido años muy movidos) donde se hayan tirado botes de lacrimógenos a la fila 40 de una concentración pacífica. Fue algo tan anormal que ninguno de los que sabemos cómo funciona la UIP dimos crédito al testimonio de los testigos durante los primeros minutos. El propio gobierno se ha quitado del medio de la decisión, y en este caso concreto me creo su versión de los hechos. Voy a explicar por qué.

Las concentraciones de Ferraz no comenzaron el día 6, sino tres días antes. Su convocatoria fue espontánea (todo lo que pueden ser este tipo de cosas) y a ellas acudieron un variopinto grupo de personas de derechas con el denominador común de estar muy enfadados con el PSOE. Este tipo de manifestaciones no le gustan a ningún grupo de antidisturbios por dos razones: sin organización no saben a qué atenerse, y al ser grupos heterogéneos donde lo que más abunda es gente enfadada, pero sin apenas capacidad de violencia, se entra en una zona gris donde la actuación es complicada.

Los eventos del 6 de noviembre

La situación se vio agravada por varias cosas:

  • La línea policial se situó absurdamente lejos de la sede del PSOE. En sintonía con la sobreprotección que el CNP da al gobierno (especialmente a Sánchez) desde 2018.
  • Las personas entendieron muy mal que el CNP, y especialmente la UIP, tuvieran una actitud tan hostil contra un grupo que, al fin y al cabo, estaban protestando contra la impunidad de personas que se enfrentaron a esa misma unidad de forma muy dura en 2017 y 2019.
  • La experiencia de la pandemia de muchos de los manifestantes les hizo ser mucho más hostiles de lo que ha sido nunca la derecha social con el CNP, cosa que claramente se ha digerido muy mal por sus integrantes.

Con este caldo de cultivo se llegó al día 6. Ese día la afluencia fue superior a lo habitual por el propio avance en las negociaciones entre PSOE y ERC/Junts, pero también influyó el aumento de la tensión con la UIP de los días previos (con algún post crítico de Ayuso en X).

Cómo se filtra la política en la policía

La influencia política en las FCS no se hace dando órdenes directas a los funcionarios, sino colocando en lo alto de la jerarquía a gente de confianza y dando a entender que se va a premiar la lealtad al gobierno. Esto se trasmite hacía abajo y al final tienen a muchos funcionarios que van a hacer méritos intentando meterse en los menores líos legales posibles. Pero es una zona gris peligrosa, y los juzgados en los últimos años pueden dar buena cuenta de ello.

Teniendo claro esta forma de actuar, la manifestación del día 6 era un objetivo muy apetitoso para unos comisarios que tienen por delante cuatro años más del PSOE en la Moncloa. Además, aunque hubiera algún apoyo tímido del PP a los manifestantes, al no tener una estructura social y política clara, la amenaza de consecuencias legales por emplear exceso de dureza no estaba demasiado presente.

Ahí nace la decisión de emplear un medio tan contundente con el gas lacrimógeno contra los manifestantes. Y ese momento, con una acción tan sencilla como apretar el gatillo de una escopeta, cambiaron muchas cosas que tienen difícil vuelta atrás.

Desafección de la derecha

Para centrarnos solo en lo que nos toca: se ha roto el apoyo incondicional de la derecha social al CNP. Yo estuve en Cibeles el día 18 de noviembre y cuando, de forma muy torpe, los organizadores pidieron un aplauso para la UIP (después de proyectar un vídeo sobre los disturbios del independentismo), lo que se oyó fue un fuerte enfrentamiento entre una minoría que seguía el relato y una mayoría que pensaba que le estaban tomando el pelo. Minutos más tarde, una parte de esa gente estaba cortando una autovía camino de la Moncloa. Creo que es muestra suficiente de que estamos en un escenario desconocido hasta ahora en la derecha social española.

Ignorar esto es un factor que ha jugado un papel nefasto en todo lo que rodea a la actuación policial en Ferraz. La ilusión de que el PP y su entorno intelectual pueden seguir pastoreando a la derecha como si las redes sociales no existieran. Actuar como si subiendo el volumen de los altavoces en las manifestaciones fuera suficiente para controlar la situación.

Una hostilidad real

Toda la actuación de la UIP desde ese día parece que nace de esa premisa errónea. Una vez se superó la resaca post día 6, y los pocos grupos ultras se fueron retirando, la UIP ha seguido una táctica muy sencilla: intimidar a los manifestantes aprovechando que los medios tradicionales estaban de su lado, e ignorando la repercusión de la difusión de su comportamiento por redes sociales. Gracias a ello llevamos camino de cuarenta días de protestas.

Las excusas para rechazar el fenómeno Ferraz, a las que torpemente se han unido los sindicatos policiales, han ido virando a cosas cada vez más absurdas. Desde la legitimidad de no tolerar lanzamiento de objetos a los agentes, hemos terminado hablando de permisos administrativos a la hora de rezar un Rosario en las escaleras de una Iglesia. Como a veces es difícil juzgar algo desde casa, pese a que las redes sociales cada vez lo hacen más fácil, he ido en persona varias veces a Ferraz y puedo asegurar que la hostilidad entre la policía y los manifestantes es algo real y palpable. Lo que era totalmente impensable hace unos años.

“Nacional”

Yo mismo he sido embolsado por la UIP mientras circulaba por la acera sin haber sobrepasado ningún horario límite o haber sido advertido. No lo dramatizo, son cosas que pueden pasar en este tipo de manifestación, pero desde luego no es algo habitual. Aunque lo que más llama la atención es la mirada de hostilidad de unos y otros en esos escenarios. Eso no nace de ninguna orden política, ni se va a evaporar por arte de magia, aunque las cosas se calmen (lo que es improbable).

Dicho todo esto, el CNP no se va a ver debilitado a corto plazo porque la gente a la derecha del PP empiece a aborrecer al cuerpo. Hasta es posible que el efecto sea el contrario. Es este cortoplacismo el que está impidiendo ver a sus integrantes lo que se acaba de desencadenar. Y es que la ene de CNP es por nacional. No quedan muchas instituciones estatales en España que lleven ya esa denominación. Por ejemplo, todos recordamos aún que la actual AEMET antes se llamaba Instituto Nacional de Meteorología (INM). El PSOE ha apostado claramente porque seamos un estado multinacional, donde la nacionalidad española, que debería incluir al resto, en la práctica no lo hace.

¿Una mutación de la Policía?

Así que todo indica que vamos a ver una mutación del CNP a una policía estatal que opera plenamente en Madrid, pero no lo hace en Cataluña, y que está claramente al servicio del actual gobierno en su plan de penalizar a los territorios que no votan PSOE. Y eso va a crear muchos problemas sociales, en vez de resolverlos. A esto hay que sumar el incremento de la inseguridad que estamos viviendo, y que va a terminar poniendo este asunto como algo central en el debate político en muy pocos años.

En un escenario así, hasta un partido como el PP va a sumar dos más dos y van a empezar a reclamar sus propias policías autonómicas (va a ser curioso ver cómo digiere VOX esto). No va a ser mañana, ni el año que viene, pero la cadena de eventos que van a llevar a esa situación solo tenía como freno el vínculo entre la derecha y el CNP, y al romperse todo ha empezado a rodar.

Descentralización

En algunos aspectos creo que es una buena noticia. Por ejemplo, Madrid tiene una población urbana (entre capital y zona metropolitana) de 7 millones. Es totalmente ineficiente que no tenga un cuerpo policial propio que esté adaptado a su realidad. Mantener a los cuerpos policiales lo más locales posible no es una panacea, pero sí limita su impacto en nuestra libertad, y permite fiscalizar mejor su funcionamiento por parte de los ciudadanos que están bajo su autoridad.

Además, el CNP tiene demasiadas funciones solapadas con la Guardia Civil. Por no decir claramente que se las lleva usurpando desde hace décadas. Y también podemos mencionar aquellas que son incomprensibles, como la gestión de los DNI y pasaportes. (Debería depender de funcionarios del Ministerio del Interior y dar el servicio desde todas las dependencias públicas disponibles como se hace con los certificados de la FNMT). O la seguridad de las embajadas, responsabilidad del Ministerio de exteriores y Fuerzas Armadas.

El problema es que este cambio no va a proceder de la lógica que estoy intentando plasmar aquí. Va a venir por un choque de trenes institucional. Y en estos eventos las cosas no son lógicas ni lineales. Pero entre tanta confusión, es bueno dejar negro sobre blanco lo que está pasando. Si finalmente el CNP desaparece en unos lustros, podremos ponerle fecha al evento que inició todo el proceso. Incluso, es posible llegar a ponerle nombre al funcionario que apretó el gatillo que hizo que el primer bote de gas lacrimógeno cayera entre la gente. No todos los días destruyes una institución estatal de 70 mil agentes y “200 años de historia” moviendo un dedo.

Ver también

Estado: ¿monopolio o gestión de la defensa común? (Francisco Capella).

Policía y sociedad: de ovejas, lobos y perros pastores. (Fernando Parrilla).

‘Quis custodiet ipsos custodies? (José Antonio Baona Díaz).

La política ateniense (IV): la justicia

En este capítulo realizaremos un breve repaso a la justicia dentro del sistema político ateniense. El sistema judicial ateniense responde a la exigencia de soberanía popular propia de la democracia directa y participativa. Tiene varias características: la ausencia de profesionales de la justicia en cualquiera de las fases o instancias de un proceso; el derecho reconocido del individuo (ho boulomenos) a personarse como acusación, tanto en caso de ser la parte directamente dañada como si considera que es la comunidad la perjudicada por un eventual delito. Y la toma de decisiones colectivas basada en apreciaciones genéricas de la justicia y expresada en forma de votación no acompañada de justificación. Los griegos entendían la igualdad ante la ley como la posibilidad de reclamar justicia ante los ciudadanos iguales o de reclamar argumentando mediante pruebas, testigos y razonamientos.

Las reformas de Efialtes

En Atenas, la justicia no se democratizó plenamente hasta el 462 a.C, con las reformas de Efialtes. Propuso la ley por la que el Areópago perdía su capacidad de hacer los exámenes previos a los magistrados y recibir sus rendiciones de cuentas (dokimasia). Las acusaciones por eisangelía, procedimiento para las denuncias por delitos contra el Estado, fueron trasladadas desde el Areópago a la Boulé y a la asamblea.

Tras las reformas de Efialtes, el Areópago permanecería como una institución venerada por los atenienses, ya que ofrecía cierta estabilidad a los ciudadanos. Por otro lado, en el S. IV a.C, al menos desde mediada la centuria, el procedimiento de apóphasis (por el que el Areópago podía hacer investigaciones y emitir informes cuando la asamblea se lo requería)seguía siendo realizado por el Areópago, devolvió al Areópago un prestigio de integridad moral que en esa época parece haber sido indiscutible.

Procedimientos y arbitrajes

A la hora de hablar de los tipos de juicio en la antigua Atenas, hay que entender que el demandante ha de decidir qué tipo de acusación hace en función, no sólo del agravio sufrido, sino también de un cálculo sobre su capacidad para vencer a su oponente. Obviamente, ha de valorar si podrá resistir las presiones y el gasto de la denuncia, pues no existe casi nunca un único procedimiento para un mismo delito, sino que hay un abanico de procedimientos abierto a la elección personal.

