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Debate Sánchez-Feijóo: sobre la falta de un proyecto político

Anoche, lunes 10 de julio, fue el debate Sánchez-Feijóo, en el que discutieron por ver cuánto nos van a robar a cada uno y en qué se lo van a gastar. Feijóo mencionaba su proyecto político, por el cual le han criticado antes del debate y le criticaron después de él. O más bien por la ausencia de este.

En Twitter, tras el debate, muchas de las críticas concurrían, Alberto Núñez Feijóo carece de proyecto político. El exministro de Sanidad de Pedro Sánchez Salvador Illa criticaba a Feijóo por esta supuesta falta de proyecto de país. Este mismo reproche se le ha hecho en repetidas ocasiones a Isabel Diaz Ayuso. Mi opinión es que quien dice eso está muy equivocado. Ojalá estuviesen en lo cierto. Ojalá los políticos no hicieran nada y se dedicasen a cobrar sin tocar nada (salvo que fuese pare minimizar el estado, pero eso ya sería mucho pedir). Todos los partidos políticos sufren de un exceso de proyecto de país. Todos quieren intervenir demasiado y regularnos hasta la saciedad.

Un programa común: el control del país

No obstante, parece que la gente no lo vea así y que los partidos de todos los colores necesiten un claro y extenso programa de mediadas sobre cómo controlar el país y cómo solventar todos y cada uno de los problemas que le puedan aparecer hasta al último de los ciudadanos. Esto se debe a que los votantes se encuentran bajo dos sesgos: de pensar que lo importante es el trabajo y no la productividad y el sesgo por lo físico. Esto, traducido a la política, significa que los votantes quieren ver a los políticos trabajar, es decir, quieren verlos pasar nueva legislación, construir y arreglar cosas con dinero público, decir que están llevando a cabo programas y abriendo observatorios para solucionar problemas y demás.

Los votantes son irracionales y saben poco de economía, como demuestra Bryan Caplan en The Myth of the Rational Voter. Los políticos que vemos, los que han sido exitosos en su carrera política, saben darle a los votantes lo que quieren sin importar cuál sería la mejor acción para cada caso, aunque ellos mismos lo sepan. A los políticos no les guía ni la eficiencia ni la eficacia, sino el rédito electoral. La única excepción parece darse cuando los votantes relacionan el trabajo del político con la situación económica. Si lo relacionan en un alto grado, entonces sí que los políticos tendrían incentivos para aprobar políticas más impopulares, pero que mejorasen la economía del país.

Hacer mucho, no haciendo nada

Si lo que la mayoría de los votantes demanda es ver a los partidos legislar para intentar solucionar sin problemas sin ver las consecuencias inintencionadas, lo que los políticos les ofrecerán será esto mismo. Si los votantes no piensan en estas consecuencias, los políticos carecerán de incentivos para hacerlo. Una sociedad de votantes proteccionistas generará una clase política proteccionista, aunque de clones de Adam Smith se trataran. En este caso, como estamos hablando de clones de Adam Smith, estos políticos podrían explicarle al electorado por qué están equivocados y por qué es mejor el libre mercado que el proteccionismo.

En un primer momento, nos tendríamos que enfrentar al sesgo de la productividad vs. el trabajo. Permitir el libre mercado implica no hacer nada. Como decía Murray Rothbard, para un tratado de libre mercado solo necesitas una línea donde diga, ambos países comerciarán libremente. El resto es intervencionismo. Pues bien, de liberalizar cualquier industria, implicaría que los políticos no están haciendo nada, solo dejando hacer a los agentes privados. Esto aumentaría la productividad y la riqueza del país, pero no les haría trabajar. Mucha gente cree que la riqueza viene por el trabajo cuando no, viene de ser más productivos.

Explicar como éxito propio el trabajo ajeno

Los políticos tendrían que explicar esto y, con esta lección, vendría el segundo obstáculo para los clones de Adam Smith: proporciona un mayor rédito electoral, exacerbar la irracionalidad de los votantes que reducirla. A los votantes no les gusta que les digan que están equivocados. Como dice Paul Krugman: “los votantes sienten una aversión visceral por los candidatos que parecen intelectuales, y menos aún por los que intentan que el electorado haga cálculos aritméticos”.

Los votantes critican cuando los políticos no tienen un gran proyecto de país porque eso es lo que demandan, políticos que hagan o que parezca que hagan mucho, regulación diseñada a medida para sus problemas particulares y logros de su equipo para poder lucir los colores ante los demás y decir “mira este aeropuerto fantasma lo construyo mi partido”.

Por qué los economistas son los que peor entienden Bitcoin

No hay más remedio que reconocer que las opiniones acerca del dinero son más difíciles de describir que las nubes deformadas por el viento.

J. A. Schumpeter. Historia del análisis económico,

Suelo emplear un meme que dice “Economist have the worst understanding of Bitcoin. Change my mind”. Los economistas no entienden bitcoin. Una y otra vez compruebo cómo es este gremio el que tiene peor comprensión del activo. Y no depende de la escuela que sigan, de si son catedráticos o directivos de banca, de que sean de izquierdas o derechas, de la Escuela austriaca o de la Teoría Monetaria Moderna. Tras cuatro años dedicados a Bitcoin, cientos de entrevistas, conferencias y debates, puedo contar con los dedos de una mano los economistas que lo entienden.

Y es que Bitcoin ataca a creencias establecidas, y las creencias, como bien sabía Ortega, nos constituyen, estamos “sujetos” por ellas. Es desde las creencias desde donde interpretamos el mundo, y no admitiremos un pensamiento distinto ni una ocurrencia opuesta a ellas.

¿Qué les ocurre a los economistas?

Indudablemente, Bitcoin se sitúa en el campo económico —aunque no solo en él—. ¿Cómo es posible que algo de tanta trascendencia se les haya escapado a sus teóricos? “¡Es una burbuja! ¡Los tulipanes digitales!”, con la leve diferencia de que los tulipanes multiplicaron su precio por 22 y bitcoin por 60 millones. “No puede ser, el mercado se debe estar equivocando al valorarlo”, deben de pensar. Pero, ¿qué se les está pasando?

Bitcoin consigue resolver una serie de problemas históricos en el mundo digital. En éste, por defecto, carecemos de privacidad, puesto que siempre tiene que haber un proveedor del servicio. La privacidad es revelarse selectivamente. Hay que elegir a quién revelar tu información (un proveedor del servicio). Y éste siempre va a poder vulnerar tu decisión de no dar tus datos. Cuando das en mano una carta, el contenido de esa carta es privado. Sin embargo, cuando envías un correo electrónico, esa privacidad puede ser vulnerada por el proveedor del servicio, por lo que por defecto careces de privacidad. Lo mismo pasa con el dinero en efectivo.

Si tú pagas en una tienda con un billete físico, el tendero no tiene por qué saber quién eres o cuál es el origen de ese dinero, ni el que ha emitido ese billete, saber qué compras, cuándo y a quién, o de dónde procede ese dinero. Sin embargo, si nos movemos en el mundo digital, esa privacidad se pierde. Tu proveedor de ese servicio, tu banco, sí lo sabe, y con ello puede llegar esa información a muchos otros agentes.

Efectivo electrónico

Pues bien, el primer paso es entender que bitcoin vendría a ser ese “efectivo electrónico” que Satoshi describía en el whitepaper. Sin embargo, estas dos palabras han llevado a una serie de presunciones, a mi juicio totalmente erróneas, que son las que llevan a los economistas a no entenderlo. Bitcoin no es una alternativa al dinero fiat y a los bancos centrales, como propone el libro de Saifedean El Patrón Bitcoin. Veamos por qué.

Los dos problemas que conseguía resolver Bitcoin en el mundo digital son los siguientes: el problema del doble gasto y el problema de este tercero de confianza que provee un servicio digital. Lo fácil en este ámbito digital es multiplicar las unidades sin apenas coste. Por ejemplo, podemos distribuir una misma imagen a través de una aplicación de mensajería a múltiples personas. Pero el hecho de poder replicarla tantas veces como se quiera impide que sea un bien escaso y, por tanto, que merezca la pena atesorarlo.

La dependencia de un tercero

Además, para un activo que aspire a convertirse en un bien económico, su reproducción ilimitada equivale a la falsificación. Imaginemos que 100 unidades monetarias de nuestro banco pudiesen ser enviadas a muchas personas a la vez (problema del doble gasto). Este problema se podría resolver introduciendo un tercero que haga de intermediario y que garantice que esa imagen o esas 100 unidades monetarias no puedan ser reenviadas, como por ejemplo hacen las plataformas de series y películas o los bancos con nuestras monedas digitales.

