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El negocio del software libre (III): sólo crecen las redes sociales que liberan código

Existen redes sociales libres que se basan en software libre y que, en ocasiones, no tienen una finalidad puramente comercial. Suelen ser autogestionadas por la propia comunidad, como Diaspora, Mastodon, Friendica o PixelFed, que priman la privacidad, la identidad y la portabilidad de los datos de sus usuarios al lucro. Son casos interesantes de estudio, pero en este artículo nos vamos a centrar en ver si hay una relación directa entre las redes sociales con más usuarios y las redes sociales que liberan código.

Redes sociales con más usuarios

Según el informe Digital 2023 de We Are Social, las redes sociales con más usuarios del mundo son las siguientes:

  1. Facebook: 2.958 millones de usuarios activos mensuales.
  2. YouTube: 2.514 millones de usuarios activos mensuales.
  3. WhatsApp: 2.000 millones de usuarios activos mensuales.
  4. Instagram: 2.000 millones de usuarios activos mensuales.
  5. TikTok: 1.000 millones de usuarios activos mensuales

Y Twitter ocupa la décima posición. Pero si nos centramos en España, las redes sociales con más usuarios son:

  1. WhatsApp: 36,4 millones de usuarios en España.
  2. YouTube: 36,3 millones de usuarios en España.
  3. Facebook: 32,2 millones de usuarios en España.
  4. Instagram: 28,1 millones de usuarios en España.
  5. Twitter: 21,4 millones de usuarios en España.
  6. Facebook Messenger: 18,4 millones de usuarios en España.
  7. LinkedIn: 14,7 millones de usuarios en España.
  8. Pinterest: 13,7 millones de usuarios en España.
  9. Skype: 12,9 millones de usuarios en España.
  10. TikTok: 11,1 millones de usuarios en España.

Según ese mismo ranking, Twitter ocupa la décima posición entre las redes sociales con más usuarios del mundo, con 556 millones de usuarios activos mensuales. Es decir, que la red social que en mundo ocupa la quinta posición, en España ocupa la décima. Y la que en el mundo ocupa la décima posición, en España, ocupa la quinta. Curioso… o no.

Cambios de posición en el ranking

La red social que ha crecido más en el último año en España es TikTok, que ha pasado de tener 8,8 millones de usuarios en 2022 a 11,1 millones en 2023, lo que supone un aumento del 26,1%. La siguiente red que más ha crecido es LinkedIn, que ha crecido 2,4 millones de usuarios, es decir, a aumentado  un 19,5% su número de usuarios. Y en tercer lugar nos encontramos a Instagram, que también han experimentado un crecimiento significativo en España, ya que ha ganado 2,9 millones de usuarios, lo que supone un aumento de un 11,5%.

A nivel mundial, según el ranking de SimilarWeb, las páginas más visitadas son:

  1. Google.com, que recibe una media de 86.400 millones de visitas al mes.
  2. Youtube.com (también de Google), que recibe una media de 75.000 millones de visitas al mes.
  3. Facebook.com (de Meta), que recibe una media de 63.000 millones de visitas al mes.
  4. Twitter.com, que recibe una media de 46.000 millones de visitas al mes.
  5. Instagram.com (también de Meta), que recibe una media de 38.000 millones de visitas al mes.

También según SimilarWeb, en España, las páginas más visitadas son:

  1. Google.com
  2. Youtube.com
  3. Facebook.com
  4. Marca.com
  5. Twitter.com

La página más visitada a nivel mundial no es una red social, sino Google. Twitter, aunque a nivel mundial sea la décima red social con más usuarios, a nivel de visitas es el cuarto sitio web más visitado del mundo y el quinto en España. Tiktok no aparece hasta el puesto 15 en el mundo y el 29 en España.

Por lo que vemos que, aunque ser una red social ayuda a captar visitas, no es necesario. Ni siquiera tener una enorme cantidad de usuarios, ya que no hay una relación directa entre visitas a la página web y número de usuarios. Entre otros motivos, porque muchos usuarios acceden por aplicación móvil. Por ejemplo, Google, YouTube, Twitter, Facebook, Instagram y WhatsApp son algunas de las páginas web más visitadas en el mundo y también algunas de las aplicaciones móviles más usadas.

Algunas de estas aplicaciones requieren de registro para usarlas, por lo que también se distorsiona este dato. Hecha esta aclaración, continuemos viendo si la cantidad de visitas y usuarios tiene relación con los beneficios de las empresas que gestionan estas redes sociales.

Uso de las redes sociales según dispositivos

Siguiendo con el informe de Hootsuite y We are social, nos encontramos datos interesantes que hay que estudiar, como que el 80% de los usuarios de redes sociales accede a ellas desde el móvil, mientras que el 9% lo hace desde el ordenador y el 11% desde otros dispositivos. También vemos que el 95% de la población española usa redes sociales diariamente. Si en España hay 47,6 millones de habitantes, estamos hablando de unos 45,2 millones de usuarios diarios de redes sociales en España. Y que las redes sociales más usadas desde el móvil son WhatsApp, con un 96% de usuarios, seguida por Instagram, con un 76%, y Twitter, con un 69%. De nuevo, volvemos a ver que si bien Twitter es la décima red social en número de usuarios, vuelve a estar, al igual que en visitas a su web, entre las primeras en accesos desde el móvil.

Sin embargo, si miramos la diferencia entre el número de usuarios de TikTok (unos 1.000 millones) y el número de generadores de contenido en TikTok que, según Statista es de unos 100 millones, vemos que sólo el 10% de los usuarios comparte contenido. Si nos vamos a los datos de Twitter, donde el 20% de los usuarios generan contenido, vemos el motivo por el que Twitter triunfa más en España que TikTok. Tiktok es una red de consumo, Twitter es una red social para generadores.

Comunidades y Software Libre

Las redes sociales se basan en interacciones entre personas que comparten ideas, ocurrencias, conocimientos o contenidos. Básicamente, los mismos principios que cualquier otra comunidad. También las comunidades de Software Libre.

Por eso, los desarrolladores que forman parte de la comunidad del Software Libre tiene una gran ventaja competitiva a la hora de desarrollar una red social. Y es que tienen claro el concepto de comunidad: un conjunto de personas donde ni todos los usuarios forman un bloque homogéneo ni los usuarios son elementos atómicos aislados del resto de la comunidad.

Veamos si ese conocimiento de las comunidades se rentabiliza económicamente.

Empresas de redes sociales

Retomemos tanto las páginas como las redes sociales con más usuarios y visitas y agrupémoslas en empresas: Alphabet, Inc. es la propietaria de Google, LLC, que, a su vez, es propietaria del buscador Google y YouTube, entre otros muchos productos. Meta Platforms, Inc. es la propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, entre otros productos. X Corp. es la propietaria de Twitter. ByteDance es la propietaria de Toutiao, TikTok, Douyin y Feishu. Y veamos qué proyectos de Software Libre han desarrollado:

Alphabet, Inc.

Alphabet, Inc. ha desarrollado, entre otros proyectos: TensorFlow, Chromium, Kubernetes, Flutter y Angular. Meta Platforms, Inc. ha liberado React, PyTorch, GraphQL, Docusaurus y Relay. Y ahora, veamos los ingresos y beneficios de estas empresas:

Alphabet, Inc. tuvo unos ingresos el año pasado (2022) de 282.836 millones y unos beneficios de 59.972 millones. Unas cuentas que pueden llamar la atención, pero mucho peores que las del año anterior, en el que ingresó 257.0637 millones de dólares y unos beneficios netos de 76.033 millones de dólares, que supuso un aumento de un 88,8% y un 40% respectivamente respecto a los de 2020. Alphabet, Inc. liberó el código de Kubernetes el 21 de julio de 2015 y creó la Cloud Native Computing Foundation para que mantuviera el proyecto. El 11 de mayo liberó Flutter y en junio de 2020 se alió con Canonical (la empresa que desarrolla y mantiene Ubuntu) para continuar su desarrollo.

En el momento de escribir este artículo (29 de junio de 2023), la última versión de AngularJS es del 17 de enero de 2019 y tuvo una discontinuación el 7 de abril de 2022, la última versión de TensorFlow es del 1 de octubre de 2019 y la última versión de Chromium es del 28 de abril de 2022.

Dicho de otra manera, los proyectos libres de Alphabet, Inc. que siguen actualizándose son los que ha externalizado. Los que continúa con su mantenimiento, llevan tiempo sin actualizarse. Y los beneficios han caído desde entonces. Quizá sea una casualidad.

Meta Platforms, Inc.

Meta Platforms, Inc. generó unos ingresos totales de 116.609 millones de dólares en 2022, con unos beneficios de 23.200 millones de dólares. También, aunque aparentemente sean unas buenas cifras, ha bajado los ingresos y los beneficios respecto a 2021 (117.929 y 39.370 millones de dólares, respectivamente). Veamos la evolución de sus proyectos de Software Libre:

GraphQL, originalmente fue desarrollado por Facebook, pero fue transferido a la Fundación GraphQL el 7 de noviembre de 2018. Del mantenimiento de PyTorch se encarga el Meta AI, el antiguo FAIR (Laboratorio de Investigación de Inteligencia Artificial de Facebook) que depende de Meta Platforms, Inc. pero es un órgano independiente. Meta Platforms, Inc. mantiene React, cuya última versión se liberó el 26 de abril de 2022; Docusaurus ha recibido 14.969 dólares desde julio de 2018.  Relay fue desarrollado por Facebook en 2014 y liberado en 2015. La última versión de Relay es la v12.0.0, que se publicó el 9 de diciembre de 2021.

Si bien React es una maravilla de framework, vemos que hace tiempo que no se actualiza y, al igual que los proyectos libres de Alphabet, Inc. los proyectos libres de Meta Platforms, Inc. que siguen actualizándose son los que ha externalizado. Algunos de ellos con datos casi chistosos, como los menos de 15 mil dólares aportados a Docusaurus. Y, como le pasa a Alphabet, Inc, sus beneficios han disminuido respecto a otros años. Quizá, como Alphabet, Inc., también sea una casualidad.

Twitter, Inc.

Los datos te Twitter, Inc. hasta la compra por parte de X Corp en 2022, fecha desde la cual los ingresos propios de la plataforma son más difíciles de localizar, ya que forma parte de un todo mayor, siempre han ido en aumento:

2018: 3042,36 millones de dólares de ingresos y 2077,36 millones de beneficios.

2019: 3459,33 millones de dólares de ingresos y 2322,29 millones de beneficios.

2020: 3716,35 millones de dólares de ingresos y 2349,96 millones de beneficios.

2021: 5077,48 millones de dólares de ingresos y 3279,97 millones de beneficios.

Y, ahora veamos sus proyectos libres:

Bootstrap, el framework estrella de Twitter, cuya última versión fue liberada el 22 de noviembre de 2022 y que en 2021, año del mayor aumento de ingresos y beneficios, liberó la versión 5, sin depender de jQuery, por lo que mejoró su rendimiento de una forma espectacular. La última versión de Twemoji, los emoticonos libres de Twitter, vio la luz el 13 de junio de 2023. El framework Finagle, que fue liberada su última versión el 23 de diciembre de 2022. Y Diffy, que visitando su GitHub podemos ver que su última versión es del 16 de junio de 2023.

Por lo que vemos que la implicación de Twitter en sus proyectos libres es mucho mayor que la de otras redes sociales. Y que sus ingresos y beneficios no dejan de crecer. Quizá estemos ante otra casualidad.

ByteDance

Veamos ahora la evolución económica de ByteDance, que en 2020 obtuvo unos ingresos totales de unos 34,300 millones de dólares en 2020, un 111% más que en 2019, y unas ganancias brutas de unos 19,000 millones de dólares, un 93% más que en 2019, según Business Insider. Datos que mejoró el año siguiente, que creció un 70% con unos ingresos de unos 58,000 millones de dólares y un beneficio neto de unos 7,000 millones de dólares, el doble que en 2020, según El Economista.

Y sus proyectos libres, que no son tan famosos como React o Bootstrap, pero existen:

El editor de MarkDown ByteMD, actualizado el 30 de marzo de 2023, el reproductor XGPlayer cuyo último commit es del 26 de junio de 2023 o la biblioteca Sonic, cuya última versión es del 24 de junio de 2023, nos dan una idea de la implicación que tiene ByteDance con el Software Libre.

De las empresas gestoras de redes sociales es la que más actualizados tiene sus proyectos de Software Libre. Y la que más crece tanto en ingresos como en beneficios.

De las empresas gestoras de redes sociales es la que más actualizados tiene sus proyectos de Software Libre. Y la que más crece tanto en ingresos como en beneficios.

Quizá también sea otra casualidad. Pero son muchas. La primera es que todas las páginas más visitadas a nivel mundial, sean o no sean redes sociales, desarrollen Software Libre. La segunda es que las dos empresas que más crecen son las que tienen un compromiso activo con el Software Libre. Y en tercer lugar, las otras dos empresas, en su época de mayor crecimiento, fue cuando desarrollaron proyectos de Software Libre y dejaron de crecer cuando abandonan sus proyectos abiertos.

Puede que el usuario no perciba mayor credibilidad en una red social que desarrolla Software Libre y que eso no afecte a su crecimiento. Pero parece que la implicación con la comunidad del Software Libre sea lo que lleva a entender mejor las comunidades de personas y la acción humana y eso es lo que hace crecer a las empresas que gestionan redes sociales.

Veremos cómo influye la pertenencia a la comunidad del Software Libre en las habilidades blandas, o soft skills, de los desarrolladores en el siguiente artículo.

Serie El negocio del software libre

(I) Las instituciones

(II) El caso de Wikipedia

Copyleft Fernando Vicente. Puede copiar este texto. Escrito originalmente en Markdown con vi sobre Ubuntu GNU/Linux, usando sólo Software Libre.

