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Mises, el origen del dinero y el subjetivismo

En tres de mis artículos anteriores, he abordado muchos de los argumentos que, en la actualidad, esgrimen los herederos intelectuales de la Escuela Monetaria en contra de la banca libre con reserva fraccionaria en la Escuela Austriaca. Tanto a la hora de criticar su teoría del valor de los sustitutos monetarios, su teoría del ciclo económico y sus implicaciones sobre la política bancaria con el caso de Henry Simons, me percaté de que todos estos errores procedían de la raíz de cualquier teoría monetaria: la teoría sobre el origen del dinero. Esto puede observarse claramente con las dos tendencias predominantes en la historia del pensamiento económico: el metalismo y el chartalismo.

La relación entre el metalismo y la teoría cuantitativa

El metalismo consideraba que todo activo monetario debía ser, necesariamente, un activo real y, en caso de no serlo –es decir, que fuera un activo financiero–, actuaría de forma homóloga a este. O, en términos de Ludwig von Mises (2012), estos activos financieros que actuaran como medios de pago en la economía serían sustitutos monetarios perfectos.

Aunque aparentemente trivial, este marco analítico que concibe a todo activo monetario como un activo real cometió el grave error de aplicar la misma teoría del valor a los activos reales y financieros, desembocando en el error teórico del cuantitativismo. Si todo incremento de la oferta de un activo financiero tiende a reducir su utilidad marginal –como sería el caso de los activos reales–, entonces la oferta monetaria es lo único que nos debería concernir desde un punto de vista económico. Pues de esta provendrían todas las fluctuaciones en el poder adquisitivo del dinero. En este caso, podemos observar cómo la teoría del origen del dinero de los metalistas condiciona decisivamente su modo de entender los patrones monetarios y sus errores teóricos al no diferenciar entre activos financieros y reales.

La teoría cuantitativa y la demanda de sustitutos monetarios

La realidad económica, empero, reacciona de manera distinta ante el incremento (o la disminución) de la oferta de un activo real y un activo financiero. Si bien el valor del activo real depende de los servicios que le pueda proporcionar a su propietario –en el caso de que este activo real deviniera dinero, estos serían los servicios de liquidez a lo largo del tiempo y el espacio (Rallo, 2019)–, el de un activo financiero estará condicionado por el flujo esperado de servicios o activos reales que provea. Y, si este se incrementa y es demandado por el público, entonces no existe ninguna razón por la cual una mayor oferta de activos financieros pueda causar un decrecimiento de su utilidad marginal si los servicios de liquidez que proporcionan no se degradan.

Dicho de otra manera, el flujo de activos financieros que actúan como sustitutos monetarios y que circulan en una economía a lo largo del tiempo no es homogéneo, pues la solvencia y la credibilidad del deudor puede incrementarse. Esto posibilita que el valor de un activo financiero pueda aumentar tras un incremento de su oferta.

El chartalismo y la Teoría Monetaria Moderna

Así mismo, en la Teoría Monetaria Moderna se vuelven a producir errores como consecuencia de una teoría incompleta sobre el origen del dinero: el neochartalismo. Pero, antes de todo, ¿cuáles son los orígenes de esta doctrina? Para ello, habremos de retrotraernos al origen del chartalismo en la obra de Georg Friedrich Knapp, A State Theory of Money.

Para los chartalistas, el dinero surge de las obligaciones que uno mantiene con la comunidad o, dicho de otro modo, de la deuda que un individuo tiene sobre terceros, y viceversa. Desde esta doctrina, el dinero solo podría surgir como un activo financiero, no como un activo real. De hecho, muchos autores chartalistas han recalcado que el surgimiento de los activos reales en los patrones monetarios surge en la búsqueda de un denominador común para saldar estas deudas.

El dinero es una “criatura del mercado”

Siguiendo la evolución lógica del chartalismo, si el dinero solo puede emerger como obligaciones contra otros integrantes de la comunidad, y estas suelen estar regidas por un Estado, entonces el dinero surgiría de las obligaciones fiscales que el individuo mantiene con este, siendo el dinero una criatura de la Ley. De ahí la evolución al neochartalismo del que bebe la Teoría Monetaria Moderna.

Se ha de recalcar que este salto lógico invalida una teoría que podría haber encajado en una visión evolutiva y subjetivista del origen del dinero, pues describe una posibilidad de selección espontánea de activos financieros como dinero. Pero, como hemos apuntado previamente, el dinero puede, pero no ha de ser necesariamente un activo financiero. Sin embargo, incluso si todo lo anterior fuera cierto, concebir al Estado como la fuente última de la demanda monetaria es un error teórico, pues los individuos no mantienen el dinero en sus saldos de tesorería únicamente para saldar sus obligaciones fiscales.

Dinero y evolución

Evidentemente, el Estado y la imposición de obligaciones fiscales pueden facilitar el proceso espontáneo de descubrimiento que ya recalcó Carl Menger en su obra El Dinero, pero esto no es condición necesaria ni suficiente para que el dinero surja en una comunidad. En todo caso, podríamos decir que un Estado que no facilite la libre competencia de monedas y que promueva leyes de curso forzoso provoca que ciertas redes –entendidas estas en su sentido monetario– se vuelvan incompatibles y dificulten el proceso de selección de aquel dinero con mejores servicios de liquidez.

De no ser un Estado tan intervencionista en el ámbito monetario, también podríamos explicarlo desde la teoría evolutiva, ya que convierte a una mercancía concreta en más negociable con respecto a otras, en el sentido de que a otros individuos les será útil, como mínimo, para pagar impuestos, aunque esta no sea la fuente última de la demanda monetaria. De hecho, actualmente encontramos muchos casos, especialmente en países con inflaciones galopantes como Venezuela, donde los ciudadanos huyen de la moneda gubernamental a pesar de tener obligaciones fiscales con ese Estado.

La utilidad monetaria no está constituida por las obligaciones fiscales

Sea como fuere, los errores teóricos de la teoría del origen del dinero que defiende la Teoría Monetaria Moderna acaban impregnando toda su teoría monetaria y sus propuestas de política económica. Si se presume, como con el neochartalismo, que la utilidad monetaria parte de las obligaciones fiscales que los integrantes de la comunidad política tienen con el Estado, entonces sería posible llevar a cabo todo tipo de expansiones monetarias para garantizar el pleno empleo sin que se redujera el poder adquisitivo de la moneda fiat.

A pesar del atractivo de estas proposiciones teóricas, la demanda monetaria no se destina únicamente a saldar obligaciones fiscales con el Estado. Por esta razón, puede decrecer el valor de cambio objetivo del dinero incluso si se incrementan los impuestos, si es que los agentes económicos perciben subjetivamente que los servicios de liquidez del dinero se han deteriorado. En suma, tal y como sucedía con la homogeneización de activos reales y financieros de la que parte el metalismo, defender que el origen del dinero es una causa de la coacción estatal explica muchos de los errores de la Teoría Monetaria Moderna.

Sobre el dinero ideal

Una vez observemos cómo históricamente se han constituido los patrones monetarios, se manifestarán 1) las equivocaciones de los chartalistas y los metalistas que no distinguieron entre activos reales y financieros; y 2) las virtudes de una teoría subjetivista y evolucionista del origen del dinero, como la que planteó Menger en su obra El Dinero y descartó implícitamente Mises en su Teoría del Dinero y el Crédito. Para ello, retrocederemos al patrón oro clásico, ya que es un ejemplo perfecto de las virtudes de la combinación entre activos reales y financieros para construir un sistema que imponga el principio de disciplina o de elasticidad allí donde sea necesario.

Si acaso lo planteáramos desde un punto de vista estático e ideal, huelga decir que no existiría ninguna razón para la disciplina en el sistema monetario. Al fin y al cabo, este principio supone la eliminación de parte de los sustitutos monetarios emitidos previamente, lo cual no sería explicable desde una visión estática de los procesos económicos. Sin embargo, dado que la incertidumbre y el error son dos componentes inherentes a estos, es vital que existan mecanismos que contribuyan a evitar o solventar los desajustes que surgen en el mismo. Entre estos, podemos destacar la competencia, la convertibilidad y la Ley del Reflujo de Fullarton, los cuales ya pudimos abordar en un artículo anterior.

El principio de disciplina

El patrón oro clásico supuso, en parte, la plasmación de los principios de disciplina y elasticidad en el sistema monetario. Este sistema se fundamentaba en activos reales –en este caso el oro– sobre el cual se emitían los sustitutos monetarios, con una oferta completamente elástica. El principio de disciplina descrito anteriormente se vería caracterizado por los activos reales, a los cuales los ciudadanos y los bancos siempre podían recurrir en caso de que uno de estos últimos degradara la liquidez de sus pasivos, principalmente los depósitos a la vista y los billetes de banco.

Esto, a su vez, imponía un límite exógeno para la emisión de sustitutos monetarios, dado que, en el caso de que las instituciones financieras decidieran expandir su balance indefinidamente, perderían sus reservas y se verían abocadas a la quiebra.

No todos los activos financieros son sustitutos monetarios

Hasta aquí, hemos explicado el elemento de disciplina que poseía el patrón oro. El principio de elasticidad, por su parte, se ve plasmado a través de los sustitutos monetarios. Pero antes, es imprescindible destacar el elemento intrínsecamente subjetivo del sustituto monetario. No todo activo financiero actúa como un sustituto monetario, sino solo aquellos que son percibidos por los agentes económicos como un medio de transferencia temporal y espacial de liquidez adecuado.

O, dicho de otra manera, un activo financiero devendrá sustituto monetario si el público lo emplea tanto para adquirir mercancías como para preservar su riqueza patrimonial en el tiempo, y a su vez otros agentes lo perciben de la misma manera. Resulta esencial resaltar que la cuestión de qué activos reales y financieros son dinero no es una cuestión cualitativa sino de grado, porque habrá bienes económicos que cumplan mejor o peor con estas funciones, o solo desempeñen una de estas. A esta propiedad la llamaremos dinerabilidad.

Activos reales y financieros

Hecha esta aclaración, existen importantes diferencias entre los activos financieros y reales. En primer lugar, al contrario que con estos últimos, la oferta de los activos financieros que actúan como sustitutos monetarios es totalmente elástica, es decir, que, debido a que los costes de emisión de estos sustitutos monetarios son cercanos a cero, su cantidad varía proporcionalmente con el aumento de la demanda de atesorar dinero en sentido amplio (Rallo, 2019).

En segundo lugar, la determinación del valor de los activos reales y financieros es bien distinta, pues los activos reales no tienen riesgo de contraparte –esto es, que no dependen de la solvencia de un tercero– y sus unidades son homogéneas, mientras que la composición de un activo financiero puede variar en función del flujo de activos reales al que estos dan derecho y de la esperada solvencia del deudor.

Como hemos resaltado previamente, estas importantes diferencias entre ambos tipos de activos monetarios invalidan en gran parte muchas de las premisas chartalistas y metalistas, que presumen que todo estos son o se comportan como activos financieros –en el caso de los primeros– o activos reales –en el caso de los segundos. De nuevo, podemos observar como la concepción última del activo monetario, presente en la teoría del origen del dinero, tiene importantes implicaciones sobre toda la teoría monetaria que parte de esta.

Menger y la teoría evolutiva del origen del dinero

La existencia de un patrón monetario que combine activos reales de oferta inelástica con activos financieros de oferta elástica pone de manifiesto la validez teórica de la teoría evolutiva del origen del dinero, y que no consiguieron igualar ni el chartalismo ni el metalismo por su concepción restringida de los activos monetarios. Esta teoría fue inicialmente enunciada por Carl Menger en su obra El Dinero, donde el economista austriaco demuestra que el dinero es una criatura del mercado, y no de la ley. Para Menger, el dinero surge como una modernización de los intercambios mediante el trueque en un proceso descentralizado de descubrimiento de aquellas mercancías con mayor negociabilidad, es decir, aquellas que todas las personas deseen adquirir. En palabras de Menger (2013):

«Recurriendo al camino más largo de un intercambio intermedio –es decir, cediendo sus mercancías menos negociables a cambio de otras que lo son más–, tiene la probabilidad de conseguir su objetivo de manera más segura y económica que limitándose al trueque directo.»

El subjetivismo monetario de Carl Menger

A priori, podríamos pensar que Menger se inserta en la tradición metalista previamente enunciada, en función de la cual solo los activos reales podían convertirse en activos monetarios. Sin embargo, para Menger, las mercancías son los bienes económicos de todo tipo destinados al intercambio (Menger, 2020). Teniendo en cuenta esta definición tan amplia, un activo financiero también podría devenir dinero bajo la teoría evolutiva del origen del dinero.

Al fin y al cabo, las deudas con un tercero de confianza, ya sea un banco, el gobierno o cualquier otra institución, podrían convertirse en dinero si poseen un alto grado de negociabilidad, y cumplen con las propiedades que designa Menger en su obra, como la transferencia patrimonial de valor en el tiempo o, en la nomenclatura de este artículo, la liquidez.

Si bien es cierto que todos los pensadores austriacos identificaron la distinción entre el dinero-base y los sustitutos monetarios pagaderos en el mismo, la teoría del origen del dinero que sostiene la ortodoxia en la Escuela Austriaca es incompatible tanto con el surgimiento de un patrón monetario basado enteramente en activos financieros –como es el caso del patrón fiat–, como con las bases subjetivistas de la escuela.

El teorema regresivo de Mises

Ahora bien, ¿cuál es esa teoría del origen del dinero en la Escuela Austriaca a la que nos estamos refiriendo? En 1912, con su Teoría del Dinero y el Crédito, Mises enunció el llamado teorema regresivo del dinero, que daba una solución a la incógnita del surgimiento del poder adquisitivo del dinero. Esta paradoja se explica con el distinto comportamiento que Mises les atribuye a las mercancías en función de si son, o no, un activo monetario o no monetario.

En una mercancía que no deviene dinero, su valor de cambio proviene del valor de uso que los agentes económicos le atribuyen subjetivamente a la unidad marginal de esa mercancía. Sin embargo, para Mises, la utilidad marginal del dinero viene determinada por su valor de cambio en t-1, a la inversa de lo que sucede con bienes económicos no monetarios.

¿De dónde surge, entonces, el poder adquisitivo del dinero en t si este depende del que tenía en t-1? Mises parece tener una solución a este problema: de la utilidad no monetaria de la mercancía en t-1. Por ello, para que un bien devenga un activo monetario será necesario que ese bien tenga un valor de uso no monetario previo.

El metalismo de Mises

Podemos observar, entonces, que Mises adopta una visión metalista del origen del dinero y, por tanto, errónea dentro de la tradición de la teoría evolutiva de Menger. Esto es, porque el autor austriaco no contempla que un activo financiero o un activo real sin una utilidad no monetaria previa puedan convertirse en dinero, aun si no tenía una utilidad no monetaria previa.

Como se ha apuntado previamente, existen ejemplos históricos, como el dinero fiat actual o la emergencia de Bitcoin, que debilitan teóricamente la postura de Mises sobre el origen del dinero. No obstante, y más relevante incluso, la paradoja que enunciábamos con anterioridad parte de la premisa de que la utilidad de un activo monetario –comprendida en el sentido amplio y mengeriano del término– depende de su valor de cambio en t-1.

Tanto la liquidez presente como esperada

Esta suposición sobre la que se basa la incógnita que parece resolver Mises es errónea porque un bien puede convertirse en dinero sin que haya tenido una utilidad no monetaria en el pasado. De la misma manera que hay numerosos factores relativos a la oferta y a la demanda de dinero que afectan a las variaciones de su poder adquisitivo, también los hay que afectan a si esa mercancía se convierte –o no– en dinero. Estos factores pueden agruparse en dos: la liquidez tanto presente y esperada.