De esta manera, ir a un juicio era una cosa que entrañaba riesgos, por lo que la mayoría de la gente los evitaba. En muchas ocasiones se resolvían los problemas mediante árbitros públicos o privados. Estos árbitros eran ciudadanos de más de sesenta años, en caso de ser árbitros públicos son elegidos por la ciudad, en caso de ser privados, los eligen las partes. El arbitraje privado no podía conducir a una segunda instancia. En cambio, el público sí.

Al margen del arbitraje, lo primero que debe hacerse es elegir si se quiere llevar el caso ante un tribunal popular o no y, en su caso, optar entre una graphé o una diké. La diké, es el procedimiento que sólo puede realizar el afectado o un familiar, como sucede en caso de homicidio. El graphé paranomon, es un procedimiento público que inicia una tercera persona. Se trata de una denuncia por escrito por sospechas de una ilegalidad, los tribunales de este tipo de denuncias están compuestos por 501 jueces. Este mecanismo dio pie al desarrollo de los delatores “profesionales”, los denominados sicofantes, que vivían y se enriquecían gracias a las persecuciones judiciales, entre otros, a los más ricos, o a politikós destacados y adinerados.

Cómo se desarrollaba un juicio

Los juicios se desarrollaban de la siguiente manera, primero, cada parte pronunciaba un solo discurso frente a al acusado y el acusador, y frente a los jueces sentados por riguroso orden de edad. Tras escuchar los discursos, empezaba el más anciano a pronunciarse sobre las eventuales carencias en la narración de los acontecimientos y en las demostraciones que habían hecho ambos litigantes. La exigibilidad de demostrar con suficiente solidez la reconstrucción de los hechos es, sin embargo, el primer requisito de un sistema aceptable de justicia. Se anteponía, lógicamente, a valorar la mayor o menor responsabilidad del acusado y de, finalmente, sancionar y poner un castigo.

Los juicios se solían desarrollar en un solo día. Un buen discurso era el que combinaba una buena argumentación que incluyera también pruebas testimoniales y textos legales adecuados, es decir, que el demandante y el demandado estaban obligados a buscar entre las leyes de la ciudad las que favorecieran su causa y a presentarlas argumentativamente desde la óptica que más les beneficiase. Estaba castigado con la muerte servirse de una ley falsa, pero no lo estaba en absoluto extrapolar un fragmento de ley extrayéndolo de la formulación integral de la misma. O intentar aplicar una norma redactada para delitos considerados parecidos, aunque no se tratara del mismo. Tampoco silenciar una ley si a uno no le favorecía.

Valoración del sistema

Con todo esto, podemos ver cómo existe cierta incompatibilidad entre un sistema de justicia como el que genera la democracia ateniense y el desarrollo de la ciencia jurídica. Por tanto, esa carencia no es casual, sino el producto de una opción política. También fue una fuente del gran desarrollo que toma la retórica.

Si la justicia popular tuvo tan larga vida es porque era sentida como imprescindible para la supervivencia de la democracia. Y, además, porque a pesar de los fallos que hoy le encontramos, generó algunos mecanismos para evitar la arbitrariedad. Uno de ellos es, sin duda, el elevado número de individuos que votaba en cada sentencia; otro es el juramento de los jueces, cuyo valor vinculante y sagrado debe haber pesado en las condiciones populares; y, finalmente, la tendencia a aplicar sistemáticamente un código de conducta basado en valores tradicionales compartidos que tenían mayor peso todavía que las leyes escritas.

Como conclusión, podríamos decir que la justicia en Atenas poseía dos propiedades democráticas indiscutibles: la constitución de los tribunales y la posibilidad de que cualquier ciudadano pudiera incoar procesos tanto privados como públicos. Lo irrenunciable de esas facultades hace de la jurisdicción ática un sistema no profesionalizado en el que, incluso, el manifestar excesiva habilidad legalista caracteriza al individuo de persona sospechosa.

Serie ‘La política ateniense’

(I) La deliberación

(II) Los órganos de gobierno

(III) Las magistraturas

Primer discurso del presidente Javier Milei: “Hoy comienza una nueva era en Argentina”

Hola a todos. Señores ministro de la corte, señores gobernadores, señores diputados y senadores nacionales, presidentes y dignatarios extranjeros, argentinos. Hoy comienza una nueva era en Argentina. Damos por terminada una larga historia de decadencia y declive y comenzamos el camino de la reconstrucción de nuestro país.

Los argentinos de manera contundente han expresado una voluntad de cambio que ya no tiene retorno. No hay vuelta atrás. Hoy enterramos décadas de fracaso, peleas intestinas y disputas sin sentido. Peleas que lo único que han logrado es destruir nuestro querido país y dejarnos en la ruina. Hoy comienza una nueva era en argentina. Una era de paz y prosperidad. Una era de crecimiento y desarrollo. Y una era de libertad y progreso.

Hace 200 años, un grupo de ciudadanos argentinos reunidos en San Miguel de Tucumán le dijeron al mundo que las provincias unidas del Rio de la Plata no eran más una colonia española y que a partir de ese histórico momento seriamos una nación libre y soberana. Durante décadas nos enfrentamos en disputas internas acerca de cuál debía ser la forma institucional que Argentina necesitaba.

Una constitución liberal

En 1853, luego de 40 años de haber declarado la independencia, bajo el auspicio de un pequeño grupo de jóvenes idealistas que hoy conocemos como la generación del 37´, se decidió abrazar las ideas de la libertad. Allí se sanciono una constitución liberal, con el objetivo de asegurar los beneficios de la libertad. Para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino.

Lo que vino después de la sanción de esa constitución de fuerte arraigue liberal, fue la expansión económica más grande de nuestra historia. De ser un país de bárbaros enfrascados en una guerra sin cuartel, pasamos a ser la primera potencia mundial. Para principios de siglo XX éramos el faro de luz de occidente. Nuestras costas recibían con brazos abiertos a millones de inmigrantes que se escapaban de una Europa devastada en búsqueda de un horizonte de progreso.

Lamentablemente, nuestra dirigencia decidió abandonar el modelo que nos había hecho ricos y abrazaron las ideas empobrecedoras del colectivismo. Durante más de 100 años, los políticos han insistido en defender un modelo que lo único que genera es pobreza, estancamiento y miseria. Un modelo que considera que los ciudadanos estamos para servir a la política y no que la política existe para servir a los ciudadanos. Un modelo que considera que la tarea de un político es dirigir la vida de los individuos en todos los ámbitos y esferas posibles. Y un modelo que considera al Estado como un botín de guerra que hay que repartir entre los amigos.

Un modelo fracasado

Señores, ese modelo ha fracasado. Ha fracasado en todo el mundo, pero en especial ha fracasado en nuestro país. Así como la caída del muro de Berlín marcó el final de una época trágica para el mundo, estas elecciones han marcado el cuento de quiebre de nuestra historia. En estos días, mucho se ha hablado de la herencia que vamos a recibir. Dejen que sea muy claro en esto. Ningún gobierno ha recibido peor que la que estamos recibiendo nosotros. El kirchnerismo, que en sus inicios se jactaba de tener superávits gemelos, esto es, superávit fiscal y externo, hoy nos deja déficits gemelos por 17 puntos del PBI. De esos 17 puntos del PBI, 15 corresponden al déficit consolidado entre el tesoro y el banco central.

Por lo tanto, no existe solución viable en la que se evite atacar el déficit fiscal. Al mismo tiempo de esos 15 puntos de déficit fiscal, 5 corresponden al tesoro nacional y 10 al banco central. Por lo que la solución implica, por un lado un ajuste fiscal en el sector público nacional de 5 puntos del PBI que, a diferencia del pasado, caerá, casi totalmente sobre el Estado y no sobre el sector privado. Por el otro, es necesario limpiar los pasivos remunerados del banco central, los cuales son responsables de los 10 puntos de déficit del mismo. De esta manera, se pondría fin a la emisión de dinero y con ello a la única causa de la inflación empíricamente cierta y valida en términos teóricos.

Inflación…

Sin embargo, dado que la política monetaria actúa con un rezago que oscila entre 18 a 24 meses, aun cuando hoy dejemos de emitir dinero seguiremos pagando los costos del desmadre monetario del gobierno saliente. Haber emitido por 20 puntos del PBI como se hizo en el gobierno saliente, no es gratis. Lo vamos a pagar en inflación.

A su vez, el cepo cambiario, otra herencia de este gobierno, no solo constituye una pesadilla social y productiva porque implica altas tasas de intereses, bajo nivel de actividad, escaso nivel de empleo formal y salarios reales miserables que impulsan el aumento de pobres e indigentes. Sino que, además, el sobrante de dinero en la economía hoy es el doble que había en la previa del rodrigazo.

Para tener una idea de lo que eso implica, recordemos que el rodrigazo multiplico por 6 veces la tasa de inflación. Por lo que un evento similar significaría multiplicar la tasa de inflación por 12 veces. Y dado que la misma viene viajando a un ritmo del 300%, podríamos pasar a una tasa anual del 3600% a su vez. Tranquilos que no termina acá la herencia. Sigue.

e hiperinflación

Dada la situación de los pasivos remunerados del banco central, la cual es peor que la que había en la previa de la hiperinflación de Alfonsín, en muy poco tiempo se podría cuadriplicar la cantidad de dinero, y con ello llevar a la inflación a niveles del 15.000% anual. Esta es la herencia que nos dejan. Una inflación plantada del 15.000% anual, la cual vamos a luchar con uñas y dientes para erradicarla.

Es más, este número que parece un disparate, quiero que sepan que implica una inflación del 52% mensual, mientras que hoy mismo ya viaja a un ritmo de acuerdo a estimaciones privadas, que oscilan entre el 20 y el 40% mensual para los meses entre dic y febrero. Esto es, el gobierno saliente nos ha dejado plantado una hiperinflación y es nuestra máxima prioridad hacer todos los esfuerzos posibles para evitar semejante catástrofe, que llevaría la pobreza por encima del 90% y la indigencia por encima del 50%. En consecuencia, no hay solución alternativa al ajuste.

Medio billón de dólares de deuda

Por otra parte, la herencia no termina ahí, ya que los desequilibrios en tarifas son sólo equiparables al desastre que dejo el kirchnerismo en el año 2015. En el plano cambiario la brecha oscila entre 150 y 200%, niveles también similares a los que teníamos en el rodrigazo. A su vez, la deuda con importadores supera los 30 mil millones de dólares y las utilidades retenidas a las empresas extranjeras alcanza los 10 mil millones de dólares. La deuda del banco central en YPF suman 25 mil millones de dólares. Y la deuda del tesoro pendiente suman unos 35 mil millones de dólares adicionales. Esto es: la bomba en términos de deuda asciende a 100 mil millones de dólares que habrá que sumar a los cerca de 420 mil millones de dólares de deuda y existente.

Naturalmente a estos problemas hay que sumarle también los vencimientos de deuda de este año donde los vencimientos de deuda en pesos son equivalentes a 90 mil millones de dólares y 25 mil de dólares en moneda extranjera con organismos multilaterales de crédito. Sin embargo, con mercados financieros cerrados y el acuerdo con el FMI caído por los brutales incumplimientos del gobierno saliente, el roll over de deuda es aún más desafiante aún para el mítico ciclope.