Posibles soluciones a la inmigración descontrolada

En este artículo me gustaría analizar varias posiciones sobre la inmigración en la tradición libertaria e intentar trazar nexos entre ellas. Me voy a centrar en las ideas de Hans-Hermann Hoppe, Walter Block y Jesús Huerta de Soto, aunque hay muchos más autores que hablan del tema. Para empezar, quiero recalcar que estas posturas pueden ser usadas por individuos de otras ideologías, pero no correctamente entendidas sin partir desde la teoría política libertaria, basada en el derecho de propiedad privada y, extrapolando la lógica de la propiedad privada, en el principio de no agresión.

Fronteras en una comunidad libre

Lo primero, creo que las fronteras son totalmente legítimas en una comunidad o sociedad libre (que no afirmo que sean necesariamente útiles, eso es otro debate, ya que al final la utilidad es subjetiva) siempre que las fronteras sean el deseo de los miembros de esa comunidad. Por el contrario, las fronteras estatales son y serán siempre ilegítimas, a no ser que se cumpla la voluntariedad en el arreglo de los derechos de propiedad privada del ejemplo anterior. Aunque esto tiene matices, los defensores libertarios de una inmigración controlada quieren decirnos que, dadas las circunstancias actuales, no es anti-libertario, es decir, no va en contra de la teoría política fundamentada en el derecho de propiedad privada, proponer la inmigración controlada.

No se defiende en realidad al Estado ni a las fronteras en sí, sino que se defiende a los contribuyentes de los usos que puede o no hacer el Estado en su condición de monopolista de los servicios de seguridad y defensa. Es más, cabe añadir que se centran en el tema de la secesión para conseguir descentralizar las decisiones estatales hasta el nivel del individuo o de la comunidad, entendida como un conjunto de propietarios, consiguiendo eliminar ese poder estatal. Lo que yo quiero añadir posteriormente son dos conceptos que, a mi gusto, deben ser matizados.

La lógica de la propiedad privada

La tesis de Hans-Hermann Hoppe se basa en seguir la lógica de la propiedad privada respecto a la inmigración. Es coherente decir que tú, como propietario, tienes libertad absoluta para discriminar en tu propiedad, por lo que en una sociedad libre el debate sobre la inmigración estaría zanjado. En caso de que así lo quisieran los propietarios en esa sociedad privada o libre, la única inmigración existente (se podría extrapolar al turismo) sería mediante invitación o mediante la compra o alquiler de alguna propiedad. Cabe añadir que los propietarios podrían decidir abrir las fronteras de sus propiedades y decidir voluntariamente que ningún propietario pudiese discriminar (en sentido prohibitivo) en esa propiedad comunal, lo que sería totalmente legítimo.

Estado como usurpador

El problema viene cuando el Estado es propietario legal (que no real ni justo) de vastos territorios, vías de transporte, y de distintos bienes y servicios habiendo impuesto normas muchas veces completamente arbitrarias en ellos. No quiero decir que todas las normas sean realmente arbitrarias, muchas de ellas responden a razones técnicas y coherentes del objetivo mismo de las cosas en sí, por ejemplo, no puedes tener un mismo carril para ambos sentidos en una ruta para vehículos. Realmente la propiedad estatal es propiedad expropiada o financiada a costa de los propietarios legítimos. Entonces, ¿podría el Estado limitar la inmigración o, en su contrario, incentivarla? Vamos a analizarlo.

Ilegitimidad de las actuaciones del Estado

Moviéndonos a la situación actual, tenemos la postura de Walter Block, que defiende la ilegitimidad absoluta de las actuaciones del gobierno, cito: «(en una piscina pública) a cualquiera se le debería “permitir” llevarse el agua de la piscina, incluso los ladrillos que la componen». Respecto a la inmigración, Block da a entender que no podemos limitar la entrada a inmigrantes en nuestras calles ya que la propiedad pública está indefinida.

Para mí, esta es una postura incoherente. ¿Puede ser legítima la postura de Block siguiendo la lógica del derecho de propiedad? No creo, ya que la propiedad pública realmente pertenece —aunque sea imperfectamente— a los contribuyentes, y si la dañas, los contribuyentes tienen un mejor derecho para reclamar el daño que cualquier otro que no sea un contribuyente respecto a esa propiedad pública; ¿es adecuada en el contexto actual?

Rotundamente no. Podría argumentar que la existencia de policía estatal es ilegítima y no por ello estaríamos actuando éticamente, bien al impedir que detuviesen a un violador y se hiciese justicia entre actores privados, ni al impedir que el Metro de Madrid funcionase y los contribuyentes recibiesen una contraprestación mínimamente compensatoria y útil en sus vidas, ni al quemar los libros de la biblioteca pública que usasen los mismos contribuyentes que la financiasen, etc. Afirmar que todo esto es legítimo por la simple contaminación del Estado en nuestras vidas, es una receta para el colapso social donde los ciudadanos (muchas veces poco familiarizados con el derecho de propiedad aplicado consistentemente) estarían sufriendo mayores abusos que antes, lo que empeoraría la situación revictimizando a las ya víctimas de la institución estatal.

El Estado no debe causar un mal mayor

Contrariamente, encontramos la afirmación de que el gobierno, ya que existe y no se puede renunciar a él, es el encargado de “proteger” las propiedades de la gente. ¿Protege? No tanto, es más, las decisiones centralizadas a gran escala suelen proteger más bien poco. Pero lo que sí está claro es que mientras exista Estado (y más de “bienestar”, aunque he decidido no meterme en ese tema) se deberían seguir (o no va necesariamente contra el libertarismo que se sigan) políticas restrictivas a la inmigración que evitasen una situación peor de la que ya tenemos.

Liechtenstein

Me gustaría explicar con un ejemplo tanto por qué se podría evitar una situación peor como por qué una política restrictiva a la inmigración no es necesariamente algo dañino (promover y lograr un mayor respeto al derecho de propiedad que uno menor): ¿qué pasaría si de repente entrasen 20.000 socialistas en un próspero país como Liechtenstein? Allí, sus 38.000 habitantes, mayoritariamente son católicos y tienen unos valores tradicionales, con los que gracias a ellos valoran la vida, libertad y propiedad como valores fundamentales. Este mayor respeto del derecho de propiedad en comparación a otros países de la región y, por ende, del libre mercado, les ha hecho ser uno de los lugares más prósperos de Europa.

Si en un tiempo relativamente corto entrasen a Liechtenstein 20.000 socialistas que no se adhiriesen al catolicismo ni respetasen la propiedad privada, al igual que los ciudadanos de Liechtenstein, y pudieran imponerse social y paulatinamente mediante mecanismos democráticos para regular e invadir el libre mercado y la propiedad privada respectivamente, entonces, expulsarían al príncipe eliminando su poder de veto, expropiarían propiedades de los ciudadanos locales y destruirían mediante decretos sus tradiciones y creencias por considerarlas retrógradas (o lo que fuese) y opuestas al “bien común” que ellos consideran. Por lo tanto, se llegaría a una situación peor (al menos para los antiguos ciudadanos) debido a la entrada masiva de individuos que no respetasen de manera similar el derecho de propiedad ni los valores que han favorecido llegar a unos niveles de riqueza y prosperidad jamás vistos en la historia de la humanidad.

No es racismo, son valores

Por lo anterior, a Hoppe le han tachado de racista cuando él especifica que se trata de valores y no de arbitrariedades como el color de la piel, cito textualmente: «todos los inmigrantes potenciales deben ser examinados y probados no sólo por su productividad, sino también por su afinidad cultural… Cualquier comunista o socialista conocido, de cualquier color, denominación o país de origen, debe ser excluido de un asentamiento permanente». Me gustaría mencionar brevemente al filósofo Karl Popper al respecto. Él dice en su paradoja sobre la tolerancia que si se tolera a los intolerantes (a los que él considera personas dispuestas a utilizar la violencia para conseguir sus fines), ellos acabarán destruyendo a los tolerantes y, con ellos, la tolerancia. Esta paradoja coincidiría con el supuesto mencionado antes.

Chovinismo del bienestar

Jesús Huerta de Soto muestra también dos soluciones a este problema: el chovinismo del bienestar y la eliminación del derecho a voto para inmigrantes. Según el profesor Huerta de Soto:

Los seres humanos que emigren deben hacerlo a su propio riesgo. Esto significa que en ningún caso la inmigración debe verse subsidiada por el Estado del bienestar… Estas prestaciones no sólo son las que tradicionalmente proporciona el Estado del bienestar en el ámbito de la educación, la sanidad, la seguridad social, etc., sino que además incluyen las que surgen de la posibilidad de usar gratis las diferentes parcelas de tierra que hoy se consideran bienes públicos.

Jesús Huerta de Soto

Es más, la contratación de seguros privados, realizada por empresarios cuyo deseo es invitar inmigrantes para tener una mayor mano de obra reduciría drásticamente el poder de los organismos públicos y acabaría con el efecto llamada que provoca la asistencia social totalmente gratuita (para los inmigrantes) que en sus países de origen no tienen. Después está el derecho a voto para inmigrantes, ¿por qué es contraproducente y causa más daños aún que el sistema democrático universal dentro para los ciudadanos locales? Según Huerta de Soto: «la concesión automática de derechos políticos a los emigrantes puede convertirse en una verdadera bomba de relojería que, utilizada demagógicamente por las mayorías políticas que preponderen en cada circunstancia, puede llegar a destruir no sólo el mercado sino también la cultura y lengua diferencial de cada país». Esto enlaza perfectamente con el ejemplo anteriormente mencionado sobre la emigración repentina de 20.000 socialistas a Liechtenstein.

No intervención militar

No obstante, hay que admitir que muchos inmigrantes no emigran para beneficiarse de los sistemas de seguridad social occidentales, sino que son refugiados de guerra o solo buscan un futuro mejor, así que se pueden aportar otras soluciones como acabar con las intervenciones militares que destrozan sus hogares, finalizar con la ayuda al desarrollo que solo sirve para financiar a dictadores sin escrúpulos cuyo único objetivo es perpetuar la pobreza para mantener sus regímenes, enseñarles los beneficios del libre mercado y comerciar con ellos, mandarles ayuda económica y medicinas mediante organizaciones privadas, apoyar a los misioneros católicos que desinteresadamente van a ayudarles… Y muchas otras opciones más.

Restringir fronteras

Eso sí, tengo que añadir que las restricciones principales deberían corresponder a las comunidades acogedoras, que generalmente suelen ser las fronterizas las que sufren primero, pero el Estado acostumbra a redistribuir el problema en todas las comunidades mediante un sistema de cuotas de inmigrantes totalmente arbitrario, y no al gobierno central, ya que serán esas comunidades las que asimilen la inmigración. Restringiendo, no eliminando, la movilidad entre fronteras, realmente no se dañaría ningún derecho de ningún inmigrante en mayor medida que cuando, por ejemplo, te dicen que no puedes circular en dirección contraria por la autovía. Y así tampoco se dañarían o arriesgarían los derechos de propiedad de los vecinos sobre las calles, ni los derechos de propiedad de los vecinos que quisiesen invitar a un determinado número de inmigrantes.

Los libertarios partidarios de la inmigración controlada estamos únicamente hablando de que la inmigración debería ser por invitación o responder a los intereses más particulares que sean posibles en favor de los contribuyentes, de aquí la importancia de la descentralización política; no estamos ni mucho menos justificando un etno-Estado autárquico completamente cerrado al exterior como Corea del Norte. Una vez ya invitados los inmigrantes, si fuesen buenos vecinos (con buenos me refiero a que no dañen derechos de propiedad ajenos ni promuevan la falta de respeto a los mismos), se pudiesen quedar.

Naturalización de inmigrantes

Hoppe plantea una solución posible al problema de la «naturalización de inmigrantes» siguiendo de alguna manera el modelo suizo, en el que las asambleas locales, no el gobierno central, determinan quién puede convertirse en ciudadano suizo y quién no. Este modelo es bastante mejor que otros por su descentralización en la toma de decisiones, que es necesaria para evitar una mayor represión.

Es decir, se debería favorecer la descentralización política porque esto acercaría la presión de los ciudadanos hacia sus autoridades responsables y se conseguiría una probabilidad mayor de que las decisiones de estas no fuesen tan contraproducentes para los intereses locales en general. Es más fácil imaginar que como ciudadanos locales nos “gobernaríamos” aún más y mejor a nosotros mismos, si pudiésemos esperar de nuestras autoridades, respuestas y acciones concretas más conectadas a nuestros reclamos y no a miles de kilómetros de distancia y con un montón de intermediaciones diluyentes por medio.

Vigilancia de fronteras

Extrapolando lo dicho a la vigilancia de las fronteras, sería inadecuado para los intereses de los ciudadanos que el gobierno central controlase lo que ocurriese en esa frontera, pero sí sería bastante adecuado que un ejército local (como una milicia) vigilase esa frontera. Terminando con la tesis, sería legítimo que un empresario asumiese los costes de un inmigrante para su negocio mediante una invitación, pero ilegítimo que los asumiese toda la sociedad. Por último, sería lógico que una asociación de vecinos decidiese a qué inmigrantes quieren tolerar y a qué inmigrantes no. Es un análisis sencillo que realmente saca significativamente de la ecuación al Estado y da mayor autonomía a la comunidad privada y a los individuos.

Ahora, quiero analizar dos críticas que se le han planteado al razonamiento del control fronterizo de los países. La primera es que, si esta lógica se aplica a las fronteras nacionales, entonces, ¿por qué no se aplica también a las fronteras entre comarcas o provincias? Citando a Block:

La inmigración a través de fronteras nacionales debería analizarse de una forma idéntica a la emigración que tiene lugar dentro de un país… Si la emigración a través de fronteras nacionales es de alguna manera ilegítima, eso también debería aplicarse a la variedad interior.

