Ir al contenido principal

Etiqueta: Javier Milei

Las corridas de toros y el futuro de Argentina

No siempre me han gustado los toros. Escuché alguna vez decir a mi abuela, a quien sí le gustaban mucho, que iba a las corridas porque le gustaban los caballos y todo lo que hace el torero en la arena. No me gustaban, sintiendo incluso hasta repulsión y un reproche como de ética hacia las corridas, porque en algún grado participaba de un animalismo bobalicón. Por la gracia de Dios, superé esa infección mental y ahora me gustan mucho.

De cuando me gustaron los toros…

Comencé a ir a las corridas cuando tuve oportunidad de hacerlo y mi acercamiento a ellas fue, en el fondo, por dos vías. La primera fue yendo a ellas, justamente cada vez que he tenido la oportunidad, junto al único de mis amigos que ha tenido la entereza, la inteligencia, fibra moral y carácter de no dejarse influenciar por la moda de nuestra altura de los tiempos de rechazar las corridas por ser políticamente incorrectas. La otra forma en la que me he acercado a ellas es por medio del único camino que encuentro para acercarme a todo lo que me despierta interés, dada mi altísima, patentísima y muy inconveniente torpeza social: leyendo.

Leo tanto de corridas de toros como puedo, permaneciendo tan solo un fanático aficionado con aspiraciones de erudición en el campo. Que esto que digo sea la excusa por mi tono heroico cuando hablo de las corridas. Que seguro lo que sí conocen de toros notarán de inmediato.

… y Ernest Hemingway

Leo de sus raíces históricas. Aprendo que se pueden rastrear incluso hasta los etruscos. Sobre las corridas más memorables en España y en México. Sobre los toreros más famosos a lo largo de la tradición, que son famosos por su estilo y valentía. Sin duda, lo que más impacto me ha causado de todo lo que he leído sobre las corridas es el libro de Ernest Hemingway, Death in the Afternoon.

En ese libro, Hemingway escribe sobre la tradición de las corridas de toros en España. Describe los diferentes y muchísimos detalles de las etapas de las corridas, desde la crianza de los toros hasta la técnica de los matadores y de toda su cuadrilla. El libro es fascinante por la reflexión que el lector encuentra sobre la naturaleza de la valentía, el miedo, la habilidad y la tradición en el contexto de las corridas.

Además de todo esto, el autor escribe sobre la cultura española y la importancia histórica de los todos en la sociedad. Ha sido con ese libro que me enteré de Joselito y Belmonte, de la valentía de ambos, acompañada de la fuerza gitana de aquel y del apego al método y técnica de éste. Es a través de las imágenes de aquellos dos que veo a Morante la Puebla y a Luis Bolívar -sea lo que sea que signifique eso.

Una tragedia…

Ante la pregunta de qué son las corridas, uno de los argumentos que más llaman la atención del libro es el descarte de tratarse de un deporte. Se entiende, puesto que los resultados se llegan a conocer por un tipo de probabilidad, mientras que en las corridas hay certeza del resultado. Tampoco son las corridas precisamente un arte. Porque en ellas está ausente el elemento de la permanencia que vemos en él. Cada corrida es efímera. Persistiendo en la naturaleza de una taerde de toros, Hemingway propone que se vean como una tragedia, y expone este argumento con varias razones.

La muerte, el sacrificio del toro, que es una certeza, más no algo que podamos conocer por medio de alguna inferencia probabilística, es central. Es una tragedia sencillamente, porque implica la muerte violenta y predecible del toro, que es una bestia orgullosa y majestuosa; una cruda fuerza natural, lo cual cuesta mucho ver de primera mano. Además, el matador enfrenta un riesgo significativo de graves lesiones o incluso la muerte en cada enfrentamiento con el toro. Es una constante exposición al peligro, que precisa mucha valentía y técnica, lo que añade una considerable capa de tragedia a toda la situación.

Finalmente, tenemos el dramatismo y la intensidad emocional. Desde que sale el toro, con el afán de acabar con el matador, se construye un texto de tensión, valentía y confrontación entre el toro y el hombre. Termina percibiéndose como una especie de tragedia en la se ven entrelazadas vida, muerte, valor y miedo. Es una cita morir entre dos sustancias individuales, una participando de la razón, la otra blindada de ella. Es agencia y reacción, excluyéndose mutuamente.

Las corridas de toros, la acción humana y el triunfo de la razón

Han pasado los años y ya tengo un par de corridas más en mi haber. Y lo que veo cada vez que voy a una, desde el primer toro hasta el sexto, es una puesta en escena de una tragedia que involucra a la acción humana. Se enfrenta el hombre con su razón al autómata reaccionario del toro. Cada uno está puesto en función para acabar con el otro, siendo el triunfo del uno la inevitable derrota trágica del otro.

La encarnación de la razón, el matador, juzga constantemente, con información, que a pesar de todos sus esfuerzos no puede verbalizar, qué cursos de acción emprender. Suertes y movimientos resultan todo el tiempo de esos breves juicios. La verónica y el pase de pecho son utilizados como medios, que han probado ser eficientes en el pasado, para progresivamente disminuir la bravura del toro. Diezma su fuerza para que con cada una de ellas se vuelva más y más resistible. La estocada, el clímax de la corrida, consiste en clavar la espada entre los omoplatos del toro para provocar su muerte rápida.

Hasta el momento de su elegante muerte, después de varios minutos de ritual espectacular, el monopolio de la fuerza encarnada en el toro cesa, con la promesa de volver, y con la contrapromesa de volver a ser enfrentado por la razón, el matador. ¡Y esto es lo que más me conmueve y embelesa de la corrida! ¡Que la razón siempre triunfa! Que la razón de la acción humana siempre triunfa sobre la terquedad del toro. No es una probabilidad, sino una afirmación apodíctica.

El peronismo

El peronismo ha tenido una influencia significativa en la política argentina durante gran parte del siglo XX y XXI, con varios períodos en el poder, intercalados con interrupciones, golpes militares y otros eventos que han marcado la historia política del país. Hizo el peronismo del Estado argentino algo enorme, cada vez con más funciones. Tiende al monopolio de todo. De la fuerza, de la producción de bienestar, de las soluciones fáciles. Año tras año, cada vez es más y más grande. Ha sido una apuesta por la irracionalidad y la arbitrariedad de cualquier intento de avanzar en cualquier cosa.

Ha asignando recursos escasos hacia el único camino posible cuando se asignan por medio de un proceso distinto al proceso de mercado y el sistema de precios. Es el desperdicio, la generación de pobreza y la miseria generalizada de todos los habitantes -excepto de aquellos que forman parte del estado. Por mucho tiempo, la corrida de toros ha sido dominada, ante los ojos incrédulos del mundo, por el toro. Ha ganado cada vez más control sobre la arena. No ha habido banderilleros por un buen tiempo, y tampoco picador. Y el público fatigado ve cómo el matador emprende la faena, son los ojos vendados y las manos atadas.

El picador

Sin embargo, recordamos que, con paciencia y valentía, la certeza es que la razón siempre triunfa. Y el toro siempre muere a manos de ella, de la corona de la creación. Dando rienda suelta a la razón, liberándola para que elija los medios más eficientes para satisfacer las necesidades en sus diferentes grados de urgencia, siempre -¡siempre!- resulta en la liberación de las fuerzas creativas de los hombres. Una fuerza que les permite ponerse al servicio de los demás, en un afán imparable de creación de bienestar económico. Que reduce las capacidades y privilegios de la agencia criminal que es el estado. Una fuerza que libera aquellas fuerzas del mercado.

Si es que se viene pensando, a estas alturas, que Javier Milei es el matador en este símil, permítanme decepcionar en cierto grado. Hay que restarle utilidad al heroísmo de la imagen mental de verlo hincando mortalmente la espada entre los omoplatos del estado argentino. Milei es el picador, quien estratégicamente estaría llamado a restarle fuerza, bravura y velocidad al toro hipertrofiado del estado argentino y de sus medios.

Y, de fondo, el matador

Estratégicamente disminuido, enfrentándose a la certeza de su muerte, es el concierto de las acciones, la sociedad, la que pone la estocada final al estado, entendiendo que vivir libremente, sin interrupciones odiosas, es la única forma en la que vale la pena vivir: con respeto por la propiedad privada y poniéndose al servicio de los demás.

Me ha preguntado mi editor que cómo imagino el futuro del gobierno de Javier Milei. ¿Cómo me lo imagino? Pues que haciendo las cosas bien -que no es otra cosa más que el mercado, y no el estado, se encargue de todo-, y cumpliendo su promesa de estratégicamente disminuir el estado argentino, la sociedad argentina dará muerte solemne a esa bestia salvaje. Con algo de suerte y con mucho más esfuerzo, lo mismo sucederá en el resto de América Latina. Eso es lo que creo y espero que vaya a suceder. Sobre ello seguiré reflexionando durante las tres corridas a las que iré en un par de semanas.

Ver también

Las ideas importan, y mucho. (Mateo Rosales).

La hora de la verdad de Javier Milei. (Mateo Rosales).

Victoria de Milei: lo que puede aprender España. (Benjamín Santamaría).

Maradona, el asado y la libertad. (Alfredo Reguera).

Javier Milei, un libertario camino de ser presidente de Argentina. (Santiago Dussan).

Javier Milei y la bandera de libertad. (Mateo Rosales).

¿Es Milei el milagro económico que necesita Argentina? (Fernando Vicente).

Milei, la opción liberal. (Mateo Rosales).

Primer discurso del presidente Javier Milei: “Hoy comienza una nueva era en Argentina”

Hola a todos. Señores ministro de la corte, señores gobernadores, señores diputados y senadores nacionales, presidentes y dignatarios extranjeros, argentinos. Hoy comienza una nueva era en Argentina. Damos por terminada una larga historia de decadencia y declive y comenzamos el camino de la reconstrucción de nuestro país.

Los argentinos de manera contundente han expresado una voluntad de cambio que ya no tiene retorno. No hay vuelta atrás. Hoy enterramos décadas de fracaso, peleas intestinas y disputas sin sentido. Peleas que lo único que han logrado es destruir nuestro querido país y dejarnos en la ruina. Hoy comienza una nueva era en argentina. Una era de paz y prosperidad. Una era de crecimiento y desarrollo. Y una era de libertad y progreso.

Hace 200 años, un grupo de ciudadanos argentinos reunidos en San Miguel de Tucumán le dijeron al mundo que las provincias unidas del Rio de la Plata no eran más una colonia española y que a partir de ese histórico momento seriamos una nación libre y soberana. Durante décadas nos enfrentamos en disputas internas acerca de cuál debía ser la forma institucional que Argentina necesitaba.

Una constitución liberal

En 1853, luego de 40 años de haber declarado la independencia, bajo el auspicio de un pequeño grupo de jóvenes idealistas que hoy conocemos como la generación del 37´, se decidió abrazar las ideas de la libertad. Allí se sanciono una constitución liberal, con el objetivo de asegurar los beneficios de la libertad. Para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino.

Lo que vino después de la sanción de esa constitución de fuerte arraigue liberal, fue la expansión económica más grande de nuestra historia. De ser un país de bárbaros enfrascados en una guerra sin cuartel, pasamos a ser la primera potencia mundial. Para principios de siglo XX éramos el faro de luz de occidente. Nuestras costas recibían con brazos abiertos a millones de inmigrantes que se escapaban de una Europa devastada en búsqueda de un horizonte de progreso.

Lamentablemente, nuestra dirigencia decidió abandonar el modelo que nos había hecho ricos y abrazaron las ideas empobrecedoras del colectivismo. Durante más de 100 años, los políticos han insistido en defender un modelo que lo único que genera es pobreza, estancamiento y miseria. Un modelo que considera que los ciudadanos estamos para servir a la política y no que la política existe para servir a los ciudadanos. Un modelo que considera que la tarea de un político es dirigir la vida de los individuos en todos los ámbitos y esferas posibles. Y un modelo que considera al Estado como un botín de guerra que hay que repartir entre los amigos.

Un modelo fracasado

Señores, ese modelo ha fracasado. Ha fracasado en todo el mundo, pero en especial ha fracasado en nuestro país. Así como la caída del muro de Berlín marcó el final de una época trágica para el mundo, estas elecciones han marcado el cuento de quiebre de nuestra historia. En estos días, mucho se ha hablado de la herencia que vamos a recibir. Dejen que sea muy claro en esto. Ningún gobierno ha recibido peor que la que estamos recibiendo nosotros. El kirchnerismo, que en sus inicios se jactaba de tener superávits gemelos, esto es, superávit fiscal y externo, hoy nos deja déficits gemelos por 17 puntos del PBI. De esos 17 puntos del PBI, 15 corresponden al déficit consolidado entre el tesoro y el banco central.