Una terapia sin gradualismos

Como si todo esto fuera poco, esto transcurre en una economía que no crece desde el año 2011. Y en línea a lo anterior, el empleo formal en el sector privado se mantiene estancado en 6 millones de puestos de trabajo. Llega a la locura que el mismo es superado en un 33% por el empleo informal. Por eso no debería sorprender a nadie que los salarios reales se hayan destruido.

Se ubican en torno a los 300 dólares mensuales, los cuales no sólo son 6 veces inferiores a los de la convertibilidad. Sino que de haberse mantenido la tendencia de aquellos años, o como le decían, el maldito neoliberalismo, hoy oscilarían entre 3000 y 3500 dólares por mes. Nos han arruinado la vida. Nos han hecho caer por 10 veces nuestros slarios. Por lo tanto, tampoco nos debería sorprender que el populismo nos este dejando 45% de pobre y 10% de indigentes.

Luego de dicho cuadro de situación. Que, a todas luces parece irremontable. Debe quedar claro que no hay alternativa posible al ajuste. Tampoco hay lugar a la discusión entre shock y gradualismo. En primer lugar, porque desde el punto de vista empírico, todos los programas gradualistas terminaron mal, mientras que todos los programas de shock, salvo el de 1959, fueron exitosos.

En segundo lugar, porque desde el punto de vista teoría, si un país carece de reputación, como lamentablemente es el caso de Argentina, los empresarios no invertirán hasta que vena el ajuste fiscal haciendo que el mismo sea recesivo. Y en tercer lugar y no por ello menos importante, para hacer gradualismo es necesario que haya financiamiento y lamentablemente, tengo que decírselos de nuevo, no hay plata. Por ende, la conclusión es que no hay alternativa ala juste y no hay alternativa al shock.

Ajuste duro, pero con frutos

Naturalmente ello impactara de modo negativo sobre el nivel de actividad, el empleo, los salarios reales, la cantidad de pobres e indigentes. Habrá estanflación, es cierto. Pero no es algo muy distinto a lo que ha pasado en los últimos 12 años. Recordemos que en los últimos 12 años el PBI per cápita ha caído un 15% en un contexto donde acumulamos un 5.000% de inflación. Por lo tanto, hace más de una década que vivimos en estanflación. En consecuencia, este es el último mal trago para comenzar la reconstrucción de argentina.

A su vez, luego del reacomodamiento macro que vamos a impulsar, el cual será menos doloroso cuanto mayor sea la caída del riesgo país. Y cuanto mejor sea nuestra contención desde el ministerio de capital humano, la situación comenzará a mejorar. Esto es, habrá luz al final del camino. En el caso alternativo, la propuesta sensiblera progresista, cuya única fuente de financiamiento es la emisión de dinero, derivara en una hiperinflación que llevara al país a la peor crisis de su historia. Ello sumado a que nos meterían en un espiral decadente que nos equipará con la oscuridad de la Venezuela de Chávez y Maduro. Por lo tanto, luego de semejante cuadro de situación, no pueden quedar dudas que la única solución posible es el ajuste, un ajuste ordenado y caiga con todas sus fuerzas sobre el estado y no sobre el sector privado.

Sabemos que será duro por eso quiero también traerles una frase sobresaliente de uno de los mejores presidentes de la historia argentina que fue Julio Argentino Roca:

Nada grande, nada estable y duradero se conquista en el mundo cuando se trata de la libertad de los hombres y del engrandecimiento de los pueblos si no es a costas de supremos esfuerzos y dolorosos sacrificios.

Julio Argentino Roca, presidente de Argentina.

Una crisis social

Pero nuestros desafíos no terminan sólo en el plano económico. El nivel de deterioro de Argentina es tal que abarca todas las esferas de la vida en comunidad. En materia de seguridad, Argentina se ha convertido en un baño de sangre. Los delincuentes caminan libres mientras los argentinos de bien se encierran tras las rejas. El narcotráfico se apoderó totalmente de nuestras calles, a punto tal que una de las ciudades más importantes de nuestro país ha sido secuestrada por los narcos y la violencia. Nuestras fuerzas de seguridad han sido humilladas y maltratadas durante décadas. Han sido abandonadas por una clase política que le ha dado la espalda quienes nos cuidan. La anomia es tal que solo el 3% de los delitos son condenados. Se acabo con el siga-siga de los delincuentes.

En materia social, estamos recibiendo un país en donde la mitad de la población es pobre. Con el tejido social completamente roto, mas de 20 millones de argentinos no pueden vivir una vida digna porque son presos de un sistema que lo único que genera es mas pobreza. Como dice el gran Jesús Huera de Soto:

Los planes contra la pobreza generan mas pobreza, la única forma de salir de la pobreza es con mas libertad.

Jesús Huerta de Soto, catedrático de Economía

Al mismo tiempo 6 millones de chicos hoy a la noche se irán a dormir con hambre. Que caminan descalzos por la calle. Y otros que cayeron en la droga.

Educación y sanidad

Lo mismo ocurre en materia educativa. Para que tengan idea del deterioro que vivimos, sólo el 16% de nuestros chicos se reciben en tiempo y forma en la escuela. Sólo el 16 %, sólo 16 de cada 100. Es decir que el 84% de nuestros chicos no terminan la escuela en tiempo y forma. A su vez, el 70% de los chicos que, si terminan la escuela, no pueden resolver un problema de matemática básica o comprender un texto. De hecho, en las últimas evaluaciones PISA, Argentina se encuentra en el puesto 65 de 81, y 7 en América latina, siendo que Argentina fue el primer país en terminar con el alfabetismo en el mundo. Si se levantara sarmiento y se viera qué hicieron de la educación.

En materia de salud, el sistema se encuentra completamente colapsado. Los hospitales están destruidos. Los médicos cobran miserias y los argentinos no tienen acceso a salud básica. Tal es así que, durante la pandemia, si los argentinos hubiéramos hecho las cosas como la media del país del mundo, hubiéramos tenido 30 mil muertos. Pero gracias a “El Estado te cuida” y su ineficiencia, 130 mil argentinos perdieron la vida. Ese es el Estado presente del que los políticos tanto hablan, argumento que utilizan para justificar el aumento descomunal del gasto público que solo los beneficia a ellos.

Infraestructuras

En todas las esferas, miren donde miren, la situación argentina es de emergencia. Si miramos la infraestructura de nuestro país, la situación es la misma. Sólo el 16% de nuestras rutas se encuentra asfaltadas y solo el 11% se encuentra en buen estado. Por eso no es casualidad que mueran cerca de 15 mil argentinos por año en accidentes de tránsito. Lo que quiero graficar con todo esto, es que la situación de la Argentina es crítica y de emergencia. No tenemos alternativas y tampoco tenemos tiempo. No tenemos margen para discusiones estériles. Argentina exige acción y una acción inmediata. La clase política deja un país al borde de la crisis más profunda de nuestra historia. Cada uno de ellos tendrá que hacerse cargo de su propia responsabilidad. No es tarea mía señalarlos.

No buscamos ni deseamos las duras decisiones que habrá que tomar las próximas semanas, pero lamentablemente no nos han dejado opción. Sin embargo, nuestro compromiso con los argentinos es inalterable. Vamos a tomar todas las decisiones necesarias para arreglar el problema que causaron 100 años de despilfarro de la clase política, aún cuando al principio sea duro. Sabemos que de corto plazo la situación empeorará. Pero luego veremos los frutos de nuestro esfuerzo habiendo creado las bases de un crecimiento sólido y sostenible en el tiempo.

No todo está perdido

También sabemos que no todo está perdido. Los desafíos que tenemos son enormes, pero también lo es nuestra capacidad para superarlos. No va a ser fácil. 100 años de fracasos no se deshacen en 1 día, pero 1 día empieza y hoy es ese día. Hoy comenzamos a desandar el camino de la decadencia y comenzamos a transitar el camino de la prosperidad. Tenemos todo para ser el país que siempre soñamos; tenemos los recursos, tenemos la gente, tenemos la creatividad y mucho más importante, tenemos la resiliencia para salir adelante.

Hoy volvemos a abrazar las ideas de la libertad; esas ideas que se resumen en la definición de liberalismo de nuestro máximo prócer de las ideas de la libertad, el profesor Alberto Vengas Lynch hijo, que dice:

El liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo basado en el principio de no agresión, en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad, cuyas instituciones fundamentales son, la propiedad privada, los mercados libre de intervención estatal, la libre competencia, la división del trabajo y la cooperación social.

Alberto Vengas Lynch hijo.

El principio de la libertad

En esa frase de 57 palabras esta resumida la esencia del nuevo contrato social que eligieron los argentinos. Este nuevo contrato social nos propone un país distinto, un país en el que el Estado no dirija nuestras vidas, sino que vele por nuestros derechos. Un país en el que el que las hace, las paga; un país en el que, el que corta las calles, violando los derechos de sus conciudadanos, no recibe la asistencia de la sociedad, puesto, en otros términos, el que corta no cobra. Un país que dentro de la ley permite todo, pero fuera de la ley no permite nada. Y un país que contiene a quienes los necesita, pero no se deja extorsionar por aquellos que utilizan a quienes menos tienen para enriquecerse ellos mismos.

En cuanto a la clase política argentina, quiero decirle que no venimos a perseguir a nadie. No venimos a saldar viejas vendettas ni a discutir espacios de poder. Nuestro proyecto, no es proyecto de poder. Nuestro proyecto es un proyecto de país. No pedimos acompañamiento ciego, pero no vamos a tolerar que la hipocresía, la deshonestidad o la ambición de poder interfieran con el cambio que los argentinos elegimos. A todos aquellos dirigentes políticos, sindicales y empresariales que quieran sumarse a la nueva Argentina, los recibimos con los brazos abiertos. Así, no importa de donde vengan. No importa que hayan hecho antes. Lo único que importa es hacia donde quieren ir.

Una nueva era en Argentina

Aquellos que quieren utilizar la violencia o la extorsión para obstaculizar el cambio, les decimos que se van a encontrar con un presidente de convicciones inamovibles, que utilizara todos los resortes del estado para avanzar en los cambios que nuestro país necesita. No vamos a claudicar, no vamos a retroceder, no nos vamos a rendir. Vamos a avanzar con los cambios que el país necesita porque estamos seguros que abrazar las ideas de la libertad es la única manera en la que podremos salir del pozo en el que nos han metido.

Por lo tanto y para ir terminando, que quede claro, hoy comienza una nueva era en Argentina. El desafío que tenemos por delante es titánico, pero la verdadera fortaleza de un pueblo se mide en como enfrenta a los desafíos cuando se presentan y cada vez que creemos que nuestra capacidad para superar esos desafíos ha sido alcanzada, miramos el cielo y recordamos que esa capacidad bien podría ser ilimitada. El desafío en enorme, pero lo afrontaremos con convicción. Trabajaremos sin descanso y llegaremos a destino.