Walter Block

Comarcas dentro del mismo Estado

Esta analogía es incorrecta porque las comarcas o provincias se refieren a un mismo monopolio territorial final que es el Estado al que pertenecen; en cambio, la relación entre fronteras estatales responde a la relación entre dos monopolios distintos (soberanías nacionales independientes entre sí). Pero, si las provincias o comarcas se independizaran, podrían de nuevo aplicar fronteras tales como las fronteras nacionales a las que pertenecían anteriormente. Por supuesto, los Estados pueden ser todavía más perjudiciales para la convivencia social en una determinada situación en la que un monopolio se haya apropiado de más de una nación cultural totalmente diferenciada. Si se descartasen las fronteras entre diferentes naciones por pertenecer al mismo monopolio, estaríamos hablando de la misma integración forzosa de antes. Aquí el profesor Jesús Huerta de Soto muestra las diferencias:

Los principios anteriores deberían aplicarse a los flujos migratorios tanto intranacionales como internacionales. Aunque es cierto que dentro de las fronteras de los actuales Estados-naciones, al estar dotados de una mayor uniformidad cultural y económica, los problemas que plantean los flujos migratorios no son tan serios, muchos efectos externos negativos se resolverían si se aplicaran de forma sistemática los principios indicados en el texto principal. Es, sin embargo, en relación con los flujos migratorios internacionales cuando más importante y vital es aplicar los principios que hemos indicado en este artículo.

Jesús Huerta de Soto

Urbanizaciones privadas

En un sentido, un hecho que cuaja con la crítica de Block es la existencia de urbanizaciones privadas con fronteras propias. Pese a pertenecer al mismo monopolio territorial, ser homogéneas culturalmente hablando y, en muchos casos, considerarse las vías de titularidad pública, los Estados actuales permiten esa existencia de fronteras en esas urbanizaciones. Este sistema funciona de manera similar a como funcionaría en una sociedad privada. Lo que nos deberíamos preguntar todos es por qué se les prohíbe a otras comunidades y se les obliga a integrar forzosamente a cientos y miles de personas, mientras a otros (que suelen ser de las élites) se les permite tener fronteras.

Tierras vírgenes

Un argumento de Walter Block que sí se puede valorar, es decir, que la existencia de fronteras estatales no equivale a lo que haría el propietario privado, ya que el Estado se ha apropiado territorialmente de tierras vírgenes sin trabajar. Aunque sigue sin invalidar a Hoppe ya que él usa el ejemplo del propietario privado como referencia para lo que debería hacer el representante público; que se supone que debe velar por los intereses de los ciudadanos. No es una equivalencia directa, sino una referencia comparativa para sostener el razonamiento del control fronterizo como sensato. Además, la comparación de Hoppe, y su oposición a la inmigración irrestricta, no se basa en el asunto de la apropiación de las tierras vírgenes en sí, sino en analizar las alternativas con las condiciones dadas, y defender tanto la legitimidad del control fronterizo contra la inmigración irrestricta en el interés de los pagadores de impuestos y lo recomendable y la justicia relativa de la política de control basada en la inmigración por invitación. Block dice:

Cuando hay un territorio virgen, no hay razón legítima para que se impida a los inmigrantes hacer que produzca frutos. Rothbard dice: «Todos deberían tener derecho a apropiarse como suyo territorio previamente sin dueño u otros recursos». «Todos» presumiblemente incluye a inmigrantes, así como ciudadanos o residentes del país.

Walter Block

Sigue:

¿Qué pasa con los enormes espacios abiertos en las Montañas Rocosas y Alaska que nadie ha colonizado? ¿Qué aspecto del libertarismo puede violar un inmigrante si llega de alguna forma a este territorio e inicia una agricultura y ganadería de subsistencia?… Al adoptar el análisis de Hoppe, impiden a gente completamente inocente llevar a cabo su actividad legal de ocupar territorio vacío.

Walter Block

Para mí es la mejor crítica que se puede hacer, ya que Block no habla de territorios trabajados por los ciudadanos y expropiados por el Estado, sino de territorios vírgenes apropiados ilegítimamente por el Estado. Para mí, puede estar en lo correcto. Si un grupo de inmigrantes (en el caso de Alaska sería que no fuesen estadounidenses) se asentase en los bosques vírgenes de Alaska saltándose las fronteras estatales, no habría ninguna justificación para expulsarles. Lo mismo pasa en cualquier territorio virgen del que se haya apropiado un Estado sin siquiera trabajar u ocuparlo, aunque puede haber matices con las reservas naturales nacionales cuyos cuidados son financiados con los impuestos y que como tales están simplemente cerradas a los propios ciudadanos del país para ser aprovechadas.

Soluciones temporales

En conclusión, creo que la tesis de Hoppe respecto a la propiedad privada de los vecinos y, por ende, los límites que se pueden poner a la inmigración en la situación actual para evitar violaciones del derecho de propiedad aún mayores, es correcta, pero siempre hay que tener en cuenta que esas decisiones deben estar descentralizadas a favor de la comunidad, lejos del arbitrio de autoridades del Estado que guarden poca o ninguna relación con la comunidad. También hay que añadir que las propuestas de Huerta de Soto sobre el chovinismo del bienestar y la eliminación del «derecho» a voto para inmigrantes pueden ser medidas útiles que solucionen temporalmente el problema y reduzcan el daño que hace la administración estatal.

Creo que Block no acierta en decir que esa lógica se tiene que seguir en los territorios intranacionales ya que estos territorios intranacionales no son independientes, pero es precisamente por esto por lo que hay que buscar la ansiada descentralización política para que sean independientes políticamente. Por último, no existe una correcta justificación para impedir la inmigración en tierras vírgenes apropiadas por el Estado. Siendo el Estado ilegítimo, y no habiendo ocupado ni trabajado la tierra, esa sí que es tierra de nadie.

 Referencias
https://mises.org/es/library/mesa-redonda-sobre-inmigracion-hans-hermann-hoppe
https://mises.org/es/library/mesa-redonda-sobre-inmigracion-walter-block

https://digitalcommons.lmunet.edu/cgi/viewcontent.cgi?referer=&httpsredir=1&article=1071 &context=lmulrev

https://www.lewrockwell.com/2018/07/hans-hermann-hoppe/immigration-and- libertarianism/

https://mises.org/library/case-free-trade-and-restricted-immigration-0
https://www.mises.org.es/2021/09/diez-puntos-de-una-estrategia-libertaria/

http://www.jesushuertadesoto.com/wp-content/uploads/2014/05/9.-TEORIA-LIBERAL-SOBRE-LA-INMIGRACION.pdf

Los negacionistas

Sólo la verdad os hará libres

San Juan

Hace poco, viendo las noticias de la noche, concretamente de Antena 3, que suele presumirse uno de los informativos menos sesgados de los grandes medios, hubo una serie de adjetivos de su presentador Vicente Vallés que me llamaron bastante la atención en su programa y boca en referencia a algunos presidentes de parlamentos autonómicos de Vox. En concreto, se les llamó ‘negacionistas’ con ideas de ‘populismo de extrema derecha’. No me llamaron la atención similares descripciones en prensa de izquierdas. Pero escucharlo por primera vez en un programa que no se presume con ese sesgo sí era otro paso adelante en la inquietante homogeneización de una narrativa impuesta.

¿Por qué se les describía de esta manera en dicho informativo? Como podemos fácilmente imaginar, se trata de políticos y personas escépticas con la narrativa oficial del cambio climático y relativa a la llamada vacuna del covid.

Segunda dosis

Recientemente, algunos medios nacionales como ABC se hacían eco de un caso de indemnización millonaria solicitada al Estado. Un joven de Sevilla de 19 años con una discapacidad del 84% que necesita al menos dos horas diarias de ayuda de otra persona para defecar, secarse las piernas tras la ducha, cortar alimentos duros y sufre alteraciones visuales. Hoy asiste regularmente al Centro de Rehabilitación de Daño Cerebral en Sevilla con tratamientos que tiene costear su familia. Un chico perfectamente sano hasta el 23 de septiembre de 2021.

La segunda dosis de la vacuna del covid le produjo rápidamente parestesias y alteraciones sensitivas. En semanas, estos síntomas derivaron en problemas motores que le acabaron impidiendo la movilidad normal. Tres meses después se le diagnosticó una ‘lesión medular incompleta’. Más tarde, el Servicio de Neurología del Hospital del Rocío en Sevilla emitió un diagnóstico final de ‘mielitis transversa en relación con la segunda vacuna del covid’.

Ojos, brazos, piernas

Su caso no ha salido en ninguna gran televisión. Son víctimas sin rostro, sin nombre, sin voz. No existen. Como por ejemplo en nuestro país el caso de un varón de 42 años sin tampoco patología alguna previa que perdió casi completamente la visión y la movilidad normal en las piernas tras la vacuna del covid. O un adolescente con tan sólo 13 años en Málaga a la que el medicamento le quitó la movilidad en las piernas y mantuvo 4 meses hospitalizado. O un varón de 75 años con movilidad comprometida en brazos y piernas repentinamente tras el mismo producto farmacéutico.

Los casos a nivel mundial reportados y documentados y con informes médicos de efectos secundarios graves y muy graves por este producto farmacéutico (no hablamos de sospechas o rumores sino casos confirmados médicamente) por personas que no padecían patologías previas asociadas se cuentan por cientos y cientos. Y lo más francamente sorprendente es que la mayoría de las versiones de este producto siguen disponibles para el gran público.

Sin consentimiento informado

Productos que además se dispensaron a millones sin ninguna evaluación ni receta médica. Sin consentimiento informado. Sin un debate público. Sólo una repetición de la propaganda del fabricante constantemente en los medios. Se repire mil veces al día la más que engañosa cifra de reducción de riesgo relativo del 90% o más. Este resultado se obtiene a partir de estudios de 2 y 3 meses. Sobre ellos han ido acumulándose dudas acerca de su integridad y fiabilidad.

De hecho, docenas de gobiernos y autoridades coaccionaron masivamente a la población para recibir este producto. Sí, imaginen un producto que millones de personas recibieron bajo coacción de perder empleos y modo de vida y que pocos meses después, esas mismas autoridades que casi obligaron a consumir el producto a la población entera, reconocen por ejemplo en nuestro país al menos más de 500 fallecidos como causa directa de consumirlo. Y esto es sólo la cifra admitida hasta ahora por la autoridad pública; si se solicita un análisis por lotes del producto, la cifra crece de modo importante. Por trágico que parezca, no hace falta imaginar. Es una fiel descripción de la barbaridad que han hecho gobiernos de casi todo signo y lugar.

Retirado del mercado

Nuestra mente es frágil, pero quizás no recordemos que una versión de este producto como la de Astrazeneca fue retirada del mercado a lo largo de 2021 y 2022 en muchos países por las autoridades sanitarias, entre ellos el nuestro. Tenía un nivel de efectos secundarios y fallecimientos demasiado alto para poder ocultarse. ¿Se emitió alguna disculpa? ¿El Estado se prestó a indemnizar a las víctimas? No, se siguió coaccionando largo tiempo para seguir recibieron otras versiones del mismo producto. Es más, en 2023 el gobierno español sigue comprando más vacunas para el covid, pese a tener más de 100 millones de dosis sin usar. ¡No sólo el producto no se pretende sacar del mercado, sino que seguimos pagando millones los contribuyentes a sus fabricantes por más producto!

Hoy, por ejemplo, en España sigue estando disponible la vacuna covid de Janssen. La FDA de EEUU hace semanas que la ha prohibido por razones similares de las de Astrazeneca: un nivel de inseguridad demasiado alto.

Miles de muertos no bastan

Pero, ¿qué es demasiado alto? ¿Cuántos fallecidos y víctimas de un producto farmacéutico se necesitan para sacar el producto del mercado? Si bien en los años 70 en EEUU se retiró una vacuna por unas docenas de fallecidos directos, hoy miles de muertos en el mundo no parecen ser suficiente. Trágicamente, las autoridades han mostrado una tolerancia de inseguridad y mortalidad con la vacuna covid, probablemente nunca vista antes con un fármaco. En parte porque han sido productos aprobados para ‘uso de emergencia’, sin necesidad, por tanto, de los más largos y exigentes procesos de aprobación, cuestión fundamental de la que nunca se informó a la población. Y una población que recibe de tal modo un producto sin información fundamental es sin duda una población engañada y manipulada.

En noviembre de 2021, en plena vorágine de administración del producto, el prestigioso British Medical Journal publicó un artículo de investigación donde revelaba importantes problemas y presuntas manipulaciones de datos en los ensayos rápidos que se hicieron para la aprobación de emergencia de este fármaco. Fue el primero probablemente de otras investigaciones reveladas sobre falta de integridad, o dicho de otro modo: manipular los datos para ocultar los riesgos de un producto. Por desgracia, este nivel de corrupción por parte de la industria farmacéutica que acaba corrompiendo tanto a los reguladores y autoridades como a las revistas científicas no es nuevo.

Otros escándalos

Al final de los 90, dos de las más prestigiosas revistas médicas de EEUU, el JAMA (Journal of American Medical Association) y el NEJM (New England Journal of Medicine) se vieron involucradas en la publicación de estudios manipulados de dos fármacos contra la artritis, el Vioxx y el Celebrex. Vioxx acabó siendo uno de los casos más trágicos de corrupción de la industria farmacéutica. En EEUU sólo acabó prohibiéndose el producto tras permitirse durante años su consumo y prescripción, tiempo en el que Vioxx mató a 38.000 norteamericanos reconocidos por las autoridades como víctimas mortales del fármaco. Multipliquen por 13 todos los muertos en los atentados de las Torres Gemelas y obtendrán las víctimas mortales de Vioxx de Merck en EEUU. Por cierto, aparte de éstos, casi 90.000 norteamericanos sufrieron ataques cardíacos por el mismo fármaco.

¿Pero por qué los médicos no se rebelaron antes y dejaron de recetarlo al ver el gran número de efectos secundarios? Por desolador que parezca, el médico promedio cumple protocolos y receta fármacos protocolizados como lo fue Vioxx durante años. Otra cuestión, incluso más difícil de digerir moralmente, la relación económica que acaban entablando muchos médicos con determinados laboratorios (si bien hay normas para evitar estas prácticas, las farmacéuticas invierten millones en asesoría legal y comercial para sortearlas). Un caso, el de Vioxx revisitado en el gran y reciente libro del Dr John Abramson titulado ‘Sickening’ sobre la responsabilidad de la industria farmacéutica en destruir el sistema sanitario norteamericano.