Por lo tanto, no existe solución viable en la que se evite atacar el déficit fiscal. Al mismo tiempo de esos 15 puntos de déficit fiscal, 5 corresponden al tesoro nacional y 10 al banco central. Por lo que la solución implica, por un lado un ajuste fiscal en el sector público nacional de 5 puntos del PBI que, a diferencia del pasado, caerá, casi totalmente sobre el Estado y no sobre el sector privado. Por el otro, es necesario limpiar los pasivos remunerados del banco central, los cuales son responsables de los 10 puntos de déficit del mismo. De esta manera, se pondría fin a la emisión de dinero y con ello a la única causa de la inflación empíricamente cierta y valida en términos teóricos.

Inflación…

Sin embargo, dado que la política monetaria actúa con un rezago que oscila entre 18 a 24 meses, aun cuando hoy dejemos de emitir dinero seguiremos pagando los costos del desmadre monetario del gobierno saliente. Haber emitido por 20 puntos del PBI como se hizo en el gobierno saliente, no es gratis. Lo vamos a pagar en inflación.

A su vez, el cepo cambiario, otra herencia de este gobierno, no solo constituye una pesadilla social y productiva porque implica altas tasas de intereses, bajo nivel de actividad, escaso nivel de empleo formal y salarios reales miserables que impulsan el aumento de pobres e indigentes. Sino que, además, el sobrante de dinero en la economía hoy es el doble que había en la previa del rodrigazo.

Para tener una idea de lo que eso implica, recordemos que el rodrigazo multiplico por 6 veces la tasa de inflación. Por lo que un evento similar significaría multiplicar la tasa de inflación por 12 veces. Y dado que la misma viene viajando a un ritmo del 300%, podríamos pasar a una tasa anual del 3600% a su vez. Tranquilos que no termina acá la herencia. Sigue.

e hiperinflación

Dada la situación de los pasivos remunerados del banco central, la cual es peor que la que había en la previa de la hiperinflación de Alfonsín, en muy poco tiempo se podría cuadriplicar la cantidad de dinero, y con ello llevar a la inflación a niveles del 15.000% anual. Esta es la herencia que nos dejan. Una inflación plantada del 15.000% anual, la cual vamos a luchar con uñas y dientes para erradicarla.

Es más, este número que parece un disparate, quiero que sepan que implica una inflación del 52% mensual, mientras que hoy mismo ya viaja a un ritmo de acuerdo a estimaciones privadas, que oscilan entre el 20 y el 40% mensual para los meses entre dic y febrero. Esto es, el gobierno saliente nos ha dejado plantado una hiperinflación y es nuestra máxima prioridad hacer todos los esfuerzos posibles para evitar semejante catástrofe, que llevaría la pobreza por encima del 90% y la indigencia por encima del 50%. En consecuencia, no hay solución alternativa al ajuste.

Medio billón de dólares de deuda

Por otra parte, la herencia no termina ahí, ya que los desequilibrios en tarifas son sólo equiparables al desastre que dejo el kirchnerismo en el año 2015. En el plano cambiario la brecha oscila entre 150 y 200%, niveles también similares a los que teníamos en el rodrigazo. A su vez, la deuda con importadores supera los 30 mil millones de dólares y las utilidades retenidas a las empresas extranjeras alcanza los 10 mil millones de dólares. La deuda del banco central en YPF suman 25 mil millones de dólares. Y la deuda del tesoro pendiente suman unos 35 mil millones de dólares adicionales. Esto es: la bomba en términos de deuda asciende a 100 mil millones de dólares que habrá que sumar a los cerca de 420 mil millones de dólares de deuda y existente.

Naturalmente a estos problemas hay que sumarle también los vencimientos de deuda de este año donde los vencimientos de deuda en pesos son equivalentes a 90 mil millones de dólares y 25 mil de dólares en moneda extranjera con organismos multilaterales de crédito. Sin embargo, con mercados financieros cerrados y el acuerdo con el FMI caído por los brutales incumplimientos del gobierno saliente, el roll over de deuda es aún más desafiante aún para el mítico ciclope.

Una terapia sin gradualismos

Como si todo esto fuera poco, esto transcurre en una economía que no crece desde el año 2011. Y en línea a lo anterior, el empleo formal en el sector privado se mantiene estancado en 6 millones de puestos de trabajo. Llega a la locura que el mismo es superado en un 33% por el empleo informal. Por eso no debería sorprender a nadie que los salarios reales se hayan destruido.

Se ubican en torno a los 300 dólares mensuales, los cuales no sólo son 6 veces inferiores a los de la convertibilidad. Sino que de haberse mantenido la tendencia de aquellos años, o como le decían, el maldito neoliberalismo, hoy oscilarían entre 3000 y 3500 dólares por mes. Nos han arruinado la vida. Nos han hecho caer por 10 veces nuestros slarios. Por lo tanto, tampoco nos debería sorprender que el populismo nos este dejando 45% de pobre y 10% de indigentes.

Luego de dicho cuadro de situación. Que, a todas luces parece irremontable. Debe quedar claro que no hay alternativa posible al ajuste. Tampoco hay lugar a la discusión entre shock y gradualismo. En primer lugar, porque desde el punto de vista empírico, todos los programas gradualistas terminaron mal, mientras que todos los programas de shock, salvo el de 1959, fueron exitosos.

En segundo lugar, porque desde el punto de vista teoría, si un país carece de reputación, como lamentablemente es el caso de Argentina, los empresarios no invertirán hasta que vena el ajuste fiscal haciendo que el mismo sea recesivo. Y en tercer lugar y no por ello menos importante, para hacer gradualismo es necesario que haya financiamiento y lamentablemente, tengo que decírselos de nuevo, no hay plata. Por ende, la conclusión es que no hay alternativa ala juste y no hay alternativa al shock.

Ajuste duro, pero con frutos

Naturalmente ello impactara de modo negativo sobre el nivel de actividad, el empleo, los salarios reales, la cantidad de pobres e indigentes. Habrá estanflación, es cierto. Pero no es algo muy distinto a lo que ha pasado en los últimos 12 años. Recordemos que en los últimos 12 años el PBI per cápita ha caído un 15% en un contexto donde acumulamos un 5.000% de inflación. Por lo tanto, hace más de una década que vivimos en estanflación. En consecuencia, este es el último mal trago para comenzar la reconstrucción de argentina.

A su vez, luego del reacomodamiento macro que vamos a impulsar, el cual será menos doloroso cuanto mayor sea la caída del riesgo país. Y cuanto mejor sea nuestra contención desde el ministerio de capital humano, la situación comenzará a mejorar. Esto es, habrá luz al final del camino. En el caso alternativo, la propuesta sensiblera progresista, cuya única fuente de financiamiento es la emisión de dinero, derivara en una hiperinflación que llevara al país a la peor crisis de su historia. Ello sumado a que nos meterían en un espiral decadente que nos equipará con la oscuridad de la Venezuela de Chávez y Maduro. Por lo tanto, luego de semejante cuadro de situación, no pueden quedar dudas que la única solución posible es el ajuste, un ajuste ordenado y caiga con todas sus fuerzas sobre el estado y no sobre el sector privado.

Sabemos que será duro por eso quiero también traerles una frase sobresaliente de uno de los mejores presidentes de la historia argentina que fue Julio Argentino Roca:

Nada grande, nada estable y duradero se conquista en el mundo cuando se trata de la libertad de los hombres y del engrandecimiento de los pueblos si no es a costas de supremos esfuerzos y dolorosos sacrificios.

Julio Argentino Roca, presidente de Argentina.

Una crisis social

Pero nuestros desafíos no terminan sólo en el plano económico. El nivel de deterioro de Argentina es tal que abarca todas las esferas de la vida en comunidad. En materia de seguridad, Argentina se ha convertido en un baño de sangre. Los delincuentes caminan libres mientras los argentinos de bien se encierran tras las rejas. El narcotráfico se apoderó totalmente de nuestras calles, a punto tal que una de las ciudades más importantes de nuestro país ha sido secuestrada por los narcos y la violencia. Nuestras fuerzas de seguridad han sido humilladas y maltratadas durante décadas. Han sido abandonadas por una clase política que le ha dado la espalda quienes nos cuidan. La anomia es tal que solo el 3% de los delitos son condenados. Se acabo con el siga-siga de los delincuentes.

En materia social, estamos recibiendo un país en donde la mitad de la población es pobre. Con el tejido social completamente roto, mas de 20 millones de argentinos no pueden vivir una vida digna porque son presos de un sistema que lo único que genera es mas pobreza. Como dice el gran Jesús Huera de Soto:

Los planes contra la pobreza generan mas pobreza, la única forma de salir de la pobreza es con mas libertad.

Jesús Huerta de Soto, catedrático de Economía

Al mismo tiempo 6 millones de chicos hoy a la noche se irán a dormir con hambre. Que caminan descalzos por la calle. Y otros que cayeron en la droga.

Educación y sanidad

Lo mismo ocurre en materia educativa. Para que tengan idea del deterioro que vivimos, sólo el 16% de nuestros chicos se reciben en tiempo y forma en la escuela. Sólo el 16 %, sólo 16 de cada 100. Es decir que el 84% de nuestros chicos no terminan la escuela en tiempo y forma. A su vez, el 70% de los chicos que, si terminan la escuela, no pueden resolver un problema de matemática básica o comprender un texto. De hecho, en las últimas evaluaciones PISA, Argentina se encuentra en el puesto 65 de 81, y 7 en América latina, siendo que Argentina fue el primer país en terminar con el alfabetismo en el mundo. Si se levantara sarmiento y se viera qué hicieron de la educación.

En materia de salud, el sistema se encuentra completamente colapsado. Los hospitales están destruidos. Los médicos cobran miserias y los argentinos no tienen acceso a salud básica. Tal es así que, durante la pandemia, si los argentinos hubiéramos hecho las cosas como la media del país del mundo, hubiéramos tenido 30 mil muertos. Pero gracias a “El Estado te cuida” y su ineficiencia, 130 mil argentinos perdieron la vida. Ese es el Estado presente del que los políticos tanto hablan, argumento que utilizan para justificar el aumento descomunal del gasto público que solo los beneficia a ellos.

Infraestructuras

En todas las esferas, miren donde miren, la situación argentina es de emergencia. Si miramos la infraestructura de nuestro país, la situación es la misma. Sólo el 16% de nuestras rutas se encuentra asfaltadas y solo el 11% se encuentra en buen estado. Por eso no es casualidad que mueran cerca de 15 mil argentinos por año en accidentes de tránsito. Lo que quiero graficar con todo esto, es que la situación de la Argentina es crítica y de emergencia. No tenemos alternativas y tampoco tenemos tiempo. No tenemos margen para discusiones estériles. Argentina exige acción y una acción inmediata. La clase política deja un país al borde de la crisis más profunda de nuestra historia. Cada uno de ellos tendrá que hacerse cargo de su propia responsabilidad. No es tarea mía señalarlos.

No buscamos ni deseamos las duras decisiones que habrá que tomar las próximas semanas, pero lamentablemente no nos han dejado opción. Sin embargo, nuestro compromiso con los argentinos es inalterable. Vamos a tomar todas las decisiones necesarias para arreglar el problema que causaron 100 años de despilfarro de la clase política, aún cuando al principio sea duro. Sabemos que de corto plazo la situación empeorará. Pero luego veremos los frutos de nuestro esfuerzo habiendo creado las bases de un crecimiento sólido y sostenible en el tiempo.

No todo está perdido

También sabemos que no todo está perdido. Los desafíos que tenemos son enormes, pero también lo es nuestra capacidad para superarlos. No va a ser fácil. 100 años de fracasos no se deshacen en 1 día, pero 1 día empieza y hoy es ese día. Hoy comenzamos a desandar el camino de la decadencia y comenzamos a transitar el camino de la prosperidad. Tenemos todo para ser el país que siempre soñamos; tenemos los recursos, tenemos la gente, tenemos la creatividad y mucho más importante, tenemos la resiliencia para salir adelante.

Hoy volvemos a abrazar las ideas de la libertad; esas ideas que se resumen en la definición de liberalismo de nuestro máximo prócer de las ideas de la libertad, el profesor Alberto Vengas Lynch hijo, que dice:

El liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo basado en el principio de no agresión, en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad, cuyas instituciones fundamentales son, la propiedad privada, los mercados libre de intervención estatal, la libre competencia, la división del trabajo y la cooperación social.

Alberto Vengas Lynch hijo.

El principio de la libertad

En esa frase de 57 palabras esta resumida la esencia del nuevo contrato social que eligieron los argentinos. Este nuevo contrato social nos propone un país distinto, un país en el que el Estado no dirija nuestras vidas, sino que vele por nuestros derechos. Un país en el que el que las hace, las paga; un país en el que, el que corta las calles, violando los derechos de sus conciudadanos, no recibe la asistencia de la sociedad, puesto, en otros términos, el que corta no cobra. Un país que dentro de la ley permite todo, pero fuera de la ley no permite nada. Y un país que contiene a quienes los necesita, pero no se deja extorsionar por aquellos que utilizan a quienes menos tienen para enriquecerse ellos mismos.