En cuanto a la primera, la capacidad de ese bien económico de transportar valor a lo largo del tiempo y del espacio puede influir en que determinados agentes económicos le atribuyan utilidades exclusivamente monetarias. Cabe afirmar, empero, que si existe una mercancía que deviene dinero en su origen o en el momento el que le confieren cierta utilidad, es harto improbable que la mantengan en sus saldos de tesorería por su liquidez actual, ya que esta suele manifestarse una vez el mercado del bien se ha expandido lo suficiente como para evitar la volatilidad inicial que es inherente a un spread elevado y no próximo a cero (Rallo, 2019).

Por esta razón, es más probable que los agentes económicos comiencen a imputar utilidades monetarias a ese bien en función de la liquidez esperada debido a las propiedades que pueda tener ese activo monetario. Y esta liquidez esperada también puede venir determinada tanto por el poder adquisitivo pasado de la mercancía como por su negociabilidad, como apuntábamos refiriéndonos a las aportaciones monetarias de Carl Menger.

Una mercancía sin utilidad previa puede convertirse en dinero

Fijémonos que, aunque una mercancía que se convierta en dinero haya tenido utilidades no monetarias previas –lo cual ha sido frecuente históricamente (Ammous, 2018)–, esto no demuestra la validez teórica del teorema regresivo porque no hace alusión a todos los factores que influyen en esta acción. Evidentemente, los agentes económicos tienen en cuenta el valor de cambio objetivo de la mercancía a la hora de comenzar a emplearla como dinero, pero no es condición ni necesaria ni suficiente para que se convierta en tal, pues las expectativas forman parte de la utilidad que se le da a un bien en particular.

En parte, este factor determinante de la demanda de dinero desmiente la premisa de la regresión sobre la que Mises sostiene su teorema, pues un agente económico puede imputar utilidad monetaria a un bien sin que este haya tenido poder adquisitivo en el pasado, si espera que vaya a otorgarle servicios de liquidez adecuados.

¿Es la teoría monetaria de Mises verdaderamente austriaca?

Y, ¿por qué hemos afirmado previamente que el teorema regresivo del dinero no obedece a la tradición austriaca subjetivista? Al restringir los factores determinantes de la demanda monetaria originaria al valor histórico, Mises desprecia que los agentes económicos puedan decidir, en base a sus expectativas, que un bien económico pueda cumplir las funciones de transferencia espacial y temporal de liquidez, tal y como la teoría evolutiva de Menger describe.

Con todo, no es aquí donde más se aprecian las raíces ricardianas de la teoría monetaria de Mises, pero sí podemos observar cómo, al considerar a los bienes económicos y a los medios de cambio como dos categorías distintas, cae en el error de describir la valoración subjetiva del activo monetario a partir de una única condición como es la del valor de cambio objetivo. En contraposición, un teorema del origen del dinero enteramente subjetivista debería abordar: la distinción entre activos reales y financieros; el origen del dinero como un proceso de descubrimiento descentralizado; y la variación de la dinerabilidad a lo largo del proceso de monetización.

La distinción entre activos reales y financieros

En base a la teoría evolutiva del origen del dinero, se debe comprender la posibilidad de que pueda surgir un dinero que sea un activo financiero o un activo real en base a la utilidad monetaria que se le conceda a ese bien en un determinado momento en base a las expectativas o al valor histórico, verbigracia. De este modo, es esencial que se comprenda el origen de un activo monetario como un fenómeno autónomo: ni los activos reales necesariamente han de emerger en el sistema monetario para saldar las deudas entre individuos ni los activos financieros han de partir exclusivamente de los activos reales.

Dicho de otro modo, puede haber patrones monetarios donde se empleen únicamente activos reales o financieros, sin necesidad de que exista una combinación entre ambos, porque el dinero elegido depende, en última instancia, de las preferencias de los agentes económicos.

El origen del dinero como un proceso de mercado

Si por algo destaca la Escuela Austriaca es por su análisis dinámico y multidisciplinar de los procesos de mercado, partiendo siempre desde el individualismo y el subjetivismo metodológico. Estos procesos no están constituidos por individuos que meramente reaccionan ante los cambios en su entorno, a pesar de que la acción humana tiene un claro componente reactivo y de imitación. Más bien, el ser humano está en la constante búsqueda de nuevas oportunidades de ganancia que surgen en todos los ámbitos, incluyendo el monetario.

En este sentido, los procesos económicos se caracterizan principalmente por el descubrimiento de nueva información que previamente no existía, fruto de la creatividad humana. Siendo el origen del dinero un proceso de mercado más resulta imprescindible explicar, como consiguió Menger en su obra monetaria, que este es un proceso descentralizado de descubrimiento en el que cualquier mercancía puede convertirse en dinero, aunque haya algunas con mayor dinerabilidad que otras.

La variación de la dinerabilidad a lo largo del proceso de monetización

Aunque esto no es algo que entre en conflicto con ninguna de las teorías estudiadas, resulta de un enorme interés económico observar cómo las mercancías que experimentan el proceso de monetización –fundamentado en la experimentación descentralizada de estas en el intercambio– van adquiriendo más propiedades inherentes al dinero, es decir, que van perfeccionando los servicios de liquidez que proveen.

Esto no solo enriquece cualquier teoría sobre el origen del dinero, sino que también elimina cualquier arbitrariedad implícita en la designación de dinero, siendo este un concepto de grado y no cualitativo. Bitcoin es, de hecho, un ejemplo perfecto de una mercancía cuya volatilidad se está reduciendo –mejorando su liquidez temporal– y comienza a ser empleada en cada vez más intercambios, incrementando su dinerabilidad y su liquidez espacial y temporal.

Conclusiones

Toda teoría monetaria tiene su base en la teoría del origen del dinero, y ya hemos visto cómo, en el caso del chartalismo, el metalismo y el teorema regresivo, muchas de las tesis subsecuentes se ven comprometidas debido a errores en este campo. No pretendo defender, en ninguno de los casos, que los errores señalados invalidan toda la teoría monetaria restante, aunque sí tenga implicaciones sobre estas, condicionando las políticas económicas propuestas. En todo caso, para demostrar todos los errores teóricos de la Teoría Monetaria Moderna o del cuantitativismo se necesitará una crítica dirigida ante cada una de las premisas de estas teorías, por mucho que la concepción del dinero que se encuentra implícita en estas condicione de forma severa sus postulados.

En el caso de la Escuela Austriaca, ya hemos analizado cómo el teorema regresivo se ha desplazado de muchas de las bases subjetivistas de la teoría evolutiva del dinero sobre la que debería basarse una teoría monetaria compatible con el marco teórico de la escuela y con la realidad económica. El objetivo del presente artículo no es demoler los cimientos teóricos de la escuela, sino de resaltar los errores que restringen la sofisticación de la teoría monetaria austriaca. Aunque es evidente que los errores del teorema regresivo de Mises reclaman un cambio en ciertos paradigmas monetarios de la Escuela Austriaca, es necesario que estos se lleven a cabo si se pretende construir una teoría monetaria más completa de la que ahora posee.

Bibliografía

Ammous, S. (2018). El Patrón Bitcoin: La alternativa descentralizada a los bancos centrales. Ediciones Deusto.

Menger, C. (2013). El Dinero. Unión Editorial.

Menger, C. (2020). Principios de Economía Política. Unión Editorial.

Mises, L. von (2012). Una Teoría del Dinero y el Crédito. Unión Editorial.

Rallo, J.R. (2017). Contra la Teoría Monetaria Moderna: Por qué imprimir dinero sí que genera inflación y por qué la deuda pública sí que la pagan los ciudadanos. Ediciones Deusto.

Rallo, J.R. (2019). Una Crítica a la Teoría Monetaria de Mises. Unión Editorial.

El negocio del software libre (X): Stack Overflow, el negocio del no negocio

Si ha buscado cómo hacer, mejorar o solucionar algo relacionado con la tecnología, seguramente ha acabado en Stack Overflow. Si bien Stack Overflow no es estrictamente Software Libre, incluyo este artículo en la serie sobre Modelos de negocios basados en Software Libre porque el modelo de negocio de Stack Exchange Inc., la compañía propietaria de Stack Overflow, se basa en principios que comparten muchas similitudes con el movimiento del Software Libre, como la colaboración y la competencia abierta entre usuarios. Stack Overflow y otras plataformas de Stack Exchange, como Ask Ubuntu, son fundamentales para la comunidad del software libre por varias razones.

Soporte a la comunidad de software libre

Soporte a proyectos de Software Libre: Muchas preguntas y respuestas en Stack Overflow están relacionadas con proyectos de software libre. Desarrolladores que trabajan en estos proyectos utilizan la plataforma para resolver problemas técnicos, compartir mejores prácticas y colaborar en soluciones innovadoras. Por ejemplo, preguntas sobre cómo contribuir a proyectos en GitHub, resolver errores en Linux, o mejorar el rendimiento de aplicaciones de código abierto son comunes.

Documentación y recursos comunitarios: Stack Overflow actúa como una extensa base de datos de conocimiento accesible para cualquier persona. La comunidad de Stack Overflow contribuye creando documentación viva y recursos técnicos que cualquier persona puede consultar y mejorar.

Fomento de la educación y el aprendizaje abierto: Al igual que en el movimiento del Software Libre, Stack Overflow promueve el aprendizaje y la educación abiertos. Los desarrolladores aprenden unos de otros a través de la resolución de problemas y la compartición de conocimientos, lo que mejora las habilidades técnicas de todos los participantes. Este intercambio libre de conocimiento es una piedra angular tanto de Stack Overflow como del Software Libre y, en general, del mundo libre, ya que las preguntas y las respuestas surgen, de forma espontánea, por los usuarios, sin un planificador central que dirija el aprendizaje de los usuarios.

Reconocimiento, eventos y sinergias

Reconocimiento y credibilidad para contribuidores de Software Libre: Los contribuyentes de software libre que responden preguntas en Stack Overflow suelen ganar reputación y reconocimiento dentro de la comunidad. Este reconocimiento puede ayudarles a demostrar sus habilidades y conocimientos, facilitando su participación en proyectos de Software Libre y aumentando sus oportunidades profesionales.

Eventos y encuentros comunitarios: Stack Overflow ha organizado y patrocinado eventos comunitarios, hackathones y conferencias que reúnen a desarrolladores de Software Libre y otros profesionales de la tecnología. Estos eventos fomentan la colaboración y el intercambio de ideas, fortaleciendo las conexiones dentro de la comunidad del Software Libre.

Sinergias con plataformas de Software Libre: La más importante es Ask Ubuntu, página de referencia para los usuarios, administradores y desarrolladores de Ubuntu. Ask Ubuntu es una plataforma donde la comunidad puede obtener y compartir soluciones sobre uno de los sistemas operativos de Software Libre más populares.

Los analistas

Además de Ask Ubuntu, Stack Exchange Inc. opera otras plataformas centradas en software libre, como Super User y Server Fault, que también soportan a comunidades de Software Libre. Estos sitios ayudan a mantener y mejorar el Software Libre al proporcionar un espacio para que los usuarios y desarrolladores compartan soluciones y mejores prácticas. Esto lleva a que los proyectos con más consultas y respuestas en Stack Overflow son todos Software Libre, como Node.js, React, Python, Docker… Los desarrolladores contribuyen respondiendo preguntas y compartiendo soluciones que benefician a miles de usuarios en todo el mundo.

Como dijo Eric S. Raymond en La catedral y el bazar:

Si usted trata a sus analistas (beta-testers) como si fueran su recurso más valioso, ellos le responderán convirtiéndose en su recurso más valioso.

Eric S. Raymond en La catedral y el bazar:

Intercambio de información

Stack Overflow es el referente en línea del intercambio de información entre personas que trabajan con tecnología. En Stack Overflow se pueden hacer preguntas sobre cómo resolver problemas específicos o mejorar algo que están creando esas personas. Desde lo más básico hasta las preguntas más complejas en las que se describen problema muy específicos en situaciones muy concretas. Y siempre hay alguien que responde. Esa es la magia de Stack Overflow. Que da igual si la pregunta es simple o compleja. Los miembros de la comunidad siempre están para ayudar.

Además, esas respuestas están disponibles para que cualquiera pueda buscar entre las preguntas ya hechas para encontrar respuestas que ayuden sin tener que volver a preguntar tú mismo. Es una comunidad colaborativa donde todos comparten conocimientos para ayudarse mutuamente. Sin mandos, sin jerarquías, sin coacciones. Sin pagar por preguntar. Y sin cobrar por responder. Sólo por el placer de ayudar. Con el único beneficio por parte de los usuarios, que saber que cuando necesitan la ayuda de otra persona, la van a obtener y algún que otro pago no monetario.

Los pagos no monetarios en Stack Overflow

Cualquier usuario de Stack Overflow sabe que responder una pregunta cuesta un esfuerzo pequeño. Que millones de personas respondiendo dudas supone un esfuerzo pequeño para cada uno de esos usuarios. Y que el beneficio obtenido por disponer de todo ese conocimiento de millones de personas es muy superior al coste que supone responder preguntas.

Sólo con esto, ya habría una motivación para responder en Stack Overflow. Pero esa motivación sería similar a escribir en un blog personal o en twitter. Stack Overflow va más allá y por eso se ha convertido en la referencia. Los usuarios de Stack Overflow que responden preguntas obtienen beneficios principalmente en forma de reconocimiento dentro de la comunidad.

Veamos algunos ejemplos:

Puntos de reputación: Por cada voto positivo en una respuesta, el usuario recibe puntos de reputación. Estos puntos reflejan la confianza de la comunidad en ese usuario y su conocimiento.

Medallas: Los usuarios también pueden ganar medallas por diversas contribuciones, como dar respuestas de alta calidad o ser especialmente útiles.

Reconocimiento de expertise: Al responder preguntas y obtener votos positivos, los usuarios establecen su reputación como expertos en temas específicos.

Oportunidades de networking y colaboración: Participar activamente en Stack Overflow puede llevar a conexiones profesionales y oportunidades de colaboración.

Aprendizaje: Al responder preguntas, los usuarios a menudo profundizan su propio entendimiento de los temas.

La reputación

Aunque no hay beneficios monetarios directos por responder preguntas, la reputación y el reconocimiento obtenidos pueden tener un valor intangible significativo.

Para cualquier empresa que busque expertos en un área, saber que pueden encontrar gente con esos conocimientos y que pueden comprobar dichos conocimientos antes de contactar con esa persona, es de un valor inigualable. Por lo tanto, una persona que responde a muchas preguntas, va a tener más posibilidades de obtener un trabajo muy bien remunerado que cualquier otra persona.

Si una persona, con un esfuerzo pequeño, como es dedicar algo de tiempo a ayudar a los demás, obtiene un pago muy grande, que es tener acceso a una gran cantidad de respuestas y, además, eso le da una ventaja competitiva para conseguir trabajos mejor remunerados, vemos una vez más que el planteamiento de Huerta de Soto de que “lo moralmente más justo es lo econónicamente más rentable” es cierto.

Financiación de  Stack Overflow

Una de las características que más llaman la atención de Stack Overflow es que con más de 185 millones de visitas mensuales tenga tan poca publicidad. Lo que podría ser una máquina de hacer dinero con ese volumen de visitas, los anuncios sean tan pocos y tan segmentados. Esto, que podría parecer un error a nivel comercial, genera varias cuestiones interesantes de analizar: Los anuncios están diseñados para llegar a audiencias específicas dentro de la comunidad de desarrolladores. Esto significa que las empresas pueden dirigir sus anuncios a usuarios con habilidades o intereses particulares, como lenguajes de programación específicos o tecnologías.