Víctimas invisibles

Las víctimas de la llamada vacuna covid son invisibles. Mucho menos dignas de minutos de silencio, recordatorios u homenajes que sin embargo han parecido y parecen habituales para otras víctimas. No son mencionadas ni existen en los programas televisivos de los grandes medios. Eso sí, sale constantemente mencionado aquel artículo de Lancet que dejó en todos una idea: la de que las vacunas del covid salvaron hasta incluso a 20 millones. La cifra no es nada modesta. Y si piensas que es realmente exagerada porque fue un estudio cocinado y manipulado hasta la saciedad, diseñado para sustentar la imagen y el marketing de los fabricantes, probablemente acertarás.

En esencia, ese estudio no se trata más que de una modelización de datos más cerca de la propaganda que de la ciencia (aquí más sesgos del estudio para que el resultado se inflara lo más posible en el resultado), comparable a los modelos del Imperial College de Londres del 2020 que predecían que los confinamientos salvarían millones. Modelos que dicen lo que el cocinero de datos de turno desea que salga en la receta que hoy sabemos que fueron una gran estafa.

En relación con la llamada vacuna del covid, el grueso de los grandes medios de comunicación parece embarcado en una obsesión negacionista sin remedio sobre sus graves efectos secundarios y sus víctimas, incluso mortales por docenas. Ellos son los auténticos negacionistas.

Educación: dos modelos contrapuestos

El tema educativo no ha terminado de definirse y para muchos países se ha convertido en un tabú, en un asunto espinoso difícil de abordar. Vemos países que se hacen llamar capitalistas, pero con un enorme sistema de escuelas de gobierno que absorben recursos exageradamente altos; países socialistas que se precian de darle educación a toda su población, pero que no les produce prosperidad y, al contrario, los nuevos profesionistas huyen a otros países.

No tener claro el tema de compatibilidad ha producido resultados funestos. Gobiernos que abrazan las ideas liberales en lo económico, pero que desarrollan políticas muy activas para construir escuelas públicas y tarde se dan cuenta de que esas escuelas y universidades se convierten en cuarteles de enemigos del capitalismo, que terminan por derrumbar a la economía de mercado para regresar a sociedades autoritarias.

Política educativa liberal

Bajo la luz miseana ya podemos ver que en educación existen dos modelos fundamentales, dos filosofías totalmente contrapuestas que corresponden a proyectos opuestos de nación. Supongamos que un partido político libertario toma el poder y está decidido a conducir a su país hacia una economía libre, capitalista. ¿Cuál debería ser su política educativa?

Desde luego que debe deshacerse de todas las escuelas y universidades gubernamentales, las que viven del erario. Una alternativa es que las declare abolidas, inexistentes, y que deje de mandarles recursos, elimine los ministerios de educación, despida a todo el personal y que cada quien se las arregle como pueda. Es muy posible que los sindicatos se pusieran en huelga y el gobierno liberal lo aprovecharía para dejarlos en huelga toda la vida. Es una decisión compatible con su proyecto capitalista, pero algo doloroso, conflictivo e innecesario.

Privatización

Otra alternativa es la de poner a la venta a todas y cada una de las instituciones educativas para que agentes privados las compren. Quizás una subasta internacional para lograr el mejor precio. Hoy se subastaría la UNAM al mejor postor; mañana la Universidad de Salamanca, luego la Universidad Autónoma de Madrid, etc. Se trataría de evitar que hubiera un comprador único.

Por ejemplo, si los jesuitas quisieran comprar todo, no sería conveniente, pues homogenizaría el pensamiento y se perderían muchos talentos.  El nuevo dueño, Juan Pérez, de la Universidad Autónoma de Madrid, deberá vivir de las cuotas o colegiaturas de los alumnos y prohibir todo subsidio del gobierno para conservar su completa autonomía administrativa, académica y financiera.

Créditos al estudiante

Para garantizar que cualquier joven tenga la posibilidad de educarse, instruirse o hacerse profesional, el sector privado fundaría bancos o sistemas de financiamiento que le otorguen al estudiante crédito suficiente, no solo para pagar la colegiatura de la escuela, sino también para todos los gastos que implican su vida universitaria.

De esta manera, se garantiza el derecho a la educación de todos los que quieran instruirse y, de paso, se elimina un problema moral que arrastra el sistema de “educación gratuita”, que es el de estudiar a costillas del prójimo.

Además de la privatización, el gobierno liberal tendría que abrir las puertas a universidades extranjeras que deseen instalarse en el país. Esto generaría una saludable competencia que terminaría por beneficiar a los alumnos y a la sociedad.

Sociedades por acciones

Otra alternativa de un gobierno pro capitalista sería la de ofrecer en venta cada escuela y universidad a sus propios profesores y directivos, no para hacer cooperativas educativas, sino sociedades anónimas de accionistas. Así, los docentes e investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid se convertirían en socios copropietarios y, por lo tanto, dueños absolutos de esa institución. Ya como propietarios, tendrían que poner en juego todo su talento para que funcionara de manera óptima, creciera y se desarrollara. Cada profesor tendría, doble ingreso: uno por el trabajo diario que realiza y otro por las ganancias de sus acciones.

Y es posible que esa universidad o, más bien, esos nuevos propietarios, emprendieran nuevos negocios o se dispusieran a abrir sucursales en México, Argentina, los EE.UU. u otros países. Desde luego que, para garantizar su autonomía, deberán prohibir que el gobierno les aporte recursos. Y, como están ante un gobierno libertario, no pagarían impuestos.

Es decir, estas universidades, que se manejan como negocios competitivos, deben vivir exclusivamente del mercado: cuotas, colegiaturas, venta de patentes, estudios, asesorías y donaciones privadas. Desde luego que también podrían tener sus propios bancos para ofrecer créditos a alumnos nacionales o extranjeros que quieran formarse en sus aulas.

Sin ministerio

Está por demás decir que un gobierno liberal no tiene necesidad de tener ministerios que controlen la currícula o los planes de estudio de las instituciones, pues ese control lo ejercería el propio mercado educativo. Aquella institución que sea incapaz de ofrecer buenos estudios terminaría por cerrar, por falta de clientes. Y eso sería bueno para toda la sociedad.

El gobierno liberal borraría toda restricción o requisito para aquellos que quieran abrir nuevas instituciones educativas. Así, habrá individuos que quieran iniciar una universidad en el garaje de sus casas. Si su oferta es buena, pronto ocupará toda su casa, luego comprará la casa del vecino y de los que le rodean hasta que logra tener recursos para hacer un edificio en forma, con amplios terrenos y servicios. Así, como cualquier negocio.

Comunismo/fascismo

Por otro lado, si el poder lo toma un partido de orientación comunista, marxista, socialista, o fascista su política será completamente diferente. Empieza por expropiar todas las escuelas y universidades privadas, crea un gran ministerio que tendrá el control de todo lo que se enseña desde preescolar hasta posgrados, los profesores cobrarán sueldo mediante cheques del gobierno, se fomentará la existencia de sindicatos que mantengan controlado a todos los docentes. Prohibirá que se abran escuelas o universidades privadas. En una palabra, construirá un monopolio educativo totalmente controlado por el gobierno, tal como se hizo en la URSS, Cuba y otros.

La experiencia más amarga de tener sistemas incompatibles la podemos ubicar en Chile. El poder político tomó la decisión de caminar por la senda capitalista, pero dejaron el viejo sistema de universidades públicas, Ministerios de educación, escuelas básicas del gobierno y ese fue el caldo de cultivo para formar gente con anhelos estatistas, socialistas, marxistas y terminaron por derrumbar el proyecto liberal.

Así sin Hitler como con Hitler

Vemos el caso de Alemania, que sufrieron mucho con el nazismo hitleriano, se decidieron adoptar una economía de mercado, pero tienen un sistema fuertemente gubernamental en educación, poco diferente al que construyera Adolfo Hitler, es decir, tienen al enemigo en casa. Si bien es cierto que ese enemigo no se ha manifestado abiertamente, pero espera el momento oportuno. Por lo pronto Alemania pierde miles de talentos y recurso innecesariamente.

Francia es otro caso donde el amplio sistema educativo estatal es un freno para el desarrollo capitalista de esa nación.

En toda América Latina se han instalado desde hace un siglo modelos educativos estatales. Se les dedica, de manera inútil, cuantiosos recursos y con ello la destrucción de capital que explica por qué no salen de sus crisis económicas. Como es natural, con sistemas estatales surge la corrupción, opacidad y el desinterés por mejorar, pues tienen el sueldo garantizado.

El esclavo como ideal

El mito de que la educación nada tiene que ver con la economía de mercado o con el socialismo; que todo tiene que ver con la ciencia y que es posible tener un buen sistema educativo administrado por el gobierno, se debe acabar. El modelo educativo debe ser compatible con las aspiraciones nacionales. El modelo educativo debe ser congruente con el modelo económico que adopte un país. Si el objetivo es una economía capitalista, entonces su sistema educativo formará a esa gente emprendedora, hombres de negocios que se arriesgan a invertir, a abrir fuentes de trabajo, a importar, exportar, innovar, etc.

Si la idea es construir un país comunista, entonces solo debe tener escuelas que formen esclavos obedientes, sin iniciativa propia, dispuestos a obedecer los mandatos oficiales, las políticas, leyes y reglamentos del Estado.

Hoy día estamos llenos de estas escuelas llamadas “públicas”, que se convierten en una muralla contra el capitalismo. Por lo tanto, para elegir bien el modelo educativo, necesitamos prioritariamente definir el futuro de nación que queremos: Comunismo o Capitalismo.

Las normas emergentes de justicia de Adam Smith

Por Vernon Smith. Este artículo fue publicado originalmente en Law & Liberty.

Las contribuciones académicas de Adam Smith se refieren a los orígenes, consecuencias y comprensión de la acción humana. Así, en su segundo libro publicado, Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (1776; WN), Smith sitúa los orígenes de la economía nacional en la propensión universal de los individuos a comerciar, permutar e intercambiar una cosa por otra.

La consecuencia no intencionada de esta propensión es la formación de precios públicos a partir del regateo y la negociación de compradores y vendedores en los mercados. Los compradores acuden al mercado con una disposición máxima de pagar en dinero por bienes particulares y están motivados a comprar barato; los vendedores llevan bienes al mercado, por los cuales tienen una disposición máxima de aceptar dinero, basada en los costos de llevar bienes particulares al mercado, y están motivados a vender caro.

La resolución de este conflicto colectivo genera precios contractuales en las transacciones entre compradores y vendedores, lo que hace públicas estas valoraciones privadas previamente ocultas de disposición a pagar y disposición a aceptar. De hecho, esto llevó al segundo teorema fundamental de Smith, según el cual la especialización está limitada por la extensión del mercado.

La teoría de los sentimientos morales

Las personas, sin darse cuenta ni pretenderlo, encuentran natural utilizar estos precios para “buscar su propio interés a su manera”, al especializarse en sus actividades elegidas, habilidades y desarrollo de su experiencia. De esta manera, se crea riqueza a través de una mayor cooperación de recursos en una vasta red de conexiones que de otra manera no ocurriría. De esta manera, Smith explica el aumento milagroso de la producción nacional y la acumulación de riqueza en el norte de Europa a partir del siglo anterior a él.

No parece ser ampliamente conocido o apreciado, fuera de las especialidades académicas, que en su primer libro publicado, La teoría de los sentimientos morales (1759, TMS), Smith desarrolla una teoría fundamental coherente de la justicia como propiedad relevante para todas las sociedades, hasta el presente, y como una condición previa para este desarrollo económico. Este tema está además respaldado por apuntes de clase tomados por dos de sus estudiantes y publicados más de dos siglos después en Lecciones sobre jurisprudencia (1978; LJ).

La justicia es negativa

La teoría de la propiedad de Smith es una interpretación directa de su concepto de justicia negativa: “Las acciones de tendencia perjudicial que proceden de motivos impropios parecen ser las únicas que merecen castigo; porque solo esas son los objetos aprobados de resentimiento o provocan el resentimiento simpatético del espectador” (TMS, p. 112).

Es negativa porque la forma en que obtenemos más justicia es reduciendo la injusticia, es decir, las acciones perjudiciales.

La justicia se alimenta de la emoción del resentimiento

Nuestra proclividad a vengarnos de quienes nos hieren deliberadamente es tan inmediata y poderosa, y nuestra respuesta tan automática, que podemos golpear sin querer a un objeto inanimado que nos hace daño:

Las causas del dolor y del placer, cualesquiera que sean, o comoquiera que operen, parecen ser los objetos que, en todos los animales, excitan inmediatamente esas dos pasiones de gratitud y resentimiento. [El resentimiento es excitado tanto por objetos inanimados como animados. Nos enfadamos, por un momento, incluso con la piedra que nos hiere. Un niño la golpea, un perro le ladra, un hombre colérico suele maldecirla. La menor reflexión, en efecto, corrige este sentimiento, y pronto nos damos cuenta de que lo que no tiene sentimientos es un objeto de venganza muy impropio. Sin embargo, cuando el daño es muy grande, el objeto que lo causó nos resulta desagradable para siempre, y nos complace quemarlo o destruirlo. Deberíamos tratar de esta manera al instrumento que accidentalmente ha sido la causa de la muerte de un amigo, y a menudo nos creeríamos culpables de una especie de inhumanidad, si omitiéramos descargar sobre él esta absurda forma de venganza.

Adam Smith. The theory of moral sentiments, p 136

Justicia como castigo proporcionado al resentimiento

La violación de la justicia es la violación de las reglas de juego limpio. El resentimiento sentido se proporciona al mal infligido, y la respuesta de castigo justificado se proporciona al resentimiento sentido. En consecuencia, el mayor mal es que una persona cause la muerte de otra. Por lo tanto, la humanidad y los familiares y amigos de la persona asesinada albergan el mayor resentimiento por el asesinato y buscan su castigo máximo.

Ser privado involuntariamente de cosas que nos pertenecen legítimamente

es un mal mayor que decepcionarnos de lo que solo esperamos. La violación de la propiedad, por lo tanto, el robo y el saqueo, que nos quitan lo que poseemos, son delitos mayores que la violación de un contrato, que solo nos decepciona de lo que esperábamos.

