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La crítica de Rallo a Mises: Paradigmas Monetarios Austriacos Enfrentados

En Una Crítica a la Teoría Monetaria de Mises, Juan Ramón Rallo desarrolla una visión alternativa sobre la teoría del valor del dinero y de los medios fiduciarios, así como su influencia en el ciclo económico. Desde Ludwig von Mises, ha proliferado dentro de los pensadores de la Escuela Austriaca una aproximación teórica hacia las ideas de la Escuela Monetaria del siglo XIX, que se opuso a la emisión de los medios fiduciarios, desde billetes de banco hasta depósitos a la vista.

En este sentido, Mises, Murray N. Rothbard, Jesús Huerta de Soto, Hans Hermann Hoppe y muchos otros adoptaron estas posturas desde el punto de vista metodológico de la Escuela Austriaca, argumentando en favor de un coeficiente de caja del cien por cien para depósitos a la vista y equivalentes. Más allá de los problemas que pueda generar este tipo de sistema bancario, es muy relevante entender que todas estas posturas quedan enraizadas en una teoría del valor del dinero y de los medios fiduciarios específica.

En su libro, Rallo trata de deconstruir la teoría monetaria de Mises premisa por premisa. Desde la teoría cuantitativa del dinero, hasta la teoría del ciclo económico. Y es que Rallo pertenece a esa otra vertiente de la Escuela Austriaca, heredera de la Escuela Bancaria del siglo XIX en el ámbito monetario. Aquí encontramos a economistas como George Selgin, Lawrence White, Antal Fekete y el propio Rallo, los cuales han enfatizado la importancia de un sistema donde la emisión de medios fiduciarios en un mercado competitivo sea flexible para evitar descoordinaciones económicas como la deflación o el descalce de plazos.

Sobre la definición científica del dinero

Cualquier teoría monetaria que se precie debe responder a la pregunta de qué es el dinero. Aunque esta pregunta pueda parecer sencilla a priori, esta definición ha de conseguir explicar todos los tipos de dinero, desde la moneda fiat hasta el dinero mercancía. La definición de Mises, la más extendida en la academia, es que el dinero es un “medio de cambio generalmente aceptado”. En su libro, Rallo critica esta definición por su baja precisión, dado que no tiene en cuenta el papel de los medios fiduciarios con respecto al activo real (en palabras de Perry Mehrling, la jerarquía natural del dinero) y nunca se llega a explicar en qué consiste la aceptación general del dinero o de medios de cambio secundarios.

Sin embargo, el problema del que adolece la definición de Rallo es el papel de patrones monetarios basados enteramente activos financieros, y no solo una combinación de activos reales con medios fiduciarios –esto sería el caso de la moneda fiat. Respecto a esta cuestión, Rallo argumenta que el dinero fiat sería un medio de cambio secundario y no dinero en sentido estricto. No obstante, todas las propiedades que Rallo atribuye al dinero –el activo real sobre el que se emiten los sustitutos monetarios– pueden ser cumplidas por la moneda fiat. A saber, la transferencia inter e intratemporal de liquidez.

El papel de la moneda fiat

No es que la definición de Rallo sea deficiente, pues es compatible con la jerarquía natural deldinero. Y no lo concibe como una estructura meramente horizontal y homogénea en las que los sustitutos monetarios actúan cual activo real –en términos de Mises, un sustituto monetario perfecto–, sin ninguna diferencia entre ambos.

Sin embargo, no solo un activo real puede ser dinero en sentido estricto, sino también patrones monetarios cuya base la constituyan activos financieros, como es el caso de la moneda fiat. En otras palabras, el dinero en sentido estricto sería todo activo real y financiero que se sitúa en la cúspide de esta jerarquía natural, a partir de la cual se emiten sustitutos monetarios y otros activos financieros. O, dicho de otra manera, sería aquel “medio de cambio que ya no necesite ser intercambiado ulteriormente por otros medios de cambio indirectos para terminar adquiriendo los bienes finales deseados” (Rallo, 2019), sea este oro, Bitcoin o moneda fiat no redimible en otro activo real.

