El trinomio identitario: posverdad, propaganda y populismo
Debemos luchar día y noche contra el engaño populista, pero jamás vendernos a ser partícipes de su juego.
Debemos luchar día y noche contra el engaño populista, pero jamás vendernos a ser partícipes de su juego.
Walter Block es uno de los libertarios más importantes de nuestra generación y de la historia del movimiento.
La ventaja comparativa del liberalismo respecto de cualquier variante del estatismo radica en la consistencia de sus argumentos.
El Instituto Juan de Mariana, think tank liberal con sede en Madrid, ha lanzado esta semana una página web dedicada a recoger las iniciativas de solidaridad mostradas por el sector privado durante la crisis del coronavirus en España. La entidad ha querido destacar de esta forma el esfuerzo realizado por empresas y sociedad civil en un contexto marcado por la nefasta gestión sanitaria y económica del gobierno.
Desde el IJM destacan que “la pandemia provocada por la covid-19 representa un desafío único por su carácter natural y las consecuencias sociales y económicas que ha tenido en todo el mundo. Una pandemia provocada por una enfermedad relativamente desconocida, que además puede hacer a los infectados desarrollar o no síntomas, se ha escapado del control de individuos y comunidades. Y también, cómo no, de sus representantes públicos”.
“En España, país en el que el virus se ha cobrado la vida de muchísima gente -una cifra que puede rondar las 50.000 personas-, hemos visto a un Gobierno lento, exhausto y poco transparente. Hemos vivido momentos de colapso del sistema sanitario en cuanto a disponibilidad de UCI o de EPI. Sin embargo, también hemos contado con una ciudadanía más comprometida que nunca, que ha respondido mejor y de forma más rápida y espontánea”, subraya el think tank.
“Muchas personas se han quedado sin empleo o han visto disminuidos sus ingresos de forma considerable y otras han visto incrementadas su jornada laboral o la peligrosidad asociada a su trabajo para dar respuesta a las necesidades ciudadanas. Pero cuando los recursos son escasos y la sociedad pasa por momentos duros, la solidaridad privada florece con más fuerza que nunca. Entretenimiento desde los balcones, donaciones monetarias y en especie o transporte de material sanitario de las grandes empresas, pasando por las comunidades de vecinos organizadas para hacer la compra a personas vulnerables, han sido algunas de las iniciativas de solidaridad que tanto el mundo empresarial como la sociedad civil han realizado para hacer frente a la crisis del coronavirus. Ejemplos de nuestro gran capital social y del poder de las redes comunitarias en tiempos de crisis”, apunta el comunicado de la institución liberal.
Según destacan, “los ciudadanos, pese a las dificultades o la distancia social, no dudaron en ponerse a trabajar y en ofrecer valor allí donde el Gobierno no llegaba o no se ocupaba. Y como no puede ser de otra forma, internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías han sido el aliado perfecto. Estas herramientas han servido para mantener esos lazos sociales, generar nuevos y coordinar el apoyo para los más necesitados. Y desde el Instituto Juan de Mariana queremos poner esto en valor”.
La web del IJM recoge de esta forma más de mil iniciativas que sintetizan el esmerado empeño de empresas y familias por paliar la incapacidad exhibida por las Administraciones Públicas durante los meses más duros de la crisis sanitaria.
Las claves de la solidaridad privada
Tras realizar un análisis preliminar de lo que ha caracterizado la acción solidaria en España durante este tiempo, el IJM subraya lo siguiente:
El poder político supone una grave amenaza para todos los procesos de cooperación social que se producen en el seno del mercado.
La mente es el principal instrumento de libertad de los individuos.
Como decía el viejo Schumpeter, el capitalismo sigue sin disponer de trovadores que canten sus gestas.
La sustancia primaria es aquello que existe por sí mismo y que la sustancia secundaria (accidente) es aquello que deriva de la primaria.
El verdadero proceso de mano invisible llevaría a la sociedad desde el Estado mínimo a la anarquía.
Los políticos han puesto la supervivencia de cada individuo por encima de cualquier otra meta que los individuos pudieran tener.