Adam Smith. The theory of moral sentiments, p 121

La seguridad como objeto de la prudencia

Con gran perspicacia, Smith invoca aquí su principio (aunque no ofrece referencias cruzadas) de la asimetría experimentada subjetivamente entre las ganancias y las pérdidas, que deriva de una asimetría más fundamental entre la alegría y la tristeza humanas: Para cualquier persona en salud, prosperidad y buena conciencia, poco se puede agregar a su bienestar,

pero mucho se puede quitar. Aunque entre esta condición y el máximo de prosperidad humana, el intervalo es insignificante; entre esta condición y la más profunda miseria, la distancia es inmensa y prodigiosa. La adversidad, por esta razón, deprime necesariamente la mente del sufridor mucho más por debajo de su estado natural que la prosperidad puede elevarlo por encima de él.

Adam Smith. The theory of moral sentiments, p 64

Y mucho más tarde:

Ya se ha observado que sufrimos más cuando pasamos de una situación mejor a una peor que cuando disfrutamos al pasar de una situación peor a una mejor. La seguridad, por lo tanto, es el primer y principal objeto de la prudencia. Es reacio a exponer nuestra salud, fortuna, rango o reputación a cualquier tipo de riesgo. Es más cauteloso que emprendedor y más ansioso por preservar las ventajas que ya poseemos que por impulsarnos a la adquisición de ventajas aún mayores.

Adam Smith. The theory of moral sentiments, p 311

En esta reafirmación, se observa que el sufrimiento está influenciado por las actitudes sociales con respecto al rango y la reputación, y no solo a la salud, la prosperidad y la conciencia. El principio también indica por qué la psicología social humana está sesgada a favor de preservar las ventajas adquiridas y en contra de nuevas ideas e innovaciones con ventajas mayores pero inciertas.

La consecuencia inmediata de la justicia como protección contra el daño es la propiedad:

La protección contra el asesinato implica que el individuo tiene propiedad sobre su cuerpo;
La protección contra el robo implica que uno tiene propiedad sobre los productos de su cuerpo y mente;
La protección contra la violación del contrato implica que los individuos tienen propiedad en las promesas de los demás.

La justicia como compensación a la víctima en gobiernos descentralizados y débiles

Dado que el mayor delito que se puede cometer contra una persona es ser asesinado, en los países civilizados el “castigo natural es la muerte, no como una compensación, sino como una represalia razonable” (LJ, p. 476).

Pero este no era el caso en sociedades antiguas con gobiernos centrales débiles: Así:

Entre las naciones bárbaras, el castigo generalmente ha sido mucho más leve, como una multa pecuniaria. La razón… era la debilidad del gobierno en esos primeros períodos de la sociedad, lo que lo hacía muy delicado para interferir en los asuntos de los individuos. El gobierno, por lo tanto, inicialmente intervenía solo como mediador, para evitar las malas consecuencias… que podrían surgir de esos delitos en el resentimiento de los amigos del asesinado. …Los delitos mismos ya se habían cometido, no había ayuda para eso; lo principal… que la sociedad tendría en cuenta sería evitar las malas consecuencias de ello.

En particular, Smith se refiere al estallido de violencia entre la familia y amigos del fallecido y los del agresor, y en la gestión de estas situaciones era imperativo que las autoridades no intentaran una resolución que fuera inaceptable para las partes involucradas (LJ, p. 106).

Encontramos, en consecuencia, que intervinieron… de manera que en las leyes de todas esas naciones hay una tarifa particular fijada para la expiación que se debe hacer por la muerte de personas de todos los rangos en el estado, desde el rey hasta el esclavo, y esto se llama el “wingild”. Este wingild varía según los diferentes rangos de las personas; para aquellos… de rango superior, sus amigos serían más poderosos y, por lo tanto, más difícilmente apaciguados, ya que tendrían mayores esperanzas de obtener satisfacción (p. 107).

Adam Smith. Lectures in jurisprudence, p 107.

La compensación a la víctima evolucionó hacia un impuesto a medida que el gobierno se fortalecía.

Continuando desde LJ, Smith afirma que: “A medida que los gobiernos de Europa ganaban cada vez más fuerza, se consideraron con derecho a alguna gratificación por su trabajo al intervenir”.

Dado que su intervención era favorable al delincuente, al protegerlo de “aquellos que le quitarían la vida y procurarle” una mejor forma de satisfacerlos, consideraron que tenían derecho a alguna gratificación por esta protección. Esto se llamaba la “libertad-o-gremio-franco”… [que] era mayor o menor según la dignidad de la persona dentro de cuya paz (es decir, jurisdicción) se cometía el delito…

Poco a poco, los soberanos comenzaron a considerarse, al menos en la práctica, como las personas más perjudicadas. Por lo tanto, la adición que se hizo al castigo de los delincuentes no fue a la composición o wingild que correspondía a los amigos del fallecido, sino al gremio franco que correspondía al rey… Sin embargo, los soberanos encontraron que les convenía más, para mantener la paz y la armonía entre sus súbditos, sustituir un castigo capital en lugar de ese gremio franco que les correspondía…

Aunque el rey podía perdonar el castigo capital que le correspondía, como cualquier otro hombre puede perdonar deudas que le corresponden, no podía perdonar esa satisfacción debida a los amigos del fallecido, al igual que no podía excusarlos de cualquier otra deuda que les correspondiera. Porque realmente y verdaderamente es una deuda como cualquier otra debida a contrato. En Inglaterra, donde se sembraron las semillas de la democracia más temprano, {Aquí la pena capital ocupó el lugar no solo del gremio franco debido al rey, sino también del wingild o compensación debido a los amigos del asesinado.} los parientes tenían el poder de procesar independientemente de la corona, y la pena capital seguía a este proceso tanto como la derivada de la autoridad del rey.

Por lo tanto, cuando el rey asumió el derecho de indulto, los parientes del fallecido todavía tenían el derecho de procesar después de este indulto, bajo el nombre de una apelación por sangre, y el castigo capital que seguía a esto el rey no podía perdonar. Este proceso todavía existe, pero rara vez se intenta, porque la legislatura es muy desfavorable a ello y la menor informalidad lo invalida (pp. 109-10).

Adam Smith. Lectures in jurisprudence, p 107.

A esto le sigue en LJ un largo discurso sobre la interrupción de esta evolución natural del gobierno inglés en la implementación de las reglas emergentes de justicia. Esto fue causado por la invasión del rey danés Canuto, quien reinó como rey de Inglaterra de 1016 a 1035. El odio inglés hacia los daneses se manifestó en “esperas” y asesinatos. Entonces, el rey Canuto introdujo una ley que requería la pena de muerte, sustituyendo así la pena capital por la autoridad habitual de la familia y amigos de la víctima. Después de la conquista normanda, esta regla evolucionó hacia “una compensación” en la que “el asesinato premeditado y voluntario de un hombre de cualquier manera… se llama asesinato y siempre se castiga con la muerte” (LJ, p. 110).

Conclusión

Adam Smith representa la pena capital por el delito de asesinato y por delitos menores como el robo y el hurto como una evolución natural en el orden pre-civilizado y explica las formas generales adoptadas por el Estado de derecho en los estados liberales modernos. Lo mismo ocurre con el castigo por violación de contrato, que no es delito, pero puede llevar a la compensación por daños, mediante una transferencia privada del demandado al demandante.

Este último principio es literalmente el de “compensación a la víctima”, que también se consideraba natural para las infracciones penales en las primeras sociedades, donde los gobiernos eran débiles y descentralizados. Las autoridades en estos estados incipientes eran impulsadas principalmente por motivos de mantenimiento de la paz para evitar un estallido de violencia entre la familia y amigos de las víctimas y los de los perpetradores. Por lo tanto, cuando las autoridades aprehendían a un delincuente, se presentaban a la familia y amigos de la víctima para determinar qué hacer.

El propósito principal era evitar la violencia que podría derivarse de este encuentro, y las autoridades estaban dispuestas a llegar a un compromiso que no ofendiera a ninguna de las partes. La consecuencia lógica de este proceso fue una compensación a la víctima, que se convirtió en una multa pecuniaria y, finalmente, en un impuesto que el gobierno cobraba por su intervención. Con el fortalecimiento de los gobiernos, esta compensación evolucionó hacia la pena capital y otros castigos más severos.

Por qué los ‘superricos’ huyen de Noruega a un ritmo histórico

John Miltimore. Este artículo fue publicado originalmente en FEE.

En 2022, Kjell Inge Røkke, el tercer hombre más rico de Noruega, anunció en una carta a los accionistas que se mudaría a Lugano, Suiza. “Mi capital seguirá trabajando en Noruega”, escribió el magnate de la pesca convertido en industrialista. Inició su imperio hace cuatro décadas con un barco de pesca de 69 pies que compró mientras ahorraba trabajando en barcos frente a la costa de Alaska.

Según Forbes, Røkke, quien tiene una fortuna estimada en $5.100 millones de dólares, le costará al gobierno noruego aproximadamente 175.000.000 de coronas anualmente (aproximadamente $16 millones de dólares) con su partida. Eso puede no parecer mucho dinero, pero Røkke no es el único empresario adinerado que abandona Noruega, señala The Guardian.

Éxodo

“Según una investigación del periódico Dagens Naeringsliv, más de 30 multimillonarios y millonarios noruegos abandonaron Noruega en 2022”, informa el corresponsal de riqueza Rupert Neate. “Esto fue más que el número total de personas superricas que abandonaron el país durante los últimos 13 años”, agregó el periódico. ¿Captaste eso? Más noruegos “superricos” abandonaron Noruega en 2022 que en los 13 años anteriores combinados. La razón por la que los noruegos adinerados están huyendo del país no es un secreto.

Después de su victoria electoral en 2021, el Partido Laborista de la nación nórdica cumplió su promesa de gravar a los ricos. Noruega es uno de los pocos países de la OCDE que aún grava la riqueza neta. El Partido Laborista aumentó el impuesto sobre la riqueza del país al 1,1% a pesar de las advertencias de que “desencadenaría una fuga de capitales y amenazaría la creación de empleo”. Eso es exactamente lo que sucedió, y ha dejado al gobierno noruego con menos ingresos.

54.000 millones de dólares

Ole Gjems-Onstad es profesor emérito de la Escuela de Negocios de Noruega. Estima que los noruegos adinerados se llevaron consigo una fortuna total de $54.000 millones de dólares al abandonar el país. Esto significa que el impuesto sobre la riqueza, que se proyectaba que aumentaría los ingresos en casi $150 millones de dólares anuales, generará aproximadamente un 40 por ciento menos de ingresos de los que genera actualmente. Luca Dellanna, asesor de gestión y autor, señala que Noruega recaudó alrededor de $1.460 millones de dólares en su impuesto sobre la riqueza en 2019. Pero el éxodo de los adinerados resultará en una pérdida estimada de $594 millones de dólares en ingresos.

Aquellos que intentan entender cómo la política de Noruega pudo salir tan mal deberían mirar el trabajo del fallecido economista ganador del Premio Nobel, Robert Lucas. Lucas, un profesor de larga trayectoria en la Universidad de Chicago, recibió el máximo premio en economía por una investigación que se conoce como la Crítica de Lucas. Ésta reveló varios problemas con la modelización macroeconómica.

Robert Lucas

Lucas creía que para predecir los resultados de las políticas era esencial comprender primero que toda acción es un comportamiento individual. Y que los seres humanos son criaturas racionales que responderán a las políticas de manera racional, incluso a las políticas diseñadas para engañarlos.

“La microeconomía asumía que las personas eran racionales”, señaló el economista David R. Henderson en un artículo reciente del Wall Street Journal tras la muerte de Lucas. “¿Por qué la macroeconomía no debería hacer la misma suposición?”

Esta idea ayudó a Lucas a ganar el Nobel. Y ayuda a explicar por qué el impuesto sobre la riqueza de Noruega tuvo tan malos resultados. Siempre fue ingenuo asumir que las personas adineradas continuarían soportando el impuesto sobre la riqueza de Noruega. Después de todo, no se necesita tener un doctorado en economía para darse cuenta de que es poco probable que las personas adineradas se queden quietas mientras los legisladores toman cada vez más de su riqueza (no de sus ingresos, cabe destacar, de su riqueza).

Jean-Baptiste Colbert y John Galt

Ya en el siglo XVII, Jean-Baptiste Colbert, el ministro de finanzas de Luis XIV de Francia, observó la naturaleza delicada de la tributación. “El arte de la tributación consiste en arrancarle las mayores cantidades posibles de plumas al ganso con la menor cantidad posible de graznidos”, escribió Colbert. Los legisladores noruegos olvidaron esta lección simple. Ahora no pueden hacer más que observar cómo los creadores de riqueza en su país se marchan, llevándose consigo su capital, ingenio e ingresos gravables.

“Atlas se encoge de hombros en Noruega”, observó el economista Peter St Onge.

En efecto.

Impuesto sobre la riqueza

Curiosamente, la falta de previsión desafortunada de Noruega llega en un momento oportuno para aquellos que viven en Estados Unidos, donde muchos están impulsando impuestos sobre la riqueza. A principios de este año, The Washington Post informó sobre los métodos creativos que los legisladores federales y estatales están ideando para separar a “los ricos” de su riqueza. Estos incluyen al menos cuatro estados que intentan gravar las ganancias de capital no realizadas, incluida una propuesta de California que impondría un impuesto sobre la riqueza del 1,5 por ciento (incluso más alto que el de Noruega).

“Si es un impuesto sobre la riqueza anual, se está llevando una fracción de tu riqueza cada año”, dijo Emmanuel Saez, economista de Berkeley que ayudó a diseñar la propuesta de impuesto sobre la riqueza de la senadora Elizabeth Warren, al Post. “Casi por definición, tendrás menos riqueza después de pagar el impuesto”. Si el profesor Saez cree que las personas más ricas de California permitirán que los legisladores graven su riqueza y los obliguen a vender acciones para cubrir las ganancias de capital no realizadas, no ha aprendido la lección de Colbert sobre la tributación.