No buscan un gran volumen de anunciantes, sino anunciantes que aporten valor a los visitantes. La plataforma se esfuerza por mantener la relevancia y la calidad de los anuncios, asegurándose de que sean de interés para la comunidad de desarrolladores y no sean intrusivos. Además, los anunciantes pueden ajustar sus campañas para obtener mejores resultados, por lo que el dinero invertido en Stack Overflow es más rentable que en plataformas más generalistas.

Así pues, de esta política se benefician tanto anunciantes como usuarios. Y ese mimo a la comunidad genera que la comunidad se identifique con la plataforma, lo cual hace que la plataforma se beneficie todavía más, convirtiéndose en la fuente de referencia del sector tecnológico. Por ejemplo, todos los años se publican en diversos medios de comunicación las encuestas de Stack Overflow. A su vez, el hecho de que en los blogs, canales de YouTube, Twitter y otros medios de comunicación en lo que se habla de tecnología, se cite tanto a Stack Overflow hace que la marca siga siendo la más prestigiosa y reconocida en cuanto a foros de programación y tecnología.

ChatGPT frente a Stack Overflow

Aparentemente, quién más daño podía hacer a un foro de preguntas sobre tecnología, es ChatGPT, Bing y otros bots conversacionales pero, lejos de hacer campaña contra este tipo de herramientas como han hecho algunos medios de comunicación más partidarios del intervencionismo, Stack Overflow se ha adaptado a las circunstancias.

Hace unos meses, el CEO de Stack Overflow, Prashanth Chandrasekar, anunció que iba a despedir alrededor de un 28% de su plantilla para hacer que la plataforma sea rentable. Aunque en ese comunicado no indica cuántas personas son ese 28%, podemos hacer un cálculo a partir de una entrevista en The Verge del año anterior, en el que indicaba que habían más que duplicado la plantilla, pasando a 540 trabajadores respecto al anterior. Es decir, que en 2021 tenía unos 270 empleados, pasando en 2022 a unos 540 empleados y que en 2023, tras el lanzamiento de ChatGPT, despidieron a un 28% de la plantilla, que serían unos 150, por lo que pasarían la compañía a unos 390.

Por lo tanto, aunque ChatGPT le hiciera perder alrededor de un 14% de visitas, según el blog de la empresa, el crecimiento de la plantilla entre 2021 y 2023 habría sido de un 44,44%. Por lo que vemos que, en términos generales, no le han supuesto un gran problema a Stack Overflow estas herramientas ya que, aunque pierda cierto volumen de visitas, para las dudas más actuales, las últimas herramientas y cuestiones más técnicas, las respuestas humanas siempre serán más fiables y más actualizadas.

Además, en lugar de ver a ChatGPT como su enemigo, Stack Overflow ha llegado a un acuerdo con OpenAI, tal como anunciaron hace apenas un mes en su página web y en Twitter:

La compra de Stack Overflow por 1.800 millones de dólares

En 2021, Prosus, una de las mayores compañías de inversión tecnológica del mundo, compró Stack Overflow por 1.800 millones de dólares. A primera vista, esta cifra puede parecer elevada, especialmente considerando que Stack Overflow podría estar generando más ingresos si explotara su potencial publicitario al máximo. Pero este no es su principal activo.

Su principal activo es que, como hemos visto, ha sido capaz no sólo sobrevivir a los bots conversacionales, sino forzar un acuerdo con OpenAI para nutrir de conocimiento a ChatGPT.

¿Y porqué le interesa a Prosus gastar todo ese dinero en Stack Overflow si podría invertir en otros negocios más rentables? Si bien las motivaciones que están detrás de esa decisión son imposibles de saber a ciencia cierta, este movimiento estratégico está alineado con un concepto económico fundamental para cualquier austríaco: la baja preferencia temporal.

¿Qué es la preferencia temporal?

En términos sencillos, la preferencia temporal se refiere a la forma en que los individuos y las organizaciones valoran las recompensas presentes frente a las futuras. Una alta preferencia temporal significa que se prefieren las gratificaciones inmediatas sobre las recompensas futuras. Por el contrario, una baja preferencia temporal indica una disposición a esperar por beneficios mayores en el futuro, en lugar de obtener beneficios inmediatos menores.

Si a un niño le ofrecen un caramelo hoy o dos caramelos la semana que viene, si tiene alta preferencia temporal, elegirá un caramelo hoy. Si, por el contrario, tiene una baja preferencia temporal, elegirá los dos caramelos la semana que viene.

La Baja Preferencia Temporal de Prosus

Prosus ha demostrado una baja preferencia temporal al invertir en Stack Overflow. En lugar de buscar ganancias rápidas y maximizar los ingresos publicitarios a corto plazo, Prosus está apostando por el valor a largo plazo que Stack Overflow puede ofrecer. Esta estrategia se basa en varios puntos clave:

Ecosistema de desarrolladores, sinergia y necesidad

Stack Overflow es una plataforma crucial para la comunidad de desarrolladores, administradores de sistemas y otros profesionales del sector tecnológico. El sitio alberga una vasta base de conocimientos técnicos y es un recurso diario para millones de personas. Al adquirir Stack Overflow, Prosus asegura su participación en una comunidad clave que impulsa la innovación tecnológica.

Prosus tiene un portafolio diverso de inversiones en tecnología, incluyendo plataformas como  QQ, WeChat, Riot Games o Reddit. Stack Overflow no sólo complementa estas inversiones al proporcionar un recurso vital para los desarrolladores que crean y mantienen estas plataformas. También refuerza el ecosistema global de Prosus, donde la innovación y la colaboración tecnológica son esenciales.

Para Prosus, al igual que cualquier otra empresa tecnológica, la existencia y el bienestar de una plataforma como Stack Overflow es vital. Muchas de las empresas en las que invierten dependen de un ecosistema saludable de desarrolladores y técnicos bien informados y capaces. Stack Overflow, con su vasto depósito de conocimiento y su rol como punto de encuentro para la comunidad de desarrolladores, es un activo estratégico que respalda este ecosistema.

Quizá no hubiera sido necesario invertir todo ese dinero en Stack Overflow, sino simplemente patrocinar. Pero hubiera corrido Prosus un riesgo, y es que otra empresa lo hubiera comprado, obteniendo el prestigio la otra empresa.

Prestigio, crecimiento e inversión

Stack Overflow es una marca muy respetada y reconocida en la comunidad tecnológica. Todos los profesionales del campo de la tecnología han recurrido a Stack Overflow en algún momento para resolver problemas o aprender algo nuevo. Adquirir Stack Overflow no solo aporta prestigio a Prosus, sino que también solidifica su reputación como un patrocinador y defensor del conocimiento libre y abierto. Este prestigio puede traducirse en lealtad de la comunidad y en un mayor apoyo para las otras plataformas de Prosus.

Al igual que otras empresas tecnológicas líderes que han invertido en plataformas de Software Libre, como Microsoft con su adquisición de GitHub, o Twitter con Bootstrap, Prosus ve el valor a largo plazo de apoyar plataformas que fomentan el desarrollo de software libre. Las redes sociales y plataformas tecnológicas que más crecen son aquellas que apoyan y contribuyen al Software Libre. Se une el desarrollo tecnológico con el conocimiento de la acción humana que ofrecen los proyectos en comunidad.

La inversión de Prosus en Stack Overflow es una apuesta estratégica que va más allá del retorno financiero inmediato. Es una inversión en la infraestructura del conocimiento tecnológico global. Este movimiento está alineado con la visión a largo plazo de Prosus de ser un líder en el apoyo y desarrollo de comunidades tecnológicas y de innovación.

Escuela Austríaca

Desde la perspectiva de la Escuela Austríaca de Economía, esta inversión se considera no solo rentable a largo plazo, sino también moralmente justa. La teoría económica austriaca enfatiza la importancia de decisiones que fomenten la creación de valor sostenido a lo largo del tiempo. Al respaldar una plataforma que apoya el conocimiento libre y la colaboración abierta, Prosus está invirtiendo en un recurso que proporcionará beneficios significativos tanto para la comunidad tecnológica como para sus propios intereses estratégicos a largo plazo.

Por lo tanto, la compra de Stack Overflow por Prosus no solo es una jugada inteligente desde el punto de vista comercial. También refleja una comprensión profunda de la baja preferencia temporal, priorizando el crecimiento sostenible y el apoyo a la comunidad tecnológica sobre las ganancias inmediatas.

Serie ‘El negocio del software libre’

El lenguaje económico (XL): sobre el concepto de ‘modelo’

Un modelo es un «arquetipo o punto de referencia para imitarlo o reproducirlo». Que un modelo sea o no deseable es una cuestión subjetiva. Cada individuo emula específicos modelos como medio para alcanzar fines. El problema surge cuando alguien, mediante la fuerza, pretende imponer «su» modelo a los demás, aludiendo frecuentemente a un supuesto beneficio colectivo.

Platón, en «La República», fue pionero en caracterizar un modelo ideal de polis. En el S. XIX, el socialista utópico, Charles Fourier, también propuso un modelo de comunidad autárquica, llamada falansterio (o falange), de carácter agrícola y compuesta por 1.620 personas. Por su parte, el psicólogo conductista B. F. Skinner, en su novela «Walden Dos», describe el funcionamiento de una comunidad diseñada «científicamente» con el objetivo de hacer felices a sus 1.000 habitantes.

A pequeña escala, este tipo de experimentos sociales, siguiendo un modelo predefinido, han sido de carácter voluntario. Pero a gran escala solo pueden realizarse bajo el yugo de un autócrata. Tal vez, el «cambio de modelo» social más rápido, extenso y profundo fue el realizado en Turquía, entre 1924 y 1935, por Mustafá Kemal Atatürk. Este carismático líder, amante del modo de vida occidental, transformó manu militari un califato islámico en un Estado moderno, democrático y laico.

En una sociedad abierta, donde cada cuál persigue pacíficamente sus propios fines, el concepto constructivista de «modelo» es una grave amenaza a la libertad y propiedad del individuo. Todo modelo social y económico impuesto coactivamente es un acto contradictorio, porque lo bueno se acepta por sus propios méritos y cualidades, sin necesidad de recurrir a la fuerza. Esta última es la mejor crítica a la supuesta bondad del modelo.

El cambio de modelo económico

A excepción de los regímenes comunistas, la estructura productiva de un territorio —país, región, comarca— no ha sido diseñada deliberadamente. Por ejemplo, que Alicante produzca turrones en Jijona, juguetes en Ibi o turismo en Benidorm no es fruto de un plan rector, sino de factores antropológicos, geográficos, climáticos, culturales, etc.

Sin embargo, una mayoría (políticos, economistas, sociólogos, periodistas, etc.) cree ingenuamente que la estructura de capital se puede modificar ad libitum mediante la legislación. Son muchos quienes bajo el espejismo del «modelo» económico pretenden crear su particular Silicon Valley, a golpe de subvención o beneficio fiscal, sin reparar que el progreso económico exige un entorno institucional que respete la libertad, la propiedad y la justicia. Por ejemplo, el atractivo tipo reducido de 4% en el impuesto de sociedades que ofrece la Zona Especial Canaria (ZEC) queda eclipsado por la inseguridad jurídica del país y por una legislación hostil al empresario. Además, la realidad económica no es estática, sino que se transforma dinámica y eficazmente (Huerta de Soto, 2012).

No otra cosa que socialismo

El cambio deliberado de modelo económico es propio del socialismo, donde el órgano de planificación central decide qué (cantidad y calidad), quién, dónde, cuándo y cómo debe producirse algo. Por ejemplo, es frecuente oír el lamento de que España debería ser más industrial y menos turística, pero ¿por qué? Es cierto que (dentro de un mercado) la industria paga salarios superiores al turismo debido a su mayor tasa de capitalización; pero esta razón, por sí misma, no posibilita un cambio en la estructura productiva.

Mutatis mutandis, ¿por qué no imitar a Luxemburgo, cuyo PIB per cápita es 118.000 €? Es una ensoñación creer que un sistema productivo pueda cambiarse como quien cambia de traje. Un orden social espontáneo o «cosmos» no puede ser racionalmente construido a imagen y semejanza de un modelo. En cambio, a escala micro, el modelo cobra sentido porque se trata de un orden construido o «taxis» (Hayek, 2014: 57). Por ejemplo, cada empresario tiene su modelo de negocio y cada individuo su propio modelo de vida.

¿Es ético imponer un modelo?

La implantación colectiva de un modelo requiere necesariamente violar la libertad y la propiedad de ciertos individuos. Los estatistas camuflan este autoritarismo bajo sutiles metáforas: por ejemplo, afirman «defender»[1] la sanidad o la educación públicas cuando en realidad desean un monopolio estatal mediante la supresión del mercado privado. Y cuando dicen «apostar» por el vehículo eléctrico, en realidad buscan su absoluta implantación mediante el palo y la zanahoria: bien hostigando a los propietarios de vehículos de combustión[2], bien transfiriendo rentas desde el contribuyente al bolsillo de los productores y consumidores de coches eléctricos.

En definitiva, el error ético es el empleo injustificado de la violencia, es decir, imponer un único modelo cuando existe una diversidad de opciones que se adapta a las necesidades, deseos y preferencias de cada consumidor. La implantación política de modelos tiene también una base psicológica. El gobernante sufre la ilusión de creerse infalible y disfruta de imponer sus designios a los demás.

De esta forma, la libertad para que cada individuo o empresa utilice su propio modelo queda obstruida por el «café para todos». La democracia, así entendida, se convierte en el peor sistema totalitario. La reacción del mercado es inevitable porque todo ser humano, de forma natural, procura sustraerse a la coacción. Como decía Henry Thoreau (2008: 15): «Si el comercio y las industrias no tuvieran la elasticidad del caucho, no alcanzarían jamás a saltar por encima de los obstáculos que los legisladores les están poniendo de continuo por delante».

Bibliografía

Hayek, F. (2014). Derecho, legislación y libertad. Madrid: Unión Editorial.

Huerta de Soto, J. (2012). «La esencia de la Escuela Austriaca y su concepto de eficiencia dinámica». Revista de Economía ICE, marzo-abril 2012, No 865.

Skinner, B. F. (1984). Walden Dos. Barcelona: Martínez-Roca.

Thoreau, H. (2008). Del deber de la desobediencia civil. Colombia: Pi.

Notas

[1] La defensa se ve como un acto legítimo.

[2] Por ejemplo, prohibiendo su circulación y/o aparcamiento en determinadas zonas.

Serie ‘El lenguaje económico’

La debilidad moral de ‘El segundo sexo’

Por Emina Melonic. El artículo La debilidad moral de ‘El segundo sexo‘ (Simone de Beauvoir) fue publicaro originalmente en Law & Liberty.

En la introducción a su obra magna, El segundo sexo, Simone de Beauvoir (1908-1986) escribe: «He dudado mucho antes de escribir un libro sobre la mujer. El tema es irritante, sobre todo para las mujeres; y no es nuevo. Ya ha corrido suficiente tinta sobre la disputa acerca del feminismo; ahora está a punto de terminar: no hablemos más de ello».

¿Se sigue hablando de feminismo? Es una pregunta irónica, por supuesto. Más bien deberíamos preguntarnos: ¿es ahora el feminismo un mero tema, intelectual o de otro tipo, o refleja de algún modo una realidad vivida por las mujeres y, por tanto, exige nuestra atención? ¿Necesitamos cambiar nuestra forma de ver el feminismo o está, al igual que la teoría de Karl Marx sobre el capitalismo, sólo débilmente relegado a los confines de la academia y la insufrible profesión teórica?