Pero si tienes que depender de un tercero hay una serie de riesgos considerables, empezando por la pérdida de privacidad, dependes de su diligencia, estás sometido a sus normas, si tiene problemas técnicos te ves perjudicado en tu servicio, puede establecer mecanismos de censura, puede ser atacado, puede quebrar, puede ser intervenido por el Estado, etc. (problema del tercero de confianza).

Solución del doble gasto y tercero de confianza

Pues bien, bitcoin es el primer y único activo digital que consigue resolver estos problemas del doble gasto y del tercero de confianza, siendo el único activo real digital, una commodity digital. Sí, bitcoin es un activo real, no es el pasivo de nadie, no tiene emisor, ni una empresa que lo controle o que se centre en generar valor respecto de él. Entender bitcoin como un activo real es su primera dificultad.

La segunda dificultad es la comparación con los medios de pago. Bitcoin no es un gran medio de pago, no por problemas técnicos, sino porque no está diseñada principalmente para eso. Tampoco tenemos problemas para pagar en el día a día en la mayoría de casos, así que su demanda para eso tampoco nos importa demasiado. Además, incrementa considerablemente los costes de transacción —R. Coase— para hacer pagos. Por si fuera poco, bitcoin tiene una oferta determinística, por lo que cualquier cambio en la demanda se refleja vía precio, no hay manera de ajustar la oferta a la demanda para estabilizarlo, por lo que encima es inherentemente volátil. Los medios de pago y unidades de cuenta requieren ser estables para permitir el cálculo económico, pero precisamente esa estabilidad se logra sacrificando la revalorización del activo en el largo plazo. Entonces, ¿qué valor aporta bitcoin?

Redefinición del derecho de propiedad

Pues lo primero es que es una redefinición del derecho de propiedad, hasta ahora, toda nuestra propiedad dependía del orden establecido por el poder coactivo. Como Bitcoin suprime al tercero de confianza y genera un sistema global autónomo donde se puede poseer y transmitir el control de un activo real —bitcoin—, en realidad se parece más a un sistema global de derechos de propiedad privada absolutos.

El cambio es de dimensiones históricas, porque como además hace depender la propiedad de un activo del conocimiento de unas palabras, permite hacer tu riqueza y tus transacciones de forma privada a una escala global por ser digital. Por primera vez, todos los seres humanos tenemos la posibilidad de acceder a propiedad para ahorrar, intercambiar y dejar en herencia a quien consideremos sin censura, con una accesibilidad total y sin que nadie la pueda diluir. No me parece poco.

Deterioro, divisibilidad, costes de custodia…

Lo segundo, es que si es un activo real debe tener unas propiedades X, puesto que no es el pasivo de nadie, su valor dependerá de la demanda de esas propiedades. Al no depender de nadie, se convierte en el primer y único activo resistente a la censura, siendo muy difícil de confiscar. Además, reduce enormemente los costes de transacción para ahorrar, para transmitir valor en el tiempo. Al tener una oferta determinística, en realidad deflacionaria por errores de custodia, con el paso del tiempo tu parte respecto del total no para de incrementarse, lo que acaba con el riesgo de dilución e incrementa tu concentración.

Tampoco requiere de información asimétrica para elegir en qué depositar tus ahorros. Es como si comprases oro, no hay que elegir entre miles de empresas en cuál invertir, ni entre un fondo u otro. Sin embargo, el oro es caro de dividir, custodiar, verificar y transportar. Y tiene una dilución del 1,6-2% al año, lo que a largo plazo es considerable. Bitcoin no solo no se deteriora. Tampoco tiene unos costes de custodia altos. Es fácil de dividir, verificar y transportar. La divisibilidad, el no tener deterioro, ni riesgos regulatorios también lo hacen una opción atractiva frente a los bienes inmuebles, en los cuales sí necesitas una parte de tus ahorros, tienes que liquidar el bien entero, tienen muchos gastos asociados por el deterioro y su exposición a mayores impuestos o regulaciones y okupas es significativa.

La superioridad de Bitcoin

Si lo comparamos con aquellos activos que utilizamos para aparcar riqueza, para transportar valor en el tiempo, tiene propiedades muy superiores a la mayoría de ellos. Bitcoin está diseñado para el atesoramiento, que con una oferta fija es lo que realmente da valor a un activo, que sea demandado para ser atesorado, no para desprenderte de él, no para hacer pagos. Además, por ser un activo real, no tiene riesgo de contrapartida, no tiene que estar respaldado por nada ni hay posibilidad de que alguien incumpla su obligación.

¿Qué opciones hay de que los Estados dejen de devaluar sus monedas? ¿Cuáles son las perspectivas de que no se incrementen las regulaciones? ¿Qué se puede esperar de los impuestos sobre todos los activos, especialmente los más ilíquidos? ¿Dejarán los políticos los fondos de pensiones privados intactos sabiendo que allí hay acumulado dinero? ¿Ha quebrado alguna vez un banco y no ha podido devolver el dinero a sus depositantes? ¿Ha quebrado alguna vez un Estado o una empresa y no ha podido hacer frente a sus obligaciones? Bitcoin puede ser una respuesta para muchas de estas preguntas.

Los economistas tienen pendiente hacer los deberes. No se trata de pensar Bitcoin desde las categorías y las creencias preconcebidas que tenemos, sino que repensemos todas estas creencias, estas teorías y categorías a la luz de Bitcoin. 

Pensar en los jóvenes y la herencia universal de 20.000 euros de Yolanda Díaz

Artículo publicado originalmente en La Razón.

El Sumar de Yolanda Díaz ha prometido una herencia universal de 20.000 euros a cada joven que cumpla los 18 años. Se trata de propuesta descafeinada respecto a la idea original de Thomas Piketty (quien llegó a promover la transferencia de una cuantía siete veces superior) pero que, en todo caso, constituye un primer paso que acaso termine llevándonos a ese destino final. ¿Cuál es el propósito de esa medida? Redistribuir la riqueza para igualar las oportunidades vitales de los jóvenes, nazcan donde nazcan.

De ahí, por cierto, que Sumar plantee financiarla a través de un impuesto extraordinario a la riqueza: que la reducción patrimonial de las grandes fortunas sufrague un incremento patrimonial del resto de la población. Acaso la propuesta suene rocambolesca, pero desde luego no es de los peores planteamientos económicos que hemos escuchado durante los últimos años: se trata de una de las pocas ideas que pone el foco en la crecientemente descapitalizada situación en la que se hallan muchos jóvenes.

No en vano, el marco institucional de nuestro país tiende a proteger –incluso a enriquecer– a las personas de mayor edad frente a los jóvenes: éstos padecen un peor acceso al mercado laboral (por los altos costes de despido del personal indefinido), la cuasi exclusión del mercado inmobiliario (por las restricciones a la construcción y el progresivo incremento de los precios) y la sangría del sistema de pensiones públicas (agravada por este gobierno al revalorizar las pensiones según la inflación e incrementar las cotizaciones sociales).

Todo en contra de las nuevas generaciones y a favor de las generaciones ya consolidadas. Y, en este sentido, esta propuesta de Sumar cambia el foco y parece empezar a preocuparse por los jóvenes en lugar de centrarse exclusivamente en alimentar a la gerontocracia. Por supuesto, y desde un prisma liberal, no se trata ni mucho menos de la solución ideal: robar está mal y repartir el botín de lo robado, también.

Si se busca incrementar las oportunidades de los jóvenes, y es razonable que se busque, un camino compatible con las libertades individuales sería justamente liberar esas oportunidades: liberalizar el mercado de trabajo, el mercado inmobiliario y el mercado previsional. Pero Sumar no es, ni pretende ser, liberal y resultaría ilusorio esperar que abrazara propuestas liberales. De ahí que al menos haya que reconocerle el mérito de pensar en los jóvenes.

¿Por qué resiste Ucrania? Por sus instituciones descentralizadas

Publicado originalmente en Disidentia.

Cumplido el primer aniversario de la invasión de Ucrania por Rusia, el país asaltado resiste. No es esto lo previsible. El presupuesto del estado euroasiático es un múltiplo del de Ucrania. Y su disposición a convertir a sus ciudadanos, especialmente a los díscolos, en carne de cañón, no conoce el adversativo. Y tiene reservas de carne casi sin límite: cerca de 68 millones de hombres; más que toda la población de Ucrania.

La economía de Rusia es más pequeña que la de Canadá o Italia, pero su Estado está dispuesto a destinar cantidades mucho mayores que la de estos países al ámbito militar. Más que dobla el presupuesto ucraniano. Rusia se llevó todo el arsenal nuclear soviético, que precisamente estaba en Ucrania. Pero este es un elemento que sólo tangencialmente tiene relación con lo que se plantea aquí.