Una política así no solo resultaría en una gran cantidad de quejas, sino que también llevaría a una masiva emigración de creadores de riqueza. Cualquiera que tenga dudas al respecto solo tiene que mirar a Noruega.

Contra la suspensión de la libertad de invertir (II): Ferrovial

Me temo que el alarmante acoso ejercido por parte del gobierno contra una empresa como Ferrovial durante los primeros meses del año, con cesión parcial por parte de la acosada, no aclaró realmente cómo fue – y sigue siendo – posible que el ejecutivo de un Estado miembro de la Unión Europea ataque frontalmente los fundamentos de los Tratados, sin que el otro gobierno concernido por la operación, los Países Bajos, ni la Comisión Europea, reaccionen, denunciando o incoando el correspondiente expediente de infracción de Derecho Comunitario contra el sufrido Reino de España.

Aunque en los comentarios previos a la Junta de accionistas[1] ninguno de los implicados mencionó esta circunstancia, lo cierto es que el gobierno – muy probablemente conocedor mucho antes de los planes del presidente de la compañía, Rafael del Pino – se había pertrechado de “instrumentos legales” fundamentales para extorsionar y coaccionar a empresas importantes.

Indefensión jurídica

No solamente – como insidiosamente deslizó su aparato de propaganda para regocijo de una pléyade de gestores muy conocidos en un primer momento – para evitar Ofertas Públicas de Adquisición (OPAs) de acciones de empresas españolas, por parte de residentes o gobiernos hostiles de fuera de la UE, minusvaloradas en bolsa como consecuencia del desastre económico que produjeron la pandemia del Covid 19 y el confinamiento, decretado mediante sucesivos estados de alarma inconstitucionales.

Antes al contrario. Nótese la absoluta indefensión – mucho más grave que la inseguridad jurídica consustancial al gobierno actual – en la que queda incluso un lector atento del Boletín Oficial del Estado (BOE) cualesquiera que sean sus motivos para hacerlo. Si este interesado buscara en sus páginas virtuales la legislación española en la materia, acaso encontraría el texto de la Ley 19/2003, de 4 de julio, sobre régimen jurídico de los movimientos de capitales y de las transacciones económicas con el exterior y sobre determinadas medidas de prevención del blanqueo de capitales.

Sin embargo, el artículo 7 bis de dicha Ley[2], que regula la “suspensión del régimen de liberalización de determinadas inversiones extranjeras directas en España” no alude nada más que a las “inversiones extranjeras directas en España” que realicen residentes de países fuera de la Unión Europea y de la Asociación Europea de Libre Comercio.

Autorización previa

Para darse cuenta de la extensión de esas restricciones a las libertades de circulación de capitales y libertad de establecimiento en detrimento también de los residentes en los estados miembros de la UE y la Asociación Europea de Libre Comercio, debería comenzar por comprobar la disposición transitoria única del Real Decreto-ley 34/2020, de 17 de noviembre, de medidas urgentes de apoyo a la solvencia empresarial y al sector energético, y en materia tributaria.

Mediante la misma, se extendió hasta el 30 de junio de 2021 la necesidad de solicitar una autorización previa al gobierno a las inversiones directas que confiriesen más del diez por ciento del capital de una sociedad española cotizada en bolsa, o aquellas que superasen los 500 millones de euros, realizadas por residentes comunitarios o de ese espacio económico europeo en “sectores económicos estratégicos”. En la exposición de motivos de dicho Decreto Ley, probablemente con la intención de disimular la gravedad del salto que se estaba dando, no se alude más que a la situación provocada por el COVID-19 se mantiene.

Cinismo legislativo

Casi vencido el plazo que el gobierno había fijado, la disposición final segunda del Real Decreto-ley 12/2021, de 24 de junio, por el que se adoptaron medidas urgentes en el ámbito de la fiscalidad energética y en materia de generación de energía, y sobre gestión del canon de regulación y de la tarifa de utilización del agua, prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2021 el régimen transitorio de suspensión de la liberalización de las inversiones directas procedentes de la UE o la EFTA, “dado que se mantienen aún las circunstancias que motivaron su adopción, y la economía se encuentra todavía en un proceso de recuperación”.

Mediante el artículo 1 del Real Decreto-ley 27/2021, de 23 de noviembre, por el que se prorrogan determinadas medidas económicas para apoyar la recuperación, “dada la persistencia de algunas circunstancias que motivaron la adopción de esta medida, y con el objetivo de garantizar la protección de la seguridad, salud y orden públicos de nuestro país, así como la necesaria seguridad jurídica para los operadores, es preciso prorrogar la vigencia de esta medida hasta el 31 de diciembre de 2022”, se atreve a decir con total cinismo la exposición de motivos.

Ahora Ucrania

En esta ocasión, no obstante, los cocineros del gobierno dejaron entrever el coste de tamaños disparates administrativos. De forma abracadabrante, la disposición adicional primera recoge un mandato al Gobierno “para que provea de una suficiente dotación de recursos humanos a la unidad de gestión competente para la tramitación de las solicitudes de autorización administrativa de las operaciones de inversión extranjera, atendiendo al análisis de necesidades dentro de las disponibilidades presupuestarias existentes en cada ejercicio”.

Por último, a finales del año pasado se promulgó el cuarto Real Decreto Ley (20/2022 de 27 de septiembre) esta vez con el pretexto de afrontar “ las consecuencias económicas y sociales de la Guerra de Ucrania y de apoyo a la reconstrucción de la isla de La Palma y a otras situaciones de vulnerabilidad”. Su artículo 62 prorrogó hasta el día 31 de diciembre de 2024 el insólito requisito de supeditar la validez de las inversiones extranjeras directas procedentes de residentes en países de la UE y la EFTA a la autorización del gobierno.

Violación sistemática de la libre circulación de capitales

En definitiva, el gobierno español actual lleva violando flagrantemente, desde noviembre de 2020, la prohibición de obstaculizar la libre circulación de capitales entre España y el resto de países de la UE y la AELC (art. 63 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea) así como el libre establecimiento y prestación de servicios (Arts 49 a 55 del mismo tratado). La legislación de excepción que ha promulgado se asemeja a las normas secretas de regímenes totalitarios y ni siquiera se ha molestado en justificar sus actuaciones de acuerdo con las excepciones previstas para los movimientos de capitales en el seno de la Unión establecidas en el artículo 65 del TFUE[3].

Son muchas las medidas urgentes que el gobierno que surja de las urnas el próximo 23 de julio deberá promover. Pero, sin duda, la derogación de las trabas absurdas a la libertad de invertir en España debe figurar entre las primeras.

Notas

[1] Dicha junta se celebró en Madrid el pasado 13 de abril. Uno de los puntos del orden del día, aprobado por amplísima mayoría, fue el proyecto de absorción fusión transfronteriza intracomunitaria entre Ferrovial, S.A. – absorbida- y Ferrovial International SE -absorbente, lo cual implicaba el simultáneo traslado del domicilio social de la mercantil resultante a los Países Bajos, lugar donde estaba localizada la segunda.

[2] A cuyo texto dio forma la disposición final 4ª del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19.

[3] Artículo 65 (antiguo artículo 58 TCE)

1. Lo dispuesto en el artículo 63 se aplicará sin perjuicio del derecho de los Estados miembros a:

a) aplicar las disposiciones pertinentes de su Derecho fiscal que distingan entre contribuyentes cuya situación difiera con respecto a s u lugar de residencia o con respecto a los lugares donde esté invertido su capital;

b) adoptar las medidas necesarias para impedir las infracciones a su Derecho y normativas nacionales, en particular en materia fiscal y de supervisión prudencial de entidades financieras, establecer procedimientos de declaración de movimientos de capitales a efectos de información administrativa o estadística o tomar medidas justificadas por razones de orden público o de seguridad pública.

2. Las disposiciones del presente capítulo no serán obstáculo para la aplicación de restricciones del derecho de establecimiento compatibles con los Tratados.

3. Las medidas y procedimientos a que se hace referencia en los apartados 1 y 2 no deberán constituir ni un medio de discriminación arbitraria ni una restricción encubierta de la libre circulación de capitales y pagos tal y como la define el artículo 63.

4. A falta de medidas de aplicación del apartado 3 del artículo 64, la Comisión o, a falta de una decisión de la Comisión dentro de un período de tres meses a partir de la solicitud del Estado miembro interesado, el Consejo, podrá adoptar una decisión que declare que las medidas fiscales restrictivas adoptadas por un Estado miembro con respecto a uno o varios terceros países deben considerarse compatibles con los Tratados en la medida en que las justifique uno de los objetivos de la Unión y sean compatibles con el correcto funcionamiento del mercado interior. El Consejo se pronunciará por unanimidad a instancia de un Estado miembro.

Algunas cuestiones disputadas del anarcocapitalismo (LXXXII): el factor trabajo

En un muy amable artículo, el señor Herrera discute mi optimista visión del trabajo como un factor conducente a la prosperidad. Lo cierto es que el concepto precisa de desarrollo, más allá de su invocación como virtud en el discurso que tuve el honor de realizar como premiado por el Instituto Juan de Mariana.

Desatención al factor trabajo

De hecho, es el factor de producción que menos interés ha despertado dentro de la escuela austríaca, que cuenta con elaborados estudios sobre el capital o el factor tierra, pero casi ninguno sobre la importancia del trabajo, más allá, claro está, del estudio de la determinación de los precios del mismo, los salarios, o del intervencionismo estatal en sus mercados.

También en las críticas al marxismo, los austríacos se detienen en su crítica a la idea tan extendida en el pensamiento económico del valor trabajo. Pero no se da hasta donde se me alcanza ningún estudio sistemático que ponga en valor al trabajador y su esfuerzo en un modelo de economía capitalista, centrándose la inmensa mayoría de los trabajos en el análisis del empresario o a la función empresarial.

Con la excepción del único libro que pude encontrar al respecto (seguro que existen y agradezco sugerencias) de James Buchanan Ética y el progreso económico, que ni siquiera es un tratado sobre el tema, sino una selección de conferencias en las que un par de ellas se refieren al tema no conozco ningún otro. Sí los hay sobre otras virtudes del capitalismo, como los de Deirdre McCloskey.

Reconociendo el punto de vista marxista

Ya con repasar la muy escasa bibliografía de este libro nos damos cuenta de que no existe mucha bibliografía académica. Y de hecho tenemos que recurrir a libros victorianos de autoayuda, como los de Samuel Smiles, para encontrar alguna loa al trabajo. Ni siquiera en el ámbito de la literatura, libertaria o no, se otorga valor al trabajador. El empresario es siempre el héroe que hay que imitar. Los trabajadores no están dotados casi nunca de valores positivos. Hay que reconocerle al marxismo que si sabe valorar en lo que vale el obrero o el trabajador, lo dignifica y le otorga incluso una función clave en el devenir social.

El marxismo, si bien intenta dignificar al trabajador, no hace lo mismo con el trabajo en sí que acostumbra a considerar una suerte de maldición. Desde los escritos del yerno de Marx, Paul Lafargue, como su célebre El derecho a la pereza, pasando por el mítico La abolición del trabajo del anarquista Bob Black, escrito en los años 70 del pasado siglo, la inmensa mayoría de los escritores de esta corriente han atacado el trabajo de todas las formas posibles e ideado mil y un esquemas para su abolición, buscando modelos sociales en el que este extinga o cuando menos se reduzca radicalmente.

Especialmente en los últimos años este tipo de trabajos arrecian y los estantes de las bibliotecas de ciencias sociales se ven literalmente inundados por libros y ensayos en esta línea, algunos paradojicamente de ellos muy eruditos y bien trabajados, como el excelente Inventar el futuro: Postcapitalismo y un futuro sin trabajo de Alex Williams y Nick Srnicek.

El mito de la era de oro

En muchos de estos libros se contrasta la situación actual del trabajo, que supuestamente sería cada vez más exigente, alienante y peor retribuido con alguna suerte de situación ideal en algún punto del pasado. Este pasado acostumbra a ser la llamada edad de oro del proletariado, los treinta gloriosos años a los que se refieré Fourastié, que coincidiría con los años de reconstrucción de la postguerra de la segunda guerra mundial y que según este imaginario serían unos años de mejora continua de las relaciones laborales combinados con el establecimiento de las bases del estado del bienestar.

Los más utópicos, en cambio, prefieren ir más atrás en el tiempo y cantan una suerte de edad de oro perdida con la aparición de la agricultura y el patriarcado. Inspirados en la obra de Marshall Sahlins, La economía de la edad de piedra (un gran y hermoso libro, por otra parte) o en las teorías anarcoprimivistas de, entre otros, John Zerzan estos autores reclaman una sociedad con un tiempo de trabajo mínimo, centrado en la caza y recolección y una gran disponibilidad de tiempo de ocio para poder disfrutar de forma comunitaria. Esto es su ideal, sería la abolición completa del trabajo y por consiguiente de la civilización industrial a la que culpa de la mayor parte de los males que nos aquejan.

La tecnología

Otros críticos del trabajo, más tecnológicos a su vez, buscan aprovechar la innovación tecnológica, últimamente la Inteligencia artificial o la robótica, para reducir o eliminar la necesidad de trabajar. Este es un viejo tema, expuesto en una poca conocida novela de Kurt Vonnegut, La pianola, en la que sólo una pequeña élite de ingenieros y obreros especializados trabajan programando y atendiendo a las máquinas y el resto de la población, que vive en barrios distintos de los de la élite del trabajo, subsisten de un sueldo estatal. Una especie de renta básica de ciudadanía a la que de forma premonitoria anticipa.

La mayoría de la literatura actual sobre la abolición del trabajo es muy rica en ideas para no trabajar y así se hacen propuestas de reducir la jornada laboral, reducir los días de trabajo o repartir los mismos entre varias personas. Todo ello, por supuesto, sin alterar los salarios percibidos y sin explicar como el encarecimiento de la mano de obra no afectará a la cantidad de horas de trabajo demandadas por los empleadores.