Sobre el ahorro real y los medios fiduciarios en el ciclo económico

Una de las tesis centrales de la teoría monetaria de Rallo es que la emisión de medios fiduciarios no es ni condición necesaria ni suficiente para generar el ciclo económico tal y como es entendido por la Escuela Austriaca, siempre y cuando se preserve la liquidez de estos activos financieros. De cualquier otra manera, se produciría una descoordinación debido al decrecimiento de la calidad de los activos financieros –que puede suceder por vulnerar la Regla de Oro de Mises, con el sistema bancario incurriendo en un descalce de plazos.

Esto es porque podrían emitirse sustitutos monetarios que no respondan a una mayor demanda de dinero en sentido estricto, bien sea por motivo de transacción, especulación o precaución. Por otro lado, teóricos como Huerta de Soto (2020) y Bagus (2023) defienden que ninguna emisión de medios fiduciarios puede llegar a canalizar ahorro real, porque, para para ellos, el ahorro únicamente puede producirse renunciando a “bienes presentes”, en la terminología de Mises.

Ahorro real…

Por ello, toda expansión crediticia de medios fiduciarios generaría un alargamiento artificial de la estructura productiva, conduciendo a la realización de proyectos empresariales insostenibles en el tiempo, que en última instancia acabarían siendo liquidados una vez se manifiestan las distorsiones reales causadas por esta expansión de los medios fiduciarios.

Sin embargo, la cuestión reside en si toda emisión de medios fiduciarios no respaldada por activos reales conduce necesariamente al ciclo económico porque, en ese caso, tendríamos que asumir que los medios fiduciarios no pueden constituir ahorro real, lo cual no es cierto. Toda emisión de medios fiduciarios supone renunciar a bienes presentes en algún momento del tiempo –no necesariamente en t=0–, por lo cual no podemos afirmar que los medios fiduciarios no pueden ser ahorro real.

y medios fiduciarios

A partir de aquí, la teoría de la liquidez y su teoría cualitativa sobre las consecuencias de la emisión de los medios fiduciarios en las economías modernas es más compresible, pues no existe ninguna razón para aducir que los medios fiduciarios no son ahorro real. En el fondo, que los medios fiduciarios sean ahorro real o no se reduce a si la emisión de estos responde a una demanda exógena a los propios emisores. En caso contrario, si la demanda de sustitutos monetarios estuviera determinada por el propio sistema bancario, entonces no habría razón para defender la banca libre con reserva fraccionaria, pues en ese caso la emisión de medios fiduciarios únicamente generaría distorsiones macroeconómicas como las descritas por Hayek, Huerta de Soto y, en general, la teoría austriaca del capital y del ciclo.

Dicho de otra forma, si todo medio fiduciario que se introdujera al sistema bancario fuera empleado cual sustituto monetario perfecto, entonces el tipo de interés se vería reducido provisionalmente hasta que se manifestara que los sustitutos monetarios generados ex novo no respondían a un incremento de la demanda monetaria. En ese caso, no cabría afirmar que la demanda de dinero en sentido extenso no existiera ontológicamente, sino que el sistema bancario sería incapaz de responder dinámicamente ante las variaciones de esta.

Teoría del ciclo

Por esta razón, no es correcto afirmar que la banca con reserva fraccionaria pueda generar medios fiduciarios con nueva demanda monetaria, sino que, hasta que se manifiesta que tales medios fiduciarios han perdido cualitativamente su valor –para ello, sería necesario un entorno de banca libre sin leyes de curso forzoso sobre estos–, los agentes económicos lo continúan empleando como un sustituto monetario perfecto. El mismo Huerta de Soto (2014) admite que un sistema bancario libre con reserva fraccionaria frenaría esta expansión crediticia no respaldada por su demanda cuando dice que “if there exist many free Banks that are not supported by a central bank, credit expansión will stop much earlier than in an environment in which the central bank orchestrated and drove it”.