Porque la cuestión es ¿por qué? O, más bien, ¿cómo? ¿Cómo ha hecho Ucrania para resistir el zarpazo del oso ruso, con una superioridad tan abrumadora?

Una posible explicación es la ayuda que ha recibido Ucrania procedente del exterior. Pero Ucrania sigue sin acercarse al volumen de hombres y armamento de su inamistosa vecina, a pesar de todos los medios prestados por las democracias occidentales. Y, en cualquier caso, la llegada de armamento y ayuda ha sido paulatina, y no se produjo en los primeros instantes, cuando se produjo la ofensiva, que es cuando la resistencia de Ucrania abrió los ojos al mundo. También se ha querido explicar la incapacidad de Rusia de hacer valer su superioridad militar en la rampante corrupción de sus instituciones, y en particular de su Ejército. Pero a este respecto, Ucrania no puede ofrecer una ventaja.

Cuatro autores han recurrido a una explicación diferente, y que podría ser más convincente de las que se han dado hasta ahora. Yahya Alshamy, Christopher J. Coyne, Nathan P. Goodman y Garrett Wood se han fijado en la estructura institucional ucraniana. Fruto de su investigación es su artículo conjunto Polycentric defense Ukraine style: explaining ukrainan resilience against invasion.

El estudio del policentrismo en las instituciones, y de su poder para dar una mejor respuesta que la preeminencia o exclusividad de una institución centralizada, lleva haciéndose un tiempo. Pero su aplicación a la defensa es relativamente escasa, dicen los autores.

El Maidán, la revuelta nacionalista, europeísta y anti rusa de 2014, dio paso a varias reformas del país de gran calado. Una afecta al Ejército ruso, y es pertinente que la recordemos aquí (no lo hace el artículo). El Ejército de los Estados Unidos ha estado adiestrando al ucraniano, que antes de ello era una réplica del de Moscú, como una muñeca de madera, ucraniana en este caso, dentro de otra muñeca igual, rusa. No sólo ha formado a mandos y tropa, sino que les ha transmitido tácticas y estrategias modernas, y ha transformado por completo sus doctrinas. Sin duda, una parte de la explicación de la resistencia ucraniana se apoya en esta realidad.

La incapacidad del Ejército ucraniano de defenderse del ruso en 2014 se debió en parte a que la corrupción lo había convertido en una burocracia especialmente inoperante. Entonces, el sistema político ucraniano decidió descentralizar al Ejército; acabar con su carácter centralista, y recalar en las instituciones regionales y locales. Un dislate, si lo miramos desde un punto de vista tradicional.

Pero esto fue lo que se hizo. La llamada democracia ucraniana era una elección, sí, entre bandas criminales que aprovechaban unas instituciones centrales corruptas para enriquecerse y hacer lo mismo con las fuerzas que les apoyaban. En fin, era como cualquier otra democracia, pero en un grado sumo. ¿Era Ucrania, pues, el summum de la democracia? Lo dejo ahí y salgo corriendo ligero, porque es otra la cuestión que debemos atender.

De modo que no se podía confiar en el gobierno central. Por eso se introdujeron cambios. Se permitió descentralizar tanto las finanzas del Ejército como la organización y la reclutación de sus fuerzas. Los gobiernos locales (hromodas) eran más transparentes y responsables que el gobierno central. Esta localización del poder no ocurrió sólo con el Ejército.

Se realizó sobre órganos de autogobierno, más participativos, que favorecieron la creación de redes comunitarias. Se estrecharon los lazos con los vecinos y con el territorio. Además, las instituciones locales, y ocurre lo mismo con los batallones locales, se han sometido a las normas de control de la corrupción. Esto es importante, porque ha permitido que la confianza de la población local, y en consecuencia su disposición a aportar medios, sea mayor.

Sobre esa base, se crearon batallones de voluntarios que recibían una formación militar. Esos batallones tenían distintos tamaños. Pero diferían entre sí también en otros aspectos importantes, como su equipación militar, su estructura organizativa, sus tácticas, o su financiación. “Los batallones de voluntarios se formaron por diversas razones. Algunos se formaron para defender ciudades concretas, como Dnipro, Kviy y Kherson. Algunos se formaron para llevar a cabo una guerra de guerrillas como forma de venganza contra Rusia, como fue el caso de los batallones chechenos proucranianos. Otros se formaron en torno a individuos que buscaban hacer carrera política, y muchos se formaron en torno a ideologías políticas y religiosas distintas, como el etnonacionalismo o el cristianismo”, señalan los autores. Se da la circunstancia de que se ha creado una auténtica competencia entre líderes y grupos por organizar batallones más efectivos o mejor preparados que los demás.

Es una realidad militar muy abigarrada, pero no es del todo un sálvese quien pueda. Para formar parte del Ejército ucraniano, necesitan estar aprobados por el gobierno central. Éste les provee de medios logísticos y militares, de modo que hay un control político, incluso operativo, aunque no sea completo.

De hecho, en enero de 2022 el gobierno creó la Ley de Fundamentos de la Resistencia Nacional, que define las Fuerzas de Defensa Territorial (FDT) como una rama de las fuerzas ucranianas, e incluye a los batallones locales en esas FDT.

De modo que no es una sarta de ejércitos de Pancho Villa, pero tampoco es una organización al servicio de unos políticos dedicados a perfeccionar el pillaje. ¿Qué ventajas ha tenido esta estructura institucional en gran parte policéntrica?

Lo que señalan los autores es la primera de las ventajas es el uso del conocimiento local, o su coordinación. Como no hay que transmitir la información a un órgano central, en ocasiones alejado del terreno, y como quienes dan las órdenes participan del conocimiento del terreno y de las circunstancias de la guerra, las decisiones se toman de forma más ágil. El artículo cita la capacidad de los batallones del Donbás de adoptar medidas más rápidas y certeras que las del Ejército ucraniano en la defensa del territorio.

Según cuentan los autores, “ante la falta de dirección y recursos centralizados, los voluntarios de estos batallones empezaron a dirigir sus propias actividades y a buscar sus propios recursos. Se autoorganizaron en grupos separados para establecer puestos de control, patrullar, realizar escaramuzas y explorar, cubriendo las lagunas dejadas por el ejército ucraniano. Para superar la falta de armas y municiones suministradas por el gobierno ucraniano, recurrieron a armas de propiedad o fabricación privada y a armas capturadas a soldados rusos, dependiendo de lo que estuviera disponible localmente para los grupos autoseleccionados”.  Por otro lado, y contrariamente a lo que cabría pensar, hay una coordinación entre los distintos grupos, que están en comunicación.

Los donantes pueden elegir no sólo con qué medios apoyar el esfuerzo bélico, sino cómo y para qué propósito. Hay incluso páginas web que facilitan información sobre los diferentes fines a los que se puede aportar dinero, y vehiculan esos medios a tales proyectos.

En segundo lugar, y este es un efecto muy conocido del policentrismo, esta estructura institucional favorece la competencia entre grupos, ya lo hemos visto, así como la experimentación y la flexibilidad. Un ejemplo de experimentación es el uso de drones. A falta tanto de armamento convencional como de preparación, una parte de la sociedad ha optado por otras vías para contribuir al esfuerzo bélico. Y el uso de drones privados es un ejemplo. El Ejército ucraniano había creado un programa para la fabricación de drones bélicos, pero naufragó en un lodazal de corrupción. Por último, señalan los autores, la competencia ha forzado a que el uso de los recursos sea más eficaz.

La descentralización tiene otras ventajas, como la de reducir la incidencia de los puntos débiles. O favorece la participación voluntaria. Pero, sobre todo, favorece la identificación de la sociedad con el Ejército, y con la defensa de la propia comunidad y del territorio. Esto es lo fundamental.

Victor Davis Hanson ha demostrado que, en términos generales, los Ejércitos que se han impuesto son los que se identifican más con sus instituciones. De modo que cuanto más respetuosas han sido esas instituciones, más han hecho los hombres que se jugaban su vida por ellas. Seguro que este éxito de Ucrania no le resulta difícil de entender al gran historiador militar.

Fondos del mercado monetario, la competencia que amenaza al sector bancario en EE.UU.

Instituto Juan de Mariana, 10 de julio de 2023.

El último informe de Market Trends recoge una de las tendencias más importantes de los últimos meses en el mercado financiero en los Estados Unidos: el espectacular incremento de los depósitos captados por los fondos del mercado monetario.

Puedes descargar el informe en este enlace.