Surfistas ociosos

Entre estas propuestas, la que sin duda ha tenido más éxito es la de establecer una renta básica de ciudadanía financiada con impuestos, de tal forma que el trabajo se convirtiese en algo optativo, pudiéndose así lograr el sueño de una vida si trabajo, aunque con un modesto pasar. Lo que no se explica es cómo se financiaría si todos hiciesen uso de este derecho a una vida sin la esclavitud del trabajo y todos quisiesen cobrar sin producir nada de valor. Entiendo que la propuesta presume que los más laboriosos estarían encantados de mantener a ociosos surfistas (el ejemplo es de Van Parijs, no mío) y no hacer uso de su derecho al ocio. Y, por supuesto, con unos impuestos más elevados para poder financiar la medida. Si se quiere leer sobre el tema, el profesor Rallo le ha dedicado un muy interesante tratado en el que se discuten los pros y los contras de esta política.

Las propuestas de reparto de trabajo también cuentan con un elevado nivel de sofisticación. Pero sólo podrían valer para determinado tipo de trabajos, y suponiendo que los requisitos de cualificación para acceder a los mismos no sean muy relevantes, pues los defensores de la medida parecen referirse al trabajo como algo abstracto y homogéneo, cuando lo que existen son trabajos concretos, algunos de fácil sustitución y otros no. Y, por tanto, presumen que la producción en cantidad y calidad va a ser la misma que antes del reparto. Y en consecuencia que el salario será el mismo y que los trabajadores están dispuestos a renunciar a una parte de sus ingresos, salvo que lo que se pretenda sea encarecer el trabajo al cobrar lo mismo por menos horas. Dudo que así se incremente la oferta de trabajos por parte de los empresarios, pero a pesar de ellos.

La condena del trabajo

Pero todas estas propuestas buscan hacer uso de medidas políticas para regular las nuevas relaciones laborales fruto del cambio tecnológico. Pocos hacen referencia a la espectacular subida de salarios y reducción de la jornada laboral que ha acontecido en los últimos cien años en casi todo el mundo, sin necesidad de grandes regulaciones, como resultado de la intensificación de las relaciones capitalistas de producción y la apertura de cada vez más países a este sistema político-económico.

Prácticamente, no hay propuestas en la línea de intensificar la capitalización de la economía, que es a mi entender la única forma posible de cuadrar el círculo de una mejor remuneración con la misma o incluso con una menor jornada de trabajo. Y sobre todo prácticamente todos ellos carecen de matices a la hora de describir el trabajo, que es casi una plaga bíblica.

El recurso a la definición etimológica del trabajo como una evolución del viejo tripalium, forma de tortura romana, es casi universal. Viendo tal maldad, no es de extrañar que se quieran establecer todo tipo de límites a las horas trabajadas, algo que no se hace, por ejemplo, con las horas de diversión en discotecas o afters o con la práctica de deportes de riesgo, que pueden suponer un mayor esfuerzo físico que el propio trabajo y que pueden ser en muchas ocasiones más arriesgadas para la salud que muchos de los trabajos más comunes a día de hoy.

La condena legal del trabajo

Todo eso sin contar con que algunas de estas actividades de ocio pueden tener consecuencias adversas a nivel social. No mejoran la producción de bienes ni la vida de los demás y que pueden constituir una enorme pérdida de tiempo en muchos aspectos que podría aplicarse a otros usos (esto es obviamente una opinión subjetiva).

Pero no se lea esto como una propuesta de regulación de tales actividades, que los ciudadanos deben ser muy libres de hacer si así lo desean, sino como una reflexión sobre la distinta e injusta valoración que por parte de los críticos del trabajo se hacen de este. Al revés, hay quien haciendo uso también de su subjetividad decide trabajar más horas, bien sea por ganar dinero, sea por adquirir experiencia o relaciones, o bien porque disfruta con lo que hace. Puede que sea animado a dejar de hacerlo, cuando no sancionado, atendiendo a algunas propuestas de reformas legislativas recientes, como las que quieren prohibir enviar correos fuera de horario laboral para adelantar trabajo (algo que no debería tener mayor problema siempre que no se obligue al destinatario a responderlos fuera de su horario laboral). Parece que lo sancionable es querer ser trabajador y no otros usos del tiempo que no sé por qué razón son considerados más nobles.

Falta, pues, por nuestra parte, ofrecer una visión más positiva del trabajo y exponer sus virtudes que son muchas. En otro artículo intentaré exponer cuáles pueden ser esas virtudes y porque estas constituyen la base de una sociedad próspera e incluso podríamos decir, más libre.

La banda de la tarta

La semana pasada nos hemos enterado de una de esas inquinas políticas, esas puñaladas palaciegas que, desde tiempos de Julio César y Bruto, los políticos acostumbran a darse de vez en cuando. Pues bien, en esta ocasión le ha tocado la china, entre otros, a la ministra de Igualdad, Irene Montero. No ha sido la única. Otros personajes del crepuscular Podemos, como Pablo Echenique, también se han quedado fuera de las listas electorales de la enésima marca con la que la extrema izquierda concurre a las elecciones con intención de esconder sus verdaderas siglas, algo que llevan intentando desde la caída de la Unión Soviética con aciago resultado.

Irene Montero

Centrándonos en el caso de Irene Montero, su paso por la política ha sido, cuanto menos, curioso. Desde luego, la tranquilidad gerencial, si es que su ministerio alguna vez ha tenido que gestionar algo, no ha sido la tónica dominante de su mandato. Se unió al partido en 2014 desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), algo muy meritorio para una persona que, como la cabecilla de esa organización, Ada Colau, jamás había firmado una hipoteca.

Pero, antes de su conversión en feministra, Montero alcanzó el puesto de portavoz del grupo parlamentario de Podemos, allá por 2017, con Rajoy aún en el poder, cuando su pareja y fundador del partido, Pablo Iglesias, desplazó a su particular León Trotsky, Íñigo Errejón, para darle el cargo. Al año siguiente ya se nos sumó al club de los hipotecados, y por la puerta grande, con la adquisición de una propiedad en Galapagar por 540.000 € a un tipo fijo del 1,50% el primer año y Euribor+1,25% a partir del segundo (vamos, que están hinchando a pagar intereses ahora mismo).

La ministra y sus amigas

Con las elecciones de noviembre de 2019 y el posterior pacto entre Sánchez e Iglesias, el denominado Pacto del abrazo, tras jurar y perjurar el presidente del gobierno que jamás pactaría con Podemos, se le entregó el recientemente creado Ministerio de Igualdad. Hay que decir, para la buena verdad, que un ministerio de esas características ya existía con el gobierno de Rodríguez Zapatero y que el Partido Popular, siempre del lado del mal, reconvirtió en una secretaría de Estado. Sin embargo, la directriz del nuevo ministerio estaba clara: mucha beligerancia contra la violencia de género y convertirse en el ministerio más ideológico y propagandístico de todo el gobierno.

Para este fin, Montero se rodeó de personas muy afines ideológicamente y que, al igual que ella, brillaban por su ausencia a la hora de haber gestionado cualquier presupuesto más allá de una comunidad de vecinos. Los casos de Rodríguez Pam, Beatriz Gimeno o Vicky Rosell (esta última no directamente dependiente del ministerio) resultan ejemplares. Con sueldos que superaban los 130.000 €, el ministerio emprendió varias campañas contra todo lo masculino, la gordofobia, la transfobia, la homofobia, relacionando cualquier caso de lo que fuera con los discursos de odio de la ultraderecha.

Fiestas y niñeras

Ahí tenemos el célebre caso del joven al que le infringieron, de forma voluntaria, unas heridas en el glúteo y se terminó inventando un ataque con personas encapuchadas a plena luz del día en un barrio, Malasaña, con calle donde apenas entra un coche en cada calle. La situación se saldó con la imputación de la persona que se inventó la agresión.

O la pijada de que alguien que se levanta 80.000€/año se tenga que llevar a los hijos al trabajo para visibilizar la maternidad, porque hasta ese momento nunca, nadie, jamás en la historia había tenido problemas de conciliación. Cualquiera que tenga un trabajo normal, con la más mínima responsabilidad, lo cual no es el caso, ni se le pasa por la cabeza llevarse unos niños pequeños a una oficina o centro laboral, porque no es su sitio.

O la celebración en pleno ministerio de su cumpleaños, tarta y banda incluidas, en febrero de 2020. Por cierto, apenas un mes antes de que el gobierno, conociendo ya los datos epidemiológicos de la COVID-19, llamara insistentemente a participar en la manifestación del 8-M, la particular procesión del Ministerio que intenta justificar su presupuesto anual, y a la que acudieron ministras socialistas con mascarilla y guantes.

Ley del sólo sí es (violadores a la calle)

Pero el hito fundamental de su paso por el Ministerio ha estado en las dos leyes redactadas y aprobadas durante su mandato: La Ley Orgánica de Garantía de la Identidad Sexual, la ley del sólo sí es sí, y la Ley para la Igualdad Real y Efectiva de las Personas Trans y para la Garantía de los Derechos (LGTBI). En cuanto la primera, se nos quiso vender que, gracias a las dotes legislativas de Montero, la violación pasaba a estar penada en España por primera. Hasta su llegada al gobierno, las mujeres violadas tenían que soportar cómo sus agresores quedaban impunes. Pero llegó Irene Montero y le dio la vuelta a esto. Consecuencia: mil violadores beneficiados y más de cien directamente a la calle.

Bien es verdad, y todo hay que decirlo, que la culpa de esta situación no es de las ignorantes que presentaron esta ley, sino de los doscientos cinco diputados y pulsaron el voto SÍ aquel 25 de agosto de 2022, entre los cuales se cuentan Inés Arrimadas, Edmundo Bal y el resto de los diputados de Ciudadanos, muy preocupados últimamente con el auge del extremismo desde su posición (que Dios me perdone por utilizar aquí esta palabra) liberal. De Bildu, el Partido de los Negocios Vascos (PNV) o ERC directamente no comentamos nada. La ley se ha enmendado menos de doscientos días después, aunque las rebajas de condena ya deben ser aplicadas.

Ley trans

En cuanto a la segunda, lo más relevante es que únicamente bastará una declaración jurada de la persona y su posterior confirmación tres meses después en el Registro Civil para cambiarse de sexo. Ya no hará falta informe médico, psicológico o dos años de tratamiento para culminar la transición. Nada. Ahora basta con rellenar un papel. Aunque, bueno, aquí la Administración juega con la baza de no tener citas nunca para ningún trámite, por lo que algo que parece, aparentemente, sencillo, puede terminar convirtiéndose en una pesadilla. No es de extrañar que empecemos a ver a hombres cursando pruebas físicas (bomberos, policías, ejército, etc.) femeninas, más accesibles. Por no hablar de los eventos deportivos, algo de lo que en Estados Unidos ya están al cabo de la calle.

Pero su coronación definitiva antes de dejar el cargo ha llegado con la condena al pago de la insultante cifra de 18.000 € a Rafael Marcos, el padre del menor secuestrado por su madre y al que la policía rescató en pésimas condiciones. Decimos insultante porque, atendiendo al nivel de ingresos de la condenada y al daño causado (una ministra atribuyendo delitos a un ciudadano cualquiera), la cantidad clama al cielo. Por no hablar de que Montero no ha tenido que pagarse el abogado, ya que ha sido asistida por la Abogacía del Estado, pagada por todos los españoles, incluido el señor acusado falsamente.

Señora Montero, cierre al salir.

Los tres conceptos erróneos más importantes de nuestro tiempo

Hoy en día existen tres grandes tesis económicas que son erróneas:

1.       La economía de libre mercado solamente beneficia a los capitalistas.

2.       El socialismo y la redistribución beneficia a los pobres.

3.       El proteccionismo económico beneficia la nación (es decir, beneficia el bienestar económico de los ciudadanos del estado).

En el siguiente artículo, pretendo deconstruir, y reconstruir estas tres tesis.

La economía de libre mercado solamente beneficia a los capitalistas

La desigualdad, causada por la jerarquización socioeconómica, es una característica de la sociedad humana desde el nacimiento de los estados. Naturalmente, nos enfrentamos a una realidad histórica muy compleja y variada dependiendo del contexto que observemos. En Europa feudal y precapitalista, las élites guerreras y religiosas eran los terratenientes, que poseían la gran mayoría de las tierras. Los individuos y familias que formaban parte de estos estamentos establecían relaciones oligárquicas entre sí.

Por otra parte, en sociedades socialistas y pro-capitalistas, los líderes del partido y la élite administrativa formaban una élite gobernante, teniendo acceso a productos que no eran accesibles a las masas menos privilegiadas. Todos esos sistemas pre y post capitalistas, eran sistemas de acceso cerrados a la hora de formar parte de la élite, que siempre constituye de un grupo de personas pequeño.

En la Europa precapitalista, la élite tenía el monopolio casi exclusivo de la tierra y los trabajadores estaban sometidos a diversas formas de servidumbre. En el socialismo, el estado poseía todos los medios de producción y la élite política controlaba quién podía ser gerente en función de la lealtad a la clase gobernadora política.

Una élite independiente del poder político

El libre mercado da la oportunidad de crear una elite económica independiente del poder político. Esto sucede gracias a la posibilidad de competición en el mercado, que hace posible acceder a los círculos de elites económicas. Es decir, cualquiera tiene la oportunidad de aportar una buena idea innovadora y entrar al mercado competiendo con las empresas establecidas.

La historia del capitalismo está llena de personas con mentalidad emprendedora, que de la nada de repente son capaces de cambiar el mundo con una idea innovadora. La primera máquina de vapor, las primeras máquinas textiles, la bombilla, el sistema operativo Microsoft… todos ellos nacieron en “garajes”, en pequeños talleres. Gracias a la ventana de oportunidad creada por la economía de mercado abierta, talentos extraordinarios pudieron comercializar su idea innovadora y cambiar sus propias vidas y hacer más fácil la vida de todos los demás.

Riqueza y desigualdad

La economía de mercado es una grande maquinaria que genera riqueza. El truco del capitalismo es que no sólo beneficia y enriquece a los Ford, los Edison, los Gates, y otras personas con mentalidad empresarial. La repentina riqueza de estos grandes empresarios se debe a que sus inventos tuvieron un impacto positivo en nuestra vida. No podríamos imaginar nuestra vida sin coches, luz eléctrica, y ordenadores. Gracias a este proceso de innovación constante, la calidad de vida inimaginable comparada con épocas anteriores.