De Beauvoir quizá no era consciente de la repercusión que tendría su libro, no sólo en el movimiento feminista, sino también en el feminismo como materia académica. Tampoco debería sorprendernos, ya que de Beauvoir ha escrito un texto que se nutre de diversas disciplinas para iluminar mejor la realidad y la condición de ser mujer.

Simone de Beavoir

Nacida en el seno de una familia católica devota, de Beauvoir pensó en hacerse monja cuando era joven. Tal vez no fuera tan especial en este deseo: emulando a sus mayores, muchas niñas educadas por monjas tenían deseos similares. Al llegar a la adolescencia, de Beauvoir no sólo abandonó el catolicismo, sino también la fe en Dios. Se declaró atea y seguiría siéndolo el resto de su vida.

Aunque es evidente que podía valerse por sí misma, a De Beauvoir siempre se la relaciona irónicamente con el filósofo francés Jean-Paul Sartre (1905-80), que fue su pareja durante cincuenta años. Hay que decir esto con un asterisco bastante grande: de Beauvoir y Sartre mantuvieron una relación abierta. Según Judith Thurman, «Ella [de Beauvoir] tenía un sentimiento de inferioridad, al parecer, sólo en relación con Jean-Paul Sartre».

Su extraña relación iba más allá de la falta de exclusividad sexual. Como escribe Thurman en su introducción a El segundo sexo, de Beauvoir «a menudo reclutaba, y compartía, a sus chicas [de Sartre], algunas de las cuales eran alumnas suyas, y su primera novela, Ella vino para quedarse, de 1943, se basaba en uno de sus ménages à trois». De hecho, algunas antiguas alumnas denunciaron décadas después que de Beauvoir era una depredadora y que les causaba daños psicológicos. De Beauvoir y Sartre también apoyaban la pedofilia.

Por supuesto, la biografía de una persona no anula ni cambia necesariamente su obra intelectual. Sin embargo, el mero hecho de que De Beauvoir tratara el sexo, el amor y las relaciones revela cierto tipo de disposición psicológica que sin duda tiñó su obra intelectual.

El segundo sexo

En El segundo sexo, publicado por primera vez en 1949, de Beauvoir abarca todos los aspectos de la feminidad, desde la biología hasta la mitología, pasando por la historia y más allá. Es una obra audaz y bien pensada. No es una obra de mera sociología o psicología. Más bien, de Beauvoir se sirve de la filosofía, la historia y la literatura para iluminar sus argumentos sobre la feminidad. Sin embargo, en esencia, El segundo sexo se basa en el racionalismo puro (descrito por Michael Oakeshott) y en el análisis psicoanalítico, al estilo de Kinsey.

Camille Paglia, esa gran filósofa-provocadora y feminista ella misma, dijo una vez que a pesar de la importante contribución de de Beauvoir a la causa del feminismo, éste es muy «deficiente en humor», y eso ciertamente se percibe en su obra. Además, Paglia señala que la visión que de Beauvoir tiene de la religión es «sintomática de una mente infantil». De hecho, la mayoría de los argumentos de de Beauvoir sobre la religión y su opresión de la mujer (especialmente en lo que se refiere a la anticoncepción y el aborto) suenan como si los hubiera escrito una niña con la intención de rebelarse contra sus padres u otra autoridad.

A pesar de las muchas deficiencias del pensamiento de de Beauvoir, sigue planteando cuestiones importantes sobre la feminidad y muchos aspectos diferentes relacionados con ella.

La feminidad interrumpida

De Beauvoir comienza su capítulo sobre la infancia con una afirmación bastante atrevida. «No se nace, sino que se llega a ser mujer», escribe de Beauvoir.

Ningún destino biológico, psíquico o económico define la figura que la hembra humana asume en la sociedad; es la civilización en su conjunto la que elabora este producto intermediario entre el varón y el eunuco que se llama femenino.

Simone de Beauvoir. El segundo sexo.

Esta afirmación por sí sola parece que podría haberse dicho hoy, sobre todo en relación con los debates sobre la transexualidad. Nos hemos adentrado tanto en la madriguera de la ideología que nos encontramos afirmando los hechos biológicos obvios sobre el hecho de ser mujer.

De Beauvoir no se equivoca necesariamente en su frase inicial. Por supuesto, ninguna mujer nace mujer. Nace infante, pero en última instancia lo que de Beauvoir afirma es que el género es una construcción social completamente ajena a la forma corporal. Puede que esto no nos sorprenda, ya que de Beauvoir sentía antipatía, cuando no odio, hacia la maternidad y la procreación.

Según de Beauvoir, incluso antes de convertirse en mujer, la niña ya está oprimida. Su destino ya está establecido: tendrá que «pescar» un marido y obtener de él el sentido de su existencia. Debe rendirse porque «física y moralmente se ha vuelto inferior a los chicos e incapaz de competir con ellos… [y] su humildad engendra todos sus defectos; su fuente está en el pasado de la adolescente, en la sociedad que la rodea y precisamente en ese futuro que se le propone».

Cambios sociales y permanencias biológicas

Hay que tener en cuenta que de Beauvoir escribió esto en 1949. No podemos ignorar los cambios sociales y las transformaciones en la forma en que funcionan (o no funcionan, para el caso) las relaciones entre hombres y mujeres hoy en día. Sin embargo, hay algunas cosas que siguen siendo las mismas, a saber, lo ineludible de nuestro género y los elementos puramente biológicos que no son una elección.

Todas estas imposiciones sociales constituyen una interrupción de un tipo u otro. Si una niña está condenada a una existencia que ya ha sido elegida para ella por la estructura social, entonces, ¿tiene algún recurso para cambiar su vida? El tiempo no está determinado necesariamente por la cronología, sino por una imposición masculina sobre la estructura metafísica de la niña. No es dueña de su cuerpo ni de su mente, y cada vez que intenta escapar de las garras del tiempo masculino, provoca desagradables interrupciones, como si la sometieran a electrochoques al estilo Milgram.

«Hacia los trece años», escribe de Beauvoir, «los chicos realizan un verdadero aprendizaje de la violencia, desarrollan su agresividad, su voluntad de poder y su gusto por la competición; es exactamente en ese momento cuando la niña renuncia a los juegos bruscos». De Beauvoir está aludiendo al argumento de que este tipo de comportamiento continúa en la edad adulta, y lo ve claramente como un impedimento para la vida de éxito de una mujer. Una vez más, la chica está condenada al fracaso.

Camille Paglia

Pero, ¿hay realmente algo malo en la agresividad? La pregunta más adecuada sería: ¿adónde conduce la agresividad? ¿En qué tipo de hombre se convertirá un chico? Si no se nace mujer, se deduciría que tampoco se nace hombre, y que todos nos estamos convirtiendo continuamente en hombres y mujeres. ¿Debería la agresión formar parte de una mujer? ¿Indica esto que sería libre y triunfaría si suprimiera su fragilidad, humildad y sumisión?

De Beauvoir escribe como si los hombres no fueran necesarios, pero como dijo Camille Paglia en una entrevista para Playboy:

Basta una catástrofe natural para que todo ese mundo artificial [de las élites] se venga abajo y, de repente, todo el mundo estará gritando y vociferando por los fontaneros y los obreros de la construcción. Sólo los hombres de la clase obrera mantendrán unida la civilización.

Camille Paglia

De Beauvoir probablemente se erizaría ante esta afirmación. Hay un rechazo implícito en todo El segundo sexo a aceptar la importancia de la civilización como concepto y como realidad. Al fin y al cabo, la propia civilización implica un empuje masculino hacia lo desconocido. Pero tanto hombres como mujeres contribuyen en gran medida a ella. La cuestión es si la contribución crea caos u orden. De Beauvoir no parece preocuparse por ello, y su posición extrañamente personal sobre el matrimonio y la maternidad revela un odio antinatural hacia la procreación y los hijos.

Matrimonio y maternidad

Hay muchos ejemplos históricos de matrimonios sin amor. Todavía existen. La gente se casa por diversas razones, y el amor puede ser a menudo una excepción más que la regla. Algunos se casan por conveniencia económica; otros, por el impulso femenino de tener hijos, convirtiendo así al hombre en nada más que un donante de esperma glorificado; otros, posiblemente por la presión de la sociedad o de la familia.

Para de Beauvoir, «el matrimonio incita al hombre a un imperialismo caprichoso: la tentación de dominar es la más universal y la más irresistible que existe; … entregar una esposa a su marido es cultivar la tiranía en el mundo; … [el matrimonio es] la esclavitud conyugal». De Beauvoir se opone con razón a una sumisión o sumersión de la identidad de la mujer a la del hombre. Ella debe seguir siendo un ser soberano, y éste es uno de los mayores retos tanto para los hombres como para las mujeres. Para las mujeres, sin embargo, supone un reto mayor debido a la maternidad, ya que, por su propia esencia, ser madre es ser cuidadora de un niño inocente e indefenso.

Aunque esta crítica es perfectamente aceptable y plantea cuestiones importantes incluso para las mujeres de hoy, las intenciones de de Beauvoir tienen más que ver con el narcisismo que con una búsqueda genuina de las mejores formas de ser madre. En su capítulo sobre la maternidad, de Beauvoir ofrece en primer lugar argumentos a favor del aborto. Sus pensamientos son, de hecho, el origen de mucho de lo que hemos oído en el pasado reciente: que el aborto es seguro cuando se hace correctamente, y que el feto no es más que un parásito que crece en el cuerpo de la mujer.

Los bebés son unos tiranos

De Beauvoir recurre demasiado al lenguaje psicoanalítico. El niño y la maternidad se describen en términos puramente clínicos. Mientras que el embarazo puede o no sentirse bien, la realidad de un niño nace después del parto. «Ahora, frente a ellas [las mujeres] hay una persona que tiene derechos sobre ellas», escribe de Beauvoir. «Algunas mujeres acarician alegremente a sus bebés mientras aún están en el hospital … pero al volver a casa, empiezan a considerarlos una carga. … Él [el bebé] les inflige una dura servidumbre, y ya no forma parte de su madre: es como un tirano; ella siente hostilidad por este pequeño individuo que amenaza su carne, su libertad, todo su ser».

Supongo que ésta es una forma de verlo, aunque suene demasiado melodramática. Muchas mujeres han registrado dificultades con la depresión posparto y sentimientos de alienación de sus hijos. Ya sea hormonal o existencial, la mujer se siente abrumada por un mar de emociones. Sin embargo, aunque una mujer se sienta alienada, sigue existiendo una llamada a la responsabilidad moral de atender a un ser inocente e indefenso. De Beauvoir se está desenmascarando como una persona resentida con los niños y cuya única misión es (¡irónicamente!) una vida de empuje masculino. El miedo de De Beauvoir a la procreación y a los niños es el miedo a la vida misma. En este sentido, es un ser humano incompleto.

‘Yo soy todas las mujeres’

El embarazo y el parto son, en cierto modo, acontecimientos violentos, pero también es ahí donde reside el centro de la vida. De Beauvoir parece no entender que la vida es un caos y está llena de incertidumbres. Esto, por supuesto, no significa que todas las mujeres deban ser madres. Algunas eligen conscientemente no tener hijos, y eso está perfectamente bien.

Sin embargo, de Beauvoir inició la tradición feminista que ha continuado: una mujer hablando por todas las mujeres. Este es, con diferencia, uno de los mayores problemas del feminismo. Por supuesto, el pensamiento de una persona puede transformarse en un movimiento, político o de otro tipo. Sin embargo, una vez que un pensamiento individual o una crítica se transforma en un pensamiento colectivo, tiene tendencia a convertirse en una ideología inamovible.

“El -ismo tiende a transformar la vida en ideología”

Este es el caso del feminismo, y ciertamente de la mayoría de los -ismos que se convierten en grandes movimientos. Muchas feministas, si no la mayoría, insisten en el absolutismo cuando se trata de intentar resolver problemas sociales o políticos. Existe una tendencia a convertir una queja legítima en victimismo colectivo, por lo que a menudo se niega la singularidad de un individuo (especialmente sus circunstancias).

¿Por qué habría de deducirse que la frustración o el rechazo al matrimonio de una mujer sería igual para otra? Esto, por supuesto, también puede aplicarse en una situación inversa: vemos algo de esa reacción al caos ideológico actual de la gente que recurre a una visión nostálgica, sentimental de los años 50, del matrimonio y la maternidad que, para empezar, nunca existió en esa forma.

Soy consciente de que no existe una solución perfecta. Pero sí creo que tenemos que ser constantemente conscientes de la tensión entre la experiencia individual y la colectiva. El -ismo tiende a transformar la vida en ideología, lo que convierte a las personas en cabezas parlantes y no en seres humanos completos.

El Otro femenino

Gran parte de los argumentos de de Beauvoir dependen de la noción del Otro, que es una característica importante sobre todo de los filósofos y escritores franceses. En particular, de Beauvoir argumenta contra Emmanuel Levinas (1906-95), que fue uno de los pioneros intelectuales en el concepto del Otro.

En la introducción a El segundo sexo, critica a Levinas por hacer del hombre un sujeto y de la mujer el Otro. «Supongo que el señor Levinas», escribe de Beauvoir, «no olvida que la mujer también es conciencia para sí misma. Pero llama la atención que adopte deliberadamente el punto de vista de un hombre, prescindiendo de la reciprocidad del sujeto y del objeto. Cuando escribe que la mujer es misterio, supone que es misterio para el hombre. Así que esta descripción aparentemente objetiva es en realidad una afirmación del privilegio masculino».

Más adelante en su obra, de Beauvoir amplía aún más este argumento: «A sus ojos [los de las niñas y las mujeres], el hombre encarna al Otro, como ella lo hace para el hombre; pero para ella este Otro aparece en el modo esencial, y ella se capta a sí misma como el opuesto inesencial». Una vez más, de Beauvoir puede no estar equivocada en términos de experiencia, pero filosóficamente hablando, ha malinterpretado por completo no sólo a Levinas, sino la idea misma del Otro.

Emmanuel Levinas

Gran parte de su argumentación contra Levinas procede de su obra El tiempo y el otro (1947). Levinas no tiene una noción simplista del Otro, como pretende de Beauvoir. Para él, la relación entre el Yo y el Otro es ante todo cara a cara. Afirma la primacía de la ética; en otras palabras, el rostro del Otro es siempre una llamada moral. Yo soy, de un modo u otro, responsable de ese Otro porque la llamada a la ética está siempre presente.

No se trata simplemente de que una mujer sea un misterio. De hecho, un ser humano nunca se revela del todo. Como escribe Levinas: «La relación con el Otro, el cara a cara con el Otro, el encuentro con un rostro que a la vez da y oculta al Otro, es la situación en la que un acontecimiento le sucede a un sujeto que no lo asume, que es totalmente incapaz a su respecto, pero donde sin embargo en cierto modo está frente al sujeto.»

El argumento de De Beauvoir contra Levinas dio lugar a una continua crítica feminista de la obra de Levinas. Es otro cerdo machista más en la larga lista de otros. Pero hay más en el lenguaje de metáforas de género de Levinas que el análisis simplista que ofrece De Beauvoir. Su relación intelectual con Levinas es similar a la que tiene con su crítica de la religión.

El infierno son los otros / negación de la humanidad del otro

Cuando Levinas habla de lo «femenino» o de lo «masculino», suele referirse a «regiones del ser», por utilizar una expresión acuñada por Richard Cohen, filósofo y traductor estadounidense de la obra de Levinas. Levinas no se interesa en absoluto por la ideología o la sociología, sino por establecer una diferencia entre metafísica y ética, afirmando así la primacía del encuentro humano, enraizado en la responsabilidad moral por el Otro.