Las fuerzas del cielo

No es casualidad que esta inauguración presidencial ocurra durante la fiesta de Hanukkah, la fiesta de la luz, ya que la misma celebra la verdadera esencia de la libertad. La guerra de los macabeos es el símbolo del triunfo de los débiles por sobre los poderosos, de los pocos por sobre los muchos, de la luz por sobre la oscuridad; y sobre todas las cosas, de la verdad por sobre la mentira. Porque ustedes saben que prefiero decirles una verdad incómoda antes que una mentira confortable. Estoy convencido de que vamos a salir adelante.

Hace 2 años, junto a la Dra. Villarruel, hoy vicepresidente de la Nación, ingresamos a esta casa como diputados. Recuerdo que en una entrevista me habían dicho: “pero si ustedes son 2 en 257, no van a poder hacer nada”. Y también recuerdo que ese día, la respuesta fue una cita del libro de Macabeos 3:19 que dice que la victoria en la batalla no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del cielo. Por lo tanto, Dios bendiga a los argentinos y que las fuerzas del cielo nos acompañen en este desafío. Muchas gracias, será difícil, pero lo vamos a lograr. Viva la Libertad carajo.

Atendiendo la podredumbre de nuestras universidades

Por John O. McGinnis. Este artículo se ha publicado originalmente en Law & Liberty.

Las reacciones en las universidades a la masacre de Hamás del 7 de octubre han despertado por fin a muchos antiguos alumnos, obligándoles a reconocer la toma de poder woke de sus alma mater. Muchos rectores de universidades que habían emitido declaraciones deplorando los incidentes raciales en Estados Unidos y los sucesos en todo el mundo guardaron silencio inicialmente sobre la mayor matanza de judíos desde el Holocausto. Otros emitieron vagos tópicos de preocupación por la violencia. Algunos estudiantes universitarios de élite, que durante los disturbios de George Floyd gritaron que el silencio era violencia, dieron la bienvenida a la violencia real, celebrando la masacre como parte de la resistencia palestina. 

No es de extrañar que se produjera una reacción violenta por parte de muchos donantes, que sugirieron que retendrían sus donaciones. Como consecuencia de la amenaza a su cuenta de resultados, las universidades hicieron declaraciones más contundentes condenando a Hamás. Crearon grupos de trabajo contra el antisemitismo en los campus. Algunas expresaron su preocupación por los eslóganes estudiantiles que favorecían una Palestina Libre que abarcara desde el Mar Rojo hasta el río Jordán, sin dejar espacio para Israel y los judíos que vivían allí. 

Oficinas de Diversidad, Equidad e Inclusión

Lamentablemente, estas acciones tratan los síntomas y no las causas del miasma ideológico que ha envuelto a nuestras universidades. De hecho, al creer en el paradigma de la universidad políticamente activa y darle más poder, las declaraciones políticas de las universidades y su nombramiento de grupos de trabajo basados en la identidad empeorarán las cosas a largo plazo.

Los ingenuos podrían preguntarse por qué las universidades necesitan crear grupos de trabajo especiales sobre antisemitismo, cuando todas ellas han establecido Oficinas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), supuestamente dedicadas a proteger a las minorías. ¿No disponen estas oficinas de personal suficiente para ocuparse de los nuevos problemas del momento? La respuesta es que no se puede confiar en que la mayoría de las oficinas de la DEI se centren en el antisemitismo, especialmente cuando está relacionado de algún modo con Israel.

Muchas oficinas de la DEI dan prioridad a una ideología particular -la de la interseccionalidad- que analiza cómo las diversas identidades contribuyen a la construcción del oprimido y el opresor. A través de ese prisma, los judíos no encajan en la clase oprimida, sino que se les sitúa en la clase opresora privilegiada. De hecho, los judíos son vistos (correctamente) como uno de los grupos que construyeron la civilización occidental. Y desde la perspectiva identitaria, la civilización occidental es, en el mejor de los casos, cómplice de los daños causados a diversos grupos: mujeres, negros y homosexuales, entre otros.

Las oficinas DEI no pueden luchar contra el antisemitismo

El hecho de que un acontecimiento en Israel proporcione el contexto para el aumento del antisemitismo hace que sea mucho más difícil que las oficinas de la DEI se conviertan en el centro de una respuesta. Parte de la perspectiva de la DEI es anticolonialista, e Israel es visto por la izquierda como una potencia colonial en la que los judíos se apropian de las tierras de los palestinos.

En resumen, las oficinas de la DEI suelen tener una ideología que no puede dar prioridad al antisemitismo. Como me dijo un colega, según su experiencia, las oficinas de la DEI siempre darán la peor interpretación a cualquier comentario que pueda ofender a una minoría, a menos que el comentario se refiera a los judíos, y especialmente a los israelíes. En ese caso, darán una interpretación inocente incluso al comentario más ofensivo.

Burocracias contra el antisemitismo

Sin embargo, es un error que las universidades creen nuevos grupos de trabajo y burocracias centradas en el antisemitismo porque aceptan las premisas identarias de la vida universitaria moderna. La violencia, las amenazas de violencia, la obstrucción de la expresión de otros o la perturbación de la administración de una universidad no tienen cabida en la vida universitaria y deben castigarse con penas rápidas y severas, sea cual sea el objetivo. Por el contrario, la expresión, aunque hiera los sentimientos de los demás, debe protegerse. No se puede confiar a ningún gobierno la toma de decisiones sobre el contenido de la expresión, como tampoco puede hacerlo la universidad moderna. Al igual que los gobiernos, están sujetas a las presiones de los grupos de interés que distorsionan la aplicación de los principios.

Por razones similares, es un error pedir a las universidades que hagan declaraciones sobre acontecimientos ajenos. Sin duda, la decisión de no hacer una declaración sobre la masacre de judíos después de haber hecho tantas otras declaraciones sobre acontecimientos anteriores fue incoherente y debería haber sido señalada. Pero lo mejor es evitar cualquier declaración sobre la actualidad y adoptar los principios de Kalven de la Universidad de Chicago, que limitan las declaraciones a asuntos que afectan directamente al funcionamiento de la universidad. Las declaraciones políticas de las universidades obligan a los administradores a trazar líneas que no parecen tener principios.

Por ejemplo, si es correcto que una universidad emita una declaración sobre la masacre de israelíes, ¿es correcto guardar silencio sobre el desplazamiento de cien mil armenios en la toma de Nagorno Karabaj? Peor aún, el número relativo y el poder de los grupos en el campus influirán inevitablemente en los zigzags de la intervención y la inacción universitarias. El silencio es sólo la postura de principio.

No tomar una posición

De hecho, la universidad cumple su función principal precisamente no tomando posiciones. Su ventaja comparativa reside en la capacidad de difundir conocimientos, no de trazar líneas políticas. Sin duda, con el tiempo, cabe esperar que un mayor conocimiento ayude a otros a trazar mejores líneas morales y políticas.

Para facilitar esa difusión, las facultades de letras y ciencias pueden ofrecer más cursos sobre el conflicto palestino-israelí. Las facultades de Derecho pueden contar con paneles que investiguen las normas de derecho internacional relacionadas con las batallas actuales. Luego se deja que cada cual saque sus propias conclusiones descriptivas, pragmáticas y morales. Este enfoque acentúa la apertura epistémica que debe caracterizar a la universidad y su papel único a la hora de trascender las diferencias partidistas e ideológicas en la búsqueda de la verdad y el entendimiento.

Pero adoptar los principios de Kalven no basta para reformar la universidad moderna, porque su burocracia y su profesorado no facilitan la apertura epistémica. Los departamentos de DEI deben disolverse. Socavan la apertura epistémica de la universidad moderna al importar a ella una ideología preferida: una interseccionalidad hostil a la civilización occidental.

Así pues, la incapacidad de estas oficinas para abordar el antisemitismo debería impulsar un esfuerzo renovado para poner fin a su papel en la vida universitaria. De hecho, cualquier administrador que se haya horrorizado por la reacción a las masacres de Hamás debería tomar ejemplo de la historia romana. El anciano Catón terminaba cada discurso con la conclusión de que Cartago debía ser destruida para salvaguardar la república, el administrador debería terminar cada discurso con la conclusión de que el DEI debe ser disuelto administrativamente para salvaguardar la universidad moderna.

Burocracia DEI

La burocracia de la DEI es especialmente vulnerable tras la decisión de discriminación positiva en el caso SFFA contra Harvard. Una de las razones de su auge ha sido la inevitable tensión creada cuando algunos grupos identificables son admitidos sobre la base de credenciales inferiores a las de otros. Como es de esperar, los grupos con menos credenciales no obtienen tan buenos resultados por término medio y se muestran comprensiblemente descontentos y sensibles a los desaires que perciben en el campus por parte de otros grupos. Las oficinas DEI están diseñadas, entre otras cosas, para gestionar este conflicto. Pero en un mundo en el que la admisión de todos sea con arreglo a normas más similares, estos conflictos creados por la universidad entre distintos grupos deberían remitir.

Sin embargo, ni siquiera la eliminación de las DEI bastará para mantener la apertura epistémica en la mayoría de las universidades. Muchos departamentos de artes y ciencias sociales también se han convertido en defensores intelectualmente ortodoxos de la interseccionalidad y la ideología antioccidental. Los departamentos suelen afirmar que no preguntan por las opiniones políticas de los solicitantes. Pero no tienen por qué interrogar las opiniones políticas partidistas para descartar a los conservadores. El lugar de las conversaciones académicas dominantes hace la criba por ellos.

Historia, pero con enfoques de “género y sexualidad”

Por ejemplo, en el Departamento de Historia de mi universidad, 22 de sus miembros están especializados en enfoques de “género y sexualidad” de la historia. Los candidatos que quieran centrarse en métodos y áreas de investigación más tradicionales estarán en una desventaja decisiva. No es de extrañar que un famoso historiador estadounidense me dijera una vez que este departamento ya no tiene a nadie que él considere capaz de enseñar una historia intensiva de la Revolución Americana y los primeros años de la república, los cimientos de nuestro orden político.

La mayoría de los departamentos universitarios, por tanto, están ahora bajo el control de profesores que es muy poco probable que contraten a académicos interesados en perspectivas no radicales de sus disciplinas (por no hablar de conservadores). La solución para los donantes, sin embargo, no es retener todas las donaciones, sino utilizar su dinero para crear nuevas facultades o unidades dentro de las universidades que contraten a profesores sin prejuicios.

Los rectores y presidentes tienen autoridad para crear nuevos centros o facultades dentro de una universidad y nombrar a personas académicamente cualificadas que no discriminen. Tenemos excelentes ejemplos de estos centros y facultades: el Programa James Madison de Princeton, el Centro Hamilton de la Universidad de Florida y la Escuela de Pensamiento y Liderazgo Cívico y Económico del Estado de Arizona.

No es necesario discriminar

No será necesaria ninguna discriminación a favor de los conservadores para que estos centros se conviertan en lugares de aprendizaje mucho más equilibrados y epistémicamente abiertos que nuestras universidades actuales. Muchos de los solicitantes más cualificados serán aquellos que han sido expulsados de la vida académica o relegados a instituciones marginales por la discriminación previa contra sus puntos de vista, intereses o metodologías.