  • La banca estadounidense está perdiendo depósitos por la competencia de los fondos del mercado monetario (MMFs), según el último informe de Market Trends.
  • En lo que va de año, el volumen de depósitos del sistema bancario estadounidense ha descendido en más de 720.000 millones de dólares. En el mismo período, “las entradas de partícipes en los fondos monetarios han sido de unos $625,000 millones”.
  • Antes de 2018, los MMFs mantenían de forma estable una gestión de 3 billones (trillion en inglés) de dólares. Desde 2018 y hasta 2020, la cantidad aumenta hasta los 4 billones, y desde ese año, con la nueva política monetaria de la Reserva Federal, se da un salto hasta los 5 billones de dólares.
  • El Instituto Juan de Mariana y la Universidad Francisco Marroquín pusieron en marcha en 2015 el Observatorio de Coyuntura Económica. El OCE publica Market Trends, unos informes de coyuntura realizados desde los postulados de la Escuela Austríaca. 

Daniel Fernández, fundador de UFM Market Trends y profesor de economía en la Universidad Francisco Marroquín, y Jon Aldekoa, han publicado el informe de Market Trends Fondos del mercado monetario. La gran competencia del sector bancario en EEUU. Este informe explica una de las tendencias más importantes de los últimos meses en el mercado financiero de la primera economía del mundo. 

Fondos del mercado monetario

¿Qué son los fondos del mercado monetario? Lo explican los autores con estas palabras: “Los Money Market Mutual Funds (MMMFs), Money Market Funds (MMFs) o, en castellano, fondos del mercado monetario son un tipo de Institución de Inversión Colectiva (IIC) cuyo trabajo reside en invertir en activos a corto plazo a cambio de una participación. Estos fondos ofrecen un rendimiento similar a las reservas bancarias o a la deuda pública de corto plazo, con unos costes bajos de gestión y por ello tener mayor demanda en épocas de tipos de interés alto. Como las participaciones de estos fondos monetarios son rápidamente redimibles, suelen actuar como sustituto casi perfecto de depósitos bancarios”.  

Este instrumento se creó hace medio siglo, en septiembre de 1972. Pero su auge se produjo en los años 80’, por dos motivos. En un contexto de alza de tipos en los Estados Unidos, el interés que podían pagar los depósitos estaba limitado al 5%. Una alternativa eran las letras del Tesoro, pero la inversión mínima eran 10.000 dólares, lo que dejaba fuera a muchos ahorradores. De hecho, los MMFs alcanzaron el 10% del mercado, por lo que la banca exigió liberalizar el límite máximo de remuneración de los depósitos, lo que se consiguió en 1986.

En la actualidad, los MMFs invierten en deuda pública (Government MMFs), deuda municipal (Tax-Exempt MMFs) o deuda privada o de agencias (Prime MMFs). Tras la regulación de 2016, los MMFs deben tener un vencimiento residual de 397 días o menos, y una maduración media de 60 días, o menos. La vida media ponderada (weighted averaged life) no puede exceder los 120 días. También hay unos requisitos de liquidez: el 30% deben ser activos de liquidez semanal (weekly liquid assets), y hay un tope del 5% de activos ilíquidos. Están obligados a informar a los ahorradores, y tienen que someterse a test de estrés. 

Aumento de los MMFs desde 2020

La incidencia de la pandemia supuso un reto para los responsables de la política económica, y también para la política monetaria. Ese reto se resolvió, como suele hacerse, con un aumento de liquidez. El informe recuerda que “los amplios programas de compras de activos por parte de la Fed y las ayudas por parte del Tesoro produjeron un aumento de la oferta monetaria M2 sin precedentes”.

En un primer momento, este aumento de la liquidez también se vehicula hacia los depósitos. Pero la situación cambió radicalmente en 2021. Desde abril de 2020, la Reserva Federal permitió a la banca apalancarse por encima del Supplemantary Leverage Ratio (SLR) previsto en Basilea III. Pero el 31 de marzo de 2021 se puso fin a la exención del SLR. Los bancos se vieron obligados a desapalancarse, y el modo de hacerlo fue desalentar a los MMFs a mantener sus depósitos en los bancos. Esta huida de los depósitos se intensificó con la crisis de Silicon Valley Bank, crisis que también ha explicado Market Trends.

Pero también se produce otro fenómeno, que contribuye a que los bancos pierdan depósitos, que es la competencia de los MMFs. El informe de Daniel Fernández y Jon Aldekoa señala que “los fondos del mercado monetario son competencia directa del sector bancario tradicional en Estados Unidos. Los bancos ofrecen depósitos bancarios, mientras que los fondos del mercado monetario ofrecen una forma de sustituto de estos depósitos. Como ya hemos visto, los fondos monetarios tienen una forma legal y financiera diferente a la de los depósitos y, a pesar de ello, su función económico-financiera es muy similar”. 

Los depósitos tienen la ventaja de contar con la protección del fondo de garantía de depósitos. Pero en momentos en los que los tipos de interés son altos, el atractivo de los MMFs es mayor: “En los fondos monetarios los activos llegan a vencimiento rápidamente, cuando vencen se compran activos al nuevo tipo de interés. Esto mismo ocurre en los bancos de forma mucho más lenta. Por tanto, si crece el tipo de interés, se verá reflejado en crecimiento del rendimiento de los activos de los fondos monetarios de forma mucho más rápida que en el sector bancario”, señalan los autores.

En un contexto de política monetaria restrictiva, con unos tipos de interés altos, “los fondos del mercado monetario son remunerados por encima de los depósitos”. La Reserva Federal es consciente de que la remuneración de los fondos del mercado monetario se mueve de forma muy elástica con el tipo de interés de fondos federales, mientras que eso no ocurre con los depósitos. 

En lo que va de año, el volumen de depósitos del sistema bancario estadounidense ha descendido en más de 720.000 millones de dólares. En el mismo período, “las entradas de partícipes en los fondos monetarios han sido de unos $625,000 millones”.

Autores

Daniel Fernández Méndez Es el fundador de UFM Market Trends y profesor de economía en la Universidad Francisco Marroquín. Tiene un doctorado en economía aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos en Madrid y también era un fellow en el Mises Institute. Tiene un máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos y un máster en Economía Aplicada por la Universidad de Alcalá en Madrid.

Jon Aldekoa Vázquez está estudiando el Grado Superior en Administracion y Finanzas y acabando el Grado en Física. Ha participado en la Universidad de Verano del Instituto Juan de Mariana, insitiución de la que es miembro. También colabora con Students for Liberty y con el Club de los Viernes.

El Instituto Juan de Mariana (IJM) es una institución independiente dedicada a la investigación de los asuntos públicos. Es un punto de referencia en el debate de las ideas y de las políticas públicas con la vista puesta en una sociedad libre. Con el fin de mantener una independencia plena, el IJM no acepta subvenciones o ayudas de ningún gobierno o partido político y se financia gracias a las aportaciones que voluntariamente realizan aquellas personas que comparten nuestro fin social o a la prestación de servicios.

La Universidad Francisco Marroquín es una institución universitaria creada en 1971 en Guatemala, con sedes también en Panamá y Madrid. Su misión es la enseñanza y difusión de los principios éticos, jurídicos y económicos de una sociedad de personas libres y responsables.

Fondos del mercado monetario: La gran competencia del sector bancario en EEUU

El último informe de Market Trends, elaborado para el Instituto Juan de Mariana y para la Universidad Francisco Marroquín,

analizaremos el funcionamiento de estos fondos de inversión en Estados Unidos para, posteriormente, analizar la relación entre estos y la fuga de depósitos bancarios que actualmente está ocurriendo en los Estados Unidos y si relación con los Money Market Mutual Funds (MMMFs).

El informe se titula Fondos del mercado monetario: La gran competencia del sector bancario en EEUU, y está elaborado por el economista Daniel Fernández, doctor en Economía, director de Market Trends y profesor de la Universidad Francisco Marroquín y Jon Aldekoa, investigador sobre mercados monetarios y financieros y sobre la interacción de estos con la política monetaria de los bancos centrales.

Puedes descargar el informe en este enlace.

En defensa del liberalismo de 1989 (I): el fenómeno de Desokupa

Una de las ideas que están empezando a calar en la derecha social es la que afirma que un pilar del liberalismo ha quedado obsoleto: su anticomunismo anterior a la caída del Muro de Berlín.

La esencia de esta idea la resume muy bien Quintana Paz en este tuit

Es una crítica razonable, pero de trazo gordo (muy en la línea de todo lo que expresamos en Twitter). Por un lado, es obvio que no se puede intentar entender el mundo solo basándose en un marco mental de hace treinta cuatro años. Por otro lado, sería absurdo desechar un marco muy rico de ideas que se basa en décadas de experiencia sobre el comportamiento de un ser, el humano, que evoluciona mucho más lentamente de lo que nos gustaría creer.

Así que creo que todos podríamos llegar al acuerdo de que las ideas reinantes en 1989 son dignas de estudio, al mismo tiempo que precisan ser adaptadas según los hechos vividos desde entonces las vayan invalidando.