Por supuesto, no queremos enfrascarnos en diversos discursos feministas y críticas de la obra de Levinas, sin embargo, cabe señalar que la mayor parte de la cuestión con de Beauvoir y el feminismo en sí proviene de la negación de la humanidad del Otro, algo que es reconocido por Levinas y otros como él. Más que nada, de Beauvoir desestima la singularidad y unicidad del individuo. Su feminismo es narcisismo, lo contrario de lo que defiende Levinas (¡y sí, también la religión!). Reconocer una injusticia contra una mujer oprimida no significa afirmar la superioridad de la mujer ni asumir inmediatamente que los hombres son los únicos opresores. (Las feministas han presentado muchos argumentos intelectuales sobre cómo las mujeres se oprimen unas a otras).

¿Dónde hemos estado, adónde vamos?

Al principio de este ensayo, me he preguntado si El Segundo Sexo es relevante hoy en día, y si el feminismo tiene algún propósito en la actualidad. Lo pregunto porque estamos experimentando grandes cambios en la sociedad, especialmente en lo que se refiere a la relación del ser humano con la tecnología, que nos ha distanciado cada vez más unos de otros.

Discutimos sin cesar sobre el significado de la masculinidad porque, en efecto, ese debate es necesario: el ataque a la virilidad es real. Incluso discutimos sobre lo que significa ser mujer, pero todo parece sumido en un reaccionarismo extremo. Algunos hombres se convierten en extrañas versiones homoeróticas del übermensch de Nietzsche; algunas mujeres se repliegan en un capullo ultratradicionalista y practican una maternidad conspicua; algunos hombres y mujeres intentan ser del género opuesto sólo para vivir una existencia de mutilaciones tanto físicas como metafísicas; otros simplemente intentan no prestar atención a todas estas tonterías afectadas que parece que sólo viven en el mundo online, pseudointelectual, y simplemente viven sus vidas, cuidando de sus familias en un mundo inestable y desordenado.

El narcisismo

Hay un vínculo que conecta la obra de de Beauvoir y la actualidad, y es el narcisismo. Sin duda, esto se aplica también al feminismo, tanto pasado como presente. Además, también se aplica al orden político. Paglia señala en su obra magna, Sexual Personae (1990), la debilidad del feminismo de entonces: «El liberalismo moderno sufre contradicciones no resueltas. Exalta el individualismo y la libertad y, en su ala radical, condena los órdenes sociales como opresivos. … El feminismo ha heredado estas contradicciones. Considera que toda jerarquía es represiva, una ficción social; que todo lo negativo de la mujer es una mentira masculina destinada a mantenerla en su lugar. El feminismo ha sobrepasado su misión propia de buscar la igualdad política de la mujer y ha terminado por rechazar la contingencia, es decir, la limitación humana por naturaleza o destino».

Queremos ser libres. Es un deseo profundamente humano, pero realmente no sabemos cómo manejarlo. Paglia tiene razón sobre dónde ha acabado el feminismo. Sin embargo, incluso con El segundo sexo de de Beauvoir, vemos que el intento central del feminismo es sobrepasar los límites que nos da la naturaleza o el destino. Buscar la igualdad salarial es muy diferente de tener el aborto a la carta y rechazar fríamente la obligación moral de cuidar de un hijo.

Aunque las discusiones sobre lo que significa ser mujer no carecen de sentido, el feminismo como movimiento político o intelectual es débil. Como mínimo, es una cuestión periférica en un momento en que la soberanía nacional y personal están siendo atacadas. Tal y como están las cosas hoy en día, primero debemos defender nuestra humanidad -todo nuestro Ser- y no sólo algunos aspectos de lo que somos.

La primacía de la experiencia

¿Podemos debatir sobre la feminidad y la maternidad sin invocar la crítica feminista? ¿Es esa discusión inherente e inevitablemente feminista? Un buen punto de partida en cualquier análisis es que nos liberemos de los grilletes de la ideología. En este sentido, si el feminismo es una ideología, entonces no tenemos que basarnos en absoluto en sus principios para iluminar un rincón por lo demás oscuro de la feminidad. De hecho, otras formas de expresión, como la literatura, el arte y el cine, han revelado las complejidades de ser mujer mejor de lo que cualquier tratado feminista o filosófico puede siquiera soñar.

Esto significa que tenemos que afirmar la primacía de la experiencia, una vida realmente vivida. Desde luego, no necesitamos teorías feministas para hablar del matrimonio o la maternidad. Esas discusiones se entrelazan con la cuestión de lo que significa ser un ser humano. Inevitablemente, volveremos al encuentro cara a cara, un componente esencial del ser humano. Tenemos obligaciones morales unos con otros, aunque sea una existencia difícil de alimentar y realizar. Rechazar esta premisa constituye la debilidad del pensamiento de De Beauvoir en El segundo sexo. Ser mujer no está exento de complejidades, pero esas complejidades nunca deben estar desprovistas de amor y alegría.

Los hospitales privados actúan con generosidad. ¿Por qué?

Por Peter Jacobsen. El artículo Los hospitales con ánimo de lucro actúan con generosidad. ¿Por qué? fue publicado originalmente en FEE.

Una de las principales críticas al libre mercado es que determinados sectores, como la sanidad, son «demasiado importantes» para dejarlos a merced de las fuerzas interesadas del mercado. Los detractores del libre mercado en la sanidad sostienen que las empresas sanitarias con ánimo de lucro tenderán a ignorar a los pacientes con costes más elevados, a menos que estén dispuestos a pagar mucho más.

Sin embargo, un reciente documento de trabajo del National Bureau of Economic Research (NBER) demuestra que no es así. El documento, cuyos autores son Donghoon Lee, Anirban Basu, Jerome A. Dugan y Pinar Karaca-Mandic, analiza si los hospitales con ánimo de lucro recurren a una práctica denominada «cream-skimming» con más frecuencia que los hospitales sin ánimo de lucro.

Como señala el artículo, el «cream-skimming» es «el comportamiento de los hospitales a la hora de seleccionar a los pacientes, no en función de sus necesidades, sino de su rentabilidad esperada: los pacientes menos enfermos con costes más bajos son preferidos a los pacientes más enfermos para recibir tratamiento». El artículo examina pacientes psiquiátricos con distintos perfiles de costes. La hipótesis de los autores es que los hospitales con ánimo de lucro se centrarán en los pacientes menos costosos para aumentar sus beneficios.

Resultados sorprendentes

Sin embargo, los resultados les sorprendieron:

Nuestros principales resultados indican que los hospitales [con ánimo de lucro] de FP no practican la discriminación. Tanto en los hospitales generales como en los especializados, observamos que el coste por alta atribuido a una combinación diferencial de casos de pacientes es aproximadamente entre 200 y 300 dólares superior en los hospitales de FP que en los de NFP [sin ánimo de lucro].

En otras palabras, los hospitales con ánimo de lucro tienden a aceptar pacientes más caros que los hospitales sin ánimo de lucro. Además, en contra de la hipótesis original, el documento documenta que los hospitales con ánimo de lucro son más capaces de contener los costes gracias a su mayor eficiencia.

El lector podría tener la tentación de pensar que la única razón es que a mayores costes, mayores pagos, pero los autores explican (de forma un tanto técnica) que no es así. Al parecer, en comparación con los hospitales sin ánimo de lucro, los hospitales con ánimo de lucro suelen estar más dispuestos a tratar a pacientes menos rentables.

¿Cuál podría ser la causa de este paradójico resultado?

Bueno, no es tan paradójico si se tiene en cuenta que los mercados sanitarios son sólo eso: mercados. Las empresas con ánimo de lucro tienden a ofrecer resultados coherentes con el florecimiento humano debido al interés propio, no a pesar del interés propio. La rentabilidad se basa en dos elementos: ingresos y costes. Los ingresos representan el valor que los miembros de la sociedad otorgan al bien en cuestión. Si 100 personas valoran tu servicio en 200 dólares cada una, podrás obtener 20.000 dólares de ingresos (100×200). El coste, por su parte, representa el valor en dólares de los insumos que una empresa utiliza para producir su producto. Si el tiempo de un médico vale 50 dólares la hora, una jornada de ocho horas de servicio le costará al hospital 400 dólares.

Las empresas con ánimo de lucro maximizan sus beneficios haciendo dos cosas. En primer lugar, maximizan los ingresos proporcionando un bien o servicio por el que los clientes están dispuestos a pagar mucho. En segundo lugar, minimizan los costes mejorando la eficiencia de su producción. No es de extrañar, por tanto, que los hospitales con ánimo de lucro acepten un mayor número de pacientes costosos. Dado que la estructura lucrativa fomenta la minimización de costes, tienen un incentivo para averiguar cómo mejorar la eficiencia en relación con los clientes más caros para vender más servicios. Y como son relativamente más eficientes en la empresa de los clientes caros (en relación con sus homólogas sin ánimo de lucro), no debería sorprender que, en el margen, acepten más de estos clientes.

La vigilancia del público

Los autores ofrecen una explicación similar. Dicen:

Deducimos que es probable que los hospitales de FP apliquen estrategias de contención de costes más sólidas que los de NFP para mantener sus negocios sin incurrir en pérdidas financieras, preservando al mismo tiempo su dominio del mercado.

Se me ocurre otra razón por la que es más probable que los hospitales con ánimo de lucro atiendan a clientes con costes más elevados. En general, la sanidad como sector está muy vigilada en lo que se refiere a comportamientos egoístas que van en detrimento de los pacientes. Si un hospital con ánimo de lucro adquiere fama de rechazar a pacientes de alto coste, es probable que esto perjudique la reputación del establecimiento. Como resultado, los hospitales con ánimo de lucro pueden ser intencionadamente generosos con los pacientes para evitar menores beneficios causados por una peor reputación.

Esto es similar a cómo los grandes minoristas tienden a ser excesivamente generosos con las políticas de devolución. A menudo, empresas como Walmart y Amazon aceptan devoluciones sin hacer preguntas, a pesar de que, obviamente, este sistema les hará perder dinero con las devoluciones individuales. ¿Por qué lo hacen? El riesgo para la reputación de rechazar devoluciones legítimas es lo suficientemente alto como para que las empresas estén dispuestas a asumir las pérdidas en nombre del servicio al cliente. Una vez más, el libre mercado impulsa resultados favorables al cliente.

De nuevo Adam Smith

Todo esto ilustra el famoso argumento de Adam Smith de que el interés propio de los individuos puede generar un sistema beneficioso y aparentemente altruista para todos. Los economistas lo llaman la mano invisible del mercado.

Cada individuo… no pretende promover el interés público, ni sabe cuánto lo está promoviendo… sólo pretende su propia seguridad; y al dirigir esa industria de tal manera que su producto pueda tener el mayor valor, sólo pretende su propia ganancia, y en éste, como en muchos otros casos, es conducido por una mano invisible a promover un fin que no formaba parte de su intención.

Adam Smith, Investigación sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones.

Mientras algunos afirman que la sanidad es demasiado importante para dejarla en manos de las fuerzas del mercado, la lógica de la mano invisible y la evidencia del florecimiento humano creado por el mercado me dicen exactamente lo contrario: la sanidad es demasiado importante para no estar sujeta a las fuerzas del mercado.

Ver también

La sanidad sí debe ser un negocio libre y lucrativo. (Juan Ramón Rallo).

Sanidad nacionalsocialista. (Gabriel Calzada).

La sanidad estadounidense no es un ejemplo de libre mercado. (Juan Ramón Rallo).

El mito de la sanidad pública. (Adolfo Lozano).

Los principios de la política (I): el mito de Prometeo

El término Política tiene sus raíces en el nombre de la obra clásica de Aristóteles, Politiká, que introdujo el término del griego (Πολιτικά, ‘asuntos de las ciudades’). Hablamos aproximadamente del año 350 a.C. Antes incluso que Aristóteles, Platón utiliza el mito de Prometeo para explorar diferentes temas filosóficos, como el origen de la humanidad y el florecimiento de su forma de organización. Lo hace en el diálogo Protágoras, que se centra en un debate entre Sócrates y el sofista Protágoras sobre la naturaleza de la virtud y su enseñanza. En el pasaje 320C-322D, Protágoras narra un mito para explicar su visión de la virtud.

El mito de Prometeo

Este mito se sitúa en un tiempo primero cuando los dioses aún no habían creado a las especies mortales. Los dioses encargaron a Prometeo y a su hermano Epimeteo distribuir habilidades entre estas criaturas. Epimeteo, encargado de la tarea, otorgó características diversas para asegurar su supervivencia; algunos animales recibieron fuerza, otros rapidez, algunos fueron dotados con armas, mientras que otros poseían habilidades de huida o defensa personal. Cuando llegó el momento de equipar al hombre, Epimeteo había agotado ya todos los recursos. Prometeo, viendo al hombre desprotegido, intervino robando el fuego y la sabiduría técnica de los dioses para darla a la humanidad, lo que les permitió desarrollar tecnología y cultura, pero sin otorgarles la sabiduría política necesaria para vivir en armonía, lo que originalmente solo Zeus podía otorgar.

Debido a esta falta de sabiduría política, los primeros humanos no pudieron formar sociedades estables; vivían dispersos y eran amenazados por animales salvajes. Al buscar convivir en ciudades para protegerse, se veían envueltos en conflictos internos por la ausencia del arte de la política. Viendo la posibilidad de que la especie humana pudiera extinguirse, Zeus decidió enviar a Hermes para dotar a todos los hombres de justicia y pudor, asegurando que todos los individuos poseyeran estas virtudes fundamentales para la convivencia en sociedad, estableciendo así las bases de la ordenación política y la cohesión social.

El ser humano como ser distinto

Ya en este mito se distingue al ser humano del resto de criaturas. Se representa la primera aparición del ser humano como ente corpóreo distinto. La explicación se da en que, como seres humanos, tenemos una corporeidad no especializada. Mientras que un animal cualquiera, como podría ser un águila, encuentra la progresión de la especie en su alta especialización y en instinto, nosotros los hombres nos desvinculamos a un medio. O, dicho de otra forma, para la naturaleza resulta difícil explicar para qué está diseñado un ser humano. Es por ello que, al hombre, le corresponde la vida social. Y con la vida social se corresponde la vida política.

La vida política

Mientras que las ciudades mesopotámicas eran de los dioses, en Grecia eran de los hombres. Mientras que en Mesopotamia existían Reyes Sacerdotes, en Grecia se cultivaba la política y la ciudad. La vida política es un tipo de vida que llevan los seres humanos. Y una vez se consolida la vida política, se comienza a reflexionar sobre las grandes cuestiones de la vida. ¿Por qué al ser humano le corresponde la vida política? ¿Qué relación hay entre el orden de la ciudad y el orden del universo? Estas grandes reflexiones ya se comenzaban a plantear, como muestra Platón a través del mito.

Los griegos fueron el origen del pensamiento como polis, lo que tiene que ver con lo que está dentro. Y por contraposición, nace la palabra bárbaro, “barbaroi”, que era el término con el que se designaba a los extranjeros. Y todavía más lejano, más allá de los bárbaros, los griegos fueron los primeros en usar la palabra cosmos, que se referían al universo como un todo ordenado y estructurado, en contraposición al caos. Pero, además, “cosmos” también tenía un significado relacionado con el adorno y la belleza. Los griegos imaginaban y tenían la idea de que existía una materia eterna, que siempre había existido. De esa idea nace la concepción de que, a través del fuego, se obtienen las artes. En el mito, Prometeo roba el fuego del templo para dotar al hombre de estas artes. El fuego sirve también como metáfora de la chispa de la inteligencia.