En cuanto a la clase política argentina, quiero decirle que no venimos a perseguir a nadie. No venimos a saldar viejas vendettas ni a discutir espacios de poder. Nuestro proyecto, no es proyecto de poder. Nuestro proyecto es un proyecto de país. No pedimos acompañamiento ciego, pero no vamos a tolerar que la hipocresía, la deshonestidad o la ambición de poder interfieran con el cambio que los argentinos elegimos. A todos aquellos dirigentes políticos, sindicales y empresariales que quieran sumarse a la nueva Argentina, los recibimos con los brazos abiertos. Así, no importa de donde vengan. No importa que hayan hecho antes. Lo único que importa es hacia donde quieren ir.

Una nueva era en Argentina

Aquellos que quieren utilizar la violencia o la extorsión para obstaculizar el cambio, les decimos que se van a encontrar con un presidente de convicciones inamovibles, que utilizara todos los resortes del estado para avanzar en los cambios que nuestro país necesita. No vamos a claudicar, no vamos a retroceder, no nos vamos a rendir. Vamos a avanzar con los cambios que el país necesita porque estamos seguros que abrazar las ideas de la libertad es la única manera en la que podremos salir del pozo en el que nos han metido.

Por lo tanto y para ir terminando, que quede claro, hoy comienza una nueva era en Argentina. El desafío que tenemos por delante es titánico, pero la verdadera fortaleza de un pueblo se mide en como enfrenta a los desafíos cuando se presentan y cada vez que creemos que nuestra capacidad para superar esos desafíos ha sido alcanzada, miramos el cielo y recordamos que esa capacidad bien podría ser ilimitada. El desafío en enorme, pero lo afrontaremos con convicción. Trabajaremos sin descanso y llegaremos a destino.

Las fuerzas del cielo

No es casualidad que esta inauguración presidencial ocurra durante la fiesta de Hanukkah, la fiesta de la luz, ya que la misma celebra la verdadera esencia de la libertad. La guerra de los macabeos es el símbolo del triunfo de los débiles por sobre los poderosos, de los pocos por sobre los muchos, de la luz por sobre la oscuridad; y sobre todas las cosas, de la verdad por sobre la mentira. Porque ustedes saben que prefiero decirles una verdad incómoda antes que una mentira confortable. Estoy convencido de que vamos a salir adelante.

Hace 2 años, junto a la Dra. Villarruel, hoy vicepresidente de la Nación, ingresamos a esta casa como diputados. Recuerdo que en una entrevista me habían dicho: “pero si ustedes son 2 en 257, no van a poder hacer nada”. Y también recuerdo que ese día, la respuesta fue una cita del libro de Macabeos 3:19 que dice que la victoria en la batalla no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del cielo. Por lo tanto, Dios bendiga a los argentinos y que las fuerzas del cielo nos acompañen en este desafío. Muchas gracias, será difícil, pero lo vamos a lograr. Viva la Libertad carajo.

Entendiendo mal a Milei

Por G. Patrick Lynch. Este artículo ha sido publicado originalmente en Law & Liberty.

Han tenido que pasar casi 80 años. Ese es el tiempo que la economía y la sociedad argentinas han estado en caída libre. En cierto modo, es un testimonio de nuestros mayores temores sobre la democracia y el autogobierno que ningún líder político tuviera los incentivos políticos y el simple valor de romper el statu quo. Ochenta años de implacable inflación y déficit en espiral, seguidos de impagos, devaluaciones monetarias y reinicios antes del 19 de noviembre.

Pero finalmente, el pueblo argentino ha rechazado un statu quo fracasado. Javier Milei ganó públicamente por un margen casi aplastante para los estándares argentinos, y si se tiene en cuenta que la probabilidad de que los peronistas hicieran trampas es de aproximadamente el 100%, es probable que el margen fuera mucho mayor. Si la alternativa que han elegido los argentinos “arreglará la situación” o no, no viene al caso por ahora. Han ejercido la única opción que tenían: rechazar a los gobernantes de turno a cambio de la promesa de algo diferente. Eso es todo lo que promete la democracia.

¿Es Javier Milei ‘extrema derecha’?

Javier MIlei, a quien hoy llaman “extrema derecha”, “radical” y (los muy perezosos) “libertario de extrema derecha”, es ahora el presidente electo de uno de los mayores Estados fallidos de nuestras vidas. Es difícil explicar del todo lo mal gobernada que ha estado Argentina por su larga serie de gobiernos peronistas distinguidos por su derroche de gastos, su asombrosa corrupción, sus tendencias autocráticas y su nacionalismo económico. Las estadísticas económicas son alucinantes. Impagos, tasas de inflación anuales regulares superiores al 100%, un enorme estado del bienestar resultante, sindicatos del sector público parasitarios y políticos “centristas” en gran medida cómplices: todo esto es ahora el deprimente paisaje de la economía política argentina.

Sin embargo, si uno no viviera esta realidad, sino que se limitara a sacar conclusiones sobre la elección y Milei de la prensa internacional (sobre todo estadounidense), podría pensar que Argentina ha caído en un estado de delirio colectivo, eligiendo una versión latinoamericana de Trump demente y cubierta de patillas sin más razón que algunas vagas referencias a la inflación y el pago de la deuda. Como dice el refrán, la prensa internacional ha enterrado la cabecera.

Problemas de Reuters con el mundo de las ideas

Javier Milei intenta hacer frente a la desastrosa situación argentina, pero medios como Reuters lo calificaron de “terapia de choque” en una no tan sutil referencia al libro de Naomi Klein Doctrina del Shock. Klein argumenta que la naturaleza o la guerra pueden crear desastres y dar oportunidades al “capitalismo” (antropomorfizado a través de Milton Friedman) para dedicarse a la explotación mediante el establecimiento de políticas extremistas como los derechos de propiedad privada y los mercados.

En este caso, sin embargo, es el legado de las políticas exactas que Klein y los de su calaña apoyan lo que ha creado el desastre sin paliativos. La impresión de dinero, un Estado del bienestar inflado, el énfasis en la “independencia” económica y otras prominentes recetas económicas de la izquierda han provocado este desastre, pero la ironía se les escapa a la gente de Reuters.

Las principales propuestas políticas de Milei se enmarcan en este contexto. Su firme compromiso de abolir la banca central argentina y recortar el gasto social está sacado directamente de Ludwig von Mises y Milton Friedman, y es completamente apropiado dadas las circunstancias. La única forma de que un “anarco-capitalista” pudiera ser elegido era en una situación de fracaso de la gobernanza y de estatismo del bienestar tan grave que pudiera abrir ligeramente la puerta e introducir ideas desconocidas por la intelectualidad dominante, por no hablar del argentino medio de la calle.

Otro éxito como el de Chile no, por favor

El lenguaje utilizado por los medios de comunicación internacionales, el gigantesco amasijo de intereses del Banco Mundial y la comunidad de ayuda internacional, y los economistas de la corriente dominante que se oponen a él está diseñado para deslegitimar a Javier Milei. No quieren otra historia de éxito como la de Chile en la región.

Dos naciones que adoptan políticas “neoliberales” que funcionan significan que sus puestos de trabajo y sus narrativas están en peligro. Están aterrorizados, y así debe ser. El crecimiento del uso del término “extrema derecha” es un ejemplo más de cómo la honestidad intelectual, la coherencia filosófica y el respeto por el discurso liberal están completamente ausentes de nuestros debates públicos.

Bukele y Meloni

El problema es que sus términos son como los insultos que se lanzan en un patio de colegio. No son coherentes ni consistentes. Pensemos en los tres políticos más destacados que han recibido el tratamiento de “extrema derecha” por parte de la prensa dominante: el salvadoreño Nayib Bukele, la italiana Giorgia Meloni y, ahora, Javier Milei. ¿Qué tienen en común? Sustancialmente la respuesta es muy poco.

Bukele ha emprendido una ofensiva contra las bandas y la delincuencia que implica violaciones generalizadas de las garantías procesales y los derechos civiles, pero que ha provocado una caída en picado de los índices de criminalidad. Meloni es conocida como una cruzada antiinmigración, pero también apoya la guerra de Ucrania y, al igual que Bukele, tiene unos índices de aprobación por las nubes. Milei quiere abolir la banca central y, aunque está a favor de la vida, también es un soltero que alardea de su vida sexual y defiende la apertura de los mercados y el comercio con Estados Unidos.

Sin embargo, para un periodista de los medios antiguos, todos ellos forman parte de lo que se ha dado en llamar la “extrema derecha”. No satisfechos con que describir a los políticos como “conservadores” o “de derechas” sea suficiente para asustar a sus lectores, las cadenas de noticias, los periódicos nacionales y los servicios de noticias han decidido añadir un calificativo al término. El crecimiento en el uso del término es un ejemplo más de cómo la honestidad intelectual, la coherencia filosófica y el respeto por el discurso liberal están completamente ausentes de nuestros debates públicos.

Izquierda, derecha, y extremos

Al tener raíces europeas, los términos que utilizamos para describir la izquierda y la derecha evolucionaron a partir de las divisiones durante una época de cambio democrático y consolidación nacional. Pero como los contextos eran diferentes en Europa y en otros lugares, los términos nunca se aplicaron de forma nítida. En el siglo XIX, el auge del socialismo, y más tarde del comunismo, junto con los debates sobre el lugar del liberalismo y la naturaleza del conservadurismo, provocaron considerables cambios en el significado de los términos.

Liberales como John Stuart Mill solían asociarse con algún tipo de límites a los mercados, pero se oponían a las arraigadas opiniones de los conservadores sobre la estabilidad del orden económico y social. Sin embargo, el comunismo soviético y el fascismo europeo en el siglo XX proporcionaron el tipo de contrastes superficiales que los términos parecían implicar, aunque ninguno de ellos proporcionó una gran alternativa en lo que respecta a la libertad. Ambas formas de gobierno apoyaban la planificación económica y limitaban la libertad individual.

Una vez derrotado el fascismo, las alternativas al socialismo se agruparon de repente en la derecha, incluido el liberalismo europeo. Cuando los liberales y los defensores del laissez-faire se reunieron en el primer Encuentro de Mont Pelerin en Suiza, el organizador, FA Hayek, buscaba una visión intelectual de consenso sobre cómo podría ser una alternativa liberal al apoyo abrumador a la planificación en todo el espectro. Como el fascismo estaba fuera, los “ganadores” de la izquierda empezaron a describir a los liberales pro-mercado como “conservadores”, sobre todo en EEUU.

Soluciones gubernamentales a problemas gubernamentales

Pero cuando vemos que los medios de comunicación fuerzan a estos políticos a meterse en una camisa de fuerza bidimensional, no se trata sólo de un problema de categorías. También se trata de los límites de la formación y la educación de las élites. Como señaló acertadamente David Brooks en su reciente columna del New York Times, los medios de comunicación nacionales se parecen mucho en formación y educación.

Las instituciones educativas que produjeron estas figuras apoyan las opiniones consensuadas y la creación de políticas por expertos, que concuerdan con sus propias preferencias. En pocas palabras, esto significa soluciones gubernamentales a problemas gubernamentales. Estas soluciones implican la contratación de expertos políticos para “arreglar” las cosas. Pero, ¿qué pasa cuando el consenso está equivocado? ¿Y si la teoría no se ajusta a la realidad? ¿Qué ocurre cuando la delincuencia campa a sus anchas en El Salvador a pesar de las mejores intenciones de los responsables políticos occidentales? ¿Qué ocurre cuando el banco central de Argentina lleva la inflación a niveles inimaginables con un inmenso coste social? Surgen respuestas poco convencionales y la democracia le da energía.

Cuando los responsables políticos ven que las políticas siguen fracasando y pueden vincular esos fracasos con oportunidades políticas, es cuando las cosas se ponen interesantes. Bukele, Meloni y Milei explotaron ese contexto.

La prensa tiene un problema con Milei: no le entiende

La prensa y las élites políticas no pueden abordar quién es Milei o qué propone en cuanto al fondo porque no encaja en su visión del mundo. La hiperinflación no está causada por el cambio climático, el racismo o la oposición al desplazamiento de género. No es una construcción social ni un acontecimiento aleatorio, sobre todo cuando se produce de forma continuada durante casi 80 años y destruye una sociedad mayoritariamente de clase media alta.

Es el fracaso político y económico que resulta de la explotación política y la planificación central. La burocracia argentina y las clases parlanchinas han fallado a los ciudadanos durante décadas. Conocemos la causa, y Javier Milei también. Sus adversarios querían hacer las cosas un poco menos mal, posiblemente durante unos años hasta que volvieron a hacerlas mucho peor. El peronismo es la relación abusiva, la adicción, el concepto de que no es necesaria ninguna responsabilidad tras años de irresponsabilidad. Milei es la medicina, y no será una píldora fácil de tragar.