El liberalismo antes de la caída del muro

Por lo tanto, este es el inicio de una serie de artículos que no pretende afirmar que en 1989 llegamos al cenit del conocimiento, pero sí reivindicar que muchas de sus ideas siguen siendo extremadamente valiosas. Tanto, que solo requieren ligeras adaptaciones para explicar problemas que nos parecen muy actuales. Seguramente algún lector perspicaz piense que voy a darle la razón a Quintana limitándome a hacer divulgación. Puede ser, pero creo que divulgar ideas de otros intentando aportar tu grano de arena no deja de ser una forma de pensar ideas, y seguramente una más útil que intentar partir de la nada.

Para ello, me voy a basar en el que seguramente sea el libro que mejor resume el pensamiento liberal justo antes de que el Muro cayera: El conocimiento inútil de Jean-François Revel, publicado en 1988.

Podría escoger cualquier libro de Revel, ya que si de algo se le acusó hasta su muerte en 2006 es de no haber abandonado ese marco mental reaccionario pre-1989. Pero los que hemos leído al liberal francés sabemos que no solo evolucionó su pensamiento después de 1989, sino que supo ver antes que nadie el cambio de rumbo que había iniciado la izquierda, plasmándolo magistralmente en La gran mascarada en el año 2000.

Algo que, por desgracia, no ha podido ver Revel es a una izquierda, que en una época se preocupaba por Pinochet o por el apartheid sudafricano, ahora pierde el sueño porque el dueño de una pequeña empresa española (Desokupa) ha puesto una lona en un edificio de Madrid con un mensaje político.

Desokupa

Daniel Estévez es el dueño de una empresa cuya finalidad es sencilla: dar una solución privada a una dejación de funciones del Estado. Nuestros políticos han decidido que la usurpación de un inmueble no sea una prioridad para las fuerzas de seguridad y la justicia. No es una decisión que se base en la incompetencia, sino en una serie de ideas que tiene algo en común: el desprecio a la propiedad privada.

Como el propio señor Estévez repite continuamente, su negocio puede dejar de existir en el momento en el que el Estado vuelva a asumir sus funciones de seguridad, y restablezca la defensa de la propiedad privada (sea la morada de alguien o no) de la usurpación.

La empresa ha podido ejercer su función durante todos estos años por una razón sencilla, lo que hace es perfectamente legal. Y lo que es más importante, es extremadamente difícil de ilegalizar. Su funcionamiento se basa en dos procedimientos: negociar la salida de los usurpadores neutralizando la principal vía de fuerza que éstos tienen: la intimidación. Cuando esto falla, recurren a utilizar un recurso que muchas personas no entienden: los derechos que acompañan a la propiedad privada comunal.

Voy a emplear un momento en explicar las dos vías, porque la confusión aquí es importante.

Los derechos de la comunidad

Los trabajadores de Desokupa son físicamente intimidantes no como vía de coacción sobre los usurpadores, sino como vía de defensa de ellos. Es la misma táctica que utilizan los antidisturbios de las policías, o los porteros de las discotecas. Si quieres evitar el enfrentamiento con alguien conflictivo, la regla número uno es mandarle el mensaje de que va a salir perdiendo iniciando la agresión. Es curioso que un principio tan sencillo que se incorporó a la sabiduría humana hace siglos sea imposible de deglutir por cierto sector de la sociedad.

Sobre utilizar la propiedad comunal, es aún más sencillo y frustrante para los enemigos del sentido común. Alguien puede usurpar una vivienda y convertirla en su morada, pero no puede usurpar los derechos de la comunidad de propietarios de la finca donde se sitúa esa vivienda. Por lo tanto, no hay nada más fácil para poner fin a una usurpación que encerrar en su morada al usurpador, impidiéndole salir, ya que, si saliera, no tiene el derecho a volver a entrar atravesando las zonas comunes.

Estévez

La genialidad del empresario no está en inventar algo muy complejo para dar servicio a sus clientes, sino de utilizar recursos simples que estaban a la vista de todos, pero que nadie más supo aprovechar.

Así que, respecto a su faceta de empresario, solo se puede admirar a Daniel Estévez y su capacidad de sacar partido a una legislación vergonzosa al mismo tiempo que da una solución a los ciudadanos para mitigarla. Pero la izquierda no solo está demonizando a Estévez por su faceta como empresario, sino que son sus características personales las que están a punto, sino lo ha hecho ya, de convertirle en un oponente de leyenda para el antifascismo patrio.

El señor Estévez es un personaje peculiar. Adopta perros, ha votado a PACMA y tiene una asociación que ayuda a los niños con cáncer (hasta se disfraza de Batman para ir a verlos al hospital). Pero claro, también es bastante de derechas. Y de una clase de derecha a la izquierda solo está acostumbrada a ver caricaturizada en sus películas.

Si unes un lenguaje mundano: llamar guarros a los activistas de extrema izquierda, o ratas a los okupas de movimientos alternativos, con discursos pasionales sobre lo que le dan ganas de hacer o dejar de hacer cuando ve desórdenes públicos, la cosa se pone tensa. Y si a eso le sumas una estética de cabeza rapada, tatuajes y una masa muscular considerable, ya nos podemos imaginar que los gritos de la izquierda se van a oír muy alto.

Defensa de los bienes públicos y privados

Pero lo cierto es que Daniel Estévez no es un elemento peligroso, ni pertenece a organizaciones violentas. Yo no le pondría como interlocutor para negociar con la izquierda temas delicados, pero en ningún caso está incitando a la violencia sobre nada, ni nadie.

Hace unos días hizo unas declaraciones que son de un gris que pueden incomodar a muchos. A saber, ante los disturbios en Francia, donde la convivencia en ese país se ha roto por un sector muy concreto de la sociedad, el señor Estévez declaró en un directo en la red social Instagram que de pasar algo así en España, él se pondría a la cabeza de la defensa de los bienes públicos y privados que se estaban destruyendo.

¿Es eso razonable? Bueno, podríamos empezar analizando si es razonable que un sector de la sociedad se dedique a quemar y destruir bienes en base a no sé muy bien qué protesta social. Si estamos en el bando que lo ve razonable, no hay mucha discusión sobre las declaraciones del dueño de Desokupa. Si unos ciudadanos pueden destruir cosas excusándose en sus pasiones, otros pueden pararles los pies en nombre de las suyas.

Usurpar la función de la policía

Si somos más razonables, y pensamos que nadie puede ir quemando cosas por ahí para protestar, podemos llegar al acuerdo que sean las fuerzas de seguridad del Estado las que paren los pies a los que lo intenten, mientras el resto esperamos pacientemente a que el orden sea restituido y revoltosos respondan ante la ley. Lo que yo interpreto de las manifestaciones pasionales y en caliente del señor Estévez es que si no somos todos razonables (de ahí que pida que le den los medios a la policía para no llegar a esa situación) él estaría en su derecho de liderar a quienes se les uniera para confrontar a los que están destruyendo bienes.

Puede ser una interpretación buenista por mi parte, así que voy a aceptar otra visión: el señor Estévez está afirmando que, ante una revuelta violenta de terceros, puede usurpar el uso de la fuerza a las policías estatales para ejercerla él y el grupo (que ahora no existe) que lidera. Incluso en esta interpretación radical de sus declaraciones, no está haciendo otra cosa que soltar una bravata cuyo fin evidente es ganar cierta popularidad entre un sector que está bastante harto de ver como las revueltas tienen el sello de reivindicaciones que siempre les son ajenas. En definitiva, en el peor de los escenarios no está haciendo otra cosa que no haga cualquier líder sindical de medio pelo: o nos tienes en cuenta o se acaba la paz social. O expresado de manera más mundana: si nos pisas (metafóricamente) arderán las calles.

El juego de la coacción

En realidad, hay una diferencia de grado entre estos dos ejemplos: defenderte de una coacción puenteando a la policía es menos grave que iniciar la coacción porque otro no quiera aceptar alguna de tus reivindicaciones sociales. Para evitar lo primero solo tienes que abstenerte de agredir a tu supuesto enemigo, para lo segundo tienes que pasar por el aro. O sea, dejar que te coaccione.

Pero, por simplicidad, vamos a considerarlas equivalentes. Daniel Estévez ha cometido la fechoría de ponerse en el mismo nivel que cualquier dirigente de izquierda que utilice la paz social como moneda de cambio para colar sus líneas rojas en el debate social. O sea, que se ha rebajado al nivel de la mayor parte de la izquierda española. ¿Cómo puede haber tanto escándalo por algo así?