Las universidades se encuentran hoy en una encrucijada. Externamente, están perdiendo el apoyo del público. Internamente, no pueden desempeñar su función primordial de cribar y difundir el conocimiento debido a las ortodoxias intelectuales que se han apoderado del control de las administraciones e inspiran al profesorado. Las masacres en Israel y la respuesta en nuestros campus podrían desencadenar la reforma de estas instituciones esenciales, pero sólo si rompen decididamente con las políticas identitarias y las burocracias que las han llevado a su estado actual.

Ver también

La filosofía subyacente a la DEI. (Allen Porter).

Cómo las leyes DEI atentan contra la libertad académica. (Madeleinde Armstrong).

Herencias de izquierdas. (Cristóbal Matarán).

‘Get woke, go broke’? James E. Hartley.

La banca central y el mito de la eliminación del riesgo


Agradecimientos a los participantes en el Club de Lecturas Financieras que organiza la UFM, y en especial a su organizador, Eduardo Blasco. Este artículo es fruto de las reflexiones que se compartieron en una de las sesiones de dicho club.

La revisión de los orígenes de la banca central que propone Perry Mehrling en su libro The New Lombard Street, invita a pensar en el papel de estas instituciones desde otro punto de vista, complementario al tradicional de “creadores de dinero”, por muy sofisticada en que sea lo forma que lo hacen. Este enfoque tiene que ver con los riesgos de iliquidez o de insolvencia, y en sus intentos de reducirlo.

Antes de seguir, conviene recordar algo trivial: no se puede saber el futuro y, por tanto, toda acción humana está sujeta a incertidumbre, puesto que los resultados de la misma siempre tienen lugar en el futuro. De ello se deduce que es imposible eliminar el riesgo a nivel de sociedad, aunque sí pueda eliminarse o reducirse a nivel de individuo a base de pagar a terceros para traspasárselo.

Períodos de iliquidez

Mehrling justifica el papel original del Banco Central de Inglaterra precisamente por estas razones. En una economía eminentemente de comerciantes, el instrumento fundamental era la letra de cambio o pagaré, por el que receptor de las mercancías se comprometía a pagar la misma al vendedor a un plazo determinado. Con estas letras, el vendedor podía ir al banco y obtener liquidez descontándola, esto es, pagando un precio al banco por anticipar su cobro, traspasándole así el riesgo de impago.

Para mercados estacionales, típicamente relacionados con las cosechas, este negocio del descuento se concentraba en determinados periodos, durante los cuales los bancos se volvían muy ilíquidos y se incrementaba el riesgo de que no pudieran hacer frente a sus obligaciones con los depositantes. Toda esa liquidez se recuperaría en el momento en que se produjeran los pagos por las letras, pero había unos momentos críticos en que los bancos eran muy frágiles.

Descrito así, parece muy razonable que en un mercado libre los bancos acordaran soportarse unos a otros, en lo que sería una especie de mutualidad. En cualquier caso, esa cobertura no sería infinita y además los propios bancos vigilarían el comportamiento de sus pares para impedir que obtuvieran un beneficio mayor a costa de pasar el riesgo al grupo. Dicho de otra forma, los bancos bien gestionados no tendrían problema en dejar caer al que lo hiciera mal: una cosa es cubrirse mutuamente ante riesgos, otra tapar los agujeros de los listillos.

La tentación de un monopolio legal

Mehrling nos cuenta que las estructuras productivas en los EEUU tenían características muy diferentes de las que existían en Reino Unido en la misma época. En los EEUU se trataba de inversiones a mayor plazo que iban dando rentas en el tiempo (por ejemplo, las ferroviarias). En este caso, el problema no era tanto cíclico, como del riesgo intrínseco que tuviera cada negocio.

La solución que se plantea para afrontar problemas puntuales de liquidez no puede ser la inglesa, de un descuento por unas letras que se cobrarían al cabo de unos meses en condiciones normales. Allí el mercado[1] optó por lo que Mehrling llama “shiftability”, esto es, colocar la deuda empresarial a otro banco a cambio de un descuento.

Ambos esquemas se corrompen en el momento en que se introduce en el sistema un agente con apariencia de vidas infinitas. La tentación es muy grande para el Estado que se hace con el monopolio legal de la emisión de moneda: hagamos una última instancia que siempre tenga líquido, sea para los descuentos cíclicos, sea para aceptar activos financieros “shiftables”. De esta forma, se eliminará el riesgo de la iliquidez de los bancos y estos podrán aguantar más, incluso indefinidamente, hasta que los negocios en que se ha invertido vuelvan a la senda de la rentabilidad y puedan devolver sus deudas.

Es por la seguridad

Así las cosas, se da la apariencia de que no existe ningún riesgo en la economía. Pero es evidente que el riesgo sigue existiendo: el mercado es esencialmente incierto porque depende de las preferencias de los individuos, que no son previsibles y varían con el paso del tiempo. Además, los resultados de la actividad empresarial siempre tienen lugar en el futuro, y las propias acciones de los emprendedores alteran el contexto en que tal resultado se produce. Por tanto, siempre la actividad empresarial va a estar sujeta a incertidumbre, siempre se van a correr riesgos.

Y es siempre la propaganda del Estado: darnos seguridad y certidumbre. ¿No nos dicen que nuestro futuro está asegurado con las pensiones? ¿No es lo más seguro invertir en Deuda Pública? Este no es el momento de desmontar estos mitos, basta recordar que es la bandera con que tradicionalmente el Estado captura a los individuos.

El riesgo no desaparece, se traslada

Con el funcionamiento de los Bancos Centrales, se hace creer a los bancos, y sobre todo a sus depositantes, que el riesgo ha desaparecido. Pero ese riesgo sigue existiendo, no puede desaparecer: se puede mover, se puede esconder, se puede reducir en algún caso obteniendo más información (a un coste), pero no eliminar. Es más, la percepción de ausencia de riesgo altera también el comportamiento de los individuos, en este caso los bancos: recuérdese, cuanto más letras o deudas descuenten, más pasta ganarán si la situación vuelve a la normalidad. Así pues, hay una situación clara de “riesgo moral” que va a hacer que el riesgo global de la sociedad se incremente.

Lo que está ocurriendo es que el riesgo se va trasladando de las empresas a los bancos (y otras entidades financieras, claro), y de estas a la Banca Central, con lo que éste va acumulando todo el riesgo de la economía. El camino por el que esto ocurre no es nada obvio, por lo intrincado de productos y regulaciones. Mehrling habla de los momentos previos a la crisis de 2008, en que todo el mundo era consciente de que alguien estaba asumiendo riesgos gratuitamente, pero nadie sabía quién era (luego se descubrió que eras las aseguradoras tipo AIG, ver el libro de Mehrling para más detalle).

Y se incrementa

En cualquier caso, no es una mera acumulación del riesgo preexistente, pues ya se ha visto que el riesgo también se incrementa como consecuencia de la actuación del banco central. O sea, se hace una bola más gorda que todas las bolitas que había por separado si las hubiéramos juntado. Claro, la bola tarda más en estallar, pero cuando estalla, sus efectos son más demoledores, las crisis económicas son más profundas y dañinas.

En resumen, no hay que engañarse: mientras las personas sean personas y no robots, el futuro no estará escrito y la acción humana estará sujeta a incertidumbre. A nivel individual, podremos tratar de protegernos, pero la sociedad a nivel global no se puede proteger. Tiene que haber quiebras de las empresas que se han equivocado en sus apreciaciones sobre las preferencias de los individuos. Que los Gobiernos, por la vía de la intervención de los Bancos Centrales, nos quieran hacer creer que tal riesgo se puede eliminar, no es más que otro de los mitos que nos insuflan, y con idénticos o mayores efectos destructivos.


[1] Sin embargo, la FED implementó un mecanismo similar al del Banco de Inglaterra, sin tener en cuenta la peculiaridad norteamericana. Esto es lo que dice Mehrling, si no le he entendido mal, y dio lugar a numerosas distorsiones que el autor explica en el libro.

Ver también

Los terceros agentes confiables, ¿son un agujero en el sistema bitcoin? (Eduardo Blasco).

La banca Simons y la estabilidad monetaria y económica. (César Táboas).

La innegable dominancia atlántica (demos gracias)

Aunque el título haga referencia a la dominancia atlántica, en este artículo pretendo poner el foco en su director de orquesta, EEUU, y tratar de desmentir algunos de los cantos de sirena geopolíticos que venimos escuchando en los últimos tiempos sobre la pérdida de dominio global de EEUU y su -supuestamente- inevitable remplazo por China y su esfera de poder.

Desde luego, el poder que EEUU y la Alianza Atlántica pueda ostentar hoy en día no es ni de lejos el de comienzos del milenio, pero esto no quiere decir que EEUU se haya convertido en un jugador menor en la esfera global ni que la pérdida de dominancia atlántica sea ya un fenómeno firme. Lo que sí es muy cierto, sin embargo, es que muchas cosas han cambiado, partiendo de la visión de muchos gobiernos sobre lo que es deseable en la organización de las relaciones internacionales y lo que no.

Ejemplo de ello es que a comienzos del presente milenio la mayoría de los gobiernos defendía avanzar de manera acelerada en la integración económica global a través de instituciones creadas para ello como el Banco Mundial (BM), la Organización Mundial del Comercio (OMC) o el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, hoy en día se es una rara avis por defender dichas posturas y muchos de esos gobiernos han virado hacia una visión incrementalmente proteccionista en la cual la globalización e integración multilateral se ve como una fuente de riesgo e inseguridad.

Cinco grupos geopolíticos

Dicho cambio de cosmovisión política lo es también económica y geográfica, ya que resulta imposible e incluso incorrecto hablar de geopolítica sin introducir la economía, las relaciones internacionales y la historia en el debate. Tal y como nos recordaba Martin Wolf hace unas semanas, actualmente el mundo se puede dividir principalmente en cinco grupos. El primero de ellos estaría compuesto por EEUU y sus aliados más cercanos, es decir, EEUU, Canadá, la Unión Europea, Japón, Australia y Nueva Zelanda. En un segundo lugar encontraríamos a aquellos países más cercanos a EEUU que al eje chino, pero que tampoco son aliados en firme del gobierno norteamericano. Entre ellos podríamos encuadrar a la India, Colombia, México, Turquía, etc., a modo de ejemplo.

Un tercer grupo, que históricamente siempre ha existido, pero que nunca han sido los mismos, sería aquel conformado por países no alineados. Hoy en día en la disputa entre EEUU y China estaría conformado por Brasil, Indonesia, Nigeria, etc. Un cuarto grupo, el de los más cercanos a China sin ser firmes aliados, estaría probablemente formado por la mayoría del continente africano, Iraq, Kazajistán o algunos países árabes, como es el caso de Arabia Saudí. Y finalmente, un grupo bien conocido por todo sería el de los aliados directos del gobierno chino, siendo, entre otros, Rusia, Irán y Pakistán.

Territorio y población

Analizando dicha clasificación -que en cierta parte puede resultar subjetiva- encontramos dos factores que delimitan claramente a los aliados directos de EEUU de todos los demás países, siendo estos el nivel de renta per cápita y su relación con la democracia y lo valores adyacentes a esta. Los demás países, en su gran mayoría, en lugar de posicionarse geopolíticamente en defensa de unos determinados valores, más bien se posicionan contra EEUU (eso sí, en diferentes grados) y los intereses del gigante norteamericano. Con esto no quiero decir que los aliados directos de EEUU no lo sean también por conveniencia, sino que existe un mayor volumen de valores y visiones compartidas entre, por ejemplo, Alemania y EEUU que entre Pakistán y China.