Con todo, existe la posibilidad de que los bancos lleven a cabo un proceso de expansión crediticia paralelamente, maximizando la cantidad de medios fiduciarios emitidos en el sistema económico. En esta coyuntura, lo más probable es que si el precio de los bienes de consumo sube en términos de los medios fiduciarios –es decir, que el poder adquisitivo de estos se reduce–, todos estos acabarán cotizando con descuento, ya que la demanda pasará a canalizarse a los activos reales en los que los activos financieros son convertibles –suponiendo, de nuevo, que la calidad de los medios fiduciarios de todo el sistema bancario se ha deteriorado.

Jesús Huerta de Soto

Si, por el contrario, los agentes económicos emplean los nuevos medios fiduciarios para demandar bienes de orden superior –a saber, aquellos más alejados del consumo final–, entonces es cierto que se engendraría el inicio de un ciclo económico, pero siempre y cuando estos activos financieros hayan perdido parte de su liquidez –esto es, la teoría del ciclo económico que he expuesto previamente. En suma, siempre y cuando se preserve la coordinación inter e intratemporal de los agentes económicos, entonces la expansión crediticia daría lugar a una producción sostenible basada en el ahorro real.

En A Critical Note of Fractional-Reserve Banking, Huerta de Soto (2014) critica que el enfoque del equilibrio monetario es estrictamente macroeconómico, basado en un análisis que, lejos de ser austriaco, se aproxima al monetarista y keynesiano. Sin embargo, aunque ha habido autores monetarios que han adoptado este método para abordar la defensa de un sistema monetario elástico basado en activos reales y financieros, podemos expresar la demanda de dinero en sentido estricto en términos de utilidad marginal y de eficiencia dinámica (Ibidem), compatible con el método de la Escuela Austriaca.  

El equilibrio monetario desde el punto de vista de la eficiencia dinámica

Tal y como señala Huerta de Soto (2010), la eficiencia en un sistema se alcanza cuando, dentro de un marco institucional que respete los principios generales del derecho, no existan obstáculos al ejercicio de la función empresarial. De esta manera, esta podría exhibir su pleno potencial creativo para resolver los desajustes existentes entre los agentes económicos, alcanzando mayores cotas de desarrollo social. En un sistema monetario elástico funcionaría de forma análoga: los bancos, en plena competencia entre ellos, tratarían de emitir la cantidad óptima de medios fiduciarios para que su valor no decrezca, manteniendo el equilibrio monetario, en el cual la utilidad marginal de la unidad monetaria se mantiene constante y, por ende, su poder adquisitivo.

Este equilibrio monetario, que no debe asociarse al enfoque neoclásico estático, es plenamente compatible con una concepción dinámica de los procesos de mercado. Bajo este enfoque, los emisores de medios fiduciarios –o, dicho de otra forma, los intermediarios financieros– tratarán de emitir la cantidad óptima para poder captar financiación sin que estos –ya sean billetes o depósitos a la vista– coticen a descuento en el mercado.

Es más, únicamente un entorno de banca libre sin leyes de curso forzoso ni regulación de cualquier tipo podrá ser eficiente en alcanzar el equilibrio monetario a lo largo del tiempo. No se trata de que exista una cantidad de dinero (en sentido amplio) óptima que deba ser hallada mágicamente por el sistema bancario, sino que solo la función empresarial de carácter eminentemente creativo en un entorno de competencia alcanzará lo que en cada momento será la cantidad de medios de pago necesaria para que los precios no se distorsionen por variaciones en el lado monetario.

Bibliografía

Bagus, P. (2023). Anti-Rallo: Una Crítica a la Teoría Monetaria de Juan Ramón Rallo.

Huerta de Soto, J:

Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos (1994 [2020]). Unión Editorial.

A Critical Note on Fractional Reserve Banking (2010 [2014]) en The Theory of Dynamic Efficiency. Routledge.

Mises, L. V. (1912 [2012]). La Teoría del Dinero y el Crédito. Unión Editorial.

Rallo, J.R. (2019). Una Crítica a la Teoría Monetaria de Mises. Unión Editorial.

Hayek, F.A. (1976). The Denationalisation of Money. Institute of Economic Affairs.

César Taboas
Author: César Taboas

Antal Fekete, Jesús Huerta de Soto, Juan Ramón Rallo, Ludwig von Mises, Teoría monetaria

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