Hostilidad hacia el comunismo

Pues aquí vamos a pedir ayuda al Revel de 1989 para que nos aclare algunas cosas:

Las democracias en el siglo XX han sido amenazadas en su existencia por dos enemigos totalitarios, decididos, por doctrina y por interés, a hacerlas desaparecer: el nazismo y el comunismo. Han conseguido deshacerse del primero, al precio de una guerra mundial. El segundo subsiste. No cesa, desde 1945, de aumentar su poderío y de ampliar su imperio. Ahora bien, la izquierda no ha cesado de imponer el mito curioso de que los dos totalitarismos han sido y continúan siendo igualmente activos, igualmente presentes, igualmente peligrosos, y que es, pues, un deber no atacar o criticar nunca a uno sin atacar al otro.

Aún más, esta igualdad de tratamiento y esta rigurosa equivalencia entre un totalitarismo que ya no existe y un totalitarismo que continúa existiendo representa una posición considerada ya como inclinada a la derecha. Es el límite que no se debe pasar en la hostilidad al comunismo, so pena de convertirse uno en sospechoso de fascismo, o de simpatizante de los «totalitarismos de derechas»

Jean François Revel.

Mitos

Esta idea nos da dos pistas cruciales de por qué el mito de una Desokupa nazi dispuesta a tomas las calles es demasiado tentador para la izquierda. Por un lado, en nazismo nunca va a desaparecer de sus obsesiones. Y unos tipos de cien kilos con la cabeza rapada, insultándolos abiertamente y soltando bravatas ante escenarios inexistentes, son una señal de neón de veinte metros de alto que escribe en sus mentes la palabra NAZI.

Por otro lado, de igual forma que había que tapar las tropelías del comunismo con una extrema derecha que solo tenía un poder equivalente en las disparatadas mentes de la intelligentsia izquierdista, ahora hay que tapar que las políticas sociales buenistas que ha reinado en muchas partes de Europa están haciendo aguas, inventando unos supuestos movimientos muy poderosos y violentos que se están fraguando en la derecha.

Lo cierto es que los hechos son los que son. Los que queman coches y edificios y saquean comercios no son la extrema derecha. Ni ahora en Francia, ni en el 2020 en Estados Unidos. Pero escuchando a nuestros pares progresistas, nadie lo diría.

La actualidad del nacional socialismo

Dejemos que Revel nos siga aportando luz a esto:

La izquierda, incluso —y sobre todo⁠— la no comunista, necesita cultivar la ficción de que existe un totalitarismo de derechas tan imponente como el de 1935 o de 1940, a escala mundial, con objeto de poder pasar la esponja sobre el totalitarismo comunista. Ciertamente, violaciones de los derechos del hombre, tiranías, represiones, exterminios e incluso genocidios pululan fuera del sector comunista del planeta. Es una evidencia, y pulularon mucho antes de que el comunismo hiciera su aparición en escena. Que sea preciso combatirlos y esforzarse en crear una especie de orden democrático mundial es algo de lo que todo hombre honrado está convencido.

Pero esto es precisamente lo que nosotros no hacemos. Porque nos prohibimos a nosotros mismos comprender y, por consiguiente, tratar los males que pretendemos atacar, cuando asimilamos los unos a los otros y reducimos a la unidad supuesta de un totalitarismo de esencia nazi realidades tan dispares como el apartheid sudafricano, la dictadura del general Pinochet en Chile, la represión de manifestaciones estudiantiles por el gobierno de Seúl o, incluso, en una democracia, la expulsión a su país de origen de inmigrados clandestinos desprovistos de autorización de residencia.

Radicales

Hay gente de derecha que es radical. Debe ser la obviedad más aprovechada de la historia. Un empresario español se ofrece en medio de una bravata a hacer de fuerza parapolicial si unos disturbios raciales llegan a España. Eso permite, en la cabeza de la izquierda, olvidar los miles de coches y edificios quemados de los disturbios franceses de estas semanas. Se produce un empate entre dos circunstancias que están en grados extremadamente dispares.

Y estamos siendo generosos, porque lo cierto es que solo empatan en las mentes más moderadas, siendo mayoritariamente aceptado que es mucho más peligroso los desmanes del sector friki de la derecha, que revueltas masivas, violentas y perfectamente organizadas en varias ciudades de millones de habitantes. Al final, tan preocupados estamos de la reacción de una parte de la derecha a unos eventos sociales graves, que no se atiende en absoluto a estos eventos. Se podría argumentar que la situación social de ciertas zonas de Francia es un tema muy complejo. Sería razón de más para no distraerse con asuntos menores. Pero aceptando esto, ¿qué tenemos que decir de la usurpación de viviendas? ¿Es eso complejo?

El mundo real

Si aceptamos el hombre de paja que la izquierda ha hecho de Daniel Estévez y, por tanto, creemos que estamos ante el nacimiento de un nuevo Mussolini, abordemos la causa de su popularidad. Que el Estado vuelva a proteger la propiedad privada, sea la morada de alguien o no. Que sea delito usurpar, y que los jueces lo tengan como prioridad (con nuevos tribunales, por ejemplo). Fin de la historia.

Pero esto no va de acabar con Desokupa. Como bien nos advirtió Revel desde un pasado remoto donde la izquierda tenía unos procesos mentales que han variado bien poco, esto va de construir hombres de paja que mantengan la ficción de que si unos te queman el coche, te saquean el negocio o te usurpan la casa en el mundo real, otros están preparándose para tomar el poder en nombre del extremismo reaccionario de derechas en un mundo imaginario que, aunque solo se puede ver en periódicos y pantallas LED, consigue calar en el imaginario colectivo como más real que la propia realidad.

Y aquí quiero terminar intentando abordar la mayor objeción que se me puede hacer a este artículo: que estoy sustituyendo el comunismo, que era el enemigo al que Revel combate en este libro por otros monstruos que, supuestamente, al liberalismo no le han interesado nunca (o incluso ha ayudado a alimentar), haciendo trampas con ello. Este razonamiento parte de dos errores, que Revel solo combate al comunismo en este libro, y que otros temas ahora candentes no eran de su interés (y de otros liberales) en esa época. Los dos errores tendrán una respuesta que vendrá en futuras entregas, pero quiero adelantar lo principal.

Los derechos básicos

Revel se opone al comunismo por una razón muy humana: considera que los totalitarismos que irremediablemente engendran aplastan los derechos más básicos. Podía haber luchado contra estos Estados totalitarios de muchas formas, pero él escoge una que nos regala a las generaciones futuras unas herramientas fabulosas para nuestra propia época: unas que permiten entender la capacidad de la izquierda para imponer su relato en las sociedades occidentales de su época.

Si alguien cree que en 1989 desaparecieron por arte de magia unos mecanismos que consiguieron que personajes tan repugnantes, y sistemas tan obviamente antihumanos, como los que generó el comunismo, pudieran ser tapados en occidente durante décadas por una élite intelectual dominante, y no tienen nada que ver con el actual rodillo que se está aplicando para empresas sociales muy ambiciosas, pero, reconozcámoslo, mucho menos hercúleas, es que no hemos entendido nada de la historia del siglo XX.

Razón de más para seguir leyendo a Revel.

Confiemos en el mercado para acabar con los nuevos coches de combustibles fósiles desde 2030

Por Lynsey Jones. Este artículo fue originalmente publicado por CapX.

A pesar del reciente frenesí mediático, el Gobierno no debe vacilar en cuanto a la fecha límite de 2030 para la venta de coches nuevos propulsados por combustibles fósiles. Es cierto que ese objetivo plantea algunos retos, pero no son insuperables. De hecho, la fecha de 2030 ya está impulsando la innovación, con nuevos coches que entran en el mercado cada año y que van más lejos y más rápido que el anterior.

2030

La transición también es mucho más suave de lo que sugieren algunas voces escépticas. En lugar de prohibir todos los coches de gasolina y diésel, como han afirmado algunos medios, el objetivo se limita a las nuevas ventas. Esto significa que podremos seguir comprando coches de gasolina y diésel de segunda mano. En el Reino Unido, los conductores ya son más propensos a comprar coches de segunda mano: en 2022 se vendieron 6,8 millones de coches usados, frente a 1,6 millones de nuevos.

También podrán comprarse los nuevos coches híbridos enchufables. La nueva fecha de retirada progresiva de estos vehículos es cinco años después del objetivo de 2030 para los vehículos de gasolina y diésel. Los híbridos alternan la gasolina y la electricidad, utilizando la electricidad para los trayectos cortos y la gasolina para los viajes más largos. Por tanto, los conductores que no se atrevan con los coches totalmente eléctricos seguirán disponiendo de una nueva opción híbrida en el mercado después de 2030.