Una vez el tablero geopolítico ha quedado correctamente delimitado, podemos entrar a analizar el peso que cada bloque tiene en un número de áreas de elevada importancia a la hora de medir el poder geopolítico que ostentaría cada uno de los bloques. Por simplificación, dividiendo entre China y sus acólitos y EEUU y sus respectivos, hoy en día el bloque de China suma cerca del 50% de la superficie terrestre frente al 35% del bloque de EEUU, excluyendo todo el territorio correspondiente a la Antártica. En términos de población, el bloque chino alberga al 46% frente al 43% del bloque pro-norteamericano.

China, poco más de un cuarto del PIB mundial

Sin embargo, teniendo estos números en cuenta llama aún más la atención el hecho de que el bloque chino genere tan solo el 27% del PIB mundial frente al 67% del bloque de EEUU, siendo este un claro signo de la gran dominancia atlántica en el plano económico, cuya causa sería el hecho de que la gran mayoría de países de altos ingresos se situarían dentro del bloque del gigante americano. Además, cabe destacar que la tendencia a la baja del crecimiento chino y graves problemas estructurales que padecen a nivel económico ralentizarán aún más e incluso podrían anular el cierre de esta brecha, que antes veíamos como algo inminente a ocurrir en los próximos años.

Aunque esta comparativa tan directa nos sirve para tener una imagen de los equilibrios de poder económico a escala mundial, conviene realizar un análisis algo más minucioso de determinados factores. En primer lugar, ya que el principal motor de la economía china sigue siendo la industria -a pesar de la reducción de su peso proporcional en los últimos años- no es de extrañar que el bloque chino tenga más peso sobre la industria mundial que sobre el PIB, con un peso industrial del 38% frente al 55% del bloque de EEUU. No sorprendería que esta brecha se cerrase en las próximas dos décadas, a falta de introducir en la ecuación la variabilidad de la capacidad industrial de la India frente a competidores con menores costes.

Inversión Extranjera Directa (IED)

En términos de comercio global, sin embargo, China sigue siendo muy superior a EEUU en términos cuantos países son dependientes de cada uno de los dos gigantes. Por poner una cifra sobre la mesa, cabe destacar que el pasado año China mantuvo relaciones comerciales con 144 países más que EEUU. Por otra parte, en términos de flujos de capital, EEUU sigue siendo el rey mundial sin lugar a dudas.

En este sentido, en términos de Inversión Extranjera Directa (IED), el bloque de EEUU todavía representa el 84% del total de la IED por país inversor y el 87% por país receptor, debido a que las empresas que más capital mueven del mundo se encuentran en países localizados dentro del bloque de aliados de EEUU. De hecho, hay un dato que llama mucho la atención. La IED entre los bloques de EEUU y China es el triple que dentro del propio bloque de China. Países como Rusia e Irán, aliados de China, tienen una capacidad de inversión internacional extremadamente reducida y tampoco disponen de proyectos atractivos para los inversores chinos.

Reservas de divisa

Como último factor por destacar para mostrar la persistencia de la dominancia del bloque de aliados de EEUU encontramos el hecho de que las reservas mundiales de divisa se siguen manteniendo de manera aplastante en dólares y las divisas de algunos de los principales aliados de EEUU, como pueden ser el euro o el yen. Concretamente, el 87% de reservas de divisas a nivel global se encuentran hoy en día en dólares o monedas de aliados del gigante norteamericano. Ello es principalmente debido a que la mayoría de estos países copan el mercado de activos financieros líquidos a largo plazo debido a su mayor calidad crediticia y menor riesgo-país. A este respecto, China tiene poco que hacer, ya que para poder ser mínimamente competitiva en esta área requeriría abrir sus mercados financieros, incluyendo el de deuda pública china, algo a lo que el gobierno de Xi Jinping no está dispuesto.

En conclusión, tal y como hemos visto a lo largo de este artículo, por mucho que a lo largo de los últimos años se haya implantado la creencia de que China tenía ocasión de convertirse en potencia hegemónica, la realidad muestra una imagen bien distinta. Tanto a nivel geopolítico como socioeconómico, EEUU y sus aliados siguen presentando claros signos de dominancia frente al bloque de China, siendo esta una situación que no tienen visos de revertirse en los próximos años a causa de la desaceleración china y la multitud de crisis estructurales que están afectando al gigante asiático en la actualidad.

Ver también

Expansionismo: China en el nuevo orden geopolítico. (Mateo Rosales).

Mucho más que una guerra comercial. (Daniel Lacalle).

La organización del Free Market Road Show premia al Instituto Juan de Mariana por sus diez años colaborando estrechamente en la defensa de la libertad

El pasado mes de noviembre el Free Market Road Show se reunió en Viena para coordinar los eventos de FMRS 2024, discutir los formatos y el encuadre con el fin de optimizar la experiencia de los asistentes en la búsqueda de soluciones de la sociedad libre a los problemas de hoy.

En este evento, The Austrian Economics Center premió al Instituto Juan de Mariana por haber participado en la organización de eventos del FMRS durante más de 10 años. Desde el Instituto, estamos muy orgullosos de poder trabajar y colaborar con el FMRS y con académicos e individuos altamente comprometidos con la defensa de la libertad.

Gabriel Calzada: “Europa está en declive”

Entrevista realizada por Ronnie Grob para la revista mensual suiza Schweitzer Monat a Gabriel Calzada, presidente del Instituto Juan de Mariana, y presidente de la Universidad de las Hespérides.

El viejo continente está excesivamente regulado y carece de innovación, afirma el economista Gabriel Calzada. Él lucha contra ello fundando una nueva universidad.

Ronnie Grob: Han fundado una nueva universidad, que por fin ha abierto sus puertas tras una larga lucha: la Universidad de las Hespérides, en Canarias. ¿Cómo funciona?

Gabriel Calzada: Es una universidad híbrida. Aunque tenemos campus físicos con muchas actividades en ellos, también puedes seguir todo lo que necesitas para tu titulación online. Damos a nuestros estudiantes la flexibilidad de venir al campus o quedarse en casa.

¿De cuántos estudiantes estamos hablando?

Para este primer año, serán unos 180 estudiantes. El 12% de ellos son canarios. En nuestra primera cohorte, tenemos estudiantes de veintiún países. Principalmente son de España y Latinoamérica, porque tenemos programas en español. Pero hace poco conseguimos acreditar nuestro primer programa en inglés, un máster en economía. Se pondrá en marcha el año que viene.

“Nuestra universidad se inspira en las artes liberales, el currículo básico de la tradición liberal clásica, y no acepta fondos públicos. Cuando hablamos a políticos y burócratas de estas cualidades, no les gustó”.

Gabriel Calzada

Tardaron dieciséis años en abrir la universidad, debido a la masiva resistencia del gobierno. ¿Cómo fue esa resistencia?

En España hay que aprobar una ley para abrir una nueva universidad. Por lo tanto, si los políticos se oponen a tu proyecto, te enfrentas a un problema. Nuestro objetivo era crear una universidad bastante original, que prestara más atención al aprendizaje que a la enseñanza y ofreciera lo que un académico curioso tendría el privilegio de experimentar.

Nuestra universidad se inspira en las artes liberales, el currículo básico de la tradición liberal clásica, y no acepta fondos públicos. Cuando hablamos a políticos y burócratas de estas cualidades, que aún hoy forman parte de nuestra universidad, no les gustó. Dieron todo tipo de respuestas, desde reacciones escépticas hasta una oposición total.

¿Por ejemplo?

Cuando enviamos nuestros programas a las autoridades públicas para su aprobación, teníamos algunos cursos sobre la teoría de la elección pública en economía. Nos lo devolvieron y se negaron a permitirlo, argumentando que la elección pública no es algo que deban aprender los estudiantes universitarios. Lo mismo decían del Derecho y la Economía.

O decían: “Oh, ¿está en línea? ¿Cómo puede ser online? Porque seguro que necesitaréis un polideportivo”. Cuando les contestábamos que podíamos dar una Nintendo Wii a nuestros alumnos y un entrenador personal, se echaban a reír delante de nosotros. Incluso nos advirtieron de que no tendríamos a nadie que nos recogiera la basura si nos atrevíamos a abrir la universidad.

Pero finalmente ocurrió…

Hace cuatro años, el Parlamento de Canarias aprobó la universidad. Desde ese día pasaron tres años y medio hasta que recibimos el permiso definitivo. Entre medias, tuvimos que pasar por la acreditación y ponerlo todo en marcha, montar los edificios, los campus, las plataformas, los contratos de sistemas, los contratos de los profesores…

Todo eso debe de suponer un enorme papeleo y mucho dinero gastado en abogados, ¿me equivoco?

La cantidad de papel que gastamos para satisfacer a las autoridades fue obviamente tan grande que, en algún momento del año pasado, decidimos determinar cuántos papeles habíamos enviado a la administración. Descubrimos que sumaban aproximadamente 105.000 páginas con 42 millones de palabras escritas en ellas. Si las apilábamos unas encima de otras, un papel cada vez, acabábamos teniendo una torre de veintiún metros de altura, hecha enteramente de papel. Andrew Morriss, antiguo Decano de la Escuela de Innovación de Texas A&M, sugirió que hiciéramos una escultura con esos 105.000 papeles, para representar abstractamente la burocracia, y la colocáramos frente a nuestro campus.

¿No debería la universidad ser acogida por el gobierno como una iniciativa privada socialmente beneficiosa?

En nuestro caso, la cuestión de si la universidad debe existir debería ser una obviedad, ya que no requiere fondos públicos, ni subvenciones ni nada por el estilo. Sin embargo, las universidades se han convertido en una herramienta de control de la sociedad por parte de los gobiernos. Cada vez más gobiernos empiezan a comprender que las universidades son parte de lo que genera cultura en la sociedad, y quieren controlar qué grupos acaban estableciéndolas.

Luego está el problema de los que están establecidos; es decir, el capitalismo de amiguetes. Así que los que ya gestionan una universidad se alían con el gobierno para erigir barreras de entrada muy altas que son casi imposibles de superar.

¿Tuvo algún apoyo a pesar de la oposición?

En España hay que presentar firmas de quienes respaldan los programas y proyectos que planteas. Entre nuestros apoyos contábamos con premios Nobel como Vernon Smith, o Mario Vargas Llosa, personalidades del ámbito político como George Shultz, Ruth Richardson, Leszek Balcerowicz o Václav Klaus, también muchos empresarios e inversores como Steve Forbes o Peter Schiff, y académicos de alto nivel como Barbara Oakley o Jerry L. Jordan.

Pero para los políticos no era suficiente. Era increíble ver cómo las normas a las que nos sometían eran completamente arbitrarias y subjetivas; cómo se puede ampliar tanto la regulación para permitirles concluir a su antojo sus evaluaciones de una universidad propuesta.

El lema de la universidad es “libre de aprender a ser libre”. ¿Por qué eligió ese lema?