No será la tierra de John Galt

La posibilidad un barranco de Galt en Argentina es básicamente nula. Se enfrenta a desafíos políticos casi insolubles para lograr incluso un pequeño porcentaje de su agenda legislativa. Y, sin embargo, si logra un objetivo, podría permitir a Argentina iniciar un camino diferente. Dolarizar la economía podría obligar al Estado a la responsabilidad fiscal y poner fin a la locura monetaria que reina actualmente. Será doloroso, pero quizá no tanto como décadas más de efecto adormecedor de más estímulos que acaban degradando la moneda.

No hay soluciones fáciles, lo cual es parte de la razón por la que los medios de comunicación y sus anquilosadas influencias intelectuales no tienen soluciones que ofrecer. Sólo les queda el lenguaje vago, las tácticas de miedo y el etiquetado. Lo que se tardó 80 años en destruir se tardará décadas, quizá siglos, en recrear. Mucho antes de que ganara la primera vuelta electoral en septiembre, le preguntaron a Javier Milei cuál era su modelo para Argentina. Respondió que Irlanda. Irlanda, por supuesto, es famosa por haber recortado impuestos y regulaciones, liberando su economía y estimulando un rápido crecimiento económico. A Argentina le puede ir peor que a Irlanda, pero cualquier cosa que se aparte de su trayectoria actual será una mejora.

Ver también

La hora de la verdad de Javier Milei. (Mateo Rosales).

Victoria de Milei: lo que puede aprender España. (Benjamín Santamaría).

Maradona, el asado y la libertad. (Alfredo Reguera).

Javier Milei, un libertario camino de ser presidente de Argentina. (Santiago Dussan).

Javier Milei y la bandera de libertad. (Mateo Rosales).

¿Es Milei el milagro económico que necesita Argentina? (Fernando Vicente).

Milei, la opción liberal. (Mateo Rosales).

La cultura (con minúscula) de Javier Milei

Independientemente de las aportaciones que pueda hacer Javier Milei para que los argentinos vuelvan a recuperar las libertades personales y económicas que tuvieron hace tiempo, durante su presidencia va a tener un gran aliado, imprescindible para volver a recuperar la prosperidad de antaño, que es la cultura del “capitalismo, ahorro y trabajo duro”. 

Una cultura (nótese la minúscula) no se puede imponer ni crear, sino que tiene que surgir de un orden espontáneo mediante sucesivas interacciones voluntarias. Todo lo demás, está condenado al fracaso. Véase, pese a las escuelas públicas y la enseñanza dirigida por los gobiernos, la caída del peronismo en Argentina o las protestas que se están produciendo en España contra el golpe de estado. 

El poder nace del fusil, como dijo Mao en Problemas de la Guerra y de la Estrategia, pero, parafraseando la frase, posiblemente apócrifa, de Unamuno, las armas vencen, pero no convencen.

Claridad e interés

Es difícil resumir una campaña electoral, pero dos de las cuestiones que más se trataron en el directo de ayer sobre las elecciones argentinas en el canal del Instituto Juan de Mariana fueron, por un lado, los mensajes claros y directos de Javier Milei: “parásito”, “labura”, “agarrá la pala”… y, por otro, la profundidad de sus discursos y su bastísima cultura. Y la gran capacidad de Javier Milei para explicar de una forma sencilla conceptos complejos. 

Gracias a esta capacidad, ha conseguido despertar el interés por muchos temas a sus seguidores. Tanto es así, que, nos encontramos en Internet gran cantidad de seguidores de Milei fotografiándose con libros, y no sólo del propio Javier Milei. Incluso preguntándole por la reserva fraccionaria en plena calle. 

“¡Presidente, presidente!”

En esta misma línea, nos encontramos con que el libro escrito para la campaña, El fin de la inflación, en el momento de escribir este artículo, ocupe el puesto 869 en ventas de libros en español de Amazon y 63.793 en todos los libros de la plataforma. No se puede comparar con el libro de Sergio Massa, De la exclusión a la inclusión social, porque no está en Amazon, pero sí que podemos compararlos con libros de CFK: Sinceramente, en la posición 2.500.121 o Palabras de Cristina: Selección de discursos presidenciales, en la posición 3.622.811 de Kindle. 

Esto no indica que los votantes de Milei sean más lectores que los votantes oficialistas, pero sí que nos da una idea del interés que despiertan unos y otros candidatos y de los intereses que despiertan cada uno. Como cuando Milei fue ovacionado al grito de “¡Presidente! ¡Presidente!”, no en un mitin, sino en una feria del libro

Sus ideas viven en Argentina

Siempre he defendido que Milei no aporta ideas novedosas, sino las ideas del hispanismo, de la Escuela de Salamanca, y que, por hispánicas, siempre han estado en los argentinos

Pero veamos cuándo ha empezado a despertar interés Javier Milei en Argentina, al menos, cuándo se han empezado a disparar las búsquedas:

Si comparamos el mismo periodo de tiempo, 5 años, y la misma ubicación, Argentina, con la Escuela Austríaca:

Mises y Hayek

Vemos que Milei sólo ha hecho que aumentaran las búsquedas, ya que siempre ha despertado interés.

Pasaría lo mismo con algunos de los autores más populares de la propia Escuela Austríaca, como Hayek:

O Mises:

El león es anarcocapitalista

Y, ahora, veamos las búsquedas de la palabra “anarcocapitalismo”:

El interés en el anarcocapitalismo existía en Argentina, pero Milei lo ha impulsado. Para ver hasta qué punto era un interés en abstracto o el votante argentino quería realmente estudiar el anarcocapitalismo podemos mirar las búsquedas de Murray Rothbard:

Y de Huerta de Soto:

Vemos cómo ha impulsado las búsquedas de ambos autores, mostrándoselos al gran público, potenciándolos y dándolos a conocer al gran público que, al aumentar su interés, ha forzado a los medios a escribir sobre ellos:

• El ‘liberal libertario’ Javier Milei, discípulo del catedrático de la URJC Huerta de Soto, nuevo presidente de Argentina

• Qué es la Escuela de Austria en la que se inspira Javier Milei y cómo influye en sus radicales ideas económicas

• Huerta de Soto, el economista español que inspiró a Milei en su programa para las elecciones de Argentina

• Murray Rothbard y la Escuela Austriaca, el darwinismo social con el que se nutre Javier Milei

• Quién es Murray Newton Rothbard, el gurú ideológico de Javier Milei

La dolarización, propuesta clave de Javier Milei

Como hemos visto, tanto la Escuela de Salamanca, como la austríaca, están presentes en el imaginario colectivo argentino. Tanto como el uso de dólares. Oficialmente, la moneda de Argentina es el peso, sin embargo, todo argentino que se lo puede permitir, tiene dólares. Pero la duda llega cuando se hace legal lo normal. Y, de nuevo, ante cualquier duda, actualmente, la tendencia natural es a buscar en Google:

Y aquí sí que vemos una clara influencia de Milei. Si superponemos ambas imágenes, la de las búsquedas de Javier Milei y la de las búsquedas de dolarización, si bien la escala que muestra Google Trends no es la misma, vemos que el pico coincide exactamente:

Lo cual nos muestra que, ante la duda que pueda generar una política de libre competencia de monedas, el votante racional de Milei lo que ha hecho ha sido comparar y corroborar las palabras de Milei en El Cronista:

«La claridad conceptual de los austríacos es superlativa y domina al resto de las escuelas de manera muy fuerte». 

El león debe cazar para sobrevivir

Los argentinos podían haber elegido un camino fácil, de pobreza y bajo esfuerzo. Represión a cambio de subsidios estatales. Recibir billetes que no les permiten comprar nada fuera de sus fronteras o tener que trabajar para conseguir dinero sano. 

Sin embargo, han preferido el camino difícil. El de la libertad y la responsabilidad. El del «laburar» para no ser «parásitos». El que les va a llevar a ser, de nuevo, una potencia mundial. El de la cultura del «capitalismo, ahorro y trabajo duro». 

Pero sabían lo que hacían.

Ver también

La hora de la verdad de Javier Milei. (Mateo Rosales).

Victoria de Milei: lo que puede aprender España. (Benjamín Santamaría).

Maradona, el asado y la libertad. (Alfredo Reguera).

Javier Milei, un libertario camino de ser presidente de Argentina. (Santiago Dussan).

Javier Milei y la bandera de libertad. (Mateo Rosales).

¿Es Milei el milagro económico que necesita Argentina? (Fernando Vicente).

Milei, la opción liberal. (Mateo Rosales).

La hora de la verdad de Javier Milei

¿Hasta cuándo abusarás, Catilina, de nuestra paciencia? Es la frase atribuida a quien es, quizás, uno de los políticos más formidables que ha dado luz la historia. Hoy trasciende en un símil inevitable en los recónditos paisajes del sur americano, ¿hasta cuándo abusarás, Cristina, de nuestra paciencia? Los resultados de la noche del domingo fueron una sentencia para los desafectos de la cosa pública, pero que, sin embargo, vivieron con creces a costa suya durante largos periodos de tiempo. En un ineludible ataque de conciencia, los argentinos hicieron presidente a Javier Milei, un outsider en toda regla que entendió el momento histórico que le tocó liderar, pero sobre todo –y he aquí su mérito– canalizó su ideología a los intereses de su país que, hasta hace dos días, era el reflejo de la decadencia política, social y económica, el desastre como paliativo, el error como regla de la clase política –más de setenta años de peronismo– equiparable a la debacle moral que atormenta Venezuela.

Pacto y adaptación política

Si algo se le puede reconocer a Javier Milei es su capacidad de adaptación, incluso cuando la marea corría en su contra con oleajes insalvables. Había moderado su discurso. Sabe que el anarquismo –donde él se sitúa ideológicamente– no es una receta hacia la victoria en un momento de fractura social tan profunda como la que vive Argentina. Y que pasar de un radicalismo a otro puede resultar incluso contraproducente para los proyectos deseados. Salvar un país requiere de tiempo, acuerdos y visión a largo plazo, lo que no quiere decir, por el contrario, un gradualismo taciturno y pacato cuyos resultados llevan a la nada absoluta.

No se puede negar que Javier Milei ha sido un candidato controvertido por sus mensajes lanzados constantemente contra sus adversarios. Esto es un síntoma de su poca experiencia. Estas imprecaciones van más allá de los lamentos que caracterizan a la izquierda más radical y perturbada en un ataque de pánico ante el hecho del posible corte definitivo de su grifo abierto. Meritorio es saberse reconocer equivocado cuando la política necesita de entereza en la emergencia. El pacto y perdón con Patricia Bullrich y su coalición fue clave, porque sin este votante la victoria del domingo pudo no haber sido posible. He ahí también la responsabilidad en la política.

Análisis de la victoria

En un análisis rápido del contexto electoral que aconteció este domingo en Argentina, sorprende la aplastante victoria generalizada en todo el país de La Libertad Avanza (LLA), que ganó en 21 de 24 provincias de Argentina. Estas tres excepciones fueron: Santiago de Estero, Formosa y Buenos Aires. En esta última, tradicionalmente considerada un feudo del peronismo/kirchnerismo, Sergio Massa obtuvo la mínima diferencia de 1,5 puntos. Una victoria ínfima del ministro candidato.

También en zonas geografías que sufren en carne propia las consecuencias del abandono y el retraso que se manifiesta en violencia, pobreza y corrupción, como el Gran Rosario o Gran Mendoza o ciudades como San Martín de Tucumán, salió airoso el candidato de LLA. En total casi 14 millones y medio de argentinos optaron por el cambio frente a la continuidad, por la voluntad de avanzar dejando atrás el camino pedregoso de la frustración, la mentira y la decadencia.

Agenda liberal

Es bien conocida la agenda liberal del futuro presidente de Argentina. Entre sus más sonoras propuestas destacan la dolarización o el cierre del Banco Central de Argentina, una vaca sagrada de los estatistas de nuestro tiempo. Pero en estas medidas, aunque parecen estrambóticas y poco probables, se sustenta una idea práctica del quid de la cuestión. El peso argentino cada vez pierde más valor e, incluso, entre los propios argentinos, con un desencanto entendible desde el punto de vista de la supervivencia.

Y, por otro lado, son la base de una agenda que defiende la autonomía del individuo frente al poder omnipresente del Estado, la propiedad privada y la libertad como principios primigenios del ser humano. Y cuando nos planteamos, entonces, estas tres sencillas cuestiones y las procesamos más allá de lo estrictamente ideológico, las iniciativas cobran otra sustancia. El ciudadano de a pie debe ser capaz de entenderlas y asimilarlas.

Desafíos

Javier Milei tendrá serios desafíos por delante. Carece de una mayoría parlamentaria. No tiene ninguna provincia gobernada por su partido. Y todo el aparato del peronismo está en su contra y su rabia contenida. En primer lugar, tiene que entender ‘la calle’ deberá ser la tarea de todos los días y ganársela a pulso. Debe comprender que la sociedad se construye basándose en el intercambio constante y ofrecer a la gente soluciones con mensajes sencillos. Es necesario resolver cuanto antes la crisis económica para que el ciudadano pueda llegar a fin de mes.