La organización humana

Aterrizando esta idea, y si nos observara un supuesto ente no terrícola, se preguntaría cómo los seres humanos sobreviven como especie a través de la organización. La respuesta es simple: trabajando. Mediante aquello que con la iniciativa hace que puedan coexistir. Para sobrevivir, se han de poner ideas en común. Este trabajo es lo que diferencia la labor de una colmena de abejas (que está predeterminado), de la lógica y la puesta en común. Cuando no somos capaces de poner las cosas en común, surgen las guerras.

La vida política es necesaria para que los seres humanos cubran sus necesidades, permitiéndoles llevar a cabo una vida contemplativa y reflexiva, y realizar acciones libremente. A través de ello, se fomenta la realización de buenas acciones. ¿Y qué es bien de todo? Aquello que posibilite el desarrollo del ser humano según lo que es. Este bien debe posibilitar la máxima autarquía y promover la máxima capacidad operativa, siempre en un marco de libertad. En la ciudad tenemos que integrar la política para que el ser humano pueda resolver las máximas cuestiones del espíritu posibles. La vida política es la vida de seres libres que viven de una determinada manera.

La justicia…

En el mito, Zeus no reparte las mismas habilidades a todos los hombres. En una sociedad, no todos pueden ser médicos, o abogados. Necesitamos que unos hagan por los otros. Para que sea posible la vida humana, se necesita distinguir entre tipos de personas. Y para resolver los conflictos que puedan darse, se debe recurrir a la vida política. Al diálogo. Y aquí Zeus repartió la justicia. Sin embargo, a la hora de repartirla, lo hizo a todos por igual. Porque sin justicia, no habría ciudades: La vida política es aquella que adoptan las personas que valoran la justicia, pues solo ellas aspiran a que las acciones humanas se coordinen de manera que todos los bienes puedan ser compartidos –no necesariamente igualados–.

Sin embargo, incluso en las sociedades más libres, se presentarán imperfecciones. Sócrates, por ejemplo, encontró la muerte en una democracia, bajo circunstancias que no deberían haberse dado. Su experiencia sugiere que la vida social puede prevalecer sobre las consideraciones políticas y filosóficas. Los actos libres generan nuevas posibilidades, creando circunstancias que, antes de realizarse, eran impredecibles. Aunque los resultados de A y B pueden anticiparse si A y B ya existen, los actos nuevos surgen de actos libres.

… y su entorno

¿Vale la pena ser justo, o sólo para una determinada finalidad? ¿Vale la pena morir como Sócrates? Aristóteles decía que el ser humano es un viviente político por naturaleza. Ha sido dotado de lenguaje, de palabra. A diferencia de los animales, el hombre utiliza el lenguaje para hablar de lo justo y de lo injusto.

¿Existe aquello que es justo? ¿Hay algo que relaciona lo que es justo o no, y la verdad? ¿La justicia corresponde a la dimensión de la realidad, o de la verdad? ¿Lo que es justo o injusto es totalmente independiente de nosotros? Sería extraño, porque parecería que estamos predeterminados. Y aquí viene un concepto potente: si nosotros estableciésemos lo que es justo, nos tendríamos que definir nosotros, todos. No sería posible que existieran leyes injustas. Nos resistiríamos a hacer cosas que no son justas. No las haríamos porque no las entenderíamos. No podemos establecer lo que es justo meramente por nosotros, sería un imposible. Si establecemos aquello que es justo, a través nuestra, sin lugar a dudas, aquello que es injusto no tendría sentido para nosotros.

Tipos de justicia

Es por ello que se llega a otra posibilidad, y es que haya causas justas por naturaleza, y otras justas por legalidad. Si hay algo natural, viene predeterminado. Si es algo de carácter práctico, lo mandamos nosotros. Hay causas que son justas porque las mandan las leyes, y otras veces las mandan las leyes porque son justas. Conducir por la izquierda no es malo por sí mismo. Pero sí que lo es quitar una vida. Cualquier ley que establezcamos nosotros, necesitará complejidad y diálogo. ¿Y hay causas más justas que otras? En una última instancia, muchas causas dependen de otras.

Un relato interesante y relacionado aparece en la tragedia Antígona, de Sófocles. Narra la historia de Antígona. Tras la muerte de sus hermanos en una guerra fratricida, el nuevo rey de Tebas decreta que el cuerpo de uno de ellos, considerado traidor, no reciba sepultura. Antígona desafía este edicto regido por la justicia humana y decide sepultar a su hermano siguiendo lo que ella considera una justicia superior: las leyes no escritas y sagradas que dictan respeto por los fallecidos. Este conflicto entre lo divino y lo humano se convierte en un punto central de reflexión sobre la naturaleza y la legitimidad de las leyes que rigen las acciones y la moral en la sociedad.

Conclusión

El mito de Prometeo invita a reflexionar sobre la conexión entre nuestra corporeidad poco especializada, la necesidad de trabajar, la necesidad de integrar los logros laborales, y la necesidad de crear nuevos acuerdos para que todo lo anterior sea posible. El ser humano no puede avanzar sin la división del trabajo y la integración de los frutos de diversas actividades.

Debido a esta corporeidad poco especializada, el ser humano está por naturaleza dispuesto y requiere de una vida política; además, éste es capaz de desarrollar un lenguaje para discutir sobre lo justo y lo injusto. Esto nos lleva a preguntar: ¿Determinamos nosotros mismos lo justo y lo injusto, o estas nociones ya están preestablecidas por la naturaleza? En cualquier caso, parece esencial que el ser humano participe en la vida política, porque sólo así se vive verdaderamente como humano.

Ver también

Leo Strauss y la promesa de la filosofía política. (Daniel J. Mahoney).

Platón, admirador de Esparta. (Francisco Moreno).

Costa Rica: coqueteando con el populismo

Costa Rica, una nación centroamericana sinónima de democracia ininterrumpida, paz, cohesión social por antonomasia, junto con importantes avances en materia de derechos e integración internacional; todo ello en medio de una región inestable, marcada por las guerras y desigualdades… se encuentra encaminado hacia un derrotero cuyo destino es un peligroso precipicio populista y antiliberal.

Este país, que abolió el ejército tras una corta guerra civil en 1948, fue gobernado bajo un sistema bipartidista durante medio siglo. Y aun con el fin de este sistema, tónicas ideológicas muy centristas y gobiernos más o menos similares se alternaban el poder. Desde hace varias décadas, Costa Rica se ha convertido en un referente en desarrollo humano, como el desarrollo de una extensa clase media, y la promoción de una economía de servicios apoyada en su rica biodiversidad y localización estratégica. Esto ha permitido al país mejorar sus condiciones en medio de un contexto regional marcado por la inestabilidad política y económica.

En abril de 2022, llega al poder su actual presidente, Rodrigo Chaves Robles, un desconocido político, aupado por hartazgo social, que, con un lenguaje coloquial y actitud caudillista, logró llegar al poder… como un verdadero encantador de serpientes; sacudiendo la escena política de un país acostumbrado a la calma política y al diálogo mesurado.

Suiza centroamericana

La primera década de este siglo, fue turbulenta para la llamada Suiza centroamericana. Dos expresidentes del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) fueron condenados y encarcelados por actos de corrupción. Y otro del Partido Liberación Nacional (PLN) dejaba de volver al país bajo fuertes cuestionamientos por tráfico de influencias, aunque nunca se le procesó. Esta realidad lleva a que, en 2014, un partido distinto, el Partido Acción Ciudadana (PAC), se haga con el poder del país, bajo el lema de acabar con la corrupción y que con “Costa Rica No se Juega”.

Aquello, sin embargo, no pasó de los eslóganes publicitarios, pues en menos de dos años, fuertes acusaciones de corrupción caían sobre el nuevo partido gobernante. Aun así, 4 años después, en 2018, el país le daba nuevamente la oportunidad al mismo partido (tras sufrir una elección bastante polarizada por el tema del matrimonio entre personas del mismo sexo), de gobernar y rectificar sus errores.

Contexto político

Sin embargo, una pandemia que azotó a un país totalmente dependiente del turismo y el sector de servicios, aunado a más casos de corrupción y errores políticos, hizo que lejos de redimirse, el partido político que auguraba vientos de cambio acabase en un estrepitoso fracaso (actualmente no cuenta con representación en el congreso ni en alcaldías). 

Es así como en 2022, en medio del desencanto y la polarización social, se presentan más de dos decenas de candidatos para ocupar el sillón presidencial. Uno de ellos, un exministro de hacienda del gobierno saliente, quien había vivido por más de 30 años fuera del país, se postulaba amparado por una de las periodistas más críticas y respetadas de la vida pública. Con una campaña marcada por acusaciones y reproches, y utilizando el eslogan “Me Como la Bronca” junto a la sempiterna compañía de la afamada comunicadora, Rodrigo Chaves se hace con la presidencia de la nación. Lo hace tras derrotar a un expresidente, quien fuera el mismo a quien años antes se había señalado, mas nunca formalmente acusado, por corrupción. Cabe destacar, que los votos cosechados por Chaves vinieron en gran medida de las zonas más pobres y relegadas del territorio; presagio de lo que podría ocurrir.

Inicios de mandato

Después de un discurso inaugural llamando a la unidad, Chaves inició su mandato; pronto, múltiples renuncias y un trato claramente confrontativo a través de conferencias de prensa semanales. Para el mandatario, los dueños de los medios eran “ticos con corona”, colegiales y universitarios “vagos”, jueces y magistrados que no comulgaban con sus postulados o interpretaciones legales, “sicarios políticos”, la prensa “prensa canalla”, y un largo etc.

El problema es que, tras dos años de confrontación y una actitud teatral, Chaves, o bien no se ha comido ninguna bronca, o ha sufrido una indigestión terrible al comérselas todas y no resolver ninguna. La inseguridad del país se ha acrecentado con una ola creciente de asesinatos en zonas inseguras del país y penetración del narcotráfico (culpa de los jueces), una crisis económica ayuda (culpa de los empresarios que no ayudan), falta de respuestas legales ante los retos del país (culpa de los diputados, por supuesto) y ahora una crisis energética que amenaza a Costa Rica con racionamientos eléctricos (culpa de gobiernos anteriores, como no).

Rodrigo Chaves

En síntesis, tras dos años de gobierno, y perder un tercio de su popularidad (ahora le apoya la mitad de la población), todo el mundo tiene la culpa de todo menos el líder, ¿suena conocido? Y ahora, el presidente comienza a hablar de referéndums y hasta una nueva constitución… algo que hace 25 años ya había planteado otro Chávez con Z, no muy lejos de Costa Rica y con un jocoso y peligroso mas no por ello diferente estilo, aunque la realidad de sus países difiera sustancialmente.

Lo esencial de toda esta realidad, es la que se ha visto en tantos otros países: Rodrigo Chaves es otro ejemplo más de un hombre fuerte que en realidad no es más que otro emperador desnudo… otra triste personificación del cuento de Andersen. La realidad es que es un líder pueril sin experiencia en la función pública, sin liderazgo propositivo, sin carácter resolutivo, pero con un profundo amor por sí mismo y sólo por sí mismo. Y, lo que los costarricenses por años decían que no podía llegar a sus tierras, un lobo con piel de oveja que engañara a la gente ya llegó.

Crisis institucional

Las consecuencias están a la vista, los constantes ataques de Chaves a medios y contrapoderes políticos han debilitado la libertad de expresión y credibilidad de las instituciones, baluarte insignia de la nación centroamericana. La economía costarricense sigue presentando fuertes retrasos en materia fiscal, crecimiento económico y desarrollo educativo y ahora parece que se aboca a una crisis energética que podría tensar más aún la frágil realidad nacional. A modo de ejemplo, Costa Rica ha bajado por 3 años seguidos en el ranking de libertad de prensa organizado por la entidad Reporteros Sin Fronteras, pasando del quinto al vigésimo sexto puesto.

Recientemente, el querido líder ha señalado al presidente del Congreso como un “caballero sin medallas” por denunciar las presiones de Chaves para ponerle fin a una comisión que investiga las estructuras de financiación paralela con las que éste llegó al poder. Y ha sido condenado por llamar a periodistas “montón de lobos”, “fauna” y “sicarios políticos”… entre otros cumplidos.

Y es que, aunque aún no haya intentado dar un golpe frontal a las instituciones del país, el presidente ya ha cercenado la credibilidad de las instituciones que sostienen el imperio de la ley en un país democrático, lo cual es el principio del fin de cualquier democracia liberal si no se pone pie con pared. Esto no quiere decir, que la nación esté abocada al fracaso. Hasta ahora, Chaves no ha tenido más remedio que someterse a los contrapesos del estado tanto a nivel judicial como electoral (por medio de un sólido Tribunal Supremos de Elecciones) así como un congreso en el que no cuenta con mayoría. Sin embargo, el embate constante y la polarización sí han empezado a erosionar la credibilidad antes incuestionable de muchos de estos contrapoderes.

Futuro incierto

Aún con todos los ataques y la tensión social, siguiendo el manual del autócrata, Chaves mantiene fuertes niveles de apoyo al día de hoy. Mucha gente con reclamos legítimos se siente amparada por un estilo bravucón, aunque pocos podrán decir que han visto mejoras en su calidad de vida… tan sólo ahora hay un circo romano mayor en la Casa Presidencial.

Frente a esto, Costa Rica se encuentra ante una disyuntiva crucial que tantas naciones han experimentado: defender la ley y la democracia o caer presos de un autoritario sin escrúpulos. El populismo, autoritarismo y posterior muerte de una democracia liberal sí puede ocurrir en cualquier sitio, de hecho, siempre ocurre como a la rana que muere por calor dentro de una olla, murió porque la temperatura subió grado a grado y no repentinamente.

Una oportunidad para los liberales

Cierto es también que, constitucionalmente, Rodrigo Chaves no tiene una posibilidad de reelección inmediata. Por este motivo, los demócratas liberales del país tienen una oportunidad para reagruparse y corregir el rumbo, quizás sea la última. Una vez más el pequeño territorio de 5 millones de habitantes, se enfrenta a la realidad de decidir si es un ejemplo para el mundo y decide tomar el camino difícil, pero noble y valeroso o si sucumbe a la tentación de abrazar los discursos banales y grandilocuentes… con las trágicas consecuencias que ello acarrea.

Quizás aún esta realidad no sea visible en medios internacionales, pero cuando el mundo lo sepa, ya será muy tarde… es por ello que una vez más, el país debe dar la lucha como siempre lo ha hecho: con trabajo, razón y paz. Serán los costarricenses, los que una vez más, a partir de su juicio y la valoración que hagan de la realidad nacional, quienes elegirán a un nuevo presidente en el 2026 y, por tanto, serán los únicos responsables de su futuro incluyendo la permanencia y estabilidad de su mejor activo, su democracia.

Ver también

Chile, Costa Rica, Uruguay y Panamá son los países más libres y prósperos de Hispanoamérica. (Antonio José Chinchetru).

Crisis en el estatismo

El estatismo es una filosofía política muy vieja, aunque el término es relativamente nuevo. Se puede decir que esta filosofía nació con las primeras tribus, hace unos cien mil años. En efecto, eran tribus que crecían, y de alguna manera aprendieron a agruparse en diez, cincuenta o cien miembros. De esa manera podían defenderse mejor de las bestias, conseguir frutos silvestres y todo lo que necesitaban para sobrevivir, les funcionaba el estatismo.

Lo que nos importa aquí es pensar en la estructura política de esas tribus, el tema del mando y la obediencia. Es natural que hubiera un jefe que se encargaba de ordenar las tareas, repartir los quehaceres y tomar las decisiones: quiénes van a cazar al búfalo, quiénes a pescar, etc. Podemos ver dos tipos de individuos: Uno que ordena y los demás obedecen. Nadie podía desafiar las decisiones del jefe, pues corría el riesgo de perder la cabeza. Los súbditos solo tenían que guardar obediencia, no pensar, no cuestionar ni proponer alternativas, la disidencia era riesgosa. A las mujeres se les condenaba a quedarse a cuidar a los niños y ancianos.