La respuesta del mercado

Las ventas de coches eléctricos puros, que son mejores para el medio ambiente que los híbridos, están aumentando más rápido de lo previsto. En 2014, el 2,2% de las ventas de coches nuevos eran eléctricos. Ocho años después, en 2022, esta cifra era del 16%. Ahora, con una industria establecida y nuevos modelos de coches eléctricos entrando en el mercado cada año, se espera que esta cifra aumente hasta cuatro de cada cinco coches en los próximos ocho años. Y eso sin contar los híbridos.

Las ventas de coches eléctricos han aumentado en gran medida gracias a la mejora de la tecnología y la experiencia del conductor. El coche eléctrico más vendido en 2009 fue el G-Wiz, un coche que Top Gear tituló en su día el “Peor Coche del Año”. Tenía una velocidad máxima de 80 km/h y una autonomía de 48 millas. El año pasado, el coche eléctrico más vendido en el Reino Unido fue el Tesla Model Y, que puede alcanzar velocidades de hasta 240 km/h, y su autonomía con una sola carga es casi siete veces superior a la del G-Wiz.

Ya es más barato

Los costes también están bajando. El precio de venta de un coche eléctrico sigue siendo superior al de un equivalente de gasolina o diésel, pero los costes de vida útil ya son más bajos. Y la paridad de precios con los equivalentes de gasolina y gasóleo debería alcanzarse en 2027. A pesar del aumento del coste de la electricidad debido a la crisis del gas, sigue siendo mucho más barato cargar la batería de un VE que llenar un depósito de gasolina o gasóleo. Las nuevas tarifas y paquetes de empresas como Octopus Energy permiten cargar el coche por tan sólo 7 céntimos por kWh o unos 3 céntimos por kilómetro.

Repostar un coche de gasolina o gasóleo cuesta, de media, entre 19 y 21 céntimos por kilómetro. Sin duda, este mismo ingenio seguirá reduciendo el coste inicial de los vehículos eléctricos. Y a medida que más VE lleguen a las carreteras, el mercado de segunda mano desempeñará un papel más importante en el despliegue de los VE. Como ya hemos visto, es aquí donde la mayoría de los británicos adquieren sus coches.

Por encima de todo, como sabrán apreciar los lectores de CapX, tenemos que confiar en el sector privado. La retirada progresiva de 2030, junto con la exigencia de que los fabricantes aumenten las ventas de vehículos eléctricos, ha dado seguridad a las empresas, que han respondido con innovación y reducción de costes.

A finales de 2023, habrá más de 120 modelos diferentes de coches eléctricos en el mercado británico. El aumento de la variedad significa que habrá algo para todos los gustos, desde coches familiares para llevar a los niños al colegio hasta coches familiares de gran autonomía para los viajes de trabajo. Abandonar el objetivo enviaría una señal equivocada al mercado, penalizaría a las empresas automovilísticas concienciadas con el medio ambiente y pondría en peligro los avances logrados hasta ahora.

La red

Pero para que la transición sea lo más fluida posible, la red de recarga debe mejorar rápidamente. Una vez más, la industria está marcando el camino. El Gobierno ha marcado la dirección a seguir con su objetivo de instalar 300.000 puntos de recarga para 2030, y las empresas de recarga están respondiendo con dinero contante y sonante. Las mayores empresas de puntos de recarga del Reino Unido están dispuestas a invertir 6.000 millones de libras para 2030 y duplicarán el tamaño de la red de recarga de vehículos eléctricos del Reino Unido en 2023.

Abandonar la retirada progresiva sería políticamente problemático. Con el clima como una de las cinco principales preocupaciones de los votantes y las credenciales medioambientales del Primer Ministro puestas en duda recientemente, el Gobierno debería ser consciente del daño político que supondría incumplir este compromiso. Sobre todo porque vamos camino de cumplirlo. Retrasar el objetivo enviaría una señal equivocada a los fabricantes, crearía incertidumbre y pondría en peligro la innovación y la inversión que necesitamos para lograr una transición fluida hacia vehículos más limpios.

El salario mínimo hace que haya más gente sin hogar

Por Jon Miltimore. Este artículo fue publicado originalmente en FEE.

Una cosa que Lang Martínez dijo que aprendió después de vivir en las calles del condado de Ventura, California, fue que ser un sin techo era peor que estar en la cárcel. “Es un estilo de vida diferente. ¿Crees que la cárcel es mala? No. La cárcel tiene una estructura.”. Fue lo que declaró recientemente a California Insider Martínez, antiguo miembro de una banda de Los Ángeles convertido en defensor de los sin techo. “Las calles tienen lo que llaman reglas de enfrentamiento”. Martinez está de acuerdo con la creencia generalizada de que las enfermedades mentales y el abuso de drogas son los principales catalizadores de la falta de vivienda. Pero una nueva investigación académica sugiere que el panorama es más complicado.

Estudio de la Universidad de California

Un nuevo estudio de la Universidad de California en San Francisco sugiere que la pérdida de ingresos es el principal factor desencadenante del sinhogarismo. Está por delante de las enfermedades mentales, la drogadicción y otras causas. “Creo que es muy importante tener en cuenta hasta qué punto la gente pobre está desesperada, y hasta qué punto son su pobreza y los elevados costes de la vivienda los que están provocando esta crisis”, afirma Margot Kushel, médico y director de la Iniciativa Benioff sobre Vivienda y Personas sin Hogar de la UCSF, que ha realizado el estudio.

California alberga aproximadamente al 30% de toda la población estadounidense sin hogar (115.491 personas en 2022), y algunos defensores expresaron su esperanza de que la nueva investigación “informe una estrategia estatal” para combatir el problema. Otras investigaciones, sin embargo, sugieren que las propias políticas de California han exacerbado su epidemia de personas sin hogar. Ello incluye un nuevo documento escrito por el economista de la Universidad de California Seth J. Hill titulado Salarios mínimos y personas sin hogar publicado el mes pasado.

Mayores salarios mínimos, más personas sin hogar

Utilizando datos del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano y otras fuentes, Hill examinó 100 ciudades entre 2006 y 2019. Determinó la relación entre los pisos salariales y la falta de vivienda. Las conclusiones son sombrías.

La fusión de los datos administrativos de HUD con las leyes de salario mínimo estatales y locales sugiere que los salarios mínimos inducen aumentos en los recuentos de personas sin hogar. Cuando las ciudades aumentan su salario mínimo en un 10%, los recuentos relativos de personas sin hogar aumentan entre un tres y un cuatro por ciento.

Seth J. Hill

El artículo de Hill no será la última palabra sobre la relación entre las leyes de salario mínimo y el sinhogarismo. Pero aporta una prueba más de una terca realidad que los defensores del salario mínimo suelen pasar por alto. Las leyes de salario mínimo suelen perjudicar a las mismas personas a las que pretenden ayudar.

Todo el mundo lo admitía

Durante décadas, fue un evangelio económico universalmente aceptado que el aumento del salario mínimo conllevaba contrapartidas negativas. Muchos economistas señalaron a menudo que estas consecuencias adversas, incluida la pérdida de puestos de trabajo, recaían a menudo sobre los trabajadores menos cualificados y menos valorados. “Entre los efectos de una ley de salario mínimo, cuando es eficaz, está el que muchos trabajadores no cualificados y sin experiencia se quedan sin trabajo, cuando los empresarios no consideran que valgan lo que la ley especifica”, observó en una ocasión el economista Thomas Sowell.

Por eso, hasta hace relativamente poco, incluso publicaciones de izquierdas como el New York Times admitían que utilizar las leyes del salario mínimo para combatir la pobreza era una idea “antigua, honorable y fundamentalmente errónea” porque “sacaría del mercado laboral a los trabajadores pobres”. Que las subidas del salario mínimo aumentan el desempleo no era un tema discutible entre los economistas, e incluso hoy en día una revisión de la literatura muestra que una “clara preponderancia” de la investigación científica muestra un impacto de destrucción de empleo.

Prohibir el trabajo por debajo de un salario causa pobreza

Así pues, a la luz de estas pruebas y de los resultados más recientes de la UCSF, la conclusión de Hill no debería sorprendernos.

En la medida en que el salario mínimo provoca el desempleo de los trabajadores poco cualificados, la pérdida del puesto de trabajo puede agravar la inseguridad económica existente y reducir la capacidad de pago de la vivienda.

Seth J. Hill

Esta conclusión no sólo es trágica, sino también irónica. Los políticos y los fundamentalistas de la justicia salarial, que se enorgullecen de la idea de que luchan contra la pobreza abogando por leyes de salarios mínimos más altos, no sólo están costando puestos de trabajo a innumerables trabajadores poco cualificados. En realidad, están empujando a muchos de ellos a la indigencia.

Te ahogas, y te retiran el salvavidas

Una vez más, esto no debería ser una sorpresa. Hace décadas, el economista Murray Rothbard observó lo absurdo de la idea de que prohibir empleos era un camino hacia la prosperidad.