Segundo, puede parecer que hoy Javier Milei no tiene dónde reclinar la cabeza. Se encuentra en franca minoría política, aunque con ‘la calle’ a su favor por un tiempo indeterminado, cuyo termómetro es volátil e imprevisible. La gobernabilidad deberá ser la hoja de ruta de un outsider libertario con grandes intenciones, pero que ha decidido ejercer la política desde su seno. Los pactos con las facciones de JxC o el ala menos radical del peronismo serán inevitables si quiere que su programa tenga éxito. Al fin y al cabo, ¿qué son la política y la democracia si no acuerdos y consensos donde las minorías también ejercen el poder?

Los primeros días de mandato

Aquella idea que ha cobrado relevancia entre los consultores políticos de estos tiempos modernos acerca de la política de los 100 primeros días parecer ser una realidad en un contexto de expectación y determinación, como es el caso de Argentina. Por ello, deberá impulsar las medidas que decida ejecutar en el menor tiempo posible si el futuro presidente entiende que el ánimo social suele desvanecerse con facilidad. Más aún teniendo en cuenta que las fuerzas de la izquierda más radical estarán al acecho para reconquistar esa ‘calle’ que ellos conocen a la perfección.

Javier Milei supo interpretar el hartazgo generalizado de la gente y personificar esta desafección con la política tradicional a su favor. Entendió que hace falta dar una vuelta de tuerca profunda para satisfacer las carencias de esta ciudadanía. No será fácil. Si es resultado final le es favorable, se convertirá en una experiencia paradigmática e imitable para todo un continente y el mundo. En el caso contrario, será un pretexto más para la larga lista de desavenencias que los defensores del intervencionismo usan para achacar a otros su propia incapacidad. Que el tiempo la razón al próximo presidente de Argentina.

Ver también

Victoria de Milei: lo que puede aprender España. (Benjamín Santamaría).

Maradona, el asado y la libertad. (Alfredo Reguera).

Javier Milei, un libertario camino de ser presidente de Argentina. (Santiago Dussan).

Javier Milei y la bandera de libertad. (Mateo Rosales).

¿Es Milei el milagro económico que necesita Argentina? (Fernando Vicente).

Milei, la opción liberal. (Mateo Rosales).

Viva la Hispanidad, carajo

Este domingo, muchos esperábamos que ganase las elecciones Javier Milei sin tener que ir a la segunda vuelta. No fue así. El resultado fue muy bueno, indudablemente, pero habrá que esperar a noviembre para saber el resultado definitivo. Sin embargo, e independientemente del resultado electoral, la campaña y las redes sociales demuestran otra tendencia: la vuelta del hispanismo a la Hispanidad. Ya comenté en otro artículo que las ideas que defiende Milei se basan en la Escuela de Salamanca y que fueron las que propiciaron tanto que Argentina fuera el país con mayor renta per cápita del mundo como el milagro económico español.

El domingo, Benjamín Santamaría publicaba un artículo en OKDiario en el que afirmaba que las ideas de Javier Milei vienen de Huerta de Soto y de la Escuela Austríaca. Algo incuestionable, que siempre ha hecho público Milei. Sin embargo, termina el artículo diciendo que “ahora, estas ideas cruzan el Atlántico y se presentan como alternativa en las elecciones de Argentina”.

Una tradición de pensamiento

No se entienda este texto como un ataque a Benjamín Santamaría, ni a su artículo, sino que quiero reafirmar y expandir mi postura de que esas ideas no tienen que cruzar el Atlántico, sino que llevan ahí desde el Descubrimiento. Porque esas ideas, son las ideas de la hispanidad, como bien afirman el propio Huerta de Soto y Murray Rothbard, uno de los máximos exponentes de la Escuela Austríaca.

Las mismas ideas que propiciaron el imperio generador por antonomasia y una paz de tres siglos en todo el Imperio. Unas ideas que no fueron pensadas por los escolásticos, sino que estaban ahí, que formaban parte de pensamiento hispánico y que los estudiosos salamantinos se limitaron a recoger. Y esa es, precisamente, la grandeza de la hispanidad y de la Escuela de Salamanca: trabajar con los rescursos disponibles, observar y estudiar la realidad existente para hacerse compatible con ella. Compatibilizar el individuo con el entorno partiendo de la materia existente.

El mestizaje como clave de la hispanidad

De ahí que la universalización del concepto de «persona» se dé en un marco donde el mestizaje fue siempre una práctica habitual entre árabes, judíos y cristianos. El derecho de gentes moderno no podría haberse dado fuera de un entorno de mestizaje. El mismo mestizaje que se extendió por ultramar prácticamente desde el momento del Descubrimiento. El mestizaje que permitió que todos los habitantes de España fueran iguales en dignidad, independientemente de su pigmentación.

Que el primer negro del mundo que estudió en una universidad fuera en España o que el primer negro del mundo que impartió clases en una universidad fuera en España no fue fruto de una lucha política contra un «racismo institucional»  como ocurre en otras zonas geográficas. No, porque no puede haber lucha contra el racismo cuando no hay racismo.No puede haber racismo cuando el mestizaje es un hecho habitual.

Competencia entre idiomas

El mestizaje no es la homogeneización de la sociedad, sino la riqueza de la diversidad. Y ese marco de competencia y colaboración es lo que lleva a la riqueza y la prosperidad. A una riqueza cultural que es lo que lleva la competencia entre idiomas, que llevó a la creación de la primera gramática del mundo, pero a la vez, la supervivencia de los distintos idiomas que todavía existen en la Hispanidad.

Tal como ocurrió con Juan Latino, el Concilio de Méjico de 1555 no fue una lucha contra ninguna opresión, sino una evolución natural de exportar a ultramar lo que era bueno en la península. Del mismo modo que la coexistencia de distintos idiomas era enriquecedor en la península se exportó a ultramar. Sin esa competencia no podría haberse dado el Siglo de Oro.

Competencia entre idiomas, entre tecnologías de pensamiento, pero también entre autores. Competencia y colaboración no sólo en el ámbito literario, sino también en las ciencias, en la filosofía, en la teología… sin disputas como la polémica de auxiliis no hubiera sido posible la Escuela de Salamanca. A la vez, sin la Escuela de Salamanca no podría haber habido disputas como la polémica de auxiliis.

Ciencia hispana

Y ese mismo marco de colaboración y competencia fue el que propició el gran desarrollo científico e ingenieril español. No hubiera sido posible la talasocracia hispana sin la colaboración egoísta y descentralizada de miles de personas que hicieron posible los barcos que permitieron el descubrimiento de América o la circunvalación del mundo.

Como ocurrió en la literatura, que surgió de forma espontánea sin intervención política y gracias a que no existían las leyes de propiedad intelecutal, el desarrollo ingenieril y científico surgió de forma espontánea sin intervención política y gracias a que no existían las patentes.

Y es que, para circunvalar el mundo, no sólo hacía falta unos barcos que lo permitieran, sino una cartografía, unos aparatos de medición y, sobre todo, un gran conocimiento que permitiera acumular y criar alimentos y conservar bebida para poder alimentar a todos los que subían a esos barcos.

Sin injerencias políticas y con un marco de competencia y colaboración, la innata empresarialidad humana florece. Si, además, le acompaña una tecnología de pensamiento como es el español, con su carga memética arraigada en la materia, la innata empresarialidad humana se desarrolla para satisfacer las demandas del prójimo.

La materia y el prójimo

Una de las lecturas más claras que podemos hacer del mestizaje es que se produce porque la mujer hispana siempre ha decidido libremente con quién relacionarse. No es de la tribu. Es ella. Además, la gestión de la casa tradicionalmente ha recaido en la mujer, con lo que ello conlleva: educar a los hijos, enseñarles a leer, escribir, hacer cuentas… y llevar las cuentas de la casa. Por lo que, necesariamente, la mujer española ha tenido que ser una persona culta.

Culta y libre. Y, además, la que manda en casa. Esto, tan arraigado en el imaginario popular es lo que lleva a que todos los hitos y mitos fundacionales del hispanismo sean mujeres: la Virgen en general, pero la Virgen del Pilar, en particular, como patrona de la Hispanidad. La Reina Isabel, como la gran protectora de los judíos primero, y de los indios después. La que vuelve a unificar la España oriental e impulsa la España occidental junto a su maestra, amiga y consejera Beatriz Galindo. Doña Marina, como la madre del mestizaje hispanoamericano…

Argentina: amor y odio a España

La historia de Argentina es un contínuo vaivén de amor y odio a la hispanidad. Coincidiendo siempre sus épocas de amor con las de prosperidad y las de odio con las de pobreza. Todavía sobreviven muchos edificios de la época en la que la actual Argentina formaba parte de la Corona Española. De hecho, la Iglesia de San Ignacio de Loyola, es la construcción más antigua de Buenos Aires. Y la segunda construcción más antigua de la ciudad es la Iglesia del Pilar, donde se venera a la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad y que fue construida gracias al mecenas aragonés Juan de Narbona.

Para darse este hecho, no sólo es necesaria la voluntad de Juan de Narbona y las gestiones de Alonso Juan de Valdés Inclán para que en Buenos Aires haya una basílica del Pilar, sino que hace falta unas condiciones económicas para financiar la obra, una labor arquitectónica, una mano de obra con la suficiente calidad para que esos edificios perduren y una voluntad posterior para mantener las edificaciones.

Idea y materia

También nos encontramos épocas oscuras antihispánicas que llevaron a las matanzas de indios en la Conquista del Desierto (1878-1885), con Nicolás Avellaneda y Julio Argentino Roca al frente. Recordemos que quien precedió a Nicolás Avellaneda y quien le nombró ministro de Justicia e Instrucción Pública fue Domingo Faustino Sarmiento, autor de “Facundo o civilización y barbarie en las pampas argentinas”.

A esta oscura época le siguió otra de influencia salamantina con Luis Sáenz Peña y José Evaristo Uriburu que llevaron a que sólo diez años después del fin de la Conquista del Desierto fuera el país con más renta per cápita del mundo.

Después llegó el gobierno de Hipólito Yrigoyen (Unión Cívica Radical) y, con él, la Semana Trágica de Buenos Aires, con el único pogromo que ha habido en la Hispanidad y poco después, con Marcelo Torcuato de Alvear como presidente de la República Argentina, una nueva matanza de indígenas en la Masacre de Napalpí. Pensar contra España no es sólo pensar contra el libre comercio. Pensar contra España es pretender imponer violentamente la idea contra la materia. Y eso, irremediablemente, lleva a la masacre, como demostró Perón en la Masacre de Rincón Bomba.

Argentinos, más salamantinos que austríacos

Actualmente, si queremos leer sobre la Escuela de Salamanca, nos vamos a encontrar con multitud de autores argentinos: Carlos Rodríguez Braum, Alejandro A. Chafuen, Gabriel Zanotti, Juan Carlos Cachanosky… todos ellos autores argentinos que estudian a los escolásticos.

Pero, sin duda, la mayor defensa de la Escuela de Salamanca es Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, de Juan Bautista Alberdi. No sólo por su defensa de la Escuela de Salamanca, sino porque ese libro fue la base sobre la que se objetivó la constitución que permitió a Argentina ser el país con mayor renta per cápita del mundo.

Incluso el propio Milei basa gran parte de su obra en los escolásticos. Dicho de otra manera: esas ideas no han tenido que cruzar el Atlántico, sino que siempre estuvieron ahí. Milei no inventa nada. Milei sólo estudia, observa y ve lo que funciona y lo que no. Es la grandeza de Milei. Es la grandeza de los escolásticos. Si el discurso de Milei ha calado es porque había una predisposición, un campo abonado en Argentina. Milei sólo ha regado el campo. Que no es poco.

Aunque no ganase las elecciones, aunque continuase la inflación y la pobreza cuatro años más en Argentina, el efecto Milei es la demostración de que una parte importante de la población argentina quiere volver a ser una potencia económica mundial, lejos de la intervención estatal, volver a producir, volver a inventar, volver a escribir… y, sobre todo, volver a ser útiles al prójimo.

Ver también

¿Qué tipo de liberalismo defendería la Escuela de Salamanca? (León Gómez Rivas).

Pedro Schwartz y la Escuela de Salamanca. (León Gómez Rivas).

Reflexiones ante la carta de 200 economistas que se oponen a la dolarización. (Adrián Ravier).

Dolarizar Argentina es posible y deseable. (Adrián Ravier).

Dolarizar la Argentina es posible e imprescindible. (Adrián Ravier).

Dolarización en Argentina. (Santos Mercado).

Una propuesta para dolarizar la Argentina sin devaluación ni aumentar la deuda. (Adrián Ravier).