Efectivamente, el lema es un juego de palabras en español que dice que eres libre de aprender, y que puedes aprender a vivir libremente. Combina las dos cosas que queríamos destacar: el hecho de que esta universidad es para mentes curiosas que albergan curiosidad académica, y la misión de la universidad, que es explorar el papel de la libertad en el desarrollo personal y social. Creo que también se hace eco de nuestra atención al espíritu empresarial, que, junto con las finanzas y la economía, forma parte del plan de estudios básico. Por tanto, todos nuestros alumnos estudiarán iniciativa empresarial.

¿Qué esperan conseguir?

Nuestro sueño es contribuir a una sociedad más libre y próspera creando una institución de enseñanza superior en línea arraigada en la tradición educativa liberal, de la que Liberty Fund, la Universidad Francisco Marroquín y la Mont Pelerin Society son brillantes ejemplos. Nuestro objetivo es ofrecer cursos diseñados para estudiantes intelectualmente curiosos, garantizando el rigor académico y fomentando al mismo tiempo una vibrante vida estudiantil tanto en nuestro metaverso como en entornos presenciales. Queremos promover la responsabilidad individual en una comunidad de aprendizaje abierta a la libre investigación.

¿Son sus grados aceptados por el Espacio Europeo de Educación Superior, tienen reconocimiento internacional?

Sí, nuestros BAs y MAs son todos estudios acreditados en la UE. La universidad y nuestros programas han sido aceptados por las agencias de acreditación españolas y europeas, por lo que la Unión Europea los reconoce. El precio anual ronda los 3500 euros para los estudiantes de grado y, dependiendo del programa, entre 6000 y 9000 euros para los de posgrado.

Hoy en día se oye hablar de los estudiantes de las universidades estatales tradicionales a causa de toda la cultura de la cancelación, las ideas woke, el activismo climático, etcétera, que tiene lugar en ellas. ¿Podría convertirse esto en un problema con el que tengan que lidiar?

En 2012 abrimos una escuela de negocios en Madrid, que fue mucho más fácil de montar que la universidad. Nuestros alumnos han estado muy comprometidos, lejos de practicar la cultura de la cancelación, lejos de exigir espacios seguros y muy lejos de reclamar el derecho a no sentirse ofendidos. Al contrario, se han desafiado unos a otros y han disfrutado de ese aspecto de desafiar y ser desafiados. Confiamos en que la universidad sea similar.

“La universidad se ha convertido en una especie de organización parlamentaria sobre la que los profesores se han hecho con el control. En ese ambiente, los profesores creen que pueden imponer sus propias ideas políticas”.

Gabriel Calzada

¿Por qué hay estudiantes que no quieren ser desafiados?

Los estudiantes que se oponen al debate abierto y quieren imponer sus puntos de vista a otros estudiantes existen desde hace muchas décadas. Ellos no cambiaron, pero la universidad sí: esos estudiantes y sus actitudes autoritarias no eran aceptables en los viejos tiempos. Hoy, por desgracia, demasiadas universidades aceptan esas actitudes que son contrarias a la indagación y a la exploración intelectual rigurosa de las ideas. Algunas universidades incluso fomentan esas ideas censuradoras y las protegen contra quienes son curiosos y verdaderamente académicos.

¿Cuáles son las razones de estos cambios?

La universidad se ha convertido en una especie de organización parlamentaria sobre la que los profesores se han hecho con el control. Una vez que los profesores tienen el control pero no la propiedad, actúan racionalmente, utilizando las instituciones en su propio beneficio. Se mantienen relativamente alejados de las aulas, reduciendo el tiempo lectivo. Extraen recursos para sus propias aficiones investigadoras. Y establecen “acuerdos de no agresión” tácitos con los estudiantes que conducen a un bajo rigor académico y a inflar las buenas notas.

“América Latina, aun con todos sus problemas sociales, es mucho más dinámica que Europa. También veo a varios países africanos empleando fructíferamente el dinamismo que proviene de sus grandes aspiraciones y esperanzas. En cambio, Europa está decayendo”.

Gabriel Calzada

En ese ambiente, los profesores creen que pueden imponer sus propias ideas políticas a todos los que están por debajo de ellos en la jerarquía de la universidad y hacer lo que quieran. Los profesores no ven a los estudiantes como clientes con sus derechos y responsabilidades. Es un desastre. Si echamos la vista atrás a través de los siglos e incluso décadas hasta principios del siglo pasado, las universidades nunca estuvieron controladas por profesores sino por patronatos o por propietarios.

Usted ha vivido muchos años en Ciudad de Guatemala, al frente de la Universidad Francisco Marroquín, y ahora ha vuelto a Europa gracias a esta universidad. ¿Cuáles son las principales diferencias entre Sudamérica y Europa en la actualidad?

América Latina, aun con todos sus problemas sociales, es mucho más dinámica que Europa. También veo a varios países africanos empleando fructíferamente el dinamismo que proviene de sus grandes aspiraciones y esperanzas, de sus actitudes positivas hacia el futuro y lo que se puede conseguir. En cambio, Europa está en declive. Cuando se acordó la Agenda de Lisboa, los políticos declararon que en diez años transformarían Europa en la parte más innovadora del mundo. Veintitrés años después, Europa es una de las partes menos innovadoras, más rígidas, inflexibles y altamente reguladas del mundo. Se guía de arriba abajo en lugar de abajo arriba, y si no vemos un gran cambio en los próximos años, Europa seguirá decayendo mientras la innovación y la prosperidad florecen en otros lugares.

Veo sobre todo una actitud coherente con la gente que no cree que el futuro vaya a ser mejor que el presente: no se puede cambiar nada. Y hacer algo nuevo cuesta mucho. Requiere mucha energía, no será reconocido como un logro y puede hacer que te etiqueten como un disruptor de cómo se hacen las cosas habitualmente. En realidad, los emprendedores disruptores son muy valiosos, por supuesto. Esto se reconoce en América Latina: como emprendedor allí, eres respetado por casi todos en la sociedad. Si eres emprendedor en Europa, te miran con recelo.

¿Qué consejo le daría a un empresario en Alemania al que los medios de comunicación y las personas con influencia social acosan y faltan al respeto con frecuencia?

Es un caso muy complicado, porque una persona que tiene un capital inamovible y se encuentra en esa situación sólo puede vender ese capital o ponerse en contacto con organizaciones que forman parte de la tradición liberal clásica para intentar cambiar la situación, la mentalidad de la gente, así como la idea de responsabilidad en la gente en general.

Lo que Europa ha perdido en última instancia es la idea de responsabilidad, es decir, que uno debe ser responsable de sus actos y de sus consecuencias. Nos hemos convertido en pequeños bebés que piensan que lo merecemos todo de una especie de lobo mitológico que nos dará todo tipo de comida y cobijo. Si no conseguimos cambiar eso, no veo ningún futuro para Europa. La falta de un concepto de ser responsable y estar orgulloso de lo que haces, es el núcleo del problema de Europa. Estamos a tiempo de revivir esa poderosa idea positiva.

Aprendiendo de Eric S. Raymond y JavaScript

Hoy es 4 de diciembre, cumpleaños de Eric S. Raymond, también conocido como ESR. Es quien mantiene desde 1990 el nuevo Jargon File y es el autor de Una breve historia de los hackers (1992), La catedral y el bazar (1997), Colonizando la noosfera (1999), El caldero mágico (2001), La venganza de los hackers (2001) y El arte de programar en Unix (2003).

También es el aniversario del lanzamiento de JavaScript en 1995. JavaScript es un lenguaje de programación que se ejecuta, mayoritariamente, en navegadores web (los programas con los que navegamos por Internet, como Firefox, Chrome u Opera). Aporta funcionalidades que serían imposibles sin un lenguaje que se ejecutase en el lado del cliente. Y consigue que, al tener los usuarios cada vez más posibilidades, el uso de Internet se haya generalizado tanto como lo es actualmente.

Estos dos acontecimientos, que no tienen relación entre sí, podría parecer que hablar de ellos es más propio de un blog de tecnología que del Instituto Juan de Mariana, pero podemos extraer muchas enseñanzas para otros ámbitos, como la economía o la comprensión de la acción humana.

Sacando a la luz la comunidad hacker

El Jargon File es el diccionario hacker que ha hecho florecer la comunidad hacker. Por un lado, haciendo ver a la sociedad que el hacker no es ese personaje siniestro que está en un garaje haciendo maldades sino, como define Raymond en Cómo convertirse en hacker:

Existe una comunidad, una cultura compartida, de programadores expertos y magos de las redes, cuya historia se remonta décadas atrás a los tiempos de los primeros miniordenadores de tiempo compartido y los tempranos experimentos con ARPAnet. Los miembros de esta cultura crearon el término “hacker”. Los hackers construyeron Internet. Los hackers hicieron de Unix el sistema operativo que es hoy día. Los hackers hacen andar Usenet. Los hackers hacen funcionar la WWW. Si eres parte de esta cultura, si has contribuido a ella y otras personas saben quién eres y te llaman hacker, entonces eres un hacker.

Los mentalidad hacker no está confinada a esta cultura del software. Hay gente que aplica la actitud de hacker a otras cosas, como la electrónica o la música. De hecho, puedes encontrarla en los más altos niveles de cualquier ciencia o arte. Los hackers de software reconocen estos espíritus emparentados en otras partes y pueden llamarlos “hackers” también. Y algunos sostienen que la naturaleza hacker es en realidad independiente del medio particular en el cual trabaja.

Eric Steven Raymond. Cómo convertirse en hacker.

Hackers y crackers

Y se desmarca del cracker:

Existe otro grupo de personas que se llaman a sí mismos hackers, pero que no lo son. Son personas (generalmente varones adolescentes) que se divierten irrumpiendo ilegalmente en ordenadores y haciendo “phreaking” en el sistema teléfonico. Los auténticos hackers tienen un nombre para esas personas: “crackers”, y no quieren saber nada de ellos.

Los auténticos hackers opinan que la mayoría de los crackers son perezosos, irresponsables y no muy brillantes, y fundamentan su crítica en que ser capaz de romper la seguridad no le hace a uno un hacker, de la misma manera que ser capaz de arrancar un coche con un puente en la llave no le convierte en ingeniero de automotores. Desafortunadamente, muchos periodistas y escritores utilizan erróneamente la palabra “hacker” para describir a los crackers; esto causa enorme irritación a los auténticos hackers.

Eric Steven Raymond. Cómo convertirse en hacker.

En resumen, y en palabras del propio Raymond: “La diferencia básica es esta: los hackers construyen cosas; los crackers las destruyen”.

Los hackers toman las empresas

Esta forma de sacar a la luz la comunidad hacker e identificarla como el conjunto de personas que crean soluciones a las necesidades humanas es la clave para que se utilicen términos como hackathon, hackmeeting, hacklab / hackerspace o growth hacking fuera del ámbito de la tecnología. Por otro lado, y de forma paralela, nos encontramos que cada vez hay más Software Libre y cada vez más empresas liberan su código, al menos, en parte.

La mayoría de los grandes proyectos de Software Libre están gestionados por su propia comunidad, como Python, mantenido por la Fundación Python, Wikipedia y MediaWiki, mantenidos por la Fundación WikiMedia, los proyectos mantenidos por la Apache Software Foundation, como el servidor web Apache, Apache OFBiz o AirFlow o los proyectos que han surgido de Github, como Electron, Atom o Pulsar.