Creced y multiplicaos, tribus

Por efectos del crecimiento de la tribu, algún individuo se atreve a pensar en una mejor solución que la del jefe. Sabe que si contradice al patriarca le pueden azotar o quitar la vida, así que mejor huye a la sombra de la noche y se lleva a dos o tres mujeres y niños. Tienen que correr toda la noche para estar fuera del alcance del jefe. Ya lejos del alcance del patriarca, descansa y luego forma otra tribu, pero con la misma estructura política. Ahora hay un nuevo jefe y los demás obedecen.

El ejemplo se replica y así se forman nuevas tribus que se desparraman por el globo terráqueo. Aquí podemos decir que se da la primera crisis del estatismo. El jefe, que juega el papel del jefe de Estado, ya no puede controlar a su gente, ya no le obedecen y prefieren huir y dejar solo al jefe. Pasan cientos y miles de años y cada tribu inventa sus formas de comunicarse, sus costumbres y desarrollan sus habilidades. Y en cada tribu, llegado el momento, se dan crisis del Estado.

Es importante destacar la rivalidad entre las tribus así formadas. Nada tiene que ver el origen común de miles de años antes. Todas son enemigas entre sí. Se ven con recelo, se sienten ofendidas si se acerca una tribu a otra. Piensan que van a perder fauna y flora para el alimento. La inteligencia, la observación, la experimentación, la práctica y el desafío hace que unas tribus descubran la agricultura, la ganadería, la piscicultura y otras. Logran así domesticar animales silvestres, plantar y cosechar, cosa que permite los asentamientos en determinados lugares.

Los intercambios involuntarios

Era perfectamente normal que una tribu se diera cuenta de que otra tribu tenía animales domesticados, o quizás semillas. Lo más natural era planear un ataque nocturno, asesinar a toda la tribu y llevarse los bienes deseados, incluyendo mujeres y niños, era el botín de guerra. Una práctica normal, pues todavía no se descubría otro sistema de intercambio.

Pasado unos ochenta mil años, es decir, hace 20 mil años, por fin se descubre el intercambio voluntario. Un individuo de una tribu logra negociar con otro individuo de una tribu enemiga. Intercambian un pedazo de tiburón por una porción de frijol, digamos. Es un hecho de gran trascendencia, un cambio de paradigma. Tratar civilizadamente al enemigo, al desconocido era algo inusual. Después del intercambio, cada uno se va feliz a sus respectivas tribus. Los guerreros, tan preparados para matar, asesinar y masacrar enemigos, se sintieron desilusionados.

La entrada del intercambio voluntario rompía usos y costumbres, de hecho, ponían en crisis al estatismo imperante hasta esos tiempos.  Por supuesto, esa práctica nueva, la del intercambio voluntario, no se generalizó a todas las tribus, unas aprendieron y se desarrollaron significativamente, otras siguieron aplicando violencia, saqueo, asesinatos y masacres (Atila, vikingos, nazis, putines, etc.)

Fernando

Eliminar el estatismo no es fácil. La creencia de tener jefes benévolos, data de miles de años. El niño de hoy en día, aprende que tener un papá que vela por su salud, alimentación y vestido es maravilloso, pero es estatismo familiar y no está mal mientras dure solo lo suficiente, después tiene que liberarse para volar y tomar sus propias decisiones, pues de otra manera se convierte en tragedia.

Se ve estatismo en el director de orquesta. No puede ser de otra manera pues solo así puede ejecutarse maravillosamente la novena sinfonía de Beethoven. Es inadmisible que cada músico se tome la libertad de hacer lo que le venga en gana. Igual podemos aceptar el control centralizado de una armadora de autos: todos tienen que hacer la tarea que les corresponde, como si fueran esclavos o robots, pues de otra manera no saldría automóviles hermosos.

También es admisible aplicar estatismo; es decir, control centralizado en el ejército. Cada soldado, teniente o general debe cumplir el papel planeado, no puede tener la libertad de hacer lo que le venga en gana. En estos ámbitos funciona bien la centralización. Pero no faltó un zoquete que se creyó muy brillante para postular la posibilidad de tener un centro de planificación “para organizar perfectamente a la sociedad”.

Vicente

En efecto, así surgieron los Saint-Simon, Carlos Marx, Vladímir Ilich Lenin y otros deschavetados o locos. No pudieron entender que todo centro de planificación, sea jefe de tribu o buró político, le impone una camisa de fuerza a los ciudadanos al darles tareas específicas y obligatorias. Los individuos ya no necesitan pensar, sino solo obedecer. Aquél que se atreve a pensar diferente puede entrar en contradicción con el poder central y gana lugar en la guillotina famosa, o lo mandan a Siberia acusado de loco peligroso.

En todo sistema de planificación centralizada se pierde el talento, la inteligencia y creatividad de los individuos. La producción y la distribución terminan por caer en crisis porque nadie tiene el poder de centralmente planificar todos los gustos, necesidades y caprichos de la sociedad. Se llegó a pensar que seleccionando un superequipo, hombres sabios, buenos, honestos e incorruptibles, ya se le podía cubrir a cada ciudadano todas sus necesidades, pero solo quedó en sueños. Luego, los comunistas modernos pensaron que con las nuevas tecnologías de la información ya podían hacer realidad la sociedad bien organizada, es decir, la sociedad comunista, pero también resultó un fracaso. Todos estos intentos solo provocaron escasez, desperdicio, hambre y muertes. Es la crisis del estatismo.

Fernando

Sin embargo, estos fracasos del estatismo no son suficientes para cambiar de rumbo. Surgen nuevos socialistas que critican a los anteriores y prometen que ellos sí sabrán organizar bien a la sociedad, recuperan así la bandera del estatismo, el espíritu de tribu. Pero vuelven a fracasar, una y otra vez. ¿Por qué no cambian de canción? Porque la canción opuesta es muy reciente. Pocos saben la tonada, pocos saben la teoría. En efecto, Adam Smith aportó algunos elementos, luego fue Carl Menger, Böhm von Bawerk, Ludwig von Mises, Friedrich von Hayek, Milton Friedman, Hans Herman Hoppe; Jesús Huerta de Soto, Murray Rothbard y otros que forman lo que se conoce como Escuela Austriaca de Economía.

Son autores recientes que todavía no entran a la matrícula de las escuelas de economía tradicionales. Donde sus teorías se han incorporado ya se ven los frutos de prosperidad. Y no puede ser de otra forma, pues a diferencia de la filosofía tribal, ellos abogan por liberar la mente y el espíritu de los individuos. Dejar que los hombres piensen, hablen y escriban sin restricción, experimenten, inventen, innoven, compren, vendan, importen, exporten sin que un gobierno les imponga requisitos ni les amenace con despojarles de sus propiedades o ganancias.

Vicente

Es muy simple: contra el espíritu de tribu, es decir, contra el estatismo, se le contrapone la libertad. No se acepta una autoridad central y todos pueden tomar decisiones, bajo su propio riesgo. Cuando entra esta filosofía, liberal, neoliberal o libertaria y la abraza la gente, es cuando entra en crisis el viejo estatismo y se sustituye por un ambiente donde impera el respeto a la vida del prójimo, nadie roba y nadie comete fraudes. Y si alguien rompe estos principios, allí es donde entra un gobierno que tiene las funciones limitadas de impartir justicia y dar seguridad a todos los ciudadanos. Es una filosofía nueva que necesita entrar a las escuelas y universidades que hoy están secuestradas por el estatismo.

¿Cómo le dejamos entrar?

Hoy nos preguntamos cómo fue que dejamos entrar el estatismo en nuestras sociedades. Los que llegaron al poder nos convencieron de que hacían falta escuelas y universidades y que ellos, el Estado o gobierno se preocuparían por resolverlo, a la gente le pareció muy bien y los dejamos. Luego el gobierno se arrogó el derecho de hacer hospitales, y lo vimos muy bien; luego nos convencieron de que hacían falta carreteras y los dejamos hacer; y ya tenían argumentos para subirnos más y más los impuestos, y lo vimos bien. No teníamos elementos para ver que estaban dando estructura al estatismo. Siguieron construyendo socialismo, que es estatismo puro, sin mencionarlo.

Para terminar, convencieron a la población de la necesidad de “Programas sociales”. Darle dinero del erario a los ancianos, madres solteras, estudiantes, discapacitados, etc. Y todo con el beneplácito de la población. No contentos con esto, desplazan a la iniciativa privada para construir trenes, refinerías, aeropuertos, megafarmacias, etc. Nada de eso tendrá éxito, porque es estatismo puro. Entrarán en crisis y solo espero que haya suficientes liberales que puedan dar mejores respuestas. No hay que desesperarse, la tarea es fundar nuevas escuelas y universidades liberales o transformar a las instituciones educativas para que la cultura libertaria penetre en la población y la puedan defender contra el estatismo.

Ver también

La batalla ideológica contra el estatismo mutante. (Alejandro Sala).

El circo del estatismo europeo. (Juan Ramón Rallo).

El estatismo necesita un muro. (Albert Esplugas).

Un nuevo auge del estatismo. (José Carlos Rodríguez).

El Estado y el libre mercado en los ‘milagros económicos’

La expresión “milagro económico” se ha definido por la ciencia económica, como aquel escenario en el cual el desarrollo económico de un país determinado experimenta altísimas y sostenidas tasas de crecimiento económico por un tiempo prolongado, en términos de su producto interno bruto (PIB). Permitiéndole esto, una nación experimentar en pocos años un elevado progreso socioeconómico. Pasa de un nivel de bajo desarrollo a uno elevado de avance material y humano.

Valdría la pena hacer una breve mención del significado conceptual del término milagro el cual antecede como adjetivo calificativo en este caso, al de económico, con un fin netamente, aclarativo. Pues a pesar de la ya referenciada explicación antes expuesta en el parágrafo precedente, cabe destacar que, en el imaginario sociocultural de las sociedades a lo largo de la historia de la humanidad la palabra milagro ha tenido una connotación de origen divino. Según la Real Academia Española (RAE) el vocablo ‘milagro’ se define como un “hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino”.

Las implicaciones para los efectos del presente artículo de esta definición son a título ilustrativo y aclarativo, pues en el consiguiente análisis haremos referencia a coyunturas económicas, estructuras económicas y a políticas económicas, con la distinción y definición de las mismas. Asi como la incidencia que estos términos han tenido en el éxito o fracaso de lo que se concibe por milagro económico en la práctica, pues ninguno de los que se han definido como milagro económico es explicado o producido por hechos sobre naturales, sino por políticas económicas a veces a acompañadas de coyunturas económicas favorables o desfavorables a las mismas.

Referentes de milagros económicos en la historia mundial moderna y contemporánea

Lo que hoy en día se entiende por “milagro” económico no es nada nuevo en la historia moderna y contemporánea de la humanidad. Pues a pesar de que el término se utilizó originariamente en el año 1950 por la revista inglesa The times, para referirse a la espectacular recuperación económica que vivió Alemania en 1950, etiquetándolo como «el milagro alemán» existieron casos precedentes en la historia moderna. Entre ellos podemos mencionar el milagro neerlandés, que es el primer milagro económico registrado en la historia del mundo moderno.  El cual duró desde el año 1602 hasta el año 1673, siendo el crecimiento económico registrado más extenso a lo largo de la historia.

Durante este lapso histórico los Países Bajos controlaron a través del Banco de Ámsterdam y las compañías de las Indias casi la totalidad del manejo de la industria mercantil y financiera en todo occidente, lo que les permitió crear unos entornos de rápido crecimiento económico para los mismos.

Otros casos y tal vez los más pertinentes e ilustrativos a ser señalados para los efectos del presente ensayo son los milagros económicos de: China, Costa Rica, el milagro chileno, etiquetado así por Milton Friedman, Premio Novel de Economía (1976), el de Japón, los milagros de los denominados Tigres Asiáticos”: (Hong Kong, Singapur, Taiwán y Corea del Sur Corea), el de Dubái, y el irlandés, entre algunos casos que han sido señalados como milagros económicos en la historia mundial reciente.

Coyuntura y estructura económica

Es importante para los efectos de entender la sustentabilidad y viabilidad de lo que se ha entendido como milagro económico, el manejo conceptual y distintivo de los siguientes conceptos: coyuntura económica, estructuras económicas y el de políticas económicas.

La coyuntura económica se ha definido, en sentido general, como la situación económica de una economía determinada en un momento concreto. En síntesis, es el contexto que atraviesa la economía de una nación, una empresa o un sector económico específico en un momento determinado, además de las expectativas futuras que los actores económicos tienen respecto a la situación económica en cuestión en un momento determinado.

El desempeño tanto en sentido positivo como negativo de las coyunturas económicas han estado supeditados al rol circunstancial de los agentes socioeconómicos que operan en los mercados y en la economía de un país determinado, así como de los factores económicos eventuales que inciden en gran medida en una economía, como la oferta, la demanda, los tipos de interés, la tasa de empleo, entre otras variables económicas y financieras.

La estructura económica se ha definido conceptualmente como el estudio de las conexiones entre los sectores que componen una economía.  Fundamentándose básicamente en el análisis de las interacciones que se dan entre los sectores primario (agricultura), secundario (manufactura) y terciario (servicios) de una economía.

Política económica

De igual forma, el análisis estructural económico de un país nos permite comprender cómo se desempeñan las partes de una economía de una nación determinada; sus niveles de competitividad respecto a sus contrapartes globales, las composiciones de sus principales mercados en términos de su conformación, sean estos de competencia perfecta, oligopólicos o monopólicos, así como todos aquellos elementos que pueden influir en las relaciones que se producen en una economía. En este sentido, cabría destacar factores, como la demografía, el entorno físico, nivel educativo y competitividad de su mano de obra, así como los propios marcos institucionales e ideológicos sobre los que opera una determinada economía, y por ende el nivel de intervención y regulación estatal sobre la misma.

En lo concerniente a lo que se entiende como política económica, la misma se ha definido como el instrumento a través del cual se manejan y modifican tanto la coyuntura como la estructura económica de una nación. Esto se articula por medio de la respectiva acción gubernamental, como de las elites políticas, económicas y demás grupos de presión gobernantes en un país determinado dentro del marco de sus respectivas competencias.

Las políticas de intervención estatal y el libre mercado en la sustentabilidad de los milagros económicos

Mucho se ha debatido tanto en el ámbito académico, como en el político, sobre cuáles han sido las políticas económicas determinantes en el éxito de los milagros económicos en los últimos 75 años: las de libre mercado o las de intervención estatal.

En algunos milagros económicos, es posible encontrar, por un lado y en diferente grado, políticas calificadas generalmente de “libre mercado”, como lo son: la protección de los derechos de propiedad, las bajas tasas impositivas, la desregulación de los mercados, la privatización, la apertura comercial al exterior y a la inversión extranjera directa, y reformas educativas entre otras medidas. Y por el otro, se puede observar en varios de los países que han experimentado un milagro económico, como los gobiernos han tenido una intervención estatal significativa en la mecánica del desarrollo y sustentabilidad inicial de estos, mediante el otorgamiento de subsidio a industrias específicas, y el apoyo a la consolidación de conglomerados empresariales, cuyas intervenciones continúan siendo materia de debate.

El milagro alemán

Para los efectos del este debate valdría la pena mencionar cuales fueron los principales impulsores del ya mencionado milagro alemán. Siendo este, principalmente el resultado del programa del Plan Marshall, por un lado, el cual consistió en una ayuda internacional proveniente de los EEUU hacia Europa occidental.