Respuesta a tres grupos críticos de la dolarización argentina. (Adrián Ravier).

La dolarización como herramienta de cambio: lecciones del milagro ecuatoriano. (Adrián Ravier).

Milei se enfrenta a un ajustado balotaje

La sorpresa en las elecciones primarias PASO celebradas 13 de agosto de 2023 vino de la mano del candidato liberal-libertario Javier Milei. La nueva formación, conocida como La Libertad Avanza, consiguió ganar las elecciones primarias pintando el mapa argentino de color morado. Todo indicaba una potencial victoria en las elecciones de octubre, pero los acontecimientos no han seguido la ruta prevista. El candidato peronista, Sergio Massa, ha conseguido una enorme remontada, superando a Bullrich y a Milei holgadamente, aunque no le es suficiente para ganar en primera vuelta.

El éxito del peronismo

¿Cómo se explica este sorpasso? En primer lugar, el peronismo (cuya continuidad representa Massa) está muy arraigado en Argentina, es un movimiento político, pero también social, apoyado por millones de personas que confían en él a pesar de sus consecuencias nefastas en el plano económico y político. En segundo lugar, la política del miedo (no voten a Milei si no quieren que el país se hunda) parece haber funcionado bien en ciertos sectores de Argentina, incapaces de identificar que su población ya está pauperizada. Por último, y esto es quizá más importante, la campaña de Massa estuvo fuertemente marcada por un plan de ‘estímulo’ de aproximadamente el 1% del PIB. Compra de votos (legal) en toda regla.

¿Cuál es la situación argentina? En algo más de 100 años Argentina ha pasado de ser uno de los países más ricos del mundo, en términos relativos, a ser un país tremendamente pobre: el nivel de inflación supera ampliamente el 100% (alcanza el 140% en estos momentos), 1 de cada 3 personas es pobre, y en el caso de jóvenes la proporción aumenta a 1 de cada 2 jóvenes, que viven abiertamente en régimen de pobreza. Argentina también tiene un claro problema de deuda pública: durante el último año, si han seguido la política argentina, el riesgo de default ha estado encima de la mesa en varias ocasiones. En último lugar, deben tomar medidas en el ámbito de la delincuencia y la inseguridad.

¿Qué opciones hay en el balotaje? ¿Cuál es la estrategia de Milei?

Con Bullrich fuera de juego, Milei debe aprovechar hasta el último recurso para expulsar al peronismo de la Casa Rosada. Su discurso (el de Milei) nace contra el establishment político argentino y especialmente contra las políticas peronistas, a las que ahora debe enfrentarse directamente.

Parece claro que los votos de Bregman irán al candidato Massa, a pesar de unas recientes declaraciones en las que Bregman afirma que Milei no es el problema de los argentinos pobres, así como que a los más desfavorecidos no les interesa hablar de los ‘’riesgos de la democracia’’, frase repetida por determinados medios de comunicación en contra de la candidatura de Javier Milei. Aun así, la alternativa socialista puede verse representada por las políticas económicas y sociales (de dudosa eficacia) de Massa.

En el caso de Schiaretti la predicción es aún más difícil. Schiaretti es parte de lo que denominaríamos peronismo, pero ha sido tremendamente crítico con el gobierno del cual Massa formaba parte, crítica que le ha valido un muy cuantioso 7% en las elecciones de octubre.  En los debates, Milei y Schiaretti se respetaron, especialmente en el plano económico, donde Schiaretti parece estar más cerca de Milei que del candidato peronista. Es por ello que es difícil estimar donde podría ir este porcentaje de votantes de cara a la segunda vuelta.

Cómo apelar a los votantes de Bullrich

El juego va a estar claramente en los votantes de Patricia Bullrich, de Juntos por el Cambio (Cambiemos). Milei, además, cuenta con una buena relación con el ex candidato de Juntos por el Cambio, Mauricio Macri. El grupo liderado por Bullrich ha basado su discurso tradicionalmente en el anti-peronismo y la seguridad ciudadana (cumplimiento del Estado de Derecho). Y estos son, en mi opinión, los dos puntos fundamentales que Milei debe explotar para convencer a los votantes de Bullrich.

La candidatura de Milei debe reforzar, en primer lugar, su discurso económico claramente anti-peronista. Sabemos que este es uno de los motivos principales por los que el candidato Milei se hizo popular: su posición pro-dolarización, su defensa a ultranza del libre mercado y una feroz crítica a los modelos de estímulo peronistas y kirchneristas le hicieron muy popular antes de que el candidato se planteara entrar en el ámbito político. La dolarización y un plan económico para una nueva Argentina deben ser uno de los puntos fundamentales de esta posible llamada a los votantes de Juntos por el Cambio.

Victoria Villarruel

El segundo punto, quizá incluso más importante entre los votantes de Bullrich es la seguridad jurídica y ciudadana. La candidata a la vicepresidencia de La Libertad Avanza, Victoria Villarruel, es especialista en estos temas: lleva años trabajando en su estudio y proponiendo soluciones para combatir la inseguridad. Desde este punto de vista y buscando un posible acuerdo, Villarruel debería tener una posición esencial durante el próximo mes, explicando cuál es su modelo y tratando de incorporar a él los detalles que puedan convencer a los votantes de Bullrich de apostar por la candidatura libertaria. Villarruel podría representar una conexión entre los intereses de Cambiemos y los del posible gobierno de Javier Milei.

En definitiva, las elecciones que se celebrarán en noviembre están marcadas por la incertidumbre, tanto en el plano político como en el económico, donde el peso continúa devaluándose y la situación de pobreza ya es insostenible. Gane el candidato que gane, Argentina necesita un claro cambio de rumbo y retomar una senda de crecimiento que un día abandonó.

Ver también

Maradona, el asado y la libertad. (Alfredo Reguera).

Javier Milei, un libertario camino de ser presidente de Argentina. (Santiago Dussan).

Javier Milei y la bandera de libertad. (Mateo Rosales).

¿Es Milei el milagro económico que necesita Argentina? (Fernando Vicente).

Milei, la opción liberal. (Mateo Rosales).

La doctrina Milei

Patrick Carroll. Este artículo ha sido publicado originalmente por FEE.

El 13 de septiembre de 1970, el New York Times publicó un artículo de Milton Friedman que se convertiría en uno de los más famosos -y controvertidos- de toda la economía. El artículo se titulaba “La doctrina Friedman: la responsabilidad social de las empresas es aumentar sus beneficios”.

Según la ahora famosa doctrina Friedman, la única misión de una empresa es generar beneficios para sus accionistas. No tiene otras “responsabilidades sociales”, como ocuparse de los pobres o proteger el medio ambiente. “Los empresarios que hablan así son marionetas involuntarias de las fuerzas intelectuales que han estado socavando las bases de una sociedad libre en las últimas décadas”, escribió Friedman.

La doctrina Friedman

El quid del argumento de Friedman es que quien paga debe elegir la melodía. Si los accionistas son los dueños de la empresa, deben decidir cómo funciona, y si sólo les interesan los beneficios (ya sea por avaricia o porque quieren gastar el dinero en causas que les importan personalmente), entonces todo lo que haga la empresa debe estar orientado a obtener el máximo beneficio posible. En resumen, la primacía del accionista debería ser la norma.

En un sistema de libre empresa y propiedad privada, un ejecutivo es un empleado de los propietarios de la empresa. Tiene una responsabilidad directa ante sus empleadores. Esa responsabilidad consiste en dirigir la empresa de acuerdo con sus deseos, que generalmente serán ganar tanto dinero como sea posible, ajustándose al mismo tiempo a las normas básicas de la sociedad, tanto las plasmadas en la ley como las plasmadas en las costumbres éticas. En cualquier caso, el punto clave es que, en su calidad de ejecutivo corporativo, el directivo es el agente de los individuos que poseen la corporación… y su principal responsabilidad es hacia ellos.

Milton Friedman. La doctrina Friedman.

La libertad de accionistas, clientes y empleados

Para estar seguros, Friedman no está diciendo que no debamos preocuparnos por los pobres o el medio ambiente – una mala interpretación común de la doctrina Friedman. Lo que quiere decir es que no corresponde a un ejecutivo gastar el dinero de otros en causas que él considera importantes. “Los accionistas, los clientes o los empleados podrían gastar por separado su propio dinero en una acción concreta si así lo desearan”, señala Friedman.

Friedman concluye el artículo con una cita de su libro Capitalismo y libertad.

Hay una y sólo una responsabilidad social de las empresas: utilizar sus recursos y participar en actividades diseñadas para aumentar sus beneficios siempre que se mantengan dentro de las reglas del juego, es decir, que participen en una competencia abierta y libre sin engaños ni fraudes.

Milton Friedman. Capitalismo y libertad.

La alternativa: El capitalismo de los concernidos

Más de 50 años después, la doctrina Friedman sigue siendo un principio rector para muchos en la comunidad empresarial. Pero no todo el mundo está de acuerdo con la idea.

Los defensores de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), ahora conocida como políticas Medioambientales, Sociales y de Gobernanza (ESG), se han opuesto durante mucho tiempo a la primacía de los accionistas, argumentando que otras partes, como los trabajadores, los clientes y el gobierno, también deberían tener un sitio en la mesa a la hora de determinar cómo se dirigen las empresas y en qué invierten. La insistencia en tener en cuenta a estas y otras “partes interesadas” ha dado lugar al nombre de capitalismo de las partes interesadas para describir esta perspectiva.

“En los años 50 y 60 era bastante natural que una empresa y su Director General tuvieran en cuenta no sólo a los accionistas, sino a todos los que tienen un “interés” en el éxito de una empresa”, escribieron Klaus Schwab y Peter Vanham en un artículo de 2021 para el Foro Económico Mundial (FEM).

Ese es el núcleo del capitalismo de las partes interesadas: es una forma de capitalismo en la que las empresas no sólo optimizan los beneficios a corto plazo para los accionistas, sino que buscan la creación de valor a largo plazo, teniendo en cuenta las necesidades de todas sus partes interesadas, y de la sociedad en general.

Klaus Schwab y Peter Vanham. El capitalismo de las partes interesadas.

Klaus Schwab y Peter Vanham

A continuación contrastan explícitamente el capitalismo de las partes interesadas con la doctrina Friedman.

El capitalismo de las partes interesadas se convirtió en la norma en Occidente a medida que las empresas se globalizaban, aflojando sus lazos con las comunidades locales y los gobiernos nacionales, y centrándose en su lugar en maximizar los beneficios a corto plazo para los accionistas en mercados globales competitivos (…). El modelo [de las partes interesadas] es sencillo, pero revela de inmediato por qué la primacía de los accionistas y el capitalismo de Estado conducen a resultados subóptimos: Se centran en los objetivos más granulares y exclusivos de los beneficios o la prosperidad de una empresa o un país en particular, en lugar del bienestar de todas las personas y del planeta en su conjunto.

Klaus Schwab y Peter Vanham. El capitalismo de las partes interesadas.

“Las personas por encima de los beneficios”

El espacio no permite una discusión completa de los errores y tergiversaciones que implica este punto de vista de “las personas por encima de los beneficios”. Baste decir que los capitalistas del libre mercado rechazan rotundamente la acusación de pensamiento “granular” y “a corto plazo”, y nosotros argumentaríamos que el “bienestar de todas las personas y del planeta en su conjunto” se consigue mejor con un enfoque de laissez-faire y primacía del accionista.

Estas son las líneas de batalla tradicionales: los capitalistas del libre mercado, por un lado, que defienden la doctrina Friedman de la primacía del accionista como la clave de la libertad y la prosperidad, y los capitalistas de las partes interesadas del FEM, por otro, que sostienen que la prosperidad (la libertad brilla por su ausencia) se logra mejor con un enfoque basado en las partes interesadas.

La addenda de Javier Milei

En su reciente entrevista con Tucker Carlson, el candidato presidencial argentino Javier Milei hizo referencia a Milton Friedman y añadió su propio giro a las ideas de Friedman.

Tucker Carlson: Argentina es ahora un país pobre debido a esas políticas [socialistas]. ¿Qué consejo daría a los estadounidenses que lo han vivido?

Javier Milei: Nunca abracen los ideales del socialismo. Nunca se dejen seducir por el canto de sirena de la justicia social… Al mismo tiempo, tenemos que concienciar al sector empresarial de que las masas son necesarias-Milton Friedman solía decir que el papel social de un empresario es hacer dinero. Pero eso no basta. Parte de su inversión debe incluir invertir en quienes defienden los ideales de libertad, para que los socialistas no puedan avanzar más. Y si no lo hacen, ellos [los socialistas] entrarán en el Estado, y utilizarán el Estado para imponer una agenda a largo plazo que destruirá todo lo que toque. Así que necesitamos un compromiso de todos los que crean riqueza, para luchar contra el socialismo, para luchar contra el estatismo, y para entender que si no lo hacen, los socialistas seguirán viniendo.