Empresas cuyo modelo es el software libre

Con este tipo de instituciones cohabitan una serie de empresas que su modelo de negocio está totalmente basado en el Software Libre, como son la mayoría de las distribuciones comerciales de GNU/Linux, como Ubuntu, mantenido por Canonical Ltd. o Red Hat Enterprise Linux y Fedora, mantenidas por Red Hat Inc.

Y un tercer grupo cada vez más creciente son las empresas que su negocio no se basa directamente en el Software Libre, pero que liberan software. Algunos de estos proyectos libres los tenemos en:

  • Android, TensorFlow, Angular, Kubernetes y muchas otras herramientas liberadas por Google.
  • Bootstrap, liberado por Twitter.
  • OpenCV, liberado por Intel.
  • React, React Native y otras herramientas de React, liberados por Facebook.
  • Visual Studio Code, liberado por Microsoft.

Gracias al trabajo de Eric S. Raymond, y otros mucho más, de desmitificar la figura del hacker y, sobre todo, de desligarla del cracker, mostrando que el modelo de desarrollo del Software Libre no sólo produce más, sino, sobre todo, mejores proyectos que en el modelo de software privativo, es lo que el mercado lo asuma de forma natural y espontánea como una parte de sí.

Ejemplos del impacto del software libre en la economía y empresas

Habitualmente, nos fijamos en proyectos de Software Libre que han dejado una huella profunda en la economía y la forma en que operan las empresas operan y nos fijamos en casos notables de transformación y éxito como:

GNU/Linux y Red Hat: La adopción de sistemas operativos basados en GNU/Linux ha sido un hito. Empresas como Red Hat han capitalizado esta tecnología ofreciendo soluciones de software libre y soporte, permitiendo a las empresas utilizar sistemas robustos y estables sin depender de licencias costosas.

Android y su ecosistema: El sistema operativo Android, basado en el kernel de Linux, ha revolucionado la industria móvil. Empresas de todo el mundo han adoptado este sistema operativo, permitiendo la creación de dispositivos móviles económicos y potentes.

Apache Software Foundation: Proyectos como el servidor web Apache han sido fundamentales en la estructura de Internet. La Apache Software Foundation ha impulsado numerosos proyectos de código abierto que forman la base de innumerables sitios web y servicios en línea.

Herramientas de Desarrollo Colaborativo: GitHub y GitLab han transformado la forma en que se desarrolla el software, permitiendo la colaboración abierta y la creación de proyectos de software más sólidos y confiables.

Filosofía hacker e innovación

Pero me parece mucho más importante analizar primero algunas de las influencias de la filosofía hacker en la innovación y la eficiencia del trabajo para entender conceptos más abstractos como la globalización o bitcoin y la importancia de figuras como Eric S. Raymond y la comunidad hacker. Veamos algunos de ellos:

Descentralización y colaboración: La filosofía hacker fomenta la descentralización del conocimiento y la colaboración abierta. Esto ha llevado al desarrollo de modelos de trabajo más eficientes donde la colaboración y el intercambio de ideas son fundamentales.

Hackathones y eventos colaborativos: Estos eventos no solo ocurren en el ámbito tecnológico. Empresas de diversos sectores han adoptado hackathones como estrategia para impulsar la innovación y resolver problemas, promoviendo la creatividad y el trabajo en equipo.

Metodologías Ágiles y flexibles: La mentalidad hacker ha influido en metodologías como Agile y Lean, que priorizan la flexibilidad, la adaptabilidad y la entrega rápida de productos de alta calidad.

Cultura de la transparencia y la retroalimentación: La cultura hacker valora la transparencia y la retroalimentación constante, aspectos que se han trasladado a muchos entornos empresariales, fomentando la mejora continua y la innovación.

Influencia social de la cultura hacker

Entendiendo los anteriores puntos, podemos entender cuestiones tan importantes como es el cambio de la búsqueda de datos enciclopédicos. Antiguamente, cuando queríamos buscar un dato de una biografía, acudíamos a las enciclopedias. Pero ahora acudimos a Wikipedia. Por su propia naturaleza, Wikipedia está más actualizada y tiene más contenidos que ninguna enciclopedia editada en papel. Pero no siempre estuvo ahí, sino que surgió del esfuerzo de dos hackers, Jimmy Wales y Larry Sanger y del trabajo de la comunidad de desarrolladores y de articulistas de Wikipedia.

Pero si investigamos las influencias que tuvieron estos desarrolladores, nos encontramos con Ayn Rand, Hayek y Eric S. Raymond. Y es que la necesidad de compartir información de la comunidad hacker es lo que ha hecho que surjan, por un lado, lenguajes de marcado como LaTeX, HTML o MarkDown que facilitan la edición de esa documentación, pero, por otro lado, los blogs o los wikis. Y si miramos los CMS (Content Management System / Sistemas de Gestores de Contenidos) más utilizados, no encontramos que los que encabezan las clasificaciones son todos libres: WordPress, Joomla, Drupal…

Las necesidades personales del programador

Pero para escribir esa documentación, necesitamos editores. Y de nuevo, en el mundo del Software Libre, nos encontramos una gran cantidad de ellos: vi, Emacs, nano, VS Code, Pulsar… ¿Y por qué hay tantos? De nuevo, la solución está en Eric S. Raymond, quien dice en La catedral y el bazar:

Every good work of software starts by scratching a developer’s personal itch. (Cada buen trabajo de software comienza por rascar el picor personal de un desarrollador).

Eric S. Raymond. La catedral y el bazar.

Todo programador pasa muchas horas de su vida delante del editor de texto, por lo que, al ser su principal herramienta de trabajo, la quiere, la mima, la personaliza a su gusto… pero además, como es programador, le añade nuevas funcionalidades que le facilitan su trabajo. Los buenos editores, como vi, tienen lenguajes de programación, como Vimscript, para poder automatizar tareas y evitar trabajos repetitivos. Pero no sólo se quedan en el mundo de la programación, ya que actualmente, hay muchísimos trabajos que utilizan el ordenador como principal herramienta y que heredan de la comunidad hacker esas automatizaciones para optimizar su esfuerzo.

Nuevas formas de trabajo

Un claro caso de este principio que expone Raymond lo escuché hace años en una GUADEC (GNOME User and Developer European Conference) donde el desarrollador de una aplicación de videoconferencia explicaba que la había desarrollado porque había tenido que irse a trabajar a otra ciudad y quería seguir hablando todos los días con su novia.

Actualmente, los sistemas de videoconferencia son tan habituales que han permitido una doble optimización del mercado: por un lado, tenemos el ahorro en viajes que suponen las videoconferencias; pero por otro lado, tenemos la gran globalización en la que empresas de todo el mundo pueden competir entre sí gracias a Internet, pero, especialmente, que esas empresas pueden contratar personal de cualquier lugar del planeta. 

Y es que el modelo de desarrollo del Software Libre no sólo permite la transmisión de conocimiento, sino también de trabajo. Herramientas surgidas de la comunidad hacker, como la web, git, ftp, ssh… permiten trabajar de forma remota permitiendo un desarrollo global y una transmisión de riqueza de las zonas más ricas del planeta a las zonas más pobres, ayudando de esta manera al desarrollo global. También ha sido la propia comunidad del Software Libre la que ha creado la pieza que faltaba para el desarrollo global: bitcoin.

Las enseñanzas de JavaScript

Como hemos dicho al principio, JavaScript (o JS) es un lenguaje que se ejecuta principalmente del lado del cliente en los navegadores web. Este fue su origen, pero ahora también puede usarse en el lado del servidor e, incluso, para hacer aplicaciones de escritorio o para móviles. Independientemente de lo que yo pueda pensar de JS como lenguaje para backend (programación en el servidor) o en el escritorio, es un hito que no podemos dejar de lado.

Antiguamente, desarrollar páginas web que se vieran consistentes en todos los navegadores era un desafío considerable debido a las diferencias en la interpretación del código HTML, CSS y JavaScript por parte de cada navegador. Esta disparidad provocaba problemas de compatibilidad y rendimiento, generando una experiencia inconsistente para los usuarios y unos grandes quebraderos de cabeza para los programadores.

Compatibilidad

Pero, de nuevo, la comunidad del Software Libre creó una serie de acciones que solventó este problema. Primero, concienciar a los usuarios y programadores de que había que desarrollar páginas que fueran compatibles con todos los navegadores, para que los desarrolladores de navegadores también se concienciaran de que tenían que seguir estándares. Una de las campañas más curiosas a este respecto es “Esta web se ve mejor en…”.

Muchas webs ponían a finales de los noventa y comienzo de los dos mil “Esta web se ve mejor en XXX” siendo XXX o bien un navegador o bien una resolución de pantalla. Pero la comunidad del Software Libre, que siempre suele tener un punto humorístico, comenzó a usar mutaciones jocosas como “Esta web se ve mejor en zapatillas” o “Esta web se ve mejor en casa”. Otra campaña mostraba el mensaje “Too Cool for Internet Explorer” para indicar que esa página era demasiado “cool” para ser visitada con un navegador tan malo.

Gracias a esa concienciación hubo un doble resultado, por un lado, comenzaron los estándares web, como los establecidos por el W3C (World Wide Web Consortium), que han sido fundamentales para establecer pautas comunes en la creación de sitios web. Estos estándares proporcionan directrices sobre cómo se debe interpretar y mostrar el contenido web, lo que ha contribuido a una mayor consistencia entre los navegadores.

Homogeneización

Por otro lado, se desarrollaron distintas herramientas, muchas de ellas en JavaScript o combinando JS con CSS que homogeneizaban los formatos y permitían que esas páginas se viesen bien en todos los navegadores y, por otro lado, los propios desarrolladores de navegadores se pusieron las pilas para crear estándares para facilitar el trabajo de los desarrolladores web.

Gracias a la adopción masiva de los programadores de este tipo de herramientas primitivas, surgieron muchas más herramientas más evolucionadas que permiten desarrollar más y mejor hasta llegar a la situación actual, con frameworks como React, Angular, Vue… que permiten programar mucho más rápido y con mayor consistencia, por lo que, al haber tantos desarrolladores JS, surgieron nuevos entornos que desbordaron el navegador.

Y es que, cuando cuando hay un grupo de personas con interés en “dejar este mundo en mejores condiciones de como lo encontraron”, como dijo Lord Baden-Powell, como es la comunidad hacker, y ese grupo de personas se encuentra con un problema, no sólo lo soluciona, sino que de ese interés por solucionar ese problema, surgen nuevas oportunidades de hacer cosas buenas.

O, como dice Eric S. Raymond en La catedral y el bazar:

Dada una base suficiente de desarrolladores, asistentes y beta-testers, casi cualquier problema puede ser caracterizado rápidamente, y su solución ser obvia, al menos para alguien.

Eric S. Raymond. La catedral y el bazar.

Copyleft Fernando Vicente. Puede copiar este texto. Escrito originalmente en Markdown con vi sobre Ubuntu GNU/Linux, usando sólo software libre.

Ver también

Dos visiones sobre el software libre. (Daniel Rodríguez Herrera).

Lo que podría ser FON. (Daniel Rodríguez Herrera).

Hackers frente a académicos. (Fernando Vicente).