 En el capitalismo, la desigualdad, como en todas las sociedades jerárquicas, sigue siendo una característica existente. Pero en capitalismo la desigualdad es la consecuencia de la innovación empresarial. Y dado que esta innovación mejora la calidad de vida en general, parece ser es un juego en el que todos ganan. Tanto para las personas innovadoras con mentalidad empresarial como los consumidores.

El monopolio

El problema es el monopolio. El monopolio es una posición económica, en la cual, una empresa establecida disfruta de una posición de monopolio debido a la regulación. Esto significa, que no hay oportunidad para los que quieren entrar al mercado con un producto mejor o más barato. Monopolios dentro del seno del capitalismo, en realidad, crean un sistema de neo-feudalismo.

La posición dominante de una empresa no es lo mismo que el monopolio. Esta posición dominante puede derivar del reconocimiento del nombre, un producto superior y un modelo de negocio eficiente. Pero si el mercado está abierto a desafiar la posición dominante, no hay monopolio. Muchas empresas disfrutan de una posición dominante y tienen una cuota de mercado sustancial en sus nichos de mercado.

Un buen ejemplo en el mercado de teléfonos móvil es el caso de Nokia. Nokia gozaba de una posición dominante en el mercado. Sin embargo, la introducción de la innovación tecnológica de iPhone rompió la posición dominante de Nokia. Desde entonces, los consumidores se benefician de la competencia entre Android y Apple. Ninguna de las empresas puede permitirse dormirse en los laureles, sino que tienen que reinventar cada año sus sistemas operativos, sus aparatos, ofreciendo móviles de cada vez mejor calidad y mejores servicios.

La competencia

La competencia significa que cualquiera tiene la oportunidad de aportar una idea innovadora. Así pues, quienes defienden la economía de mercado no defienden que los ricos sigan siendo ricos, ni el neo-feudalismo. Todo lo contrario. Defienden que haya competencia y oportunidades, que la próxima generación de personas con mentalidad empresarial pueda entrar en el mercado con sus ideas innovadoras.

Defender la apertura de los mercados y la posibilidad de competir es una amenaza para la actual generación de capitalistas, que producen y comercializan bienes que podrían desaparecer con la próxima innovación. La política pro-mercado significa defender la oportunidad para cualquiera de enriquecerse mediante la introducción de una idea innovadora, que haga la vida más fácil, y no, defender los intereses de los ricos. Es la teoría económica que nos enriquece a todos a través de la competencia entre ideas innovadoras que buscan satisfacer a los consumidores.

La novedad de la riqueza de las naciones

Una última observación. El extraordinario enriquecimiento desde el siglo XIX es un fenómeno completamente nuevo en la vida de la humanidad. No hace tanto tiempo, ser pobre y estar en alguna forma de servidumbre era la situación típica de las clases no privilegiadas. Fue el avance hacia mercados más libres a partir del siglo XVIII lo que hizo posible tanto la libertad de los trabajadores como la vida relativamente buena de la que disfrutamos ahora.

Este maravilloso enriquecimiento hizo posible la creación y financiación del Estado de bienestar.  Por lo tanto, incluso aquellos quienes odian el capitalismo y abogan por más Estado del bienestar deberían ser conscientes del hecho de que, sin una defensa cuidadosa de la competencia del libre mercado, destruirían la base material de Estado del bienestar. Basta con echar un vistazo a Venezuela, que destruyó su economía de mercado, y ahora los venezolanos son uno de los más pobres a pesar de vivir en medio de las mayores reservas de petróleo del mundo. Deberían ser al menos tan ricos como los noruegos. Sólo necesitan un gobierno, que respete el estado de derecho y deje que los mercados ofrezcan oportunidades a cualquiera.  

El socialismo y la redistribución sirven a los intereses de los pobres

El socialismo es el sistema que pretende acabar con la desigualdad creada por los mercados. Consigue este objetivo concentrando todos los medios productivos en manos del Estado y acabando con la competencia mediante la planificación estatal. Esta estructura económica limita las oportunidades de las personas innovadoras para entrar en el mercado. El estado socialista, en efecto, se crea monopolios. Es verdad, que el socialismo logra cierta igualdad. Pero a un precio. El precio es la falta de dinámica innovadora constante de la vida económica y la falta de competencia.

En consecuencia, las economías socialistas permanecieron estáticas, usando las tecnologías que heredaron de sus predecesores pre-socialistas. Las únicas innovaciones suyas no eran más que innovaciones copiadas de las deseadas tecnologías y productos desarrollados por sus rivales capitalistas. Ni siquiera fue eficiente el copia y pega tecnológico que llevaron al cabo, pues la calidad de los productos era baja y no tenían un volumen suficiente en comparación con la demanda. Por esta razón, los países socialistas sufrían constantemente de escasez. Esto fue analizado por János Kornai, el más célebre economista húngaro del sistema socialista. En consecuencia, los ciudadanos de países socialistas eran pobres y soñaban con la sociedad de consumo occidental, donde abundan los zapatos bonitos, la ropa de buena calidad, los coches rápidos, y no había que hacer colas interminables para poder comprar en las tiendas.

Igualdad de la pobreza

Así pues, la igualdad que se logró fue la gloriosa igualdad de escasez frente a los deseos. Y ni siquiera eran sociedades iguales, ya que la élite política y administrativa tenía la oportunidad de acceder a los bienes occidentales a través de tiendas especializadas, que sólo estaban abiertas para las élites. La desigualdad en términos de consumo era menor, pero cuando todo el mundo es pobre, las pequeñas diferencias son realmente importantes. No es de extrañar que el socialismo fuera el único sistema político, cuya élite optó casi voluntariamente por el capitalismo. Opinaban que ofrece mejores oportunidades para una vida mejor y más cómoda. Incluso en China, donde a pesar de que se mantuvo el sistema político socialista, la reforma favorable al mercado provocó el enriquecimiento de cientos de millones de ciudadanos chinos en un periodo bastante corto.

Hoy en día el socialismo de esquema marxista ya solamente atrae a profesores académicos bien pagados y a sus estudiantes, que quedan fascinados por la idea de planificación y propiedad estatal y piensan en sí mismos como futuros ingenieros de una sociedad bien ordenada.

El Estado del Bienestar

La verdadera cuestión actualmente es la expansión paralela del Estado del bienestar y de la regulación estatal en Europa. Esta expansión paralela es la característica más constante del desarrollo social de los países europeos en el siglo XX, aunque esta tendencia cobró impulso después de 1945.

El orden de la posguerra se basó en la fuerte expansión del Estado del bienestar y la prestación estatal de servicios públicos. La estanflación y el auge de la industria japonesa en los años setenta señalaron el final de esta constante expansión. La coincidencia de la crisis económica y la pérdida de competitividad obligó a un importante replanteamiento del modelo europeo. El giro neoliberal, introducido primero por Margaret Thatcher y copiado después en toda Europa, frenó el auge del Estado y revitalizó los procesos de mercado.

Desde entonces, la cuestión política más destacada es el equilibrio entre la libertad de mercado y la regulación estatal.

Regular y redistribuir

Como consecuencia de los cambios sociales del siglo XX, el Estado europeo moderno es predominantemente un Estado redistribuidor y regulador, que asume la prestación de servicios públicos clave, como el bienestar, la educación y la sanidad. Existe un consenso político generalizado entre los partidos políticos de toda Europa en que este modelo mixto de economía de mercado y Estado del bienestar es un modelo que hay que mantener. Ningún partido político quiere volver al modelo de Estado “mínimo” del siglo XIX. Por otra parte, sólo unos pocos extremistas pretenden emular algo similar a lo que fue el modelo socialista del siglo XX o piensan que Venezuela podría ser un modelo para un país europeo.

El peligro actual es la posible repetición de la crisis política, económica y social de Grecia en 2008.  La lección del dicho caso es que la expansión del estado de bienestar, financiada mediante préstamos, es insostenible, y tarde o temprano resulta ser más dañino, que los beneficios que ofrece a corto plazo.

España, camino de Grecia

En base a las cifras macroeconómicas España se encuentra en una situación peligrosamente similar a la de Greca antes de la crisis. El nivel de deuda y desempleo son muy altos, de hecho, esta entre los más altos de Europa, mientras el sociedad Española más y más pobre.

Estas cifras indican que hay una expansión insostenible del estado, mientras que hay demasiada regulación del mercado. Demasiado regulación impide la utilización de los recursos humanos por las empresas. Especialmente preocupante es que el estado del bienestar español es uno de los más desiguales en su impacto, y en lugar de ayudar a los pobres y necesitados, da recursos adicionales a la clase media y superior.

Estado del Bienestar y redistribución

Como indica la Ley de la Vivienda, el estado español más bien destruye el mercado en lugar de ofrecer ayuda específica a aquellos que no pueden permitirse pagar los precios que prevalecen en el mercado.

Sin embargo, el Estado sueco moderno ofrece un modelo a imitar para los partidos políticos moderados. Tras la crisis del excesivo intervencionismo estatal a principios de los noventa, desarrolló un nuevo modelo que combinaba con éxito un modelo de Estado del bienestar bastante eficiente con una política económica favorable al mercado. Las reformas orientadas al mercado son clave para reducir el alto nivel de desempleo y revertir la tendencia de empobrecimiento gradual de los ciudadanos españoles, un proceso marcado en los últimos años.

Por lo tanto, no es tan fácil llegar a la conclusión de que la redistribución del Estado del bienestar sirva siempre a los intereses de los pobres, a pesar de los eslóganes políticos afirman lo contrario.

El proteccionismo económico beneficia la nación

El proteccionismo económico es una de las ideas económicas más antiguas. El nacimiento del pensamiento económico en los siglos XVI-XVII se caracteriza por la siguiente dinámica. El estado absolutista concedía monopolios a ciertas empresas y defendía los mercados nacionales con el fin de fomentar el desarrollo nacional. Tanto Turgot en Francia como Adam Smith en Gran Bretaña criticaron esta práctica. Smith argumentó que el proteccionismo mercantil y la concesión de monopolios sólo sirve a los intereses de los ricos capitalistas y sus patrocinadores políticos, mientras que el libre comercio sin duda conduciría a la riqueza de la nación. Según Smith, la riqueza de las naciones significa que la gente común pueda avanzar, tenga oportunidades, no sólo los extremadamente ricos y sus padrinos políticos.

El aumento de la libertad y la demolición de los monopolios crearon el entorno que impulsó a los artesanos y trabajadores cualificados a innovar y tuvo como consecuencia la revolución industrial. La revolución industrial convirtió a Gran Bretaña en el Estado preeminente de Europa y marcó el inicio de un aumento del nivel de vida sin precedentes.

De Friedrich List al lebensraum…

La idea de proteger los industrias de un nación por el gobierno para facilitar la industrialización fue revigorizada por el alemán Friedrich List en la década de 1840. List argumentó que el libre comercio no era favorable para Alemania. Por esta razón propuso el proteccionismo económico: el gobierno debía introducir muros arancelarios que defendieran a sus empresas industriales y, al mismo tiempo, introducir un entorno de libre mercado dentro de los territorios nacionales defendidos por los muros aduaneros. Según List, la protección exterior y la libertad interior crearán el entorno institucional que estimulará el desarrollo industrial. Sostenía que una vez que Alemania alcanzara el nivel de desarrollo británico, debería reducir el muro aduanero y optar por el libre comercio.

List consiguió captar la atención de los principales políticos de su época. El canciller alemán Bismarck, y el ministro de economía de Rusia DeWitte, desarrollaron sus políticas industriales nacionales siguiendo las ideas de List. El proteccionismo económico comenzó a crecer a partir de la década de 1870 y llegó a su tope después de 1920, durante los años de entreguerras. Ludwig von Mises argumentó que una de las causas de las devastadoras guerras mundiales fue que la limitación gradual del libre comercio forzó un nuevo impulso colonizador para asegurarse fuentes de materias primas y mercados. Recientemente, Richard Overy también ha argumentado que la Segunda Guerra Mundial fue, en realidad, una guerra colonial, ya que los Estados fuertes que no habían adquirido colonias intentaron colonizar nuevos territorios para asegurarse su propio lebensraum.

… y a la guerra

La consecuencia del proteccionismo es que bloquea las posibles fuentes de recursos y mercados para otros países. Así, crea un entorno de competencia de poder entre estados en lugar de competencia económica entre empresas. La competencia de poder entre estados es una rivalidad que niega la cooperación. Es un juego en el que solo uno puede ganar y el otro solo puede perder. La consecuencia y devastadora solución final de dicha competición entre estados es la guerra.

Por lo contrario, la competencia económica no solo tiene elemento de rivalidad, pero también de cooperación. China no sólo es un competidor económico para Europa, sino también un importante mercado de exportación para las empresas europeas, mientras que los productos chinos importados tienen efectos positivos en el nivel de vida de los consumidores europeos. Además, aunque la competencia económica tiene un elemento de ganar-perder, también tiene un elemento de ganar-ganar (win-win). Su elemento ganar-ganar es que obliga a la innovación empresarial constante para permanecer en el mercado.

Es decir, la solución último del proteccionismo económico estatal es la guerra, mientras que la competencia económica obliga también a la innovación, la cooperación y la renovación empresarial constante, lo que nos beneficia a todos. La renovación empresarial innovadora crea abundancia de bienes, aumento del nivel de vida y cooperación entre las naciones a través de cadenas de producción y comercio.

Tres conceptos correctos

1) La economía de libre mercado ofrece a cualquier persona con espíritu emprendedor la oportunidad de enriquecerse produciendo un producto innovador que satisfaga las necesidades de los consumidores.

2) El socialismo es una ruina económica, dado que la demasiada redistribución estatal encorseta las fuerzas empresariales del mercado, lo que perjudica a los pobres.

3) El proteccionismo económico conduce a la rivalidad entre Estados y, en el peor de los casos, a las guerras, que son el acontecimiento más destructivo para la vida y para la riqueza de las naciones y sus ciudadanos.