Milei frente a Friedman

La idea de que los empresarios tienen el deber, no sólo de obtener beneficios, sino de invertir en las personas y organizaciones que promueven la libertad tiene mucho sentido. Esta “doctrina Milei”, como podríamos llamarla, pone de relieve la realidad de que persuadir a las masas para que crean en la libertad es una parte crucial para que todo el mundo esté mejor. El empresario que se limita a perseguir beneficios pero no se preocupa de salvaguardar el propio sistema de pérdidas y ganancias pronto se verá rodeado de socialistas y estatistas. Y cuando llegue ese día, todos los beneficios del mundo no podrán salvarlo de la tiranía de la mayoría.

¿La doctrina Milei entra en conflicto con la doctrina Friedman? No lo creo. Más bien, es mejor considerarla como un apéndice de la doctrina Friedman. He aquí por qué. La etiqueta “doctrina Friedman” se utiliza a veces con cierta ligereza, por lo que es importante aclarar exactamente lo que se está diciendo. En su artículo de 1970, Friedman argumentaba que las empresas deberían gestionarse para satisfacer los deseos de los accionistas por encima de todo lo demás. Considero esto como la doctrina Friedman propiamente dicha. Friedman también es conocido por la idea de que los empresarios deben perseguir los beneficios por encima de todo, pero esto es técnicamente un punto aparte. Y es este punto el que Milei rechaza.

La responsabilidad de los accionistas

Milei no está diciendo que los agentes deshonestos deban utilizar los fondos empresariales en contra de los deseos de sus dueños. Más bien, está diciendo que los jefes, los accionistas, no deben centrarse únicamente en obtener beneficios, por muy beneficioso que sea. También deben invertir parte de su dinero en personas y organizaciones que defiendan la causa de la libertad. Milei está diciendo efectivamente, “sí, las empresas deben ser dirigidas bajo un modelo de primacía del accionista. Pero también, los propietarios de empresas deberían utilizar parte de sus beneficios para financiar la defensa del libre mercado”.

La idea de que los capitalistas deben invertir en la defensa del libre mercado es perfectamente compatible con la doctrina Friedman propiamente dicha, tal como se expone en el artículo de 1970. A lo que Milei se opone en Friedman es a la discusión, relacionada pero distinta, de qué es lo que los empresarios y los accionistas deberían valorar si quieren ayudar a la sociedad: sólo los beneficios, como a menudo se interpreta que dice Friedman, o los beneficios más la defensa del libre mercado, como sostiene Milei.

Un llamamiento a los empresarios

Lo único que yo añadiría al argumento de Milei es que, aunque un empresario no quiera dedicar ningún recurso a la causa de la libertad, debería al menos prestar su voz a esta causa. Sería increíblemente poderoso que la mayoría de los empresarios del país defendieran audazmente el capitalismo de libre mercado como la clave de la libertad y la prosperidad.

Pero la mayoría no lo hace, y esto es un problema grave. De hecho, los librecambistas llevan mucho tiempo lamentando que sus supuestos aliados, los empresarios y emprendedores, guarden un llamativo silencio sobre economía o, peor aún, se unan activamente al clamor por favores y protecciones gubernamentales.

Ya es hora de que esto termine. Los empresarios saben de primera mano lo restrictiva que puede ser la intervención del Estado. Viven en un mundo de burocracia, de licencias, permisos, códigos, reglamentos y estatutos. Como tales, están perfectamente situados para enseñar a sus amigos, familiares y a la población en general hasta qué punto el Estado ahoga la innovación y el progreso.

Así que es hora de que defiendan el sistema de libre empresa, con su voz y preferiblemente con sus finanzas. Es hora de que los líderes del mundo empresarial defiendan con franqueza y coherencia los principios de una sociedad libre. Es hora de adoptar la doctrina Milei.

Ver también

Responsables. (Alberto Illán Oviedo).

Get woke, go broke? (James E. Hartley).

La (I)responsabilidad social corporativa. (Adrián Navarro Rocha).

Dolarización venenosa

Antes de hablar de dolarización. Cuando sentimos el agua hasta el cuello y vemos que nuestros salarios pierden poder adquisitivo a cada momento, buscamos la manera de protegernos utilizando otra moneda más fiable. Compramos dólares y los guardamos debajo del colchón sólo para que nuestros ahorros no se sigan esfumando.

Nuestros pesos, devaluados día a día, parecen víctimas de un embrujo que no llegamos a comprender, pero que sí sentimos. Si ayer comprábamos un kilo de azúcar, hoy con esa misma cantidad de dinero solo compramos 900 gramos. Los billetes nos queman las manos y corremos a la tienda a comprar lo que se pueda antes de que pierdan más valor. Si los guardamos en el banco veremos que allí se encogen segundo a segundo.

¿Somos víctimas de algún Dios perverso que nos castiga sin piedad? Por supuesto que no. Más aún, debemos saber que la medicina está en nuestras manos. Podemos evitar las catástrofes monetarias. Pero tenemos que comprender el diablo que enfrentamos.

Del intercambio al oro

Lo primordial es tener una idea clara de qué es el dinero. Algunos milenios atrás el dinero era totalmente desconocido. Surgió a consecuencia del descubrimiento de la propiedad privada, hace apenas unos tres o cuatro milenios atrás. Fue cuando alguna tribu salvaje abandonó el método violento y salvaje para adquirir lo que producía la tribu vecina, y no fue toda la tribu, sino alguno de sus miembros.

Guardaron la espada y ofrecieron algo a cambio de algo. En efecto, se descubrió el trueque. Pasados los siglos, se extendió el intercambio y se adoptó el oro como mercancía ideal para facilitarlo. Se observó que con un gramo de oro se compraba más que en años anteriores, se daba el fenómeno que ahora conocemos como deflación. Esto se debía a que cada día entraban más oferentes y nuevas tecnologías impactaban en incremento de la productividad. La cantidad de oro apenas crecía con tasas menores a la oferta de bienes. Esto provocó una fiebre por buscar ese metal milagroso. A pesar de mucho esfuerzo, este metal precioso crece un tres por ciento al año, cualidad que lo hace muy apreciable.

Patrón oro

Andar cargando pepitas de oro, polvo o monedas se volvió algo incómodo. Así que mejor lo guardaron en bóvedas con alguien de confianza, quien les extendía un certificado que el poseedor podía rescatar la cantidad de oro que amparaba. El certificado dio surgimiento a los billetes. El comercio floreció sin ningún problema, pues realmente se pactaba con oro. Así nace el patrón oro, que significa que cualquier banco puede imprimir sus propios billetes bajo la regla: Solo se puede imprimir un billete de un dólar si está respaldado con un gramo de oro. Cualquier banco podía imprimir sus propios billetes y circulaban por todo el mundo con la confianza de que podían rescatar el metal.

Billetes sin respaldo

Pero nunca faltan las personas sin escrúpulos y alguno se da cuenta de que nadie pide el oro, sigue guardado en la bodega por años. Se le ocurre imprimir certificados o billetes que supuestamente están respaldados por oro. Adquiere propiedades, ranchos, muebles, etc. Una maravilla de hacerse millonario con la imprenta. Y sigue imprimiendo billetes, hasta que se descubre que son billetes o certificados impresos sin que se haya depositado el oro correspondiente, es decir, no tienen respaldo en oro.

Los poseedores corren a ese banco para pedir su metal y los primeros logran recuperar, pero pronto la bóveda queda vacía y los demás se quedaron con sus billetes sin valor. Se llenan de coraje, ahorcan al dueño, queman el banco y los negocios sufren ingratas consecuencias. No logran vender las mercancías, no pagan a proveedores y las fábricas despiden a los trabajadores, etc. Una verdadera crisis que no hubiera ocurrido si todos los banqueros hubieran respetado la regla.

El crimen monetario, centralizado

El rey, monarca, presidente o dictador se entera del problema, aprovecha la ocasión y le da una solución: “No se preocupen, de hoy en adelante solo mi gobierno tendrá el derecho de imprimir dólares. Aquel que por su cuenta imprima billetes, se considerará delito grave y perderá la cabeza. Además, en mi bodega el oro estará más seguro, pues cuento con vigilancia y nadie intentará robar. Tengan confianza, pues. Yo, el rey, soy el más honesto, correcto y confiable”. E inocentemente le creyeron.

 Sin embargo, el rey también cayó en la tentación y repitió el mismo delito que prometía combatir: fabricó dinero sin respaldo de oro. Se repitieron las crisis económicas, se calmaban las aguas en cuanto se dejaba de imprimir. El precio de la onza de oro pasaba de 50 a 100, digamos, la economía volvía a funcionar bien, pero los sucesores del rey volvían a repetir el delito de imprimir más billetes de lo debido y así provocaban otra crisis.

Inflación

La lección de esta historia es que la impresión de billetes provoca daños a la economía, la gente pierde poder adquisitivo, los ahorros se esfuman, el sector productivo se altera y los defraudadores, es decir, los dueños de la imprenta se benefician extraordinariamente, sin merecerlo, es un fraude. Nada de eso pasaría si se respetara la regla del patrón oro, es decir, imprimir dinero solo respaldado por el metal.

En realidad, el patrón oro solo sirve como ancla para que no se mueva el barco, es decir, para que no se imprima de más. Claro que si alguien descubriera una montaña de oro y prende la imprenta para fabricar toneladas de dólares, produciría la misma crisis que un falsificador cualquiera. Quiere decir que realmente la fortaleza de una moneda no radica en la cantidad de oro, sino en que la masa monetaria no se incremente. Si, digamos, ya hay circulando diez millones de pesos, dólares o quetzales, la economía no sufrirá daño por la vía monetaria mientras esa masa de dinero se conserve congelada.

La propuesta de Javier Milei

Si logra subir a la presidencia de Argentina, Javier Milei se propone desaparecer el Banco Central, quien tiene el monopolio de emisión monetaria y proceder a una dolarización de la economía argentina.

No es necesario dinamitar el Banco Central, ni quemarlo, sino destruir las planchas de impresión. Bueno, ni siquiera se necesita destruir esas planchas, pues se pueden usar únicamente para reemplazar los billetes deteriorados, o bien para compactar. Es decir, mil billetes de un peso se destruyen y se imprime un billete de mil pesos. O la operación opuesta, se destruye un billete de a mil y se imprime mil billetes de un peso. De esta manera, aunque haya más billetes en circulación, no se altera la masa monetaria. Esta propuesta de Milei ya es un gran paso para empezar a recomponer la economía argentina.

Dar curso legal al dólar

El segundo punto, independiente del primero, es dar curso legal al dólar, para que se use de manera indistinta, como si fuera moneda nacional. Argentina tendría dos monedas o más, sin que el gobierno las pueda imprimir. Muy importante es que el gobierno no decrete tasas de cambio, eso se le deja a la gente, al mercado de divisas, a los cambistas de la calle. En Guatemala circula el dólar y el quetzal y así han evitado inflación y devaluación de la moneda. Hace como veinte años era 7.8 quetzales por un dólar y hoy sigue casi igual. Una política sobresaliente de Guatemala es que el Banco Central tiene prohibido prestarle dinero al gobierno.

Congelar la masa monetaria, darle curso legal al dólar y prohibir que el gobierno adquiera deuda nacional o foránea genera un ambiente monetario mucho mejor de lo que hay ahora y no se necesita gastar ni un peso argentino para establecerlo. Únicamente los negocios privados deben tener el derecho de adquirir deuda nacional o foránea, pues responden con su propio patrimonio. Milei propone que su gobierno solo gaste lo que la sociedad pague de impuestos, se llama equilibrio fiscal. Es una propuesta valiente y correcta que ningún gobierno populista adoptaría.

Dolarización venenosa

Podría darse el caso en que el gobierno norteamericano manifestara su simpatía para dolarizar completamente Argentina, es decir, que desapareciera el peso argentino. A la tasa actual, digamos que la masa monetaria de Argentina equivale a 40 mil millones de dólares. Podría decir el gobierno norteamericano que le presta a Argentina esos 40 mil millones de dólares, a tasa baja, incluso tasa cero, en billetes de diferente denominación para que en tres días el gobierno argentino cambie a todos los poseedores de billetes nacionales por dólar. Y se podría lograr, pero sería un error fatal, sería una dolarización venenosa.

Los ciudadanos ya tendrían solo dólares en el bolsillo, pero el gobierno se quedó en blanco, ni pesos argentinos, ni dólares: los pesos argentinos fueron a la chimenea y los dólares a la población. Pero ahora el gobierno tendría una deuda de 40 mil millones de dólares. ¿Cómo los va a pagar? Si todo lo que recaba de impuestos, en dólares, va para pagar la deuda, no tendrá ni un centavo para los gastos de gobierno. Se habría metido en un lío monetario innecesario, torpe y estúpido.