Recuerden que la ley del salario mínimo no proporciona puestos de trabajo, sólo los proscribe. Y los puestos de trabajo proscritos son el resultado inevitable.

Murray N. Rothbard

Esto no quiere decir que los suelos salariales sean la única causa de la falta de vivienda, que es un tema tan complicado como los seres humanos. Lang Martínez tiene sin duda razón cuando afirma que el abuso de sustancias y las enfermedades mentales desempeñan un papel importante. Pero estas realidades no deben eclipsar otra verdad: para muchas personas con dificultades, un trabajo peor pagado no es “explotación”. Es un salvavidas.

La libertad de los mercados en el marco de la competencia política y económica global

Si bien las economías de mercado han ganado la lucha económica, esto no significa que la competencia entre los sistemas se haya ganado de una vez por todas.

Angela Merkel

Siguiendo con el orden de pensamientos y opiniones de la hoy excanciller, Angela Merkel, arriba citados, los cuales fueron divulgados por su biógrafo Stefan Kornelius, antes del final de su gobierno en el año 2021, la otrora Canciller Alemana sostuvo según Kornelius, “que el sistema liberal podría no sobrevivir y que la economía de mercado y la democracia podrían ser muy debiles al final”. Su mensaje fue que “La prueba de fuego para la libertad aún está por llegar para Occidente”.  Thorsten Benner Germany’s Sep 2021 Acid Test: Systemic Competition,  published in lnternationale Politik Quarterly. Pag 1.

Estas tres importantes reflexiones, más allá de reafirmar un tema que ha venido preocupando a los defensores del Orden Liberal Internacional en los últimos diez años, principalmente a ciertas comunidades académicas, como a algunos actores políticos del citado orden. Las mencionadas reflexiones de la excanciller alemana configuran el triángulo de un complejo juego de competencia sistémica de alcance global, donde las democracias que sustentan las sociedades abiertas y los principios básicos de la economía de mercado, están siendo desafiadas tanto desde dentro, como desde fuera por fuerzas autoritarias y totalitarias disfrazadas en algunas ocasiones con un velo “democrático”.   

Competencia sistémica

Competencia sistémica que ha comenzado a endurecerse no sólo en el ámbito geopolítico, como lo demuestra la guerra contra Ucrania, y las tensiones militares de carácter geoestrategia en el sureste asiático.  Si no en el escenario geoeconómico internacional, con el incremento de las restricciones comerciales a ciertos sectores de alta tecnologías entre los Estados Unidos y China, principalmente.

Las respuestas dadas por los Estados Unidos y sus aliados occidentales a estos desafíos han sido tardías y más reactivas que proactivas. Como lo ejemplifican las iniciativas tanto individuales como colectivas tomada por los EE.UU. y la Unión Europea, dentro de sus respectivas estrategias comerciales y económicas, como en el marco del G7. Podemos citar como ejemplo, en materia de asistencia económica y financiera, las iniciativas hacia África principalmente y en menor grado las dirigidas hacia la América Latina y el Caribe, con el fin de contrarrestar o equilibrar la presencia económica de China en estos espacios geográficos.  Iniciativas que tienen como telón de fondo una competencia estratégica para asegurar el acceso a materias primas vitales para la revolución energética global que está en ciernes.

Fricciones UE-EEUU

En el ámbito militar nos encontramos, exceptuando la ayuda militar a Ucrania, y la coordinación de ejercicios y presencia militar en el sudeste asiático, con la existencia de un discurso ambiguo que pone en duda la voluntad política de occidente a mediano y largo plazo de hacer frente en el estrecho de Taiwán a una operación militar liderada por China a gran escala. Las razones de estos juegos de palabras reflejan, por un lado, la diversidad y mezcolanza de intereses, capacidades, tanto económicas, como políticas y militares de las naciones occidentales, a la hora de delinear una acción común frente a los desafíos existenciales que enfrentan.

Otro elemento de mayor peso aún dentro de este complejo juego de competencia sistémica global ha sido el establecimiento de medidas de orden geoeconómico que parecerían perseguir un objetivo común, pero han terminado creando fricciones entre los Estados Unidos y la Unión Europea, principalmente. Muchas de estas medidas, no sólo han afectado la libertad de los mercados de bienes y servicios internacionales, sino que han creado un escenario de diferencias comerciales y económicas entre los EEUU y el bloque europeo, en lo referente a las políticas de nearshoring y offshoring, específicamente en el caso las de empresas de alta tecnología.

Orden Liberal Internacional

Siendo esto un grave error no sólo en términos políticos, sino económicos y comerciales, pues la competencia que se debe dar entre EUA y sus aliados europeos, tiene que estar enmarcada dentro del contexto del Orden Liberal Internacional y sus instituciones. No dentro de una competencia geoeconómica que se libra contra China principalmente y en segundo orden contra Rusia.  Pues esto ha dado pie a que naciones como Francia busquen acercamientos económicos con China, así como otros socios importantes países de la Unión Europea. Esto debilitaría el accionar de las estrategias comunes que son requeridas en estos momentos, frente a la competencia sistémica global que estos enfrentan frente al modelo sistémico global chino-ruso. 

En el orden interno de las sociedades democráticas de occidente se pueden observar la carencia de una visión compartida, frente a los riesgos antes mencionados, valdría la pena citar la reflexión hecha por el Presidente de los Estados Unidos, John Biden, en el marco de su discurso por la celebración de la independencia su país en este 4 de julio,

El 4 de julio llega en un momento crítico. Nuestra economía está creciendo, pero no sin dolor. La libertad está bajo asalto. Asalto tanto aquí como en el extranjero. En los últimos días, hubo razones para pensar que este país está retrocediendo. Esa libertad se está reduciendo. Que los derechos que asumimos que estaban protegidos ya no lo están. Recordatorio de que seguimos en una batalla continua por el alma de Estados Unidos, como lo hemos hecho durante más de 200 años.

Joe Biden.

China

Estas palabras reflejan el fuerte deterioro interno no sólo en los Estados Unidos, base principal del Orden Liberal Internacional, sino en el marco de las democracias del bloque económico y militar europeo, que de igual manera han venido enfrentando fuertes cuestionamientos internos, en contra el citado orden, impulsados por las crisis migratorias, los movimientos xenofóbicos y nacionalistas, más el resurgir de grupos proclives al proteccionismo económico. 

La competencia sistémica contra el modelo chino, el cual ha estado basado en un sistema Estado-partido de carácter políticamente totalitario, con un capitalismo de Estado, combina cada vez más su totalitarismo político radical con su éxito económico. Por ende, el estilo chino de capitalismo de Estado autoritario plantea el reto más difícil en marco de la competencia de sistemas global.

Los sistemas políticos autoritarios y totalitarios, no sólo responden a sus críticos internos con acciones brutales, también se sellan a sí mismos de influencias no deseadas del exterior. Rusia, por ejemplo, impone prohibiciones a las organizaciones no gubernamentales extranjeras. De igual, restringe el trabajo de los periodistas extranjeros independientes. En el caso chino vemos un patrón de conducta similar a través de las restricciones del acceso a internet. El sistema de Estado-partido chino solo tolera la cooperación internacional en investigación, que sirva principalmente a los intereses tecnológicos y económicos propios de Beijing.

Un rumbo diferente

Las democracias occidentales, por otro lado, son en gran medida abiertas, lo cual le permite a los sistemas autoritarios y totalitarios utilizar esta asimetría de la apertura unilateral para ejercer influencia, ya sea, a través, de la desinformación y la propaganda, o construyendo dependencias económicas, o “comprando” élites democráticas, tanto académicas, empresariales, y políticas. Algo que no sólo ocurre en los países desarrollados, sino, de manera más patética en los países en vías de desarrollo, donde la corrupción institucional y social está bien arraigada como forma de sobrevivencia económica y política, lo que les facilita aún más el trabajo.

Frente a esta situación cabría citar dos expresiones adicionales hechas por la ya citada excanciller alemana, según su ya mencionado biógrafo, “Liberemos las fuerzas del despertar”. Esta consigna no es más que un llamado a la concienciación en todos los sectores de las sociedades occidentales democráticas del peligro que se enfrentan las mismas, tanto en sus ámbitos internos como externos, frente esta amenaza sistémica de alcance global, autoritaria y totalitaria. Según Merkel “La alternativa es clara, queridos amigos: o ser invadidos por el cambio, o cambiar de forma”. Lo cual implicaría, a nuestro juicio y entender, que según ella, los Estados Unidos como el resto de sus socios occidentales deberán cambiar la forma en la cual han comenzado a enfrentar esta amenaza. Sin sacrificar sus valores y principios democráticos, así como los fundamentos básicos de las economías de libre mercado.