Sin embargo, otros países europeos habían recibido dicha asistencia, y no alcanzaron a experimentar un milagro similar al alemán. Lo que indica que el milagro germano, tuvo como principal nota distintiva la ejecución de políticas económicas de libre mercado, implementadas por Ludwig Erhard, el entonces ministro de Economía de la Alemania occidental durante el gobierno del Canciller germano Konrad Adenauer.

El milagro chileno

Otro referente histórico que sería pertinente mencionar, es el caso chileno catalogado como un “milagro del libre mercado” por el antes mencionado y laureado premio Novel de Economía Milton Friedman. No obstante, el caso chileno no ha escapado de la presente discusión, pues según Amir Lebdioui “Chile no fue el resultado de las políticas de libre mercado, sino de intervenciones gubernamentales cuidadosamente diseñadas”.

La puesta en discusión sobre la concepción de Chile como un “milagro del libre mercado”, planteada por primera vez por Milton Friedman, es según el citado autor, “uno de los mitos más duraderos de la historia reciente del desarrollo económico”. Amir Lebdioui, 10 October 2019, Chile’s Export Diversification since 1960: A Free Market Miracle or Mirage?, Development and Change, Volume 50, Issue 6 November 2019 Pages 1624-1663.

No podemos, dejar de reconocer que  la evidencia empírica presentada por el citado autor en su mencionado trabajo, en la cual él expone como el Estado chileno tuvo una fuerte presencia en el desarrollo de ciertos sectores de exportación como el salmonífero, el forestal, y frutícola, no se sustentó únicamente en factores determinados por la dinámica natural del libre mercado. Contribuyeron la acumulación de capital humano, el control de calidad de las exportaciones, las mejoras tecnológicas, y los incentivos financieros; es decir, a través, de intervenciones por parte del Estado chileno.

No obstante estas argumentaciones, no hay que dejar de reconocer que las políticas de intervención llevadas a cabo por el estado chileno para el desarrollo exitoso de sus nuevos sectores de exportación en el marco de su milagro económico, siempre tuvieron como fundamento básico ciertos principios del libre mercado como guía para el desarrollo y mejora de la competitividad de los mismos, frente a los mercados internacionales.

El milagro económico japonés

El milagro japonés experimentado durante el periodo de 1945-1973 fue el producto de multiplicidad de factores tanto internos como externos al mismo, a pesar del estado desastroso en el cual quedo la economía nipona al final de la Segunda Guerra Mundial.  

En lo que respecta a los factores exógenos, Japón disfrutó de un contexto internacional favorable gracias al acuerdo de Bretón Woods. Éstos hicieron que aumentase sus negocios internacionales, aprovechando la oportunidad que dicho acuerdo le ofreció a la nación nipona para acceder a los mercados internacionales. De igual forma es relevante señalar que gracias al inicio de la guerra fría, Estados Unidos busco que Japón fuese la gran fábrica de Asia. Se abrió a las exportaciones industriales japonesas, y amplió así los mercados internacionales para Japón.

Factores económicos y culturales

Pero los factores endógenos fueron mucho más cruciales. Lograron marcar el modelo del milagro japonés. Éste se determinó por cuatro elementos. 1) el rol protagónico de los grandes conglomerados empresariales de carácter multisectorial dentro de un esquema de competencia imperfecta pero enfocado a los mercados mundiales. 2) La duplicidad en la estructura empresarial y los mercados laborales. 3) La unificación organizativa de la mano de obra que trabaja para tales conglomerados. Y 4) el rol de un Estado intervencionista en la búsqueda de externalidades que proporcionar a la actividad privada. Es relevante destacar que el objetivo de la intervención del Estado nipón no era el de reemplazar al mercado, ni de regularlo para entorpecer la actividad privada, sino acelerar la transformación económica y competitividad del sector privado nipón a mediano plazo de cara a conquistar los mercados internacionales.  

Es importante señalar el elemento cultural de carácter endógeno que jugó en este proceso la antigua tradición de ahorro de la sociedad japonesa. Lo que le permitió al sector privado japonés contar con una fuente barata y abundantes de capitales para invertir en sus proyectos de expansión y consolidación industrial, convirtiéndose esto en una ventaja competitiva subyacente para la economía nipona.

El milagro de los dragones asiáticos

En el continente asiáticos aparte de Japón, luego de la segunda guerra mundial algunos países y territorios crecieron económicamente de una manera acelerada, como lo fueron los casos de los dragones asiáticos (Taiwán, Singapur, Hong Kong, y Corea del Sur).

Los factores endógenos que permitieron el desarrollo de estos milagros económicos en estos países y territorios, obedecieron a políticas similares a las de Japón ha hecho. Con respecto al comercio. se impusieron estrategias de sustitución de importaciones, la promoción de las exportaciones para introducir productos en mercados extranjeros, e incentivos a industrias básicas y tecnológicas, entre otras medidas. También se produjo una regulación corporativista del mercado laboral encaminada a contener los niveles salariales, con objeto de mantener la competitividad de las exportaciones industriales. Todas estas políticas tuvieron una intervención estatal al igual que en el milagro japonés, no obstante, nunca tuvo como fin sustituir al mercado ni ejercer un control ineficiente sobre el sector privado de estos países.

En lo que respecta al contexto internacional del milagro de los dragones asiáticos, en la década de 1980, este les permitió estar en una situación impensable, para aprovechar no sólo una coyuntura favorable de los mercados internacionales, sino para convertirse en los principales inversores extranjeros de sus países vecinos (Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia, y Brunéi) y consolidar así una red internacional de sus cadenas de producción industrial.  

Conclusiones

Por un lado, no podemos encontrar en el presente debate una validación generalmente aceptada sobre la relación causa efecto referente a la mayor preponderancia que tuvieron las políticas pro libre mercado, o las de intervenciones gubernamentales en el éxito de los milagros económicos arriba mencionados. Y por el otro, la dificultad para elaborar una interpretación general de los milagros económicos tomando en cuenta los entornos y ciertos elementos institucionales y culturales subyacentes en los mismos.

Existe suficiente evidencia empírica sobre la cual se puede sostener que las políticas de libre mercado tuvieron un rol fundamental en todos los milagros económicos antes señalados, con diferentes grados de determinación sobre el éxito de los mismos. Pues al margen de las intervenciones estatales jugada por los respectivos gobiernos en cada uno estos casos, las mismas siempre apuntaron a crear relaciones de amistad entre el mercado y el Estado. Se priorizaban los objetivos a medio y largo plazo. Y donde el crecimiento económico sostenido dependiera más de la intensidad y la calidad de los factores productivos, sea el capital físico y humano, así como de la productividad de éstos y de la capacidad competitiva y de adaptación de los mismos frente a sus entornos cambiantes, que de las coyunturas circunstanciales favorables a los mismos.

Otro elemento que hay que destacar como conclusión final es que tanto los factores endógenos como el contexto internacional no se pueden desasociar cuando buscamos comprender los milagros económicos. Pues el hábil y pertinente manejo de las coyunturas favorables a los mismos, por parte de sus élites gobernantes y actores económicos que los lideraron, fueron un factor determinante en el éxito de estos.

Ver también

Portugal durante la primera legislatura de Antonio Costa. (Marcos Alfaro).

Irlanda sigue siendo un milagro económico. (Juan Ramón Rallo).

El plan de estabilización de 1959. (José Carlos Rodríguez).

‘Road to freedom’: Stiglitz contra Hayek y Friedman

Por Celto Veljanovski. El artículo ‘Road to freedom’: Stiglitz contra Hayek y Friedman fue publicado originalmente en el IEA.

El nuevo libro de Joseph Stiglitz, The road to freedom, se suma a la cola que sostiene que el capitalismo se basa en explotar a los débiles y causar estragos en los trabajadores, el medio ambiente y nuestro sistema ético. Sorprendentemente, se dice que los problemas de las «democracias liberales occidentales» provienen de las ideas de F.A. Hayek y Milton Friedman, “los más notables defensores a mediados del siglo XX del capitalismo sin trabas […] sin normas ni regulaciones”.

Su ideología progre se agrupa con los denominados “derechistas”, neoliberales, fundamentalistas del mercado, libertarios y conservadores. Según Stiglitz, todos ellos afirman que los mercados se autorregulan, ofrecen la mejor protección a consumidores y trabajadores y maximizan el crecimiento económico per cápita. La realidad, dice Stiglitz, es lo contrario. Su ideología ha legitimado la libertad para unos pocos a expensas de la mayoría, basándose en mitos que Stiglitz ha demostrado matemáticamente, a través de sus artículos académicos, que son “sencillamente erróneos”. La mayoría de los mercados son ineficientes, explotan a trabajadores y clientes, y se basan en leyes de propiedad que favorecen a las grandes empresas.

Stiglitz no ha leído a Hayek

A pesar del reconocimiento de Stiglitz como economista, su ataque al liberalismo es exagerado y está mal informado. Y su propuesta de una nueva era de “capitalismo progresista” es poco original y poco convincente.

Permítanme comenzar refiriéndome a las afirmaciones de Stiglitz de que F.A. Hayek es el culpable de los males del capitalismo. El título del libro de Stiglitz The road to freedom rinde homenaje al influyente libro de Hayek, Camino de servidumbre, publicado hace 80 años, justo antes de que naciera Stiglitz. Stiglitz afirma que la afirmación “ideológica” de Hayek de que los mercados sin trabas preservan las libertades políticas y económicas es un engaño: socavan esas libertades, y esto “nos pone en el camino hacia el fascismo del siglo XXI”. Para quienes conozcan algo a Hayek, se trata de un escandaloso insulto personal e intelectual en el libro salpicado de una retórica similar, poco agraciada.

Resulta vergonzosamente claro que Stiglitz no ha leído mucho a Hayek. La afirmación de que Hayek basó su economía política en la competencia perfecta entre seres humanos racionales que se supone que lo saben todo sobre cualquier cosa es un disparate. Hayek ganó el Premio Nobel de Economía por demostrar lo contrario: que los mercados funcionaban mejor cuando estos supuestos no se cumplían. El liberalismo de Hayek se basa en la «ignorancia irremediable» de los individuos y en su limitada capacidad cognitiva para enfrentarse a un mundo complejo. Incluso la referencia de moda de Stiglitz a la economía del comportamiento como crítica al liberalismo de Hayek no tiene en cuenta que Hayek llegó allí primero haciendo tempranas contribuciones originales a la teoría de la mente (ciencia cognitiva).

Dice que Hayek defendía los mercados ¡sin leyes!

Luego viene la afirmación de Stiglitz de que Hayek defendía los mercados sin ley y un gobierno pequeño. Esto es ridículamente absurdo. El liberalismo de Hayek se distingue por centrarse en el marco legal necesario para garantizar que los mercados competitivos funcionen bien. Contrariamente a las afirmaciones de Stiglitz, Hayek dedicó los últimos cuarenta años de su vida a establecer los fundamentos jurídicos de una sociedad liberal. No crees en mercados sin ley si te pasas una década escribiendo una obra importante con el título Derecho, Legislación y Libertad, como hizo Hayek. El “liberalismo competitivo” de Hayek surgió, entre otras cosas, de una crítica al capitalismo del laissez faire. La ironía es que muchas de las críticas que Stiglitz hace al capitalismo del laissez faire son las que Hayek hizo con más elegancia hace décadas.

Hayek nunca dijo que el mercado lo resolviera todo. En Camino de servidumbre (1944), expuso los argumentos liberales a favor del Estado de derecho (algo que Stiglitz no menciona) y de un gobierno fuerte y activo que pudiera imponer impuestos legítimamente para financiar una amplia gama de bienes públicos, ingresos mínimos garantizados y regímenes de seguridad social, regulación sanitaria y de seguridad, gestión de crisis y mucho más. Hayek, al igual que Stiglitz, atacó el sistema de patentes y el derecho de sociedades por fomentar los monopolios. Por lo tanto, la afirmación de que Hayek era un anarco-libertario, que asumía que los mercados existen sin leyes y era ajeno a la necesidad de hacer frente a las desigualdades es simplemente una tergiversación atroz que no debería haber cometido un académico de la reputación de Stiglitz.

La crítica al sistema estadounidense no es la crítica al liberalismo

No se trata de estar en desacuerdo con algunas, quizá muchas, de las críticas de Stiglitz al capitalismo. Sin embargo, la crítica al capitalismo estadounidense no es una crítica al liberalismo. Ni la frase «mercados sin trabas» se acerca lo más mínimo a la descripción de los sistemas capitalistas actuales. Todas las democracias occidentales tienen gobiernos grandes, impuestos elevados, grandes deudas públicas y una amplia regulación. Y se han ido apartando de los mercados adoptando políticas industriales, proteccionistas, de cambio climático y sociales.

Podemos estar de acuerdo en que el mercado tiene defectos, pero el análisis y las críticas de Stiglitz son unilaterales aunque válidas. Se pueden hacer muchas de las mismas críticas, e incluso más duras, a otros sistemas económicos y gobiernos. Stiglitz dice que no es ingenuo, y que sabe que los gobiernos fracasan y pueden hacer mucho daño. Pero no dice casi nada sobre la contribución de los gobiernos a los supuestos males del capitalismo o cuánto costarían sus políticas de Gran Gobierno. Desde un punto de vista crítico, Stiglitz no establece ningún contrafactual que pueda servir como punto de referencia práctico con el que comparar y evaluar las políticas actuales o las alternativas que propone.

¿Cuál es entonces la alternativa de Stiglitz? Se llama «capitalismo progresista». Sería más justo, protegería a los pobres, fomentaría las libertades económicas positivas y controlaría el poder empresarial. Se basaría en un nuevo “contrato social” inspirado en la Teoría de la Justicia de John Rawls (1971). La justicia económica vendría determinada por lo que la gente acordaría bajo el «velo de la ignorancia», donde se supone que no tienen pasado ni idea de lo que les depara el futuro. Stiglitz supone que optarían por algún tipo de igualdad.

Un John Rawls también ausente

Sin embargo, la moralidad y la viabilidad de este enfoque rawlsiano, que sólo se discute en varios párrafos, queda en el aire sin explicación ni aplicación a las políticas propuestas por Stiglitz. Es pura fachada. No obstante, no puedo resistirme a señalar que mientras la ignorancia en el mercado socava el capitalismo, parece esencial en el mercado político de Stiglitz.

Cuando Stiglitz no está atacando a “la derecha” y a las empresas, establece una agenda para su capitalismo progresista. Éste abordaría los males del neoliberalismo. Quiere más acción colectiva, cooperación y descentralización, una política de competencia eficaz, un mejor sistema de patentes, políticas que aborden los costes sociales de externalidades como el cambio climático, más políticas industriales y mejores políticas públicas. Es decir, más gobierno y regulación. Stiglitz dice que todas las acciones tienen compensaciones, pero dice poco sobre los costes de las compensaciones que su capitalismo progresista tendría que hacer.

Stiglitz está enfadado por el mundo en el que vive. Su propuesta central de que unos pocos economistas políticos ya muertos han causado el caos que ve a su alrededor es tan improbable como fantástica. Sí, se creó un orden liberal a partir del caos de la Segunda Guerra Mundial. Y sí, el liberalismo ha decaído, pero estos ciclos son reacciones políticas a los fracasos económicos y políticos percibidos que tienen orígenes más complejos. Para mí, el diagnóstico que hace Camino de la libertad de estos acontecimientos y las soluciones que propone son poco convincentes.

Ver también

Stiglitz, un Nobel polemista. (Samuel Gregg).

¡Menos mal que tenemos a Stiglitz! (María Blanco).

Paradojas stiglitzianas. (José Carlos Rodríguez).

Stiglitz. (Carlos Rodríguez Braun).