Dolarización amigable

Hay otra alternativa perfectamente viable con costos casi nulos. El gobierno norteamericano imprimiría 40 mil millones de dólares para enviarlos a la Argentina, el gobierno argentino solo paga por el papel, la tinta y el transporte, pues no se trata de un crédito, no es un préstamo, es una sustitución de papel. Así no se endeuda el gobierno de Milei, Argentina queda dolarizada, los Estados Unidos de América no se ven afectados y ambos países quedan con mejores relaciones de amistad y colaboración. Pero si no se contara con la colaboración de USA, no conviene que el gobierno adquiera dólares en deuda, ni un millón, ni diez ni un dólar americano. De hecho, el proceso de dolarización no le debe costar al pueblo argentino ni al gobierno.

En el peor de los casos, se deja correr libremente el dólar en un ambiente de masa monetaria congelada (de pesos argentinos). Se decreta que no va a haber sustitución de dinero deteriorado y en pocos años se vería la casi exclusiva circulación del dólar. En este caso, los pocos pesos argentinos en circulación se revaluarían naturalmente. El costo de esta dolarización lo pagaría el poseedor del último billete deteriorado que nadie quiere recibir.

Privatización

Ahora consideremos el escenario donde hay libre circulación del dólar, pero debido a los múltiples programas sociales, los sindicatos, docentes, hospitales, y empresas estatales exigen presupuesto. Todo ello causado por los gobiernos populistas y demagogos que, para conservarse en el poder, repartían dinero a diestra y siniestra.

En tal caso, el gobierno de Milei tiene que hacer una pronta privatización de empresas, organizar subastas donde participen nacionales y extranjeros para lograr el mejor precio. Todas las escuelas y universidades venderlas a sus profesores para que sean accionistas. Pagarían con las indemnizaciones que por ley les corresponda y si no les alcanza, saldarían su deuda a plazos de 5, 10 o 20 años.

El caso es que el gobierno se sacuda de esa presión por seguir subsidiando escuelas, hospitales y miles de instituciones que estiraban la mano para recibir subsidios, lo que obligaba a imprimir más dinero. Esto incluye a los subsidios a los ancianos, madres solteras, estudiantes, etc. La idea final es que nadie reciba subsidios. Los niños empezarán a ahorrar para garantizarse una vejez digna. Las madres solteras tendrán empleos o sus propias empresas para solventar sus gastos; los estudiantes tendrán créditos abiertos para no dañar a terceros para poder estudiar.

Reforma monetaria en USA

Por otro lado, se puede sugerir a los Estados Unidos de América que hagan una reforma monetaria a fin de que el dólar sea una moneda de gran confianza. Ello requiere: 1. Que la FED tenga prohibido financiar al gobierno de USA. 2. Que la FED (Fondo de la Reserva Federal) solo imprima para reposición de billetes deteriorados o para dolarizar a algún país que lo solicite, como lo hemos dicho antes. Ojalá escuchen la FED y el gobierno norteamericano.

Sabemos que el dólar no es la moneda perfecta, ha estado sujeta a caprichos del gobernante en turno, pero igual o diez veces peor ocurre con casi todas las monedas latinoamericanas. Por eso volteamos a ver al dólar como tablita de salvación. Pero ahora estamos ante la oportunidad de que el peso argentino se recupere, se vuelva más confiable y fuerte que el resto de las monedas, incluyendo el dólar.

Ver también

Reflexiones ante la carta de 200 economistas que se oponen a la dolarización. (Adrián Ravier).

Dolarizar Argentina es posible y deseable. (Adrián Ravier).

Dolarizar la Argentina es posible e imprescindible. (Adrián Ravier).

Dolarización en Argentina. (Santos Mercado).

Una propuesta para dolarizar la Argentina sin devaluación ni aumentar la deuda. (Adrián Ravier).

Respuesta a tres grupos críticos de la dolarización argentina. (Adrián Ravier).

La dolarización como herramienta de cambio: lecciones del milagro ecuatoriano. (Adrián Ravier).

Reflexiones ante la carta de 200 economistas que se oponen a la dolarización

Corría el año 2008 y asumía Obama como Presidente de los Estados Unidos. El contexto era crítico. Obama afirmaba que en ese marco todos los economistas coincidían que lo mejor que se podía hacer era aplicar el “buy american” (o “compre americano”). Esto implicaba aplicar políticas proteccionistas para proteger el trabajo de los locales, en lugar de continuar comprando trabajo extranjero. Obama quería suspender las compras a Europa y Asia, y con ello generar posibilidades de empleo local.

Una carta contra el proteccionismo

Un conjunto de profesores e investigadores de economía en universidades públicas y privadas presentó una carta. Decía: “Con todo respeto Sr. Presidente, eso no es cierto”. La carta hacía referencia a la manera en que estas políticas habían condenado a Estados Unidos en la crisis de 1930. Entonces, la falta de compras de este país a Europa dejó a aquel continente sin divisas para comprar productos americanos. Y con ello se interrumpieron las ventajas de la división internacional del trabajo. Derivó en la profundización de una crisis de la cual se tardó al menos una década en salir.

Afortunadamente, el nuevo Presidente de los Estados Unidos detuvo ese llamado proteccionista. La recuperación de la crisis fue más acelerado que en los años 1930. Siempre pensé que ese instrumento académico fue muy útil para detener lo que pudo ser un gran error de política económica.

No recuerdo haber visto la utilización de este instrumento académico en la historia argentina reciente. Especialmente frente a las alquimias monetarias y la “mala praxis” de política económica que nos condujeron a este presente. Celebro el despertar de mis colegas para hacer una declaración unificada. Pero debemos reconocer que surge en un contexto bastante politizado por un debate técnico que puede definir la política económica de los próximos años. Esta nota pretende arrojar una serie de reflexiones que permitan mantener abierto un debate necesario.

Economistas a favor de la dolarización

1- Espero que la declaración de esta carta, al afirmar que la dolarización sería “una iniciativa desacertada” no sea tomada como un consenso en la profesión. Es una declaración conjunta de un grupo de economistas que se oponen a la propuesta. Hay demasiados economistas de alto nivel que han afirmado que la dolarización es una buena idea para Argentina, a saber:

  • economistas ya fallecidos como Milton Friedman y Rudiger Dornbusch;
  • economistas americanos como Robert Barro, Tyler Cowen, Lawrence H. White, Steve Hanke, Kurt Schuller;
  • economistas argentinos que enseñan en Estados Unidos como Guillermo Calvo y Nicolás Cachanosky;
  • catedráticos españoles como Jesús Huerta de Soto, Juan Ramón Rallo, Daniel Lacalle y María Blanco;
  • economistas locales como Alberto Benegas Lynch (h), Martín Krause, Emilio Ocampo, Jorge Avila, Jorge Streb, Osvaldo Meloni, Manuel Calderón, Agustín Etchevarne, Aldo Abram, Eugenio Marí, Gustavo Lazzari, Martín Simonetta, Manuel Adorni, Pablo Guido, Juan Sebastián Landoni, Alejandro Gómez, Ramiro Castiñeira, Guillermo Laborde, Agustín Monteverde, Claudio Zuchovicki, Christian Buteller o Gustavo Neffa.
  • Podríamos agregar aquí decenas de colegas de Ecuador como Dora de Ampuero (la madre de la dolarización allí) o Pablo Arosemena (actual Ministro de Economía), y desde luego otros tantos en El Salvador y Panamá, pero pienso que las referencias son suficientes para hacer el primer punto.

El debate sobre dolarización está abierto. La tolerancia para argumentar en favor y en contra de esta propuesta es una condición necesaria para que el público no entendido en la materia pueda evaluar su apoyo o rechazo a la medida.

Los argentinos quieren dólares y los tienen

2- Resulta polémica la afirmación sobre “obstáculos prácticamente insalvables para su adopción”. Argentina ya se encuentra espontáneamente dolarizada, y avanza gradualmente pero sin pausa para completar el proceso. Si es cierto que hay más de 200.000 millones de dólares en poder de los argentinos. Los pasivos monetarios apenas representan 40.000 millones de dólares. El lector podrá comprender que el porcentaje ya dolarizado es bastante elevado, y esto sin sumar a todos aquellos que compran todo tipo de activos dolarizados como propiedades y activos financieros.

La situación de “quiebra” del banco central, sin reservas en dólares, activos devaluados y elevados pasivos monetarios, por supuesto que no es la ideal para avanzar en la dolarización. Pero esto no significa de ningún modo que no pueda dolarizarse. Tampoco que se requiera un tipo de cambio sumamente elevado para la conversión.

Dolarización y otras políticas

El plan Ocampo-Cachanosky, entre varias propuestas que se están considerando como posibles, plantea sustituir la deuda existente del gobierno con la autoridad monetaria por una nueva deuda. Dado que será cancelada en un plazo de 4 a 8 años, implicaría más bien un desendeudamiento. Nada del “absurdo” que los autores de la carta dicen reconocer.

3- En ninguna propuesta de dolarización se ha propuesto que la reforma monetaria es sustituta del ajuste fiscal. De hecho, debemos ser claros los economistas sobre la importancia de rodear el esquema de una reforma integral del estado, que paralelamente avance en un presupuesto base cero, un superávit fiscal, baja de impuestos, flexibilidad laboral y apertura económica, además de una lucha incansable para reducir la burocracia y la corrupción. Sólo con un plan integral podrá generarse la confianza necesaria para obtener cierto apoyo global en acompañar la propuesta.

Inflación y devaluación como política económica

4- Los economistas firmantes también afirman que la dolarización es “compleja y muy poco correlacionada con el ciclo económico macroeconómico estadounidense”. Y añaden que “eventos exógenos” como una pandemia, crisis financieras internacionales, conflictos bélicos e incluso una sequía le quitarían al país el “margen de maniobra monetaria y fiscal”. Ello que los ajustes inevitables produzcan profundas recesiones y aumentos de desempleo. Parecen desconocer los economistas firmantes la historia argentina. Cada uno de estos shocks han provocado recesiones y aumentos de desempleo, y la política monetaria nada pudo hacer por evitarlo. O para ser más claros, han empeorado la situación.

La evidencia empírica, por el contrario, ha mostrado que países como Ecuador, El Salvador y Panamá, han sufrido bastante menos estos shocks externos que Argentina en estas últimas décadas. Un aspecto que ha sido estudiado por Nicolás Cachanosky y expuesto públicamente en varias oportunidades.

Somos muchos los economistas que pensamos que la devaluación no permite “ganar competitividad”, sino que nos empobrece. Y que la manera de lograr “competitividad” es con estabilidad monetaria, con baja de impuestos y de burocracia, con flexibilidad laboral y apertura económica. No se logra ocultando nuestras falencias detrás de la baja del salario real de los trabajadores por medio de la devaluación.

Inflación y oferta monetaria

5- No está demás señalar que muchos de los economistas firmantes -por supuesto que no todos- ni siquiera aceptan que el fenómeno de la inflación tiene su naturaleza en el incremento de la oferta monetaria que se genera por encima de su demanda, algo que el resto del mundo ya aceptó hace mucho tiempo.

Cerrar el banco central terminará con estos excesos, lo que le permitirá a la Argentina contar con estabilidad monetaria, lo que implicará reducir las tasas de interés nominales y reales, y con ello recuperar el crédito, la inversión, la actividad económica, el empleo, y el crecimiento económico, siempre que sea -insisto- acompañada de las otras reformas mencionadas.

Esta sucesión de conceptos es lo que motiva que seamos muchos los economistas que defendemos la dolarización, especialmente en un país que ha perdido por completo la estabilidad monetaria y el crédito.

Una reforma reversible

6- Que la reforma monetaria propuesta sea difícilmente reversible -aspecto que la carta reconoce- es justamente su mayor valor, considerando la manera en que el poder político ha abusado sistemática y estructuralmente de la administración del dinero. Aun si algún plan de estabilización tuviera éxito, ¿qué impediría que un próximo gobierno populista vuelva a envolvernos en una dinámica inflacionaria, con devaluaciones y crisis cambiarias?

7- Para cerrar, los programas de estabilización o el mencionado bimonetarismo que se plantean como alternativas, nada afirman sobre el modo en que van a resolver el flagelo de la inflación, sobre el tiempo que se requerirá para obtener estabilidad monetaria, y mucho menos la manera en que van a enfrentar el problema de las leliqs y los otros pasivos monetarios.

El silencio de todos estos economistas sobre estos problemas reales, la falta de contra-propuestas reales a la dolarización, es lo que entiendo anima al público no entendido en economía a elegir la única opción que se presenta como viable y real.

Ver también

Dolarizar Argentina es posible y deseable. (Adrián Ravier).

Dolarizar la Argentina es posible e imprescindible. (Adrián Ravier).

Dolarización en Argentina. (Santos Mercado).

Una propuesta para dolarizar la Argentina sin devaluación ni aumentar la deuda. (Adrián Ravier).

Respuesta a tres grupos críticos de la dolarización argentina. (Adrián Ravier).

La dolarización como herramienta de cambio: lecciones del milagro ecuatoriano. (Adrián Ravier).